Cartas sobre Meditación Ocultista Por el Maestro Tibetano Djwhal Khul

Cartas sobre Meditación Ocultista

Por el Maestro Tibetano Djwhal Khul

(Alice A. Bailey)

PREFACIO

Las cartas que aparecen en este libro fueron recibidas durante el período comprendido entre el 16 de mayo de 1920 y el 20 de octubre del mismo año, con excepción de tres de ellas que lo fueron en 1919. Con el consentimiento de su autor, las hemos reunido para su publicación.

Son publicadas tal como fueron recibidas, con excepción de ciertas partes que son de interés estrictamente personal, otras que se refieren a algunas escuelas ocultistas y aquellas que tienen carácter profético o esotérico, y que no pueden publicarse todavía.

Espero que quienes lean estas cartas realicen dos cosas:

1. Leerlas siempre con mente abierta, recordando que la verdad es un diamante de muchas facetas y que sus diferentes aspectos aparecerán en épocas distintas a medida que Aquellos que guían a la raza vean una necesidad a satisfacer. Se han escrito muchos libros sobre meditación, algunos demasiado abstrusos y otros demasiado superficiales para satisfacer al hombre de cultura media. Su autor ha tratado, aparentemente, de satisfacer la necesidad mediante una breve, a la vez que científica, exposición racional de la meditación, haciendo resaltar la meta y las etapas intermedias.

2. Juzgarlas por su mérito y no por la autoridad que se le atribuya a quien las escribió. Por esta razón ha decidido mantenerse en el anonimato, pidiendo a quien las recibió que las publicara con Su seudónimo.

Si el tema de estas cartas tiene algún valor, evocará respuesta de los lectores y ayudará a algunos a avanzar hacia la meta. Para muchos servirán de inspiración y ayuda, como ya lo ha sido para unos pocos.

ALICE A. BAILEY Nueva York, 1922

SINOPSIS DE CARTAS SOBRE MEDITACIÓN OCULTISTA

PÁGINA

CARTA 1 15

ALINEAMIENTO DEL EGO O ALMA CON LA PERSONALIDAD

1. Alineamiento de los tres cuerpos inferiores.

2. Alineamiento con el cuerpo causal.

3. Método de alineamiento.

4. Alineamiento micro y microcósmico.

CARTA II 20

LA IMPORTANCIA DE LA MEDITACION

1. Establece contacto egoico y alineamiento.

2. Produce un estado de equilibrio.

3. Estabiliza la vibración.

4. Ayuda a transferir la polarización.

CARTA III 24

PUNTOS A CONSIDERAR CUANDO ES ASIGNADA UNA MEDITACION

1. El rayo del Ego o Yo superior.

2. El rayo de la Personalidad o yo inferior.

3. La condición kármica del triple hombre.

4. La condición del cuerpo causal.

5. La necesidad de la época y la disponibilidad del hombre.

6. Los grupos, internos y externos, a los cuales el hombre está afiliado.

CARTA IV 49

EMPLEO DE LA PALABRA SAGRADA EN LA MEDITACIÓN

1. Postulados fundamentales.

2. Efecto creador de la Palabra Sagrada.

3. Efecto destructor de la Palabra Sagrada.

4. Pronunciación y empleo de la Palabra Sagrada.

5. Efecto de la Palabra Sagrada sobre los centros y cada uno de los cuerpos.

CARTA V 74

PELIGROS A EVITARSE EN LA MEDITACIÓN

1. Peligros inherentes a la Personalidad.

2. Peligros provenientes del Karma.

3. Peligros provenientes de Fuerzas Sutiles.

CARTA VI 110

EMPLEO DE FÓRMULAS O FORMAS EN LA MEDITACIÓN

1. Fórmulas para elevar la conciencia.

2. Fórmulas empleadas por el místico y el ocultista.

3. Fórmulas especificas.

4. Empleo colectivo de las Fórmulas.

CARTA VII 154

EMPLEO DEL COLOR Y DEL SONIDO

1. Enumeración de los colores y algunos comentarios.

2. Los colores y la ley de correspondencia o analogía.

3. Efectos de los colores.

4. La aplicación de los colores y su futuro empleo.

CARTA VIII 187

ACERCAMIENTO A LOS MAESTROS POR MEDIO DE LA MEDITACIÓN

1. ¿Quiénes son los Maestros?

2. ¿Qué entraña el acceso a los Maestros:

a. desde el punto de vista del estudiante y

b. desde el punto de vista del Maestro?

3. Métodos de acercamiento a los Maestros durante la Meditación.

4. El efecto de este acceso en los tres planos.

CARTA IX 217

FUTURAS ESCUELAS DE MEDITACIÓN

1. La escuela básica.

2. Sus subdivisiones nacionales.

3. Ubicación, personal y edificios de la escuela.

4. Los grados y las clases.

CARTA X 241

LA PURIFICACIÓN DE LOS VEHICULOS

1. El cuerpo físico.

2. El cuerpo emocional.

3. El cuerpo mental.

CARTA XI 248

LA RESULTANTE VIDA DE SERVICIO

1. Móviles para el servicio.

2. Métodos de servicio.

3. Actitudes que siguen al servicio.

DIAGRAMAS

LA CONSTITUCION DEL HOMBRE 12

JERARQUIAS SOLAR Y PLANETARIA 138

GLOSARIO 255

LA CONSTITUCIÓN DEL HOMBRE

La constitución del hombre, considerada en las siguientes páginas, es básicamente triple.

I. La Mónada o Espíritu puro, el Padre en el Cielo.

Este aspecto refleja los tres aspectos de la Deidad:

1. Voluntad o Poder………………….El Padre.

2. Amor-Sabiduría…………………….El Hijo.

3. Inteligencia activa………………….El Espíritu Santo.

Únicamente en las últimas iniciaciones, cuando el hombre va acercándose al fin de la jornada y se ha perfeccionado, puede establecer contacto con el primer aspecto.

La mónada también se refleja en:

II. El Ego, Yo superior o Individualidad.

Potencialmente este aspecto es:

1. Voluntad espiritual…………………………Atma.

2. Intuición…….Budi, Amor-Sabiduría, el principio Crístico.

3. Mente superior o abstracta……………Manas superior.

El Ego empieza a hacer sentir su poder en el hombre evolucionado y, en forma acrecentada, en el sendero de probación, hasta que en la tercera iniciación llega a perfeccionar el control que ejerce el Yo superior sobre el yo inferior y el aspecto más elevado comienza a hacer sentir su energía

El ego se refleja en:

III. La Personalidad o yo inferior, el hombre en el plano físico.

Este aspecto es también triple:

1. El cuerpo mental…………………….manas inferior.

2. El cuerpo emocional………………….cuerpo astral.

3. El cuerpo físico………el físico denso y el cuerpo etérico.

Por lo tanto, el objetivo de la meditación consiste en que el hombre comprenda el aspecto egoico y que la naturaleza inferior sea controlada por ese aspecto. Tal es la meta inmediata para el hombre común.

CARTA I

ALINEAMIENTO DEL EGO O ALMA CON LA PERSONALIDAD

1. Alineamiento de los tres cuerpos inferiores.

2. Alineamiento con el cuerpo causal.

3. Método de alineamiento.

4. Alineamiento macro y microcósmico.

Domingo, 16 de mayo de 1923

En el alineamiento de los tres vehículos o cuerpos físico, emocional y mental inferior, dentro de la periferia causal, y su estabilización allí, mediante un esfuerzo de la voluntad, comienza el verdadero trabajo que el Ego o Yo superior puede realizar en cualquier encarnación. Los grandes pensadores de la raza, los verdaderos exponentes de la mente inferior son, fundamentalmente, aquellos cuyos tres cuerpos inferiores están alineados, es decir, que el cuerpo mental mantiene a los otros dos en un alineamiento circunspecto. El cuerpo mental está entonces en comunicación directa con el cerebro físico, libre de obstrucciones e interferencias.

Cuando el alineamiento es cuádruple y los tres cuerpos mencionados se hallan alineados con el cuerpo del Yo superior -el cuerpo causal o egoico- y mantenidos firmemente dentro de su circunferencia, entonces puede verse actuando a los grandes dirigentes de la raza -aquellos que emocional e intelectualmente arrastran tras sí a la humanidad-, los escritores inspirados y soñadores pueden concretar sus inspiraciones y sueños y los pensadores abstractos y sintéticos trasmitir sus conceptos al mundo de la forma; ello se debe a que se ha establecido un canal directo. Por lo tanto, estudien cuanto puedan, a este respecto, y practiquen la coordinación física, luego agreguen a ésta la estabilidad emocional, y así los dos vehículos funcionarán como uno. Al extender la coordinación al cuerpo mental, el triple hombre inferior alcanza su apoteosis, pasando por la mayor parte de las transformaciones en el mundo de la forma.

Más adelante se obtiene la perfecta coordinación con el Yo superior, canal directo de comunicación -o conducto sin impedimento, si así puedo expresarlo- con la conciencia del cerebro físico. Hasta ahora había sido directo sólo en muy raras ocasiones. En el hombre cuya personalidad está altamente coordinada, los cuatro centros cerebrales inferiores funcionan con elevada vibración; Cuando el Ego está próximo a alinearse con los cuerpos inferiores, la glándula pineal y el cuerpo pituitario están en proceso de desarrollo, y cuando funcionan en forma correlativa (lo cual ocurre en la tercera iniciación), entonces el tercer centro, o centro alta mayor, intensifica su vibración, hasta entonces moderada. Al recibir la quinta iniciación la interacción entre los tres centros se perfecciona, el alineamiento de los cuerpos se rectifica geométricamente; tenemos así el perfecto quíntuple superhombre.

En el hombre común, este alineamiento se produce únicamente a intervalos -en momentos de tensión, cuando los esfuerzos humanitarios son necesarios y en momentos de intensa aspiración. Antes de que el Ego se aperciba constantemente de la personalidad o yo inferior, debe haber alcanzado la abstracción, en mayor o menor grado. Cuando esa abstracción involucra las emociones, está basada en la mente y hace contacto con el cerebro físico, entonces comienza el alineamiento.

De allí la práctica de la meditación, pues tiende a la abstracción y a despertar las emociones y la mente para adquirir conciencia abstracta.

Alineamiento y vibración.

Recuerdesé que todo es cuestión de materia y vibración, en su mayor parte. Los niveles abstractos del plano mental están formados por tres niveles superiores, denominándose al primero, tercer subplano. Como ya he explicado, cada subplano está correlacionado con los planos superiores correspondientes. Por lo tanto, una vez que ha introducido en sus cuerpos -físico, emocional y mental- materia del tercer subplano de cada plano, el Yo superior empieza a actuar en forma más consciente y continua por medio de la personalidad alineada. Quizás pudiéramos invertir la idea y decir que sólo cuando los vehículos contienen cierta proporción (proporción que constituye un secreto de la iniciación) de materia del tercer subplano, la personalidad puede, como un todo consciente, reconocer y obedecer al Yo superior. Obtenida esta proporción, entonces se ha de agregar materia de los dos subplanos superiores a los planos físico y emocional. He aquí la lucha del aspirante para purificar y disciplinar el cuerpo físico y subyugar el emocional. Purificación y subyugación describen el trabajo a realizar en los dos planos. Exige el empleo de la mente inferior para que los tres vehículos inferiores lleguen a alinearse.

Entonces podrán empezar a sentirse las vibraciones de los niveles abstractos. Es necesario recordar que esas vibraciones llegan por conducto del cuerpo causal -el vehículo del Yo superior-, y el cuerpo causal del hombre común se encuentra en el tercer subplano del plano mental. A este detalle no se lo tiene suficientemente en cuenta. Reflexionen sobre ello. El verdadero pensamiento abstracto sólo es posible cuando la personalidad, en reciproca vibración con el Ego, se ha alineado suficientemente como para formar un canal casi libre de obstrucciones. Luego, a intervalos, raros al principio pero más frecuentes después, comenzarán a infiltrarse ideas abstractas, que irán seguidas, a su debido tiempo, de destellos de verdadera iluminación o intuición, provenientes de la Tríada espiritual, o del verdadero triple Ego.

El acorde del Ego.

¿Qué quiero significar con el término “vibración recíproca”? Quiero decir la adaptación de la Personalidad o yo inferior al Ego o Yo superior; la preponderancia del rayo del Ego sobre el rayo de la personalidad y la combinación de sus tonos. Significa la mezcla de los colores primarios del Yo superior con los matices secundarios del yo inferior, hasta obtener la belleza. Al principio tenemos disonancia y desarmonía, el choque de los colores y la lucha entre lo superior y lo inferior. Pero a medida que transcurre el tiempo, con la ayuda del Maestro, se logra la armonía del color y tono (pues son sinónimos), hasta que finalmente se obtiene la nota fundamental de la materia, la tercera mayor de la personalidad alineada y la quinta dominante del Ego, seguida por el pleno acorde de la Mónada o Espíritu.

Durante el discipulado buscamos la dominante del Ego; pero antes debe vibrar la tercera perfecta de la personalidad. Durante varias encarnaciones hacemos vibrar los cambios en los tonos intermedios, y a veces nuestras vidas vibran a un tono mayor o menor; pero siempre tienden a adquirir mayor flexibilidad y belleza. A su debido tiempo cada nota se ajusta a su acorde, el del espíritu; cada acorde forma parte de una frase, frase o grupo al cual corresponde el acorde, y la frase completa la séptima parte del todo. Las siete partes completan entonces la sonata de nuestro sistema solar -parte de la triple obra maestra del Logos o Dios, el Maestro Músico.

2 de junio de 1920.

Alineamiento micro y macrocósmico.

Esta mañana me ocuparé nuevamente de lo referente al alineamiento egoico para demostrar, de acuerdo a la Ley de Correspondencia o Analogía, su aplicación universal. Está basado en la geometría o en cifras y números.

La meta de la evolución del hombre en los tres mundos -los planos físico, emocional y mental- Consiste en alinear su triple personalidad con el cuerpo egoico, hasta llegar a obtener la línea recta y el hombre convertirse en el Uno. Cada vida que vive la personalidad es representada, al término de la misma, por una figura geométrica, utilizando algunas líneas del cubo y su expresión en un tipo de forma. Las formas de las vidas primitivas son intrincadas, burdas y de contornos indefinidos; las formas construidas por el hombre medianamente evolucionado, de la actual generación, son de contornos definidos y precisos. Pero cuando entra en el sendero del discipulado, la meta consiste en fusionar todas las líneas en una sola, lo cual se realiza gradualmente. Maestro es aquel que ha fusionado las líneas del quíntuple desenvolvimiento, primero en tres y después en una. La estrella de seis puntas se trasforma en la estrella de cinco puntas; el cubo se trasforma en el triángulo y el triángulo en el Uno; mientras que el Uno (al fin del gran ciclo) se convierte en el punto dentro del círculo de manifestación.

De allí el esfuerzo para enseñar a todos los aspirantes la simplicidad, basada en una trinidad de verdades fundamentales, e inculcar la centralización.

Cada vida tiende a adquirir una mayor estabilidad, pero rara vez se encuentra la triple personalidad alineada (sí así puedo decirlo) con la conciencia causal. Esto ocurre momentáneamente (en caso de elevada aspiración y para fines altruistas) en que lo superior y lo inferior forman una línea recta. Comúnmente, el cuerpo emocional, debido a la violenta vibración y emoción o a alguna inquietud fluctuante, está constantemente fuera de alineamiento. Cuando el cuerpo emocional está momentáneamente alineado, el mental actúa como una obstrucción, impidiendo que la influencia de lo superior descienda a lo inferior, a fin de llegar al cerebro físico. Son necesarias muchas vidas de paciente esfuerzo antes de poder aquietar el cuerpo emocional y construir un cuerpo mental que actúe como filtro y no como impedimento. Después de haber obtenido esto hasta cierto punto, cuando el cuerpo emocional se ha estabilizado y llega a ser un reflector puro y cuando el cuerpo mental actúa como placa sensible, capaz de discernir y explicar inteligentemente la verdad superior, aún entonces son necesarias gran disciplina y muchas vidas de esfuerzo para poder alinearse ambos al mismo tiempo. Una vez conseguido esto, debe adquirirse el control del cerebro físico y su alineamiento final, a fin de que actúe como receptor directo y transmisor de la enseñanza impartida y que refleje fielmente la conciencia superior.

Por lo tanto ¿dónde se halla, la correspondencia macrocósmica? ¿Dónde está la analogía en el sistema solar? Daré una indicación.

El alineamiento Logoïco divino se produce cuando existe el alineamiento directo y recíproco con ciertos planetas y con el Sol y durante el proceso de evolución del sistema. Reflexionen sobre esto; pero quiero hacer una advertencia. No traten de formular hipótesis sobre el alineamiento, basándolas en los planetas físicos. La verdad no reside allí. Únicamente tres de los planetas físicos (y los tres en materia etérica) entran en el alineamiento final que señala la adquisición por parte del Logos, de una conciencia logoica cósmica, que constituye Su meta. De esos tres planetas, la Tierra no es uno de ellos, pero Venus ocupa el lugar correspondiente al átomo emocional permanente.

El alineamiento puede aún extenderse más allá: en el alineamiento de nuestro sistema solar con el sistema de Sirio subyace una meta aún más remota; es un acontecimiento muy distante, pero encierra el secreto del ciclo mayor.

CARTA II

LA IMPORTANCIA DE LA MEDITACIÓN

1. Establece contacto egoico y alineamiento.

2. Produce un estado de equilibrio.

3. Estabiliza la vibración.

4. Ayuda a transferir la polarización.

3 de junio de 1920.

Esta mañana expondré algunas ideas más sobre el tema de la meditación, que tienen relación con el tema tratado ayer y el del 16 del mes pasado.

Fundamentalmente, la meditación consiste en ayudar al alineamiento, permitiendo hacer contacto con el Yo superior, y con ese fin ha sido instituida. Con el objeto de dilucidarlo debidamente, encararé el estudio de este tema bajo los siguientes encabezamientos:

La importancia de la Meditación.

Los puntos que se toman en consideración al asignar la Meditación.

El empleo de la Palabra Sagrada en la Meditación.

Los peligros que deben evitarse en la Meditación.

El empleo de las Fórmulas en la Meditación.

El empleo del Color y del Sonido en la Meditación.

El acceso a los Maestros por medio de la Meditación.

Las futuras Escuelas de Meditación.

La purificación de los vehículos.

La vida exotérica de servicio.

Hoy trataré el primer punto: ¿Por qué es importante la meditación?

El énfasis puesto sobre la importancia de la meditación, es consecuencia lógica de la absoluta convicción, por parte del estudiante, de la necesidad imperiosa de que el Ego domine a la Personalidad.

El hombre, en la actualidad, está dedicado a muchas actividades y, por fuerza de las circunstancias, polarizado totalmente en el yo inferior, ya sea en el cuerpo emocional o en el mental. Quisiera hacer resaltar algo de interés. Mientras la polarización sea o puramente física o emocional, nunca se sentirá la necesidad de meditar. Aunque el cuerpo mental esté activo, no se siente la necesidad de meditar hasta que el hombre haya sufrido muchos cambios y pasado muchas vidas; apurado la copa del placer y del dolor en el transcurso de innumerables encarnaciones; sondeado las profundidades de la vida, vivida totalmente para el yo inferior, hallando que todo eso no satisface. Entonces comienza a dirigir su pensamiento a otras cosas: aspirar a lo desconocido, comprender y sentir dentro de sí los pares de opuestos y percibir en su conciencia posibilidades e ideales nunca soñados. Ha llegado así a un punto donde el éxito, la popularidad y los diversos dones son suyos, sin embargo, no extrae de ellos ninguna satisfacción, persistiendo siempre el anhelo interno, hasta que el dolor es tan agudo, que el deseo de exteriorizarse y elevarse, para llegar a alguien o a algo que está más allá, vence todos los obstáculos. El hombre comienza a dirigirse internamente y a buscar la fuente de su origen. Entonces empieza a meditar, a reflexionar e intensificar la vibración, hasta que, en el transcurso del tiempo, recoge los frutos de la meditación.

Cuatro cosas realizadas a través de la meditación:

1. Permite al hombre establecer contacto con el Ego y alinear los tres cuerpos inferiores.

2. Hace que el hombre adquiera equilibrio, no siendo totalmente receptivo, negativo ni positivo, sino que se ubique en el punto de equilibrio. De esta manera el Ego, y más tarde el Maestro, tiene la oportunidad de romper el equilibrio y de sintonizar la aquietada vibración con una nota más elevada que antes, de hacer que la conciencia vibre a un ritmo nuevo y superior y vire (sí puede expresarse así) hacia la periferia del triple Espíritu. Practicando constantemente esto, el punto de equilibrio se eleva gradualmente, hasta llegar el momento en que el punto de atracción inferior, en la oscilación y reajuste, no es el físico, tampoco llega al emocional, ni establece contacto con el mental (pasando por alto también el cuerpo causal), y el hombre desde ese momento está polarizado en la conciencia espiritual.

Esto señala la cuarta Iniciación, después de la cual el adepto construye y crea libremente para sí un cuerpo de manifestación, pues nada existe en Él que anhele la objetividad de un cuerpo para ser utilizado en los tres mundos y que evolucione de acuerdo a la Ley de las Causas.

3. Estabiliza las vibraciones inferiores en los subplanos emocional y mental. Comienza la tarea de sintonización del yo inferior con la vibración del tercer subplano de cada uno de los tres planos inferiores, hasta dominar ese subplano. Luego es sincronizado el segundo subplano.

El hombre alcanza en ese ciclo la máxima realización de la personalidad cuando adquiere la capacidad de vibrar y moverse conscientemente en el cuarto subplano. Podría denominar al cuarto subplano de los planos físico, emocional y mental (cuando están dominados, alineados y actuando simultáneamente en una encarnación) el plano de la personalidad perfecta, en el sentido concreto de la expresión r desde un punto de vista inferior. En esa particular encarnación el hombre logrará la plena expresión de su yo inferior -físicamente perfecto, emocionalmente vibrante y mentalmente colosal. A continuación empieza la trasferencia a una vibración superior, la sintonización con el Yo superior, y la afinación de la personalidad o tercera mayor, con la quinta dominante del Ego.

4. Ayuda a transferir la polarización desde uno de los átomos permanentes de la personalidad al correspondiente átomo de la Tríada espiritual. Más adelante dilucidaré este punto con mayor amplitud.

Lo antedicho evidencia la naturaleza esencial de la meditación y su práctica inteligente, diligente y formal. En la primera experiencia, una vez logrado lo más elevado que la naturaleza inferior tiene que ofrecer, el hombre empieza a meditar. Sus tentativas son al principio desordenadas, y a veces transcurren varias encarnaciones hasta que el Yo superior fuerza al hombre a pensar y meditar seriamente, sólo a raros y separados intervalos. Las ocasiones de recogerse en sí mismo ocurren con mayor frecuencia, hasta que en varias vidas el hombre se dedica a la meditación y aspiración místicas, consagrando finalmente toda una vida a ellas, lo que señala el cenit de la aspiración emocional por medio del cuerpo mental, independientemente de la aplicación científica de la Ley. Estas leyes rigen la verdadera meditación ocultista.

Cada uno de los que trabajan definidamente bajo la dirección de algunos de los Maestros, ha pasado por dos culminantes vidas: una vida de apoteosis mundana y una vida de la más intensa meditación mística o emocional-intuitiva. Quienes están vinculados con el Maestro Jesús y Sus discípulos han pasado esta vida meditativa en algún monasterio o convento de Europa Central, y los discípulos del Maestro M. o del Maestro K. H. en la India, el Tibet o la China.

Todos ustedes pasarán ahora por una serie más importante de vidas, para lo cual las anteriores culminaciones fueron sólo los peldaños. En las vidas que seguirán de inmediato para quienes están en el sendero, llegará la realización final por medio de una ordenada meditación ocultista basada en la ley. Algunos alcanzarán su objetivo en la vida presente o en la próxima; otros lo realizarán muy pronto, en otras vidas. Unos pocos lograrán la culminación del método místico que será más tarde la base del método ocultista o mental.

CARTA III

PUNTOS A CONSIDERAR CUANDO ES ASIGNADA UNA MEDITACIÓN

1. El rayo del Ego o Yo superior.

2. El rayo de la Personalidad o yo inferior.

3. La condición kármica del triple hombre.

4. La condición del cuerpo causal.

5. La necesidad de la época y la disponibilidad del hombre.

6. Los grupos, internos y externos, a los cuales el hombre está afiliado.

4 de junio de 1920.

Ya he tratado la importancia que tiene la meditación y sugerí que consideraran cuatro razones, entre muchas, por las cuales debe ser practicada. En esta época, en que la mayoría de ustedes practica la meditación sin la guía de un instructor relacionado personalmente en el plano físico, sólo ha podido formularse un plan, para ser practicado, que lleva implícitos -elementos seguros y universales.

Cuando un instructor se halla presente, pueden desarrollarse diferentes prácticas, adaptadas al temperamento del discípulo, que contengan ciertos atributos y hagan de esa meditación particular la línea de menor resistencia entre el cerebro físico y el cuerpo causal.

Al formular métodos de meditación, se han de tener en cuenta algunos factores que enumeraré. No trato de darles esquemas y métodos a seguir, indico nada más que los principios subyacentes que guían al instructor en la elección del método adecuado para el estudiante. Más adelante, cuando aparezca el instructor y quede demostrada la aplicación científica del método individual, podrán ver si las reglas aquí formuladas son fundamentales o no. Fundamentos y principios es todo lo que trato de proporcionarles. Los métodos y detalles se han de desarrollar mediante la aplicación del discernimiento, la experiencia, el valor y la perseverancia.

Los factores que el instructor tiene que considerar al asignar la meditación son, si sólo tratamos los más importantes, los seis siguientes:

1. El rayo del Ego o Yo superior del estudiante.

2. El rayo de su Personalidad o yo inferior.

3. La condición kármica de su triple naturaleza inferior.

4. La condición de su cuerpo causal.

5. La necesidad inmediata de la época y su disponibilidad.

6. Los grupos, internos y externos, con los cuales el estudiante está identificado.

Vamos ahora a considerar estos factores por separado.

1. El rayo del Ego o Yo superior.

El rayo al cual pertenece el cuerpo causal del hombre, el rayo egoico, debería determinar el tipo de meditación. Cada rayo requiere un método diferente de acercamiento, porque la finalidad de toda meditación es la unión con lo divino. En esta etapa es la unión con la Tríada espiritual, que tiene su reflejo inferior en el plano mental. Permítaseme ilustrar brevemente:

Cuando el rayo egoico es el primero, o Rayo de Poder, el método de acercamiento debe ser la aplicación dinámica de la voluntad a los vehículos inferiores, denominándoselo logro por un enfocamiento intenso; una potente concentración de propósito, que anula todos los obstáculos y, literalmente, abre un canal, impeliéndose a sí mismo hacia la Tríada.

Cuando el rayo egoico es el segundo, o Rayo de Amor-Sabiduría, la línea de menor resistencia se halla en la expansión y en la inclusión gradual. No es tanto un impulso hacia adelante, sino más bien la gradual expansión desde un centro interno, hasta incluir a los que nos rodean, al medio ambiente, a las almas afines y a los grupos de discípulos dirigidos por algún Maestro, incluyéndolos a todos en la conciencia. Llevada a su culminación, esta expansión da por resultado la final desintegración del cuerpo causal, en la cuarta iniciación. En el primer caso -la realización a través del Rayo de Poder- el impulso hacía adelante y hacia arriba tendrá el mismo resultado, el cauce abierto da paso a la afluencia descendente de la tuerza o fuego del espíritu y el cuerpo causal es igualmente destruido a su tiempo.

Cuando el rayo egoico es el tercero, a Rayo de Actividad-Adaptabdidad, el método es algo diferente. No es el impulso hacia adelante ni la expansión gradual, sino la adaptación sistemática de todo el conocimiento y de todos los medios para alcanzar la meta percibida. En realidad es el proceso de utilizar a los muchos para el uso de uno; es más bien el acaparamiento del material y de las cualidades necesarias para ayudar al mundo, y la acumulación de información, por medio del amor y de la discriminación, que oportunamente desintegra al cuerpo causal. En estos “Rayos de Aspecto” o de expresión divina, si puedo denominarlos así, la desintegración es ocasionada, en el primer caso, por el ensanchamiento del canal, debido a la fuerza impulsiva de la voluntad; en el segundo caso, por la expansión del huevo áurico inferior, el cuerpo causal, debido a la inclusividad del rayo sintético de amor y sabiduría, y en el tercer caso, por la rotura de la periferia del cuerpo causal, debido a la facultad acumulativa y la absorción sistemática del Rayo de Adaptabilidad.

Estos tres métodos diferentes dan el mismo resultado, siendo fundamentalmente formas de un gran método empleado para lograr el desarrollo del amor o sabiduría -meta de esfuerzo del actual sistema solar.

Tenemos así la voluntad, impulsando al hombre hacia la perfección, mediante la realización de lo superior, que da por resultado un poderoso servicio por medio del amor activo.

También el aspecto sabiduría o amor, impulsando al hombre hacia la perfección, mediante la comprensión de su unicidad con todo cuanto alienta, que da por resultado el servicio amoroso por medio del amor activo.

Y el aspecto actividad, impulsando al hombre hacia la perfección, mediante la utilización de todo lo que está al servicio del hombre; primeramente, utilizando todo para él mismo; luego, gradualmente, para la familia, aquellos que ama personalmente, quienes lo rodean y así sucesivamente, hasta que utiliza todo en servicio de la humanidad.

Cuando el rayo egoico es el atributivo cuarto Rayo de Armonía, el método será la comprensión interna de la belleza y la armonía, que causa la desintegración del cuerpo causal por el conocimiento del sonido y del color mediante el efecto desintegrador del sonido. Es el proceso que conduce a la comprensión de las notas y tonos del sistema solar, la nota y tono de los individuos y el esfuerzo para armonizar la propia nota egoica con la de otros. Cuando la nota egoica es emitida en armonía con otros egos, da por resultado la desintegración del cuerpo causal, el desapego de lo inferior y el logro de la perfección. Sus exponentes desarrollan la música, el ritmo y la pintura. Se recogen en sí mismos para abarcar el aspecto vida de la forma. La manifestación externa de ese aspecto vida se revela en el mundo mediante lo que llamamos arte. Los grandes pintores y los músicos inspirados están, en muchos casos, alcanzando la meta por este medio.

Cuando el quinto Rayo de Conocimiento Concreto o Ciencia es el rayo del hombre, el método es muy interesante. Consiste en la aplicación intensa de la mente concreta a algún problema para ayudar a la raza; tal es la concentración de todas las cualidades mentales Y el control de la naturaleza inferior, de manera que implique un supremo esfuerzo para trascender lo que impide el descenso del conocimiento superior. Involucra también el elemento voluntad (como ha de suponerse) que da por resultado la extracción de la información deseada, desde la fuente de todo conocimiento.

A medida que este proceso continúa, la penetración en la periferia del cuerpo causal se hace tan frecuente que llega a producirse la desintegración, y el hombre se libera. Es la mentalidad impulsando al hombre a la perfección y forzándolo a utilizar todos sus conocimientos en amoroso servicio a su raza.

El sexto Rayo de Devoción es, preeminentemente, el del sacrificio. Cuando es el rayo egoico, el método de acercamiento a través de la meditación toma la forma de dedicación concentrada por medio del amor, hacia algún individuo o ideal. El hombre aprende a ser incluyente por el amor a una persona o ideal; concentra todas sus facultades y esfuerzos en la contemplación de lo que se requiere, y sacrificándose por esa persona o ideal, entrega su cuerpo causal a las llamas del altar. Es el método del fanatismo divino que considera perdido todo lo que está fuera de su visión y, oportunamente, sacrifica gozosamente la entera personalidad. El cuerpo causal es destruido por el fuego, y así la vida liberada asciende al Espíritu en divina beatificación.

Cuando el rayo egoico es el séptimo, o Rayo de la Ley Ceremonial o Magia, el método de acercamiento es la comprensión y glorificación de la forma. Como se dijo anteriormente, la meta de todas las prácticas de meditación consiste en acercarse a lo divino que en cada uno existe y, por ello, a la Deidad Misma.

Por lo tanto, el método consiste en aplicar la ley, el orden y la regla, a cada acción de la vida en los tres cuerpos, y construir, dentro del cuerpo causal, una forma que va expandiéndose hasta causar la desintegración de ese cuerpo. Es la construcción del Santuario, de acuerdo a ciertas reglas, hasta convertirlo en la morada de Shekinah, y cuando arde la luz espiritual, el Templo de Salomón se estremece, tambalea y se desintegra. Constituye el estudio de la ley y la consiguiente comprensión del hombre, de por qué y cómo es manipulada la ley; consiste en la definitiva aplicación de la ley al cuerpo causal, para hacerlo innecesario y producir así su desintegración. El resultado es emancipación, y el hombre se libera de los tres mundos. Muchos ocultistas pertenecen, en la actualidad a este rayo, a fin de continuar el proceso liberador. Es el método que conduce al hombre a la liberación por la comprensión y la aplicación inteligente de la Ley a su propia vida, y al mejoramiento de las condiciones del cuerpo de la humanidad, convirtiendo al hombre en un servidor de su raza.

Esto es suficiente por hoy.

5 de junio de 1920.

2. El rayo de la Personalidad o yo inferior.

Se ha tratado con cierta extensión el primer factor, el rayo egoico, para determinar el método de meditación. Hoy nos ocuparemos de las funciones del rayo de la personalidad para determinar dicho método. Como se sabe, el rayo de la personalidad es siempre un subrayo del rayo espiritual, y varía con más frecuencia que el rayo egoico. En los Egos evolucionados, que hoy se encuentran entre los pensadores de la raza y los prominentes trabajadores, en todos los sectores de actividad en el mundo, el rayo de la personalidad puede variar vida tras vida, estando basada cada vida en una nota diferente y manifestando un color distinto. De esta manera el cuerpo causal se va equipando más rápidamente. Cuando la unidad reencarnante ha llegado a una etapa en que puede elegir conscientemente su modalidad de expresión, primeramente recapitulará sus vidas anteriores, y el conocimiento así adquirido lo guiará para elegir la simiente. Antes de reencarnar hará vibrar su nota egoica, y observará la carencia de plenitud o la disonancia que pueda contener; entonces decidirá qué nota fundamentará la vibración de su futura personalidad.

Posiblemente dedique una vida a emitir una nota particular y a estabilizar una vibración determinada. La nota debe emitirse y la vibración estabilizarse, en diversas circunstancias. De allí la necesidad de que la vida del aspirante o del discípulo cambie frecuentemente, y esto explica la manifiesta condición de variedad y caos aparente, que caracteriza a tales vidas.

Cuando la disonancia se ha corregido y la vibración es constante y no está sujeta a cambios, se ha realizado el trabajo necesario. El Ego puede recoger nuevamente sus fuerzas, antes de continuar la tarea de perfeccionamiento del cuerpo causal y llevar el acorde deseado a una perfecta exactitud y claridad de tono. Entonces se verá cuán necesario es adaptar el método de meditación a la necesidad de la personalidad, sincronizándolo al mismo tiempo con el primer factor e involucrando al rayo del Ego.

Ilustración práctica.

Permítanme ilustrar a fin de dilucidar de algún modo esta cuestión, siendo deseable que haya una exacta comprensión.

Supongamos que el rayo egoico al cual pertenece A es el de amor o sabiduría, mientras que el rayo de su yo inferior es el quinto rayo o de Conocimiento Concreto. En vidas pasadas A demostró amor y realizó verdaderos progresos mediante el método del rayo sintético, el de expansión. Ahora ama intensamente y su conciencia se expande con gran facilidad, hasta incluir una parte exacta de las circunstancias ambientales; pero aunque posee inteligencia común, carece de la vibración estabilizadora, inherente al quinto rayo. No tiene la concentración que fuerza los resultados, y necesita el fundamento básico de hechos, antes de que pueda progresar inteligentemente y sin peligro. El instructor prudente, al darse cuenta de esta necesidad, emplea el método de expansión inherente al rayo egoico, y lo aplica a la expansión del cuerpo mental. Mediante el método, inteligentemente adjudicado, la facultad de expansión (utilizada hasta entonces únicamente para incluir a otros por medio del amor) será aplicada al esfuerzo concentrado con idéntica finalidad de expansión, pero con el propósito de adquirir conocimiento. Alcanzado esto, todo esfuerzo de la vida personal podrá dedicarse aparentemente (en determinada encarnación) a adquirir una posición científica y al desarrollo de la mente. El progreso intelectual podrá parecer de gran importancia al observador sin cultura; no obstante la tarea continúa como lo ha deseado el guía interno, y sólo la vida a vivir pondrá de manifiesto la sabiduría de la elección egoica.

Combinando los métodos de segundo rayo y la dedicación que otorga el quinto rayo, se alcanzará la expansión intelectual. ¿He puesto esto en claro? Trato de escribir con claridad, porque la meditación es de vital importancia para muchos.

Por lo tanto, después de un cuidadoso análisis, resultará evidente que cuanto más sabemos, menos juzgamos. Una persona podrá haber desarrollado el aspecto amor; no obstante, en determinada encarnación, ese aspecto podrá ser pasivo, y la línea de desarrollo más evidente será la estrictamente intelectual. Abstenerse de opinar es la mejor actitud para el observador inteligente, pues aún no posee la visión interna que ve el color, ni el oído interno que le permite reconocer la nota.

7 de junio de 1920.

3. La condición kármica del triple hombre.

La condición kármica del triple hombre y el lugar que ocupa en la evolución serán considerados hoy al estudiar el tema de los “Métodos de Meditación”. Este tercer punto es de verdadera importancia para ayudarnos a decidir inteligentemente cuál es el método de meditación adecuado para cada individuo. Primeramente, se trató de la importancia de la meditación; luego tocamos, en forma breve, el punto respecto a la parte que desempeña el rayo egoico en la decisión del método, poniendo incidentalmente de manifiesto un punto en el cual no se ha hecho mucho hincapié hasta ahora: que la verdadera meta de la meditación es separar, desintegrar y dispersar gradualmente el cuerpo egoico. Como hemos visto, cada rayo exige un proceso diferente. Después se trató de la función que desempeña el rayo de la personalidad en combinación con el rayo egoico, y vimos en qué forma, mediante la consideración inteligente de esos dos factores, se puede asignar el método adecuado.

Ahora estudiaremos más específicamente el factor tiempo. Karma y tiempo son términos sinónimos, más de lo que comúnmente se piensa. La meditación ocultista y el comienzo definido de la tarea de liberar al individuo de la periferia del cuerpo causal, sólo pueden iniciarse cuando se ha alcanzado cierto grado de evolución y el cuerpo causal (debido a su contenido) ha logrado cierta gravedad específica y su circunferencia llena ciertas condiciones. Todo el proceso se ajusta a la Ley y no es, como comúnmente se cree, cuestión de aspiración y deseos elevados. Consideren inteligentemente esta frase que acabo de escribir sobre la condición kármica del triple hombre y el lugar que ocupa en la escala evolutiva. ¿Qué he especificado? Tres factores a considerar:

a. El grado de evolución.

b. La gravedad específica del cuerpo causal.

c. La medida y circunferencia del cuerpo causal.

Más adelante me propongo tratar definidamente el plano mental y sus tres subplanos superiores, los planos del Ego. Explicaré el lugar que ocupa el cuerpo causal en dichos planos y su relación con otros cuerpos en el plano mental. En esta carta trataré únicamente los puntos mencionados. En consecuencia, me limitaré al cuerpo causal, a la conciencia egoica y a la relación de ésta con el yo inferior. Más adelante considerará esta misma conciencia en su propio plano y su relación con otros egos y con la Jerarquía. Tengan claramente presente lo siguiente: mi tema principal es ahora el desenvolvimiento de la conciencia egoica dentro de la Personalidad. No las confundan. Podría expresarlo de otra manera: trataré de la relación del Yo superior con el triple hombre inferior y de la forma de acrecentar gradualmente la fuerza de dicha relación a través de la meditación. Tal acrecentamiento coincide con los tres factores ya mencionados. Vamos a considerarlos por orden.

El grado de evolución.

La vida de la personalidad evolucionante puede ser dividida en cinco partes. Después de todo, nuestra evolución es quíntuple, y la vida del hombre (como ser humana y antes de alcanzar la quinta iniciación) puede ser considerada como una serie de cinco etapas sucesivas, cada una de las cuales es posible medir por el estado en que se halla la Llama del Espíritu que en él mora. Desde el punto de vista de nuestra Jerarquía planetaria oculta, como ya he dicho, somos medidos por nuestra luz.

La primera etapa de nuestro progreso podría medirse desde el momento en que el hombre animal se convirtió en entidad pensante, un ser humano, hasta la actuación consciente del cuerpo emocional o etapa en que mayormente predominan las emociones. Esto corresponde a los períodos de la época Lemuria y a los primeros días de la Atlante. Durante el actual período el hombre se halla polarizado en el cuerpo físico y está aprendiendo a ser controlado por su cuerpo de deseos -el de los sentimientos y de las emociones. No tiene más aspiración que satisfacer los placeres del cuerpo; vive para su naturaleza física, y no posee idea de nada superior. Este período se asemeja al de la infancia, de uno a siete años. En el actual período, los atentos Instructores de la raza ven la Llama interna como un diminuto punto, y el átomo permanente del plano físico retiene la polarización. Esto no demanda la atención de los Instructores, porque la fuerza instintiva inherente al Yo superior realiza la tarea, y la fuerza impulsiva de la evolución lleva todo hacia la perfección.

La segunda etapa comprende un grado de evolución en que la polarización se halla mayormente en el cuerpo emocional, y se está desarrollando la mente inferior de deseos. Los postreros días de la Atlántida son una analogía de esto. Los deseos no son tan puramente físicos, porque la mente comienza a introducirse en forma similar a como la levadura fermenta la masa. El hombre es consciente de deseos indefinidos no asociados al cuerpo físico; puede sentir un profundo amor por los instructores y guías más sabios que él; devoción irracional e incontrolada por quienes lo rodean, y odio también irracional e incontrolado porque le falta el equilibrio que la mente proporciona, y la estabilidad es la resultante de la actividad mental. Debido a esto el hombre sufre por sus extremismos.

La polarización ahora se halla en el átomo emocional permanente, pero (cuando se alcanza este grado de desenvolvimiento) actúa una luz entre los dos átomos que han experimentado la polarización -el emocional y el físico. Lo que trato de poner en claro es que, en esta etapa, la unidad mental no ha sentido la fuerza de la polarización, estando retenida por lo emocional, dando por resultado una diferencia integral dentro de la periferia del átomo mismo. Las combinaciones electrónicas que componen el átomo que ha experimentado la polarización, están agrupadas en una forma geométrica diferente de la de aquellos que no han experimentado el proceso. Esto es efecto de la vida del Ego, que actúa sobre la materia del átomo, causando varias aproximaciones y diferenciaciones invisibles en un átomo no polarizado. El tema es oscuro y complejo.

Este período es análogo a la etapa de la vida del niño desde los siete a los catorce años; o sea el período de la adolescencia, en que el niño madura. Esta madurez es consecuencia de la polarización lograda en el alineamiento de lo emocional y físico. Este alineamiento se efectúa hoy fácilmente entre los cuerpos físico y emocional. El problema consiste en alinear a ambos con el cuerpo mental y después con el egoico.

Los Guías que observan a la raza, pueden ver en el hombre la Llama o la Luz interna un poco más grande, pero aún tan pequeña que es casi imperceptible. Pero si es posible poner las cosas más claras, sin producir confusión por el empleo de las palabras, diré que así como en el primer período el átomo físico podía haberse iluminado, ahora en el segundo, el átomo emocional está similarmente iluminado, lo cual constituye para los Instructores una señal de que el trabajo progresa. Todo esto abarca un vasto período de tiempo, porque el progreso en el presente período es extremadamente lento. Mi alusión a las razas Lemuria y Atlante, no tiene más objeto que trazar una analogía como ejemplo, pero no una analogía del tiempo.

Al entrar en la tercera etapa, llegamos al momento más vital del desenvolvimiento del hombre en el cual es desarrollada la mente, y la vida polarizada se transfiere a la unidad mental. Hablando en términos del sistema solar y considerando a la humanidad como una unidad, cuyos átomos permanentes forman las moléculas del correspondiente átomo cósmico, el trabajo ha progresado de la polarización física a la emocional y ahí permanece. El átomo mental cósmico, en el cuerpo del Logos, no alcanzará la polarización hasta el séptimo ciclo del ciclo mayor, cuando el sistema sea llamado a la oscuración y fuera de la manifestación. En todas partes los individuos, como unidades, realizan el trabajo y constituyen, por lo tanto, una esperanza para todos.

Este tercer período corresponde, en el ser humano, al que transcurre desde los catorce a los veintiocho años, siendo dicho periodo muy extenso, porque es mucho lo que debe hacerse. Dos átomos han experimentado la polarización, y otro es trasladado al mental, constituyendo el punto medio. En esta época la Luz actúa entre los tres átomos (delineando el triángulo de la personalidad). Pero el punto focal se va trasladando gradual y acrecentadamente a la unidad mental, mientras el cuerpo egoico, gradualmente, se va integrando y asume sus debidas proporciones.

El hombre controla el cuerpo físico, y en cada vida construye uno mejor; posee un cuerpo de deseos cuyas exigencias son más refinadas (observen el significado oculto de esta expresión); comprende los goces del intelecto y lucha por poseer un cuerpo mental más apropiado; sus deseos tienden hacia arriba y no hacia abajo, trasmutándolos en aspiración -primero aspiración por las cosas de la mente, después por cosas más abstractas y sintéticas. La Llama o Luz egoica interna irradia ahora desde un centro interno hacia la periferia, iluminando al cuerpo causal y dando la impresión de que arde. Para la Jerarquía observadora es evidente que el fuego divino compenetra, calienta e irradia a través de todo el cuerpo causal, y que el Ego es cada vez más consciente de su propio plano y se interesa -vía los átomos permanentes- por la vida de la Personalidad. El cerebro físico de la Personalidad, no se da cuenta aún de la diferencia que existe entre la capacidad mental inherente y la impresión dirigida por el Ego; pero se está acercando el momento en que se producirá algún cambio y la evolución avanzará con mayor rapidez. Se acerca la cuarta etapa. Aquí haré una advertencia. Todo lo que antecede no se desarrolla en secciones ordenadas, si así puedo expresarlo. Prosigue como lo hace el sistema mayor, en constantes superposiciones y paralelamente, debido al inherente rayo del Espíritu o Mónada, a los cambios cíclicos y a la diversidad de fuerzas que actúan astrológicamente y con frecuencia de centros cósmicos desconocidos en la vida que palpita dentro de los átomos…

En la cuarta etapa se completa la coordinación de la Personalidad, donde el hombre despierta (como el hijo pródigo en un país lejano), y dice: “Me levantaré e iré a mi Padre”. Éste es el resultado de la primera meditación. Los tres átomos permanentes funcionan, y el hombre es una entidad activa, sensible y pensante. Llega a la culminación de la vida de la personalidad y empieza a trasladar conscientemente su polarización, de la vida de la personalidad a la vida egoica; se encuentra en el sendero del discipulado o probación, o muy cerca de ello. Comienza la tarea de transmutación del hombre; laboriosa, penosa y cuidadosamente fuerza a su conciencia hacia arriba y la expande a voluntad; determina, a toda costa, dominar y actuar con plena libertad en los tres planos inferiores; se da cuenta de que el Ego debe tener una perfecta expresión -física, emocional y mental- y construye con infinito esfuerzo el canal necesario. Atrae la atención de los Instructores. ¿Cómo logra esto? El cuerpo causal empieza a irradiar la Luz interna. Este cuerpo ha sido llevado a un punto de refinamiento en que se hace trasparente, y al establecer contacto el Ego con la Triada, aparece una llamita… La luz ya no está oculta, sino que surge repentinamente y atrae la anhelante mirada del Maestro.

Esto corresponde en el individuo, al periodo que va desde los veintiocho a los treinta y cinco años. Es el período en que el hombre se encuentra a sí mismo, descubre cuál debe ser su línea de actividad, qué puede realizar y, desde el punto de vista mundano, adquiere lo que le corresponde.

Durante la quinta etapa, la Llama traspasa gradualmente la periferia del cuerpo causal y “el sendero del justo brilla cada vez más, hasta el día perfecto”. En la cuarta etapa comienza la meditación; es la meditación mística que conduce a la meditación ocultista en la quinta etapa, en la cual se obtienen resultados por estar ajustada a la ley, siguiendo así la línea de su rayo. Por medio de la meditación el hombre -como Personalidad- siente la vibración del Ego, y trata de llegar a éste y hacer descender la conciencia egoica, hasta incluir conscientemente al plano físico. Por la meditación o el recogimiento en sí mismo, el hombre aprende el significado del Fuego, aplicándolo a todos los cuerpos, hasta que sólo queda el fuego mismo. A través de la meditación, o pasando de lo concreto a lo abstracto, se penetra en la conciencia causal, y el hombre -durante esta última etapa- se convierte en el Yo superior, no en la Personalidad.

Durante la quinta etapa (el periodo del Sendero de Iniciación) la polarización cambia completamente de la Personalidad al Ego, de manera que al término de dicho período es total la liberación del hombre, y hasta al cuerpo causal se lo considera una limitación, completándose la emancipación. La polarización entonces es elevada a la Triada; la trasferencia comenzó ya en la tercera Iniciación. El átomo físico permanente desaparece y la polarización se convierte en mental superior; el átomo emocional permanente desaparece y la polarización se hace intuitiva; la unidad mental también desaparece y la polarización llega a ser espiritual. El hombre se convierte en Maestro de Sabiduría, teniendo la edad simbólica de los cuarenta y dos años, el punto de perfecta madurez en el sistema solar.

Viene después un período posterior que corresponde a la edad entre los cuarenta y dos y cuarenta y nueve años, cuando se puede recibir la sexta y séptima iniciaciones; pero este período no concierne a los lectores de estas cartas.

La gravedad específica y el contenido del cuerpo causal.

Este tema, respecto al cuerpo causal, ofrece al pensador mucho material para reflexionar. No se pueden dar cifras literales ni líneas dimensionales, pues forman parte de los secretos de la iniciación, pero sí sugerir ciertas ideas para someterlas a la consideración de los interesados.

¿Qué se quiere dar a entender cuando se habla del cuerpo causal? No digan superficialmente el cuerpo de las causas, porque las palabras así expresadas son a menudo confusas y ambiguas. Vamos a considerar al cuerpo causal y averiguar cuáles son sus partes componentes.

En el sendero involutivo tenemos lo que se denomina Alma Grupal, competentemente descrita (hasta donde lo permiten las palabras) como un conjunto de triadas, encerradas en una triple envoltura de esencia monádica. En el sendero evolutivo tenemos análogos grupos de cuerpos causales compuestos similarmente, que involucran tres factores.

El cuerpo causal es una colección de átomos permanentes, tres en total, encerrados en una envoltura de esencia mental… ¿Qué ocurre en el momento en que el hombre-animal se convierte en una entidad pensante, un ser humano? Se produce el acercamiento entre el Yo y el no yo por medio de la mente, porque el hombre es “el ser en quien el espíritu más elevado y la materia más inferior están unidos por la inteligencia”. ¿Qué significa esta frase? Simplemente lo siguiente: que cuando el hombre-animal llegó al punto adecuado, cuando su cuerpo físico estuvo suficientemente coordinado y la naturaleza emocional o de deseos fue bastante fuerte como para formar la base de la existencia, guiándola por medio del instinto, y cuando el germen de la mente fue debidamente implantado para otorgar la memoria instintiva y la correlación de ideas, tal como se puede observar en el animal doméstico común, entonces el Espíritu descendente (que había tomado para sí un átomo en el plano mental) juzgó que el momento era oportuno para tomar posesión de los vehículos inferiores. Fueron exhortados los Señores de la Llama, y transfirieron la polarización desde el átomo inferior de la Tríada al átomo inferior de la Personalidad. Pero la Llama interna no pudo descender más abajo del tercer subplano del plano mental. Allí se unieron ambos y se convirtieron en uno, formando el cuerpo causal. En la naturaleza todo es interdependiente, y el Pensador interno no puede regir los tres mundos inferiores sin la ayuda del yo inferior. La vida del primer Logos debe estar fusionada con la del segundo Logos y basada en la actividad del tercer Logos.

Por lo tanto, en el momento de la individualización (término empleado para expresar este momento de contacto) tenemos, en el tercer subplano del plano mental, un punto de luz que encierra tres átomos y, a su vez, el mismo punto está contenido en una envoltura de materia mental. Por consiguiente la tarea a realizar consiste en procurar que:

1. El punto de luz se convierta en llama, aventando constantemente la chispa y nutriendo el fuego.

2. El cuerpo causal crezca y se expanda desde un ovoide incoloro (que retiene al Ego como lo está la yema dentro de la cáscara del huevo), en algo de rara belleza, conteniendo en sí todos los colores del arco iris.

Ésta es una realidad ocultista. A su debido tiempo, el cuerpo causal palpitará, irradiando internamente una fulgurante llama interna, que gradualmente se abrirá camino del centro a la periferia. Luego horadará esa periferia, utilizando el cuerpo (el producto de millares de vidas de dolor y esfuerzo) como combustible para sus llamas. Consumirá todo; ascenderá hasta la Tríada y (convirtiéndose en uno con Ella) la llama será reabsorbida en la conciencia espiritual -y llevará con ella- empleando el calor como símbolo -una intensidad de calor, cualidad de color o vibración que antes no poseía.

Por lo tanto, el trabajo de la Personalidad -pues hemos de mirar todo desde este ángulo, hasta alcanzar la visión egoica- consiste, primero, en construir, embellecer y expandir el cuerpo causal; segundo, encerrar la vida de la Personalidad dentro de éste, absorbiendo lo bueno de la vida personal y acumulándolo en el cuerpo del Ego. Podemos denominarlo Vampirismo Divino, porque el mal es siempre el reverso del bien. Después de realizar esto, la llama se aplica al cuerpo causal, apartándonos gozosamente mientras prosigue el trabajo de destrucción, y la llama -el hombre interno viviente y el espíritu de vida divina- se libera y asciende hasta su fuente de origen.

La gravedad específica del cuerpo causal fija el instante de la emancipación y marca el momento en que se completa el trabajo de construcción y de embellecimiento, cuando es erigido el Templo de Salomón y el peso (ocultamente entendido) del cuerpo causal está de acuerdo con la cualidad que desea la Jerarquía. Entonces sobreviene el trabajo de destrucción y la liberación se acerca. Ha experimentado el estado primaveral, seguido del pleno verdor del estío; ahora se hará sentir la fuerza desintegradora del otoño -aunque esta vez se sienta y aunque en el plano mental y no en el físico. El hacha es aplicada a las raíces del árbol, pero la esencia de la vida se recoge en el depósito divino.

El contenido del cuerpo causal es la acumulación lenta y gradual de todo lo bueno en cada vida. La construcción avanza despacio al principio; pero al acercarse el término de la encarnación -en el sendero de probación y en el de iniciación- el trabajo avanza rápidamente. La estructura ha sido erigida y cada piedra fue extraída de la cantera de la vida personal. En el Sendero, en cada una de sus dos etapas, la tarea de completar y embellecer el Templo prosigue con mayor rapidez…

La medida y la circunferencia del cuerpo causal.

En resumen y como conclusión diré que la circunferencia del cuerpo causal varia de acuerda al tipo y al rayo. Ciertos cuerpos egoicos son de forma más circular que otros, algunos más ovoides y otro de forma más alargada. Lo que tiene importancia es el contenido y la flexibilidad de esa materia, y sobre todo la permeabilidad oculta del huevo áurico inferior, que le permite hacer contacto con otros Egos y sin embargo retener la propia identidad; fusionarse con sus similares, no obstante conservar su individualidad, y, absorbiendo todo lo deseable, conservar su propia forma.

16 de junio de 1920

4. Condición del cuerpo causal.

El cuarto factor, que influye en la selección del método de meditación, será nuestro tema de hoy. Trata de la condición del cuerpo causal.

Hemos tratado el cuerpo causal en relación con la Personalidad o yo inferior y demostrado la interacción e interdependencia de ambos. Hemos visto que mediante la práctica constante de la meditación ocultista y el aquietamiento gradual de la mente inferior, mediante la concentración y la inteligente práctica de la meditación sobre el rayo egoico, equilibrado con la meditación sobre el rayo de la Personalidad, la relación del cuerpo causal con la Personalidad se hace cada vez más íntima y el canal que los une más preciso y adecuado. Vimos oportunamente que esto dio por resultado el traslado de la polarización de lo inferior a lo superior y más tarde -emancipado totalmente de ambos- se centralizó en la conciencia espiritual. El tema fue considerado desde el punto de vista inferior, viéndolo desde el ángulo del hombre en los tres mundos.

Hoy trataremos el tema desde el punto de vista del Yo superior, el nivel egoico; consideraremos la relación de ese Yo con la Jerarquía, con los Egos que lo circundan y con el Espíritu. Será difícil dar algo más que algunas indicaciones, pues gran parte de lo que podría decir sería poco comprendido, y muy esotérico y peligroso para ser comunicado en forma general.

Tres cosas pueden impartirse que, si se medita sobre ellas inteligentemente, podrán conducir a la iluminación:

El Ego en su propio plano comprende conscientemente su relación con el Maestro, y trata de trasmitir esa conciencia a la Personalidad.

El Yo superior en su propio plano, no está entorpecido por el factor tiempo y espacio, y (como conoce el futuro, lo mismo que el pasado) trata de lograr el fin deseado y convertirlo rápidamente en una realidad.

El Yo superior o Ego en su propio plano, está en relación directa con Egos que se hallan en el mismo rayo, abstracto o concreto, y -comprendiendo que el progreso se alcanza en forma grupal- actúa en ese plano ayudando a los de su especie. Estos hechos son parcialmente comprendidos por los estudiantes, pero voy a comentar algo más a fin de esclarecerlos.

La relación del Ego con la Jerarquía.

La relación del Ego con algún Maestro, en la actual etapa, es emprendida conscientemente, pero en sí misma constituye un desenvolvimiento evolutivo. Según se ha dicho, existen en la jerarquía humana en evolución sesenta mil millones de unidades conscientes o espíritus. Éstos se encuentran en los niveles causales, aunque el número se ha reducido algo hoy, porque algunos han recibido la cuarta iniciación. Estos Egos, de diferentes grados de desenvolvimiento, están vinculados con su Monada, Espíritu o Padre en el Cielo, como análogamente (aunque en materia más sutil) el Ego lo está a la Personalidad.

Como bien saben, las Mónadas están controladas o más bien forman parte de la conciencia de uno de los Espíritus planetarios. En los niveles egoicos los Egos se encuentran en condición similar. Un Adepto del mismo rayo supervisa su evolución general, ocupándose de ellos en grupos, formados de acuerdo con:

a. el subrayo del Rayo egoico,

b. el período de individualización o de entrada en el reino humano y

c. el grado de realización.

El Adepto del mismo rayo ejerce la supervisión general, pero supeditado a Él trabajan los Maestros, cada uno en Su propio rayo y con Sus respectivos grupos individuales, que están afiliados a Ellos según el período, el karma y el grado de vibración. Regidos por los Maestros trabajan los discípulos que han alcanzado la conciencia del Yo superior; por lo tanto, pueden actuar en los niveles causales y ayudar al desenvolvimiento de esos Egos cuyos cuerpos causales están menos desarrollados que el propio.

Todo está bellamente sujeto a la ley, y como la tarea del desarrollo del cuerpo egoico depende del progreso alcanzado en la triple personalidad, el Ego es ayudado en los niveles inferiores por dos discípulos; uno actúa en los niveles emocionales, informando a otro que actúa en el cuerpo mental. Éste a su vez informa al discípulo que posee conciencia causal, el cual informa al Maestro. Todo esto, como pueden ver, es realizado con la colaboración de la conciencia interna que reside en el cuerpo causal, e implica cinco factores, concernientes a la ayuda del Ego en su desenvolvimiento evolutivo:

1. El Adepto de su rayo.

2. El Maestro de su grupo.

3. Un discípulo con conciencia causal.

4. Un discípulo en el plano mental.

5. Un auxiliar en el plano emocional.

Durante el transcurso de un sinnúmero de vidas, el Ego es prácticamente inconsciente de la Personalidad. Existe el vínculo magnético y nada más, hasta que llega el momento en que la vida de la personalidad alcanza un punto donde debe agregar algo al contenido del cuerpo causal, que al principio es un cuerpo pequeño, incoloro e insignificante. Pero llega el instante en que las piedras son extraídas de la cantera de la vida personal, perfectamente labradas, y el hombre, constructor y artista, les aplica los primeros colores. Entonces el Ego empieza a prestar atención, rara vez al principio, pero con creciente frecuencia después, hasta que en determinadas vidas el Ego se dedica a subyugar al yo inferior, a ensanchar el canal de comunicación, y a trasmitir a la conciencia del cerebro físico la realidad de su existencia y la meta de su ser. Una vez que se ha alcanzado esto y que el fuego interno circula más libremente, se dedican muchas vidas a estabilizar esa impresión y a convertir esa conciencia interna en parte de la vida consciente. La llama irradia cada vez más hacia abajo, hasta que gradualmente los diferentes vehículos se van correlacionando y el hombre entra en el sendero de probación. Ignora lo que le espera, y sólo es consciente de una incontrolada y ansiosa aspiración Y de innatos anhelos divinos. Ansía avanzar y saber, y sueña Siempre con algo o alguien superior a él. Todo ello se apoya en la profunda convicción de que la meta ansiada será alcanzada por el Servicio prestado a la humanidad, la visión será una realidad y el anhelo se convertirá en satisfacción y la aspiración en visión.

La Jerarquía empieza ya a actuar y la instrucción del aspirante se lleva a cabo tal como lo he mencionado… Hasta ahora los Instructores sólo han observado y guiado, sin ocuparse definidamente del hombre; se ha dejado al Ego y a la vida divina desarrollar el plan, y la atención de los Maestros ha sido dirigida al Ego en su propio plano, el cual hace todo el esfuerzo posible para acelerar la vibración y obligar a los vehículos inferiores, a menudo rebeldes, a responder y adaptarse a la fuerza que rápidamente se acrecienta. Es principalmente cuestión de intensificar el fuego o calor y, en consecuencia, la capacidad vibratoria. El fuego egoico aumenta cada vez más, hasta que el trabajo está realizado y el fuego purificador se convierte en la Luz que ilumina. Reflexionen sobre esta frase. Como arriba es abajo; el proceso se repite en cada peldaño de la escala. En la tercera iniciación la Mónada es consciente del Ego. El trabajo se realiza con mayor rapidez, debido al refinamiento de lo material y a que la resistencia es un factor que existe únicamente en los tres mundos.

He aquí por qué un Maestro no sufre dolor, mejor dicho, dolor como lo conocemos en la tierra, que es en gran parte dolor en la materia. El dolor que se halla oculto en la comprensión, no en la resistencia, se siente en los niveles más elevados y llega hasta el Logos mismo. Pero esto está fuera del tema y es casi incomprensible para ustedes, que todavía están trabados por la materia.

La relación del Ego con su propio desenvolvimiento.

El Ego trata de alcanzar el fin deseado de tres maneras:

1. Por un trabajo definido en niveles abstractos. Aspira a hacer contacto con el átomo permanente y a encerrarlo; éste es su primer acercamiento directo a la Tríada.

2. Por un trabajo definido con el color y el sonido, con miras a la estimulación y vivificación, actuando en grupos y bajo la guía de un Maestro.

3. Por frecuentes intentos para controlar definitivamente al yo inferior, cosa que desagrada al Ego, cuya tendencia consiste en contentarse con obtener conciencia y aspiración en su propio plano.

Recuerden que el Ego también tiene algo contra qué luchar. La negativa a encarnar no se manifiesta únicamente en los niveles espirituales sino también en el Yo superior. El Ego tiende a lograr además, ciertos desenvolvimientos incidentales a los factores tiempo y espacio según se entiende en los tres mundos tal como la dilatación del cuerpo causal, por el estudio de la telepatía divina, la sicología del sistema y el conocimiento de las leyes del fuego.

Relación del Ego con otros egos.

Referente a esta relación, debemos recordar ciertas cosas:

El factor periodicidad. Los egos encarnados y los no encarnados son diferentes, pudiendo realizar distinto trabajo. Los egos cuyos reflejos están encarnados, tienen más limitaciones que los que no lo están; es algo así como si el Yo superior estuviera orientado hacia abajo o circunscribiéndose voluntariamente a una existencia tridimensional, mientras que los egos no encarnados no están limitados de esa manera y actúan en otra dirección o dimensión. La diferencia estriba en el enfoque de la atención, durante la vida en el plano físico. El tema es muy difícil de comprender ¿no es verdad? Casi no sé cómo expresar esta diferencia con mayor claridad. Es como si los egos encarnados fueran más positivos y los no encarnados más negativos.

El factor actividad. Esto en gran parte es una cuestión de rayo y afecta íntimamente la relación entre los egos. Los que se hallan en rayos similares se unen y vibran con mayor facilidad que los que están en rayos distintos. Sólo es posible la síntesis, una vez que se ha desarrollado el segundo aspecto o sabiduría.

En el tercer subplano del plano mental, los egos están separados en grupos -no existe separación individual; sólo se siente la separación grupal incidental al rayo y grado de evolución.

En el segundo subplano los grupos se fusionan y mezclan, y de cuarenta y nueve grupos se convierten, mediante la fusión, en cuarenta y dos. El proceso de síntesis se puede clasificar como:

Primer subplano 35 grupos, 7 x 5

Plano mental Segundo subplano 42 grupos, 7 x 6

Tercer subplano 49 grupos, 7 x 7

Tercer subplano 28 grupos, 7 x 4

Plano budico Primer subplano 21 grupos, 7 x 3

Plano átmico Subplano atómico 14 grupos, 7 x 2

Plano monádico 7 grandes grupos

He dado aquí pocas indicaciones, pocas si las comparamos con lo que sabrán más adelante, cuando aquellos que ahora estudian, expandan aún más la conciencia; pero es todo lo que por ahora puedo impartir, y esto ha sido hecho sólo con la intención de demostrar cuántas cosas se han de considerar cuando las fórmulas de meditación son debidamente establecidas por un Maestro, el cual tiene que tratar sabiamente el rayo egoico y la condición del cuerpo causal en su relación con el yo inferior y con la Jerarquía. Se ha de conocer el estado del cuerpo y su contenido; su relación con otros egos debe ser debidamente considerada, porque todo se halla en formación grupal. Por lo tanto la meditación debe estar de acuerdo con el grupo asignado al Ego, porque cuando el individuo medita, sólo se pone en contacto con su propio Ego, sino también con su grupo egoico, y por mediación de ese grupo, con el Maestro con quien está vinculado, aunque la eficacia de la meditación depende de que el trabajo se realice en forma ocultista y concorde a la ley. El significado de la meditación grupal es poco comprendido todavía; pero recomendamos que estudien inteligentemente las ideas que anteceden.

17 de junio de 1920

5. La necesidad inmediata de la época y la disponibilidad del individuo.

Vamos a considerar el quinto factor que incide en la decisión de los métodos de meditación y a tratar la necesidad de esta época particular y la adaptabilidad del individuo para llenar esa necesidad.

Ante todo haremos una breve recapitulación, pues el valor de la repetición es muy grande. Hemos tratado brevemente el factor rayo egoico, según lo considera el instructor, al asignar una meditación; hemos visto cómo cada rayo persigue la misma meta, pero por distinto camino, y que cada rayo necesita un tipo diferente de meditación; hemos tocado la cuestión de las modificaciones que demanda la meditación, al tener en cuenta el rayo de la personalidad. Después se trató el factor tiempo, tal como se demuestra en el cuerpo causal, su punto de desarrollo y la relación de ese cuerpo con sus tres expresiones inferiores, terminando ayer con algunas breves indicaciones respecto al cuerpo causal en su propio nivel y su amplitud de conciencia. Todo ello los habrá hecho ver cuán sabio debe ser el instructor que intente asignar una meditación. Debo intercalar aquí una observación: El instructor que no haya hecho contacto ni obtenido conciencia causal, no puede asignar adecuadamente una meditación verdaderamente ocultista. Cuando el instructor conoce la nota, el grado de vibración y el color, puede asignar inteligentemente la meditación, no antes. Hasta entonces, sólo puede hacerlo en forma general y asignar una meditación que pueda acercarse a la necesidad y, al mismo tiempo, que no ofrezca peligro.

Ahora entra otro factor -factor que varía de acuerdo a la necesidad de la época. No todos los ciclos tienen la misma importancia fundamental. Los períodos de verdadera importancia en un ciclo son los terminales y aquellos en que ocurre la superposición y la fusión. Éstos se manifiestan en el plano físico en grandes revoluciones, gigantescos cataclismos y trastornos fundamentales en los tres sectores de la Jerarquía -el del Instructor del Mundo, del guía de la raza raíz y del Regente de la civilización o de la fuerza. En los puntos de fusión de un ciclo se producen corrientes encontradas y todo el sistema parece estar en condición caótica. En la mitad de un ciclo, donde la vibración entrante se halla estabilizada y la anterior ha desaparecido, llega un período de calma y aparente equilibrio.

En ningún otro período de la historia de la raza lo antedicho ha sido tan evidente como en la mitad del siglo actual. El sexto Rayo de Devoción va desapareciendo, y está entrando el Rayo de Ley Ceremonial, destacándose con ello preeminentemente las características y facultades del sector fuerza y actividad; recuerden que es la síntesis de los cuatro rayos menores. Por lo tanto, tenemos la lucha por ideales, y la devota adhesión a una causa, como lo manifiesta el rayo del Maestro Jesús; de allí que se produzcan choques en todos los campos de esfuerzo de los idealistas (correctos o equivocados) y la violenta lucha entre ellos. La guerra mundial ¿no fue acaso la culminación de la lucha en el plano físico, entre dos ideales opuestos? Constituyó un ejemplo de la fuerza de sexto rayo. A medida que este rayo vaya desapareciendo cesarán gradualmente los choques y predominará la organización, la reglamentación y el orden, debido al empuje de la fuerza entrante, la del rayo del Maestro R. De la presente turbulencia surgirá la forma ordenada y organizada del nuevo mundo. El nuevo ritmo se impondrá gradualmente sobre las comunidades desorganizadas de los hombres, y en vez del caos social actual se tendrán orden social y regla social; en vez de las diferencias religiosas y de las innumerables sectas de las llamadas religiones, se dará forma a la expresión religiosa, y todo estará regido por la ley; en vez de tensión y tirantez económica y política, habrá una actuación armónica del sistema de acuerdo a ciertas fórmulas fundamentales; en todo predominará el ceremonial y los resultados internos que persigue la Jerarquía irán tomando forma gradualmente. Recuerden que en la apoteosis de la ley y el orden y sus resultantes formas y limitaciones, se producirá cerca del fin (elijo las palabras deliberadamente), un nuevo período de caos y la liberación de la vida aprisionada aún por tales limitaciones, llevando consigo los dones impartidos y la esencia del desenvolvimiento perseguido por el Logos del séptimo rayo.

Ésta es la situación que se presenta esporádicamente en el transcurso de las épocas- Cada rayo asume el poder trayendo consigo sus propios espíritus encarnantes, para quienes el período constituye comparativamente un punto de mínima resistencia; ellos hacen contacto en los mundos con otros seis tipos de fuerza y seis grupos de seres, que deben ser impresionados por esa fuerza y llevados adelante en su carrera hacia la meta universal. Tal es la situación especial de la época en que viven ustedes; un período donde el séptimo Logos de La Ley y Orden Ceremonial trata de Ordenar el caos momentáneo y aspira a evitar, hasta cierto punto, la vida se evada de las antiguas y caducas formas. Ahora se necesitan otras nuevas y adecuadas. Sólo después del periodo intermedio de un nuevo ciclo, se hará sentir nuevamente la limitación y se iniciará un nuevo intento de evasión.

Por lo tanto, el instructor inteligente debe tener en cuenta, en esta época, la situación y valorar el efecto que produce el rayo entrante sobre los espíritus en encarnación. En consecuencia, tenemos el tercer rayo, cuya influencia se ha de considerar al asignar la meditación. ¿Consideran la tarea compleja y difícil? Afortunadamente el Aula de la Sabiduría equipa a sus egresados para desempeñar la tarea.

En este período particular se desarrollará mucho el aspecto forma en la meditación (ya sea que la meditación esté basada principalmente en el rayo del Ego o en el de la Personalidad). Es de esperar que la construcción de formas bien definidas y asignadas tanto a los individuos como a los grupos, dará por resultado el incremento de la magia blanca, y la consiguiente ley y orden en el plano físico. El futuro período de reconstrucción avanza de acuerdo al rayo, y su éxito y realización finales es más factible de lo que se cree. El Supremo Señor se acerca en concordancia con la ley y nada puede detener Su acercamiento.

En estos momentos es de gran necesidad hallar a quienes comprenden la ley y son capaces de actuar con ella. También es el momento oportuno para desarrollar este principio y entrenar a la gente para ayudar al mundo.

Los Rayos menores de Armonía y de Ciencia responden rápidamente a esta séptima influencia, lo cual significa que las mónadas que pertenecen a dichos rayos son fácilmente orientadas en tal sentido. A las mónadas que pertenecen al sexto Rayo de Devoción les es más difícil adaptarse, hasta acercarse al punto de síntesis. Las mónadas de primero y segundo rayos, hallan en aquel rayo un campo de expresión. Las mónadas de primer rayo tienen un vinculo directo con este rayo y tratan de aplicar la ley mediante el poder; mientras que las de segundo rayo, siendo de tipo sintético, guían y rigen por medio del amor.

Creo que les he dado hoy bastante tema para reflexionar sobre el quinto factor Es todo lo que trato de hacer. La luz guiadora de la intuición esclarecerá lo demás, y lo que esta guía interna revele, tendrá más valor para el individuo que todo lo impartido exotéricamente. En consecuencia, cavilen y reflexionen.

18 de junio de 1920.

Algunas palabras de aliento.

Sólo a medida que el discípulo esté dispuesto a abandonarlo todo para servir a los grandes Seres, sin reserva alguna, alcanza la liberación, y el cuerpo de deseos se trasmuta en el de la intuición superior. Servir perfectamente cada día, sin pensar ni calcular para el futuro, lleva al hombre al estado del perfecto Servidor. ¿Puedo sugerir una cosa? Toda preocupación y ansiedad tiene por base principal un móvil egoísta. Temen sufrir más, se acobardan al pensar que tendrán otras experiencias penosas. La meta no se alcanza de esta manera, sino que se llega por el sendero de la renunciación. Quizás signifique renunciar a los placeres, a la buena reputación, a los amigos, o a todo a lo que el corazón se aferra. Digo quizás, no que sea así. Sólo trato de indicarles que si ese es el camino, por el cual tienen que llegar a la meta, entonces es el camino perfecto para ustedes. Todo lo que lleve rápidamente a Su Presencia, a Sus Pies de Loto, debe ser deseado por ustedes y ansiosamente bienvenido.

Por lo tanto, cultiven diariamente el supremo deseo de buscar sólo la aprobación de su Guía e Instructor interno y la respuesta del alma a la buena acción, desapasionadamente ejecutada.

Si la aflicción los abruma, sonrían ante ella; terminará en una fecunda recompensa y recuperarán todo lo perdido. Si son objeto de burla y desprecio sonrían también, sólo deben esperar la aprobación del Maestro. Si las lenguas embusteras se desatan, no teman, sigan adelante. La mentira es una cosa de la tierra y puede ser trascendida como algo demasiado vil para ocuparse de ella. La meta del discípulo es alcanzar visión, deseo puro, propósito consagrado y oídos sordos a todos los ruidos de la tierra. Nada más diré; sólo quisiera que no disiparan inútilmente la fuerza en infructuosas imaginaciones, en febriles especulaciones y en ansiosas expectativas.

6. Los grupos internos y externos, a los cuales el discípulo esta afiliado.

El punto que vamos a ver hoy es de interés práctico. Trata del grupo a que pertenece el hombre. Ya consideramos, en cierta medida, la relación con el Maestro, y ahora continuaré la instrucción respecto a la conexión con los grupos.

Ayer vimos la importancia que tiene la meditación, en conexión con el grupo al cual el hombre está vinculado en los niveles egoicos. Hoy nos ocuparemos del grupo con el cuál está vinculado en la tierra. Dicho grupo no será exactamente un reflejo del que se halla en niveles egoicos, como podrían suponer, porque sólo algunas unidades de un grupo egoico, estarán encarnadas en un momento determinado. Consideraremos la Ley de Causa y Efecto, según se manifiesta en los grupos, nacional, religioso y familiar.

Cuatro grupos relacionados con el discípulo.

El hombre encarnado debe considerar que su grupo está compuesto por cuatro tipos de personas:

1. El gran grupo nacional al que pertenece, cuyo karma (debido al gran número de personas que lo forma) es tan fuerte, que no puede evadirse de él aunque quiera. Posee ciertas características raciales y tendencias temperamentales, porque están ocultas en el cuerpo físico racial, y, durante su vida en la tierra, tal será su constitución y las tendencias inherentes a ese particular tipo de cuerpo. El cuerpo proporciona las experiencias necesarias o (a medida que prosigue la evolución) provee el mejor tipo de cuerpo para llevar a cabo el trabajo que ha de realizar. Un cuerpo de tipo oriental posee una serie de cualidades buenas, y un cuerpo occidental otras también buenas, si así puedo expresarlo. Trato de aclarar este punto, porque el occidental tiende a imitar al oriental y a forzar sus vibraciones al mismo ritmo de éste. A veces esto preocupa a los Instructores internos y, ocasionalmente, produce trastornos en los vehículos.

Se ha generalizado mucho la creencia de que la meta de todos es llegar a ser oriental. Recuerden que no todos los Grandes Seres son orientales y los Maestros que poseen cuerpos europeos han hecho las mismas cosas que los adeptos orientales más conocidos. Reflexionen sobre esto. Debe ser analizado inteligentemente, de allí mi insistencia al respecto. Cuando se tenga más conocimiento sobre estas cosas y se hayan establecido escuelas de meditación, dirigidas sobre líneas verdaderamente ocultistas, con Instructores idóneos, se planearán fórmulas de meditación adaptadas a las distintas nacionalidades y a los diferentes temperamentos nacionales. Cada nación posee sus virtudes y defectos propios; por lo tanto, la función del Instructor que los dirija será asignar meditaciones que intensifiquen las virtudes y remedien los defectos. El campo que abren estas ideas es tan vasto que no puedo ocuparme de él. Más adelante personas especializadas se ocuparán del problema, y llegará el momento en que Oriente y Occidente tendrán sus respectivas escuelas, sujetas a las mismas reglas básicas y bajo la supervisión de los mismos Instructores internos, pero difiriendo sabiamente sobre ciertos puntos y aunque persiguiendo el mismo objetivo, seguirán diferentes rutas. Estas escuelas se establecerán después en todas las naciones. No será fácil ingresar a ellas, porque cada solicitante tendrá que someterse a un rígido examen. Cada escuela diferirá en ciertas cosas, no en los fundamentos sino en los métodos de aplicación, debido a la inteligente discriminación del Rector de la Escuela, el cual siendo de la misma nacionalidad de los estudiantes y teniendo las facultades del cuerpo causal plenamente desarrolladas, aplicará el método a la necesidad inmediata.

Más adelante quizás me extienda sobre el porvenir de las escuelas de meditación, a fin de instruirlos, pero por ahora trato únicamente de generalizar.

2. El segundo grupo importante en la vida del discípulo es el grupo familiar, que comprende la herencia y las características especiales de la familia. Todo individuo que ha alcanzado cierta etapa en su evolución, donde es deseable y posible practicar la meditación ocultista, ha entrado en determinada familia por elección propia a fin, de

a. agotar karma, lo más rápidamente posible mediante el vehículo físico que le proporciona.

Por lo tanto, fácilmente observarán que al asignar la meditación ocultista que se debe practicar en el plano y vehículo físicos, es necesario que el Instructor conozca algo de la genealogía y de las características innatas del discípulo, para hallar la línea de menor resistencia y saber qué debe ser superado. (Algunos de los que meditan, tienden a alcanzar la conciencia intuitiva o se preocupan tanto por ello, que olvidan el tan necesario vehículo físico). El cerebro físico y la conformación de la cabeza juegan una parte importante en el proceso y, en el futuro, no deberán ser pasados por alto como sucede actualmente. Esto ocurre por la escasez de instructores especializados en cuerpos físicos, insuperable hoy.

Por consiguiente, el grupo familiar constituye el segundo que se ha de considerar en orden de importancia, y la cuestión es más trascendental de lo que creen.

En las futuras escuelas de meditación se llevarán registros de los antepasados del discípulo, la historia de la familia, lo realizado en su juventud y en la vida y su historial médico. Este registro deberá ser exacto en sus menores detalles, y por ello mucho se aprenderá. La vida será controlada y la purificación científica del cuerpo físico será una de las primeras cosas que se intentará. Incidentalmente (al hablar de dichas escuelas) no vayan a imaginar que estarán situadas en algún lugar aislado. Lo ideal sería que estuvieran en el mundo, sin pertenecer al mundo, y sólo en las etapas avanzadas e inmediatamente antes de recibir la iniciación, se permitiría al discípulo tener períodos de retiro. Lo que tiene valor es el despego interno y la habilidad de disociar al yo del medio ambiente, y no el aislamiento en el plano físico.

3. El tercer grupo que el hombre debe tener en cuenta es el particular grupo de servidores, al cual pueda estar afiliado. Todo individuo que esté preparado para practicar la meditación ocultista debe haber demostrado, primeramente, durante muchas vidas su inteligente disposición a servir y trabajar entre los hijos de los hombres. El servicio altruista constituye la roca fundamental de la vida del ocultista; cuando ello no existe, acecha el peligro, y la meditación ocultista constituye una amenaza. De allí que el individuo debe ser un trabajador activo, en algún sector del campo mundial, y, análogamente, desempeñar su parte en los planos internos. En tales condiciones el Instructor deberá tener en cuenta varias cosas:

a. El trabajo grupal que está realizando y su preparación para servir mejor en ese grupo.

b. El tipo de trabajo que realiza, y la relación en este trabajo con sus asociados -factor oculto muy importante- serán cuidadosamente valorados antes de asignar una meditación, y ciertas fórmulas de meditación (quizás preferidas por él) no serán dadas pues no son apropiadas al trabajo que realiza, porque tienden a desarrollar ciertas cualidades que pueden entorpecer al servidor en su trabajo. Se darán meditaciones que aumenten la capacidad para servir. Después de todo, el propósito mayor siempre incluye al menor.

4. El cuarto grupo que entra en los cálculos del Instructor, es eso al cual pertenece el hombre en el plano interno, el grupo de auxiliares al que ha sido designado o, si es un discípulo, el grupo de estudiantes del que forma parte. Se tendrá en cuenta su tipo particular de trabajo grupal; se fomentará la capacidad del estudiante para progresar a la par de sus condiscípulos y acrecentará su capacidad para ocupar el puesto designado.

En estas ultimas instrucciones sólo he insinuado muchas cosas que han de considerarse al asignar una meditación. Se han de tener en cuenta tres rayos, el grado de evolución del cuerpo causal y su interrelación en su propio plano, con su grupo, con la Jerarquía y con su reflejo, la Personalidad. Además está el factor karma, la necesidad de la época y del hombre y la relación de éste con cuatro grupos diferentes.

Todo esto puede realizarse y algún día será reconocido, pero no ha terminado aún el período de establecer las bases y se prolongará durante mucho tiempo. En la actualidad el objetivo de la meditación es dominar la mente, y éste debe ser siempre el paso preliminar.

CARTA IV

EMPLEO DE LA PALABRA SAGRADA EN LA MEDITACIÓN

1. Postulados fundamentales.

2. Efecto creador de la Palabra Sagrada.

3. Efecto destructor de la Palabra Sagrada.

4. Pronunciación y empleo de la Palabra Sagrada.

5. Efecto de la Palabra Sagrada sobre los centros y cada uno de los cuerpos.

19 de junio de 1920.

El tema que vamos a tratar hoy es tan profundo y de importancia tan vital, que lógicamente puede desalentar su consideración. No importa lo que podamos decir respecto al tema, sólo lo tocaremos superficialmente y lo que quede sin decir será tanto que los datos impartidos constituirán una pequeña proporción.

Postulados fundamentales.

Primeramente, deseo sentar ciertos postulados básicos, que aunque admitidos como conceptos mentales, quizás sean todavía demasiados profundos para ser fácilmente comprendidos.

Estos postulados son cinco -los cuales han sido extraídos de una cantidad increíblemente vasta, que les será imposible concebir. Están basados sobre ciertos hechos fundamentales (siete en total), que tampoco han podido ser totalmente comprendidos. H.P.B. trató tres de ellos al exponer los fundamentos de La Doctrina Secreta. Otros cuatro permanecen todavía ocultos, aunque el cuarto va surgiendo del estudio de la sicología y de la ciencia mental. Los otros tres fundamentos emergerán durante las tres próximas rondas. Durante la ronda actual se comprenderá el cuarto fundamento.

Los referidos postulados son los siguientes:

1. Todo cuanto existe está basado en el sonido o en la Palabra.

2. Diferenciación es el resultado del sonido.

3. la Palabra tiene un efecto diferente en cada plano.

4. De acuerdo a la nota de la Palabra o a la vibración del sonido, así será el trabajo de construcción o moldeamiento.

5. La triple Palabra tiene siete claves, y éstas tienen sus propios subtonos.

En la captación de estos hechos básicos se halla oculta mucha luz sobre el empleo de la Palabra en la Meditación.

En la gran enunciación original de la Palabra Sagrada (los tres Alientos originales, con sus siete sonidos -un aliento para cada uno de los tres sistemas solares) la nota fue diferente y los sonidos se entonaron en diferentes claves.

En el primer sistema, se completó el Primer Aliento, la culminación fue la emisión en una nota majestuosa, la nota FA -nota básica del actual sistema y de la naturaleza manifestada. Esta nota es, y a ella se le debe agregar la segunda nota para este segundo sistema, la cual no ha sido plenamente enunciada ni completada, y solo lo estará al terminar el ciclo mayor. El Logos la está emitiendo ahora y si dejara de exhalaría, todo el sistema desaparecería en la oscuración, marcando el fin de la manifestación.

En el segundo sistema, el actual, no puede ser revelada la nota clave. Es uno de los secretos de la sexta iniciación y no debe ser divulgado.

En el tercer sistema, la tercera y final nota se agregará a las notas básicas del primero y segundo sistemas, y luego ¿qué tendremos? Tendremos la tercera mayor de la Personalidad logoica, en toda su plenitud, una analogía de la tercera mayor del microcosmos -una nota por cada plano. Se dice que el Logos solar trabaja en los planos cósmicos para solucionar el problema de la mente cósmica, que actúa en Su sistema solar físico, y se halla polarizado en Su cuerpo astral, o emocional cósmico, y que está desarrollando la mente cósmica. Como sucede en los planos del sistema solar lo mismo ocurre en el microcosmos. En la comprensión de esta analogía y su inteligente aplicación se halla la iluminación respecto al empleo de la Palabra Sagrada en la meditación.

El primer sistema…….corresponde al cuerpo físico.

El segundo sistema……corresponde al cuerpo emocional.

El tercer sistema…….corresponde al cuerpo mental.

El estudio de la Palabra o Sonido, en la formación de los tres sistemas, ayudará a comprender su empleo en la construcción del vehículo intuitivo y en la purificación de la personalidad.

Ahora dividiremos en cuatro partes lo que tengo que decir, y trataré cada una por separado:

1. El efecto creador de la Palabra Sagrada.

2. El efecto destructor de la Palabra Sagrada.

3. Su pronunciación y empleo

a. en la meditación individual,

b. en el trabajo grupal y de conjunto,

c. para ciertos fines específicos.

4. Su efecto en los cuerpos y centros y su eficacia para alcanzar el alineamiento egoico.

20 de junio de 1920.

El doble efecto de la Palabra Sagrada, constructivo y destructivo.

Vamos a continuar con el tema que consideramos ayer. Hemos dividido el tópico en cuatro partes y nos ocuparemos de las dos primeras, el efecto creador y destructivo de la Palabra. Sólo será posible dar pocas indicaciones generales, que permitan establecer una base para la aplicación inteligente de la ley.

Ante todo repetiré la conocida verdad de que los mundos son el efecto del sonido. Primero la vida, después la materia; luego la materia es atraída a la vida para su manifestación y expresión y la ordenada configuración de esa materia en las formas necesarias. El sonido constituye el factor cohesivo, el impulso propulsor y el medio atrayente. El sonido, en sentido oculto y profundamente metafísico, significa lo que llamamos “la relación entre”, siendo el intermediario creador, el tercer factor vinculador en el proceso de la manifestación, el akasha. En los planos más elevados es el agente de esa Gran Entidad que esgrime la ley cósmica de gravedad, en su relación con nuestro sistema solar mientras que en los planos inferiores se manifiesta como luz astral, siendo el gran agente reflector que fija y perpetúa, en su vibrante seno, el pasado, el presente y el futuro, o lo que denominamos Tiempo. En relación directa con el vehículo inferior se manifiesta como electricidad, prana y fluido magnético. Quizás obtengan una idea más clara y sencilla, si consideran al sonido como agente de la ley de atracción y repulsión.

Los siete grandes Alientos.

El Logos, en su séptuple plenitud, al enunciar la Palabra Sagrada para crear el actual sistema solar, reunió, al inspirar, la materia necesaria para la manifestación, iniciando con el primer gran Aliento la evolución de esa materia,

Con el segundo gran Aliento se estableció la diferenciación y se implantó el segundo aspecto logoico.

Con el tercer gran Aliento se manifestó el aspecto actividad; la materia se impregnó de esta facultad y la quíntupla evolución llegó a ser una posibilidad.

Con el cuarto gran Aliento algunas de las Jerarquías respondieron, y los grandes Constructores vieron el plan con mayor claridad. Existe una relación definida entre el cuarto gran Aliento y la Cuarta Jerarquía creadora, o sea la Jerarquía de los Espíritus humanos. Esta cuarta nota del Logos tiene una significación especial para el Espíritu humano y produce un efecto singular en esta tierra y en este cuarto ciclo. La relatividad del mismo es tal, que resultaría difícil que pudieran comprender su efecto. Se manifiesta, hasta donde puedan captarlo, en la nota armónica del cuarto plano y rayo. Esta nota compenetra actualmente a los pueblos del mundo y lo ha hecho desde la cuarta raza raíz. Se demuestra en el esfuerzo que realiza la humanidad para comprender el ideal de armonía y de paz y en la aspiración mundial para lograrlo.

Este cuarto aliento es aplicable especialmente a la evolución humana. Por lo tanto tenemos que:

El primer subtono de la triple Palabra dio la primera nota vibratoria e inició el movimiento de las esferas, solares o atómicas. Personifica la Voluntad.

El segundo subtono de la triple Palabra implantó el segundo aspecto, y trajo al regente cósmico del rayo sintético a la manifestación. Señaló la dualidad o el amor reflejo.

El tercer subtono de la triple Palabra hizo posible nuestra quíntuple evolución. Es la nota básica de los cinco planos inferiores. Marcó la actividad o adaptabilidad.

El cuarto subtono de la triple Palabra es el sonido de la Jerarquía humana y podría denominarse el “grito del hombre”.

Cada uno de los sonidos trajo directamente un rayo a la manifestación, con todo lo que éste contiene. Cada sonido se manifiesta particularmente en un plano, siendo la nota dominante de ese plano.

El quinto gran Aliento tiene su propio efecto peculiar, pues en su reverberación contiene la clave de todo -es el Aliento de Fuego. Creó una vibración similar a la del plano mental cósmico y está íntimamente relacionado con el primer Aliento. Es la nota dominante (en términos técnicos musicales) del sistema solar, lo mismo que el tercer Aliento corresponde a la tercera mayor. Ésta es la nota del Logos. Cada aliento atrae hacia el Logos a alguna entidad que se halla en los niveles cósmicos para que se manifieste. La analogía del método puede verse en el microcosmos, cuando el Ego enuncia la nota egoica en los tres mundos y se prepara para manifestarse o venir a la encarnación. La nota atrae alrededor de los átomos permanentes o núcleos, la materia adecuada para el propósito de su manifestación, estando a su vez animada por alguna entidad vital. Similarmente, los Señores cósmicos del Fuego, las grandes Entidades que dan forma a nuestro sistema solar, responden cuando se emite este quinto subtono. También los Señores de la Llama, dentro del sistema solar, respondieron cuando el microcosmos enunció el quinto subtono de la nota monádica y se involucraron en la evolución humana.

El sexto gran Aliento atrajo hacia sí a los Señores del misterioso Pentaclo, las esencias volátiles del plano emocional, la facultad del deseo revestida de materia, el aspecto acuoso de la vida logoica.

Al emitirse el séptimo subtono tuvo lugar la cristalización y la absoluta conformidad con la ley de acercamiento, dando por resultado el aspecto denso de la manifestación, el punto más profundo de la experiencia. En consecuencia, observarán a este respecto su relación con el Rayo de la Ley Ceremonial, uno de los grandes rayos constructores -rayo que amolda la materia, de acuerdo a fórmulas establecidas, para que adopten las formas deseadas.

Quizás se pregunten: ¿Por qué me he apartado aparentemente del tema? ¿Les parece que me he apodado y que estoy fuera del tema? Aclararé. El microcosmos solo tiene que repetir el trabajo del macrocosmos. El Espíritu o Mónada, en su propio plano, emite la nota (la nota jerárquica) y desciende a la encarnación. Dicha nota es a la vez de atracción y de exhalación. La personalidad -reflejo de la mónada en el punto más denso de la evolución- está vinculada a la mónada por la fuerza atractiva de la Palabra Sagrada, emitida por su mónada, su nota y su subtono.

Pero la tarea de exhalación ya ha sido realizada. Es la involución. Prosigue la tarea progresiva de inhalarían o reabsorción en la fuente. Cuándo la Personalidad encuentra por si misma (después de muchas vidas de esfuerzo y de búsqueda) su nota espiritual, con la clave y subtono correctos, ¿cuál es el resultado? Concuerda con la nota monádica, vibra al mismo compás y también con el mismo color, encontrando finalmente la línea de menor resistencia, y la vida que la anima se libera y retorna a su propio plano. Pero este descubrimiento es muy lente, y el hombre ha de buscar el acorde con paciencia y cuidado infinitos. Primero, descubre cuál es la tercera nota de la personalidad y la emite; el resultado es una vida armónica en los tres mundos. Luego encuentra la quinta dominante del Ego, la nota clave del acorde, y la emite al unísono con la nota de la Personalidad. El resultado es que se forma un vacío si puedo expresarlo así- y el hombre liberado y el alma que lo anima (el triple espíritu más la mente y la experiencia), el Tres, completado con el Cuaternario y el Quinto, asciende hasta la Mónada. Es la ley de atracción demostrándose por el sonido. La unidad de sonido, color y ritmo atrae lo similar y análogo.

Esto conduce al segundo de los factores que estamos considerando, el destructivo. Con la emancipación viene la ruptura de las cadenas, y con la liberación la abolición de las viejas formas; cuando se llega a dominar la materia se produce la liberación del espíritu. Por tanto, al emitir la Palabra Sagrada en su séptuple sentido, el espíritu escapa de las formas desintegradas; primeramente en la exhalación se produce la atracción de la materia, luego, en la inhalación, se produce la gradual destrucción de las formas materiales, las cuales son abandonadas.

La Meditación y la Palabra.

Hasta aquí he presentado el tema desde el punto de vista del sistema. Ahora lo aplicaré a la meditación y veremos su resultado. Cuando el hombre medita trata de realizar dos cosas:

a. La construcción de ideas, al hacer descender a los niveles concretos del plano mental las ideas abstractas y las intuiciones. Esto es lo que se puede llamar meditación con simiente.

b. El alineamiento del ego y la creación de un vacío entre el cerebro físico y el ego, que da por resultado la afluencia divina, la consiguiente destrucción de las formas y la subsiguiente liberación. Esto se puede llamar: meditación sin simiente.

En determinado periodo de la evolución ambas se fusionan en una, se prescinde de la simiente, entonces se crea el vacío, no tanto entre los vehículos superior e inferior, sino entre ellos y el plano intuitivo o de armonía.

Por consiguiente, al emitir la Palabra Sagrada en la meditación, el hombre debe ser capaz (si se la emite correctamente) de realizar el trabajo creador y el trabajo destructor, como lo hace el Logos. Esto será un reflejo del proceso cósmico en el microcosmos. Atraerá a su cuerpo materia más refinada y expulsara la mas burda. Creará formas mentales que atraerán hacia si materia más refinada y rechazarán las de vibración inferior. Deberá emitir la Palabra de manera que el alineamiento se produzca automáticamente, y el necesario vacío creado dará por resultado una afluencia desde arriba. Todos estos efectos pueden producirse cuando la Palabra es entonada correctamente, de modo que en cada meditación el hombre debe estar más alineado, dispersar alguna materia de baja vibración de uno u otro de sus cuerpos, ensanchar el canal y así proporcionar un vehículo más adecuado para recibir la iluminación desde niveles superiores.

Pero, hasta que no pueda hacerlo correctamente, el efecto producido por la emisión de la Palabra es muy insignificante, afortunadamente para aquel que la emplea. Al estudiar los siete grandes Alientos y el efecto de los mismos en cada plano, el estudiante descubrirá mucho de lo que puede ocurrir en los distintos subplanos de cada plano, especialmente en relación con su propio desarrollo. Al estudiar la nota básica del sistema solar (que se estabilizó en el primer sistema) se descubrirá mucho sobre el empleo de la Palabra en el plano físico. Esta indicación es digna de consideración. En el esfuerzo por hallar la nota de este sistema solar, la de amor y sabiduría, el estudiante establecerá la comunicación necesaria entre el plano emocional o de deseos, y el intuitivo, y descubrirá el secreto del plano emocional. Cuando se estudie la Palabra en los planos mentales y el efecto que produce al construir formas, se descubrirá la clave para erigir el Templo de Salomón y el estudiante desarrollará las facultades del cuerpo causal y conseguirá, finalmente, liberarse de los tres mundos. No obstante, debe recordar que primeramente ha de encontrar la nota de su personalidad y luego la egoica, antes de que pueda entonar el acorde monádico. Una vez que haya hecho esto, habrá pronunciado su propia triple Palabra, y será un creador inteligente animado por el amor. Entonces habrá alcanzado la meta.

21 de junio de 1920.

Algunas indicaciones prácticas.

Esta tarde quisiera aclarar que no es posible, prudente ni adecuado, darles las diferentes claves en que se puede entonar la Palabra Sagrada; sólo puedo indicarles los principios generales. Cada ser humano y cada unidad de conciencia, es tan diferente de las demás, que la necesidad individual sólo puede ser satisfecha cuando el instructor ha desarrollado plenamente la conciencia causal, y el estudiante ha alcanzado un punto en que está dispuesto a “saber, osar y callar”. Los peligros del mal empleo de la Palabra son tan grandes, que sólo nos atrevemos a dar ideas básicas y principios fundamentales, dejando que el aspirante desarrolle por si solo los puntos indispensables a su propio desenvolvimiento, practique los experimentos necesarios y descubra, por sí mismo, lo que le hace falta. Únicamente le que se obtiene por el propio esfuerzo, en dura lucha y amarga experiencia, es de valor permanente y duradero. Sólo cuando el discípulo -en virtud de sus fracasos, sus éxitos, sus victorias, dificultosamente obtenidas, y las amargas horas que siguen a la derrota-, se ajuste a las condiciones internas, el empleo de la Palabra será de valor científico y experimental. Su falta de voluntad lo defiende, en gran parte, del mal uso de la Palabra, mientras que sus esfuerzos para amar, lo llevan, con el tiempo, a entonarla correctamente. Sólo lo que conocernos por nosotros mismos, se convierte en facultad inherente. Las afirmaciones de un instructor, por muy sabio que sea, no son más que conceptos mentales, hasta que forman parte experimentalmente de la vida del hombre. Por eso sólo puedo señalar el camino y dar indicaciones generales, lo demás debe descubrirlo el que estudia la meditación.

Pronunciación y empleo de La Palabra en La meditación individual.

Ahora seré más práctico. Hablaré para el hombre que se halla en el sendero de probación, que puede por lo tanto captar intelectualmente lo que debe ser realizado y comprende aproximadamente el lugar que ocupa en la evolución y el trabajo a efectuar, si aspira a atravesar algún día el portal de la Iniciación. En consecuencia, lo que diré servirá de enseñanza a la mayoría de quienes estudian estas cartas… El estudiante que emprende la meditación procurará ajustarse a las reglas establecidas. Daré algunas indicaciones preliminares:

El aspirante ha de retirarse diariamente a un lugar tranquilo, donde esté a cubierto de interferencias e interrupciones. Si es posible, lo hará todos los días en el mismo sitio, porque así construirá una especie de cascarón a su alrededor que le servirá de protección, estableciéndose más fácilmente contactos elevados. La materia de ese lugar, es decir, la materia del espacio que lo rodea, se sintonizará con determinada vibración (la propia vibración del hombre, alcanzada en consecutivas meditaciones), lo cual le facilitará el comenzar con una vibración más elevada, eliminando así el largo proceso preliminar de sintonización.

El aspirante adoptará una postura en que pueda llegar a ser inconsciente de su cuerpo físico. No existe una regla fija para ello, porque hay que tener en cuenta que el cuerpo físico puede estar impedido y endurecido o lisiado. Se ha de buscar una postura cómoda, más una actitud alerta y atenta. La pereza y laxitud no conducen a nada. La postura más adecuada para la mayoría es sentarse en el suelo con las piernas cruzadas, apoyándose sobre algo que sostenga la columna vertebral. En los momentos de meditación más intensa y cuando el aspirante es muy práctico y sus centros se están despertando rápidamente (quizás ya con el fuego interno palpitando en la base de la columna vertebral), la espalda debe mantenerse erguida, sin apoyo. La cabeza no debe echarse hacia atrás, a fin de evitar tensión, sino estar derecha o con la barbilla ligeramente caída. Si se procede así desaparecerá la rigidez, característica de muchos, y el vehículo inferior quedará relajado. Los ojos deben estar cerrados y las manos cruzadas sobre las piernas. Luego, el aspirante observará si su respiración es regular, constante y uniforme. Después relajará todo el cuerpo, manteniendo la mente positiva y el vehículo físico dócil y obediente.

Luego procurará visualizar los tres cuerpos y después de haber decidido si la meditación se hará en la cabeza o en el corazón (más adelante trataré este punto), entonces retraerá su conciencia allí y se enfocará en cualquiera de los centros. Al hacerlo debe considerar deliberadamente que él es un Hijo de Dios que retorna al Padre; que es Dios mismo que busca Su conciencia; un creador que trata de crear; el aspecto inferior de la Deidad, que trata de alinearse con lo superior. Después entonará tres veces la Palabra Sagrada, emitiéndola suavemente la primera vez, afectando así al vehículo mental; más fuerte la segunda vez, estabilizando el vehículo emocional, y aún más fuerte la tercera y última vez, actuando sobre el vehículo físico. El efecto sobre los tres cuerpos será triple. Si es entonada correctamente, manteniendo firme el centro de la conciencia en cualquiera de los centros elegidos, los efectos serán los siguientes:

En los niveles mentales:

a. Establecer contacto con el centro coronario, haciéndolo vibrar. Aquietar así la mente inferior.

b. Vincularse con el Ego en mayor o menor grado, pero siempre, hasta cierto punto, por medio del átomo permanente.

c. Expulsar partículas de materia tosca y construir otras más refinadas.

En los niveles emocionales:

a. Estabilizar definitivamente el cuerpo emocional por medio del átomo permanente, estableciendo contacto con el centro cardiaco y activándolo.

b. Expulsar materia burda, haciendo más incoloro el cuerpo emocional o de deseos, a fin de que refleje con más exactitud lo superior.

c. Originar urna repentina afluencia de sentimientos, desde los niveles atómicos del plano emocional al intuitivo, por conducto del canal atmico que existe entre ambos. Dicha afluencia se precipitará hacia arriba y despejará el canal.

En los planos físicos:

a. El efecto será muy similar, pero se sentirá principalmente en el cuerpo etérico, estimulando la afluencia divina.

b. Irá más allá de la periferia del cuerpo y creará un cascarón que servirá de protección. Rechazará los factores discordantes que puedan existir en el medio ambiente inmediato.

22 de junio de 1920.

El acorde logoico y la analogía.

Proseguiremos ahora estudiando el empleo de la Palabra Sagrada en su aplicación grupal y para ciertos fines determinados. Hemos estudiado brevemente como emplea la Palabra el individuo que empieza a meditar, cuyo efecto consiste principalmente en la purificación, estabilización y centralización. Esto es todo lo que se puede lograr hasta que el estudiante llegue a la etapa donde se le permite emitir la nota en uno de los subtonos egoicos. En la nota egoica tenemos la misma secuencia que en la nota logoica. ¿Cuál era ésta? Un acorde séptuple cuyos puntos importantes, en nuestra etapa actual de desenvolvimiento, son:

1. La nota básica.

2. La tercera mayor.

3. La dominante o quinta.

4. La séptima final.

Aquí puedo dar un indicio de acuerdo con la analogía. Existe una íntima relación entre la nota quinta o dominante, y el quinto principio, Manas o Mente, y para este sistema solar (aunque no para el primero o tercero) existe una interesante respuesta entre el quinto plano de la mente y la dominante, y entre el sexto plano de las emociones y la tercera mayor. A este respecto, desde algunos puntos de vista, el vehículo emocional constituye un tercer vehículo para la conciencia, contando el físico denso y el vehículo de prana o vitalidad eléctrica, como dos unidades. Nada más puedo decir, porque todo cambia y se interpenetra; pero aquí he dado mucho tema para reflexionar.

En la nota egoica, como dije anteriormente, tenemos una secuencia similar, pues es en su propio plano un reflejo del Logos. Por lo tanto tenemos la nota básica del físico, la tercera del emocional, la quinta de los niveles causales. Una vez que el hombre domina Ja clave y ha encontrado el propio subtono, entonces entona la Palabra Sagrada con exactitud y alcanza el fin deseado. Su alineamiento será perfecto, sus cuerpos serán puros, el canal estará libre de obstrucciones y será posible alcanzar la inspiración superior. Ésta es la finalidad de la verdadera meditación, la cual puede alcanzarse mediante el correcto empleo de la Palabra Sagrada. Mientras tanto, debido a que no se tiene un Instructor y a los defectos del estudiante, lo único posible es entonar la Palabra como mejor se pueda sabiendo que no se corre ningún peligro cuando hay sinceridad de propósito, pudiéndose obtener ciertos resultados, tales como protección, aquietamiento y corrección.

Empleo grupal de la Palabra.

El efecto de la Palabra empleada en forma grupal se intensifica, siempre que los grupos estén constituidos correctamente; pero se anula y neutraliza si el grupo contiene elementos indeseables. En consecuencia, es necesario comprobar ciertas cosas antes de que un grupo pueda emplear la Palabra adecuadamente:

a. Es conveniente que el grupo esté formado por individuos del mismo rayo o de un rayo complementario.

b. Es deseable que la Palabra sea entonada en el mismo tono o por lo menos armónicamente. Si así se hace, el efecto vibratorio es de gran alcance y ocurrirán ciertas reacciones.

¿Cuáles son, por consiguiente, los resultados, cuando la Palabra en entonada en forma correcta por un grupo de individuos debidamente fusionados?

a. Se establece una fuerte corriente que llega al discípulo, o al Maestro responsable del grupo, permitiendo armonizar al grupo con la Hermandad y despejar el canal para trasmitir la enseñanza.

b. Se crea un vacío, algo similar al que debe existir entre el Ego y la Personalidad, pero en este caso entre el grupo y Quienes actúan desde el aspecto interno,

c. Da por resultado también, si las condiciones son correctas, la vinculación con los grupos egoicos de las personalidades implicadas, una estimulación de los cuerpos causales y la conexión entre los tres grupos -el inferior, el superior y la Hermandad- para formar un triángulo destinado a la transmisión de fuerza.

d. Tiene un efecto definido sobre los vehículos físicos del grupo inferior, e intensifica la vibración de los cuerpos emocionales, expulsando las vibraciones opuestas y armonizándolas con el ritmo superior. Esto trae como resultado el equilibrio, estimula la mente inferior, no obstante crea al mismo tiempo un vinculo con la mente superior que, al penetrar, estabiliza a la mente concreta inferior.

e. Atrae la atención de ciertos devas o ángeles, que trabajan con los cuerpos de los hombres, permitiéndoles efectuar ese trabajo con mayor exactitud y establecer contactos que más tarde serán útiles.

f. Crea una envoltura protectora alrededor del grupo, que (en forma transitoria) lo protege de toda perturbación, permitiendo a los componentes del grupo trabajar con mayor facilidad de acuerdo con la Ley, y ayuda a los Instructores internos a hallar la línea de menor resistencia entre Ellos mismos y quienes buscan Su instrucción.

g. Ayuda en el trabajo de la evolución. Por ínfima que sea esta ayuda, todo esfuerzo que contribuye a la libre actuación de la ley, que actúa en cualquier forma sobre la materia para un mayor refinamiento, que estimula la vibración y facilita el contacto entre lo superior y lo inferior, es un instrumento en manos del Logos para la aceleración de Su plan.

He descrito aquí brevemente algunos de los efectos incidentales al entonar al unísono la Palabra. Más adelante, a medida que se comprendan las reglas de la meditación ocultista y se apliquen experimentalmente, se estudiarán tales efectos. A medida que la raza desarrolle la clarividencia, esos efectos podrán ser clasificados y comprobados. Las formas geométricas creadas por el individuo y por el grupo, al entonar la Palabra, podrán ser entonces registradas y observadas. La eliminación de individuos en algunos grupos y su asignación a otros más adecuados será efectuada mediante la juiciosa consideración del trabajo que han realizado. Más adelante, a medida que los individuos desarrollen la conciencia superior, deberá elegirse a los custodios de los grupos -no sólo por su realización espiritual y su capacidad intelectual, sino por su habilidad de ver internamente- y así ayudar a los miembros y al grupo a formar y desarrollar los planes correctos.

Grupos para fines específicos.

Más adelante se formarán grupos para fines específicos, lo cuales me lleva al tercer punto, el empleo de la Palabra para alcanzar ciertos objetivos.

Enumeraré algunos de los fines que los grupos deberán perseguir al formarse, y mediante el empleo de la Palabra Sagrada, conjuntamente con la verdadera meditación ocultista, lograr ciertos resultados. No ha llegado el momento aún para ello; por lo tanto es innecesario describirlos detalladamente; no obstante, sí las cosas progresan como es de desear, ustedes mismos lo verán desarrollarse en sus vidas. Así se formarán grupos:

1. Destinados a trabajar sobre el cuerpo emocional, a fin de desarrollarlo, subyugarlo y purificarlo.

2. Con el objetivo de desarrollar la mente, fortalecer el equilibrio y establecer contacto con la mente superior.

3. Dedicados a la curación del cuerpo físico.

4. Con el propósito de efectuar el alineamiento y despejar el canal entre lo superior y lo inferior.

5. Para el tratamiento de la obsesión y las enfermedades mentales.

6. Cuya tarea consistirá en estudiar las reacciones que se producen al pronunciar la Palabra, registrar y clasificar las consiguientes formas geométricas, observar sus efectos en los miembros de los grupos y en las entidades foráneas que atrae en virtud de su fuerza atractiva. Tales grupos deberán ser algo avanzados, capaces de hacer investigaciones clarividentes.

7. Cuyo trabajo específico será establecer contacto con los devas y colaborar con ellos de acuerdo con la ley. Esto se facilitará mucha cuando el séptimo rayo entre en actividad.

8. Dedicados a trabajar definida y científicamente sobre las leyes de los rayos, a estudiar el color y el sonido y sus efectos grupal e individual y su interrelación. Éste debe ser necesariamente en grupo selecto, en el cual sólo se permitirá tomar parte a aquellos espiritualmente avanzados y a los que estén próximos a recibir la iniciación. Recuerden que tales grupos, en el piano físico, son la manifestación inevitable de los grupos internos de aspirantes, estudiantes, discípulos e iniciados.

9. Que trabajan definídamente bajo algún Maestro y de acuerdo con cierto procedimiento establecido por Él. Los miembros de estos grupos serán, por lo tanto, elegidos por el Maestro.

10. Que trabajan específicamente en uno de los tres grandes sectores, que procurarán, bajo un experta guía, influir política y religiosamente en el mundo de los hombres y acelerar el proceso de la evolución de acuerdo con las directivas del sector del Señor de la Civilización. Algunos de estos grupos actuarán en las Iglesias, otros en la Masonería y aun otros estarán vinculados con dirigentes iniciados de las grandes organizaciones. Al considerar esto recuerden que, a medida que el tiempo avanza, el mundo es más mental, de ahí la acrecentada expansión de este trabajo.

11. Algunos trabajarán totalmente en lo que podemos denominar el trabajo preparatorio para los futuros habitantes.

12. Dedicados a solucionar problemas, y serán formados para resolver los problemas sociales, económicos, políticos y religiosos y estudiar los efectos de la meditación, del color y del sonido.

13. Otros se ocuparán de la educación infantil, del entrenamiento individual de la gente, de guiar a las personas en el sendero de probación y del desenvolvimiento de las facultades superiores.

14. Más adelante, cuando el Gran Señor, Cristo, reaparezca con Sus Maestros, se establecerán unos pocos grupos esotéricos, formados por miembros entrenados de otros grupos que (por graduación y derecho kármico) serán entrenados para el discipulado y la primera iniciación. Habrá siete de estos grupos o centros, formados para dar entrenamiento definidamente ocultista… Sólo ingresarán aquellos cuya capacidad vibratoria sea adecuada.

He dado bastante material para considerar hoy y dejaremos para mañana el estudio del cuarto punto.

23 de junio de 1920.

Están en lo cierto al considerar que las condiciones actuales no son deseables. El mundo entero avanza rápidamente hacia una crisis reconstructiva, aunque al observador le parezca destructiva. En todas partes se están destruyendo las antiguas formas, aunque no se haya realizado el trabajo totalmente. Sin embargo, se ha efectuado bastante como para poder erigir la estructura del nuevo edificio. Mediante la serenidad y la firme adhesión al deber inmediato se simplificará el trabajo a realizar.

Hoy vamos a tratar los efectos de la Palabra sobre los diversos centros en cada cuerpo, y su utilidad en el alineamiento de los cuerpos con el vehículo causal. Éste fue nuestro cuarto punto. Los dos primeros están íntimamente relacionados, porque la Palabra Sagrada, enunciada adecuadamente, actúa sobre los diversos cuerpos, por mediación de los centros y sus contrapartes astral y mental. Algunos de los efectos como, por ejemplo, la eliminación de la materia indeseable y la construcción de la nueva, así como el efecto protector de la Palabra y su acto de estabilización y purificación, ya los hemos tratado. Ahora concentraremos mayormente la atención en los centros y en el resultado obtenido sobre los mismos, al entonar la Palabra.

Los siete centros y la Palabra Sagrada.

Como de costumbre dividiremos nuestras ideas en varios subtítulos. Las clasificaciones tienen sus ventajas, sistematizan el conocimiento, contribuyendo a la ordenada disposición del cuerpo mental, y facilitan la memoria por medio de la visual.

1. Enumeración de los centros y comentarios sobre los mismos.

2. Crecimiento y desenvolvimiento de los centros.

2. Efecto de la meditación sobre los centros.

4. Interrelación de los centros en el trabajo de alineamiento.

Ante todo diré que debo abstenerme de dar cierta información que parece ser la natural consecuencia y el corolario de lo que voy a impartir. Los peligros que encierra el desarrollo irreflexivo de los centros es demasiado grande para aventurarnos a dar instrucciones plenas y detalladas. Tratamos de desarrollar Maestros de Compasión, dispensadores del amor en el Universo. No tratamos de desarrollar Maestros en las Artes Negras ni especialistas en la autoexpresión despiadada, a expensas de los no iniciados. Ciertos hechos ya han sido dados y pueden ser impartidos. Este conocimiento conducirá al desarrollo de la intuición e inspirará, a quienes buscan la luz, a realizar un mayor esfuerzo. Otros deberán ser reservados, porque serian armas muy peligrosas en manos de los inescrupulosos. Por lo tanto, si les parece que lo impartido sólo es suficiente para despertar interés, sepan que ésa, precisamente, es mi intención. Cuando se haya desarrollado suficientemente el interés de ustedes y el de todos los aspirantes, nada les será vedado.

1. Enumeración de los centros.

Los centros físicos, como bien saben, son:

1. La base de la columna vertebral.

2. El plexo solar.

3. El bazo.

4. El corazón.

5. La garganta.

6. La glándula pineal.

7. El cuerpo pituitario.

Esta enumeración es correcta, pero, basado en hechos que impartí anteriormente, daré otra clasificación relacionada con el sistema solar. Estos siete centros pueden reducirse a cinco si eliminamos el bazo y contamos como uno los dos de la cabeza. Los cinco centros así especificados son aplicables a nuestra quíntuple evolución, en este segundo sistema solar.

En el anterior sistema solar se desarrollaron los tres centros inferiores, con los cuales nada tiene que hacer el ocultista; constituyen la base del desenvolvimiento del cuaternario inferior antes de la individualización, pero ya han sido trascendidas, y el fuego divino debe enfocarse en otros centros más elevados.

El bazo.

El bazo, el tercer centro, tiene una finalidad específica y su analogía en el tercer aspecto o actividad, y en el tercer rayo o Rayo de Actividad (adaptabilidad), siendo la base de todas las actividades fundamentales del microcosmos y las consecuentes adaptaciones de éste al medio ambiente, a sus necesidades y al macrocosmos. Controla los procesos selectivos del microcosmos; toma la tuerza vibratoria y la energía del macrocosmos y la trasmuta para uso del microcosmos. Podemos denominarlo el órgano de transmutación, y cuando sus funciones sean mejor comprendidas se verá que proporciona el eslabón magnético entre el consciente y reflexivo triple hombre y sus vehículos inferiores, considerando a éstos como el no-yo, animados por entidades que los conforman. Su propósito consiste en que la fuerza de la vida establezca contacto con estas entidades.

En su contraparte emocional, el bazo es el órgano de la vitalidad emocional, con la misma finalidad de proporcionar un vínculo. En el plano mental llena en cierta manera idéntico objetivo, sólo que en este caso, por mediación del mismo, las formas mentales son vitalizadas mediante la voluntad energetizadora. Por consiguiente, fuera de estas indicaciones generales, no trataré con mayor amplitud dicho centro. Pocos poseen la facultad de estimularlo por medio de la Palabra, y tampoco es deseable hacerlo. Se desarrolla normalmente si el aspirante progresa como una totalidad: si su cuerpo físico recibe una dosis adecuada de fuerza vital del sol, si su cuerpo emocional es impulsado por elevados deseos y se abre a la influencia de fuerza que desciende de los niveles causal e intuitivo, y si su vida mental es intensa, vibrante y está animada por una fuerte voluntad. Entonces el bazo, con sus contrapartes internas, progresará y estará en condiciones saludables.

Por lo tanto, no trataremos dicho centro en estas cartas.

Los centros fundamentales.

Los tres centros fundamentales y de vital importancia desde el punto de vista del hombre medio, polarizado en su cuerpo emocional y que vive la vida normal del hombre mundano, son:

1. La base de la columna vertebral.

2. El plexo solar.

3. El centro cardiaco.

Los tres centros principales para el individuo que se acerca al Sendero de Probación y para quien aspira a una vida altruista, después de haber experimentado las atracciones de los tres mundos, son:

1. La base de la columna vertebral.

2. El centro cardíaco.

3. El centro laríngeo.

Se ha de dejar que el plexo solar funcione normalmente, pues ha servido su propósito como centro para el enfoque emocional. Así, la actividad del fuego se centraliza más en el laríngeo.

Los tres centros principales para el hombre que se halla en el sendero, en su doble división, son:

1. El cardíaco.

2. El laríngeo.

3. El coronario.

La actividad divina ha desarrollado el centro plexo solar, está controlando todos los centros debajo de éste y ascendiendo en ordenada progresión hasta enfocarse en los centros de la cabeza, a los cuales vivifica.

Anteriormente dividirnos la vida del hombre en cinco períodos principales, siguiendo el desenvolvimiento de cada uno. Si generalizamos detalladamente podemos aplicar lo mismo a los cinco centros.

Primer periodo - donde el centro de la base de la columna vertebral está más activo, en sentido estrictamente rotativo y no cuatridimensional. El luego interno está enfocado en la vivificación de los órganos genitales y en la vida funcional física de la personalidad.

Segundo periodo - donde el plexo solar es el foco de atención del fuego y la contraparte emocional vibra en forma sincronizada. Dos centros vibran así aunque el ritmo es lento; los otros están activos, y se los puede ver palpitar, pero aún no hay movimiento circular.

Tercer período - donde el fuego divino asciende al centro cardíaco y los tres giran al unísono en forma ordenada y medida. Diré que la vibración de cualquier centro causa la intensificación de la fuerza de todos, y que también en la cabeza hay siete centros (tres mayores y cuatro menores) que corresponden directamente a uno de los centros del cuerpo. Constituyen su síntesis, y cuando son estimulados los centros correspondientes, se produce en ellos un análogo poder rotativo.

Cuarto periodo - señala la definida estimulación del centro laríngeo. La actividad creadora del triple hombre físico, emocional y mental, asciende para prestar servicio, su vida empieza a emitir ocultamente un sonido. El hombre es ocultamente productivo. Se manifiesta y su sonido va adelante de él. Ésta es la afirmación de un hecho oculto perfectamente evidente para quienes poseen visión interna. Se evidencia la coordinación de los centres; se intensifíca la rotación, cambiando ellos de apariencia; se despliegan y el movimiento giratorio se hace cuatridimensional, girando internamente sobre sí mismo. Los centros son entonces núcleos radiantes de luz y los correspondientes cuatro centros inferiores de la cabeza, se hallan análogamente activos.

Quinto periodo - señala la aplicación del fuego a los centros de la cabeza, y su total despertamiento.

Antes de la iniciación, todos los centros girarán en orden cuatridimensional, pero después de la iniciación aparecen como ruedas llameantes y, vistas clarividentemente, son de belleza extraordinaria. Entonces es despertado el fuego kundalínico, ascendiendo en espirales adecuadas. En la segunda iniciación se despiertan similarmente los centros emocionales. En la tercera iniciación llega a los centros del plano mental. El iniciado puede hallarse entonces ante la Presencia del Gran Rey, el Iniciador Uno.

Quiero puntualizar que el estudiante debe recordar que aquí solo hay generalizaciones. La complejidad del desarrollo del microcosmos es tan grande como la del macrocosmos. El despertar de los centros y su orden particular dependen de varios factores:

a. El rayo del Espíritu o Mónada.

b. El rayo del Ego, Yo superior o Hijo, o el subrayo.

c. La raza y la nacionalidad.

d. El especial tipo de trabajo a realizar.

e. La dedicación del estudiante.

Por lo dicho se darán cuenta que, para el desarrollo de los centros, no tiene objeto dar reglas ni formular métodos con el fin de hacer circular el fuego, hasta que el trabajo en el plano físico esté a cargo de instructores entrenados, dotados de gran conocimiento y de facultades clarividentes. No es deseable que los aspirantes se concentren en alguno de los centros, porque corren el riesgo de sobreestimularlos. Tampoco que se esfuercen en dirigir el fuego a un punto determinado; el manejo ignorante produce demencia y enfermedades mentales. Si el aspirante sólo desea lograr el desarrollo espiritual, sinceridad de propósito y compasivo altruismo, y si con serena dedicación se aboca a subyugar el cuerpo emocional y a ampliar el mental, y cultiva el hábito de pensar en forma abstracta, por lógica, se producirá el desarrollo deseado de los centros, evitándose todo peligro. Cuando estos triángulos constituyen los senderos del triple fuego, emanando de la base de la columna vertebral, cuando se logra el entrelazamiento y el fuego circula en el sendero, de un centro a otro, en forma correcta, y cuando esto lo efectúa el rayo primario del hombre en el orden debido, entonces el trabajo ha terminado. El quíntuple hombre ha logrado la perfección para el actual ciclo mayor y ha alcanzado la meta.

(Obsérvese que este orden se ha de mantener también en los centros de la cabeza).

Mañana encararemos un estudio más especifico de los centros y los describiré parcialmente, indicando el efecto que produce en la vida el despertar de estas ruedas.

25 de junio de 1920.

2. Crecimiento y desarrollo de los centros.

Nuevamente enumeraré los centros, considerando esta vez sus correspondencias síquicas, e indicaré los colores y la cantidad de pétalos.

1. Centro en la base de la columna vertebral. Cuatro pétalos. Están dispuestos en forma de cruz, irradiando fuego de color anaranjado.

2. Centro plexo solar. Diez pétalos. Color rosado con mezcla de verde.

3. Centro cardíaco. Doce pétalos. Color oro resplandeciente.

4. Centro laríngeo. Dieciséis pétalos. Color azul plateado, predominando el azul.

5. Los centros de la cabeza son dos:

a. Entre las cejas. Noventa y seis pétalos. La mitad del loto de color rosa y amarillo; la otra mitad, azul y púrpura.

b. En la cima de la cabeza. Doce pétalos principales, de color blanco y oro, y 960 pétalos secundarios, dispuestos alrededor de los doce pétalos centrales. Esto hace un total de 1068 pétalos, en los dos centros de la cabeza, o sea 356 triplicidades. Estas cifras tienen un significado oculto.

Esta descripción se ha tomado del libro “La Vida Interna”. Se refiere a los centros etéricos, los cuales son la manifestación, en el plano físico, de los correspondientes vórtices en el plano emocional, a través de los cuales actúa la vitalidad emocional. Tienen su contraparte mental, y al despertarlos, como ya mencioné, mediante el crecimiento y desarrollo de los mismos, viene la final vivificación y la resultante liberación.

La conexión entre los centros, el cuerpo causal y la meditación, está oculta en la siguiente indicación: la desintegración del cuerpo causal se efectúa mediante la rápida rotación e interacción de estos centros y la intensificación de su fuerza por medio de la meditación -la meditación ocultista ordenada. Cuando el fuego interno circula por cada centro y el kundalini asciende en espiral, exacta y geométricamente, de un vórtice a otro, la intensificación interactúa en tres direcciones:

a. Enfoca la luz o conciencia del Yo superior en los tres vehículos inferiores, haciéndola descender para expresarse plenamente y ampliar su contacto en los tres planos de los tres mundos.

b. Hace descender, del triple espíritu, cada vez más fuego, realizando para el cuerpo causal lo que el Ego hace para los tres vehículos inferiores.

c. Obliga a la unificación de lo superior con lo inferior, y atrae la vida espiritual. Cuando se ha realizado esto, cuando cada vida consecutiva percibe una acrecentada vitalización de los centros y cuando el kundalini, en su séptuple capacidad, hace contacto con cada centro, entonces, hasta el cuerpo causal resulta inadecuado para la afluencia de vida que desciende de lo alto. Los dos fuegos se unen, si puedo expresarme así, y con el tiempo el cuerpo egoico desaparece; el fuego consume el Templo de Salomón, se destruyen los átomos permanentes y todo queda reabsorbido en la Tríada. La esencia de la personalidad, las facultades desarrolladas, el conocimiento adquirido y el recuerdo de lo que ha ocurrido, forman parte del bagaje del Espíritu y, con el tiempo, llega al Espíritu o Mónada en su propio plano.

Ahora permítanme enumerar aquello sobre lo cual no es posible dar mayor información, porque implica demasiado peligro:

1. El método para despertar el Fuego Sagrado.

2. El orden de su progresión.

3. Las formas geométricas que adquiere al elevarse.

4. El orden en que se desenvuelven los centros, de acuerdo al rayo del Espíritu. La complejidad es excesiva.

Se habrán dado cuenta que cuanto más se estudia el tema, más abstruso se hace. Se complica por la actuación de los rayos, por el lugar que el individuo ocupa en la escala de evolución, por el despertar desigual de los diferentes centros, en relación al tipo de vida que lleva el hombre; su complejidad aumenta por la triple naturaleza de los mismos (etérica, emocional y mental), por el hecho de que algunas personas tienen un centro emocional completamente despierto, el cual se manifiesta etéricamente, aunque la contraparte mental esté aún pasiva; otros tienen sus centros mentales despiertos, no el emocional, que etéricamente se halla pasivo. Esto pone de manifiesto, en consecuencia, cuán grande es la necesidad de instructores conscientes y clarividentes, capaces de trabajar inteligentemente con los estudiantes, estimulando los centros dormidos o perezosos, por medio del conocimiento y los métodos científicos, alineándolos de manera que la corriente afluya alternativamente entre los vórtices externos y el centro interno. Más adelante el instructor podrá entrenar al estudiante para que despierte sin peligro el fuego interno, lo cultive y trasmita científicamente, instruyéndolo sobre el orden requerido para su circulación por el sendero de triángulos, hasta llegar a los centros de la cabeza. Una vez que el kundalini haya recorrido esas líneas geométricas, el hombre es perfecto, la personalidad ha servido su objetivo y se ha alcanzado la meta. Por eso todos los centros tienen un número de pétalos múltiplo de cuatro, porque el cuatro es el número del yo inferior, el cuaternario. La cantidad total de pétalos en los centros (si eliminamos el bazo, que tiene un fin determinado, y los tres órganos inferiores de la procreación) es de mil ciento diez, número total que representa la perfección del microcosmos -diez el número de la personalidad perfecta, cien el número de la perfección causal y mil el número de la realización espiritual. Cuando cada pétalo vibra en todas las dimensiones, se alcanza la meta para este manvantara. Entonces el loto inferior e halla en todo su esplendor y refleja al superior con precisión.

26 de junio de 1920.

Efectos de la meditación ocultista sobre los centros.

Estudiaremos hoy los efectos de la meditación ocultista sobre los centros y su consiguiente vivificación, presentando una meditación iniciada siempre con el empleo de la Palabra Sagrada, pronunciada de acuerdo con la regla.

Nos referiremos también a la meditación practicada bajo la dirección de un Instructor. Por lo tanto, el individuo meditará en forma correcta o lo más correcto que pueda; por eso hoy consideraremos el factor tiempo en relación con los centros, porque la tarea es lenta y necesariamente gradual. Haré aquí una pausa, para insistir que es necesario recordar que en todo trabajo realmente ocultista, los efectos esperados llegan siempre muy lentamente. En el caso de que un individuo, en una encarnación dada, progrese en forma espectacular, se debe a que está poniendo de manifiesto algo adquirido anteriormente (la manifestación de las facultades innatas, adquiridas en pasadas encarnaciones) y se está preparando para un nuevo periodo de esfuerzo lento, cuidadoso y minucioso. En la vida presente recapitula los procesos superados en el pasado y pone los cimientos para un esfuerzo renovado. Este esfuerzo lento y laborioso, método general para todo cuanto evoluciona, no es al fin y al cabo más que una ilusión de tiempo, debido a que actualmente la conciencia de la mayoría está polarizada en los vehículos inferiores y no en el causal. Los estados de conciencia se suceden unos a otros con aparente lentitud, y en esta progresión lenta reside la oportunidad para el Ego de asimilar el fruto de estas etapas. Toma largo tiempo para establecer una vibración estable y un tiempo igualmente largo para desintegraría e imponer un ritmo más elevado. El crecimiento constituye un largo periodo de construcción, para una final destrucción, de organización para una posterior desorganización, de desarrollo de ciertos procesas rítmicos, a fin de romperlos y luego obligar al antiguo ritmo a que ceda su lugar a otra nuevo. Lo que la Personalidad ha tardado muchos cientos de vidas en establecer, no será fácilmente alterado, cuando el Ego actuando en la conciencia inferior- trate de efectuar un cambio. La trasferencia de polarización del emocional al mental, de éste al causal y, más tarde, al triple Espíritu, necesariamente implica un período de gran dificultad, de violento conflicto, tanto interno como con el medio ambiente, de sufrimiento intenso y de aparente oscuridad y desintegración; todo esta caracteriza la vida del aspirante o del discípulo. ¿Cuál es la causa y por qué es así? Las siguientes razones ponen de manifiesto por qué el sendero es tan difícil de hollar y el proceso de ascender la escala se hace (a medida que se alcanzan los escalones más altos) más complicado y difícil. Se debe:

1. Disciplinar a cada cuerpo por separado, a fin de ser purificados.

2. Reajustar y alinear.

3. Repolarizar.

4. Reconstruir prácticamente.

5. Dominar cada subplano, del cuarto en adelante, pues en el cuarto se inicia la vida del aspirante.

6. Despertar gradual, cuidadosa y científicamente cada centro; intensificar la rotación y electrificar la radiación (sí se me permite utilizar este término y aplicarlo a los centros), y manifestar su fuerza a través de la dimensión superior.

7. Vincular magnéticamente cada centro etérico plenamente alineado con los centros correspondientes de los cuerpos mental y emocional, de modo que no se entorpezca la afluencia de fuerza.

8. Despertar nuevamente cada centro mediante el Fuego Sagrado, hasta que las radiaciones, la velocidad y los colores, se hayan armonizado con la nota egoica. Esto es parte del trabajo de Iniciación.

Debido a que todo cambio se hace gradualmente, responde a la misma ley que rige el crecimiento cíclico del macrocosmos:

1. Primeramente se produce el choque entre el ritmo viejo y el nuevo.

2. A esto le sigue un período en que gradualmente domina el nuevo, eliminando al viejo y estabilizando la nueva vibración.

3. Finalmente se produce la desaparición, y luego la repetición del proceso.

Esta tarea se realiza en los cuerpos y en los centros por la meditación y el empleo de la Palabra Sagrada, lo que contribuye a reajustar la materia, a vitalizaría por el fuego, permitiendo al aspirante trabajar de acuerdo a la ley. Este desarrollo de los centros es un proceso gradual, paralelo al trabajo realizado sobre los cuerpos, al refinamiento de los vehículos y al lento desenvolvimiento de la conciencia causal.

Observaciones finales.

Al concluir esta clasificación sobre el empleo de la Palabra Sagrada durante la meditación, quisiera explicar ciertas cosas, aunque sólo es posible dar indicaciones. Es algo que, me doy cuenta de ello, resulta difícil comprender. La dificultad reside en que no se puede decir mucho sobre el correcto empleo de la Palabra sin correr peligro, pues es uno de los secretos de la iniciación; por tanto, no debe ser divulgado, y lo que pudiera decirse es de poca utilidad para el estudiante, aparte de incitarlo a un prudente intento de experimentación; experimento que se ha de llevar a cabo bajo la dirección de alguien que conozca. No obstante, voy a indicar ciertas cosas que, si se reflexiona inteligentemente, traerán iluminación.

Al meditar sobre el centro cardíaco, imaginarlo como un loto dorado y cerrado. Al enunciar la Palabra Sagrada, imaginen este loto expandiéndose lentamente, hasta ver el centro o vértice interno como un radiante remolino de luz eléctrica, más azul que dorada. Formar allí la imagen del Maestro, en materia etérica, emocional y mental. Esto implica retraer más internamente la conciencia. Una vez que la imagen esté completamente formada, emítase otra vez suavemente la Palabra y, mediante un esfuerzo de la voluntad, retraerse aún más internamente y vincularse con el centro de doce pétalos de la cabeza, el centro de la Conciencia causal. Hacer esto lenta y gradualmente, manteniendo una actitud de paz y calma perfectas. Existe una relación directa entre los dos centros de doce pétalos y la meditación ocultista; la acción del fuego kundalínico revelará más adelante su significado. Esta visualización lleva a la síntesis, al desenvolvimiento y a la expansión causal y, con el tiempo, conduce al hombre a la presencia del Maestro.

El plexo solar es el asiento de las emociones, y no hay que concentrarse en él durante la meditación. Es la base de la curación física, y más adelante será mucho mejor comprendido. Es el centro de la actividad -actividad que más tarde será intuitiva, el centro laríngeo actúa radiantemente cuando es transferida la polarización del átomo físico al átomo mental permanente, como ya se ha explicado. Entonces el átomo mental permanente se convierte en el centro de la razón pura o pensamiento abstracto. Luego llega un momento en el desenvolvimiento de la conciencia, en que la fuerza emocional, que rige a la generalidad, es trascendida y reemplazada por la fuerza del intelecto superior. A menudo marca un período en que el individuo es guiado puramente por la razón, y sus emociones ya no lo gobiernan. Esto se puede manifestar en el plano físico como inflexibilidad intelectual. Más tarde, el átomo emocional permanente cede su lugar al intuitivo, y la intuición pura y la comprensión perfecta, por medio del amor, constituyen el poder motivador, además de la facultad de razonar. Entonces el plexo solar se caracteriza por la preponderancia del color verde de la actividad, porque el cuerpo emocional es el agente activo de lo superior, y engendra muy poco el color rosa del deseo humano.

En la rotación de la fuerza, a través del vórtice (rotación que forma los pétalos del loto), se observará que ciertos pétalos resaltan sobre los demás, y cada centro manifiesta una cruz de modalidad peculiar, excepto en los dos centros de la cabeza, síntesis de las cruces inferiores. La cruz de cuatro brazos del tercer Logos se halla en la base de la columna vertebral, y la cruz de la cuarta Jerarquía humana en el corazón.

Cuando el aspirante medio entona la Palabra Sagrada, lleva la fuerza al etérico a través de todos los centros internos, y causa un definido estímulo en los pétalos de cada centro. Si el loto está abierto parcialmente, sólo algunos pétalos reciben el estímulo. Esto da origen a una vibración (especialmente en el centro sobre el cual el individuo medita -el coronario o el cardíaco), lo cual da origen a una acción refleja en la columna vertebral, hasta su base. Esto, por sí mismo, no es suficiente para despertar el fuego; sólo se puede hacer en forma correcta, en la clave adecuada y sujeto a ciertas reglas.

Cuando la meditación se hace en el corazón, mediante la entonación correcta de la Palabra Sagrada, y de acuerdo a las leyes ocultas, la fuerza llega a través de los centros emocionales, desde los niveles intuitivos. Cuando se realiza en la cabeza, la fuerza llega por los centros mentales desde los niveles manásicos abstractos y, más tarde, desde el átmico. Uno imparte intuición espiritual y el otro, conciencia causal.

Hombre avanzado es aquel que une los dos centros mayores -coronario y cardíaco- en un instrumento sintético, y cuyo centro laríngeo vibra al mismo ritmo. Entonces tiene la voluntad y el amor fusionados en servicio armónico, y la actividad del físico inferior es trasmutada en idealismo y altruismo. Al llegar a esta etapa el hombre está preparado para despertar el fuego interno. Sus cuerpos están suficientemente refinados para resistir la presión y la precipitación; nada contienen que sea perjudicial para su progreso; los centros son objeto de una sintonización suficientemente elevada, como para recibir el nuevo estímulo. Cuando esto se ha realizado llega el momento de la iniciación, en que el servidor, en cierne, de la humanidad, llega ante su Señor con el deseo purificada, el intelecto consagrado y un cuerpo físico que es su servidor y no su amo.

Terminaremos esta carta aquí. Mañana trataremos los peligros que enfrentan al hombre que medita. Procuraré indicar de qué debe precaverse y dónde actuar con cautela.

CARTA V

PELIGROS A EVITARSE EN LA MEDITACIÓN

1. Peligros inherentes a la Personalidad.2. Peligros provenientes del Karma.3. Peligros provenientes de las Fuerzas Sutiles.

22 de Julio de 1920.

La retención de información.

Hemos llegado a un punto en que se han establecido las bases del conocimiento -el conocimiento que despierta, en el estudiante inteligente, el deseo de someterse a las reglas prescritas, adaptarse a los requerimientos y convertir los conceptos mentales captados, en experiencias prácticas en la vida diaria. Este deseo es sabio y conecto y es la finalidad de todo lo que se ha impartido, siendo conveniente a esta altura hacer ciertas advertencias, señalar posibles peligros y poner en guardia al estudiante para que no se deje llevar por un entusiasmo que lo puede conducir por caminos que entorpecerían su desenvolvimiento, lo cual podría originar vibraciones que más tarde tendrá que contrarrestar. Esto retardaría su progreso y obligaría a recapitular la tarea realizada, todo lo cual puede evitarse si se le advierte a tiempo.

No es posible dar por escrito algunas afirmaciones e instrucciones, debido a tres razones:

1. Las instrucciones se dan siempre en forma oral, porque van dirigidas a la intuición, no para ser sometidas a la reflexión o razonamiento lógico de la mente inferior; además contienen ciertos elementos de peligro para quien no está preparado.

2. Alguna de las instrucciones constituyen secretos del Sendero, aplicables principalmente a los grupos a que pertenece el estudiante; sólo pueden darse como instrucción en conjunto cuando se encuentran fuera del cuerno físico. Pertenecen al cuerpo causal grupal, a cienos secretos de rayo, y sirven para invocar la ayuda de devas superiores, a fin de producir los resultados buscados. El peligro implicado es muy grande para darlas en escritos exotéricos. Los efectos esotéricos de la palabra hablada o escrita son diversos e interesantes. Hasta que ustedes no tengan un sabio Instructor en cuerpo físico, que pueda reunir a su alrededor a Sus estudiantes para protegerlos con Su aura y vibración estimuladoras, y hasta que las condiciones mundiales permitan un período de relajamiento de la tensión e incertidumbre actuales, no será posible enseñar fórmulas, invocaciones o mántram de carácter específico ni despertar los centros, más allá de lo necesario para la evolución, excepto en algunos casos individuales de ciertos discípulos que (quizás sin que ellos se den cuenta) están sometidos a determinados procesos, cuyo resultado será un gran acrecentamiento del grado de vibración. Esto sólo se hace con algunos aspirantes en cada país, y bajo la vigilancia directa de un Maestro, enfocado por medio de H. P. B.

3. Actualmente no puede darse a los individuos, sin peligro, información sobre la manera de invocar a los devas durante la meditación, aunque ya se haya empezado con grupos, por ejemplo, en los rituales de la Masonería y de la Iglesia. No se enseñarán todavía las fórmulas que pongan a los devas inferiores bajo el control del hombre; no es posible confiar tal poder a los seres humanos, pues la mayoría está sólo animada por deseos egoístas, y lo utilizaría para sus propios fines. Los sabios instructores de la raza -como creo haber dicho en otra ocasión- consideran que los peligros resultantes del escaso conocimiento son mucho menores que los del excesivo conocimiento, y que el avance de la raza puede ser entorpecido más seriamente por la errónea aplicación de los poderes adquiridos por los ocultistas incipientes, que por la carencia de conocimiento, la cual no engendra efectos kármicos. Los poderes obtenidos por la meditación la capacidad adquirida mediante su práctica, en el reajuste de los cuerpos, las facultades desarrolladas en cada vehículo, en virtud de fórmulas definidas de meditación, la manipulación de la materia, una de las funciones del ocultista (consecuencia de vehículos bien ajustados, que responden correctamente a las condiciones del plano) y la adquisición de la conciencia causal -una conciencia que lleva consigo la aptitud de incluir dentro de sí misma todo lo inferior- son de carácter demasiado serio para ser considerados con ligereza, y en el entrenamiento dado al hombre sobre estas líneas el instructor sólo alienta a aquellos que son dignos de confianza. ¿Confianza, en qué sentido? En que pensarán en términos de grupo y no del yo; en que únicamente Utilizarán los conocimientos adquiridos, acerca de los cuerpos y del karma de quienes los rodean, para ayudarlos en forma inteligente no con fines egoístas; en que emplearán los poderes ocultos para pulsar la evolución y para el desenvolvimiento de los esquemas evolutivos, en todos los niveles, tal como lo han proyectado los tres Grandes Señores. Permítanme dar una explicación:

Una de las cosas a lograr en la meditación cuando se la practica con regularidad y de acuerdo a una correcta instrucción, es la trasferencia de la conciencia, del yo inferior al Yo superior. Esto lleva en sí la capacidad de ver en los niveles causales, conocer intuitivamente hechos en la vida de otros, prever acontecimientos y ocurrencias y conocer el valor relativo de una personalidad. Esto sólo puede permitírsele al estudiante cuando es capaz de guardar silencio y es altruista y constante. ¿Quién responde hoy a estos requisitos?

Estoy tratando de darles una idea general de los riesgos inherentes a un desenvolvimiento prematuro de los poderes que se logran con la meditación. Trato de hacer una advertencia, no de desalentarlos, insistiendo solamente sobre la necesidad de la pureza física, la estabilidad emocional y el equilibrio mental, antes de que el estudiante obtenga mayores conocimientos. Sólo en la medida en que se abre el canal a la intuición y se cierra a la naturaleza animal, puede el hombre proseguir inteligentemente con su trabajo. Sólo en la medida en que el corazón aumenta su capacidad de sufrir a la par de todo lo que respira, en amar a todo cuanto se ponga en contacto y en comprender y simpatizar con la menos deseable de las criaturas de Dios, podrá llevar adelante el trabajo según se desea. Sólo cuando el desarrollo sea equitativo, el intelecto no sobrepase demasiado al corazón y la vibración mental no elimine a la vibración superior del Espíritu, se le puede confiar al estudiante la adquisición de poderes que, mal empleados, ocasionarían un desastre en su medio ambiente, como también así mismo. Únicamente en la medida en que se abstenga de crear pensamientos, salvo con el propósito de ayudar al mundo, se le puede confiar el poder de manipular la materia mental. Sólo cuando no tenga otro deseo que el de descubrir los planes del Maestro y luego ayudar decididamente a que esos planes se manifiesten, se le puede confiar las fórmulas que pondrán bajo su control a los devas de grado inferior. Los peligros son tan grandes y tantos los riesgos que amenazan al estudiante no advertido, que he creído necesario hacer este llamado antes de seguir adelante.

Voy a especificar y enumerar ahora ciertos riesgos de los cuales el estudiante debe precaverse a medida que avanza en la meditación. Algunos de ellos obedecen a una causa, otros a otra, las cuales hemos de especificar con exactitud.

1. Peligros inherentes a la personalidad del estudiante. Éstos, como supondrán, pueden agruparse en tres divisiones: peligros físicos, emocionales y mentales.

2. Peligros provenientes del karma del estudiante y de su medio ambiente. Éstos pueden también clasificarse en tres divisiones:

a. El karma de su presente vida, su propio “círculo no se pasa”, representado por su vida actual.

b. Su herencia nacional e instintos, como por ejemplo la posesión de un cuerpo de tipo oriental u occidental.

c. Los grupos, exotéricos o esotéricos, a que esté afiliado.

3. Peligros que surgen de las fuerzas sutiles, las cuales ignorantemente se denominan malignas. Estos peligros lo constituyen esas entidades foráneas que atacan al estudiante en algún plano. Dichas entidades pueden ser simplemente seres humanos desencarnados o habitantes, no humanos, de otros planos; más adelante, cuando el estudiante sea suficientemente importante como para atraer la atención, el ataque provendrá de los que manejan puramente materia, a fin de entorpecer el progreso espiritual -los magos negros, los hermanos oscuros y otras fuerzas que parecen ser destructoras, y sólo lo parecen desde el punto de vista del tiempo y de nuestros tres mundos, lo cual es sólo incidental al hecho de que nuestro Logos también evoluciona y (desde el punto de vista de los Seres infinitamente superiores que lo ayudan en Su desenvolvimiento) ello depende de sus imperfecciones transitorias. Las imperfecciones de la naturaleza, según se las denomina, son las mismas del Logos, que finalmente serán trascendidas.

He delineado esta mañana el tema que me propongo desarrollar los próximos días.

24 de Julio de 1920.

Los peligros que acechan al que estudia la meditación, dependen de muchos factores, por lo tanto sólo podré indicar brevemente ciertas condiciones amenazadoras, advertir contra algunas posibilidades desastrosas y prevenir al estudiante contra los efectos resultantes de la tensión indebida, del celo excesivo y de la exagerada centralización, que puede conducir a un desarrollo desequilibrado. La centralización es una virtud, pero debe ser la centralización de propósito y objetivo, no la que desarrolla un solo método, excluyendo a todos los demás.

Casi todos los peligros de la meditación derivan de nuestras virtudes, y en ello reside gran parte de las dificultades, consistiendo, principalmente, en un sutil concepto mental que va más allá de la Capacidad de los vehículos inferiores, especialmente del físico denso. Aspiración, concentración y determinación, son virtudes necesarias, pero si se emplean sin discernimiento y sin tener sentido del tiempo, durante la evolución, puede producir la desintegración del vehículo físico, lo cual retrasaría el progreso en determinada vida. ¿ Lo he explicado con claridad? Sólo trato de hacer resaltar la absoluta necesidad de que el estudiante ocultista posea, como una de sus cualidades básicas, un viril sentido común, además de un feliz sentido de la proporción, que lo impulse a tomar las debidas precauciones y a adoptar métodos adecuados a las necesidades inmediatas. En consecuencia, al hombre que emprende empeñosamente el proceso de la meditación ocultista, concisamente le diré:

a. Conócete a ti mismo.

b. Avanza despacio y con precaución.

c. Estudia los efectos.

d. Cultiva la idea de que la eternidad es larga, y lo que se construye despacio es perdurable.

e. Busca la regularidad.

f. Convéncete de que los verdaderos efectos espirituales deben observarse en la vida exotérica de servicio.

g. Recuerda también que los fenómenos síquicos, no indican que se practica la meditación con éxito. El mundo verá los efectos y los podrá juzgar mejor que el estudiante. Ante todo, el Maestro lo sabrá, porque verá los resultados en los niveles causales, mucho antes de que el hombre mismo sea consciente de cualquier progreso.

Vamos ahora a considerar detalladamente los puntos indicados

Peligros inherentes a la Personalidad.

Consideraremos en primer lugar los peligros relacionados más de cerca con la vida personal del estudiante, y que dependen de sus tres cuerpos, su condición independiente y su interrelación. Este tema es tan vasto, que sólo podré indicar algunos resultados, debido a ciertas condiciones; cada hombre presenta un problema diferente; cada cuerpo produce una reacción distinta y el conjunto de su naturaleza triple es afectado por su alineamiento o carencia del mismo. Por lo tanto, vamos a considerar cada cuerpo por separado y luego los tres en conjunto. De esta manera podré presentar ciertos hechos específicos.

Comienzo por el cuerpo mental, pues para quien estudia meditación es el centro de sus esfuerzos y el que controla los dos cuerpos inferiores. El verdadera estudiante procura desviar la conciencia de sus cuerpos físico y emocional y dirigirla a las regiones del pensamiento o al cuerpo mental inferior. Alcanzado esto, procura trascender su mente inferior y polarizarse en el cuerpo causal, utilizando el antakarana como canal de comunicación entre la mente inferior y la superior, siendo entonces el cerebro físico, simplemente, el receptor pasivo de lo que trasmite el Ego o Yo superior y, más tarde, del triple Espíritu, la Tríada. El trabajo a realizar consiste en actuar de la periferia al centro y en la consiguiente centralización. Cuando se ha alcanzado tal centralización y enfocado en este centro estable -con el plexo solar y el corazón aquietados- un punto dentro de la cabeza, uno de los tres centros principales en ella, se convierte en el centro de la conciencia, y el rayo del Ego del hombre decide cuál será ese centro. Este método es para la mayoría. Habiendo llegado a este punto, el hombre sigue la meditación de su rayo, tal como anteriormente se ha indicado en términos generales, en estas cartas. En cada caso el cuerpo mental se convierte en centro de conciencia, y más tarde, con la práctica, dicho centro llega a ser el punto de partida para la trasferencia de la polarización en un cuerpo más elevado, primero el causal y más tarde, la Tríada.

Los peligros para el cuerpo mental son muy reales, y hay que precaverse de ellos. Son principalmente dos y podrían denominarse: los peligros de la inhibición y los causados por el atrofiamiento del cuerpo.

a. Trataremos primero los peligros que se deben a la inhibición. Algunas personas, por la fuerza de su voluntad, llegan a una etapa en la meditación en que directamente inhiben el proceso de la mente inferior. Si se imaginan al cuerpo mental como un ovoide, que rodea al cuerpo físico y se extiende más allá del mismo, y comprenden que por este ovoide circulan constantemente formas mentales de diversos tipos (el contenido de la mente misma del hombre y los pensamientos de cuantos lo rodean), en tal forma que el cuerpo ovoide mental está matizado por las atracciones predominantes y diversificado por innumerables formas geométricas, todas en estado de fluidez y circulación, se darán una idea de lo que quiero significar. Cuando el hombre trata de aquietar este cuerpo mental por la inhibición o supresión de todo movimiento, sujetará estas formas mentales dentro del ovoide mental, paralizará su circulación, con lo cual puede producir efectos de naturaleza muy seria. Esta inhibición tiene un efecto directo sobre el cerebro físico, siendo en gran parte causa de la fatiga de que algunos se quejan después del período de la meditación. Si se persiste en ello puede llegar a un desastre. Todos los principiantes lo hacen en mayor o menor medida, y hasta que aprendan a precaverse entorpecerán su progreso y retardarán su desenvolvimiento. En realidad, los efectos pueden ser mucho más graves. ¿Cuáles son los métodos correctos para eliminar los pensamientos? ¿ Cómo se puede alcanzar la placidez mental, sin ejercer la voluntad para inhibir? Las siguientes sugerencias pueden ser de alguna utilidad.

Una vez que el estudiante aparta su conciencia y la lleva al plano mental, fijándola en algún punto dentro del cerebro, entona la Palabra Sagrada suavemente tres veces, imaginando que envía el aliento como una fuerza clarificadora y purificadora, barriendo en su avance las formas mentales que circulan dentro del ovoide mental. Finalmente, ha de imaginar al cuerpo mental limpio y libre de formas mentales.

En estas condiciones debe procurar elevar su vibración lo más alto posible, tratando de hacerlo desde el cuerpo mental al cuerpo causal, y así permitir que actúe directamente el Ego sobre los tres vehículos inferiores. Mientras pueda mantener lo más elevada posible su conciencia y también la vibración, la del Ego en su propio plano, el cuerpo mental se mantendrá en estado de equilibrio. No retendrá vibraciones inferiores, análogas a las formas mentales que circulan en su medio ambiente. La fuerza del Ego circulará por todo el cuerpo ovoide mental, impidiendo que penetren unidades geométricas extrañas, neutralizando así los peligros de la inhibición. Algo más se logrará en el transcurso del tiempo la materia mental se sintonizará en tal forma con la vibración más elevada, que se estabilizará y, automáticamente, rechazará todo lo que sea inferior o indeseable.

b. ¿Qué quiero significar con los peligros del atrofiamiento? Simplemente que algunas naturalezas llegan a estar tan polarizadas en el plano mental, que corren el riesgo de romper su conexión con los dos vehículos inferiores. Estos cuerpos inferiores existen a fin de establecer contacto, adquirir conocimiento en los planos inferiores y, por la experiencia obtenida, enriquecer el contenido del cuerpo causal. Por lo tanto, es evidente que, si la conciencia interna no desciende del plano mental y descuida el cuerpo emocional y el físico denso, ocurrirán dos cosas. Los vehículos inferiores quedarán abandonados e inutilizados y no cumplirán su propósito, atrofiándose y muriendo desde el punto de vista del Ego, mientras que el cuerpo causal no se construirá como es de desear y, por lo tanto, se perderá tiempo. El cuerpo mental llegará también a inutilizarse y se convertirá en un objeto de contenido egoísta, inútil para el mundo y de poco valor. Un soñador cuyos sueños nunca se materializan, un constrictor que almacena material que nunca utiliza, un visionario cuyas visiones no sirven a los dioses ni a los hombres, son una obstrucción en el sistema universal. Está en inminente peligro de atrofiarse.

La meditación ha de tener como efecto el pleno control del Ego sobre los tres cuerpos, alcanzar coordinación y alineamiento y un total y simétrico desenvolvimiento, para que el hombre llegue a ser de real utilidad para los Grandes Seres. Si el estudiante se da cuenta que quizá está demasiado centrado en el plano mental, ha de procurar con toda determinación, que sus experiencias, mentales, aspiraciones y esfuerzos, lleguen a ser realidades en el plano físico, sometiendo los dos vehículos inferiores al control del mental, convirtiéndolos en instrumentos de sus creaciones y actividades mentales.

He señalado aquí dos de los peligros que se presentan frecuentemente. Aconsejo a todos los estudiantes de ocultismo tener presente que los tres cuerpos son de igual importancia para llevar a cabo el trabajo a realizar, tanto desde el punto de vista egoico como del servicio a la raza. Deben expresar una inteligente coordinación, que permita al Dios interno manifestarse a fin de ayudar al mundo.

25 de julio de 1920.

En el momento actual, el cuerpo emocional es el más importante de la Personalidad, por varias razones. Constituye una unidad completa, lo que no ocurre con los cuerpos físico y mental; es el centro de polarización para la mayoría de los miembros de la familia humana y el más difícil de dominar y, prácticamente, el último de los cuerpos que queda totalmente subyugado. La razón de esto radica en que la vibración del deseo ha predominado, no sólo en el reino humano, sino también, en menor medida, en los reinos animal y vegetal, de manera que el evolucionante hombre interno debe actuar contra las inclinaciones arraigadas en los tres reinos. Antes de que el Espíritu pueda actuar, por medio de formas del quinto reino o espiritual, ha de ser eliminada la vibración del deseo, y trasmutada la tendencia egoísta en aspiración espiritual. El cuerpo emocional forma prácticamente una unidad con el cuerpo físico, porque el término medio de los hombres actúan casi totalmente instigados por el emocional su vehículo inferior obedece automáticamente a los mandatos del superior. El emocional es también el cuerpo que se relaciona más directamente, como se ha dicho muchas veces, con los niveles intuitivos, y en esta dirección se halla uno de los senderos de realización. Durante la meditación, el cuerpo emocional debe ser controlado desde el plano mental, y cuando se ha transferido la polarización al cuerpo mental, por medio de fórmulas de meditación e intensidad de propósito y voluntad, el cuerpo emocional llega a ser pasivo y receptivo.

Esta actitud, negativa en sí misma, si se lleva demasiado lejos, abre la puerta a serios peligros, sobre los cuales me extenderé cuando encaremos el terna de las obsesiones, algunas veces divinas, pero más frecuentemente lo contrario. La condición negativa no es deseable para ninguno de los cuerpos, y precisamente esta misma negatividad es la que suelen alcanzar, con frecuencia, los principiantes en la meditación, con lo cual se exponen al peligro. La finalidad consiste en hacer positivo el cuerpo ovoide emocional, respecto a todo lo inferior y a su medio ambiente, y receptivo únicamente para el Espíritu, por conducto del cuerpo causal. Esto sólo se puede conseguir desarrollando la facultad del control consciente -el control que, hasta en los momentos de más alta vibración y contacto, está ajena, vigilando y resguardando a los vehículos inferiores. “Vigila y ora”, dijo el Señor cuando estuvo en la tierra, expresándose en términos ocultistas, que aún no han sido bien interpretados.

¿Por lo tanto, que debe ser vigilado?

1. La actitud del cuerpo ovoide emocional y su control positivo-negativo.

2. La estabilidad de la materia emocional y su receptibidad consciente.

3. El alineamiento del cuerpo ovoide emocional con los cuerpos mental y causal. Si el alineamiento es imperfecto (como sucede frecuentemente), no permite recibir con exactitud lo proveniente de los planos superiores, distorsionándose las verdades que descienden vía el Ego y produciendo una peligrosa trasferencia de fuerza a centros indeseables. Esta falta de alineamiento es la causa de que las personas de tendencias aparentemente espirituales se aparten de la pureza sexual. Ellas pueden establecer algún contacto con los niveles intuitivos, y el Ego puede trasmitir parcialmente el poder desde lo alto; pero como el alineamiento es imperfecto, la fuerza de estos niveles más elevados se desvía, sobreestimulando los centros indeseables, dando como resultado un desastre.

4. Otro peligro del que hay que precaverse, es el de la obsesión, pero la protección fundamental contra ésta se halla en los pensamientos puros, en las aspiraciones espirituales y en una conducta fraternal altruista. Si a estos puntos esenciales se agrega el sentido común en la meditación y la aplicación inteligente de las reglas ocultistas, considerando debidamente el rayo y el karma de cada uno, los peligros desaparecerán.

28 de julio 1920

Algunos pensamientos sobre el FUEGO.

Antes de entrar a considerar el tema de hoy, deseo llamarles la atención sobre un hecho muy interesante. La mayor parte de los fenómenos sicológicos que ocurren en la tierra, están -como seguramente se darán cuenta, si piensan con claridad- controlados par el deva Señor de Agni, el primordial gran Señor del Fuego, el Regente del plano mental. El fuego cósmico constituye el trasfondo de nuestra evolución; la meta de la evolución de nuestra triple vida la constituye el fuego del plano mental, el control interno y su dominio, sus cualidades purificadoras conjuntamente con sus efectos refinadores. Cuando el fuego interno del plano mental y el fuego latente en los vehículos inferiores se fusionan con el fuego sagrado de la Tríada, el trabajo ha terminado, y el hombre es un adepto. Se ha efectuado la unificación y completado el trabajo de eones. Todo esto se realiza con la ayuda del Señor de Agni, y de los devas superiores del plano mental, trabajando con el Regente de dicho plano y con el Señor Rajas del segundo plano.

La evolución macrocósmica avanza de manera similar a la microcósmica. Los fuegos internos del globo terrestre, que arden en las profundidades del corazón de nuestra esfera, se fusionarán con el sagrado fuego del sol, al final del gran ciclo, y el sistema solar alcanzará entonces su apoteosis. Poco a poco, a medida que pasen los eones y los ciclos menores completen su curso, el fuego compenetrará los éteres, y será cada vez más conocido y controlado, hasta que, con el tiempo, los fuegos cósmicos y terrestres quedarán unificados (adaptándose los cuerpos de todas las formas materiales a las condiciones cambiantes), con lo cual la analogía quedará demostrada. Cuando ello sea comprendido, los fenómenos de la tierra -por ejemplo, las perturbaciones sísmicas- podrán ser estudiadas con mayor interés. Más adelante, cuando esto sea mejor captado, se comprenderán los efectos de tales perturbaciones, así como también las reacciones que producen en los hijos de los hombres. Durante los meses de verano -a medida que el gran ciclo llega a diferentes partes del mundo- los devas del fuego, los elementales del fuego y esas oscuras entidades, los “agnichaitas” de las hogueras internas entran en mayor actividad, que va disminuyendo a medida que el sol se aleja. Tenemos aquí la analogía entre los aspectos ígneos de la economía terrestre y su relación con el Sol, similares a los aspectos acuosos y su conexión con la Luna. Doy aquí una importante indicación esotérica. Voy a darles además un breve, aunque oculto, fragmento que… ahora se puede dar al público. Si se medita sobre ello, llevará al estudiante a un plano elevado que estimulará su vibración.

“El secreto del fuego se halla oculto en la segunda letra de la Palabra Sagrada. El misterio de la vida se halla oculto en el corazón. Cuando vibra el punto inferior, cuando el sagrado triángulo resplandece, cuando el punto, el centro medio y el ápice se unen y circula el fuego, cuando arde el triple ápice, entonces los dos triángulos -mayor y menor-se fusionan en una sola llama, que todo lo consume.”

Debemos ahora considerar brevemente los peligros inherentes a la práctica de la meditación, tal como se manifiestan en el cuerpo físico. Estos riesgos -como muchas cosas en el esquema logoico- asumen una triple naturaleza y atacan tres sectores del cuerpo físico, manifestándose

a. en el cerebro,

b. en el sistema nervioso y

c. en los órganos sexuales.

Es innecesario señalar la razón que me ha inducido a tratar primeramente los peligros relacionados con los cuerpos mental y emocional. Era necesario hacerlo así, porque muchos de los riesgos que amenazan al vehículo denso tienen su origen en los planos sutiles, y no son más que manifestaciones externas de males internos. Cada ser humano entra en la vida equipado con un cuerpo físico y un cuerpo etérico de ciertos componentes, producto de una encarnación anterior, los cuales reproducen virtualmente con toda exactitud el cuerpo que el hombre abandonó cuando la muerte lo separó de la existencia en el plano físico. La tarea de cada uno consiste en tomar ese cuerpo, conocer sus defectos y necesidades y luego, deliberadamente, construir un nuevo cuerpo más adecuado para satisfacer la necesidad del espíritu interno. Ésta es una tarea de grandes proporciones, y demanda tiempo, rígida disciplina, abnegación y criterio.

El hombre que emprende la práctica de la meditación ocultista, textualmente, “juega con fuego”. Quisiera que tengan muy en cuenta esta afirmación, porque encierra una verdad que muy pocos comprenden. “Jugar con fuego” es un dicho vulgar muy antiguo, que ha perdido su significado debido a su constante repetición, no obstante, es absoluta y completamente exacto, no una enseñanza simbólica, sino la afirmación de un hecho. El fuego constituye la base de todo -el Yo es fuego, el intelecto es una fase del fuego, y latente en los vehículos físicos microcósmicos se halla oculto un fuego verdadero, que tanto puede ser una fuerza destructora, consumiendo los tejidos del cuerpo y estimulando los centros de carácter indeseable, como un factor vivificador, que actúa como agente estimulador y activante. Cuando ha sido encauzado hacia ciertos canales preparados, actúan como purificador y como gran vinculador entre el yo inferior y el Yo superior.

Durante la meditación, el estudiante trata de establecer contacto con la llama divina, su Yo superior, y se pone en armonía con el fuego del plano mental. Cuando la meditación es forzada o practicada muy violentamente, sin efectuar antes el alineamiento entre los cuerpos superior e inferior, vía el emocional, este fuego puede actuar sobre el fuego latente en la base de la columna vertebral {denominado kundalini), y hacerlo circular prematuramente. Esto causaría la desorganización y destrucción en vez de la vivificación y el estímulo de los centros superiores. Hay un camino geométrico espiroidal apropiado, que este fuego debe seguir, y depende del rayo a que pertenece el estudiante y del tipo de vibración de sus centros superiores. Sólo ha de permitirse que este fuego circule bajo la instrucción directa del Maestro y sea distribuido conscientemente por el estudiante mismo, siguiendo las instrucciones verbales específicas del instructor. A veces el fuego puede ser despertado y ascender correctamente en espiral sin que el estudiante sepa lo que está ocurriendo en el plano físico, pero en los planos internos lo sabe, sólo que no ha hecho descender ese conocimiento a la conciencia del plano físico.

Trataremos ahora, por un momento, los tres peligros que acechan principalmente a los vehículos físicos. Quisiera señalar que me refiero a las dificultades extremas, y que hay muchos grados intermedios de peligro y trastorno que atacan al estudiante desprevenido.

Peligros para el cerebro físico.

El cerebro sufre, principalmente, en dos sentidos:

La congestión que causa la sufusión de los vasos sanguíneos y la consecuente tensión de los delicados tejidos del cerebro, lo cual puede ocasionar una lesión permanente y hasta causar la imbecilidad. En sus etapas iniciales se manifiesta como insensibilidad y fatiga, y si el estudiante persiste en la meditación, al observar estos síntomas, los efectos pueden ser muy serios. Debe abstenerse siempre de continuar la meditación en cuanto sienta fatiga, suspendiéndola a la más mínima indicación de trastorno. Uno puede resguardarse de todos estos peligros aplicando el sentido común, recordando que el cuerpo debe ser entrenado gradualmente y construido despacio. En los planes de los Grandes Seres no cabe el apresuramiento.

Demencia. Este mal ataca muchas veces a estudiantes sinceros, que persisten imprudentemente en forzar o despertar, sin las debidas precauciones, el fuego sagrado, por medio de ejercicios de respiración y prácticas similares, pagando el precio de su osadía con la pérdida de la razón. En tales casos, el fuego no circula en forma realmente geométrica ni se forman los triángulos necesarios, y el fuego eléctrico se precipita hacia arriba con creciente rapidez y calor, consumiendo, literalmente, todo o parte del tejido del cerebro, produciendo la locura y a veces la muerte.

Cuando se comprendan mejor y se reconozcan abiertamente estas cosas, los médicos y especialistas en enfermedades del cerebro, estudiarán con más detenimiento y precisión las condiciones eléctricas de la columna vertebral y correlacionarán esta condición con la del cerebro, obteniéndose así buenos resultados.

Peligros para el sistema nervioso.

Los trastornos relacionados con el sistema nervioso son mas frecuentes que los que atacan al cerebro, como la destrucción de su tejido y la demencia. Casi todos los que practican la meditación, son conscientes de su efecto en el sistema nervioso; algunas veces asume la forma de insomnio, excitación, energía acumulada y desasosiego, que no permiten el relajamiento; de irritabilidad, que quizás no se había sentido antes de practicar la meditación; de reacciones nerviosas -como la contracción de los miembros superiores o inferiores, de los dedos y de los ojos-, depresión y disminución de la vitalidad, y distintas mañeras personales de expresar nerviosidad y tensión, las cuales difieren según la naturaleza y el temperamento de cada uno. Tal nerviosidad puede ser grave o simple, pero quiero señalar que es completamente innecesaria, siempre que el estudiante se atenga a las reglas del sentido común, estudie inteligentemente su temperamento, no siga ciegamente las fórmulas y métodos, sino que insista en conocer la razón de la acción recomendada. Si los estudiantes de ocultismo disciplinaran su vida más inteligentemente, estudiaran con más cuidado el problema de la alimentación y durmieran las horas necesarias con más determinación, y si trabajaran con precavida parsimonia y menos impulsivamente (no importa cuán elevada sea la aspiración), obtendrían mejores resultados, y los Grandes Seres podrían contar con auxiliares más eficientes en la tarea de servir al mundo.

No intento tratar en estas cartas las enfermedades especificas del cerebro y del sistema nervioso. Solo deseo hacer indicaciones generales y advertencias, y decirles, para alentarlos, que más adelante, cuando los sabios Instructores actúen entre los hombres y enseñen abiertamente en escuelas específicas, muchos desarreglos cerebrales y dolencias nerviosas serán curados por medio de la meditación inteligentemente ajustada a las necesidades individuales. Se establecerán meditaciones adecuadas para estimular los centros inactivos, dirigir el luego interno hacia los canales apropiados, distribuir en forma pareja el calor divino, reconstruir los tejidos y curar. No ha llegado todavía el momento para esto, aunque está más cerca de lo que se imaginan.

Peligros para Los órganos sexuales

El peligro de sobreexcitación de estos órganos es muy conocido teóricamente y no intento extenderme sobre ello. Bastará que diga que este peligro es muy real. La razón es que, al sobreexcitar estos centros, el fuego interno no hace más que seguir la línea de menor resistencia, debido a la polarización de toda la raza. Por lo tanto, el trabajo que el estudiante debe realizar es doble:

a. Apartar su conciencia de esos centros. Esto no es fácil, pues significa contrarrestar las consecuencias de un desarrollo milenario.

b. Dirigir el impulso creador al plano mental. Si logra realizarlo con éxito, la actividad del fuego divino se dirigirá al centro laríngeo y al correspondiente centro de la cabeza, en vez de los órganos inferiores genitales. Por lo tanto, se evidenciará por qué no es conveniente dedicar mucho tiempo a la meditación durante los primeros años, salvo que el hombre esté muy avanzado. La antigua y sabia regla brahmánica de que el hombre debe dedicar sus primeros años a las tareas del hogar y sólo después de haber llenado sus funciones como hombre, puede llevar la vida del devoto, encierra gran sabiduría. Ésta es la regla para la mayoría. Para los Egos avanzados y los estudiantes y discípulos no es así, pues cada uno debe resolver su propio problema individual.

29 de julio de 1920.

Peligros que surgen del karma del estudiante.

Como ya saben, los peligros pueden clasificarse en tres grupos:

1. Los inherentes al karma de la vida presente.

2. Los basados en la herencia nacional y en el tipo de cuerpo.

3. Los inherentes a las afiliaciones grupales, en el plano físico o exotérico, y en los planos sutiles o esotéricos.

¿Qué se entiende por “karma del estudiante”? Empleamos palabras con ligereza; presumo que la respuesta irreflexiva sería que el karma del estudiante está formado por los acontecimientos inevitables del presente o del futuro, que no puede eludir. En parte esto es verdad, pero sólo es un aspecto del todo. Observémoslo en forma más amplia, porque con frecuencia la exacta comprensión de la totalidad facilita la comprensión de la parte.

Cuando nuestro Logos fundó el sistema solar, atrajo al círculo de manifestación materia suficiente para desarrollar Su proyecto y el material necesario para el objetivo en vista. No reparó en todos los objetivos posibles para este sistema solar: tenía un propósito especifico que necesitaba determinada vibración, y exigía, en consecuencia, cierto material diferenciado. Este círculo, denominado “círculo no se pasa” del sistema solar, limita todo cuanto acontece dentro de nuestro sistema, y nuestra dual manifestación continúa dentro de sus límites. Todo cuanto se encuentra dentro de ese círculo vibra a determinado compás-clave y se ajusta a ciertas reglas, a fin de alcanzar determinada meta y cumplir cierto propósito, únicamente conocidos en su totalidad por el Logos Mismo. Todo lo contenido dentro de este círculo, está sujeto a reglas específicas y regido por cierto compás-clave, que se ha de considerar como sujeto al karma de esta séptuple existencia periódica, activado por causas anteriores a la formación de este círculo, ligando de esta manera nuestro sistema al que le precedió y afiliándolo al que vendrá después. No somos una unidad aislada sino parte de un todo mayor, regidos en nuestra totalidad por la ley cósmica y desarrollando (en conjunto) ciertos propósitos definidos.

Propósito microcósmico.

Esto sucede en el microcosmos. El Ego en su propio plano y en pequeña escala repite la acción del Logos. Construye ciertas formas con determinado fin; reúne cierto material y aspira a cierta consumación, que será la resultante del material reunido, vibrando a cierto ritmo, regido en determinada vida por ciertas reglas y persiguiendo un objetivo determinado -no todos los objetivos posibles.

Cada Personalidad es, respecto al Ego, lo que el sistema solar para el Logos. Constituye su campo de manifestación, y el medio por el cual obtiene un objetivo demostrable. Este propósito puede ser la adquisición de la virtud, pagando el precio de los vicios, o la capacidad comercial, luchando por proveer las necesidades de la vida; también puede ser el desarrollo de la sensibilidad mediante las reveladoras crueldades de la naturaleza; la adquisición de la abnegada devoción para satisfacer las necesidades de los que dependen de uno, o la transmutación del deseo por la meditación practicada en el sendero. Cada alma debe descubrirlo por si misma. Lo que trata de inculcarles es que existe cierto peligro incidental a este mismo factor. Por ejemplo, si al adquirir la capacidad mental de meditar, el estudiante no alcanza lo que vino a adquirir cuando encarnó, el resultado no constituirá un beneficio, sino un desarrollo desigual y la momentánea pérdida de tiempo.

Especificaré e ilustraré: Un Ego ha formado su triple cuerpo de manifestación y ha establecido su “círculo no se pasa” con el propósito de dotar a su cuerpo causal de la facultad de “la comprensión mental de los hechos básicos de la vida”. El objetivo de esa encarnación consiste en desarrollar la capacidad mental del estudiante, enseñarle la ciencia y los hechos concretos para enriquecer el caudal de su cuerpo mental, teniendo en vista el trabajo futuro. Posiblemente ha desarrollado con exceso el aspecto corazón, siendo demasiado devocional; ha pasado quizás muchas vidas soñando, viendo visiones y en meditación mística. Lo que él necesita es ser práctico, tener sentido común, conocer todo el programa de estudio en el Aula de Aprendizaje y aplicar prácticamente, en el plano físico, el conocimiento adquirido. No obstante, aunque su “circulo no se pasa” parece proscribir y limitar sus tendencias inherentes, y aunque el escenario ya está preparado para verse obligado a aprender las lecciones de vivir prácticamente en el mundo, sin embargo no las aprende, sino que sigue lo que para él es la línea de menor resistencia. Sueña despierto y se aparta de las cosas del mundo, no satisface los deseos del Ego, sino que desperdicia la oportunidad, sufre grandemente, y en la siguiente vida necesitará un escenario similar, un estímulo más fuerte y un “círculo no se pasa mas estrecho, hasta cumplir la voluntad de su Ego.Para quien se halla en tales condiciones la meditación no ofrece ayuda, sino un inconveniente. Como he dicho anteriormente, la meditación (practicada inteligentemente) es para quienes han llegado a ese grado de evolución donde el proceso de completar el cuerpo causal está algo avanzado, y el estudiante se encuentra en las etapas finales del Aula de Aprendizaje. Deben tener presente que no me refiero aquí a la meditación mística sino a la meditación científicamente ocultista. Los peligros prácticamente son: pérdida de tiempo, intensificación de una vibración fuera de toda proporción con el ritmo de otras vibraciones, y una construcción desigual e incompleta que será necesario reconstruir en otras vidas.

30 de julio de 1920.

Peligros basados en la herencia nacional y en el tipo de cuerpo.

Como se han de imaginar, no intento extenderme sobre los peligros inherentes a un cuerpo defectuoso; en términos generales, advertiré que cuando existe una enfermedad definida, un malestar congénito o una debilidad mental de cualquier tipo, la meditación no es recomendable, pues sólo intensificará el trastorno. Deseo indicar específicamente, para guía de los futuros estudiantes y como profecía, que en días venideros, cuando la ciencia de la meditación sea mejor comprendida antes de ser asignada, se valorarán inteligentemente y tomarán en consideración dos factores:

a. Las características subraciales del hombre.b. Su tipo de cuerpo, oriental u occidental.

De esta manera se evitarán ciertos desastres y se eliminarán algunas dificultades que existen en mayor o menor grado en cada grupo ocultista.

Se admite, comúnmente, que cada raza tiene como característica predominante una cualidad sobresaliente, en el cuerpo emocional. Esta regla es general; comparando las diferencias raciales de los italianos con las de los teutones, sintetizamos tales diferencias en nuestras mentes, en términos de cuerpo emocional. Nos imaginamos al italiano como fogoso, romántico, voluble y ostentador, y al teutón como flemático, práctico, sentimental, impávido y lógicamente talentoso. Evidentemente estos distintos temperamentos llevan consigo sus propios peligros y mediante la imprudente práctica de una meditación inadecuada pueden desarrollar las virtudes a tal grado que se aproximen a los vicios, intensificar debilidades temperamentales hasta convertirse en amenazas, y ocasionar el consiguiente desequilibrio en vez del equilibrio y esa sutil terminación del cuerpo causal que es uno de los objetivos en vista. Por lo tanto, cuando el sabio Instructor camine entre los hombres y Él Mismo asigne la meditación, tales diferencias raciales se tendrán en cuenta y sus defectos inherentes serán contrarrestados y no intensificados. Se evitará el desarrollo excesivo y la realización desproporcionada, gracias al efecto equilibrador de la meditación ocultista.

La meditación, tal como se la practica hoy, difiere fundamentalmente de cómo se la practicaba en la época Atlante. Durante la cuarta raza raíz se hizo un esfuerzo para facilitar la realización por intermedio del subplano atómico desde el emocional al intuitivo, excluyendo prácticamente el mental. La meditación seguía la línea de las emociones, produciendo un efecto bien definido en el cuerpo emocional. Actuaba desde los niveles emocionales hacia arriba, en lugar de actuar como ahora en los niveles mentales y desde allí realizar el esfuerzo para controlar los dos inferiores. En la raza raíz Aria se está intentando eliminar la brecha entre lo superior y lo inferior y, centrando la conciencia en la mente inferior y más adelante en el cuerpo causal, establecer contacto con lo superior hasta que el descenso desde allí sea continuo. La mayoría de los estudiantes avanzados llegan a sentir únicamente ocasionales destellos de iluminación, pero, más tarde, sentirán una constante irradiación. Ambos métodos tienen sus propios peligros. En la era Atlante la meditación tendía a sobreestimular las emociones y, aunque los hombres alcanzaban grandes alturas, se sumergían también a iguales profundidades. La magia sexual predominaba increíblemente. El plexo solar estaba propenso a ser excesivamente vivificado, las triplicidades no se seguían correctamente y los centros inferiores fueron atrapados por la reacción del fuego con deplorables resultados.

Los peligros ahora son otros. El desarrollo de la mente lleva consigo los peligros del egoísmo, el orgullo, el total olvido de lo superior, que es el objetivo del actual método a contrarrestar. Si los adeptos del sendero oscuro alcanzaron grandes poderes, en los días atlantes, hoy son aún más peligrosos que nunca. Su dominio está mucho más difundido. De ahí el hincapié que se hace sobre el servicio y el aquietamiento de la mente, como algo esencial para el hombre que trata de progresar y llegar a ser un miembro de Fraternidad de la Luz.

Daré instrucciones ahora sobre un tema de real importancia para todos los estudiantes sinceros. Oriente constituye para la raza de los hombres en evolución, lo que el corazón es para el cuerpo humano -manantial de luz, vida, calor y vitalidad. Occidente constituye para la raza lo que el cerebro o actividad mental es para el cuerpo- el factor organizador rector, instrumento de la mente inferior y acumulador de datos. La diferencia de la “estructura” (como ustedes la denominan) del oriental, el europeo o el americano, es tan grande y bien conocida que no es necesario ocuparnos de ello.

El oriental es filósofo, soñador por naturaleza, preparado durante siglos para pensar en términos abstractos, amante de la dialéctica abstrusa, de temperamento letárgico y climáticamente lento. Pensador metafísico durante siglos, de vida vegetariana, inercia nativa y de rígida obediencia a fórmulas y a las más estrictas reglas de vida, han dado por resultado un tipo diametralmente opuesto a su hermano occidental.

El occidental es práctico, directo, dinámico, rápido en la acción, esclavo de la organización (que después de todo es otra forma de ceremonial), impulsado por una mente muy concreta, investigadora y crítica, manifestándose mejor cuando los asuntos se mueven velozmente y se necesitan rápidas decisiones. Detesta el pensamiento abstracto, no obstante, lo aprecia cuando lo capta y puede llevar esas ideas a la práctica en el plano físico. Emplea el centro coronario más que el cardíaco, y su centro laríngeo está propenso a ser vitalizado. El oriental emplea el centro cardíaco más que el coronario y lógicamente los correspondientes centros de la cabeza. El centro que se encuentra en el extremo superior de la columna vertebral, en la base del cráneo, está más activo que el laríngeo.

El oriental progresa llevando el centro de la conciencia a la cabeza, valiéndose de la tenaz meditación. Es el centro que debe dominar; aprende por el uso inteligente de los mántram, recluyéndose, aislándose y siguiendo cuidadosamente fórmulas específicas durante muchos días y horas.

El occidental, al principio, trata de retrotraer su conciencia primeramente al corazón, porque ya trabaja excesivamente con los centros de la cabeza. Actúa empleando fórmulas colectivas más que mántram individuales; no trabaja tanto en la soledad como su hermano oriental, porque tiene que buscar su centro de conciencia en medio del ruido y agitación de la vida comercial y de las multitudes de las grandes ciudades. Emplea fórmulas colectivas para conseguir sus fines, y el despertamiento de su centro cardíaco se manifiesta en servicio. De allí que en Occidente se haga hincapié sobre la meditación en el corazón y en la consiguiente vida de servicio.

Por lo tanto observarán que cuando se haya iniciado la verdadera tarea ocultista, el método puede diferir (diferirá necesariamente) en Oriente y Occidente, pero la meta perseguida será la misma. Se ha de tener en cuenta, por ejemplo, que una meditación que ayudaría a desarrollar a un oriental, podría ser peligrosa y desastrosa para su hermano occidental y viceversa, siendo la meta siempre la misma. Las fórmulas podrán ser individuales o colectivas, los mántram entonados por unidades o grupos, y los diferentes centros, objeto de especial atención, sin embargo los resultados serán idénticos. El peligro surge cuando el occidental basa sus esfuerzos sobre reglas que son apropiadas para el oriental, como oportunamente se ha hecho notar con inteligencia. La sabiduría de los Grandes Seres contrarresta este peligro. Diferentes métodos para razas distintas; diversas fórmulas para diversas nacionalidades, pero los mismos guías inteligentes en los planos internos, la misma gran Aula de Sabiduría, el mismo Portal de Iniciación, admitiendo a todos en el santuario interno…

Para terminar este tema deseo hacerles una indicación: el Séptimo Rayo de Ley u Orden Ceremonial (rayo que está viniendo ahora al poder), proporciona al occidental lo que por largo tiempo ha sido privilegio del oriental. Grande es el día de la oportunidad, y con el arrollador avance de esta séptima fuerza, viene el necesario ímpetu que, si se comprende debidamente, puede conducir al occidental a los Pies del Señor del Mundo.

2 de agosto de 1920.

Peligros inherentes a las afiliaciones grupales.

Esta mañana me propongo tratar brevemente de la cuestión relativa a los peligros de la meditación, incidentales a las afiliaciones grupales del hombre, exotéricas o esotéricas. Salvo amplias generalizaciones, poco puedo decir sobre este particular tema. Para cada uno de los diversos tópicos considerados, merecería que se escribiera un voluminoso tratado, por lo tanto no intentaré abarcar todo lo que se podría decir, sino que me limitaré a indicar ciertos aspectos de la cuestión, los cuales (si se consideran detenidamente) abrirán, al buscador que anhela la verdad, muchas vías de conocimiento Todo entrenamiento ocultista tiene esto en vista: dar al estudiante algún pensamiento simiente que (si reflexiona sobre él en el propio silencio del corazón) dará valiosos frutos y el estudiante podrá, sin escrúpulos, considerarlos como propios. Lo que logramos por la lucha y duro esfuerzo es siempre nuestro y no cae en el olvido, como las ideas que entran por los ojos, procedentes de la página impresa, o lo que oímos de labios de un Instructor, no importa cuán digno sea de nuestra Veneración.

Una cosa que descuida frecuentemente el estudiante, al entrar en el sendero de probación y comenzar la práctica de la meditación, es que su meta no consiste principalmente en completar su propio desenvolvimiento, sino en capacitarse para servir a la humanidad. Su propio desarrollo y desenvolvimiento son necesariamente incidentales, pero no la meta. Su medio ambiente inmediato y sus asociados íntimos en el plano físico son los objetivos de su servicio, y si en sus esfuerzos para adquirir ciertas cualidades y conocimientos pasa por alto los grupos a los cuales está afiliado y no los sirve inteligentemente ni se ocupa lealmente en bien de ellos, corre el peligro de la cristalización, de caer en un pecaminoso orgullo, y hasta podría ocurrir que dé el primer paso en el camino de la izquierda. A no ser que el crecimiento interno tenga expresión en el servicio grupal, el estudiar te sigue una ruta peligrosa.Tres tipos de afiliaciones grupales.

Quizás pueda hacer algunas indicaciones acerca de los grupos asignados al hombre en los diversos planos. Estos grupos son muchos y variados y cambian y se modifican en los diferentes períodos de la vida del hombre, a medida que éste se libera de las obligaciones kármicas que rigen a las afiliaciones. Recordemos, por otra parte, que a medida que el hombre aumenta su capacidad para servir, acrecienta al mismo tiempo el número de grupos con los que hace contacto, hasta que llega un momento, en alguna encarnación particular, en que la esfera de su servicio será el mundo mismo y ayudará a las multitudes. Antes de que se le consienta cambiar su línea de acción y pasar a otras actividades -planetaria, solar o cósmica- ha de haber servido de tres maneras

a. Primeramente sirve por medio de la actividad, empleando SU inteligencia, sus altas facultades mentales y el producto de su genio, a fin de ayudar a los hijos de los hombres. Adquiere poco a poco gran poder intelectual y, en esta adquisición, se sobrepone las asechanzas del engreimiento. Entonces ofrenda su inteligencia activa a toda la humanidad, dando lo mejor que tiene para ayudar la raza.

b. Luego sirve por medio del amor convirtiéndose, en el transcurso del tiempo, en uno de los salvadores de los hombres, dedicando su vida y entregándose totalmente con perfecto amor a sus hermanos. Entonces llega una vida de supremo sacrificio y muere por amor para que otros puedan vivir.

c. Después sirve por medio del poder. Habiendo demostrado en la prueba del fuego que no tiene otro pensamiento que el bien de todos, se le confía el poder, resultante del amor activo, inteligentemente aplicado. Actúa de acuerdo con la ley y dedica toda su voluntad a fin de que el poder de la ley se haga sentir en los triples reinos de la muerte.

Observarán que en estas tres ramas del servicio es de primordial importancia la facultad de trabajar con grupos. Como dije anteriormente, estos grupos son diversos y varían en los distintos planos. Vamos a enumerarlos brevemente:

1. En el plano físico, se encontrarán los grupos siguientes:

a. El grupo familiar, al que el estudiante está afiliado comúnmente por dos razones: una para agotar karma y saldar sus deudas, la otra para recibir cierto tipo de vehículo físico, que el Ego necesita para expresarse adecuadamente.

b. Sus asociados y amigos, las personas que su medio ambiente le depara; sus asociados comerciales, sus relaciones religiosas, sus conocidos y amigos casuales y las personas con quienes se pone en contacto durante breve tiempo, que luego ya no verá más. Su acción en estos diversos grupos es igualmente doble: primero, para pagar sus deudas, si es que tal deuda existe; segundo, para probar los poderes que posee, influyendo benéficamente a los que están a su alrededor, reconocer su responsabilidad, dirigir o ayudar. En este proceso, los Guías de la raza descubren Ias acciones y reacciones del hombre, sus aptitudes para servir y su respuesta a cualquier necesidad que surja.

c. El grupo de servidores al cual está asociado, dirigido por uno de los Grandes Seres, definidamente unidos para el trabajo de naturaleza ocultista y espiritual. Puede ser un grupo dedicado a alguna obra religiosa, entre los ortodoxos (los principiantes son probados allí), o algún trabajo social, como en los movimientos obreros o en el campo político, o en uno de los movimientos precursores mundiales más definidos como la Sociedad Teosófica, la Christian Science, el Nuevo Pensamiento y el Espiritismo. A esto añadiré una línea de esfuerzo, que quizás sorprenda me refiero al movimiento del Soviet, en Rusia y a todos los grupos agresivos y extremistas que prestan un servicio leal bajo sus líderes (aunque mal encaminados y desequilibrados) para mejorar la condición de las masas.

Tenemos así en el plano físico, tres grupos a los que pertenece el hombre. Éste tiene deberes para con ellos, y ha de desempeñar su parte. Ahora bien, ¿dónde reside el peligro en la práctica de la meditación? Simplemente en lo siguiente: que mientras el karma del hombre lo sujete a algún grupo determinado, su aspiración consistirá en desempeñar su parte a la perfección, a fin de poder agotar su obligación kármica y avanzar hacia la liberación final; además de ello ha de llevar a su grupo a mayor altura y utilidad. Por lo tanto, si por medio de la meditación de naturaleza inadecuada descuida sus debidas obligaciones, retrasa el logro de la finalidad de su vida, debiendo realizarlo en otra encarnación. Si acumula en el cuerpo causal del grupo (el producto combinado de varias vidas) algo que no corresponde al cuerpo causal, no ayuda sino que obstaculiza, y esto también representa un peligro. Para mayor claridad permítanme dar un ejemplo. El estudiante ha ingresado a un grupo donde preponderan miembros devotos, con el expreso propósito de equilibrar dicha cualidad mediante otro factor, la discriminación inteligente o el equilibrio mental. Si permite que lo domine la forma mental del grupo, convirtiéndose en un devoto, siguiendo una meditación devocional, e irreflexivamente no trata de establecer el equilibrio del cuerpo causal de ese grupo, corre el peligro de perjudicarse a sí mismo y también al grupo a que pertenece.2. En el plano emocional el hombre pertenece a varios grupos:a. El grupo familiar que corresponde más a su grupo que al de la familia en el cual ha nacido en el plano físico. Esto se verá demostrado muchas veces en la vida, cuando los miembros de una familia del plano emocional se encuentran en el plano físico. El reconocimiento es instantáneo.

b. La clase que se le ha asignado en, el Aula de Aprendizaje, y en la que recibe mucha instrucción.

c. El grupo de Auxiliares Invisibles, con el cual puede estar trabajando, y el grupo de servidores.

Todos estos grupos imponen obligaciones y trabajos y han de ser tenidos en cuenta al estudiar el inteligente empleo de la meditación. Ésta debe aumentar la capacidad del individuo para pagar sus deudas kármicas, dándole una clara percepción, un inteligente razonamiento y la comprensión del trabajo inmediato a realizar. Todo lo que vaya en contra de esto es peligroso.

3. En el plano mental. Los grupos que se encuentran en este plano pueden enumerarse como:

a. El grupo de estudiantes de algún Maestro, al que puede estar asociado y con el cual puede estar trabajando. Esto comúnmente ocurre sólo en el caso del hombre que está agotando rápidamente su karma y se acerca al Sendero. Por lo tanto, su meditación ha de estar bajo la guía directa del Maestro, y cualquier fórmula que no esté ajustada a las necesidades individuales contiene elementos peligrosos, porque las vibraciones que se establecen en el plano mental y las fuerzas engendradas allí son mucho más potentes que las de los niveles inferiores.

b. El grupo de egos o almas, al cual pertenece. Este es el más importante, porque al asignarle la meditación es necesario considerar a qué rayo pertenece el estudiante. Algo ya se ha dicho anteriormente sobre ello.

Como habrán observado, no he especificado determinados riesgos en relación con algún cuerpo en particular. No es posible abarcar el tema de esta manera. Más adelante, cuando se comprenda mejor la meditación ocultista y se la estudie científicamente, los estudiantes prepararán los datos y tratados necesarios, abarcando todo el tópico hasta donde sea posible. Sin embargo, hago una advertencia, señalo el camino -los instructores del mundo interno rara vez hacen más que esto. Nuestro propósito es desarrollar pensadores y hombres de clara visión, capaces de razonar con lógica. Por eso les enseñamos a desarrollarse y a pensar por sí mismos, razonar sobre sus propios problemas y formar sus propios caracteres. Tal es el Sendero…

3 de agosto de 1920.

Peligros que provienen de las fuerzas sutiles.

… Tenemos como tópico, esta mañana, la parte final de nuestra carta sobre los riesgos incidentales a la meditación. He tratado con alguna extensión los peligros individuales inherentes a los tres cuerpos y también indicado los riesgos que se corren cuando se descuida el karma del estudiante y sus afiliaciones grupales El tema es muy difícil. Tenemos que tratar los peligros que provienen de fuerzas e individuos, de entidades y grupos que actúan en los planos sutiles. La dificultad se debe a tres causas:

1. La ignorancia del estudiante común respecto a la naturaleza de esas fuerzas, y también acerca de los miembros de los grupos que se hallan en los planos sutiles.

2. El riesgo de revelar más de lo conveniente en una publicación exotérica.

a. Un peligro oculto, poco comprendido por los no iniciados, subyace en el hecho de que durante la concentración del pensamiento, que lógicamente surge al tratar estos problemas, se ponen en movimiento ondas mentales, se hace contacto con otras corrientes y formas mentales circulantes que atraen la atención sobre los problemas en discusión. Esto puede producir, a veces, resultados indeseables. Por lo tanto trataré el tema muy brevemente. En los planos internos son otorgadas la luz y la protección necesarias.

Tres grupos de entidades

Estos grupos de entidades se pueden diferenciar en tres grupos:

1. Grupos de seres desencarnados, ya sea en el plano emocional o en el mental.

2. Devas, ya sea separados o en grupos.

4. La Fraternidad negra.

Vamos a considerar cada división con el mayor cuidado, primeramente sentando las bases del conocimiento, indicando los peligros que en algunos casos pueden ser resultado de la meditación y que tienen su origen en la triple condición de los cuerpos del estudiante. Estas condiciones son:

Una negativa, que hace receptivos y pasivos a los tres cuerpos de la personalidad, y, por lo tanto, están abiertos al ataque de los alertados habitantes de otros planos.

Otra, que por ignorancia o temeridad, al intentar el empleo de ciertas fórmulas y mántram sin el permiso del Instructor, envuelve al estudiante con ciertos grupos de devas, poniéndolo en contacto con los devas del plano emocional y mental, que (por su ignorancia) lo hacen objeto de sus ataques y juguete de sus instintos destructores,

Una tercera condición, contraria a la anterior, que hace al hombre positivo y lo convierte en un canal para la fuerza o el poder. En este caso, el hombre procede de acuerdo con la ley o regla oculta y, ayudado por su Instructor, manipula el fluido eléctrico de los planos internos. Entonces se convierte en el centro de atención de quienes luchan contra los Hermanos de la Luz.

Las dos primeras condiciones son el resultado de la meditación necia e ignorantemente practicada; la última constituye frecuentemente la recompensa del éxito. En las dos primeras, el remedio reside en el estudiante mismo y en corregir inteligentemente el tipo de meditación y practicarla con mayor cuidado; en el tercer caso el remedio debe buscarse por distintos métodos, los cuales indicaré más adelante.

Peligros de la obsesión.

Los peligros provenientes de las entidades desencarnadas son indudablemente los de la obsesión, ya sea de carácter temporario, durante unos pocos minutos, o un período más extenso; también puede ser permanente y durar toda una vida. Anteriormente he escrito una carta sobre este asunto, y será incluida al finalizar ésta. Nunca repetimos un esfuerzo si podemos evitarlo. Principalmente trato de destacar que la entrada de una entidad obsesora, se efectúa mayormente por la actitud negativa asumida al practicar, ignorantemente, una meditación inadecuada, en su ansia por recibir la luz de arriba, en su determinación por esforzarse para alcanzar un nivel donde pueda hacer contacto con los instructores y hasta con el Maestro, y en su esfuerzo por eliminar todo pensamiento y vibraciones inferiores, el estudiante comete el error de hacer receptiva toda su personalidad inferior. En vez de hacerla firmemente positiva, respecto a los factores ambientales y a todos los contactos inferiores, y en lugar de dejar que el “ápice de la mente” (si se me permite una expresión poco común) sea receptivo y esté abierto a la trasmisión, desde los niveles causal o abstracto, y también intuitivo, el estudiante permite la recepción de todas partes. Únicamente un punto dentro del cerebro debe ser receptivo, todo el resto de la conciencia debe estar polarizado de tal manera que no haya posibilidad de interferencia externa. Esto se refiere a los cuerpos emocional y mental, aunque, en la actualidad para la mayoría de las personas es aplicable únicamente al emocional. En este período particular de la historia del mundo, el plano emocional o astral está tan densamente poblado y la respuesta del físico al emocional se halla tan exquisitamente sintonizada, que el peligro de obsesión es mayor que nunca. Pero para que sirva de aliento, debo decir que lo mismo ocurre en dirección inversa; nunca ha sido tan grande la respuesta a lo divino ni tan rápida la reacción a la inspiración superior. La divina inspiración o “divina obsesión”, privilegio de todas las almas avanzadas, será comprendida en los años venideros como no ha sucedido hasta ahora, y constituirá en definitiva uno de los métodos para ayudar al mundo, empleados por el esperado Señor y Sus Grandes Seres.

Debe recordarse que en el caso de una obsesión errónea, el individuo se halla a merced de la entidad obsesora, estando, por lo tanto, involucrado inconsciente o involuntariamente en ella. En la divina obsesión, el hombre, voluntaria y conscientemente, colabora con Quien trata de inspirarlo o de utilizar sus vehículos inferiores. El móvil, en este último caso, consiste en ayudar más a la raza. La obsesión no es el resultado de una condición negativa, sino una colaboración positiva, que procede de acuerdo con la ley, durante un período determinado… Cuando la raza desarrolle más la continuidad de conciencia entre lo físico y lo emocional y mas tarde lo mental, este acto de trasferir los vehículos será más frecuente y mejor comprendido.

9 de octubre de 1919.

Causas de la obsesión.

Una de las actividades que tiene por delante el estudiante de ocultismo es el estudio y la investigación científica de este asunto. Se dice en varios libros ocultistas que la obsesión y la demencia son íntimos aliados. La demencia puede existir en los tres cuerpos, siendo la menos dañina la del cuerpo físico, mientras que la más duradera y la más difícil de curar es la del cuerpo mental. La insanía del cuerpo mental, es el duro destino que desciende sobre los que durante muchas encamaciones han seguido la senda de la crueldad egoísta, empleando su inteligencia para satisfacer fines egoístas, haciéndolo intencionalmente y sabiendo que procedían mal. El Ego se vale de este tipo de locura algunas veces, para detener el avance del individuo por el sendero de la izquierda. En este sentido es una bendición disfrazada. Tratemos primero de las causas de la obsesión, dejando el asunto demencia para otro día. Estas causas son cuatro, y cada una responde a un tratamiento diferente:

Una de las causas es la marcada debilidad del doble etérico en la trama separadora, similar a un elástico flojo, que permite entrar a una entidad foránea, proveniente del plano emocional. La entrada, formada por esta trama, no está herméticamente cerrada, permitiendo ser atravesada desde afuera. Esta causa se genera en el plano físico y es consecuencia del desajuste de la materia de ese plano. Es resultado del karma prenatal, existiendo desde el primer momento. Por lo general el paciente es físicamente débil e intelectualmente retardado, pero poseído de un poderoso cuerpo emocional, que sufre, lucha y se esfuerza para impedir la entrada. Los ataques son intermitentes, y los sufren con más frecuencia las mujeres que los hombres.

Otra de las causas es debido a razones emotivas, la falta de coordinación entre el cuerpo emocional y el físico. Debido a ello, cuando el individuo actúa en el cuerpo emocional (como durante la noche), le es muy difícil volver a entrar en el cuerpo físico y este da a otras entidades la oportunidad de entrar en el vehículo físico e impedir que lo ocupe el verdadero Ego. Ésta es la forma más común de obsesión y afecta a aquellos que poseen un robusto vehículo físico y fuertes vibraciones astrales, pero cuerpos mentales débiles. Ello da lugar a que se entable la lucha, siendo el origen de las violentas escenas de gritos del lunático y del paroxismo del epiléptico. Los hombres están más sujetos a este tipo de obsesión que las mujeres, pues éstas, por lo general, se hallan definídamente polarizadas en el cuerpo emocional.

Un tipo raro de obsesión es la mental. En el futuro, a medida que el cuerpo mental vaya desarrollándose, es posible que se den casos más frecuentes. La obsesión mental involucra el desplazamiento en los niveles mentales, de ahí la rareza. El cuerpo físico y el emocional se mantienen como una unidad, pero el Pensador permanece en el cuerpo mental, mientras que la entidad obsesora (revestida de materia mental) penetra en los dos vehículos inferiores. En el caso de obsesión emocional, El Pensador permanece en sus cuerpos emocional y mental, pero es desposeído del cuerpo físico. En este último caso no le queda ni el emocional ni el físico. La causa reside en el desarrollo excesivo del mental y en la relativa debilidad de los cuerpos emocional y físico. El Pensador es demasiado potente para sus otros dos cuerpos y desdeña su empleo; se interesa demasiado por su tarea en los niveles mentales, y de esta manera da oportunidad a las entidades obsesoras para asumir control. Esto, como ya dije, es raro, siendo la consecuencia de un desarrollo desequilibrado. Ataca a los hombres y a las mujeres por igual; se manifiesta principalmente en la niñez, y es difícil de curar.

Una causa de obsesión más rara aún es, definidamente, el trabajo de los magos negros. Consiste en cortar el lazo magnético que une al Ego con el cuerpo físico inferior, dejándolo en sus cuerpos emocional y mental. Esto, normalmente, daría por resultado la muerte del cuerpo físico, pero, en tales casos, el mago negro que ha de utilizar el físico, entra en él y hace conexión con su propio cordón. Estos casos no son comunes- Se presentan únicamente en dos tipos de personas:

Los que se hallan muy evolucionados en el Sendero, pero que por negligencia voluntaria, fracasan en alguna encarnaclon, abriendose al ataque de las fuerzas malignas. El pecado (como lo denominan ustedes) en la Personalidad de un discípulo da origen a un punto débil, que es aprovechado por las fuerzas malignas. Este tipo de obsesión se manifiesta en la trasformación que, a veces, se observa en una gran alma que, súbitamente, se lanza por el camino descendente, cambiando radicalmente la dirección de su existencia, enlodando así una buena reputación. Lleva con ello el propio castigo, porque en los planos internos el discípulo observa, y en agonía mental ve a su vehículo inferior deshonrando el nombre sin mácula de su verdadero dueño, y dando ocasión a que se hable mal de una causa querida.

El otro tipo corresponde a los poco evolucionados, a los débilmente organizados y, por lo tanto, a los incapaces de resistir.Tipos de entidades obsesoras.

Las entidades obsesoras son tan numerosas que es materialmente imposible detallarías, por lo tanto enumeraré una pocas:

1. Entidades desencarnadas de grado inferior que esperan encarnar, y aprovechan la oportunidad cuando se presenta como en los primeros dos casos.

2. Suicidas ansiosos de deshacer lo hecho y de ponerse nuevamente en contacto con la tierra.

3. Espíritus buenos y malos atados a la tierra, que debido a la ansiedad que sienten por sus seres queridos, por sus negocios o porque ansían causar algún daño, o repararlo, se apresuran a tomar posesión de los casos primero y segundo.

4. Los Hermanos Negros, como ya dije, que se aprovechan principalmente de los casos tercero y cuarto. Ellos necesitan cuerpos muy evolucionados, no interesándoles los débiles o burdos. En el tercer caso la debilidad es totalmente relativa, debido a la excesiva acentuación del vehículo mental.

5. Elementales y entidades subhumanas de carácter maligno, que se aprovechan de la más mínima oportunidad, allí donde sienten vibraciones afines.

6. Algunos devas de naturaleza inferior, inofensivos pero traviesos, que por puro capricho y diversión se introducen en el cuerpo de otro, así corno el niño se divierte vistiéndose con ropas de adultos.

7. Visitantes ocasionales de otros planetas que penetran en ciertos cuerpos muy evolucionados para llevar a cabo sus propios fines. Este caso es extremadamente raro…

Ahora indicaré algunos métodos que oportunamente constituirán las primeras tentativas de curaclon.

En el primer tipo mencionado, los casos de debilidad física, la cura tendrá por objeto construir un cuerpo físico robusto, en sus aspectos físico y etérj.co, pero en especial el etérico. Esto se efectuará en los años venideros, ayudados directamente por los devas de las sombras (los devas violeta o de los éteres). Se ayudará a reforzar la trama etérica por medio de la luz violeta, combinada con los sonidos correspondientes, lo cual se aplicará en sanatorios de reposo. Coincidentemente con este tratamiento, se intentará fortalecer el cuerpo mental. A medida que se consiga el fortalecimiento del cuerpo físico, los ataques se producirán cada vez con menos frecuencia, hasta que cesarán totalmente.

Cuando se trate de casos del segundo tipo, es decir, falta de coordinación entre los vehículos físico y emocional, el primer metodo de curación será el exorcismo, mediante la ayuda de los mántram y ceremonias (como se hace en el ritual religioso). Personas aptas para ello usarán estos mántram durante la noche, pues se supone que la entidad obsesora está ausente durante las horas de sueño. Estos mántram harán volver al verdadero ocupante del cuerpo, formando una muralla protectora a su alrededor, que tratará de obligar a la entidad obsesora a permanecer alejada. Al regresar el verdadero ocupante, la tarea consistirá en mantenerlo allí. La tarea educadora durante el día y las medidas de protección durante la noche, por breves o prolongados períodos, eliminarán gradualmente al maligno intruso, y con el trascurso del tiempo el paciente tratará de lograr la inmunidad. Posteriormente se podrá decir algo más sobre esto.

En el caso de obsesión mental, el problema es más difícil. La mayor parte de las primeras curas a lograrse en el futuro se obtendrán con los dos primeros grupos. Para los casos de obsesión mental se deberán esperar mayores conocimientos, aunque es conveniente hacer experimentos cuanto antes. Esta tarea tendrá que hacerse principalmente desde el plano mental por quienes pueden actuar libremente en este plano, a fin de ponerse en contacto con el Pensador en su cuerpo mental. Se deberá obtener la colaboración del Pensador, para efectuar un ataque conjunto contra los cuerpos emocional y físico obsesados. Las curas de los dos primeros casos se efectuarán, en su mayor parte, durante la noche, pero, en el último caso, el Pensador ha de recuperar sus cuerpos físico y emocional, de ahí su extrema dificultad. En estos casos frecuentemente se produce la muerte.

Sobre los casos de rotura del cordón magnético, nada puede hacerse todavía.Peligros provenientes de la evolución dévica.

Este segundo punto es más complejo. Recordarán que en el trascurso de estas cartas se dijo que es posible establecer contacto con los devas a ángeles, por medio de los mántrams y las fórmulas especificas, y que en este contacto existen peligros para el desprevenido, siendo excepcionalmente real, en la actualidad, por las siguientes razones:

a. La entrada del rayo violeta, el séptimo rayo de ceremonial, hace que dicha relación o contacto con los devas, se obtenga hoy más fácilmente que nunca. Por lo tanto, en este rayo es posible tal acercamiento y, mediante el empleo de las fórmulas establecidas y ceremoniales, conjuntamente con movimientos rítmicas regulados, se hallará el punto de unión de las dos evoluciones afines. Esto se observará en los rituales, y los síquicos testifican ya el hecho de que el ritual de la Iglesia y de la Masonería ha sido puesto en evidencia. Esto sucederá con mayor frecuencia, llevando consigo ciertos riesgos que inevitablemente se introducirán en el conocimiento popular, afectando así de variadas maneras a los incautos hijos de los hombres. Como ya saben, la Jerarquía planetaria está ahora realizando un esfuerzo definido a fin de informar a los devas la parte que han de desempeñar en el esquema de las cosas y la parte que también le corresponde a la familia humana. El trabajo es lento, siendo inevitables ciertos resultadas. No es mi intención tratar en estas cartas la función que el ritual y las fórmulas mántricas establecidas tienen en la evolución de los devas y de los hombres. Sólo deseo señalar que para los seres humanos existe un peligro en el uso imprudente de las fórmulas que invocan a los devas, en experimentar con la Palabra Sagrada, para hacer contacto con los Constructores, los cuales son afectados grandemente por ello, y en esforzarse por descubrir los secretos del ritual, con su correspondiente color y sonido. Más adelante, cuando el discípulo haya atravesado el portal de la iniciación, obtendrá este conocimiento y también la necesaria información que le enseñará a trabajar de acuerdo a la ley. Quien se ajusta a la ley, no corre peligro.

b. La raza está poseída de una fuerte determinación de penetrar detrás del velo e investigar lo que existe en esa zona desconocida. En todas partes las personas son conscientes internamente de los incipientes poderes que la meditación desarrolla. Han descubierto que siguiendo estrictamente ciertas reglas, se hacen más sensibles a ciertas visiones y sonidos de los planos internos. Obtienen fugaces vislumbres de lo desconocido; ocasionalmente, y a raros intervalos, se abre momentáneamente el órgano de la visión interna, y oyen y ven en los planos astral y mental. Perciben a los devas en las reuniones en que se emplea el ritual, captan sonidos o voces que les revela verdades que reconocen como tales. La tentación natural a forzar estas cosas, a prolongar la meditación, a poner en práctica ciertos métodos que prometen intensificar la facultad síquica, es demasiado fuerte. Imprudentemente fuerzan las cosas y los resultados son desastrosos. Sugeriré lo siguiente: Literalmente, es probable jugar con fuego durante la meditación. Los devas de los niveles mentales manipulan los fuegos latentes del sistema e incidentalmente los fuegos latentes del hombre interno. Desgraciadamente es posible ser juguete de las actividades de esos devas y perecer en sus manos. Aquí digo una verdad y no expongo interesantes quimeras de un cerebro alucinado. Cuidense de jugar con fuego.

c. El presente período de transición es, en gran parte, responsable del peligro. No se ha llegado todavía a construir el tipo de cuerpo adecuado para retener y manipular la fuerza oculta; por ahora los cuerpos empleados sólo acarrean desastres al estudiante ambicioso. Cuando un individuo comienza a seguir el camino de la meditación ocultista, tarda casi catorce años para reconstruir los cuerpos sutiles e, incidentalmente, el físico. Durante todo ese periodo es peligroso urgar lo desconocido, pues únicamente un cuerpo físico robusto y refinado, un cuerpo emocional estable, controlado y equilibrado, y un cuerpo mental debidamente agudizado, pueden penetrar en los planos sutiles y, literalmente, trabajar con Fohat, pues es precisamente lo que hace el ocultista. Por eso, todos los sabios Instructores hacen tanto hincapié respecto al sendero de purificación, el cual debe preceder al sendero de iluminación, e insisten en que se adquiera la facultad espiritual, antes de poder desarrollar sin peligro la facultad síquica; exigen servir a la raza todos los días de la vida, antes de permitir al hombre manipular las fuerzas de la naturaleza; dominar a los elementales, colaborar con los devas, aprender las fórmulas y ceremonias, los mántrams y las palabras clave, que atraen estas fuerzas al círculo de la manifestación.

4 de agosto de 1920.

Peligros provenientes de los Hermanos de la Oscuridad.

Creo que anteriormente he dado todo cuanto puedo impartir por ahora respecto a los Hermanos de la Oscuridad, según se los denomina a veces. Aquí quiero insistir únicamente sobre el hecho de que el estudiante común no debe temer ningún peligro proveniente de esta fuente. Sólo cuando nos acercamos al discipulado y un hombre se destaca de sus semejantes, como instrumento de la Fraternidad Blanca, atrae la atención de quienes tratan de detenerlo. Cuando por la práctica de la meditación, el poder y la actividad en el servicio, el hombre ha desarrollado sus vehículos a un punto de verdadera realización, su vibración pone en movimiento materia de un tipo especifico, y aprende a trabajar con esa materia, a manipular los fluidos y a controlar a los constructores. Al hacerlo, se entromete en los dominios de quienes trabajan con las fuerzas de la involución y se expone a sus ataques, los cuales pueden ser dirigidos contra cualquiera de sus tres vehículos, pudiendo ser de distintos tipos. Describiré brevemente algunos de los metodos que se emplean contra el discípulo, los únicos que interesan a quienes estudian estas cartas:

a. Ataques al cuerpo físico: Emplean todos los medios posibles para entorpecer la utilidad del discipulo, mediante enfermedades o invalidando su cuerpo físico. No todos los accidentes son consecuencia del karma, pues comúnmente el discipulo ha trascendido buena parte de ese tipo de karma, y está relativamente libre de esa fuente de entorpecimientos durante el trabajo activo.

b. El espejismo es otro de los métodos empleados: Consiste en envolver al discipulo en una nube de materia emocional o mental, suficientemente densa como para ocultarle lo real y oscurecer temporalmente la verdad. El estudio de los casos donde ha sido empleado el espejismo son altamente reveladores, poniendo de manifiesto cuán difícil es, aun para el discípulo avanzado, discernir siempre entre lo real y lo falso, la verdad y la mentira. El espejismo puede producirse en los niveles emocional y mental, pero comúnmente en el primero. Una de las formas empleadas consiste en introducir en la mente del discípulo la idea de debilidad, desaliento o crítica, a la cual cede en algunos momentos. La idea, así sugerida, adquiere excesiva proporción y el discípulo desprevenido, sin advertir que está viendo los gigantescos contornos de sus propios pensamientos momentáneos y pasajeros, se deja dominar por el desaliento, hasta llegar a la desesperación, siendo en tales condiciones de muy poca utilidad para los Grandes Seres. Otra forma consiste en proyectar en su aura mental sugerencias e ideas que se supone proceden de su propio Maestro; pero en realidad son sugerencias sutiles que entorpecen y no ayudan. Ha de ser muy sagaz el discípulo para discernir, en cualquier momento, entre la voz de su verdadero Instructor y las engañosas sugerencias del falso, y esto ha sucedido hasta con elevados iniciados, que han sido engañados momentáneamente.

Son muchos y sutiles los medios pára engañar y reducir el rendimiento efectivo del trabajo en el mundo. Por eso se aconseja sabiamente a todos los aspirantes a estudiar y trabajar para desarrollar viveka, o esa discriminación que protege contra el engaño. Si esta cualidad se construye laboriosamente y se cultiva cuidadosamente en todas las circunstancias y casos, grandes y pequeños de la vida diaria, el peligro de ser desviado quedará anulado.

c. Un tercer método, frecuentemente empleado, es envolver al discípulo en una densa nube oscura; rodearlo de una impenetrable noche y niebla, en la cual tropieza y frecuentemente cae. Puede tomar la forma de una negra nube de materia emocional, de alguna oscura emoción, que parece poner en peligro toda vibración estable, precipitando al aturdido estudiante en las negruras de la desesperacion; se siente como si fuera despajado de todo y presa de varias y funestas emeciones; se considera abandonado por

todos; ve los esfuerzos pasados como inútiles; cree que ya no le queda más que morir. En tales momentos el estudiante necesita en gran manera el don de viveka, contrapesar cuidadosamente y razonar con calma toda la cuestión. En esos momentos debe recordar que la oscuridad no oculta nada al Dios interno y que el centro de la conciencia permanece allí, incólume ante todo cuanto pueda acontecer. Ha de perseverar hasta el fin, el fin ¿de qué? El fin de la nube que lo envuelve; el punto donde se fusiona con la luz del sol y que debe atravesar en toda su extensión y salir a la luz del día, comprendiendo que nada puede llegar ni dañar a la conciencia interna. Dios se halla dentro, no importa lo que trascurre afuera. Observamos las circunstancias ambientales, físicas, astrales o mentales, y olvidamos que en lo más profundo del corazón se ocultan nuestros puntos de contacto con el Logos universal.

d. Finalmente (no puedo tratar todos los métodos utilizados), los medios empleados pueden consistir en proyectar oscuridad mental sobre el discipulo. La -oscuridad puede ser intelectual, en consecuencia, más difícil de penetrar; pues en este caso debe entrar en juego el poder del Ego, mientras que en el primero el razonamiento sereno de la mente inferior puede ser suficiente para disipar la dificultad. En este último caso, el discipulo no sólo hará bien en tratar de evocar a su Ego o Yo superior, para disipar la nube, sino también a su Instructor o a su Maestro, para que le presten ayuda.Éstos son sólo algunos de los peligros que acechan al aspirante. Los señalo únicamente como advertencia y guía, no para alarmarlos. Ahora pueden intercalar la carta mencionada anteriormente, con las reglas que en ella doy para ayudar al discípulo.

25 de setiembre de 1919.

La Fraternidad Negra.

Hoy quisiera hablarles de los poderes de la Fraternidad Negra. Es necesario que comprendan ciertas leyes que rigen sus actividades y algunos métodos que sus miembros emplean, a fin de comprenderlos y utilizar los métodos adecuados de protección. Como dije anteriormente, el peligro es todavía inapreciable para la mayoría, pero a medida que trascurra el tiempo será necesario enseñar, a quienes trabajan en el plano físico, la forma de protegerse y resguardarse de los ataques.

Los Hermanos Negros son -nunca lo olviden- hermanos equivocados y descarriados, aunque hijos del mismo Padre, que se han extraviado en lejanas tierras. El camino de retorno será largo para ellos, pero la misericordia de la evolución, inevitablemente, los obligará a volver por el sendero de retomo en ciclos distantes. Quien sobreexite la mente concreta y consienta cerrarse continuamente a lo superior, corre el peligro de desviarse por el sendero de la izquierda. Muchos son los que se desvían así, pero… vuelven sobre sus pasos y evitan cometer los errores en el futuro, así como el niño que se quema una vez, evita acercarse al fuego. El hombre que persiste, a pesar de las advertencias y del dolor, es el que finalmente se convierte en un hermano de la oscuridad. Al principio, el Ego lucha denodadamente para impedir que la Personalidad se desarrolle de esta manera, pero las deficiencias del cuerpo causal (no olviden que nuestros vicios no son más que nuestras virtudes mal empleadas) hace que éste se desequilibre y desarrolle excesivamente en un sólo sentido y esté lleno de huecos y brechas allí donde deberían hallarse las virtudes.

El hermano negro no se siente unido a su especie; sólo ve personas que han de ser explotadás para sus propios fines. Ésta es, en pequeña escala, la marca de aquellos que, a sabiendas o no, son sus instrumentos. No respetan a persona alguna; consideran a todos los hombres como presa legítima; emplean a cualquiera para llevar adelante sus propósitos, y por todos los medios a su alcance, correctos o incorrectos, procuran destruir toda oposición y adquirir cuanto desean para su yo personal.

El hermano negro no tiene en cuenta el sufrimiento que puede ocasionar, ni se preocupa de la agonía mental que podría causar en su adversario; persiste en sus propósitos y no los abandona, aunque dañe a alguien, sea hombre, mujer o niño, con tal que sus propios fines se cumplan. No hay que esperar compasión de quienes se oponen a la Fraternidad de la Luz.En el plano físico y en el emocional, el hermano negro tiene más poder que el hermano de la Luz; no más poder “en sí”, sino más poder aparente, porque los Hermanos Blancos prefieren no ejercer Sus poderes en esos dos planos, como lo hacen los Hermanos Negros. Podrían ejercer Su autoridad, pero han decidido abstenerse y, en cambio, trabajar con los poderes de la evolución y no con los de la involución. Las fuerzas elementales que se encuentran en ambos planos se ponen en juego obedeciendo a dos factores:

a. Las fuerzas inherentes a la evolución, que conducen todo a la final perfección. Los Adeptos Blancos colaboran en ello.

b - Los hermanos negros, que algunas veces emplean estas fuerzas para imponer su voluntad y vengarse de todos los que se oponen. Otras veces, los elementales del plano terrestre, los gnomos y la esencia elemental que se encuentra en las formas malignas, algunos de los duendes y las hadas de color marrón, gris y de tonalidades sombrías, actúan bajo su control. Sin embargo, no pueden controlar a los devas altamente desarrollados ni a las hadas de color azul, verde o amarillo, aunque a algunas de color rojo pueden hacerlas trabajar bajo su dirección. Los elementales del agua (aunque no los duendes ni las sílfides) a veces los ayudan, y debido al control que ejercen sobre estas fuerzas de involución, suelen entorpecer el avance de nuestro trabajo.

Con frecuencia, el hermano negro se disfraza de agente de la luz, presentándose a menudo como mensajero de los dioses; pero para seguridad de ustedes, les diré que quien actúe guiado por el Ego obtendrá clara percepción y escapará al engaño.

En la época actual, su poder es a veces muy grande. ¿Por qué? En la Personalidad de todos los hombres existen aún muchas cosas que responden a su vibración, por eso les resulta fácil afectar los cuerpos de los hombres. Muy pocos miembros de la raza, relativamente hablando, han desarrollado la vibración elevada que corresponde a la tónica de la Fraternidad de la Luz, que prácticamente actúa en la casi totalidad de los dos niveles más elevados (los subplanos atómicos y subatómicos) de los planos mental, emocional y físico. Al actuar en dichos subplanos, puede sentirse el ataque de los elementales en los planos inferiores, pero no producirán daño; de ahí la necesidad de la pureza de vida, de emociones puras y controladas y de pensamientos elevados.

Observarán que he dicho que el poder de los hermanos negros predomina aparentemente en los planos físico y emocional, no asi en el plano mental, en el cual actúan los hermanos de la Luz. Es posible hallar magos negros de gran poder en los niveles mentales inferiores, pero en los superiores domina la Logia Blanca; los tres subplanos superiores son los niveles que Ellos exhortan a los hijos de los hombres a descubrir; constituyen Su región, hacia la cual han de aspirar y luchar. El hermano negro impone su voluntad sobre los seres humanos (cuando existe vibración análoga) y sobre los reinos elementales de involución. Los hermanos de la luz, como lo hizo “el varón de dolores”; imploran a la humanidad errante que se eleve hacia la luz. El hermano negro retarda el progreso y moldea todo para sus propios fines; el hermano de la luz dirige sus esfuerzos a fin de acelerar la evolución y -renunciando a lo suyo, corno precio de la realización- permanece en medio de las brumas, la lucha, el mal y el odio de la época, si al hacerlo puede ayudar a otros (sacándolos de la oscuridad de la tierra) afirmandoles sus pies sobre el Monte para que puedan ascender a la Cruz.

Y ahora, ¿qué métodos pueden eniplearse para salvaguardar a los trabajadores en el campo del mundo? ¿Qué se puede hacer para evitar los peligros de la actual lucha y de la aún más enconada de los siglos venideros?

1. La primera condición esencial es lograr la purificación de todos los vehículos. Si un hermano negro obtiene dominio sobre un hombre, es prueba de que éste tiene algún punto débil en su vida. La puerta por donde el hermano negro penetra debe ser abierta por el hombre mismo; la abertura por donde entran las fuerzas malignas debe ser hecha por el mismo ocupante de los vehículos. De ahí la necesidad de la escrupulosa limpieza del cuerpo físico, de emociones puras estables en el cuerpo emocional, y de pensamientos puros, en el cuerpo mental. Cuando esto ocurra, habrá coordinación entre los vehículos inferiores, y el Pensador que los habite no permitirá la entrada a entidades extrañas.

2. La eliminación de todo temor. Las fuerzas de la evolución vibran mucho más rápidamente que las de la involución, y en esto hay una reconocida seguridad. El temor causa debilidad; la debilidad causa desintegración; el punto débil falla, produciéndose el vacio a través de éste pueden entrar las fuerzas del mal. El factor que permite la entrada radica en el temor que siente el hombre y es el que así abre la puerta.

3. Permanecer firme e inconmovible, no importa lo que suceda. Los pies pueden estar hundidos en el barro de la tierra, pero la cabeza puede estar bañada por los rayos del sol en regiones más elevadas. Conocer la suciedad de la tierra no significa contaminarse.

4. El reconocimiento del sentido común y su aplicación a la cuestión en debate. Dormir mucho y, durmiendo, aprender a hacer positivo al cuerpo; mantenerse activo en el plano emocional y alcanzar la calma interna. Evitar el cansancio excesivo al cuerpo físico y procurar distracción, cuando sea posible. Durante las horas de relajación se efectúa el reajuste, que anula la tensión posterior.

CARTA VI

EMPLEO DE FORMULAS O FORMAS EN LA MEDITACION

1. Fórmulas para elevar la conciencia.

2. Fórmulas empleadas por el místico y el ocultista.

3. Fórmulas específicas.

4. Empleo colectivo de las Fórmulas.

6 de agosto de 1920.

No puedo acceder plenamente al lógico deseo de ustedes de darles en esta sexta carta ciertas fórmulas específicas, para alcanzar determinados resultados. No intento delinear fórmula alguna para que la sigan estrictamente. Los peligros, como ya he explicado, son demasiado grandes, si no se cuenta con la supervisión de un Instructor que vigile las reacciones. Tales fórmulas podrán ser impartidas más adelante. El trabajo ya está debidamente planeado para la próxima generación de estudiantes y esta serie de cartas tiene su lugar dentro del mismo. Hoy me propongo impartir cosas diferentes, las cuales tratar‚ y dilucidar‚ por separado. Si se asimilan y aplican correctamente, traerán mucha luz. En el método ocultista, la enseñanza se da paso a paso; cada punto es presentado al estudiante lenta y gradualmente y sólo cuando se dan los pasos y se capta cada punto, se aclara el siguiente. El instructor hace una insinuación, da un indicio y descubre un punto importante. El estudiante sigue la descripción de ese punto, y al hacerlo afluye mayor luz; aparece otra etapa y se hacen otras insinuaciones. El estudiante es entrenado por el ocultista mediante la acción y la reacción combinadas.

Al estudiar el tema sobre el “empleo de las formas o fórmulas en la meditación”, la información que impartiré será clasificada en cuatro subtítulos:

1. Fórmulas para elevar la conciencia.

2. Fórmulas empleadas por el místico y el ocultista.

3. Fórmulas específicas para fines específicos.

5. Empleo colectivo de las Fórmulas.

Observarán que cuando expongo estos temas, trato de darles una exacta comprensión del valor de las fórmulas de meditación y no un método definido. Procuro demostrar que es esencial proceder de acuerdo a. la ley cuando se utiliza este medio tan importante para lograr la unión con lo divino y la unificación de lo superior con lo inferior, finalidad de toda evolución. Quisiera dejar en las mentes de quienes lean estas palabras, una exacta comprensión de la relación existente entre espíritu y materia, base de todo trabajo de esta naturaleza.

El método empleado por el Logos, en este segundo sistema solar, es precisamente el empleo de formas construidas para los propósitos de la manifestación, como medio de expresión y como vehículo mediante el cual la vida interna pueda crecer, expandirse, experimentar y encontrarse a sí misma. Este es el caso, ya se trate de un sistema solar, de un ser humano en su complejidad, o de una forma construida por el ser humano, en su esfuerzo por comprender y conocer -forma construida con el propósito de proveer un vehículo por el cual la conciencia pueda, en etapas determinadas, elevarse paso a paso hasta el punto visualizado. Esto nos lleva a nuestro primer punto:

1. Fórmulas para elevar la conciencia.

De acuerdo a esta clasificación tenemos que considerar tres cosas:

a. La conciencia misma.

b. La meta hacia la cual ella trata de elevarse.

c. Los pasos mediante los cuales lo logra.

Cada unidad de la raza humana es parte de la conciencia divina y de aquello de lo cual es consciente o que est fuera de sí mismo -algo que sabe que es diferente del vehículo que la encierra o de las formas que la circundan.

En la actual etapa particular de evolución, el hombre común es simplemente consciente de la diferenciación, o de que está separado de los demás miembros de la familia humana, constituyendo una unidad entre otras unidades. Reconoce esto y también el derecho de las demás unidades separadas a considerarse como tales. A este reconocimiento agrega otro, de que en alguna parte del universo existe una Conciencia suprema, a la cual teóricamente llama Dios o Naturaleza. Entre este punto de vista puramente egoísta (empleo la palabra “egoísta” en sentido científico y no como adjetivo despectivo) y la ambigua teoría de Dios inmanente, se hallan numerosas etapas, en cada una de las cuales se produce una expansión de conciencia o ampliación del punto de vista, que gradualmente llevan a la unidad autorreconocida, desde el autorreconocimiento al reconocimiento de los Yoes Superiores, a la capacitación de sí mismo para reconocerse también como un Yo superior, y con el tiempo alcanzar el reconocimiento oculto de su propio Yo superior. Llega así a reconocer a su propio Yo superior o Ego, su verdadero Yo, y desde esa etapa pasa a la de la conciencia grupal. Aquí primeramente conoce a su grupo egoico y luego a los demás grupos egoicos.

A esta etapa sigue el reconocimiento del principio universal de la Fraternidad; esto no implica un mero reconocimiento teórico, sino una fusión de la propia conciencia en la total conciencia humana; esto es realmente el desenvolvimiento de la conciencia, que permite al hombre darse cuenta, no sólo de su afiliación grupal egoica, sino también de su lugar en la Jerarquía humana, en su propio plano. En realidad se conoce a sí mismo como que forma parte de uno de los Grandes Hombres celestiales. Este conocimiento posteriormente se expande en un punto de vista inconcebiblemente vasto, el lugar que ocupa dentro del Gran Hombre celestial, representado por el Logos Mismo.

Hasta aquí debemos llegar para los fines que buscamos, pues esta serie de cartas no intenta desarrollar la conciencia cósmica.

Por lo tanto, será evidente que se ha de pasar sistemáticamente por esas etapas, y cada uno ha de dominarlas paso a paso. Ante todo, es necesario saber que, donde finalmente tendrá lugar la expansión y se expresará la comprensión, debe ser en la conciencia vigílica pensante. El Ego, en su propio plano, puede ser consciente de la unidad de su conciencia con las demás conciencias y comprender que su grupo es uno consigo mismo; pero hasta que el hombre (en la conciencia del plano físico) no se haya elevado al mismo plano y sea consciente de su conciencia grupal -considerándose como el Yo superior dentro del grupo egoico y no como unidad separada- su utilidad será nula, igual a una teoría aceptada que no ha sido puesta en práctica.

El hombre ha de experimentar esas etapas en su conciencia física y ha de saber por experiencia, no meramente en teoría, lo que digo, para que se lo considere preparado para pasar a las etapas siguientes. Toda la cuestión se reduce a ampliar la mente, basta que ésta domina a la inferior, y a desarrollar la facultad de concebir en forma abstracta, que con el tiempo da por resultado la manifestación en el plano físico. Esto significa convertir las teorías e ideales superiores en realidades demostrables, y constituye esa fusión de lo superior y lo inferior, y la preparación de lo inferior hasta proporcionar una expresión adecuada para lo superior. Es aquí donde la práctica de la meditación desempeña su parte. La meditación, verdaderamente científica, proporciona formas graduadas, mediante las cuales la conciencia se eleva y la mente se expande hasta que abarca a:

1. La familia y los amigos.

2. Los asociados que lo rodean.

3. Los grupos a que está afiliado.

4. Su grupo egoico.

5. Otros grupos egoicos.

6. El Hombre celestial, del cual los grupos egoicos forman un centro.

7. El Gran Hombre celestial.

Para efectuarlo se darán más adelante ciertas fórmulas que (obrando de acuerdo al rayo del individuo) enseñarán a realizarlo mediante etapas graduadas. Observarán que me he ocupado de la conciencia y de la meta a que ella aspira, habiendo tratado los dos primeros puntos. Esto me lleva al último punto subsidiario, los pasos por los cuales se obtiene la realización.

Todo individuo que emprende el desenvolvimiento esotérico y aspira a lo superior, ha pasado por la etapa del hombre común, el cual se considera aislado y trabaja por lo que le parece que es bueno para él. El aspirante va detrás de algo diferente; trata de fusionarse con su Yo superior y con todo cuanto esta expresión implica. Las etapas más avanzadas con todas sus complejidades, son secretos de la iniciación, con los cuales nada tenemos que hacer.

La aspiración por llegar al Ego y lograr esa conciencia superior, con el consiguiente desarrollo de la conciencia grupal, concierne directamente a quienes lean estas cartas. Es el próximo paso para los que se hallan en el sendero de probación. No se alcanza dedicando simplemente treinta minutos cada día a ciertas fórmulas de meditación establecidas. Indica el intento, hora tras hora, todos los días y cada día, de mantener la conciencia lo más cerca posible del elevado tono alcanzado en la meditación matutina. Presupone la determinación de considerarse a sí mismo, en todo momento, como el Ego y no como la Personalidad diferenciada. Más adelante, cuando el Ego asuma mayor control, implicará la capacidad de verse uno mismo como parte de un grupo, sin tener intereses ni deseos, objetivos ni anhelos, aparte del bien del grupo. Demanda una vigilancia constante cada hora del día, para evitar descender nuevamente a la vibración inferior. Significa una lucha constante contra el yo inferior que nos arrastra hacia abajo; es una incesante lucha para mantener la vibración superior. Y el objetivo -trato de inculcarles este punto- es desarrollar el hábito de la meditación durante todo el día y vivir en la conciencia superior, basta que se haga tan estable, que el deseo de la mente inferior y los elementales físicos se atrofien y desnutran por falta de sustento; hasta que la triple naturaleza inferior llegue a ser simplemente el medio por el cual el Ego se pone en contacto con el mundo, a fin de ayudar a la raza.

Al obrar así, el aspirante realiza algo de lo cual el estudiante común rara vez se da cuenta. Construye una forma, una forma mental precisa, que con el tiempo le proporcionará un vehículo, mediante el cual saldrá de su conciencia inferior y entrará en la superior, una especie de mayavirupa que le sirva de canal intermediario. Estas formas son por lo regular, aunque no invariablemente, de dos tipos:

El estudiante construye diariamente, con cuidado, amor y atención, una forma de su Maestro, que encarna para él la ideal conciencia superior. Traza el delineamiento de esta forma durante la meditación y construye la trama en su vida y pensamientos diarios. Dota a esa forma de todas las virtudes, la ilumina con todos los colores y la vivifica, ante todo, por el amor del hombre a su Maestro; más adelante (una vez que ha llegado a ser adecuada para el propósito) es vitalizada por el Maestro mismo. En cierta etapa de desenvolvimiento esta forma proporcionará el campo para la experiencia oculta de entrar en la conciencia superior. El aspirante se reconoce como parte de la conciencia del Maestro, y en virtud de esta omniabarcante conciencia, penetra conscientemente en el grupo egoico a que pertenece el alma. Dicha forma provee el medio para tal experiencia, hasta que se puede prescindir de ella y el aspirante, a voluntad, se transfiere a su grupo, y más tarde mora allí permanentemente. Éste es el método empleado más extensamente, constituyendo el sendero de amor y devoción.

En el segundo método el estudiante se imagina a sí mismo como el hombre ideal. Se visualiza como el exponente de todas las virtudes, y procura en su vida diaria hacer de sí mismo lo que él visualiza. Este método lo emplean los de tipo mental, los intelectuales, aquellos cuyo rayo no está matizado por el amor, la devoción o la armonía. Esto no es muy común al principio. La forma mental así construida sirve de mayavirupa como la anterior, y el hombre pasa de esas formas a la conciencia superior. Como verán, por lo tanto, para construir tales formas hay que dar ciertos pasos, y cada individuo construirá la forma algo diferente.

Los primeros empezarán con la del ser amado, y desde él ascenderán hasta el Maestro a través de otros individuos.

Los segundos comenzarán meditando sobre la virtud más deseada, agregarán una virtud tras otra durante la construcción de la forma del yo ideal, hasta practicar todas las virtudes, y súbitamente se pondrán en contacto con el Ego.

Mañana estudiaremos el tema desde otro punto de vista, donde se verá la diferencia que existe entre el ocultista y el místico.

8 de agosto de 1920

2. Fórmulas empleadas por el místico y el ocultista.

El tema de esta carta les ha de interesar, pues nos ocuparemos de las fórmulas de meditación que emplean los místicos y los ocultistas.

Será útil que en primer lugar establezcamos cuidadosamente la diferencia entre ambos tipos. Comenzaré exponiendo una verdad. El místico no es necesariamente un ocultista, pero el ocultista abarca al místico. El misticismo es sólo un paso en el sendero del ocultismo. En este sistema solar, sistema del amor en actividad, el sendero de menor resistencia para la mayoría es el del místico, el sendero de amor y devoción. En el próximo sistema solar, el sendero de menor resistencia será el que hoy conocemos como sendero ocultista. Entonces ya habrá sido recorrido el sendero del místico. ¿Qué diferencia existe entre ambos tipos?

El místico tiene que ver con la vida evolutiva; el ocultista se ocupa de la forma.

El místico se ocupa del Dios interno; el ocultista del Dios en la manifestación externa.

El místico actúa del centro a la periferia; el ocultista invierte el proceso.

El místico se eleva, por medio de la aspiración y la devoción más intensa, hasta el Dios interno o el Maestro, a quien reconoce; el ocultista avanza mediante el conocimiento de la ley en acción, y esgrime la ley que liga la materia y le da forma de acuerdo a las necesidades de la vida que en ella mora. De esta manera, el ocultista llega a las Inteligencias que trabajan con la ley, hasta que alcanza a la fundamental Inteligencia Misma.

El místico trabaja por medio de los Rayos de Amor, Armonía y Devoción o por el sendero de segundo, cuarto y sexto rayos. El ocultista trabaja por medio de los Rayos de Poder, Actividad y Ley Ceremonial o primero, tercero y séptimo rayos. Ambos se unen y fusionan mediante el desarrollo de la mente, quinto Rayo de Conocimiento Concreto (fragmento de la Inteligencia cósmica), y en este rayo el místico se convierte en ocultista y entonces trabaja con todos los rayos.

Al descubrir dentro de sí mismo el reino de Dios y estudiar las leyes de su propio ser, el místico se hace experto en las leyes que rigen al universo, del cual es parte. El ocultista reconoce el reino de Dios en la naturaleza o en el sistema y se considera a sí mismo como ínfima parte del gran Todo y regido por las mismas leyes.

El místico, por regla general, trabaja en el sector del Instructor del Mundo, el Cristo, y el ocultista actúa más frecuentemente bajo el Manu o Regente; pero cuando ambos han pasado por los cuatro rayos menores en el sector del Señor de la Civilización, se completa su desenvolvimiento, el místico se convierte en ocultista y este incluye las características del místico. Expresándome más sencillamente, a fin de que todos me entiendan, diré: después de la iniciación el místico se fusiona con el ocultista, porque se ha convertido en estudiante de la ley oculta; debe trabajar con la materia en su manipulación y empleo; debe dominar y controlar todas las formas inferiores de la manifestación y aprender las reglas de acuerdo a las cuales trabajan los devas constructores. El sendero místico previamente a la iniciación, puede ser denominado sendero de probación. Antes de que el ocultista pueda manejar inteligentemente la materia del sistema solar debe haber dominado las leyes que rigen el microcosmos y. aunque se halla naturalmente en el sendero ocultista, deberá aún descubrir el Dios dentro de su propio ser, antes de poder aventurarse, sin peligro, a entrar en el sendero de la ley oculta.

El místico trata de trabajar desde el plano emocional al intuicional, y de éste a la Mónada o Espíritu. El ocultista trabaja de lo físico a lo mental, de allí a Atma o Espíritu. Uno trabaja en la línea del Amor, el otro en la línea de la Voluntad. El místico no logra la finalidad de su ser -el amor demostrado en acción- a no ser que coordine el todo mediante el empleo de la voluntad inteligente; en consecuencia, se ha de convertir en ocultista.

El ocultista también fracasa y se convierte en un exponente egoísta del poder, actuando por medio de la inteligencia, a no ser que encuentre, mediante un amor impulsor, un propósito para esa voluntad y conocimiento que le proporcione un móvil adecuado para todo lo que trata de realizar.

He tratado de darles una idea clara de la diferencia que existe entre estos dos grupos, porque es de gran importancia cuando se estudia el tema de la meditación. Las fórmulas empleadas por ambos en cada caso son totalmente distintas y muy interesantes cuando se las ve clarividentemente.

La fórmula mística.

La expresión “fórmula mística” es casi una paradoja, porque el místico, librado a sí mismo, elimina completamente las fórmulas. Se concentra en el Dios interno, deteniéndose en este centro de conciencia; trata de vincularlo con otros centros, tales como el Maestro o algún santo y hasta con el Mismo Logos supremo, y de ascender por la línea de vida, sin prestar atención a las envolturas circundantes. Actúa en el sendero de fuego, la frase “nuestro Dios es un fuego consumidor” constituye para él la afirmación literal de un hecho y una verdad captada. Asciende de un fuego a otro, y por realizaciones graduales del Fuego Interno llega al fuego del universo. Se puede decir que lo único que el místico emplea es una escala de fuego o una cruz de fuego, por medio de la cual eleva su conciencia al punto deseado. Se concentra sobre abstracciones y atributos más que sobre aspectos, y en la vida más que en lo concreto. El místico aspira, arde, armoniza, ama y trabaja por medio de la devoción. Medita tratando de eliminar la mente concreta en su totalidad y aspira a pasar del plano de la emoción al de la intuición. Adolece de los defectos de su tipo -soñador, visionario, falto de sentido práctico, emotivo, y carece de la cualidad mental llamada discernimiento. Es intuitivo, propenso a ser mártir y a autosacrificarse. Antes de poder alcanzar y pasar la iniciación debe realizar tres cosas:

Primero, a través de la meditación, someter su naturaleza a una disciplina, aprender a construir formas y a conocer su valor.

Segundo, llegar a conocer el valor de lo concreto y aprender bien el lugar que, en el esquema de las cosas, ocupan las diversas envolturas, mediante las cuales la vida que él tanto ama ha de manifestarse. Tiene que trabajar en la construcción de su cuerpo mental y convertirlo en un depósito de hechos, antes de que pueda seguir adelante.

Tercero, aprender, por medio del inteligente estudio del microcosmos -su pequeño sistema espíritu-materia-, el doble valor del macrocosmos.

En vez de conocer únicamente el Juego que consume ha de comprender y trabajar por medio del fuego que construye, fusiona y desarrolla la forma. Por medio de la meditación ha de aprender el triple empleo del Fuego. Esta última frase es de gran importancia y hago hincapié sobre ella.

10 de agosto de 1920.

La fórmula ocultista.

Hemos estudiado, hace dos días, el método por el cual el místico alcanza la unión y también delineado muy brevemente el camino por el cual intenta alcanzar la nieta. Hoy trazaré sucintamente la ruta que sigue el ocultista y su tipo de meditación en contraposición con la del místico, y después señalaré cómo ambos deben mezclarse y sus elementos individuales fusionarse en uno solo.

La fórmula constituye para el ocultista la línea de menor resistencia, e incidentalmente podría intercalar aquí un pensamiento. Admitido el hecho, podemos esperar hoy, por lo tanto, con toda certeza, un rápido desenvolvimiento del conocimiento oculto y la aparición de algunos ocultistas verdaderos. El advenimiento del séptimo rayo o Rayo de la Fórmula o Ritual, facilitará poderosamente el descubrimiento del sendero oculto y la asimilación del conocimiento oculto. El ocultista se ocupa en primer lugar de la forma por medio de la cual la Deidad se manifiesta, más que de la Deidad misma; en esto reside la diferencia fundamental que a primera vista se evidencia entre los dos tipos. El místico elimina o trata de trascender la mente en el proceso de encontrar al Yo. El ocultista, mediante el interés inteligente puesto en las formas, que velan al Yo, y el empleo del principio mente, en sus dos niveles, llega al mismo punto. Reconoce las envolturas que velan. Se dedica al estudio de las leyes que rigen el sistema solar manifestado. Se concentra en lo objetivo pero, en los primeros años, puede a veces pasar por alto el valor de lo subjetivo. Llega eventualmente a la vida central eliminando, mediante el conocimiento y el control consciente, una envoltura tras otra. Medita sobre la forma hasta que la pierde de vista y su creador llega a ser todo en el todo.

Igual que el místico, debe realizar tres cosas:

1. Aprender la ley y aplicarla a sí mismo. Su método es la rígida autodisciplina, lo cual es necesario, porque los peligros que amenazan al ocultista no son los del místico. Vanidad, egoísmo y manipulación de la ley, por curiosidad o deseo de poder, han de ser consumidos por el fuego antes de que se le puedan confiar, sin peligro, los secretos del Sendero.

2. En la meditación, por medio de la forma construida, debe concentrarse en la vida que en ella mora. Tiene que buscar el ardiente fuego interno que irradia en todas las formas que cobijan la vida divina.

3. Mediante el estudio científico del macrocosmos, “el reino de Dios externo”, debe llegar al punto en que localiza ese mismo reino dentro de sí mismo.

He aquí, por lo tanto, el punto de fusión del místico y del ocultista. Sus senderos se convierten en uno. Anteriormente me referí en esta carta, a lo interesante que es para el clarividente observar las diferentes formas construidas en la meditación por el místico y el ocultista. Mencionaré algunas diferencias, pero hasta que no posean dicha visión, lo que diga al respecto serán meras palabras.

Formas místicas y ocultistas, vistas clarividentemente.

Cuando el místico medita construye ante sí y a su alrededor contornos nebulosos, ambiguos y brumosos; de tal manera que él mismo constituye el centro de la forma. En muchos casos, según la inclinación de su mente, el núcleo de la forma será algún símbolo favorito, tal como una cruz, un altar y hasta la idea por él imaginada, de uno de los Grandes Seres. Esta forma aparece envuelta en nubes de devoción, vibrando en aleadas de color que denotarán aspiración, amor y anhelo ardiente. Tales colores son de pureza y trasparencia singulares y se remontan a grandes alturas. Según la aspiración y el amor del individuo así será la densidad y la belleza de las nubes ascendentes, y de acuerdo a la estabilidad de su temperamento será la precisión del símbolo o cuadro interno, alrededor del cual circulan las nubes de colores.

Las formas construidas por el hombre de tendencia ocultista y que está controlado por la mente, serán de tipo geométrico. El delineamiento también será nítido, pero propenso a la rigidez. La forma será construida con mayor detenimiento y, durante la meditación, el hombre procederá con mayor cuidado y exactitud. Se envanecerá (si puedo emplear esta palabra) de la manipulación del material que entra en la construcción de la forma. La materia del plano mental será la más visible, aunque en el conjunto puede haber ciertas nubes de materia emocional, lo cual tendrá importancia secundaria. Los colores empleados tendrán todos la misma trasparencia, pero serán distribuidos con una intención específica, y la forma se destacará nítidamente y no se desvanecerá durante el impulso ascendente de los colores emocionales, como ocurre con la forma mística. Más adelante, cuando el hombre en cualquiera de los casos haya llegado a la etapa de un desenvolvimiento más completo y sea tanto místico como ocultista, las formas construidas combinarán ambas cualidades y alcanzarán una rara belleza.

Esto basta por hoy, pero antes de terminar deseo delinear las ideas que expondré más adelante. Trataremos el empleo de formas o fórmulas para alcanzar fines específicos, aunque no es mi intención darlas o delinearías; sólo deseo agruparlas, a fin de que más adelante, cuando el Instructor camine entre los hombres, encuentre entre los estudiantes una rápida comprensión.

1. Fórmulas para actuar en los tres cuerpos.

2. Fórmulas relacionadas con ciertos rayos.

3. Fórmulas para curación.

4. Mántram.

5. Fórmulas empleadas en uno de estos tres sectores:

a. El del Manu.

b. El del Instructor del Mundo o Cristo.

c. El del Señor de la Civilización.

6. Fórmulas para invocar a los elementales.

7. Fórmulas para hacer contacto con los devas.

8. Fórmulas especiales conectadas con el fuego.

11 de agosto de 1920.

… Los períodos de debilidad física no tienen otro valor que demostrar la necesidad absoluta de que el discípulo construya un cuerpo fuerte antes de poder obtener algo, y la importancia de obtener buena salud antes de que pueda avanzar en el Sendero. No puede permitirse a quienes enseñamos, hacer ciertas cosas ni dar información sobre ciertas líneas, a no ser que los vehículos físicos estén en buenas condiciones, que no exista el entorpecimiento de la mala salud y la enfermedad, y se haya eliminado de la vida personal el karma de dificultades accidentales. El karma nacional y grupal a veces envuelve al estudiante y trastorna los planes, pero esto es inevitable y raras veces se puede contrarrestar.

Fórmulas especificas para fines específicos.

Hasta ahora me he ocupado de los aspectos personales de la meditación y he considerado los dos tipos, prácticamente universales y fundamentales, habiendo estudiado brevemente, a) la meditación según es practicada por el místico, y b) la meditación según es practicada por el ocultista.

En gran parte he generalizado y no he intentado entrar en detalles, no siendo propio ni deseable en esta etapa. No obstante, llegado a cierto punto de la meditación, cuando el estudiante ha hecho determinado progreso, pasado por determinadas etapas, alcanzados ciertos objetivos (lo cual se puede determinar por el examen de su cuerpo causal) y establecido los cimientos del recto vivir, que ni las tormentas ni los ataques podrán derribar o destruir fácilmente, el Instructor, puede impartir al estudiante fervoroso ciertas instrucciones mediante las cuales podrá construir con materia mental, y de acuerdo a reglas definidas, formas que lo llevarán a determinadas acciones y reacciones. Las fórmulas serán impartidas gradualmente, y a veces el estudiante (esto sucede especialmente al principio) no será consciente de los resultados alcanzados. Obedecerá las órdenes, repetirá las palabras impartidas o desarrollará las fórmulas delineadas; pero los resultados alcanzados realizarán su trabajo, aunque el estudiante sea inconsciente de ello más tarde -especialmente después de la iniciación, a medida que las facultades sutiles entran en actividad y los centros giran en orden cuatridimensional- puede llegar a ser consciente de los efectos de su meditación en los planos emocional y mental.

Los resultados nunca nos conciernen. El estudiante debe avenirse a lo siguiente: obedecer estrictamente la ley, adherirse constantemente a las reglas establecidas y procurar obtener habilidad en la acción, Así los efectos serán seguros y no producirán karma

Trataremos cada una de las fórmulas por riguroso orden, pero antes quiero hacer una advertencia. No intentaré delinearías ni dar instrucciones específicas sobre la manera de obtener los resultados indicados. Esto se hará más tarde, aunque no se puede decir cuando. En gran parte depende del trabajo realizado durante los próximos siete años, o del karma del grupo, como también del progreso alcanzado, no sólo por la jerarquía humana sino también por la evolución dévica o angélica. El secreto se halla oculto en el séptimo Rayo de Ceremonial; el momento para dar el paso siguiente lo indicará el séptimo Logos planetario, actuando conjuntamente con los tres Grandes Señores, especialmente con el del tercer sector.

Fórmulas para actuar en los tres cuerpos.

Estas son algunas fórmulas que se revelarán primero. En las diversas meditaciones, recomendadas por los sabios Guías de la raza, hay ciertos delineamientos fundamentales menores, destinados para el trabajo sobre la mente inferior. Tales fórmulas estarán basadas en la necesidad especial de cualquiera de los cuerpos y destinada a construir, mediante la manipulación de la materia, lo que se necesita para llenar el vacío, y así eliminar la deficiencia. Esta manipulación se hará, primero, sobre la materia etérica del cuerpo físico, por medio de ejercicios de respiración (inhalación y exhalación) y de ciertas corrientes rítmicas, establecidas en el plano mental e impelidas desde allí hacia los éteres inferiores. De esta manera se fortalecerá, purificará, limpiará y reajustará el cuerpo etérico. Muchas de las enfermedades del cuerpo físico denso tienen su origen en el etérico, que será objeto de atención en un futuro inmediato.

El cuerpo emocional será similarmente tratado por medio de fórmulas especiales. Una vez que el estudiante haya cultivado, decididamente, la cualidad de discriminar y la haya convertido en un factor en su vida, se le impartirán gradualmente dichas fórmulas. Pero cuando sepa discernir, en cierta medida, entre lo real y lo irreal, y cuando su sentido de proporción esté inteligentemente ajustado, el plano emocional ha de ser para él el campo de batalla, no el campo de experimentación. Permítaseme ilustrar sobre el tipo de trabajo que realizarán las fórmulas que actúan sobre la materia emocional. El estudiante que huella el Sendero, tiene como meta construir un cuerpo emocional compuesta de materia de los subplanos superiores, trasparente y sensible. transmisor exacto, caracterizado por vibraciones estables, por un constante movimiento rítmico y no susceptible a las tormentas violentas ni a los efectos constantes de emociones incontroladas. Cuando el idealismo es elevado, cuando el porcentaje de materia de los dos subplanos superiores se acerca un poco al guarismo deseado y cuando el estudiante reconoce prácticamente y en todo momento que él no es ninguno de sus vehículos, sino el verdadero Morador divino en ellos, se le comunicarán ciertas enseñanzas que, aplicadas cuidadosamente, realizarán dos cosas:

Actuarán directamente sobre el cuerpo emocional, expulsando la materia extraña o inferior y estabilizando su vibración.

Construirán un cuerpo o forma de materia emocional que el hombre podrá utilizar para realizar cierto trabajo y que empleará como agente para obtener determinados resultados, lo cual será parte del trabajo purificador y constructivo del cuerpo emocional. Esto es todo cuanto se puede decir, pero bastará para indicar el tipo de forma que se trata de obtener.

Fórmulas de los Rayos.

Éste es un tema muy vasto y profundamente interesante, y sólo puede ser tratado en términos generales. Ciertas fórmulas erigidas sobre la base del aspecto numérico de los diversos rayos, son propiedad exclusiva de los mismos y encierran su significación geométrica, demostrando el lugar que ocupan en el sistema. Debido a que algunas de esas fórmulas pertenecen a los rayos concretos o constructores, constituyen líneas de menor resistencia para el ocultista, mientras que las fórmulas que pertenecen a los rayos abstractos o de atributo, son más fácilmente seguidas por el místico.

Estas fórmulas están destinadas a lograr tres objetivos:

a. Poner al estudiante en contacto directo con su propio rayo, ya sea el egoico o el de la personalidad.

b. Vincular al estudiante con su grupo en los planos internos, ya sea el grupo de servidores, el de auxiliares invisibles, o más adelante con su grupo egoico.

c. Fusionar los senderos ocultista y místico en la vida del estudiante. Si se halla en el sendero místico, trabajará sobre las fórmulas de los Rayos de Aspecto, y así desarrollará el conocimiento del aspecto concreto de la Naturaleza -aspecto que actúa de acuerdo a la ley. En el hombre de tendencia ocultista el proceso es a la inversa, hasta que llega el momento en que los senderos se fusionan y todas las fórmulas son iguales para el Iniciado. Recuerden que en este punto de fusión el estudiante trabaja siempre de modo exclusivo en su propio rayo, cuando ha trascendido la personalidad y encontrada la nota egoica. Entonces manipula materia de su propio rayo, y trabaja a través de sus propias fórmulas de rayo con las seis fórmulas representativas de subrayo, hasta que se convierte en adepto y conoce el secreto de la síntesis. Estas fórmulas son enseñadas al estudiante por el Instructor.

Observarán que he dicho muy poco sobre este tema, no obstante, si reflexionan sobre ello, hallarán que tiene mucho contenido. A quienes lo asimilen inteligentemente les proporcionará la clave que buscan para dar el siguiente paso. Puedo abordar este punto y en cierto modo desarrollarlo algo más cuando tratemos el tema del acceso a los Maestros a través de la meditación.

Fórmulas para las curaciones.

Ahora debemos tratar estas fórmulas, teniendo en cuenta ante todo que es necesario clasificarlas en tres grupos, cada uno de los cuales contiene muchas subdivisiones.

a. Fórmulas para la curación física. Les sorprenderá saber que éstas rara vez son necesarias, siendo por lo tanto muy pocas. La razón de ello estriba en que los trastornos del cuerpo físico denso pocas veces tienen origen en el mismo. Algunos provienen directamente del cuerpo etérico, pero, en la presente etapa de evolución, la mayor parte proviene del cuerpo emocional y el resto del mental. Podemos generalizar y decir que:

El 25 % de las enfermedades de la carne son heredadas o provienen del cuerpo eteríco.

El 25 % provienen del mental.

El 50 % tienen su origen en el cuerpo emocional.

Por lo tanto, aunque puedan ocurrir accidentes que produzcan un desastre físico inesperado, para el cual, no obstante, pueden darse fórmulas curativas, el estudiante inteligente hallará que las fórmulas que afectan al cuerpo etérico pueden ser el primer punto de partida. Las fórmulas establecidas durante la meditación, actuarán directamente sobre los canales pránicos que componen el etérico -esa intrincada trama, contraparte del sistema circulatorio del cuerpo físico denso. Allí se origina la mayor parte de las actuales enfermedades de ese cuerpo, ya sea en forma directa o por causas iniciadas en el plano emocional y que reaccionan sobre el etérico.

b. Fórmulas para la curación del cuerpo emocional. Como se dijo anteriormente, muchas de las enfermedades actuales se deben a causas iniciadas en el cuerpo emocional, siendo principalmente tres.

Recuerden que no doy más que amplios delineamientos e indicaciones generales.

Emoción violenta y vibración inestable. Su abuso produce un efecto desintegrador que afecta al sistema nervioso. Si se reprimen e inhiben, producen un efecto igualmente peligroso, dando por resultado dolencias del hígado, ataques de bilis y los tóxicos que se generan en el sistema y se exteriorizan en ciertos casos de envenenamiento séptico, en enfermedades de la piel y en algunas formas de anemia.

Temor y presentimientos, preocupación y desesperación. Estos tipos de emoción -que son tan comunes- tienen un efecto general debilitante sobre el sistema corpóreo, produciendo pérdida de la vitalidad, actividad lenta de los órganos, y muchas formas de enfermedades, poco conocidas, del sistema nervioso, del cerebro y de la columna vertebral.

Emociones sexuales, que abarcan un amplio campo del sentimiento, desde la emoción sexual reprimida que ahora empiezan a estudiar los sicólogos, hasta la innoble emoción criminal, que tiene su expresión en la vida licenciosa y las violentas orgías.

Bajo estos subtítulos caben muchos puntos, pero como no escribo cartas sobre métodos de curación sino sobre la meditación, por eso no debo extenderme más.

En las fórmulas empleadas en estos tres casos, se debe poner atención en la causa del trastorno, el plano donde se origina y el efecto que producen sobre el cuerpo o cuerpos inferiores. Al designar las fórmulas se tendrán en cuenta diferentes objetivos. Por ejemplo, donde la dificultad se basa en una emoción reprimida, el efecto de la fórmula (si se la sigue correctamente) será trasmutar la emoción y dirigirla hacia arriba. Cuando, por el correcto empleo de la fórmula, el cuerpo emocional se descongestione, las fuerzas dadoras de vida del Ego y de la vida pránica disponibles en todas partes, se liberarán. Entonces circularán con toda facilidad, entonando el entero sistema y purificando todos los órganos que sufrían por la congestión interna.

c. Fórmulas para la curación mental. Éstas resultarán, para la mayoría de ustedes, mucho más confusas, pues los trastornos mentales son más difíciles de curar que las dos anteriores. Ello se debe a dos causas, una de las cuales es que como raza no estamos polarizados todavía en el cuerpo mental. Resulta mucho más fácil hacer contacto con un cuerpo y manipularlo cuando es asiento del centro de la conciencia. También el cuerpo emocional por ser más fluido es más fácil de ser impresionado. No puedo extenderme hoy sobre los trastornos del cuerpo mental, excepto señalar que estas causas pueden surgir del cuerpo mental mismo como herencia kármica, u originarse en el plano emocional y volver al cuerpo mental. Por ejemplo, cuando una persona es propensa a tormentas emocionales, si estás continúan, puede establecer una vibración análoga en el cuerpo mental, que a su vez llegan a ser prácticamente permanentes, y debido a la interacción de ambos cuerpos pueden surgir serios trastornos, los cuales abarcarán desde un agriamiento general de la Personalidad, de manera que al hombre se lo conoce como un individuo desgraciado y desagradable, hasta las enfermedades cerebrales definidas que ocasionan la demencia, tumores cerebrales y cáncer en la cabeza.

Existen fórmulas de meditación aplicables a todos esos trastornos, que si se emplean a tiempo, eventualmente los disiparán. El hecho fundamental que se debe captar, es que sólo se confían estas fórmulas cuando el estudiante sabe apreciar inteligentemente el trastorno, o trastornos, que lo afecta cuando es capaz de aplicar conscientemente las fórmulas impartidas, siempre que su objetivo sea altruista. Si su Finalidad consiste en equiparse para prestar servicio, en adquirir vehículos saludables para llevar a cabo mejor el plan de los Grandes Seres, y si no lo hace por el deseo de eludir la enfermedad para su propio beneficio, sólo entonces se le impartirán las fórmulas y se le darán instrucciones. Estas fórmulas actúan en conexión con la conciencia egoica. La afluencia de la vida desde el Dios interno, da por resultado vehículos sanos, de manera que sólo es posible realizar el trabajo cuando la Personalidad se fusiona con el Ego y la polarización cambia de lo inferior a lo superior. Este momento se acerca para muchos, pudiendo esperarse que progrese la nueva escuela de medicina basada en el pensamiento. Las fórmulas de meditación no son más que formas de materia mental, por lo tanto será evidente que ya se ha hecho un comienzo general.

Haré una indicación más sobre este tema: A través de los distintos centros del cuerpo -los siete centros con los que tiene que ver el estudiante- vendrá el poder de curar el correspondiente centro físico. A medida que dichos centros sean vitalizados, se demostrarán ciertos efectos físicos, y por medio de fórmulas específicas que actúen sobre los centros y a través de ellos, se obtendrán resultados que arrojarán luz sobre este confuso tema de la curación por medio de los cuerpos sutiles.

12 de agosto de 1920.

Fórmulas mántricas.

Continuaremos hoy con el estudio de las fórmulas que emplearán conscientemente los estudiantes de la meditación ocultista. Hasta ahora nos hemos ocupado de tres de estas fórmulas, nos quedan otras cinco por considerar.

Las fórmulas mántricas son un conjunto de frases, palabras y sonidos, que, en virtud de su efecto rítmico, producen resultados, imposible de conseguir sin ellos. Estas fórmulas mántricas son tan numerosas que es imposible estudiarlas todas; bastará que indique algunos tipos de mántram que se emplearán, o que ya emplean quienes tienen el privilegio de utilizarlos.

Hay fórmulas mántricas basadas totalmente en la Palabra Sagrada. Cuando se las emite rítmicamente en ciertas claves, producen determinados resultados, tales como la invocación de ángeles protectores y también ciertos efectos subjetivos u objetivos. Hoy estas fórmulas o mántram las emplean los orientales, en los credos de Oriente mucho más que en los de Occidente. A medida que se comprenda más el poder del sonido y se estudien los efectos del mismo, también Occidente adoptará estos mántram.

Algunos de ellos son muy antiguos y cuando se los entona en el sánscrito original tienen un efecto increíblemente poderoso, tanto que no es permitido darlos a conocer al estudiante común y sólo son impartidos oralmente durante la preparación para la iniciación.

Existen unos pocos mántram muy esotéricos, en el idioma sensar original, conocidos por la Fraternidad desde los primeros días de la fundación de la Jerarquía. Fueron traídos por los Señores de la Llama cuando vinieron a la tierra, y su número no pasa de treinta y cinco. Constituyen la clave que abre los misterios de cada subplano de los cinco planos de la evolución humana. El adepto recibe instrucción sobre su empleo y puede aplicarlos en el debido lugar, sujeto a ciertas condiciones. Constituyen los mántram más poderosos que se conocen en nuestro planeta, siendo su efecto de gran alcance. Como ya saben, la vibración de cada plano responde a una clave y nota diferentes; su materia es manipulada y su corriente extraída, pronunciando ciertas palabras de un modo y tono determinados; cuando se emiten así, el adepto penetra en la conciencia de ese plano y de todo cuanto éste contiene. Los mántram, en cualquier idioma, están basados en ellos, aunque estén tan alejados de los originales y sean tan diferentes que resulten prácticamente inútiles

Algunos de esos mántram originales son entonados al unísono por la Fraternidad en grandes ocasiones o cuando es necesario el poder unido de la Logia para lograr fines determinados. Los grandes acontecimientos se inauguran emitiendo su nota clave, empleando palabras apropiadas; cada raza raíz tiene su acorde mántrico, conocido por quienes trabajan con las razas.

Como bien saben, existen ciertos mántram en sánscrito, empleados por los que estudian meditación para atraer la atención de algún Maestro. Estos mántrams los dan a Sus discípulos y sirven para llamar Su atención y pedir Su ayuda.

Hay otras fórmulas más potentes para establecer contacto con los Grandes Señores y atraer Su atención respecto a cualquier situación específica.

Cuando un mántram se entona correctamente, crea un vacío en la materia, parecido a un embudo, y se forma entre quien emite el mántram y quien recibe el sonido, estableciéndose así un canal directo de comunicación. Por lo tanto, verán por qué estas fórmulas están tan celosamente guardadas y ocultan las palabras y las claves. Su empleo indiscriminado tendría resultados desastrosos. Debe haberse alcanzado cierto grado de evolución y cierta similitud de vibración, para que se le conceda al estudiante el privilegio de ser el custodio de un mántram, mediante el cual puede llamar a su Maestro.

Existen también siete mántram, conocidos por los tres Grandes Señores y por los Guías de la Jerarquía, mediante los cuales ellos pueden invocar a los siete Logos planetarios o los “siete Espíritus ante el Trono”, según se los designa en La Biblia cristiana. El mántram mediante el cual se establece contacto con el Logos de nuestro planeta, también es conocido por los adeptos. De esta manera se asciende la escala y es entonada la Palabra, hasta alcanzar el mántram de nuestro planeta, basado en la clave de la tierra, el cual encierra una frase que compendia nuestra evolución. Cada planeta posee una nota o frase, por la cual sus guías se ponen en contacto con el respectivo Logos planetario. Los siete Logos, a su vez, tienen su ritual o fórmula por la cual pueden comunicarse con el triple Señor del sistema solar. Esto se hace cuatro veces al año, o cuando la necesidad es urgente.

La Jerarquía en pleno, utiliza una vez al año un mántram combinado, que crea un vacío entre sus componentes superiores e inferiores, ascendiendo -vía los siete Logos planetarios- hasta el Logos Mismos. Esto señala el momento de esfuerzo y vitalización espiritual más intenso del año, perdurando los efectos durante los meses intermedios. Este efecto es cósmico y nos vincula con nuestro centro cósmico.

Mántram de rayo. Cada rayo tiene sus fórmulas y sonidos que le son propios y producen efecto vital sobre las unidades agrupadas en esos rayos. Al emitirlos, producen, en quien practica la meditación, los efectos siguientes:

1. Lo vincula y alinea con su Yo superior o Ego.

2. Lo pone en contacto con su Maestro y, por su intermedio, con uno de los Grandes Señores -dependiendo del rayo a que pertenece.

3. Lo vincula con su grupo egoico, uniéndolos en un todo, que vibra de acuerdo a una nota.

Estos mántram constituyen uno de los secretos de las tres últimas iniciaciones; por eso el estudiante no debe emitirlos sin permiso previo, aunque en ocasiones puede participar en la entonación del mántram, guiado por el Maestro.

Mántram o fórmulas de palabras entonadas por el estudiante, que tienen efecto sobre uno de los tres cuerpos. Este tipo de mántram se emplea ya extensamente, aunque en forma tergiversada, en los oficios de grupos religiosos de todos los países. El ritual de la Iglesia, arroja alguna luz sobre ellos. Las palabras de pase, como las que se emplean en la Masonería, aunque sin valor práctico actualmente, se basan en el empleo de los mántram, y algún día, cuando estas organizaciones (la Masonería, diversas sociedades esotéricas y grupos religiosos) tengan un Guía Iniciado, se les devolverá a los pueblos, en forma pura, los antiguos mántram.

Existen también ciertos mántram para ser empleados en curaciones y para el desenvolvimiento de ciertas facultades síquicas. Algunos producen efecto directo sobre los centros del cuerpo, y más adelante se emplearán bajo la guía del Maestro, a fin de aumentar la vibración, producir movimiento cuatridimensional y vivificar totalmente los centros.

Hay además otros mántram que actúan sobre el fuego oculto, pero de ellos me ocuparé más adelante. Existen innumerables libros orientales sobre este tema, el cual es tan vasto que advierto al estudiante no investigar demasiado, porque significará pérdida de tiempo para quien esté trabajando en el mundo. He tocado esta cuestión, porque ningún libro sobre meditación seria completo si no se refiriera a lo que algún día reemplazará a toda meditación preliminar. Cuando la raza haya alcanzado cierto grado de desenvolvimiento y la mente superior predomine, estos mántram ocultos -correctamente enseñados y enunciados- constituirán parte del programa de estudio común, El estudiante iniciará su meditación con el mántram de su rayo, mediante el cual ajustará su posición en el esquema; seguirá con el mántram que llama a su Maestro y que lo pondrá en relación con la Jerarquía. Entonces empezará a meditar con sus cuerpos bien ajustados, y por el vacío que ello forma puede entonces ser utilizado como medio de comunicación.

13 de agosto de 1920.

Fórmulas empleadas en uno de los tres sectores.

Lo que he de comunicar hoy es de gran interés, pues me referiré a las fórmulas empleadas en los sectores del Manu, del Instructor del Mundo y del Mahachohan, el Señor de la Civilización.

Estos tres sectores representan, en la Jerarquía, los tres aspectos del Logos, tal como se manifiestan en el sistema solar -el aspecto Voluntad o Poder, el aspecto Amor-Sabiduría (aspecto básico de este sistema) y el aspecto Actividad o Inteligencia. Ya conocen ustedes, por el estudio anterior, el trabajo que corresponde a cada uno de estos tres sectores.

El Manu manipula la materia y se ocupa de la evolución de la forma, ya sea la física densa del animal, vegetal, mineral, ser humano, planeta, o la forma de las razas, naciones, devas y otras evoluciones.

El Instructor del Mundo o Bodhisatva, trabaja con la vida que evoluciona dentro de la forma, en la implantación de ideas religiosas y en el desenvolvimiento de los conceptos filosóficos, tanto en los individuos como en las razas.

El Mahachohan, que sintetiza los cuatro rayos inferiores, se ocupa de la mente o inteligencia, y en colaboración con Sus hermanos controla la evolución de la mente, por medio de la cual el Espíritu o Yo, utiliza la forma o no-yo.

El trabajo sintético que realizan los tres Grandes Señores es inconcebiblemente grande. Forma - Vida - Inteligencia, Materia - Espíritu - Mente, Prakriti - Purusha - Manas, son tres líneas de desenvolvimiento, en cuya síntesis se alcanza la plenitud.

Cada una de estas tres líneas actúa por medio de fórmulas, o formas establecidas, las cuales, mediante graduadas etapas, ponen a quienes las emplean en contacto con la línea particular de evolución, representada por el Guía de esa línea.

… Lo que deseo explicar aquí son las tres líneas bien definidas por las cuales el hombre puede ascender hasta el Logos y llegar a la unión con el yo del sistema solar, ascender por la línea del Manu, realizar por la línea del Bodhisatva o llegar a la meta por el sendero del Mahachohan. Pero tengan especialmente en cuenta que en este planeta el Señor de Amor y Poder, el primer Kumara, es el punto focal de los tres sectores. Él es el Iniciador, ya sea que el hombre trabaje en la línea de poder, en la de amor o en la línea de la inteligencia, y finalmente llegará a su meta en el rayo sintético de amor y sabiduría. Él debe ser amor y tiene que manifestarlo, pero puede ser un amor que actúa por medio del poder, amor armonioso o amor que actúa a través del conocimiento, el ceremonial o la devoción; o puede ser simplemente amor puro y sabiduría, que fusiona a los demás. Amor fue la fuente y amor es la meta y el método para lograr la realización.

14 de agosto de 1920.

Las tres líneas de acercamiento.

Continuando con el estudio de ayer, observarán que hay tres formas directas de contacto entre lo superior y lo inferior, y que las tres llegan a un punto focal por medio del mismo Iniciador; además habrán notada que las tres son completamente distintas, respecto al método de acercamiento. Si tienen en cuenta esto, comprenderán que cada una proporciona al hombre (cuya nota egoica corresponde a una de las tres, o a un sector de la tercera) la línea de menor resistencia y el sendero por el cual puede alcanzar más fácilmente lo Ultérrimo. Fundamentalmente, es algo relacionado con diversos estados de conciencia, y en esto los Grandes Seres ayudan poderosamente al estudiante. Por medio de la meditación, ajustada a la línea deseada, el estudiante puede regular, paso a paso, los diversos estados intermedios entre él y su meta. Se eleva a través de varios puntos focales de fuerza, los cuales pueden ser su Yo superior, su Maestro o un ideal, siendo nada más que peldaños por los cuales obtiene expansiones de conciencia que le permiten ampliar la periferia de su conciencia, hasta abarcar todo y fusionarse finalmente con la Mónada, y más tarde con el Omni-Yo, el Logos Mismo.

Para mayor claridad y a fin de satisfacer el anhelo de la mente concreta, de establecer diferenciaciones, estos tres sectores se presentan como distintos y separados, aunque tienen sus puntos de contacto. En realidad, aparte de la ilusión que la mente siempre establece, los tres son uno, y los siete no son más que partes fusionadas de un todo sintético, estando entrelazados y entremezclados. Los tres sectores son partes necesarias de una organización regida por el Señor del Mundo. Constituyen los sectores ejecutivos que dirigen los asuntos de nuestro planeta; cada sector depende de los demás, y todos trabajan en la más estrecha colaboración. El hombre que se encuentra en determinada línea debe recordar, que con el tiempo y antes de alcanzar la perfección, ha de comprender la síntesis del todo. Debe captarlo como un hecho indudable y no como un concepto mental, entonces llegará el momento que en su meditación comprenderá la unidad esencial y sabrá que él es un fragmento de un todo más vasto.

En estos tres sectores, la meditación es el método de acercamiento al Guía de un sector, difiriendo la forma en que el estudiante se pone en armonía con la Vida esencial de ese sector (todo es cuestión de términos). La vida dentro de la forma se manifiesta -como resultado de la meditación- de tres maneras diferentes. Los resultados de la meditación, expuestos en términos del carácter (si así puedo expresarlo), son en realidad los mismos aspectos de la manifestación, bajo distintos términos o condiciones. Permítanme clasificarlos:

La línea del Manu.

Fuerza, Fortaleza, Poder para regir.

La línea del Bodhisatva.

Magnetismo, Atracción, Curación.

La línea del Mahachohan.

Electricidad, Síntesis, Organización.

Trato de señalar aquí que, en la vida del estudiante que pertenece a alguna de estas tres líneas, se producirán los efectos tal como han sido enumerados, aunque, lógicamente, estarán matizados y modificados por el rayo de su personalidad y por el grado de evolución alcanzado. Si se reflexiona sobre las tres palabras aplicadas a cada una de las tres líneas, se obtendrá mucha luz. (No trato de expandir el cuerpo mental sino de entrenar la intuición). Estas palabras demuestran que la ley actúa a través de los tres grupos y que se expresa activamente en los tres mundos donde se sigue la línea deseada. Cada línea tiene sus fórmulas específicas, por las que se logran dichos resultados. Se acerca el momento en que los rudimentos de estas fórmulas (las primeras fundamentales) se darán a los estudiantes considerados con suficiente preparación y que efectuaron el trabajo preliminar necesario.

1. La línea del Manu.

Podría indicar aquí parcialmente el método aproximado, y también ciertas reglas que servirán de dilucidación cuando llegue el momento.

La primera es especialmente la línea de gobierno, de desarrollo racial, de trabajo en la materia y con la materia de todas las formas y en todos los planos de la evolución humana. Como he dicho anteriormente, es la línea del ocultismo. Pone el énfasis en el método jerárquico, personifica la autocracia divina, siendo la línea por la cual nuestro Logos solar impone Su voluntad a los hombres. Está estrechamente ligada a los Señores del Karma, y por medio del sector del Manu es aplicada la ley de Causa y Efecto. Los cuatro Señores del Karma actúan estrechamente con el Manu, pues imponen la Ley, manipulan las formas de los hombres, continentes, razas y naciones, para que se cumpla debidamente la ley.

Por lo tanto, aquel que por la meditación trata de hacer contacto con tales potencias, de elevarse para unirse por tales medios y de alcanzar la conciencia del aspecto Voluntad, trabaja de acuerdo a reglas establecidas, se eleva de un punto a otro mediante formas apropiadas y reflexiona siempre sobre la Ley y su actuación. Trata de comprender, discriminar y estudiar; se ocupa de lo concreto y el lugar que le corresponde en el plan divino; acepta la realidad de la vida inmanente, pero principalmente se concentra en su método y forma de manifestación. Las reglas básicas de la manifestación y de gobierno ocupan su atención; por el estudio de las reglas y leyes y por tratar de comprenderlas, lógicamente hará contacto con el Regente. Se eleva etapa tras etapa: desde el regente del microcosmos en los tres mundos, al grupo egoico y - tu punto focal, un Maestro; del regente del grupo se eleva al del Manu, el Regente del sector donde él tiene su lugar; de allí se eleva al Regente del Mundo, más tarde al Logos planetario, y de éste al Logos solar.

2. La línea del Bodhisatva.

Ésta es la línea de la religión y de la filosofía, como también del desenvolvimiento de la vida inmanente. Se ocupa de la conciencia en la forma, más que de la forma en sí siendo eso la línea de menor resistencia para la mayoría. Personifica el aspecto sabiduría del Logos, y es la línea por la cual se manifiesta Su amor de manera predominante, siendo en sí el sistema solar una expresión directa del Logos y de Su aspecto amor; toda la manifestación se basa en el amor -regir con amor, amar con plenitud, actuar con amor-, pero en la segunda línea la anterior manifestación es suprema, y con el tiempo absorberá a las demás.

Quien medita sobre esta línea trata siempre de penetrar en la conciencia de todo cuanto alienta, a fin de llegar, con el tiempo, y a través de graduadas expansiones de conciencia, hasta la Omniconciencia, y penetrar en la vida del Ser supremo. Penetra así en la vida de todo lo que existe en la Conciencia logoica. No reflexiona tanto sobre la Ley, como sobre la vida regida por esa Ley. Por el amor comprende y por el amor se fusiona primeramente con su Ego, luego con su Maestro, después con su grupo egoico, más tarde con todos los grupos, hasta que finalmente penetra en la conciencia de la Deidad misma.

3. La línea del Mahachohan.

Ésta es la línea de la mente o inteligencia, del conocimiento y de la ciencia, de La mente abstracta y de las ideas arquetípicas. El individuo reflexiona no tanto sobre la Ley y la Vida, como sobre los efectos que ambos producen en la manifestación, y sobre la razón de ello. El hombre que pertenece a esta quíntuple línea siempre pregunta por qué, cómo y dónde; trata de sintetizar y comprender los arquetipos e ideales y convertirlos en realidades en la manifestación. Cavila sobre los ideales, tal como los percibe; aspira hacer contacto con la Mente Universal, arrancar sus secretos y expresarlos. Es la línea de organización de los negocios y la línea en que los artistas, músicos, científicos y trabajadores del mundo ocupan su lugar. Los Espíritus de Amor y Actividad permanecen mucho tiempo en cada uno de sus cinco sectores, antes de pasar a las líneas de amor y de poder.

Durante la meditación el hombre toma algún ideal, alguna parte del plan divino, cierto aspecto de la belleza o del arte, algún problema científico o racial, cavila sobre el mismo y utiliza la mente inferior, descubriendo todo cuanto se puede saber y sentir. Después de esto, trata de elevar su conciencia aún más, hasta que alcanza la fuente de iluminación y obtiene la luz e información necesarias. Igualmente asciende y penetra en la conciencia de quienes son superiores a él; no tanto desde el punto de vista del amor (como en la segunda línea), sino por su admiración y alegría por lo que han realizado, su gratitud por lo que dieron al mundo y su devoción a la misma idea que los impulsa a actuar.

Aunque se haga un estudio muy superficial de las tres líneas mencionadas, es evidente que los hijos de los hombres van elevándose. Incluso aquellos (a veces tan despreciados) que constituyen los trabajadores activos en el mundo, pueden (en su lugar y por devoción a los ideales de trabajo, de la ciencia y hasta de las organizaciones comerciales) estar tan adelantados como quienes se consideran superiores porque expresan en forma más patente el aspecto amor del Yo divino. Recuerden que esa actividad es tan divina y tan fundamentalmente una expresión del Padre de todos, como lo es el amor en el sacrificio y mucho más que aquello que conocemos como poder, pues el aspecto poder no es todavía comprendido por ninguno de ustedes ni lo será hasta una manifestación ulterior.

14 de agosto de 1920.

Fórmulas empleadas para llamar a los devas y elementales.

Los puntos seis y siete, enumerados en la carta del 10 de agosto, podríamos tratarlos como uno, porque los mántram y fórmulas empleados para hacer contacto con los devas, ángeles o constructores, y para llamar a les elementales o formas subhumanas de existencia, son prácticamente los mismos, y en estas cartas se los ha de considerar así.

Como paso preliminar vamos a establecer con claridad en qué consiste la diferencia entre ambos grupos.

Los elementales en su esencial esencia son subhumanos. El hecho de que se puede establecer contacto con ellos en el plano emocional, no garantiza que se hallan en el sendero evolutivo. Por lo contrario, están en el sendero involutivo, en el arco descendente.

Se los encuentra en todos los planos, siendo muy conocidas las formas elementales etéricas tales como duendes, gnomos y hadas.

En líneas generales se los puede dividir en cuatro grupos:

1. Elementales de la tierra.

2. Elementales del agua.

3. Elementales del aire.

4. Elementales del fuego.

Son la esencia de las cosas -si pudieran ustedes comprenderlo.

Son las cosas elementales del sistema solar, en sus cuatro grados, según los conocemos en este cuarto ciclo, en el cuarto planeta o tierra.

Los devas se hallan en el sendero evolutivo, en el camino ascendente. Como bien saben, son los Constructores del sistema y trabajan en apretadas y graduadas filas. Los devas tienen la misma categoría que el Logos planetario, y los Regentes de los cinco planos de la evolución humana poseen igual categoría que un Maestro de la séptima Iniciación. Otros poseen un desarrollo igual (en su propia línea) a la de un Maestro de la quinta iniciación y trabajan consciente y voluntariamente con los Maestros de la Jerarquía. Puede encontrárselos en los grados inferiores, hasta llegar a los pequeños devas constructores, los cuales trabajan casi inconscientemente en sus grupos, construyendo las innumerables formas que necesita la vida evolucionante.

Anteriormente -antes de dictar estas cartas- recibieron instrucción acerca de la invocación mántrica para los elementales y los devas. La información dada es correcta y puede ser intercalada aquí.

“Fuerza evolutiva y fuerza involutiva son dos cosas diferentes; ésta es una afirmación preliminar. En una existe destrucción, violencia, la actuación de potencias elementales ciegas. En la otra los elementales realizan la mayor parte del trabajo, haciéndolo ciegamente, controlados por los Constructores. La tarea constructiva, cohesiva, constituye un crecimiento gradual de conjunto; produce armonía en la discordia y belleza en el caos. Los reinos inferiores de los devas trabajan guiados por los Grandes Devas Constructores, y ascienden todos en ordenada belleza de un plano a otro, de un sistema a otro, de un universo a otro. Por lo tanto, al estudiar ocultismo debe tenerse presente dos cosas:

a. Que ustedes controlan las fuerzas elementales.

b. Que colaboran con los devas.

En el primer caso dominan ustedes, en el otro colaboran. Controlan por medio del aspecto actividad, la ejecución precisa de ciertas cosas, la preparación de ciertas ceremonias, a través de las cuales rueden actuar ciertas fuerzas. Es una réplica en miniatura de lo que el tercer Logos hizo al crear el mundo. Ciertas actividades tuvieron determinados resultados. Más adelante se podrán hacer revelaciones respecto a los ritos y ceremonias, mediante los cuales podrán ponerse en contacto con los diversos elementales y controlarlos. El Rayo de Ceremonial -al venir ahora a la manifestación- facilita grandemente las cosas en esta particular dirección.

Los elementales del fuego y del agua, así como los elementales inferiores, pueden ser manejados por medio de ritos, y son de tres tipos:

1. Ritos protectores, para su propia protección.

2 Ritos evocadores, que llaman y revelan a los elementales.

3. Ritos controladores, que los dirigen cuando se los evoca.

Al trabajar con los devas, se emplea el aspecto sabiduría o amor, el segundo aspecto del Logos o aspecto constructor. Por medio del amor y el anhelo ustedes pueden llegar hasta ellos y, el primer paso a dar (pues están en el sendero de evolución como ellos), es ponerse en contacto con ellos, porque en lo futuro tendrán que trabajar juntos para guiar a las fuerzas elementales y ayudar a la humanidad. Es peligroso para los seres humanos, pobres necios ignorantes, entrometerse con las fuerzas de la involución, mientras no estén vinculados con los devas mediante la pureza de carácter y la nobleza de alma.

Mediante ritos y ceremonias pueden sentir a los devas y llegar a ellos, pero no de la misma manera ni por la misma razón que pueden llegar a los elementales. Los devas acuden a las ceremonias libremente y no son evocados; así como ustedes, acuden para extraer poder. Cuando la vibración es suficientemente pura, las ceremonias sirven de punto común de reunión.

… Para finalizar quiero decir que cuando hayan aprendido a utilizar el aspecto actividad para trabajar con las potencias involutivas, y el aspecto sabiduría para colaborar con los devas, entonces pasarán, en conjunto, a emplear el primer aspecto, el de la voluntad o poder.”

Antes de seguir más adelante quiero advertir el peligro que implica llamar y hacer contacto con estos grupos de constructores, muy especialmente con las fuerzas elementales. ¿Por qué especialmente las últimas? Porque tales fuerzas hallan siempre respuesta en cualesquiera de los tres cuerpos inferiores del hombre. Tales cuerpos (considerados como envolturas separadas) están compuestos por estas vidas involutivas. Por consiguiente, aquel que sin saberlo se expone al contacto directo con cualquier elemental, correrá riesgo y lamentará amargamente lo ocurrido. Pero a medida que el hombre se acerca al adeptado y ha obtenido dominio sobre sí mismo, y puede en consecuencia confiársele el dominio de otras formas de vida, le serán otorgados ciertos poderes, los cuales -por estar basados en la ley- pondrán en sus manos el gobierno de vidas inferiores y le enseñarán a colaborar con las huestes dévicas, tan esenciales en el periodo final de la evolución.

Los mantrám de poder.

Los mántram que contienen el secreto del poder, son, como ya saben y lo he dicho anteriormente, de diferentes tipos y principalmente cuatro:

a. Los mántram protectores, son los de primordial importancia.

b. Los mántram que llaman a los elementales y devas menores y los ponen en el radio magnético de quien los llama.

c. Los mántram que imponen sobre los elementales y devas menores la voluntad de quien los invoca.

d. Los mántram que rompen el encantamiento (si puedo expresarlo así) y colocan a los elementales y devas nuevamente fuera del radio magnético de quien los invocó.

Estos cuatro mántram se aplican especialmente para llamar y entrar en contacto con elementales y devas de los grados inferiores y no son muy usados, excepto en raros casos, por iniciados y adeptos, que generalmente trabajan por mediación de los grandes devas guiadores y constructores. La Fraternidad Negra trabaja con las fuerzas de la involución, e impone su voluntad sobre las inconscientes formas inferiores de vida. El procedimiento correcto -tal como lo sigue la Fraternidad de la Luz- consiste en controlar estos grupos involutivos y devas de grado inferior, por intermedio de sus propios rangos superiores, la hueste de devas constructores con sus Señores Devas.

Esto nos conduce a considerar otro conjunto de mántrams, empleados en conexión con los devas.

a. Los mántram rítmicos que ponen, a quien los emplea, en contacto con el grupo de devas buscado. Éstos son, lógicamente, Ios mántram de rayo, pues invocan a los devas de determinado rayo, y varían si el individuo pertenece al mismo rayo del grupo que está invocando. Se preguntarán ¿por qué no se emplean primero los mántram protectores, como cuando se llama a los elementales? Principalmente por las siguientes razones: Los mántram que invocan a los elementales se descubren y emplean con más facilidad que los utilizados para invocar a los devas. La historia abunda en estos ejemplos, y en todo el mundo (incluso en la actualidad) hay individuos que poseen el secreto de cómo ponerse en contacte con elementales de uno u otro tipo. En la época Atlante todo el mundo sabía hacer esto; el arte es todavía conocido y practicado por los salvajes y por algunos individuos de países civilizados. En segundo lugar, aunque el hombre común conozca el mántram, probablemente fracasará al invocar a un deva porque implica algo más que entonar las palabras y sonidos, constituyendo uno de los secretos de la iniciación. Cuando un hombre es iniciado o adepto no necesita ritos protectores, porque en el mundo del ocultismo es ley que sólo aquellos de vida pura y de móviles altruistas pueden hacer contacto con la evolución dévica, ocurriendo lo contrario respecto a las vidas elementales.

b. Los mántram que permiten el intercambio con los devas, una vez que han sido invocados. El lenguaje, tal como lo conocemos, no es comprendido por los devas; pero mediante el empleo de fórmulas mántricas pueden originarse impulsos, fuerzas y vibraciones que producen los resultados deseados, prescindiendo de la palabra hablada. Estas fórmulas abren el camino para la mutua comprensión.

c. Los mántram que ejercen influencia sobre los grupos, y otros que lo hacen sobre determinados devas. Quisiera indicar aquí que, por regla general, los devas se manejan en grupos, no individualmente, excepto cuando se hace contacto con devas de orden muy elevado.

d. Los mántram que llaman directamente la atención de uno de los señores devas de un subplano o del poderoso Señor Deva de un plano, siendo conocidos por muy pocos, empleándolos únicamente los que han recibido una iniciación muy elevada.

17 de agosto de 1920.

La comprensión de la fuerza.

La tensión es actualmente grande, y la fuerza que afluye a los diferentes centros puede causar sensación de fatiga, tensión, excitación y desasosiego, si no está controlada debidamente. El secreto del control, que reside en la no-resistencia, es conocido por muy pocos, de ahí la intensidad de las emociones, de las reacciones violentas y de la actual ola de delincuencia, siendo en gran parte resultado de fuerzas erróneamente empleadas y aplicadas, manifestándose en todas las esferas de la vida; únicamente quien conoce el secreto de ser nada más que un canal, y mora tranquilo en el lugar secreto, puede pasar por la presente crisis sin excesivo dolor y malestar. La fuerza estimulante -tal como se manifiesta ahora- produce dolor y la reacción consiguiente, y debe resguardarse de ella con la misma precaución que de su opuesta, la pérdida de vitalidad -resguardarse, no en el sentido de cerrarse a la fuerza estimulante, sino recibirla, pasándola a través del propio ser, y sólo absorbiendo de ella lo que puede retenerse. Entonces el resto es exteriorizado como agente curativo y retornará al depósito general. El verdadero significado esotérico de la fuerza de la naturaleza, de las corrientes eléctricas del universo y del calor latente acumulado, en todas las formas, es todavía poco comprendido por los Científicos exotéricos y los presuntos estudiantes de ocultismo. X… emprendió el estudio del ocultismo desde este punto de vista y, por lo tanto, logró un profundo conocimiento de la ley.

Me he ocupado de esta cuestión porque se halla subyacente en toda instrucción de carácter esotérico. Si pueden captar algo de su significado y comprender que la ley no es más que la adaptación de la forma a una de estas grandes corrientes de fuerza, iluminarán su vida y serán conducidos, mediante esas corrientes magnéticas, fluido vital, rayos eléctricos (no importa qué términos se les dé), hasta el corazón de lo desconocido. Esta misma idea de la fuerza y de las Corrientes magnéticas del sistema solar rige todo cuanto he dicho sobre la meditación, en sus diferentes aspectos: especifico, individual y colectivo, basados sobre fórmulas o no; es el medio por el cual actúan los mántram, desde esos que hacen contacto con las vidas elementales, hasta las grandes Palabras entonadas rítmicamente, que invocan al Señor de un Bayo, al Deva de un plano y hasta al mismo Señor de un sistema solar. La entonación de estas palabras, el ascenso a través de fórmulas graduadas, hasta un punto específico, y la entonación de los mántram, pone a quien así trabaja en la línea de alguna corriente de fuerza. Consiste en hallar la línea de menor resistencia a fin de alcanzar determinada meta, comunicarse con alguna Inteligencia individual, controlar alguna vida involutiva y ponerse en contacto y colaborar con algún grupo de devas.

Esta disgresión servirá para resumir lo que he dicho últimamente acerca de las fórmulas mántricas o de otro tipo, tal como la emplean quienes estudian la meditación ocultista.

Como se ha de imaginar, sólo puede invocar a los devas y a los elementales sin peligro quien tenga el poder y la capacidad de utilizarlos inteligentemente una vez invocados, por eso los mántram que he enumerado anteriormente sólo se ponen en manos de quienes trabajan con las fuerzas constructivas del sistema o pueden controlar constructivamente a los elementales destructivos, sometiéndolos a las fuerzas desintegradoras que forman parte del gran esquema constructivo. Si alguien, que no posea tales capacidades, llegara a ponerse en contacto con los devas y los atrajera por medio de los mántram, encontraría que las fuerzas inherentes a ellos descenderían sobre él como algo destructivo, con graves consecuencias para uno de sus cuerpos.

Por lo tanto, reflexionen sobre esto, recordando que tales peligros residen en el excesivo estímulo, el repentino desmoronamiento y la desintegración por el fuego o el calor. En el caso de reunir a su alrededor vidas involutivas, el peligro tomaría forma diferente o se manifestaría con efecto opuesto, tal como pérdida de vitalidad, causada por el vampirismo, absorción de las fuerzas de uno u otro de sus cuerpos, acumulación anormal de materia en alguno de sus cuerpos (debido a la acción de vidas involutivas, como ser los elementales físicos o de deseo) y muerte por agua, tierra o fuego, comprendida en sentido oculto.

He tratado aquí los riesgos que corre quien atrae a su esfera magnética a entidades de cualquiera de estos dos grupos, sin poseer el conocimiento necesario para protegerse, controlarlas y utilizarlas. ¿Por qué me he ocupado de ellos? Porque tales fórmulas mágicas existen y serán conocidas y empleadas cuando el estudiante esté preparado y el trabajo lo requiera. Algún día las fórmulas menores serán dadas gradualmente a quienes estén preparados y trabajen abnegadamente para ayudar a la raza. Como he dicho anteriormente, tales fórmulas eran conocidas en la época Atlante. Entonces tuvieron resultados desastrosos, porque fueron empleadas por individuos de vida impura, para fines egoístas y propósitos malignos. Invocaron a las huestes elementales para vengarse de sus enemigos; invocaron a los devas menores y utilizaron sus poderes para satisfacer sus propias ambiciones; no trataron de colaborar con la ley, sino que la utilizaron en sus maquinaciones en el plano físico, originadas por sus deseos. La Jerarquía regente consideró que el peligro era demasiado grande, pues amenazaba la evolución del hombre y de los devas, por eso retiró gradualmente de la conciencia humana el conocimiento de fórmulas y Palabras, hasta el momento en que se desarrolló parcialmente la razón y la mente espiritual comenzó a despertar. Así las dos grandes evoluciones y la tercera evolución latente (compuesta de vidas involutivas), fueron separadas y aisladas. Temporariamente el grado de vibración se hizo más lento, pues el propósito original consistió en establecer un desarrollo paralelo. El secreto de este aparente retroceso, en los planes del Logos, se halla oculto en el remanente del Mal cósmico activo que llegó a la manifestación, siendo el remanente del primer sistema solar o de actividad y base del actual sistema de amor. El mal es nada más que el sedimento del karma no agotado, y tiene su raíz en la ignorancia.

La separación, en triple escala, de las vidas evolutivas e involutivas, ha continuado hasta ahora. Con el advenimiento del actual séptimo Rayo de Magia Ceremonial, se permite, en cierta medida, una tentativa de acercamiento de los dos grupos evolucionantes, aunque no con el grupo involucionante. Recuerden esta afirmación. Las evoluciones dévica y humana llegarán a ser, en el transcurso de los próximos quinientos años, más conscientes una de otra y, por lo tanto, podrán colaborar más libremente. A la par de esta creciente conciencia vendrá la búsqueda de métodos de comunicación. Cuando se sienta sinceramente la necesidad de comunicarse para fines constructivos, podrán circular algunos de los antiguos mántram, bajo la juiciosa guía de los Maestros. Su acción, interacción y reacción serán cuidadosamente observadas y estudiadas, esperándose que redunden en beneficio de ambos grupos. La evolución humana deberá dar fortaleza a la dévica y ésta, a su vez, alegría a la humana. El hombre tendrá que comunicar a los devas su punto de vista objetivo, mientras que ellos por su parte derramarán sobre el hombre su magnetismo curativo. Los devas son los custodios del prana, del magnetismo y de la vitalidad, así como el hombre es el custodio del quinto principio, la mente o manas. He hecho aquí varias indicaciones y no puedo decir nada más.

Quizás mañana me ocupe de una clasificación vitalmente importante: las fórmulas vinculadas con el fuego. Por hoy es suficiente lo impartido.

19 de agosto de 1920

Fórmulas mántricas vinculadas con el fuego.

Será de utilidad que diga algo sobre la parte que desempeña el fuego en la evolución y en los diversos sectores de nuestro sistema solar, relacionados con el fuego. Pongo especial énfasis en ello porque con la meditación se penetra en el reino del fuego, y también por su primordial importancia. Los sectores donde el fuego desempeña su parte son cinco. Trataré primero del fuego en el Macrocosmos y más adelante demostraré su analogía microcósmica:

1. El fuego vital que anima al sistema solar objetivo. Tal como se evidencia, por ejemplo, en la economía interna de nuestro planeta y la esfera central de fuego, el sol.

2. Ese algo misterioso que H.P.B. denomina Fohat; del cual algunas de sus manifestaciones son la electricidad, ciertas formas de luz y el fluido magnético, dondequiera se manifieste.

3. El fuego del plano mental.

4. Los elementales del fuego, que, en esencia, son el fuego mismo.

5. La chispa vital denominada “llama divina”, latente en cada ser humano, la cual distingue a nuestro Logos solar de los demás Logos y es la suma de todas Sus características. “Nuestro Dios es un Fuego consumidor”. Estas diferenciaciones del fuego son prácticamente diferenciaciones de una misma cosa, básicamente son lo mismo, aunque diversas en su manifestación. Tuvieron fundamentalmente su origen en el fuego cósmico de las esferas mentales cósmicas. En el microcosmos tenemos esta misma quíntuple diferenciación; por el reconocimiento de esta analogía llega la iluminación y se alcanza el objetivo de la meditación.

1. Los fuegos vitales que mantienen la economía interna del ser humano (el sistema microcósmico) en plena manifestación. Al cesar este fuego interno se produce la muerte, y el sistema físico objetivo entra en oscuración. Lo mismo ocurre en el Macrocosmos. Así como el sol es el centro de nuestro sistema, el corazón es el punto focal del calor microcósmico; así como la tierra está vitalizada por el mismo calor y constituye (para nuestra cadena) el punto más denso de materia y de mayor calor físico, así también los órganos inferiores genitales son, en la mayoría de los casos, el centro secundario para el fuego interno. La analogía es exacta interesante y misteriosa.

2. La analogía con Fohat, en el microcosmos, reside en las corrientes pránicas que, por mediación del cuerpo etérico, mantienen al cuerpo físico denso, vitalizado y magnetizado. Los recursos del fluido pránico son ilimitados y poco comprendidos, y en la adecuada comprensión de los mismos está el secreto de la salud perfecta. Trataremos de esto más adelante.

3. La analogía con el fuego del plano mental es fácilmente demostrable, porque el trabajo de los Señores de la Llama, al implantar la chispa de la mente, ha crecido y se ha desarrollado de tal manera que ahora el fuego del intelecto arde en todos los pueblos civilizados. Todas las energías están dirigidas a nutrir esa chispa y utilizarla con el máximo de provecho.

4. Los elementales del fuego son conocidos en cierta medida en el microcosmos, por las formas mentales conjuradas y vitalizadas por el individuo cuyo poder mental es suficiente para realizarlo. Estas formas mentales, construidas por el hombre que puede pensar intensamente, son vitalizadas por su vida o la capacidad de generar calor, perdurando mientras él tenga el poder de animarlas. En la actualidad son de corta duración, pues todavía es poco comprendido el verdadero poder del pensamiento. En el quinto gran ciclo que, en esta cadena, verá la culminación del quinto principio o mente, esta analogía será mejor comprendida. Actualmente la relación no está necesariamente definida.

5. La chispa vital latente en todo ser humano indica que posee la misma naturaleza del Logos Solar.

He aquí el fuego, tal como se lo puede ver en los sistemas mayor y menor. Ahora resumiré la finalidad del fuego en el microcosmos y lo que se ha de procurar realizar. Tenemos tres fuegos:

1. La chispa vital divina.

2. La chispa de la mente.

3. El kundalini, la doble fusión del calor interno y de la corriente pránica. Esta fuerza está localizada en el centro situado en la base de la columna vertebral, y el bazo nutre ese calor.

Cuando estos tres fuegos -el del cuaternario, el de la tríada y el del quinto principio- se unen y mezclan en forma geométrica, cada centro está vitalizado adecuadamente, se manifiesta suficientemente cada poder, se consume toda impureza y escoria y se alcanza la meta. La chispa se Convierte en llama y la llama es parte de la gran hoguera egoica que anima a todo el universo objetivo.

En Consecuencia, llegamos lógicamente a la conclusión de que para estos tres tipos de mántram, existen otros que producirán la unión y fusión de ellos. Tenemos, en efecto:

Los mántram que afectan al kundalini y lo despiertan en forma correcta. Por el poder de la vibración lo ponen en circulación a través de los centros, de acuerdo a su natural progresión geométrica. Una rama secundaria de estos mántram se relaciona con el bazo y con el control de los fluidos pránicos, para fines de salud y vitalización y para afectar al luego en la base de la columna vertebral.

Los mántram que actúan sobre la materia del plano mental, en una u otra de sus dos divisiones principales, abstracta y concreta, lo hace de das maneras: producen una acrecentada capacidad para pensar, manipulan la materia mental y actúan como estimulante del cuerpo causal, adaptándolo más rápidamente como vehículo de la conciencia y preparándolo para la desintegración final efectuada por medio del fuego. Los mántram que evocan al Dios interno y actúan específicamente sobre el Ego. Desde allí establecen una fuerte vibración en la tríada superior, haciendo que descienda fuerza monádica al cuerpo causal. Todos estos mántram pueden emplearse separadamente y alcanzar resultados propios. Hay siete grandes mántram (uno para cada rayo), los cuales combinan los tres efectos anteriores, cuando los utiliza un Maestro o uno de los miembros de la Jerarquía. Estos mántram despiertan al kundalini, actúan sobre el vehículo causal en el plano mental, y establecen una vibración en la Triada; de esta manera efectúan la unificación de lo inferior, lo superior y el quinto principio.

Éste es un reflejo de lo que ocurrió durante el advenimiento de los Señores de la Llama. Ello conduce a la total unificación y señala al hombre, de ahí en adelante, como un ser en quien se demuestra el amor en acción, mediante la ayuda de la mente iluminada.

Éstos son los cuatro tipos de mántram más importantes, en lo que respecta a la evolución y desenvolvimiento individual, siendo muy conocidos por quienes entrenan estudiantes para recibir la iniciación. Pero si estos mántram fueran descubiertos por quienes no están preparados, muy poco podrían realizar por sí mismos, pues su empleo debe ir acompañado del poder que se adquiere mediante la aplicación del Cetro de Iniciación. Este Cetro, por medio del diamante que lo corona, enfoca los tres fuegos, de la misma manera que el vidrio de aumento concentra los rayos del sol y produce fuego.

He dado aquí en muy pocas palabras mucha información. El tema está muy condensado. Lo dicho tendrá significado especial para el individuo que se acerca al Sendero de Iniciación. Reflexionen detenidamente sobre lo que acabo de decir, pues reflexionando en el silencio del corazón puede llegar la luz, y el fuego interno arder con más calor.

Podría mencionar otros mántram relacionados con el fuego. Hay otros dos grupos con los cuales se puede hacer contacto empleando ciertos sonidos rítmicos, y son:

Los elementales del fuego y sus diversas huestes, que se encuentran en las entrañas de la tierra, sobre su superficie y en el aire de la misma.

Los devas del plano mental, que son esencialmente devas del fuego.

Nada hay para decir o enseñar respecto a los mántram que afectan a los elementales del fuego, que son, en muchos aspectos, los elementales más peligrosos y poderosos que cuidan la economía de la tierra. Son, por una parte, más numerosos que los demás elementales y se los encuentra en todos los planos, desde los superiores a los inferiores. Los elementales del agua y de la tierra se encuentran únicamente en ciertas localidades o esferas del sistema solar; los elementales más numerosos, después de los del fuego, son los del aire.

Los mántram para invocar, controlar y alejar a los elementales, eran de uso corriente entre los atlantes. Los peligros originados y la amenaza que pesaba sobre la tierra, a causa del empleo indiscriminado de los elementales, perturbó de tal manera el exacto desarrollo de los planes logoicos y disgustó tanto a los Guías de la raza, que el conocimiento fue retirado. La raza raíz Atlante desapareció a causa de los desastres producidos por el agua, las inundaciones y los sumergimientos; si se tiene en cuenta que el agua es el enemigo natural del fuego y que ambos grupos de elementales no tienen punto alguno de unificación en esta etapa, se podrá comprender un aspecto interesante del cataclismo Atlante.

Los mántram que invocan a los devas del fuego, están además bien resguardados, no sólo por el peligro implicado, sino también debido a las demoras, respecto al tiempo, que se producen cuando esos devas son invocados sin motivo y retenidos por encantamientos mántricos que impiden seguir su necesaria vocación. Bajo estos grupos de fórmulas mántricas se encuentran muchos grupos inferiores, que trabajan especialmente con distintos grupos de elementales y devas.

Hemos enumerado seis mántram conectados con el fuego. Existen unos cuantos más, que enumeraré brevemente:

Los mántram purificadores, que despiertan un fuego que arde y purifica, en uno de los tres planos inferiores. Esto se efectúa mediante la actividad de elementales regidos por los devas del fuego y bajo la guía directa de un iniciado o discípulo, para algún fin especifico de purificación. La finalidad puede ser purificar alguno de los cuerpos, localidad, casa o templo.

Los mántram que invocan el fuego para la magnetización de talismanes, de piedras o de lugares sagrados.

Los mántram que curan, gracias al empleo oculto de la llama.

Los mántram empleados por:

a. El Manu, al manipular lo necesario para el desplazamiento de continentes y el sumergimiento de tierras.

b. El Bodhisatva, al estimular la llama interna en cada ser humano.

c. El Mahachohan, al trabajar con la inteligencia o quinto principio.

Todas estas fórmulas mántricas y muchas otras más, existen realmente… El primer paso a dar para conocer estos mántram es adquirir la facultad de meditar en forma ocultista, porque no es sólo la emisión de las palabras la que produce el efecto deseado, sino también la concentración mental que visualiza los resultados que se han de alcanzar. Esto ha de ir acompañado por la voluntad, que hace que estos resultados sean controlados por quien emite los sonidos. Estas fórmulas mántricas son peligrosas e inútiles si en el individuo no hay un equilibrio mental concentrado y el poder de controlar y vitalizar.

21 de agosto de 1920

Llegamos ahora a la última clasificación enumerada en nuestra sexta carta.

El empleo colectivo de las fórmulas.

Para mayor claridad me propongo tratar esta parte bajo tres encabezamientos, que titularemos:

1. El empleo colectivo del sonido en una fórmula de meditación.

2. El empleo colectivo del ritmo en la meditación.

3. Ocasiones especiales en que se emplean estas fórmulas.

…Hemos considerado con alguna extensión, en esta serie de cartas, la meditación individual, y también hemos tratado el asunto desde muchos y variados ángulos En todo lo dicho, se ha dado bastante información como para despertar el interés del estudiante e incitarlo a un mayor esfuerzo, a un más detenido estudio y una investigación más profunda. Únicamente lo que la conciencia interna comprende y capta como una realidad experimentada, sirve de algo en el difícil sendero del desenvolvimiento ocultista. Las teorías y los conceptos intelectuales de nada sirven, simplemente aumentan la responsabilidad. Solo cuando estas teorías resistan la prueba y, por consiguiente, se las conozca como realidades en la naturaleza, sólo cuando los conceptos mentales se desarrollen y demuestren en el plano físico como experiencia práctica, el estudiante estará en condiciones de indicar el camino a otros buscadores y tender la mano a los que siguen detrás. Decir: oigo, podrá ser de valor y alentador; agregar, creo, podrá dar más seguridad; pero lo que se necesita en esta hora más oscura de Kalí Yuga, es emitir la nota clara y decir, sé. Quienes saben, son todavía pocos. No obstante el saber es perfecta y plenamente posible y sólo demanda, del estudiante que se halla en el sendero, persistencia, sinceridad y la capacidad para mantenerse firme en el sufrimiento.

Ahora bien, teniendo ya alguna vaga idea de los resultados a obtener y los métodos a emplear en la meditación individual, y habiéndome extendido un poco sobre el empleo de las fórmulas por los individuos, podemos iniciar la consideración del tema desde el punto de vista colectivo.

Algunas de las cosas más importantes que se han de notar, respecto al empleo colectivo de fórmulas, es que tienen una adaptación universal, y aunque muy eficaces pueden ser también muy peligrosas. El culto colectivo a la Deidad y la celebración de ritos religiosos al unísono, son parte tan importante de la vida pública en todos los pueblos, que fácilmente se olvida la razón de ser y sus resultados. Cada religión, sea cristiana, budista, hindú, mahometana, y también la deformada adoración fetichista de las razas más degeneradas, ha hecho hincapié en el valor y la eficacia del intento colectivo de entrar en contacto con la Deidad. Inevitablemente se obtienen resultados que abarcan desde esa sensación de calma y paz experimentadas por el participante en los misterios cristianos, hasta el frenesí y las contorsiones de los derviches más salvajes o del más ignorante zulú. La diferencia radica en la capacidad del adorador para asimilar fuerza, y en su capacidad de retenerla y conservarla. Estos puntos son determinados por el lugar que ocupa en la escala de evolución y el control mental y emocional que posee.

El primer postulado que debe tenerse en cuenta, cuando se considera el empleo colectivo de fórmulas en la meditación, es que al emplear el sonido y el ritmo, estas fórmulas deben abrir un conducto de comunicación entre quienes toman parte en ellas y las Inteligencias o Potencias a quienes tratan de acercarse, Por medio de este conducto que va de lo físico a lo emocional, o aún más arriba, o a uno de los niveles mentales, las Inteligencias o Potencias pueden proyectar luz iluminadora o poder de cualquier tipo, sobre quienes se acercan a Ellas. El conducto forma un canal por el que se puede hacer contacto. El proceso es puramente científico, basado en la vibración y en el conocimiento de la dinámica. Depende de la formación exacta de un vacío, mediante el conocimiento ocultista. La afirmación esotérica de que “la naturaleza aborrece el vacío”, es verdad. Cuando, mediante la correcta entonación de ciertos sonidos, se forma este vacío o conducto entre lo superior y lo inferior, fluye por él, bajo la acción inevitable de la ley, fuerza o poder de alguna manifestación de energía fohática, que a través de él alcanza su objetivo.

Gran parte de lo que se conoce como artes negras o magia maligna, tiene por base el mal uso de este conocimiento. Por medio de invocaciones y fórmulas, los Hermanos Negros (o quienes se entrometen en lo que ignorantemente se denomina los poderes del mal) extraen fuerzas vinculadas con inteligencias oscuras en elevados lugares. De esta manera ponen en acción acontecimientos en el plano físico, originados en las oscuras y misteriosas cavernas del mal cósmico, que existe en nuestro sistema solar. Similarmente es posible extraer fuerzas aún más poderosos de la luz y del bien y aplicarlas al aspecto evolución.

El empleo colectivo del sonido en las fórmulas de meditación.

Vamos ahora a considerar específicamente la cuestión desde el punto de vista del sonido. Al estudiar la Palabra Sagrada y su empleo, vimos que tiene un efecto triple: destructivo, constructivo y personal -si puedo expresarlo así- o que actúa en sentido estimulante, directamente sobre los centros del cuerpo. Estos tres efectos se pueden observar en el empleo colectivo de los sonidos por un grupo numeroso de personas. Podemos mencionar, para mayor claridad, un cuarto efecto: la creación de un conducto. Este cuarto efecto, en la actualidad, no es más que la síntesis de los otros, pues al crearse este conducto de comunicación tienen que hacerse los reajustes en la materia de los tres planos inferiores. Estos reajustes tienen, como primer resultado, la destrucción de la materia obstructora, y luego la construcción del conducto que se ha de utilizar, llevándose a cabo definidamente por medio de los centros. Este último punto es de interés fundamental, y encierra el secreto de la aplicación más poderosa del sonido. Esta aplicación consiste en proyectarlo en materia mental por medio de uno de los centros principales. Los efectos producidos por un grupo de personas que posean el poder de trabajar en las esferas mentales y de emplear simultáneamente uno de los centros principales (ya sea el centro coronario en su totalidad o uno de los otras centros mayores, en conexión con su correspondiente centro de la cabeza), pueden ser increíblemente poderosos. Es una suerte que la raza no posea todavía este poder. Si existe una unida pureza de móviles y una adhesión al bien de todos, se permitirá que este poder llegue nuevamente a ser conocido por el común de los hombres. Todavía es prácticamente imposible encontrar un número suficiente de personas del mismo grado de evolución, en el mismo punto de la escala, que empleen el mismo centro y respondan a la vibración de un mismo rayo, para reunirse al unísono y entonar juntos la misma nota o mántram. Además tendrán que estar animados por el mismo amor puro y trabajar inteligentemente por la elevación espiritual de todos.

Parte del poder de la Jerarquía se debe a la capacidad de Sus miembros para realizar precisamente eso. A medida que progrese la evolución y este tema se comprenda mejor, los grupos de meditación cambiarán su condición actual de grupos de aspirantes sinceros que buscan iluminación, se convertirán en grupos de trabajadores, capaces de actuar unidos en forma constructiva e inteligente para lograr ciertos fines. Ustedes tienen en La Biblia cristiana fragmentos de un relato llegado de los días atlantes. En aquellos tiempos era comprendido el empleo del sonido y practicado en las esferas física y emocional, utilizados para fines egoístas en la mayoría de los casos. Leemos que el sonido de las trompetas, tocado cierto número de veces, después de haber circundado rítmicamente las murallas de Jericó, produjo su derrumbe. Ello fue posible porque los dirigentes del pueblo eran versados en la ciencia del sonido, gracias a cuyo conocimiento ocultista sabían, exactamente, el momento de aplicar la ciencia y alcanzar el efecto deseado.

Estos sonidos pueden agruparse bajo tres acápites:

La entonación unida de la Palabra Sagrada.

Este es uno de los métodos más usados y el medio más directo de formar un conducto para la transmisión de poder. Si es tan efectiva cuando la entona un individuo, como se ha demostrado repetidas veces, al hacerlo colectivamente, con seguridad debe ser de enorme eficacia y hasta evidentemente peligrosa. Debido a que se ha perdido el modo de emplear esta Palabra, ello ha invalidado y obstaculizado la eficacia de todos los credos exotéricos actuales; pero esta pérdida ha sido producida deliberadamente, debido a los peligros incidentales al grado inferior de evolución de la jerarquía humana. Cuando el empleo de esta Palabra se restablezca colectivamente, y las congregaciones de hombres puedan entonaría correctamente, en la nota adecuada y con la cadencia o ritmo correctos, entonces el descenso de fuerza de lo alto (la cualidad de esa fuerza depende de la clave y del tono) será tal, que la vivificación del microcosmos afectará al medio ambiente y a la zona circundante. Producirá el estímulo correspondiente en todos los reinos de la naturaleza, porque el reino humano constituye el eslabón entre lo superior y lo inferior, y conjuntamente con el reino dévico proporcionará el lugar de reunión para las fuerzas de la vida.

Estos efectos sobre los distintos centros, se sentirán definidamente en cualquier plano de los tres mundos. Permítanme ilustrar, pues la claridad es deseable. Quiero advertir, sin embargo, que no se le ha de atribuir importancia alguna al orden especificado aquí. El momento no es propicio para dar una información exacta sobre esta materia.

Supongamos que una congregación de personas desea vincularse con ese canal de fuerza que actúa por medio de la emoción, estimulando así una mayor aspiración y amor. Permanecerán en unido silencio, hasta que, a una palabra del dirigente, cada unidad del grupo llevará deliberadamente su conciencia al centro cardíaco; desde ese centro (manteniendo la conciencia fija en el mismo) emitirá el sonido de la Palabra Sagrada, entonada en la clave a la cual responderá la mayoría del grupo. Esta clave será determinada por el dirigente clarividente del grupo, observando rápidamente las auras reunidas ante él. El sonido creará así el conducto necesario, y el resultado será una inmensa ampliación temporaria de la periferia del centro emocional de los participantes y una intensa vitalización de los centros cardíacos. Por este medio las personas podrán alcanzar alturas y recibir bendiciones, lo cual no sería posible en forma aislada. Ustedes mismos pueden idear otras condiciones. El empleo de la imaginación en estas cuestiones es de verdadera importancia y desarrolla una conexión entre esa facultad y su contraparte superior, la intuición. Los estudiantes de meditación deben aprender a utilizar más la imaginación.

La entonación unida de ciertos mántrams, los cuales se emplearán con fines específicos. Ejemplos de tales propósitos son:

a. La purificación de una ciudad.

b. La magnetización de terrenos que se van a emplear como centros de curación.

c. La clarificación de las mentes de una congregación a fin de capacitarse para recibir iluminación superior.

d. La curación de personas reunidas para ese propósito.

e. El control de las fuerzas de la naturaleza a fin de producir acontecimientos en el plano físico.

f. La iniciación de individuos en los misterios menores.

En lo antedicho, como se han de imaginar, hay tema para llenar un grueso volumen. Forma parte de esa magia blanca que será restituida a la raza, lográndose por su intermedio una gloria y civilización insinuadas ya en la época Atlante, constituyendo uno de los sueños de los visionarios de la raza.

Los mántram o palabras enunciadas colectivamente, por medio de los cuales se establecerá comunicación con el reino dévico o angélico. Este es un conjunto peculiar de los mantrám vinculados con el sector del Mahachohan, del que tratará específicamente más adelante…

22 de agosto de 1920.

El empleo colectivo del ritmo en la meditación.

Se puede describir la palabra ritmo como el movimiento cadencioso que lleva automáticamente, a quienes lo emplean, a alinearse con ciertas fuerzas de la Naturaleza. Es esa acción dirigida, seguida al unísono por un grupo de personas, la cual produce ciertos alineamientos y efectos, sobre uno de los cuerpos o en todos. Por consiguiente, tiene por objeto:

a. Llevar un cuerpo un conjunto de cuerpos al radio de acción de una corriente de fuerza.

b. Reajustar la materia de uno de los distintos cuerpos o de todos los cuerpos de los miembros de un grupo.

c. Fusionar -de acuerdo a cierto equilibrio y diseño geométrico- las auras de las unidades diferenciadas de un grupo, y hacer que esas auras formen un aura grupal unida, permitiendo así la afluencia rítmica de fuerza en ciertas direcciones específicas y para ciertos fines, también específicos.

Esto ha sido bien comprendido en el transcurso de las épocas, no obstante, los métodos, procedimientos y resultados, no han sido comprendidos científicamente ni clasificados, excepto por varias organizaciones ocultistas y esotéricas. Antiguamente, se conocía muy bien el valor del ritmo en los ritos paganos; hasta David, el almista de Israel, bailó ante el Señor. El vaivén del cuerpo a cierto compás y el balanceo de la estructura del vehículo físico en varias direcciones, sujeto a veces al sonido musical de instrumentos, tiene un efecto peculiar y definido sobre la materia de los dos vehículos sutiles. Por medio de este movimiento rítmico:

1 - La fuerza que se obtiene de esta manera, es dirigida (según el ritmo) a uno de los centros del cuerpo.

2. La materia de los cuerpos emocional y mental se reajusta y vuelve a fusionarse totalmente, produciendo ciertos efectos que tienen probablemente una manifestación física.

3. Es afectado el alineamiento de los vehículos, el cual puede ser deformado, alterado o correcto, poniendo a ambos vehículos en contacto con el cuerpo causal.

Este es uno de los principales objetivos del movimiento verdaderamente rítmico, del cual nos han venido deformaciones a través de los siglos, y tiene su apoteosis en el tipo inferior de la danza moderna. En el baile moderno tenemos la manifestación más corrompida del movimiento rítmico; el efecto principal del ritmo es dirigir la fuerza extraída, por su intermedio, al vehículo emocional, y al tipo más inferior de materia de este vehículo. Produce en el plano físico el más indeseable estímulo de los órganos sexuales. El empleo correcto del movimiento rítmico tiene por efecto alinear los tres vehículos inferiores con el causal, y este alineamiento -cuando va unido a una intensa aspiración y ardiente deseo- da por resultado el descenso de la fuerza desde lo alto. Esto causa la vivificación de los tres centros principales y una definida iluminación.

Cuando todos los componentes de un grupo están animados por un solo deseo elevado, de manera que sus auras se mezclan y forman un canal unido para el descenso de la fuerza, el efecto se intensifica enormemente y puede abarcar un radio mundial. Un ejemplo de esto lo tenemos en el maravilloso festival Wesak que hasta ahora se celebra en la India y en todo el universo, cuando la Jerarquía se constituye en canal para trasmitir poder y bendición, desde los niveles en que se encuentra el Buda. Actúa como punto focal para ese poder y, haciéndolo pasar por Su aura, lo derrama sobre la humanidad por medio del canal proporcionado por los Señores, los Maestros, iniciados de diversos grados y discípulos allí reunidos. Este canal se forma mediante el empleo simultáneo del sonido y del ritmo. Por la entonación de ciertos mántram, mediante movimientos lentos y acompasados que acompañan ese cántico, se forma el conducto que se extiende hacia arriba, hasta llegar al lugar deseado. Las figuras geométricas formadas con materia del plano superior al físico (figuras que son el resultado del movimiento geométrico de quienes están reunidos en ese centro del Himalaya) se convierten en maravillosas avenidas de acercamiento al centro de bendición, ya sea para los habitantes, devas u otros seres provenientes de cualquier plano. Para quienes pueden ver la escena clarividentemente, la belleza de las formas geométricas es increíble, y esa belleza se destaca más por las auras radiantes de los Grandes Seres que se reúnen allí.

Oportunamente se comprenderá y utilizará el valor de la combinación de la música, los cánticos y el movimiento rítmico, para lograr ciertos resultados. Se formarán grupos para estudiar los efectos creadores o la eficacia purificadora de sonidos ordenados y movimientos unidos y combinados; se investigará clarividentemente el efecto constructivo sobre los tres cuerpos; el efecto eliminatorio sobre la materia de esos cuerpos será científicamente clasificado, y todo el conocimiento así obtenido se aplicará al mejoramiento de dichos cuerpos. Se observará detenidamente la calidad de fuerza extraída y sus efectos excitantes, vivificantes y estimuladores. Los centros se estudiarán en relación con las corrientes de fuerza con las que han hecho contacto, y se emprenderá el cultivo e intensificación del movimiento giratorio.

Otro ángulo de esta cuestión se refiere al trabajo realizado en el mundo, el cual, aunque depende de la condición del grupo y de su personal, no es principalmente para propósitos grupales. Los grupos se dedicarán a la tarea de establecer contacto con ciertos tipos de fuerza logoica, haciéndola pasar a través del conducto grupal, enviándola al mundo para ciertos fines constructivos. Este trabajo está íntimamente relacionado con el de los Nirmanakayas o Distribuidores de Fuerza, que en gran parte estará dirigido por ellos, porque cuando llegue el momento oportuno podrán utilizar esos grupos como puntos focales para Sus actividades. El trabajo que Ellos realizan tiene su punto focal principalmente en el plano mental y parcialmente en el emocional. Cuando se comprenda mejor el secreto del alineamiento causal y cuando los grupos de individuos, en encarnación física, puedan trabajar con verdadera colaboración (imposible hoy porque la personalidad todavía se destaca demasiado), los Nirmanakayas podrán establecer contacto directo con el piano físico y actuar así con mayor fuerza sobre las evoluciones que se encuentran en dicho plano.

Los grupos para curación trabajarán de la manera siguiente: el círculo de trabajadores, con el sujeto que se debe curar colocado en medio de ellos, se dedicará a curarlo empleando los mántram establecidos y, siguiendo ciertos movimientos, hará que el individuo enfermo, que se halla entre ellos, sea el punto focal de la afluencia de fuerza. Por el poder estimulante de esta fuerza, por su cualidad reconstituyente o por su capacidad de destruir y eliminar los llamados milagros, serán ocurrencias comunes y diarias. El tema es demasiado vasto y sólo puedo dar indicaciones. Pero cuando la raza progrese y se comprenda mejor el secreto de alcanzar la unificación, cuando sean muchos los que estén en el Sendero de Probación, cuando la proporción de iniciados sea mayor que ahora y cuando un gran número de seres humanos esté alineado más directamente con el cuerpo egoico, veremos la aplicación científica de las leyes del sonido y del ritmo.

Al mismo tiempo, presenciarán también el mal empleo de estos poderes -el mal empleo que anunciará una de las luchas finales entre los Señores de la Luz y los Señores de la Oscuridad. Grande será el cataclismo y terrible el desastre, pero la Luz brillará sobre las tinieblas, y Aquel que reina sobre todo y mantiene todo dentro de la circunferencia de Su aura, conoce la hora de la oportunidad y sabe también cómo utilizar aquello que puede proteger.

Ocasiones especiales en que se emplearán estas fórmulas.

El gran acontecimiento sobre el planeta, en relación directa con la raza humana, es el festival Wesak. Hay otro acontecimiento más importante en el calendario, es el momento en que se crea un conducto directo entre la tierra y el Regente supremo, el Logos de nuestro sistema. Esto se realiza por el poder de ciertos mantrám y los esfuerzos unidos de la Jerarquía y de los Señores Devas de los planos. Les Señores Devas son ayudados por la evolución dévica, y la Jerarquía por esos miembros de la raza humana que se hallan preparados para hacerlo. Ellos se enfocarán a través de los Señores de los Rayos, entonces en manifestación, así como a través del Logos planetario de este planeta. La fecha de este acontecimiento no se puede comunicar todavía exotéricamente.

En las tres líneas principales de acercamiento -la del Manu o Regente, del Bodhisatva o Instructor del mundo y del Mahachohan o Señor de la Civilización- se encontrarán los grupos específicos correspondientes, sujetos a ciertos mántram y palabras, moviéndose bajo ciertas leyes rítmicas. Sólo puedo darles aquí un indicio, y creo que lo hallarán interesante. Se acerca el momento en el que, quienes trabajan bajo el Manu, en la manipulación de las naciones, dirigiendo su atención a los gobiernos y a la política, tomando parte en las asambleas de los pueblos, dictando leyes y administrando justicia, iniciarán su trabajo con grandes ceremonias rítmicas. Por medio del ritmo unido y de las palabras entonadas, procurarán ponerse en contacto con la conciencia del Manu y con Su gran sector gobernante, poniendo así más claramente en práctica el desarrollo de Sus planes y la formulación de Sus intenciones. Habiendo alineado de esta manera sus cuerpos y creado el conducto necesario, proseguirán con su trabajo después de situar en medio de ellos, como punto focal de iluminación, a uno o dos hombres, que dedicarán toda su atención a descubrir la intención del Manu y Sus subordinados, respecto a la cuestión que tienen entre manos.

Similarmente, en el sector del Bodhisatva, se seguirá un procedimiento parecido, para lo cual ya está organizada la estructura. El sacerdote será el punto focal, y después de la debida ceremonia y ritmo, por parte de la congregación, ellos serán los transmisores de la información recibida desde lo alto. Pero aquí hay un punto de gran interés: el sacerdocio no constituirá en esos días un grupo separado. Entonces todos serán sacerdotes y un laico podrá ocupar el cargo cuando sea elegido debidamente, al comenzar la ceremonia. La única condición requerida será la capacidad de alinearse con lo superior y de colaborar con las demás unidades que componen el grupo.

En el sector del Mahachohan, el Señor de la Civilización y Cultura y Guía de la tercera línea de evolución, se repetirá una acción similar. Ninguna universidad o escuela iniciará sus sesiones sin la ceremonia de alineamiento; en este caso el instructor será la línea focal de información proveniente del sector que rige la actividad de la mente. Así se ayudará grandemente a estimular los cuerpos mentales de los estudiantes y se reforzará el canal entre la mente superior y la inferior. También se desarrollará la intuición y se hará contacto con ella. En estas afirmaciones no he abarcado el tema. Sólo he impartido amplios delineamientos de cosas que algún día serán hechos demostrados en el plano físico. Esta idea contiene mucho material para ser considerado e investigado, y es de gran ayuda para el estudiante inteligente. Todo lo que amplíe su horizonte y acreciente el alcance de su visión debe ser bienvenido, aunque la compresión de estos hechos sea deficiente y la capacidad de asimilar deje mucho que desear.

CARTA VII

EMPLEO DEL COLOR Y DEL SONIDO

1. Enumeración de los colores y algunos comentarios.

2. Los colores y la ley de correspondencia o analogía.

3. Efectos de los colores.

4. La aplicación de colores y su futuro empleo.

27 de agosto de 1920.

No cabe duda de que quienes infringen la ley, perecen por la ley, mientras que quienes la obedecen, viven por ella. El verdadero estudio del ocultismo consiste en analizar él por qué y cómo de los fenómenos. Constituye el descubrimiento del método por el cual se alcanzan resultados, e implica un detenido análisis de los acontecimientos y circunstancias, a fin de descubrir las leyes que los rigen. He creído conveniente hacer estas observaciones preliminares, porque vi con claridad las preguntas que prevalecen en la mente de cada uno de ustedes, las cuales serán de valor si continúan buscando la correcta respuesta. La vida del discípulo está regida por ciertas leyes bien definidas, y las mismas controlan toda vida. La diferencia reside en que el discípulo comprenda parcialmente el propósito de tales leyes, su razón de ser y su consciente y razonable aplicación a las circunstancias que se presentan en el diario vivir. Cuando hay conformidad con la ley es trasmutada la vida personal… Veamos, por ejemplo, la Ley de la Subsistencia. Esta ley pone al discípulo en posición de utilizar inteligentemente el depósito universal. Constituye la manipulación de la materia y su adaptación a la acción recíproca de las fuerzas de la oferta y la demanda… El místico cultiva la fe ciega, este medio le permite llegar al depósito divino, pero sería mejor que comprendiera el método por el cual tal depósito se mantiene siempre lleno y los medios por los cuales la provisión abundante del Padre se pone en contacto con las necesidades de sus hijos. Puedo repetir aquí una de las máximas referentes a la oferta y la demanda. Sólo en la medida que se emplea hábilmente la provisión para las necesidades del trabajador y del trabajo (elijo estas palabras con gran deliberación) la provisión continúa afluyendo. El secreto es: usa, pide, toma. Sólo cuando se abre la puerta por la ley de la demanda, se abre otra puerta mejor provista. El secreto se halla oculto en la Ley de Gravedad. Reflexionen sobre esto.

Algunas observaciones sobre el color.

Ahora debemos trabajar. El tema que consideraremos esta tarde es de interés profundo y complicado. Esta séptima carta tratará del empleo del color y del sonido en la meditación.

Como bien saben, en cartas anteriores hemos tratado extensamente el tema del sonido, tanto al estudiar el empleo de la Palabra Sagrada como al considerar las fórmulas y los mántram. Es muy común decir que el sonido es color y que el color es sonido, y así es. El tópico sobre el cual quiero realmente llamarles la atención no es el sonido como sonido, sino los efectos del color producidos por el sonido. En esta carta hago resaltar especialmente el aspecto color, pidiéndoles que recuerden que todos los sonidos se expresan como color.

Cuando el Logos emitió la gran Palabra cósmica para este sistema solar, surgieron tres corrientes principales de color, dividiéndose casi simultáneamente en otras cuatro, dándonos así las siete corrientes de color mediante las cuales la manifestación fue posible. Estos colores son:

1. Azul 4. Amarillo

2. Indigo 5. Anaranjado

3. Verde 6. Rojo

7. Violeta

El orden en que he colocado los colores no es caprichoso; pero el verdadero significado lo dejo para que lo descubran por sí mismos.

Quisiera hacer resaltar una segunda idea: Estas siete corrientes de color fueron producto de la meditación logoica. El Logos medité, caviló, concibió mentalmente, formó un mundo ideal y lo construyó con materia mental. Entonces vino a la existencia nuestro universo objetivo, brillando con sus siete colores, teniendo como subtono sintético el azul intenso o índigo. Por lo tanto se pueden afirmar ciertas cosas, con respecto al color.

1. Se relaciona con la meditación objetiva; en consecuencia tiene que ver con la forma.

2. Es el resultado del sonido emitido como culminación de la meditación.

3. En estos siete colores y en su inteligente comprensión radica la capacidad del hombre para construir como lo hace el Logos.

4. Los colores producen ciertos efectos en los diferentes vehículos y también en los planos en que estos vehículos funcionan. Cuando el ocultista conoce el color aplicable a cada plano y el matiz básico para ese plano, domina el secreto fundamental del desenvolvimiento microcósmico y puede construir su cuerpo de manifestación, aplicando las mismas leyes que el Logos empleó al construir Su sistema solar objetivo. Practicar la meditación sobre nuestro correspondiente rayo revelará oportunamente al estudiante inteligente este secreto. Los cuatro puntos que anteceden son la clave de todo cuanto sigue.

Aquí quisiera aclarar alguna duda sobre si los colores que he enumerado están en contradicción con los enumerados por H. P. B. Hallarán que no lo están, sino que ambos empleamos las mismas pantallas, como podrán percibir quienes tengan ojos para ver. Una pantalla deja de serlo cuando se la reconoce, por eso no doy aquí la clave. Sin embargo, puedo hacer una o dos indicaciones:

En los libros de ocultismo a un color complementario se le puede aplicar el nombre de su color primario. Al rojo se lo puede llamar verde y al anaranjado, azul. La clave de interpretación exacta del término empleado reside en la etapa alcanzada por el ente en estudio. Si se habla del Ego puede emplearse un término, si de la Personalidad, otro, mientras que si se trata de la Mónada, o esfera áurica superior, se la puede describir sintéticamente o en términos de rayo monádico.

Los colores de la mente superior o inferior se mencionan a veces en términos del plano y no del rayo involucrado.

Los colores azul e índigo, cuando están cósmicamente relacionados y no son simplemente análogos, se pueden emplear en forma intercambiable para que sirvan de pantalla. Permítaseme ilustrar:

Podemos hablar de los Señores de la Llama y del trabajo respecto a este planeta. en términos de cuatro colores:

a. Indigo, debido a que Ellos están en la línea del Bodhisatva en conexión con el Rayo de Amor o Sabiduría. El Señor del Mundo es un reflejo directo del segundo aspecto.

b. Azul, debido a su afinidad con el índigo y su relación con el huevo áurico; así como al Logos solar se lo denomina “Logos Azul” (literalmente índigo), así el color del hombre perfecto y la envoltura áurica, por medio de la cual se manifiesta, serán predominantemente azules.

c. Anaranjado, complementario del azul, que tiene directa relación con el hombre como inteligencia, siendo éste él custodio del quinto principio de manas en su relación con la entera personalidad.

d. Amarillo, complementario del índigo y también el color de budi, estando en la línea directa del segundo aspecto.

La ilustración que antecede demuestra la gran complejidad que significa el empleo de pantallas, pero también pone de manifiesto, a quienes tienen ojos para ver, que la elección de tales pantallas no es arbitraria, sino que está sujeta a regla y ley.

En consecuencia, será evidente él por qué de la repetición tan frecuente de que cuando se trata de cuestiones esotéricas la mente inferior no es de gran ayuda. Sólo quien está desarrollando la visión superior, puede alcanzar cierta medida de discriminación exacta. Así como el verde de la actividad de la Naturaleza o la vibración del índigo de este sistema de amor, forman la base del aspecto amor, lo mismo sucederá en el plano mental. Nada más puedo decir sobre esto, pero tienen aquí mucho tema para pensar. El anaranjado también guarda el secreto de los Hijos de la Mente y por el estudio de la llama (la que también exotéricamente mezcla todos los colores) viene la iluminación.

Al estudiar el tema de los colores y del sonido en la meditación ¿cuál será la mejor forma de dividir este extenso tema? Vamos a considerarlo bajo los siguientes acápites:

1. La enumeración de los colores y algunos comentarios sobre ellos.

2. Los colores y la Ley de Correspondencia o Analogía.

3. Los efectos de los colores sobre:

a. Los cuerpos del estudiante.

b. Los grupos y el trabajo grupal.

c. El medio ambiente.

4. Aplicación del color:

a. En la meditación.

b. Para curación durante la meditación.

c. En el trabajo constructivo.

5. El futuro empleo del color.

Bajo estos cinco encabezamientos podrá resumirse todo lo que debe decirse en la actualidad. Quizás muy poco de lo que diga sea fundamentalmente nuevo, pues se halla en el libro básico de H. P. Blavatsky. Pero con una nueva presentación y agregando otro material en un mismo acápite, puede llegar la iluminación y reajustarse inteligentemente el conocimiento. Más adelante trataremos estas cinco divisiones. Esta noche sólo añadiré unos pocos puntos mas a los ya dados.

Los colores manifestados en el plano físico se presentan en su forma más burda y tosca; hasta los matices más exquisitos, vistos por el ojo físico, son burdos y toscos comparados con los del plano emocional; a medida que se hace contacto con la materia más refinada de otros planos, aumenta la belleza, la suavidad y la exquisitez de los distintos matices en cada transición. Cuando se llega al último color sintético, la belleza trasciende todo concepto.

Los colores que nos conciernen en la evolución son los colores de la luz. Ciertos colores, restos del sistema solar anterior, han sido tomados como modos de expresión de ese misterioso algo que llamamos mal cósmico” (denominado así por nuestra ignorancia). Son colores involutivos y el medio de fuerza de la Fraternidad Negra. Quien aspira a recorrer el Sendero de Luz nada tiene que hacer con ellos. Son matices como el marrón, el gris, el repugnante púrpura, los verdes cárdenos, que se encuentran en los lugares oscuros de la tierra, en el plano emocional y en el nivel inferior del plano mental, siendo negativos. Su tono es más bajo que la nota de la naturaleza. Son engendros de la noche, entendido esotéricamente, y la base del espejismo, la desesperación y la corrupción, debiendo ser neutralizados por el discípulo de los Grandes Seres mediante la introducción de los colores vinculados con la luz.

6. La síntesis de todos los colores, como se dijo anteriormente, es el rayo sintético índigo. Subyace en todos y los absorbe a todos. Pero en los tres mundos de la evolución humana el color anaranjado de la llama irradia sobre todo, emanando del quinte principio; subyace en el quinto principio y es el efecto producido por la enunciación esotérica de las palabras esotéricas: “Nuestro Dios es un fuego consumidor”. Estas palabras se aplican al principio mental o manásico, ese fuego de la inteligencia o la razón, que los Señores de la Llama impartieron, que estimula y guía la vida de la personalidad activa. Es la luz de la razón que guía al hombre a través del Aula del Aprendizaje hasta llegar al Aula de la Sabiduría, en la cual se descubren sus limitaciones, y esa estructura que el conocimiento ha construido (el cuerpo causal o templo de Salomón) es destruida por el fuego consumidor. Este fuego consume la suntuosa prisión que el hombre ha erigido durante muchas encarnaciones, liberándose la luz divina interna. Entonces los dos fuegos se fusionan, ascienden y se pierden en la Luz Triádica.

Algunos colores pertenecen más exclusivamente a la Jerarquía humana y otros a la dévica. En la final mezcla y fusión llega la oportuna perfección.

29 de agosto de 1920.

La enumeración de los colores.

Esta noche continuaremos con el estudio de los colores, comenzando con el primer punto.

Haré ciertos comentarios y daré ciertos datos, no obstante he de insistir en el empleo de los términos exotéricos, pues mi propósito es hacer sugerencias. El empleo de la palabra “color” pone de manifiesto la intención, porque, como bien saben, su definición sugiere la idea de ocultamiento. Por lo tanto, color es “aquello que oculta”. Es simplemente el medio objetivo por el cual se trasmite la fuerza interna, y constituye el reflejo, sobre la materia, del tipo de influencia que emana del Logos y ha penetrado en la parte más densa de Su sistema solar. Lo conocemos como color. El adepto lo conoce como fuerza diferenciada y el iniciado avanzado como luz final, indiferenciada e indivisible.

Ayer enumeramos los colores en cierto orden. Nuevamente los enumeraré así, pero sólo les recordaré que un rayo, del cual los demás son subrayos, podría considerarse como un círculo de séptuple luz. La tendencia del estudiante es imaginar siete franjas que se proyectan hacia abajo, a los cinco planos inferiores, hasta hacer contacto con el plano de la tierra, siendo absorbidos en la materia densa. Esto no es así. Los siete colores pueden ser considerados como un conjunto de siete colores que circulan y cambian continuamente, moviéndose a través de los planos hacia su punto de origen… Las siete franjas de color emanan del rayo sintético. El subrayo índigo del rayo índigo forma el sendero de menor resistencia, desde el corazón de la materia más densa, volviendo otra vez a su fuente. Las franjas de color forman un anillo circulante, que, moviéndose a diferentes grados de vibración, atraviesa todos los planos en círculos descendentes y ascendentes. Quiero poner de manifiesto especialmente aquí, que las siete franjas no se mueven todas al mismo ritmo; en ello reside la clave de la complejidad del tema.

Algunas circulan a un ritmo de vibración más rápido que otras. Por consiguiente -como llevan en sí sus correspondientes Mónadas- tienen aquí la respuesta a la pregunta de por qué algunos egos parece que progresan más rápidamente que otros.

Estos círculos de color no siguen un curso recto y libre de obstáculos, sino que se entremezclan en forma muy curiosa, mezclándose entre sí y absorbiéndose uno a otro en ciclos determinados y reuniéndose en grupos de a tres o de a cinco, pero siempre yendo hacia adelante. Esta es la verdadera base del diseño romboidal que tiene sobre la espalda la serpiente de la sabiduría. Las escamas entrelazadas de la piel de la serpiente deberían ser representadas por tres líneas principales de color, entrecruzándose con los otros cuatro colores. Algún día, alguien que estudie el color y la sabiduría divina construirá un gran gráfico de los siete planos y sobre ellos colocará una serpiente de la sabiduría de siete colores. Si se dibuja correctamente en escala, se observarán interesantes diseños geométricos, a medida que los círculos cortan transversalmente los planos, y se tendrá una impresión ocular de la complejidad que posee la materia de los siete rayos…

Serán oportunas aquí algunas afirmaciones breves:

El verdadero color índigo es el azul de la bóveda celeste en una noche sin luna. Constituye la culminación, y cuando todo llegue a la síntesis, sobrevendrá la noche solar, por eso el color corresponde a lo que el cielo proclama cada noche. El índigo absorbe.

El verde es la base de la actividad de la naturaleza. Fue el color sintético del primer sistema y es el fundamento del actual sistema manifestado. La nota de la naturaleza es verde, y cada vez que el hombre observa la vestidura que cubre la tierra se pone en contacto con alguna fuerza que alcanzó ya su consumación en el primer sistema. El verde estimula y cura.

Quisiera llamar la atención sobre el hecho de que aún no se permite dar el significado esotérico de estos colores ni una información exacta respecto a su orden y aplicación. Los peligros son demasiado grandes, porque en la correcta comprensión de las leyes del color y en el conocimiento, por ejemplo, del color que representa un rayo particular, reside el poder que maneja el adepto.

Comentarios sobre los colores.

Algunos colores son ya conocidos y será oportuno que los enumeremos. El rayo sintético es el índigo o el azul oscuro. Es el Rayo de Amor-Sabiduría, el gran rayo fundamental del actual sistema solar y uno de los rayos cósmicos, dividido para propósitos de la manifestación en siete subrayos:

1. índigo.., y un color no revelado.

2. índigo-índigo… el segundo subrayo de Amor-Sabiduría. Tiene su gran expresión en el segundo plano monádico y su principal manifestación en las mónadas de amor.

3. índigo-verde.., el tercer subrayo, el tercer Rayo mayor de Actividad o Adaptabilidad. Es el rayo básico del segundo sistema; el gran rayo de la evolución dévica.

4. índigo-amarillo… El Rayo de Armonía.

5. índigo anaranjado… El Rayo de Conocimiento Concreto.

6. índigo…, y un color no revelado. El Rayo de Devoción.

7. índigo-violeta… El Rayo de Orden Ceremonial.

Notarán que no menciono dos colores, rojo-indigo y azul-índigo; tampoco les adjudico determinados rayos o planos. No es que no pueda hacerlo, sino que al retener esta información se crea el enigma. Cuando se ocupen de estos colores deben recordar siempre ciertas cosas:

Que he dado los nombres y su aplicación exotérica y que en todo lo dado sólo dos colores coinciden con su aplicación esotérica: índigo y verde. Los Rayos Sintético y de Actividad son en esta etapa los únicos dos sobre los cuales pueden tener absoluta seguridad; uno es la meta del esfuerzo, el otro el color fundamental de la Naturaleza.

Que los otros cinco colores, los cuales conciernen a nuestra quíntuple evolución, cambian, se entremezclan, fusionan y no son esotéricamente comprendidos en el mismo sentido impartido por las palabras: rojo, amarillo, anaranjado, azul y violeta. Esotéricamente apenas se parecen a sus nombres y estos nombres tienen por objeto encubrir y despistar.

Que cada uno de estos tres colores y los otros dos sólo se los comprende por medio de sus cuatro subrayos menores. La actual es la cuarta ronda y sólo se han percibido hasta ahora cuatro subrayos de estos colores. Teniendo presente estos tres puntos, a esta información aparente no se dará mayor importancia de la que tiene, y el estudiante inteligente reservará su opinión.

El amarillo es otro de los colores que ha venido del primer sistema. La fusión del azul y del amarillo en ese sistema tuvo mucho que ver con la iniciación de la actividad. El amarillo armoniza y señala consumación y fructificación. Observen que en otoño, cuando los procesos de la naturaleza han terminado su curso y el ciclo se ha completado, el amarillo otoñal se extiende sobre el paisaje.

Observen también que cuando el sol irradia directamente, las sementeras se visten de amarillo. Lo mismo sucede en la vida del espíritu. Cuando se alcanza el plano de la armonía o de budi, se logra la consumación. Cuando la personalidad ha completado su tarea y el sol del microcosmos, el ego, irradia directamente sobre la vida de la personalidad, llega entonces la fructificación y la cosecha. Se alcanza la unificación o armonización y se ha llegado a la meta. La mezcla de azul y amarillo produce el verde, y el azul o índigo sintético (el aspecto amor-sabiduría) domina cuando se ha llegado al plano de la armonía. Ellos conducen al tercer plano de Atma, donde predomina el verde de la actividad…

31 de agosto de 1920.

Continuando con el estudio del color y la meditación y su clasificación particular, quisiera -a fin de estimularlos- indicarles que la parte que a ustedes les corresponde es recibir y publicar estas cartas con la información que contienen, haciéndome responsable de dicha información. Aunque no las comprendan y parezcan contradictorias, quisiera sugerir que una mitad del misterio se halla oculta en la interpretación esotérica y la otra mitad en el hecho de que toda interpretación depende del punto de vista del intérprete y del nivel en el cual actúa su conciencia. El valor de lo que imparto ahora, radica en lo siguiente: por medio del estudio del color (un aspecto del estudio de la vibración) llega la capacidad para comprender la vibración personal, sintonizaría con la vibración egoica y posteriormente sincronizaría con la del Maestro. La meditación es uno de los métodos principales para efectuar esta sincronización. Cuando la inteligencia capta los hechos científicos relacionados con este tema, los utiliza para acelerar la vibración y desarrollar inteligentemente los colores necesarios.

En mi carta anterior me he ocupado de cuatro colores -azul, índigo, verde y amarillo- y esta agrupación primaria es muy interesante. Ahora tomaremos un grupo diferente de colores, los cuales se unen en forma natural, el anaranjado, el rojo y el violeta.

Anaranjado. Es para nuestro propósito el color del plano mental, el color de la hoguera; es el símbolo de la llama, y en forma curiosa el color que sintetiza la separación. Pero tengan en cuenta que el color anaranjado esotérico no es exactamente el color que ustedes entienden por dicho término. El anaranjado exotérico es una mezcla de amarillo y rojo; el anaranjado esotérico es un amarillo más puro, en el cual el rojo apenas se percibe. Este anaranjado llega como una vibración establecida por un rayo cósmico, pues ha de recordarse que el quinto rayo (lo mismo que el quinto plano y el quinto principio) está íntimamente aliado al rayo cósmico de la inteligencia o ese aspecto actividad que tuvo su gran expresión en el primer sistema solar. El rayo sintético de esa época era el verde, y estaba íntimamente asociado al rayo anaranjado, el de la mente o inteligencia, manifestándose por medio de la forma. En el actual sistema solar tenemos su analogía en el sintético Rayo de Amor y Sabiduría y su estrecha relación con el cuarto Rayo de Armonía. Esto lo demuestra el triángulo formado por su interacción, de la manera siguiente:

PRIMER SISTEMA SOLAR

Rayo Verde

Tercer Aspecto

Actividad o Inteligencia

Tercer subrayo Quinto subrayo

Actividad Manas, mente

Verde-verde Verde-anaranjado

SEGUNDO SISTEMA SOLAR

Rayo índigo

Segundo Aspecto

Amor y Sabiduría

Segundo subrayo Cuarto subrayo

Amor y Sabiduría Armonía

índigo-índigo índigo-amarillo

En el sistema de actividad tenemos el tercer aspecto de la mente universal o actividad, manifestándose por medio del color anaranjado del subrayo concreto……, adaptabilidad por medio de la forma, que expresa perfectamente esa actividad latente. Análogamente en el segundo sistema de amor, tenemos el aspecto amor manifestándose por medio del color amarillo del Rayo de Armonía o Belleza -amor expresándose perfectamente por medio de la unidad, armonía o belleza. Observen aquí el hecho de que también empleo términos cuya exactitud depende de su interpretación exotérica o esotérica.

Por lo tanto, volviendo a lo que dije anteriormente, este color anaranjado nos llega como una vibración establecida por el anterior rayo cósmico de actividad, en el sistema solar anterior; la fuerza del color anaranjado (su captación científica por la inteligencia) perfecciona el eslabón entre el espíritu y la forma, entre la vida y los vehículos a través de los cuales trata de expresarse.

Podríamos adjudicar los grandes colores básicos a los distintos términos que empleamos para expresar la totalidad del universo manifestado:

1. Aspecto Vida 2. Aspecto Forma 3. Aspecto Inteligencia

Espíritu Materia Mente

Conciencia Vehículo Vitalidad

Yo No-Yo Relación entre

Rayo Rayo Rayo

2do. Amor y 1ro. Poder o Voluntad 3ro. Actividad o

Sabiduría 7mo. Ley Ceremonial Adaptabilidad

4to. Armonía 5to. Conocimiento 5to. Conocimiento

6to. Devoción Concreto Concreto

Esto es sólo una de las maneras en que pueden agruparse y considerarse los rayos como influencias, ejerciendo efecto directo sobre la vida evolutiva o sobre la forma en que ella evoluciona por medio del tercer factor, la inteligencia. Estas tres divisiones constituyen los tres puntos de un triángulo cósmico:

Inteligencia

Vida Forma

y la corriente de los rayos actuando macrocósmicamente entre los tres, tiene su correspondencia microcósmica en el fuego kundalínico (despertado por la meditación), actuando con exactitud geométrica entre los tres centros mayores:

Coronario

Cardiaco Laríngeo

Los siete rayos interactúan entre la vida, la forma y la mente interna; en esencia ellas mismos son esos tres, la vida, la forma y la inteligencia, y en su totalidad constituyen el universo manifestado. Los siete actúan sobre los diversos aspectos en épocas diferentes.

Existe una interacción muy interesante entre:

a. El Rayo de Amor-Sabiduria y el Rayo de Armonía, como ocurre entre los planos monádico y búdico.

b. El Rayo de Poder y el Rayo de Ley Ceremonial, como sucede entre los planos primero y séptimo.

c. El Rayo de Actividad o Adaptabilidad y el de Conocimiento Concreto o Ciencia, como acontece entre el tercer plano átmico y el quinto plano de la mente. El verde y el anaranjado estuvieron aliados en el primer sistema solar y continúan aún en el actual sistema. He abierto vastas regiones del pensamiento para los verdaderos estudiantes.

En la relación entre el índigo, el azul y el amarillo, se halla oculto un secreto; entre el verde, el anaranjado y el rojo, se encierra otro secreto y entre el azul, el rojo y el violeta existe otro misterio.

El estudiante que capta estos tres misterios, empleando la intuición, ha hallado la clave del ciclo mayor y posee la llave del desenvolvimiento evolutivo. Por lo tanto recuerden que al estudiar el microcosmos, hallarán la misma relación, la cual les abrirá el portal al “Reino de Dios interno”.

Rojo. Para todo propósito evidente es uno de los colores más difíciles de considerar. Se lo clasifica como indeseable. ¿Por qué? Porque se lo considera el color de kama o deseo maligno. Su imagen surge al observar los colores rojo oscuro y cárdeno del cuerpo emocional del hombre no desarrollado. Sin embargo, en una época aún lejana, el rojo será la base de un sistema solar, en que, gracias a la perfecta fusión de los colores rojo, verde y azul, se completará la tarea del Logos y la consumación de la luz blanca pura.

El sistema de actividad fue verde.

El sistema de amor es azul.

El sistema de poder será rojo.

La mezcla del rojo, azul y verde da como resultado el blanco, como saben, y el Logos esotéricamente habrá “lavado Sus vestiduras en la sangre, tomándolas blancas”, así como el microcosmos, en menor grado. lo hace en el proceso evolutivo.

Violeta. En forma curiosa el Rayo violeta de Ley u Orden Ceremonial es un rayo sintético cuando se manifiesta en los tres mundos. Así como el Rayo sintético de Amor y Sabiduría es la síntesis de todas las fuerzas de la vida, de la misma manera el séptimo rayo sintetiza, en los tres mundos, todo cuanto tiene que ver con la forma. En el primer plano, la vida en su aspecto sintético más puro, más elevado e indiferenciado, está resumida en el rayo sintético de Amor; en el séptimo plano, o la forma en su aspecto más denso, mas burdo y diferenciado, está actuando sobre ella el séptimo rayo.

Tenemos también una síntesis en el hecho de que por mecho del color violeta, los reinos dévico y humano encuentran un punto de contacto. Esotéricamente, el color violeta es blanco. En la mezcla de estos dos reinos, los siete Hombres celestiales llegan a la perfección y plenitud, y son considerados esotéricamente blancos, sinónimo de perfección.

Otro punto de síntesis es que cuando el séptimo rayo domina se produce mi punto de fusión entre los cuerpos físico denso y etérico. Esto es de suprema importancia en el macrocosmos para el que estudia meditación. Es necesario efectuar esta fusión y alineamiento antes de que la transmisión de la enseñanza al cerebro físico denso se considere exacta. Esto tiene íntima relación con el alineamiento de los centros.

En las observaciones que anteceden he tratado únicamente de indicar líneas de pensamiento, que si se siguen detenidamente pueden llevar a resultados sorprendentes. Por el estudio de los colores y los planos, por el estudio del color y sus efectos y la relación con el aspecto vida, y por el estudio del aspecto forma de la mente, quien practica la meditación obtendrá mucho de valor si hace tres cosas:

1. Descubrir los colores esotéricos y su correcta aplicación a los planos y centros, a los cuerpos por medio de los cuales se manifiesta y a los cuerpos a través de los cuales se manifiesta el Logos (los siete planetas sagrados), a las rondas, a las razas y a los ciclos de su propia vida individual. Cuando pueda realizar esto tendrá en sus manos la clave de todo conocimiento.

2. Aplicar en forma práctica, en su vida personal de servicio en los tres mundos, las verdades indicadas y tratar de ajustar sus métodos de trabajo a los métodos demostrados por el Logos a través de los siete rayos o influencias. Con esto quiero significar que, a través de la meditación, pone su vida sistemáticamente y en ciclos ocultistas ordenados, bajo estas siete grandes influencias, produciendo así una belleza ordenada al manifestar su Ego.

3. Recordar siempre que la perfección, tal como la conocemos, es sólo parcial y no real, y que hasta esta perfección, como la comprende la mente del hombre, no es más que ilusión, y sólo la próxima manifestación logoica revelará la gloria final esperada. Mientras existan colores diferenciados - habrá imperfección. Recuerden que el color, tal como lo conocemos, constituye la comprensión del hombre que emplea un cuerpo de la quinta raza raíz en la cuarta ronda de la cuarta cadena, en una vibración que hace contacto con el ojo humano. Entonces ¿cómo será el color que verá el hombre de la séptima ronda que posea un cuerpo de la séptima raza raíz? Aún entonces, fuera y más allá de su comprensión, existirá toda una gama de colores de maravillosa belleza. La razón de ello es que sólo se expresan totalmente dos grandes aspectos de la vida logoica, y el tercero será revelado parcialmente, esperando que ese mayor “Día sea con nosotros” y destelle en perfecta radiación. La palabra radiación tiene un significado oculto que merece ser considerado.

3 de setiembre de 1920.1

Dedicándonos constantemente al deber inmediato y poniendo los pies firmemente en el siguiente peldaño se abre un camino hacia el Maestro y, con el tiempo e incidentalmente, se eliminarán todas las dificultades. La formulación de elevados conceptos mentales y su expresión en el plano físico, traen el desenvolvimiento del cuerpo mental, que permite una afluencia de vida cada vez mayor desde lo alto. La estabilización de las emociones y la transferencia del deseo del plano emocional al búdico, desarrolla la facultad de reflejar correctamente un punto de vista elevado. El cuerpo físico disciplinado y purificado adquiere la capacidad de desarrollar lo que el hombre interno sabe. Si se realizan estas tres cosas, entonces la ley puede actuar y apresurar la emancipación. La gente se pregunta: ¿Cómo actúa la ley? ¿Qué parte nos corresponde desempeñar en esa actividad que pone en vigencia la ley en la vida individual? Como ya lo he expresado, simplemente dedicándose al deber más elevado y ordenando la vida de la personalidad a fin de que ese deber pueda cumplirse a la perfección.

Colores exotéricos y esotéricos.

Nuestro tema de hoy constituye el segundo punto sobre el empleo del color, y trata de la ley de correspondencia o analogía y también del color… El significado esotérico de los colores exotéricos, como ya he explicado, no fue impartido en su totalidad. Algunos de estos significados fueron dados por H. P. B., pero no han sido muy bien comprendidos. Haré una indicación para que la consideren inteligentemente. Cierta información dada en La Doctrina Secreta, respecto al color y al sonido, concierne al primer sistema solar, y otra, a una parte del segundo sistema solar. Esta diferencia, lógicamente, no ha sido comprendida pero, como clave principal para ser estudiada en la nueva Escuela, producirá una gran revelación. Basados en esta afirmación respecto al significado esotérico de los colores, quisiera que los clasificaran (aunque ya lo están en La Doctrina Secreta), a fin de que les sirva de base para las comunicaciones posteriores a impartir:

Exotéricos Esotéricos

Púrpura Azul

Amarillo índigo

Crema Amarillo

Blanco Violeta

No puedo dar más de cuatro; pero si se los comprende correctamente darán la clave de la actual cuarta ronda y de su historia. Por hallarnos ahora en la cuarta cadena y en la cuarta ronda, observarán por lo tanto que en el número cuatro reside la historia del presente. Los incito especialmente a ustedes, los instructores y estudiantes de la generación venidera, a reflexionar sobre el significado de que el color blanco es esotéricamente el color violeta. Esto tiene una aplicación especial ahora con el advenimiento del rayo violeta; el séptimo rayo es, en esta ronda, uno de los tres mayores; maneja poder en proporción al cuatro, en el cuatro y bajo el cuatro.

Los colores esotéricos de los colores rojo, verde y anaranjado, exotéricos, no se pueden revelar todavía al público en general, aunque los estudiantes y discípulos aceptados, en cuya discriminación se puede confiar, pueden obtener el conocimiento necesario si se esfuerzan.

Desearía hacer otras consideraciones que resultarán más fáciles si consideramos brevemente la ley de analogía y correspondencia. Por lo tanto estudiaremos los puntos siguientes:

a. En qué consiste la correspondencia entre el micro y el macrocosmos.

b. Las correspondencias básicas.

c. El color en el micro y en el macrocosmos.

Me ocuparé brevemente de cada punto, porque en la correcta captación de la ley reside la capacidad de pensar esotéricamente y de desentrañar el significado interno de los acontecimientos externos.

Correspondencia micro y macrocósmica.

La relación entre el micro y el macrocosmos es exacta y existe, no sólo en términos amplios, sino también en detalle. Este hecho se ha de comprender y desarrollar. A medida que el conocimiento y el progreso aumentan y la capacidad de meditar se trasforma en la facultad de trasmitir, desde la Tríada superior a la personalidad, vía el causal, entonces estos hechos serán demostrados más claramente en sus detalles, con lo cual se alcanzará la perfecta comprensión “Como arriba es abajo” es una verdad superficialmente repetida, pero poco comprendida. ¿Qué existe arriba y en consecuencia qué se desarrolla abajo?

Arriba existe Voluntad, Amor y Actividad, o Poder, Sabiduría e Inteligencia, términos que aplicamos a los tres aspectos de la manifestación divina. Abajo hallaremos los tres en proceso de manifestación.

a. La Personalidad expresa inteligencia activa.

b. El Ego expresa amor o sabiduría.

c. La Mónada expresa poder o voluntad.

En los tres mundos de la personalidad tenemos:

a. El físico, que expresa un reflejo del aspecto actividad.

b. El astral, que expresa un reflejo del aspecto amor o sabiduría.

c. El mental, que expresa un reflejo del aspecto voluntad o poder.

¿Cuáles son los colores de estos tres cuerpos, descritos exotéricamente?

a. El violeta del físico, según se manifiesta en el etérico.

b. El rosa o rojo del astral.

c. El anaranjado del mental.

¿Qué tenemos en la Tríada o mundo del triple Ego?

a. Manas superior, expresando el aspecto actividad o inteligencia.

b. Budi, expresando el aspecto amor o sabiduría.

c. Atma, expresando el aspecto poder o voluntad.

¿Cuáles son los colores de estos cuerpos, exotéricamente descritos?

a. El azul de los niveles manásicos superiores.

b. El amarillo del nivel búdico.

c. El verde del nivel átmico.

Ellos están en proceso de transmutación. Deben realizar el correspondiente cambio de colores de lo inferior a lo superior. Relacionen esta información con la dada en una carta anterior sobre la trasferencia de la polarización.

Existe una correspondencia directa entre:

a. El violeta del nivel etérico y el azul del mental superior.

b. El rosa del astral y el amarillo del búdico.

c. El anaranjado del mental y el verde del átmico.

El secreto de todo ello reside en la aplicación de las leyes ocultas de la meditación. Por otra parte pueden transferir todo la gama de colores a un grado superior y desarrollar en la Mónada la analogía:

a. El verde del tercer aspecto.

b. El azul sintético o índigo del segundo aspecto.

c. El rojo del primer aspecto.

Quiero indicar que a medida que se retorna al centro de la evolución del sistema, la nomenclatura de estos colores es de lo más engañosa. El rojo, por ejemplo, no tiene parecido con lo que se llama rojo o rosa en el plano inferior. El rojo, el verde y el índigo de esos elevados niveles son, para todos los fines y propósitos, colores nuevos de belleza y trasparencia inconcebibles. Si se interpreta esto con exactitud, tienen aquí una insinuación sobre la correspondencia que existe entre el micro y el macrocosmos.

Exotéricamente los colores tienen que ver con la forma. Las fuerzas o cualidades que estos colores velan y ocultan se relacionan con la Vida evolucionante dentro de esas formas. Por la meditación se construye el puente que conecta a ambas. Meditación es la expresión de la inteligencia que vincula la vida y la forma, el Yo y el no-yo. En el tiempo y en los tres mundos el proceso de esta conexión tiene lugar en el plano de la mente, que vincula lo superior con lo inferior. La correspondencia será siempre perfecta. En consecuencia, por la meditación vendrá ese conocimiento que efectuará tres cosas:

1. Dará el significado interno del color exotérico.

2. Desarrollará las cualidades que estos colores velan.

3. Efectuará la necesaria transmutación de los colores de la personalidad, a los de la Tríada y luego los de ésta a los de la Mónada.

El cuerpo causal actúa como síntesis de esos colores en la vida del Ego reencarnante, de la misma manera que el rayo sintético fusiona todos los colores en la manifestación logoica. Procuren mantener claro en la mente.., que los colores expresan fuerza o cualidad. Ocultan o velan las cualidades abstractas del Logos, las cuales se reflejan en los tres mundos del microcosmos como virtudes o facultades. En consecuencia, así como los siete colores ocultan cualidades del Logos, también estas virtudes se manifiestan en la vida de la personalidad y vienen a la objetividad mediante la práctica de la meditación, así cada vida corresponde a un color. Reflexionen sobre esto.

Las correspondencias básicas.

Del estudio de estas correspondencias en los diferentes sectores del universo manifestado, y de la aplicación de estos colores en justa proporción, surge la belleza del todo sintético y la iluminación de la vida microcósmica. Las enumeraré o clasificaré en términos generales, permitiendo a quien estudia la meditación, desarrollarlas detalladamente. A esta altura nada más puedo decir.

1. El triple sistema solar.

El triple jiva evolucionante.

Los tres aspectos del Logos.

La triple Mónada.

La Tríada espiritual, el Ego.

La triple Personalidad.

Los tres mundos de la evolución humana.

Las tres personas de la Deidad.

2. Los cuatro Señores Lipikas.

Los cuatro Maharajaes.

El cuádruple hombre inferior, el cuaternario.

3. Los cinco planos de la evolución humana.

Los cinco sentidos.

El quíntuple sector del Mahachohan.

Los cinco reinos de la naturaleza:

a. El reino mineral.

b. El reino vegetal.

e. El reino animal.

d. El reino humano.

e. El reino espiritual o superhumano.

El quinto principio de manas.

4. Los siete rayos o jerarquías.

Los siete colores.

Los siete planos de manifestación.

Los siete Kumaras.

Los siete principios del hombre.

Los siete centros.

Los siete planetas sagrados.

Las siete cadenas.

Los siete globos.

Las siete rondas.

Las siete razas raíces y subrazas.

Las siete iniciaciones.

Lo que trato de hacer resaltar, en la clasificación que antecede, es que para el adepto, la correspondencia de todos ellos es perfectamente conocida y existe en términos de conciencia, de forma y de inteligencia. Las conoce (si lo puedo expresar así) en términos de color, cuando trata con la forma; en términos de sonido, cuando trata con el aspecto vida; en términos de vitalidad, cuando trata con la inteligencia o aspecto actividad. La declaración que antecede compensará mucho a quienes reflexionen sobre ello con empeño, pues contiene la afirmación de un hecho oculto. De acuerdo a las tres líneas de acercamiento, tratadas en nuestra carta anterior, así será el empleo de los términos, según fueron descritos anteriormente.

El calor en el micro y en el macrocosmos.

Este asunto presenta mucha dificultad debido al proceso constante de mutación. El color está sujeto en el microcosmos a los factores siguientes:

1. El rayo del Ego.

2. El rayo de la Personalidad.

3. El grado de evolución.

Aquí puedo hacer una indicación. En un grado inferior de evolución los colores se basan principalmente en el aspecto actividad. Luego viene su actuación en el aspecto amor o sabiduría, lo cual produce tres efectos:

a - Eliminación de los colores que tienen las envolturas inferiores, residuos de un sistema anterior. Implica la eliminación de matices como el marrón y el gris.

b. Transmutación de ciertos colores en aquellos de tono superior.

c. Trasparencia, radiación o brillo subyacente, resultado de una mayor pureza de los cuerpos y de las dimensiones de la siempre creciente llama interna.

4. El factor rayo o rayos manifestados, saliendo o entrando en manifestación. Estos rayos afectan a los Egos en encarnación, cambian en parte la vibración o producen un consiguiente cambio de color o cualidad. Si un individuo se halla, por ejemplo, en el Rayo de la Ciencia y viene bajo la influencia del Rayo entrante de Armonía, el efecto sobre su línea de pensamiento y en consecuencia sobre el color que manifiesta, será muy notable. Todos estos factores causan la mezcla y fusión que es inextricable y prácticamente confusa para el individuo, desde el punto de vista de los tres mundos.

Comprendo que piensen que estas mismas indicaciones evidentemente conducen a una mayor confusión, pero en la constante dedicación al tema, en la frecuente reflexión y meditación sobre los colores, y en el esfuerzo por descubrir su significado esotérico y su aplicación microcósmica, aparecerá gradualmente el hilo que sacará al estudiante de su confusión y lo llevará hasta la clara luz del perfecto conocimiento. Tengan, por lo tanto, valor, un amplio y flexible punto de vista, la capacidad de reservar opiniones hasta que nuevos hechos se comprueben, y también absténganse de hacer afirmaciones dogmáticas. Lo antedicho será la mejor guía durante los primeros días de búsqueda. Muchas personas, por la meditación y su receptividad a las enseñanzas superiores, hallaron el camino que las llevó del Aula de Aprendizaje al Aula de Sabiduría. Únicamente en el Aula de la Sabiduría se puede conocer realmente la interpretación esotérica de los colores. Se llega a ella por la meditación, que prepara al estudiante para esa iniciación que le abrirá la puerta. En consecuencia, persistan en la meditación sin flaquear en su propósito.

4 de setiembre de 1920.

Vamos a tratar ahora algo que tiene una verdadera aplicación espiritual en sentido práctico. Gran parte de lo que he dicho les ha proporcionado terna para pensar e investigar. Tiende a desarrollar la mente superior y por el estímulo de la imaginación desarrolla en parte la intuición. Mucho de ello es de carácter profético, o ha presentado un ideal que algún día podrá realizarse. Únicamente señalando la meta y haciendo resaltar ese punto, se induce al hombre a hacer el esfuerzo necesario y alcanzar en cierta medida la posición deseada. Pero hoy trataremos la vida práctica y la imposición de cierta vibración rítmica sobre la personalidad.

Esto lo haremos al estudiar en el tercer punto los efectos que produce el color sobre:

a - Los cuerpos del estudiante.

b. Los grupos a los cuales está afiliado.

c. Su medio ambiente.

El punto que trato especialmente de hacer resaltar es el color del aspecto vida y no el del aspecto forma. Como dije anteriormente, el color no es más que la forma que asume una fuerza de cualquier tipo, cuando ésta se mueve a cierto ritmo y su acción y movimiento están o no obstruidos por lo material a través de lo cual actúa. En esta frase reside la clave para solucionar el problema respecto a la diferencia de colores en los planos superior e inferior. La resistencia que ofrece la materia al descenso de la fuerza o vida, y su densidad o tenuidad relativa, explican la diferencia de color. Una de las diferencias tiene necesariamente una base cósmica y, en consecuencia, difícilmente el hombre tridimensional la capte en esta cuarta ronda. Pero la razón fundamental de la diferencia puede ser suficientemente captada como para que el estudiante comprenda la absoluta necesidad de refinar constantemente sus vehículos a fin de que esa fuerza pueda irradiar a través de ellos con mayor facilidad. Por lo tanto, es cuestión de vivir prácticamente en los tres planos inferiores, sometiendo a los tres cuerpos a reglas precisas de refinamiento.

Las fuerzas, en términos de desenvolvimiento espiritual y no tanto de forma, se manifiestan en las virtudes, como lo denominan ustedes, por medio del magnetismo, de la vitalidad y de la inteligencia. Para expresarlo brevemente diré, que a medida que el estudiante construye un cuerpo físico puro y un etérico refinado, que desarrolla las virtudes emocionales y coordina y expande su cuerpo mental, altera constantemente al grado de vibración y cambia su ritmo, cambios que ante los ojos del clarividente aparecen como mutaciones de color. Como ya he enseñado, los colores vistos en el aura de un salvaje y en el de un hombre común evolucionado, son extraordinariamente distintos. ¿ Por qué? Porque uno se mueve o vibra a un grado lento, el otro con mayor rapidez. Uno tiene un ritmo lento, pausado y pesado, el otro un ritmo pulsante, moviéndose a enorme velocidad, permitiendo en consecuencia a la materia que compone esos cuerpos actuar con mayor rapidez

Por lo tanto, quisiera señalar que a medida que la raza progresa como unidad colectiva, Quienes la observan desde un plano superior, se dan cuenta del constante mejoramiento de los colores y de la mayor pureza y trasparencia de los matices en el aura de la raza, aura compuesta por las auras combinadas de los entes de la raza. Por ejemplo, el aura de la raza raíz atiante y la de la raza aria son muy diversas y radicalmente distintas. Por consiguiente he demostrado el primer punto, o sea que, a medida que los entes evolucionan, los colores cambian, produciéndose por la transmutación de lo que ustedes denominan vicios, en virtudes. Un vicio es el predominio de una cualidad involutiva de la misma fuerza que en un periodo posterior se manifestará como virtud.

El segundo punto que quiero demostrar es que estas influencias (las cuales se manifiestan como colores cuando están en contacto con la materia) se mueven en sus propios ciclos ordenados. A dichos ciclos se los describe como la entrada o salida de un rayo. En esa cuarta ronda están en actividad, comúnmente, cuatro rayos, en cualquier momento dado. Con esto trato de inculcarles que aunque todos los rayos se manifiestan en el sistema solar, en ciertas etapas de manifestación predomina simultáneamente un número mayor o menor. Estos rayos, fuerzas, influencias o coordinación de cualidades, al expresarse en términos de luz coloran la materia sobre la que hacen impacto, dándole ciertos matices conocidos, los cuales dan el tono a la vida de la Personalidad o del Ego. Ustedes los conocen como cualidades del carácter y el clarividente los ve como color.

En consecuencia, se verá que los grupos de unidades que convergen, debido a la similitud de vibración, poseen aproximadamente el mismo matiz básico, aunque con numerosas diferencias menores de color y tono. Como ya dije, se puede calibrar y juzgar el color de grandes masas de personas. Así los miembros de la Jerarquía, en Cuyas manos se halla el desarrollo evolutivo en los tres mundos, pueden juzgar la etapa alcanzada y el propósito realizado.

Los distintos rayos entrantes traen unidades matizadas por esos rayos. Otros desaparecen llevando consigo unidades de un matiz básico diferente. Durante el período de transición, la mezcla de colores asume enorme complejidad, siendo de ayuda y beneficio mutuos. Cada rayo da algo a los otros rayos que se hallan al mismo tiempo en encarnación, afectándose ligeramente la vibración rítmica. Este efecto puede ser imperceptible, desde el punto de vista del presente y del tiempo en los tres mundos, pero en virtud de la frecuente reunión e intercambio de fuerzas y colores y de su constante acción e interacción, se producirá un constante nivelamiento general y una similitud de vibración. Por lo tanto, verán que se obtiene la síntesis al finalizar un mahamanvantara mayor. Los tres rayos absorben a los siete y oportunamente se fusionan en el rayo sintético.

En el microcosmos los tres rayos, de la Mónada, el Ego y la Personalidad, predominarán, absorberán a los siete y, con el tiempo, también se alcanzará la fusión en el rayo sintético de la Mónada. La analogía será perfecta.

Estas fuerzas, virtudes o influencias (repito términos sinónimos, debido a la necesidad de que piensen con claridad) son recibidas gradualmente por los cuerpos de la personalidad, cada vez con mayor facilidad y plena expresión. A medida que los cuerpos se refinan proporcionando mejores medios para las fuerzas entrantes, la cualidad particular de alguna fuerza -o lo contrario, la fuerza de alguna cualidad particular-, se expresa cada vez con mayor perfección. Aquí entra el trabajo de quien estudia la meditación. Primitivamente en la evolución, estas fuerzas actuaban en los cuerpos del hombre y a través de ellos, con poca comprensión de su parte y menos capacidad para aprovecharlas. Pero a medida que transcurre el tiempo, comprende cada vez más el valor de todo lo que acontece y trata de beneficiarse del conjunto de las cualidades de su vida. Aquí reside la oportunidad. Por la comprensión inteligente de la cualidad, por el esfuerzo para adquirir virtudes y por la construcción de atributos deíficos, viene la respuesta a esas fuerzas, facilitando su acción. Quien estudia meditación, reflexiona sobre estas fuerzas o cualidades, trata de expresar su esencia y de comprender su significado espiritual, cavila sobre su propia falta de respuesta, se da cuenta de las deficiencias de su vehículo, como medio para tales fuerzas, estudia su grado de vibración rítmica y trata con empeño de aprovechar todas las oportunidades para satisfacer la necesidad. Se concentra en la virtud y (si está en condiciones de darse cuenta del rayo entrante o predominante en ese momento) aprovecha la hora de la oportunidad y colabora con la fuerza existente. Todo esto lo hace mediante fórmulas ordenadas de la verdadera meditación ocultista.

A medida que transcurre el tiempo -nuevamente profetizo- se dará a los estudiantes de ocultismo ciertos datos sobre los rayos predominantes, lo cual permitirá aprovechar la oportunidad que cada rayo ofrece.

El efecto sobre el medio ambiente.

Respecto a nuestro tercer punto, el estudiante atento se dará cuenta inmediatamente de que el efecto que produce lo antedicho sobre el medio ambiente será notable, especialmente a medida que un mayor número de miembros de la raza humana llega a estar bajo el control consciente de su Yo superior y de acuerdo con la ley. Entonces será posible realizar ciertas cosas:

a. Contacto directo con la evolución dévica o angélica, imposible ahora debido a la inestabilidad de la vibración.

b. Vendrán almas muy desarrolladas que ahora están impedidas por la baja vibración y la consiguiente densidad de color de la mayor parte de la raza humana. Existen en el mundo celestial y en el nivel causal algunas grandes y para ustedes incomprensibles entidades de la cuarta Jerarquía Creadora, que esperan la oportunidad de manifestarse, así como algunos de ustedes esperaron la llegada de cierto período, en la raza atlante, antes de encarnar en este planeta, Cuando el grado de vibración de un mayor porcentaje de la raza adquiera cierta medida y cuando el aspecto color de las auras coordinadas de los grupos posea cierta tonalidad, esas entidades volverán a la tierra y traerán mucho de valor, más allá de la comprensión de ustedes.

c. Otro punto interesante, sobre el cual no podemos detenernos, es que se observará objetivamente el efecto rítmico -incluso en los dos reinos inferiores al humano. No fue un alarde inútil del Profeta de Israel cuando dijo: “El leopardo se acostará con el cordero” y “el desierto florecerá como una rosa.” Esto vendrá por el predominio de ciertas vibraciones y la entrada de algunos colores velando determinadas influencias o virtudes.

7 de setiembre de 1920.

Hoy trataremos el tema de la aplicación del color. Si los colores sólo son el velo tendido sobre una influencia, y si valiéndose de la intuición pueden descubrir en ustedes los colores que ocultan una virtud, tienen en sus manos la clave. Habrán observado que en estas cartas sobresalen dos hechos:

Que el tema tratado es tan vasto, que únicamente he intentado dar sus delineamientos.

Que cada frase escrita en estas cartas tiene por objeto impartir con exactitud un pensamiento completo y contiene mucho material para reflexionar. ¿Por qué no he tratado los tópicos más detalladamente, ni he entrado en extensas explicaciones ni ampliado las frases en párrafos? Por la única razón de que si el estudiante ha hecho el trabajo preliminar en la meditación, durante los años anteriores, el material de estas cartas lo conducirá a desarrollar el pensamiento abstracto y ensanchar el canal que comunica con la intuición. Sólo trato de hacer sugerencias. Mi objeto es sólo indicar. La utilidad de la enseñanza impartida depende de la intuición del estudiante. Por lo tanto, al decirles que el color produce ciertos efectos al ser aplicado, debo advertirles también que será necesario interpretar lo antedicho en términos de vida, forma y mente.

La aplicación del color.

a. En la meditación.

b. En la curación.

c. En el trabajo constructivo.

El color puede ser utilizado de muchas maneras y las mencionadas no abarcan el tema. Sólo indican tres maneras que tienen un valor inmediato y práctico para el estudiante. Puede ser empleado para ponerse en contacto con otras evoluciones, subhumanas o superhumanas: en trabajos definidos de construcción o de desintegración; puede emplearse conjuntamente con otros métodos tales como la música o el movimiento, en conexión con los mántram establecidos, a fin de producir determinados resultados, pero de estos métodos no tenemos por qué ocuparnos en esta serie de cartas. El progreso del individuo y su acrecentada capacidad de servir se producen por la práctica inteligente de la meditación ocultista. Vamos pues a considerar nuestro primer punto.

Empleo del color en la meditación.

Todos los colores emanan de una fuente o de un color primario -en este sistema solar el rayo índigo cósmico vela el de amor o sabiduría cósmico- que luego se separa en tres colores principales, después en cuatro menores, formando los siete colores del espectro. Verán el mismo efecto en la vida del individuo, pues siempre el macrocosmos afecta al microcosmos. El color primario del individuo será su rayo monádico, manifestándose a continuación los tres colores de la Tríada y los cuatro colores del Cuaternario. En el sendero de retorno estos siete colores se trasforman en tres y nuevamente en uno.

El sendero de manifestación, de diferenciación, es el sendero de adquisición. Es lo homogéneo convirtiéndose en los muchos o heterogéneo. Es la disgregación de un color básico en sus numerosas partes componentes. Este es el aspecto forma, la expresión de aquello que vela a la vida. En el aspecto vida, es el desarrollo de una cualidad básica en sus muchas virtudes inherentes; es la posibilidad latente en la divinidad, manifestándose en los muchos atributos de lo divino; es la Vida Una manifestando sus múltiples Cualidades por medio de la diversidad de formas. Es el Yo con todas las capacidades inherentes del Omni-Yo, utilizando formas para la demostración de Sus perfecciones omnincluyentes. En el aspecto inteligencia es el método mediante el cual la vida utiliza la forma y la desarrolla por medio de comprensión, análisis e intelecto. Es la relación entre la vida y la forma, el Yo y el no-yo, espíritu y materia, manifestándose como modos de expresión, mediante los que la divinidad inmanente impone sus características sobre el material provisto para su uso. El Dios interno expresa todas Sus virtudes latentes por medio de formas, empleando la actividad o inteligencia. La vida muestra color y la forma perfecciona esos colores, a medida que el aspecto inteligencia (el eslabón energetizante) evoluciona más y se desarrolla la comprensión.

En el sendero de retorno, la regla es renunciación, en contraposición al método primitivo. La vida inmanente renuncia a las formas, hasta entonces consideradas (necesariamente) esenciales. Ahora, mediante el empleo de la inteligencia que ha vinculado estos dos pares de opuestos, espíritu y materia, conciencia y forma, las formas construidas de materia con la ayuda de la inteligencia son repudiadas una tras otra, y por la ayuda de esa misma inteligencia o facultad razonadora son trasmutadas en sabiduría. Las formas desaparecen, pero la vida permanece. Los colores son gradualmente reabsorbidos, pero las virtudes divinas persisten, las cuales son ahora estables y eternamente útiles debido a la experiencia. Estos atributos divinos no son potenciales, sino poderes desarrollados para ser utilizados. La facultad inherente se ha convertido en característica activa, llevada a la más alta potencia. Los velos son descartados uno a uno; las envolturas son abandonadas y reemplazadas; se prescinde de los vehículos, y las formas ya no son necesarias, pero la vida permanece siempre y retorna a su rayo paterno. Se disuelve nuevamente en su primario, conjuntamente con la actividad y la expresión, la experiencia y la capacidad de manifestarse, más todo lo que constituye la diferencia entre el ignorante salvaje y el Logos solar. Esto ha sido consumado, mediante la utilización, por parte de la vida, de muchas formas, siendo la inteligencia el medio por el cual esa vida empleó las formas a fin de aprender. Después de haberse manifestado como un aspecto de este rayo primario y de haberlo diferenciado en sus muchas partes componentes, a través de muchas encarnaciones, y después de verse recubierto de los siete colores que componen ese rayo, el jiva reencarnante .emprende el sendero de retorno y de siete se convierte en tres y de tres en uno.

Cuando el hombre hace esto conscientemente, cuando voluntariamente y con plena comprensión de lo que debe hacer se esfuerza en liberar a la vida inmanente de los velos que la ocultan y de las envolturas que la aprisionan, descubre que el método por el cual lo consigue, es el de la vida subjetiva de meditación ocultista y la vida objetiva de servicio. En el servicio está la renunciación y, según la ley oculta, en el servicio halla su liberación lo subjetivo, liberándose así de la manifestación objetiva. Reflexionen sobre esto porque bajo el velo de las palabras se oculta mucho de valor.

El estudiante de ocultismo, desde el punto de vista del color, debe efectuar dos cosas en la meditación:

1. Descubrir sus tres colores principales, según se manifiestan en la Personalidad, en el Ego y en la Mónada.

2. Resolver el cuaternario inferior en los tres, para lo cual la primera etapa consiste en retirarse conscientemente en el Ego y así atrofiar al yo inferior. El estudiante empieza eliminando los colores indeseables, anulando toda vibración inferior o grosera, llegando con el tiempo a refinar sus vehículos de tal modo, que los tres colores principales -de los cuales él es la expresión- resplandecen con perfecta claridad. Esto lo conduce a la tercera iniciación. Después trata de resolver los tres en el uno, hasta que transfiere su conciencia de las vehículos inferiores a la envoltura monádica.

No es mi intención, como erróneamente suponen, informarlos acerca de las efectos de los colores que actúan en los cuerpos durante la meditación. Sólo trato de darles alguna idea del color, como un vela que eventualmente ha de ser apartado. Bajo el titulo “Empleo futuro del color”, quizás me ocupe de lo que a ustedes les interesa, pero la comprensión de los fundamentos es mucha mejor que darles fórmulas para experimentar.

10 de setiembre de 1920

Hoy sólo tocaré el segunda punto, la aplicación del color para propósitos curativos. La razón de esta brevedad reside en que, para tratar el tema como es debido y en consecuencia sin peligro, debería ser dilucidado extensamente. A este respecto podría aplicarse el antiguo adagio de que “el poco conocimiento es algo peligroso”. A no ser que el tema de la curación por el color se encare correctamente, con conocimiento técnico y la necesaria extensión, los resultados obtenidos podrían ser más desastrosos que benéficos. Más adelante el tema será dilucidado plenamente, si el futuro trae lo que se espera; mientras tanto puedo, como información, delinear ciertas características de este trabajo: señalar algunas condiciones incidentales para el éxito y pronosticar la dirección que probablemente seguirá el tema.

Aplicación del color para curaciones.

Encararé ahora el tema desde el punto de vista de la meditación. Por lo tanto es esencial que lo consideremos desde ese ángulo. En la meditación el trabajo de curación se hace totalmente desde el punto de vista mental Cualquier fuerza proporcionada vendrá desde el cuerpo mental del paciente y de allí irá al físico, vía el emocional.

Esto significa que el individuo o grupo que emprende este trabajo tiene que averiguar ciertos hechos, los cuales enumeraré brevemente a fin de clarificar la mente de lector:

1. El trabajo ha de ser en gran parte subjetivo, contemplando las causas y no los efectos. El principal objetivo del grupo de curación será descubrir la causa originante del malestar; una vez localizado el mal, en el cuerpo emocional o el mental, los miembros del grupo se ocuparán del efecto manifestado en el cuerpo físico o en el etérico. Si la dolencia es totalmente física, como en casos de accidentes de cualquier tipo, o de alguna afección de carácter puramente hereditario o dolencia congénita, se aplicarán primeramente los métodos científicos comunes más avanzados del plano físico; en este caso el trabajo de los curadores consistirá en ayudar a esos métodos, concentrándose en los cuerpos sutiles. Esto es aplicable durante el período de transición en que está entrando ahora la raza. En el futuro, cuando el conocimiento de la curación esotérica esté más difundido y se conozcan mejor las leyes que rigen los cuerpos sutiles, la ciencia del plano físico será reemplazada por la ciencia preventiva de los planos más sutiles, ciencia que tenderá a proporcionar correctas condiciones y a construir cuerpos que se protejan a sí mismos, inmunes a todo ataque. Se descubrirá que la comprensión de la ley de vibración y el efecto de una vibración sobre otra, encierran la clave para establecer mejores condiciones de vida y tener cuerpos más sanos en todos los planos.

Pero como están ahora las cosas, en todas partes existen enfermedades, corrupción de diversos tipos y dolencias en todos los cuerpos; cuando se reconozcan estas condiciones se han de buscar con empeño medios para ayudar. Esto nos lleva al siguiente punto:

2. El grupo que practica curaciones debe averiguar datos completos acerca del paciente, basándose en las siguientes preguntas:

a. ¿Cuáles son las líneas básicas de sus pensamientos? ¿Qué formas mentales lo rodean principalmente?

b. ¿Cuál es el matiz predominante de su cuerpo emocional? ¿Cuál es su grado de vibración? ¿Está el paciente sujeto a perturbaciones repentinas que ponen en desorden todo el cuerpo emocional?

c. ¿Cuáles son sus temas comunes de conversación? ¿En qué se interesa principalmente? ¿Qué literatura estudia? ¿Cuáles son sus actividades favoritas?

d. ¿Cuál es la condición de los centros de su cuerpo? ¿Qué centros están despiertos? ¿Hay algún centro que gira en orden cuatridimensional? ¿Cuál es el centro principal en cada caso particular?

e. ¿En qué condición se encuentra el cuerpo etérico? ¿Manifiesta síntomas de desvitalización o congestión? ¿Le falta vitalidad al paciente? ¿Cuál es el valor de su actividad magnética sobre otras personas?

Después de estudiar al paciente bajo esos puntos, y no antes, el grupo que intenta curarlo deberá estudiar el vehículo físico detalladamente. Luego -teniendo una idea de las condiciones internas subyacentes de la dolencia- estudiarán lo siguiente:

f. La condición del sistema nervioso, prestando particular atención a la columna vertebral y al estado en que se encuentra el fuego interno.

g. El estado de los diversos órganos del cuerpo, especialmente el órgano u órganos, causantes de la dolencia.

h. Su estructura, estudiando los huesos y la carne y la condición del fluido vital, la sangre.

La visión superior y la salud.

Lo antedicho, como necesariamente habrán observado, demanda conocimiento científico directo o la facultad de visión interna, que ve la dolencia donde quiera esté, capaz de examinar clarividentemente toda la estructura y los órganos, a fin de localizar instantáneamente toda dolencia. Esta capacidad presupone el desenvolvimiento de esos poderes internos que otorga el conocimiento de los tres mundos y corrige los desastrosos errores que con tanta frecuencia se incurre en la práctica moderna de la medicina, como ustedes denominan al arte de la curación. En el futuro, no existirá el gran peligro de cometer errores en las curaciones; pero he de indicar que aunque se evitarán tales errores, en el caso del cuerpo físico, pasará mucho tiempo antes de comprender plenamente el cuerpo emocional, en el mismo grado que la ciencia moderna comprende el físico. La curación del cuerpo físico y su estudio y comprensión pueden realizarlos quien posea la visión interna. Gracias a su capacidad de ver en las esferas emocionales puede colaborar con el médico moderno iluminado, y así salvaguardarlo de los errores, permitiéndole juzgar con exactitud la extensión de la dolencia, su ubicación, el tratamiento y el progreso de la curación.

Las dolencias emocionales que se manifiestan en el cuerpo físico, corno ocurre hoy en la mayoría de los males físicos, comúnmente pueden ser localizadas y eliminadas mediante un tratamiento apropiado. Pero las dolencias emocionales, profundamente arraigadas en el cuerpo sutil, se han de tratar desde los niveles mentales, por lo tanto se requiere un síquico mental para tratarlas y eliminarías. Todos estos métodos exigen lógicamente la activa colaboración consciente del mismo paciente.

En forma similar, las dolencias mentales deben ser tratadas directamente desde el nivel causal y necesitan, por consiguiente, la ayuda del Ego y la de alguien que posea visión y conciencia causales. Este último método y la mayor parte de estos tipos de dolencias pertenecen a un futuro lejano de la raza, por lo tanto no nos conciernen ahora. Sin embargo, ya se empieza a conocer y estudiar algo sobre la curación de las dolencias físicas que se asientan en el cuerpo emocional. Por el estudio de la sicología y por la comprensión de las enfermedades y trastornos nerviosos y su mutua vinculación, la ciencia médica conocerá el siguiente paso que deberá dar. El vínculo que existe entre el cuerpo emocional y el físico es el cuerpo etérico. El paso inmediato consiste en considerar al cuerpo etérico bajo dos aspectos: como transmisor de prana, la fuerza de vida, vitalidad o magnetismo, o como vehículo que vincula la naturaleza emocional con el físico denso. El físico, invariablemente, sigue los mandatos de dicha naturaleza, trasmitidos por el etérico.

Al formar grupos de curación, en condiciones ideales, debe presidir una persona que posea conciencia causal, capaz de tratar cualquier dolencia en el cuerpo mental y de estudiar el alineamiento de todos los cuerpos con el Ego. El grupo incluirá también:

a. Una o varias personas capaces de observar clarividentemente el cuerpo sutil de las emociones.

b. Un número de personas que conozca algo de los rudimentos de la ley de vibración, y mediante el poder del pensamiento pueda definidamente aplicar ciertas ondas de color para efectuar determinadas curas y alcanzar, mediante la comprensión científica, los resultados deseados.

c. Alguien del grupo deberá también pertenecer a la profesión médica, quien trabajará sobre el cuerpo físico dirigido por clarividentes conscientes. Estudiará la resistencia del cuerpo, aplicará ciertas corrientes, colores y vibraciones que tendrán efecto físico directo y, en colaboración de las demás unidades del grupo, obtendrá resultados que merecerán el calificativo de milagrosos.

d. Habrá también en el grupo un número de personas que puedan practicar la meditación ocultista y, por el poder de su meditación , crear el conducto necesario para trasmitir las fuerzas curativas del Yo superior y del Maestro.

c. Además de lo antedicho, ha de haber en cada grupo una persona que pueda escribir con exactitud todo lo que sucede y así mantener un registro que llegará a ser la literatura de la nueva escuela de medicina.

Me he referido al grupo ideal. Esto aún no es factible, pero ya se ha hecho un comienzo, utilizando los conocimientos y poderes que se encuentran entre quienes tratan de servir a su raza y al Maestro.

Podrán ver por lo que antecede, que los colores se aplicarán de dos maneras:

1. En los planos sutiles, por el poder del pensamiento.

2. Por medio de luces de colores, aplicadas al cuerpo físico.

En el plano físico se aplicarán los colores exotéricos, pero en los sutiles los esotéricos. El trabajo, en consecuencia (hasta que lo esotérico se convierta en exotérico), estará en manos de los estudiantes ocultistas del mundo, trabajando en grupos organizados bajo experta supervisión.

Quizás se pregunten ¿hasta qué punto pueden empezar ya a trabajar estos grupos con el color? Lo que hay que hacer es dominar y desarrollar el conocimiento respecto al cuerpo etérico, para inculcar la necesidad de construir cuerpos puros y estudiar el efecto de los diversos colores sobre el cuerpo físico denso. Este punto hasta ahora ha sido poco estudiado. Se verá que ciertos colores afectan definidamente ciertas enfermedades, curan ciertas dolencias nerviosas, desarraigan determinadas tendencias nerviosas, tienden a construir nuevos tejidos, o quemar lo deteriorado. Se ha de estudiar todo esto. Se pueden hacer experimentos sobre la vitalización y el magnetismo, que involucra actuar directamente sobre el etérico, y esto también se halla oculto en la ley de la vibración y del color. Más adelante…, se podrá tratar con mayor detalle el trabajo de estos grupos de curación, cuando se reúnan para la meditación. Ahora agregaré que ciertos colores tienen un efecto definido, aunque sólo puedo brevemente enumerar tres:

1. El anaranjado estimula la actividad del cuerpo etérico, elimina la congestión y aumenta la afluencia de prana.

2. El rosa actúa sobre el sistema nervioso y tiende a vitalizar y a eliminar la depresión y los síntomas de debilitamiento, acrecentando la voluntad de vivir.

3. El verde produce un efecto curativo general, puede emplearse sin peligro en casos de inflamación y de fiebre, pero es casi imposible todavía proporcionar las condiciones correctas para la aplicación de ese color o para lograr un matiz adecuado. Es uno de los colores básicos que se empleará, eventualmente, en la curación del cuerpo físico denso, por ser el color de la nota de la Naturaleza.

¿Les parecerá esto fragmentario e inadecuado? En efecto, lo es mucho más de lo que pueden comprender. Pero no olviden lo que he dicho muchas veces: en la reflexión sobre estas breves indicaciones hallarán el camino que los llevará a la fuente de todo conocimiento.

11 de setiembre de 1920.

He llegado a la parte final de nuestras ideas sobre el empleo del color en la meditación. He tratado el tema en tal forma que si se siguen las indicaciones diseminadas en todo lo informado, constituirán las bases de ciertas conclusiones inevitables, que llegarán a ser, oportunamente, postulados sobre los cuales continuarán su trabajo las nuevas escuelas de medicina o la ciencia médica. Podríamos resumir los datos impartidos, diciendo, en las afirmaciones siguientes, que:

1. Los colores básicos de la Personalidad se han de trasmutar en los de la Tríada o el triple Espíritu, lo cual se efectúa a través de la verdadera meditación ocultista.

2. Los colores que concernirán primordialmente al principiante son anaranjado, rosa y verde.

3. El rayo violeta contiene el secreto de este ciclo inmediato.

4. El siguiente punto a captar es el conocimiento de las leyes que rigen al cuerpo etérico.

5. Por el desarrollo de Ja intuición viene el conocimiento de los colores esotéricos que los exotéricos velan.

6. El color (en sentido ocultista) es forma y fuerza de la virtud de la vida interna.

He compendiado, con fines de esclarecimiento, los puntos prácticos que demandan atención inmediata. Teniendo todo esto como base, el estudiante puede estudiar y ver oportunamente la completa transformación del tipo de trabajo hecho por las escuelas de medicina y las cátedras de sicología. Podría hacer aquí ciertas profecías para beneficio de los que vendrán después.

Profecías acerca dei futuro

1. La fraseología de las escuelas de medicina se basará cada vez más sobre la vibración y se expresará en términos de sonido y color.

2. La enseñanza religiosa y la inculcación de la virtud serán impartidas también en términos de color. Con el tiempo, la gente se agrupará según el color de su rayo, lo cual será posible en la medida que la raza humana desarrolle la facultad de ver el aura. El número de clarividentes es ahora mayor de lo que se cree, debido a la relicencia del verdadero síquico.

3. La ciencia de los números, que en realidad es la ciencia del color y del sonido, cambiará también algo su fraseología, y los colores reemplazarán, con el tiempo, a los guarismos.

4. Las leyes que rigen la erección de grandes edificios y el manejo de grandes pesos, algún día serán comprendidas en términos de sonido. El ciclo se repite, y en días venideros presenciaremos la reaparición de la facultad que poseían los lemurianos y los primitivos atlantes, de levantar grandes masas sólidas -esta vez en una vuelta más alta de la espiral. Entonces se desarrollará la comprensión mental del método empleado. Los grandes pesos eran levantados por la capacidad que poseían los primitivos constructores de crear un vacío por medio del sonido, utilizándolo para realizar sus propósitos.

5. Será demostrada la destrucción que puede producirse por el manejo de ciertos colores y el empleo conjunto del sonido. De esta manera se puede obtener efectos terribles. El color puede destruir lo mismo que curar; el sonido puede desintegrar lo mismo que producir cohesión. Ambas ideas encierran el nuevo paso que ha de dar la ciencia en el futuro inmediato. Las leyes de la vibración serán estudiadas y comprendidas ampliamente y la aplicación de este conocimiento en el plano físico traerá muchos e interesantes desarrollos. En parte derivarán del estudio de la guerra y de su efecto sicológico o de otro tipo. El efecto del estampido de los grandes cañones, por ejemplo, fue mucho mayor que el impacto de los proyectiles en el plano físico. Estos efectos no se conocen todavía prácticamente, pues son en gran parte de carácter etérico y astral.

6. La música será extensamente empleada en la construcción. Dentro de cien años ello será la característica de cierto trabajo constructivo. Esto les parecerá imposible, pero significará simplemente la utilización del sonido en forma ordenada, para lograr determinados fines.

Se preguntarán, ¿qué objeto tiene todo esto en una serie de Cartas sobre meditación? Simplemente, que los métodos empleados al utilizar el color y el sonido para curación, promover el crecimiento espiritual y construir exotéricamente en el plano físico, tendrán como base las leyes que rigen al cuerpo mental y serán fórmulas de meditación. Cuando la raza desarrolle los poderes dinámicos y los atributos mentales (poderes que son el resultado de la meditación correctamente practicada), sólo entonces se podrán aplicar las leyes de la vibración en forma objetiva. No crean que únicamente el devoto religioso o místico, y el individuo imbuido de lo que se llama enseñanza superior, son el exponente de los poderes alcanzados por la meditación. Todos los grandes capitalistas y los destacados dirigentes financieros de grandes empresas, son exponentes de poderes similares, constituyen personificaciones de estricta adherencia a una línea de pensamiento, y su evolución es equivalente a la de los místicos y ocultistas. Trato de remarcar enfáticamente lo siguiente: Ellos meditan en la línea del Mahachohan, el Señor de la Civilización y Cultura. La máxima atención concentrada sobre los asuntos inmediatos, hace que sean lo que son; en algunos aspectos logran mayores resultados que muchos estudiantes de meditación. Lo que deben hacer es trasmutar el móvil de su trabajo, y al hacerlo realizarán mucho más que cualquier estudiante. Así se acercarán a un punto de síntesis, después de lo cual entrarán en el Sendero de Probación.

Por lo tanto, la Ley de la Vibración será gradualmente mejor comprendida y se observará que rige la acción en los tres sectores: del Manu, del Instructor del Mundo y del Mahachohan. La expresión y terminología familiar básicas serán el color y el sonido. El desorden emocional se considerará como sonido discordante; el letargo mental se expresará en términos de baja vibración y las enfermedades físicas serán clasificadas numéricamente. Toda tarea constructiva se expresará, con el tiempo, en guarismos, colores y sonidos.

Ya he dicho bastante sobre este tema, y a esta altura nada más tengo que comunicar. El tópico es complicado y difícil; pero sólo la paciente reflexión iluminará la oscuridad. Sólo cuando el rayo de la intuición disipe el velo de la oscuridad (el velo de la ignorancia, que oculta todo Conocimiento), serán irradiadas y conocidas las fórmulas que velan la vida subjetiva. Sólo cuando la luz de la razón sea apagada por el sol radiante de la sabiduría, se verán todas las cosas en sus justas proporciones, las formas asumirán sus exactos colores y se conocerá el número de su vibración.

CARTA VIII

ACERCAMIENTO A LOS MAESTROS POR MEDIO DE LA MEDITACIÓN

1. ¿Quiénes son los Maestros?

2. ¿Qué entraña el acceso a los Maestros

a. desde el punto de vista del estudiante y

b. desde el punto de vista del Maestro?

3. Métodos de acercamiento a los Maestros durante la meditación.

4. El efecto de este acceso en los tres planos.

12 de setiembre de 1920.

Búsqueda de la meta.

Hoy podré ocuparme, con mayor extensión, de los Maestros y cómo acercarse a Ellos a través de la meditación. Sé que este tema está muy cerca de su corazón y del corazón de aquellos que siguen ansiosamente la luz interna. Lo desarrollaré en tal forma que al final de esta carta los Maestros serán para ustedes más reales que nunca, porque habrán comprendido mejor lo que significa acercarse a Ellos; el método para hacerlo les resultará más simple; el efecto que producirá ese contacto se manifestará en la vida de tal manera, que se procurará ansiosamente lograrlo en forma inmediata y práctica. Por consiguiente, como hemos hecha en otros casos, vamos a clasificar nuestro tema en subtítulos y divisiones:

1. ¿Quiénes son los Maestros?

2. ¿Qué entraña el acceso a los Maestros

a. desde el punto de vista del estudiante y

b. desde el punto de vista del Maestro?

3. Métodos de acercamiento a los Maestros durante la meditación.

4. El efecto de este acercamiento en los tres planos.

En todas partes del mundo se siente el anhelo que impulsa al hombre a buscar a alguien que personifique su ideal. Aun quienes no admiten la existencia de los Maestros buscan algún ideal y luego lo visualizan, encarnado en alguna forma, en el plano físico. Quizás se imaginan a sí mismos como exponentes de la acción ideal o vean a algún gran filántropo, eminentísimo científico, notable artista o músico, como encarnando su suprema concepción. El ser humano, simplemente por ser fragmentario e imperfecto, ha sentido siempre dentro de sí mismo el impulso de buscar a otro que sea más grande que él. Esto lo impele a volver al centro de su ser, obligándolo a tomar el camino de retorno al Omni-Yo. En el transcurso de las edades, siempre el Hijo Pródigo se levanta y vuelve al Padre, y siempre permanece latente en su memoria el recuerdo del Hogar del Padre y Su gloria. Pero la mente humana está constituida de manera que la búsqueda de la luz y el ideal, es lógicamente larga y difícil. “A veces la vemos a través de un cristal oscuro, pero luego cara a cara”. Ahora vemos, fugazmente a través de las ventanas que ocasionalmente cruzamos al ascender la escala evolutiva, a Seres más grandes que nosotros, que nos tienden una mano de ayuda y nos incitan a luchar valientemente si queremos llegar a donde Ellos han llegado.

Presentimos la belleza y la gloria que nos circunda, y que aun no podemos gozar; pasa fugazmente nuestra visión y alcanzamos tal gloria en un momento sublime, para volver a perderla y hundirnos de nuevo en la lóbrega oscuridad que nos envuelve. Pero sabemos que fuera y más allá existe algo deseable; descubrirnos que el misterio de esa maravilla externa sólo puede ser alcanzado retirándonos internamente, hasta hallar el centro de la conciencia que vibra a tono con esas maravillas tenuemente percibidas y con las radiantes Almas que se denominan a Sí mismas nuestros Hermanos Mayores. Únicamente pisoteando las envolturas externas que velan y ocultan el centro interno, alcanzamos esa meta y hallamos a esos Seres que buscamos. Sólo cuando hemos dominado todas las formas y las sometemos a la égida del Dios interno podemos hallar a Dios en todo, porque las envolturas en que nos movemos en el plano del ser, son las únicas que nos ocultan al Dios interno y nos separan de Aquellos en quienes este Dios trasciende todas las formas externas.

Un gran iniciado que expresó lo que digo aquí, añadió otras palabras de radiante verdad: “Entonces nos conoceremos tal como somos conocidos”. El futuro encierra para cada uno y para todo aquel que lucha debidamente: sirve abnegadamente y medita por el método ocultista, la promesa de que conocerán a Quienes tienen pleno conocimiento de aquel que lucha. En esto reside la esperanza del que estudia la meditación. A medida que lucha, fracasa, persevera y laboriosamente repite día tras día, la ardua tarea de concentración y control de la mente, en el aspecto interno están Quienes lo conocen y, con vehemente simpatía, observan el progreso que realiza.

Recuerden la primera parte de las observaciones hechas por ese Iniciado, donde indica el medio por el cual se disipa la oscuridad y se alcanza el conocimiento de los Grandes Seres. Hace hincapié en que sólo por el amor se recorre el sendero de luz y conocimiento. ¿Por qué hace hincapié en el amor? Porque la meta para todos es el amor y allí subyace la fusión. Para explicar científicamente, lo que con frecuencia es un sentimiento ambiguo, podemos expresarlo de la manera siguiente: Cuando se logra esa vibración, análoga a la del Rayo de Amor-Sabiduría (el rayo divino), se hace contacto con los Señores de Amor, se conoce a los Maestros de Compasión, y la posibilidad de penetrar en la conciencia de los Grandes Seres y de todos nuestros hermanos, cualquiera sea su rango, se convierte en una realidad de la manifestación.

Éste es el sendero que han de seguir todos y cada uno, y el método es la meditación. La meta es Amor y Sabiduría perfectos; los pasos a dar consisten en superar, en los tres planos, un subplano tras otro; el método es la meditación ocultista; la recompensa es la continua expansión de conciencia, que finalmente pone al hombre en perfecta relación con su propio Ego, con los otros Yoes, con el Maestro que le ha sido asignado y lo espera ansiosamente, con los condiscípulos e Iniciados avanzados, con los cuales puede entrar en contacto dentro del aura del Maestro, hasta que por último hace contacto con el Único Iniciador, es admitido en el Lugar Secreto y conoce el misterio que subyace en la conciencia misma.

14 de setiembre de 1920.

1. ¿Quiénes son los Maestros?

Será de valor considerar el tema del acceso a los Maestros por medio de la meditación. Empezaré con algunas afirmaciones fundamentales concernientes a los Maestros y el lugar que ocupan en la evolución. Por lo tanto trataré el primer punto. De esta manera expondré, a quienes lean estas cartas, algunas ideas sobre Su Jerarquía, Su abarcante desenvolvimiento y Sus métodos de trabajo. Es innecesario decir que gran parte de lo que diré no contiene nada nuevo ni de importancia. Las cosas que más de cerca nos conciernen y con las cuales estamos más familiarizados, son las que más frecuentemente pasamos por alto y las más oscuras para nuestra facultad razonadora.

Maestro de Sabiduría es aquel que ha pasado la quinta iniciación. Esto, en realidad, significa que Su conciencia ha alcanzado tal expansión, que ello incluye el quinto reino o reino espiritual. Se ha abierto camino a través de los cuatro reinos inferiores: el mineral, el vegetal, el animal y el humano, y, por medio de la meditación y el servicio, ha expandido Su Centro de conciencia hasta incluir el plano del espíritu.

Maestro de Sabiduría es aquel que ha transferido la polarización desde los tres átomos de la vida de la personalidad -incluidos en el cuerpo causal- a los tres átomos de la Tríada espiritual. Conscientemente es espíritu-intuición-mente abstracta o atma-budi-manas, no potencialmente sino en pleno poder efectivo, alcanzado por medio de la experiencia. Esto lo ha logrado, como dije anteriormente, por el proceso de la meditación.

Maestro de Sabiduría es aquel que no sólo ha encontrado el acorde del Ego sino también el pleno acorde de la Mónada, y puede, por lo tanto, pulsar a voluntad las variaciones de todas las notas, desde la más baja hasta las del plano monádico. Esto significa esotéricamente que ha desarrollado la facultad de crear y puede emitir la nota correspondiente a cada plano y construir en el mismo. Este poder de descubrir -primero las notas del acorde monádico y después utilizar estas notas en el trabajo constructivo- se realiza primeramente por medio de la meditación practicada según el método ocultista, equilibrado por el servicio prestado amorosamente.

Maestro de Sabiduría es aquel que puede aplicar la ley en los tres mundos y dominar todo lo que evoluciona en esos planos. Por el aprendizaje de las leyes de la mente, mediante la práctica de la meditación, el Maestro expande estas leyes hasta abarcar las leyes de la Mente Universal, tal como se expresan en la manifestación inferior. Las leyes de la mente se aprenden en la meditación y se aplican en la vida de servicio, consecuencia lógica del conocimiento verdadero.

Maestro de Sabiduría es aquel que ha pasado del Aula del Aprendizaje al Aula de la Sabiduría; ha cursado los cinco grados, ha trasmutado la mente inferior en mente pura y sin mácula y el deseo en intuición, anegando su conciencia con la luz del Espíritu puro. La disciplina de la meditación es el único camino por el cual esto puede realizarse.

Maestro de Sabiduría es aquel que, por el conocimiento adquirido mediante los cinco sentidos, ha aprendido que existe una síntesis y ha fusionado los cinco sentidos en los dos sintéticos, que marcan el punto de realización en el sistema solar. Por medio de la meditación se ajusta el sentido geométrico de proporción, se reconoce claramente el sentido de los valores y, mediante tal reajuste y reconocimiento, se disipa la ilusión y se conoce la realidad. La práctica de la meditación y la concentración interna que en ella se realiza despierta la conciencia respecto al valor de la fórmula y su verdadero empleo. Por ello se hace contacto con la realidad, y los tres mundos ya no pueden atraparnos.

Maestro de Sabiduría es aquel que conoce el significado de la conciencia, de la vida y del espíritu, y puede llegar directamente, por la línea de menor resistencia, al “seno de su Padre, en el Cielo”. El acercamiento a la línea de menor resistencia, el camino directo, se descubre mediante la práctica de la meditación.

Maestro de Sabiduría es aquel que se ha trasformado a Sí mismo, de quíntuple en triple y de triple en dual. Se ha convertido en la estrella de cinco puntas, y cuando ha llegado ese momento la ve brillar sobre el Único Iniciador y la observa en todos Aquellos que han alcanzado Su misma posición. Ha santificado (en sentido esotérico) el Cuaternario, utilizándolo como piedra fundamental, sobre la cual erige el Templo de Salomón. Ha progresado más allá del templo mismo, llegando a considerarlo una limitación. Ha salido de sus muros limitadores y ha penetrado en la Triada. Lo ha hecho empleando siempre el método ocultista, es decir, conscientemente y con pleno conocimiento de cada paso dado. Aprendió el significado de cada forma limitadora, asumió el control y aplicó la ley en el plano correspondiente a la forma. Habiendo trascendido la forma, la desechó por otras superiores. Así progresa constantemente a través del sacrificio y de la muerte de la forma. Reconoce que ella siempre aprisiona, que hay que sacrificaría constantemente y debe morir para que la vida interna progrese rápidamente hacia adelante y arriba. El camino de la resurrección presupone la crucificación y la muerte; luego conduce al Monte donde tendrá lugar la Ascensión. Durante la meditación se puede apreciar y conocer el valor de la vida y las limitaciones de la forma, y mediante el conocimiento y el servicio la vida puede liberarse de todo lo que limita y traba.

Maestro de Sabiduría es aquel que ha decidido permanecer en este planeta para ayudar a sus semejantes.. . Quienes alcanzan la quinta iniciación son Maestros de Sabiduría, pero no todos se quedan para trabajar como servidores de la raza. Algunos emprenden otros trabajos de igual o mayor importancia. Para el público en general esta expresión significa que algunos Maestros deciden permanecer y limitarse a Sí Mismos en beneficio de quienes tratan de avanzar en la escala de evolución. Por la meditación el Maestro alcanza Su meta y por la meditación (alga que a menudo no se comprende) o la manipulación de la materia mental y por su actuación sobre los cuerpos mentales de la raza, lleva a cabo el trabajo que ayuda al proceso evolutivo.

Maestro de Sabiduría es aquel que ha recibido esa primera Iniciación que lo vincula con la gran Fraternidad de Sirio, y como ya he dicho, es un iniciado de Primer Grado en la Gran Logia. Ha alcanzado una expansión de conciencia que le ha permitido entrar en contacto con muchos sectores del sistema solar. Ahora tiene ante Sí una vasta región de expansiones que eventualmente lo llevarán más allá de la conciencia del sistema, hacia algo mucho más grande y amplio. Debe empezar a aprender los rudimentos de la meditación cósmica, que le permitirá entrar en esa Conciencia que está más allá de cuanto podemos concebir.

Maestro de Sabiduría es aquel que actúa conscientemente, como parte del Hombre celestial, a Cuyo cuerpo puede pertenecer. Comprende las leyes que rigen a los grupos y a las almas grupales. Él mismo rige conscientemente un alma grupal (un grupo que se halla en el sendero de retorno, compuesto por muchos hijos de los hombres) y conoce el lugar que le corresponde en el cuerpo del sistema. También conoce ese Centro en el Cuerpo del Hombre celestial, mediante el cual se mantiene la vibración armoniosa entre Él y Su grupo, y lo conduce a relacionarse con otros grupos en el mismo Cuerpo, de acuerdo a determinadas leyes. El estudiante que reflexiona se dará cuenta de cuán útil es la meditación, como preparación para esta actividad, pues es el único medio de trascender todo sentimiento de separatividad y comprender esotéricamente la unidad con nuestros semejantes.

Maestro de Sabiduría es aquel a quien se le han confiado, en virtud del trabajo realizado, ciertas Palabras de Poder. Por medio de estas palabras aplica la ley a otras evoluciones distintas de la humana y, a través de ellas, colabora con el aspecto actividad del Logos. Así fusiona Su conciencia con la del tercer Logos. Por medio de dichas Palabras ayuda en el trabajo constructor y en el esfuerzo manipulador cohesivo del segundo Logos; comprende la acción interna de la ley de gravedad (o de atracción y repulsión) que rige todas las funciones del segundo aspecto Logoïco. Mediante estas Palabras colabora en el trabajo del primer Logos, y al recibir la sexta y séptima iniciaciones (lo cual no siempre logra), aprende el significado de la Voluntad, tal como es aplicada en el sistema Estas Palabras le son comunicadas oralmente y mediante la facultad de clarividencia, pero el Iniciado debe descubrirlas por Sí mismo una vez que alcanza la conciencia átmica… y la utiliza.

Al desarrollar esta conciencia por medio de la intuición, el lniciado puede hacer contacto con la reserva de conocimientos inherente a la Mónada y así aprender las Palabras de Poder. Esta capacidad sólo se adquiere después de la aplicación del Cetro de la Iniciación por el Señor del Mundo. Por : tanto, en las etapas superiores de la meditación ocultista, el maestro de Sabiduría amplía más aún Su conocimiento. Su conciencia no permanece estática, sino que cada día es más abarcante.

Maestro de Sabiduría es aquel que ha obtenido el derecho, por similitud de vibración, de trabajar con los Guías de la Jerarquía de este planeta, conjuntamente con los de otros planetas conectados con nuestra cadena. Cuando ha recibido otras iniciaciones puede hacer contacto con los siete Logos planetarios y trabajar conjuntamente con ellos, y no sólo con los tres que controlan las cadenas afines, pudiendo abarcar el entero sistema, pues Su conciencia se ha expandido hasta incluir todo el sistema solar objetivo.

Podría enumerar otras definiciones y dilucidar el asunto más ampliamente, pero con lo dicho hoy, basta. El punto alcanzado por un Maestro es elevado sólo relativamente, pues se ha de recordar que cuando lo alcanza, comprueba que es realmente inferior, comparado con la perspectiva que se extiende ante Él. Cada expansión de conciencia y cada peldaño de la escala, no hace más que abrir ante el iniciado otra esfera que ha de abarcar y otro paso que ha de avanzar. Cada iniciación lograda sólo revela otras más elevadas a alcanzar, de manera que nunca se llega al punto en que el aspirante (sea un hombre común, iniciado, Maestro, Chohan o Buda) puede permanecer en condición estática, incapaz de mayor progreso. Hasta el Logos Mismo aspira llegar, y aún Aquel a Quien el Logos aspira, a su vez, aspira llegar a otro superior a Él.

Lo que ocurre en el sistema se repite en los planos cósmicos y lo que se aprende aquí debe aprenderse nuevamente, en más vasta escala, en el cosmos mismo. Esta idea encierra inspiración y desenvolvimiento, no cansancio ni desesperación. La recompensa que viene con cada paso adelante, el gozo que acompaña a toda nueva comprensión, compensa al luchador aspirante en forma adecuada… Mañana trataremos el aspecto más práctico del tema, el hombre que aspira a esta elevada vocación.

16 de setiembre de 1920.

2. Lo que entraña el acceso a los Maestros.

Trataremos el segundo punto de esta octava carta, estudiándola en. dos sentidos: brevemente, desde el punto de vista del Maestro, y con cierta extensión, desde el punto de vista del discípulo.

En estas cartas he dado un amplio delineamiento de la magna tarea que tiene ante sí el hombre que se propone llegar a la meta. Mucho de lo escrito no tiene interés para aquel que sólo ha alcanzado un desarrollo común, concierne principalmente a quien ha llegado a una etapa específica en la evolución y se halla en el sendero de probación. Gran parte de lo que podría decirse sobre ello ya ha sido tratado anteriormente. No abarcaré aquí el mismo terreno, sino que me referiré en especial a las relaciones internas que existen entre Maestro y discípulo.

Esta relación comprende cuatro grados; en cada uno el aspirante se acerca más a su Maestro, y abarca el periodo en que el individuo está en entrenamiento hasta el momento en que se convierte en un adepto, siendo tales períodos los siguientes:

a. Aquél en que el aspirante se halla en probación.

b. Aquél en que se convierte en discípulo aceptado.

c. Aquél en que se lo considera como intimo del Maestro o, según se dice esotéricamente, el “Hijo del Maestro”.

d. Aquél en que recibe las tres iniciaciones finales, donde se reconoce como uno con el Maestro. Su condición es la de “Elegido del Maestro”, condición análoga a la de Juan, el discípulo amado, a que se refiere La Biblia.

Estos estados están regidos por dos condiciones:

a. Similitud de vibración,

b. karma,

implicadas en la capacidad del individuo para desarrollar la conciencia grupal.

En los planos de la mente superior, en el segundo subplano, tenemos un reflejo de lo que se puede observar en los planos superiores de nuestro sistema solar. ¿Qué tenemos allí? Siete Hombres celestiales, integrado cada uno (desde el punto de vista de la forma) por almas grupales -formadas de unidades de conciencia humana y angélica. En el segundo subplano del plano mental se hallan los grupos que pertenecen a los Maestros, si puedo expresarlo así. Estos grupos están animados y vitalizados desde el subplano atómico, donde residen los Maestros * (cuando Se manifiestan para ayudar a los hijos de los hombres), de la misma manera que los Hombres celestiales tienen Su fuente de origen y la causa de Su vida en el plano atómico del sistema solar, al que llamamos plano de Adi o primer plano. Estos grupos se forman alrededor de un Maestro, están incluidos en Su aura y son parte de Su conciencia, abarcando a personas cuyos rayos egoico y monádico son iguales a los del Maestro. Esto significa que conciernen a dos tipos de personas:

1. Los que se preparan para recibir la primera y segunda iniciaciones en el rayo del Ego.

2. Los que se preparan para recibir las dos iniciaciones siguientes en el rayo de la Mónada. He aquí la razón de la trasferencia de una persona de un rayo a otro. La trasferencia sólo es aparente, aunque signifique pasar al grupo de otro Maestro. Esto tiene lugar después de la segunda iniciación.

* Desde 1920 han ocurrido grandes cambios. En la actualidad (1945) han sido trasladados al plano búdico (A.A.B.)

Los tres objetivos del probacionista.

Durante el período en que el aspirante se halla en probación se espera que desarrolle tres cosas:

1. La aptitud de hacer contacto con su grupo o, en otras palabras, ser sensible a la vibración del grupo, del cual un determinado Maestro es el punto focal. Al principio establece contacto a raros intervalos. Durante la primera parte de su período de probación, mientras está bajo observación, sólo es capaz de sentir y retener la vibración del grupo (que es la vibración del Maestro) durante un periodo muy breve. En un momento de elevación se vinculará con el Maestro y el grupo; todo su ser será inundado con esa elevada vibración que surgirá como una explosión del color del grupo. Luego se apaciguará, volverá a su estado anterior y perderá el contacto. Sus cuerpos no están suficientemente refinados y su vibración es demasiado inestable para retenerla durante mucho tiempo.

Pero a medida que transcurre el tiempo (períodos extensos o breves, de acuerdo al anhelo del estudiante) la frecuencia de los momentos de contacto aumenta, puede retener la vibración mayor tiempo y no vuelve a su estado normal tan fácilmente. Llega por fin el momento en que puede mantener el contacto regularmente estable. Entonces pasa a la segunda etapa.

2. La facultad de pensar en forma abstracta, o el poder de hacer contacto con la mente superior, vía el cuerpo causal. Debe aprender a hacer contacto con la mente inferior, simplemente como un instrumento para llegar a la superior, y así trascendería hasta polarizarse en el cuerpo causal. Después, por medio del cuerpo causal, se vinculará con los niveles abstractos. Hasta no realizar esto le resultará imposible establecer contacto con el Maestro, pues, como ya se ha dicho, el estudiante debe elevarse desde su mundo (el inferior) al mundo del Maestro (el superior).

Ahora bien, ambas cosas -el poder de llegar al Maestro y a Su grupo y el poder de polarizarse en el cuerpo causal y llegar a niveles abstractos- son definidamente el resultado de la meditación, como ha sido aclarado en cartas anteriores. Por lo tanto, no es necesario recapitular la información dada, excepto indicar que por la meditación constante y la facultad de concentrarse en el inmediato deber (que después de todo sólo es el fruto de la meditación practicada en la vida diaria) vendrá la creciente facultad para retener firmemente la vibración más elevada. He de reiterar una y otra vez esta aparentemente sencilla verdad, que únicamente la similitud de vibración atraerá al aspirante al grupo superior a que pueda pertenecer, al Maestro que representa para él el Señor de su rayo, al Instructor del Mundo que le administrará los misterios, al Único Iniciador que efectuará la liberación final y al Centro del Hombre celestial en Cuyo cuerpo el aspirante halla su lugar. La actuación de la Ley de Atracción y Repulsión, en todos los planos, extrae la vida divina del reino mineral, del vegetal y del animal y también de la Deidad latente, limitada por el reino humano, afiliando al hombre con su grupo divino. La misma ley lo Iibera de las formas sutiles que análogamente lo atan y lo fusionan de nuevo con su fuente animadora, el Señor de Rayo en cuyo Cuerpo se halla su Mónada. En consecuencia, el trabajo del probacionista consiste en armonizar su vibración con la del Maestro, purificar sus tres cuerpos inferiores para que no entorpezcan dicho contacto, y controlar su mente inferior en tal forma que no obstaculice el descenso de luz desde el triple Espíritu. Así puede hacer contacto con esa Tríada y con el grupo en el subplano mental superior, al cual pertenece por derecho y karma. Todo esto se logra por la meditación, y no existe ningún otro medio para alcanzar dichos objetivos.

3. Equiparse emocional y mentalmente, comprender y comprobar que tiene algo que dar al grupo al cual está afiliado esotéricamente. Reflexionen sobre lo siguiente: a veces se hace demasiado hincapié en lo que el estudiante recibirá cuando sea un discípulo aceptado o probacionista. Diré con toda seriedad, el aspirante no dará los pasos deseados hasta que tenga algo para dar, algo que agregar para aumentar la belleza del grupo, algo que aportar a ese equipo disponible que el Maestro necesita para ayudar a la raza, y que acrecentará la riqueza del colorido grupal. Esto puede realizarse de dos maneras que interactúan mutuamente:

a. Equipando, por el estudio y la aplicación, el contenido de los cuerpos mental y emocional.

b. Utilizando ese equipo para servir a La raza en el plano físico, demostrando así a la Jerarquía observadora que el estudiante tiene algo que dar. También debe demostrar que su único deseo es ser benefactor y servidor, más bien que codiciar y adquirir para sí. Esta vida de adquisición con el propósito de dar, debe tener por incentivo los ideales alcanzados en la meditación y por inspiración la afluencia de los niveles mentales superiores y de los niveles búdicos, como resultado de la meditación ocultista.

Cuando se han obtenido estos tres resultados y la vibración superior alcanzada es más frecuente y estable, el probacionista da el siguiente paso y se convierte en discípulo aceptado.

Discipulado aceptado.

El segundo período, cuando el estudiante se convierte en discípulo aceptado, es quizás uno de los más difíciles en toda la sucesión de vidas de un hombre, lo cual se debe a diversas causas.

El discípulo constituye una parte del grupo del Maestro y se halla en todo momento en Su conciencia, siendo mantenido dentro de Su aura, lo cual implica conservar constantemente una elevada vibración. Quisiera que reflexionaran sobre el efecto que esto produce. Resulta alga difícil sostener continuamente esta vibración; frecuentemente implica la intensificación de todo cuanto subsiste en la naturaleza del hombre y puede conducir (especialmente al principio) a curiosas manifestaciones. No obstante, si el hombre es capaz de retener la fuerza resultante de la aplicación del Cetro de Iniciación, debe demostrar su aptitud para hacerlo en las primeras etapas, mantenerse estable y avanzar firmemente cuando esté sometido a la intensa vibración proveniente del Maestro.

Debe disciplinarse a sí mismo en tal forma, que nada penetre en su conciencia capaz de perjudicar al grupo al cual pertenece o antagonizar con la vibración del Maestro. A fin de darles una idea clara de lo que quiero significar diré, que al principio cuando forma parle del grupo, incluido en el aura del Maestro, es mantenido en la periferia de esa aura hasta que ha aprendido a expulsar de sí automáticamente, y a rechazar inmediatamente todo pensamiento y deseo indignos del yo y por lo tanto, perjudicial para el grupo. Hasta que no aprenda a hacerlo, será incapaz de lograr una relación más íntima, pero deberá permanecer donde pueda ser aislado automáticamente. Gradualmente se purificará cada vez más, desarrollará la conciencia grupal y pensará en términos grupales de servicio; poco a poco su aura absorberá la coloración del aura del Maestro, hasta fusionarse y adquirir el derecho de ser atraído más cerca del “Corazón de su Maestra”. Más adelante explicaré el significado técnico de esta frase, cuando me ocupe del trabajo que realiza el Maestro con el discípulo. Basta decir que a medida que transcurre el período de “discípulo aceptado” (y varía según los casos), va acercándose al corazón del grupo y encuentra su lugar y actividad funcional en ese cuerpo colectivo. El secreto es: hallar nuestro propio lugar, no tanto en la escala de la evolución (pues esto se sabe aproximadamente), sino en el servicio. Ello tiene más importancia de lo que se cree, pues abarca el periodo que finalmente señalará, en forma terminante, el sendero que deberá seguir el hombre después de la quinta iniciación.

Afiliación con el Maestro.

Llegamos ahora al momento en que el discípulo pasa a la muy apetecida posición de “hijo del Maestro”. Entonces es conscientemente y en todo momento parte de la conciencia del Maestro. La interacción entre Él y el discípulo se perfecciona rápidamente, y el discípulo puede conscientemente y a voluntad vincularse con el Maestro y conocer Sus pensamientos, penetrar en Sus planes, deseos y voluntad. Esto lo ha adquirido en virtud de la similitud de vibración y porque el proceso de aislamiento (necesario al principio, debido a la vibración discordante) ha sido prácticamente superado; el discípulo se ha purificado al punto de que sus pensamientos y deseos ya no causan inquietud al Maestro ni tampoco vibración antagónica al grupo. Ha sido sometido a prueba, y no ha fracasado. Su vida de servicio en el mundo es más concentrada y perfecta, y desarrolla día tras día su poder de dar, acrecentando sus dotes. Todo ello concierne a su relación con algún Maestro o nos de ciencia esotérica. Un individuo puede recibir una iniciación. La iniciación es una cuestión técnica y puede expresarse en términos de ciencia esotérica. Un individuo puede recibir una iniciación y sin embargo no ser “hijo de un Maestro”. El discipulado constituye una relación personal, regida por las condiciones de karma y afiliación, y no depende de la posición del individuo en la Logia. Mantengan esto claro en sus mentes. Se han dado casos en que el hombre, gracias a su dedicación y laboriosidad, ha adquirido los requisitos técnicos para la iniciación antes de afiliarse a un Maestro determinado.

Esta última relación de ser “hijo” de un Maestro, tiene una dulzura peculiar propia, y otorga ciertos privilegios. El discípulo puede entonces asumir alguna carga que pesa sobre el Maestro y aliviarlo de ciertas responsabilidades, liberándolo para que realice un trabajo más extenso. De allí que se haga tanto hincapié sobre el servicio, porque el hombre avanza en la medida que sirve, siendo la nota clave de la vibración del segundo nivel abstracto. Durante dicho período el Maestro conferenciará con Su “hijo”, planeando el trabajo a realizar, de acuerdo a sus unificados puntos de vista. Así el Maestro desarrollará la discriminación y el juicio de su discípulo y aliviará Su propia carga en ciertas líneas, liberándose para otro trabajo más importante.

Poco puede decirse acerca del período final de lo que estamos considerando. Abarca el período en que el hombre domina las etapas finales del Sendero y entra en contacto, cada vez más íntimo, con su grupo y con la Jerarquía. No sólo vibra a tono con su grupo y su Maestro, sino que empieza a reunir a su propia gente y a formar su grupo propio. Al principio este grupo existirá nada más que en los niveles emocional, físico y mental inferior. Después de la quinta iniciación el discípulo incluirá dentro de su aura a estos grupos y a los que les son propios en los niveles egoicos. Esto en manera alguna impide que continúe siendo uno con el Maestro y con el grupo, pero el método de interfusión es uno de los secretos de la iniciación.

Todo ello unido a lo que se ha dicho anteriormente, dará una idea de los derechos y poderes que se adquieren en los senderos de probación y de iniciación. Los métodos de desenvolvimiento son siempre los mismos: la meditación ocultista y el servicio; la vida interna de concentración y la externa de práctica; la aptitud interna de ponerse en contacto con lo superior y la aptitud externa de expresar esta facultad mediante una vida santa; la radiación interna del Espíritu, y la externa brillando ante los hombres.

17 de setiembre de 1920.

… El tema que hemos estudiado durante los últimos días, aunque no es tan técnico como los anteriores, lleva en sí una vibración que hará de esta octava carta una de las más interesantes de la serie. He tratado hechos respecto a los Maestros, Quiénes ron Ellos y el lugar que ocupan en el esquema de las cosas; he dilucidado brevemente lo que entraña tener acceso a un Maestro, desde el punto de vista del discípulo. Se ha visto que el acercamiento es un proceso gradual y lleva al hombre desde un contacto externo ocasional con un Maestro y Su grupo, a una posición muy íntima y a una actitud que coloca al discípulo dentro del aura y cerca del corazón de su Instructor. Ahora vamos a considerar brevemente lo que este cambio gradual de posición ha significado para el Maestro y ha exigido de Él.

Relación entre Maestro y discípulo.

Como frecuentemente se ha dicho, la atención del Maestro es atraída hacia un individuo por el brillo de su luz interna. Cuando esta luz ha alcanzado cierta intensidad, cuando los cuerpos están compuestos de materia de cierta calidad, el aura ha tomado cierta tonalidad, la vibración ha alcanzado cierto grado y ritmo específicos y la vida del hombre comienza a emitir un sonido esotérico en los tres mundos (el cual ha de hacerse oír a través de una vida de servicio), determinado Maestro lo somete a prueba, aplicándole una vibración más elevada y estudiando cómo reacciona a ella. Cuando el Maestro elige un discípulo, lo hace regido por el karma pasado y su antigua vinculación con él, por el rayo en que ambos se encuentran y la necesidad del momento. El trabajo del Maestro (todo lo que pueda trabajar inteligentemente en forma exotérica) es variado e interesante y está basado en la comprensión científica de la naturaleza humana. ¿Qué debe hacer el Maestro con el discípulo? Bastará enumerar lo esencial para obtener una idea del alcance de su trabajo:

Acostumbrar al discípulo a elevar su grado vibración, hasta que pueda mantener continuamente una vibración elevada, luego ayudarlo a que esta vibración elevada se convierta en un ritmo estable en los cuerpos del discípulo.

Ayudar al discípulo a transferir la polarización, desde los tres átomos inferiores de la personalidad a los superiores de la riada espiritual.

Vigilar el trabajo realizado por el discípulo mientras erige el canal entre la mente superior y la inferior, a medida que construye y utiliza este canal (el antakarana). Oportunamente éste reemplaza al cuerpo causal como medio de comunicación entre lo superior y lo inferior. También el cuerpo causal desaparece con el tiempo, cuando el discípulo recibe la cuarta iniciación y puede crear libremente su propio cuerpo de manifestación.

Ayudar decididamente a vivificar los diversos centros y a despertarlos correctamente, y más tarde ayudar al discípulo a actuar conscientemente a través de esos centros y guiar el fuego circulante en correcta progresión geométrica, desde la base de la columna vertebral al centro coronario.

Supervisar el trabajo del discípulo en diferentes planos y registrar la amplitud del trabajo realizado y el alcance del efecto que produce la palabra pronunciada por el discípulo, Éste es (expresándolo esotéricamente) el efecto producido en los planos internos por la nota que emite su vida exotérica.

Expandir la conciencia del discípulo de varias maneras y desarrollar su capacidad para incluir y hacer contacto con otros grados de vibración, aparte de la humana, para comprender la conciencia de otras evoluciones y actuar fácilmente e otras esferas, además de la terrestre.

El objetivo inmediato del Maestro, al trabajar con el discípulo, es prepararlo para la primera iniciación. Esto tiene lugar cuando él ha desarrollado la capacidad de mantener cierto grado de vibración durante un período específico de duración; el tiempo de duración lo determina el periodo que permanecerá ante el Señor que imparte las dos primeras iniciaciones. Esto se efectúa elevando gradualmente la vibración durante pocos y determinados intervalos, después con más frecuencia, hasta que el discípulo puede vibrar con mayor facilidad y comodidad al mismo grado de vibración de su Maestro y mantenerla durante períodos cada vez más extensos. Cuando puede sostenerla durante este período (cuya longitud es lógicamente uno de los secretos de la primera iniciación), se lo somete a una vibración aún más elevada, la cual -si es capaz de mantenerla- le permitirá estar ante el Gran Señor el tiempo suficiente para la ceremonia de la iniciación. La aplicación del Cetro de la Iniciación, en tales condiciones, efectúa algo que estabiliza la vibración y facilita la tarea de vibrar a un ritmo más elevado en planos más sutiles.

Desarrolla la capacidad del discípulo para trabajar en forma grupal. Estudia sus acciones e interacciones en el propio grupo a que está afiliado. Trabaja con su cuerpo causal, su expansión y desenvolvimiento; le enseña a comprender la ley de su propio ser, trayendo la comprensión del macrocosmo.

Ahora bien, los distintos aspectos del trabajo del Maestro (que sólo son algunos de los pocos puntos a considerar) podrían ser tratados con mayor extensión y resultarían de gran interés para el lector. Cada uno de los párrafos que anteceden pueden ampliarse y resultar muy iluminadores, pero el punto principal que trato de hacer resaltar aquí se refiere a las primeras etapas de este trabajo, antes de que al discípulo se le permita llegar a posteriores etapas, de mayor intimidad con el Maestro. Durante este período el Maestro trabaja con el discípulo principalmente durante

a. la noche, cuando el discípulo está fuera del cuerpo físico, y

b. los períodos en que el discípulo medita.

De acuerdo al éxito obtenido en la meditación y a la capacidad del estudiante para aislarse de lo inferior y hacer contacto con lo superior, así será la oportunidad que ofrecerá al Maestro para efectuar el trabajo científico determinado que demanda Su atención. Los estudiantes de la meditación se sorprenderían o quizás se decepcionarían si se dieran cuenta cuán pocas veces, durante la meditación, proporcionan las condiciones correctas que permiten al Instructor, que los observa, obtener ciertos resultados. La frecuencia con que la capacidad del estudiante permite hacer esto, indica su progreso y la posibilidad de adelantar otro paso. Al enseñar se ha de insistir sobre ello, porque lleva en sí un incentivo para una mayor dedicación y aplicación. Si el discípulo por su parte no proporciona las condiciones convenientes, las manos del Maestro están atadas y muy poco puede hacer. El propio esfuerzo es la clave del progreso, conjuntamente con la aplicación consciente y comprensiva en el trabajo designado. Cuando el esfuerzo es perseverante el Maestro tiene la oportunidad de realizar la parte que le Corresponde en la tarea.

A medida que el discípulo medita con precisión ocultista, alineando sus tres vehículos inferiores, y repetiré enfáticamente, sólo cuando se haya efectuado el alineamiento el Maestro podrá trabajar con los cuerpos del discípulo. Si de la publicación de estas cartas no se obtiene otra cosa que la intensificación del deseo de meditar con corrección, se habrá cumplido en gran parte el objetivo buscado. En tal esfuerzo se establecerán las condiciones precisas entre el discípulo y el Maestro y se logrará una correcta interrelación. La meditación, cuando se la practica correctamente, proporciona estas condiciones y prepara el campo para la tarea y el trabajo.

Vamos a considerar ahora, brevemente, los diversos períodos enumerados ayer, al estudiar las relaciones del discípulo con el Maestro.

En el período en que el aspirante está bajo probación y supervisión… se lo deja casi enteramente librado a sí mismo siendo consciente de la atención del Maestro únicamente a muy raros e irregulares intervalos. Su cerebro físico pocas veces es receptivo al contacto superior, y aunque el Ego se da cuenta de su situación en el sendero, el cerebro físico no está todavía en condiciones de saberlo. Sin embargo, sobre esto no se puede establecer una regla fija e inflexible. Cuando el aspirante ha establecido contacto con su Ego o con su Maestro en varias vidas anteriores, puede ser consciente de ello. Los individuos difieren tanto entre sí que no se puede formular una regla universal. Como bien saben, el Maestro modela una pequeña imagen del probacionista, la cual guarda en ciertos centros subterráneos de los Himalayas. La imagen está relacionada magnéticamente con el probacionista, mostrando todas las fluctuaciones de su naturaleza. Está compuesta de materia emocional y mental, vibrando de acuerdo con las vibraciones de esos cuerpos. Muestra sus matices predominantes y, estudiándola, el Maestro puede apreciar rápidamente el progreso realizado y juzgar cuándo podrá permitírsele al probacionista tener una relación más íntima. Observa la imagen en determinados períodos, raras veces al principio, pues el progreso efectuado en las primeras etapas no es muy rápido, pero con creciente frecuencia a medida que el estudiante de meditación capta más fácilmente y colabora más conscientemente. Cuando el Maestro observa las imágenes, las modela y, por medio de ellas, obtiene ciertos resultados Así como más tarde le es aplicado el Cetro de la Iniciación a los cuerpos y centros del iniciado, de la misma manera el Maestro, en determinadas épocas, aplica ciertos contactos a las imágenes y por su intermedio estimula los cuerpos del discípulo. Llega un momento en que el Maestro ve, por la observación de la imagen, que el aspirante es capaz de mantener el necesario grado de vibración, que ha efectuado las necesarias eliminaciones y ha alcanzado cierta intensidad de color. Entonces el Maestro puede arriesgarse (porque es un riesgo) y admitir al probacionista dentro de la periferia de Su propia aura. El probacionista se convierte entonces en un discípulo aceptado. Durante el periodo en que el individuo es discípulo aceptado, el trabajo que realiza el Maestro es muy interesante. Le asigna clases especiales conducidas por discípulos más avanzados, supervisadas por el Maestro, y aunque puede asistir a clases generales más concurridas en el Ashrama (aula de enseñanza del Maestro), se lo somete a un entrenamiento más intenso… En las primeras etapas el Maestro trabaja de cuatro maneras:

a. A intervalos, y cuando el progreso del discípulo lo justifica, “atrae a éste a Su Corazón”. Ésta es una descripción esotérica de una experiencia muy interesante a la cual será sometido el discípulo. Al finalizar una clase en el Ashrama o durante alguna meditación, especialmente exitosa, donde haya alcanzado determinado grado de vibración, el Maestro lo atraerá íntimamente hacia Sí, desde la periferia de Su aura al centro de Su conciencia. Con ello le proporciona una enorme y temporaria expansión de conciencia que le permitirá vibrar a un ritmo poco común. De allí la necesidad de meditar. La recompensa que tal experiencia representa sobrepasa con creces los más grandes esfuerzos.

b. El Maestro trabaja sobre los cuerpos de su discípulo mediante el color y produce en ellos efectos que le permiten progresar con mayor rapidez. Ahora verán por que… se hace tanto hincapié sobre el color. No es sólo porque oculta el secreto de la forma y de la manifestación (secreto que debe ser conocido por el ocultista), sino para poder colaborar conscientemente en el trabajo que el Maestro realiza sobre sus cuerpos y seguir inteligentemente los efectos producidos. Reflexionen sobre esto.

c. A intervalos determinados, el Maestro permite a sus discípulos hacer contacto con otras evoluciones, tales como la de los grandes ángeles y devas, los constructores menores y también las evoluciones subhumanas. El discípulo puede hacer esto sin peligro, gracias a la acción protectora que ejerce el aura del Maestro. Más adelante, cuando llegue a ser un iniciado, se le enseñará a protegerse a si mismo y a establecer sus propios contactos.

d. El Maestro supervisa la estimulación de los centros en los cuerpos del discípulo y el despertamiento del fuego interno. Le enseña el significado de los centros y su correcta rotación cuatridimensional y oportunamente lo llevará a un punto en que podrá, conscientemente y con pleno conocimiento de la ley, trabajar con sus centros y ponerlos en condiciones de ser estimulados sin peligro por el Cetro de la Iniciación. No me es posible decir más sobre este tópico…

Sólo he enumerado, muy brevemente, algunas cosas que el Maestro tiene que hacer con su discípulo. No trataré de las etapas posteriores de su progreso. Conducimos a todos por etapas graduales, y los discípulos aceptados son todavía pocos. Si por la meditación, el servicio y la purificación de los cuerpos, se puede inducir a que avancen más rápidamente a los que están ahora en probación, entonces llegará el momento de proporcionarles mayor información. ¿De qué sirve dar informaciones que el estudiante no puede utilizar? No perdemos el tiempo en interesar intelectualmente a quienes tratamos de ayudar. Cuando el discípulo se ha preparado a sí mismo, se ha purificado y alcanzado la vibración adecuada, nada puede privarlo de adquirir todo el conocimiento. Cuando abra la puerta y ensanche el canal, la luz y el conocimiento penetrarán a raudales.

Mañana trataremos el tercer punto o sea los métodos de acercamiento al Maestro, vía la meditación; trataré con alguna extensión ciertos tipos de meditación que facilitarán el contacto; pero no olviden que la vida de servicio objetivo debe ir a la par del crecimiento subjetivo; únicamente cuando ambos se observan juntos y son aprobados, se permitirá dar los pasos necesarios para establecer contacto. El Maestro sólo se interesa por el individuo desde el punto de vista de su utilidad para el alma grupal y su capacidad para ayudar.

19 de setiembre de 1920.

Hoy tomaremos los dos últimos puntos casi simultáneamente. Encararé los métodos de acercamiento a los Maestros y los efectos objetivos que se producen en los tres planos de la evolución humana. Algunos de los puntos ya son conocidos y otros quizás no sean tan familiares para el estudiante común… En estas cartas me be ocupado del estudiante y de lo que él debe aportar al esfuerzo; he indicado también su meta y, muy someramente, las fórmulas y métodos por los cuales puede lograr el éxito. También he considerado aquello que proporciona una ayuda para la meditación, es decir la Palabra Sagrada, el Color y el Sonido, y he indicado lo que (sí reflexionan silenciosamente sobre ello) puede conducir al estudiante a hacer descubrimientos por sí mismo. Finalmente, he tratado de que los Maestros sean más reales para el estudiante, y así facilitar su acercamiento a Ellos.

¿Qué queda por hacer? Indicar cinco cosas que puede esperar confiadamente el estudiante que ha tratado de adaptar su vida conforme a lo impartido en estas cartas. Si el estudiante proporciona las correctas condiciones, si se sujeta a las reglas requeridas, si procura lograr la regularidad, la calma y. esa concentración interna que constituye el misterio de los Lugares Elevados, llegará, en ciertas ocasiones y con mucha frecuencia, a obtener definidas realizaciones, consistentes en el reconocimiento externo de resultados internos, y serán para él la garantía de que se halla en el correcto sendero. Pero he de indicar una vez más que tales resultados sólo se alcanzan después de prolongada práctica, dura lucha, constante disciplina del triple hombre inferior y servicio consagrado al mundo.

Métodos de acercamiento a los Maestros y resultados obtenidos.

Los métodos de acercamiento son tres. Podemos indicar además cinco resultados del empleo de los métodos. Los tres métodos son:

1. Servicio santificado.

2. Amor, demostrándose a través de la sabiduría.

3. Aplicación intelectual.

Estos tres sólo son distintos modos de expresar una misma cosa: actividad en un sólo sentido, que se expresa en servicio a la raza por medio del amor y la sabiduría. Algunos individuos lo expresan de una manera y otros de otra; unos tienen la apariencia externa de la intelectualidad y otros la del amor; sin embargo, antes de lograr la meta, la intelectualidad ha de estar basada en el amor, mientras que el amor sin desarrollo mental y sin la discriminación que otorga la mente, es propenso al desequilibrio y a la imprudencia. Tanto el amor como la mente han de expresarse en términos de servicio antes de que puedan florecer plenamente. Vamos a considerar estos métodos por separado e indicar la meditación que debe acompañarlos.

Servicio santificado. Método empleado por el hombre que esgrime la ley, método del ocultista. Los rudimentos de este método se encuentran en el raja yoga… La palabra “santificación”, como bien saben, significa, en su sentido básico, la total entrega del ser a un único objetivo, al Señor o Regidor; la absoluta entrega del devoto al ser a quien aspira llegar; la consagración del triple hombre al trabajo a realizar. Por consiguiente, implica dedicar el tiempo y el Yo a la tarea de someter cada cuerpo al dominio del Ego y el total dominio de Cada plano y subplano y significa abarcar toda evolución y forma de vida divina, tal como se manifiestan en esos planos y subplanos, con un solo objetivo y propósito -desarrollar el plan de la Jerarquía de la Luz. El método a seguir consiste en la intensa dedicación al trabajo de perfeccionamiento de los cuerpos para convertirlos en aptos instrumentos de servicio. Éste es quizás el camino más arduo que el hombre puede seguir. Llega sin excepción a cada sector de la vida. Todo se somete a la ley. Por lo tanto la fórmula de esa meditación tendrá una triple estructura:

a. Se estudiarán las leyes que rigen el cuerpo físico y se reflexionará sobre ellas. Esta reflexión se expresará como rígida disciplina aplicada al cuerpo físico, el cual se dedicará enteramente al servicio y se lo someterá, por consiguiente, a un proceso que lo sintonizará y desarrollará más rápidamente.

b. Se estudiará científicamente el cuerpo de las emociones y se comprenderán (en sentido ocultista) las leyes del agua. El aspirante aprenderá el significado de la frase: “ya no habrá mar”, y el mar tormentoso y pasional será reemplazado por el mar de cristal, que reflejará directamente la intuición superior y la reproducirá con perfecta exactitud en su superficie tranquila e inmóvil. El cuerpo emocional se dedicará exclusivamente al servicio, su posición en el triple microcosmo será considerada análoga a la del macrocosmo y se captará el significado oculto de que dicho cuerpo es la única unidad completa en la triple naturaleza inferior, conocimiento que se utilizará para obtener ciertos resultados. Reflexionen sobre esto

c. Se estudiará el lugar que la mente inferior ocupa en el esquema de las cosas y se desarrollará la discriminación. Discriminación y fuego están esotéricamente aliados, y así como el Logos comprueba por medio del fuego qué tipo de trabajo realiza el hombre, también el microcosmo ,en pequeña escala, hace lo mismo. El Logos también realiza esto, principalmente durante la quinta ronda del juicio y la separación; así también el microcosmos, en menor escala, realiza lo mismo en el último y quinto período de su evolución -tratado y descrito anteriormente en estas cartas. Se utilizará al máximo cada uno de los poderes de la mente para impulsar los planes de la evolución; primeramente, en el propio desenvolvimiento del hombre; luego, en el campo especial del trabajo en que él se expresa y, finalmente, en sus relaciones con otras unidades de la raza, a medida que se constituye en un guía y servidor.

¿Ven, por lo tanto, la síntesis de esto? Ante todo, la tenaz centralización, signo del ocultista, fusionado por la sabiduría y el amor, reflejo de lo superior en el espejo del cuerpo emocional; luego, el intelecto forzado a actuar como servidor del Yo o Ego centralizado, animado por el amor y la sabiduría, dando por resultado el verdadero yogui.

Quisiera puntualizar aquí que verdadero yogui es aquel que después de emplear debidamente las fórmulas ya determinadas y de meditar durante el tiempo establecido, fusiona esa meditación en la vida cotidiana, llegando oportunamente a mantener una actitud meditativa durante todo el día. La meditación es el medio para hacer contacto con la conciencia superior. Cuando el contacto se hace continuo reemplaza a la meditación, tal como ustedes la comprenden. En el primer método, el estudiante de ocultismo trabaja de la periferia al centro, de lo objetivo a lo subjetivo, de la forma a la vida que la anima. En consecuencia, por la importancia que el Raja Yoga da al cuerpo físico y su control inteligente, el ocultista comprende la importancia esencial del físico, y la inutilidad de todo su conocimiento si no tiene un cuerpo físico por el cual pueda expresarse y servir a la raza. Ésta es la línea del primer rayo y su rayo afín o complementario.

Amor y Sabiduría. Este método constituye la línea de menor resistencia para los hijos de los hombres. Es el subrayo del rayo sintético de una vibración análoga, de la cual nuestro sistema solar es la manifestación objetiva. Pero quisiera señalar que el amor adquirido por quien practica la meditación y sigue esta línea, no constituye el concepto sentimental que tan frecuentemente se pone en discusión. Tampoco es el amor que no discrimina, ve limitaciones ni reconoce defectos. No es ese amor que evita la corrección y se expresa en una actitud irracional hacia todo ser viviente. Tampoco es el amor que impele a todos a prestar servicio, adecuado o inadecuado, y no reconoce diferencias en los grados de evolución. Gran parte de lo que se denomina amor -si se lo dejara actuar con lógica- prescindiría aparentemente de la escala de evolución y le daría a todo igual valor. Potencialmente es así, pero en los actuales términos de servicio no lo es.

El verdadero amor o sabiduría ve con perfecta claridad las deficiencias inherentes a toda forma, y dirige sus esfuerzos a prestar ayuda a la vida que en ella mora, para liberarla de sus trabas. Sabe a quienes debe ayudar y quienes no necesitan ayuda. Oye con claridad, percibe el pensamiento del corazón y trata de fusionar en uno a todos los que actúan en el campo mundial. Esto no se obtiene obrando ciegamente, sino por el discernimiento y la sabiduría, separando las vibraciones antagónicas y ubicándolas en distinta posición. Se ha hecho demasiado hincapié en lo que se llama amor (interpretado por el hombre de acuerdo a su actual grado de evolución) y no en la sabiduría, que es amor expresándose en servicio- ese servicio que reconoce la ley oculta, el significado del tiempo y la etapa de evolución alcanzada.

Esta es la línea de segundo rayo y de sus rayos afines o complementarios. Más tarde será el omnincluyente, el solvente y el absorbente. Siendo sintético, puede seguírselo indistintamente en la línea del Roja Yoga o en la del Gnóstico cristiano.

Aplicación intelectual. Aquí el orden se invierte y el estudiante, por estar frecuentemente polarizado en el cuerpo mental, debe aprender, con ayuda de la mente, a comprender a los otros dos cuerpos, a dominar, controlar y utilizar en la máxima medida los poderes inherentes al triple hombre. El método, en este caso, quizás no sea tan difícil en cierto sentido. Pero antes de que haya un verdadero progreso, deben ser trascendidas las limitaciones del quinto principio. Estas limitaciones consisten en gran parte en cristalizaciones y en lo que denominamos orgullo. Ambos deben ser destruidos antes de que el estudiante, que progreso por medio de la aplicación intelectual, pueda servir a su raza, teniendo como causa animadora el amor y la sabiduría.

Tiene que aprender el valor de las emociones y al hacerlo debe comprender el efecto que produce el fuego sobre el agua -comprenderlo esotéricamente. Debe aprender el secreto del plano emocional, que -una vez conocido- proporcionará la clave para la afluencia de luz desde la Tríada vía el cuerpo causal, y de éste al astral. Además contiene la clave del cuarto nivel etérico. Esto no será comprendido aún por ustedes, pero lleva en sí una indicación de gran valor para el estudiante.

Esta es la línea del tercer rayo y de sus cuatro rayos subsidiarios, siendo de gran actividad, de frecuente trasferencia y de despliegue mental muy activo en los mundos inferiores.

Sólo cuando el estudiante que progresa por la aplicación intelectual, haya aprendido el secreto del quinto plano, llevará una vida de servicio santificado, fusionando así los tres caminos. Hay que llegar a la síntesis, aunque siempre se ha de mantener el colorido o tono fundamental. En la próxima o quinta ronda, tendremos una mayor expresión de este método. Será la ronda de máximo desarrollo mental y llevará a sus Mónadas evolucionantes a alturas no soñadas hasta ahora.

La presente ronda marca la culminación del segundo método, el de Amor-Sabiduría. En la cuarta ronda el emocional obtiene un elevado grado de vibración, y existe una conexión directa entre el cuarto plano de armonía, el cuerpo emocional o cuarto principio, el cuaternario, la cuarta raza raíz o Atlante, que coordinó el astral. En estas correspondencias o analogías tenemos mucho tema para pensar.

21 de setiembre de 1920.

Cinco resultados de la meditación en los tres mundos.

Hoy veremos los cinco efectos producidos en los tres cuerpos de los mundos inferiores, de los cuales será consciente quien estudie la meditación y siga debidamente las instrucciones dadas.

Estos efectos no se producen específicamente en la vida, según los ve el mundo, es decir como un gran amor, espiritualidad o capacidad de servir. Hoy trataré de explicar cuáles son las indicaciones en la conciencia del cerebro físico del estudiante que ha realizado parte del trabajo necesario y está logrando parcialmente el objetivo deseado. Tengan esto muy en cuenta. No intento aclarar los muchos y variados resultados de la aplicación de las leyes ocultas de la meditación. Sólo me ocupo de un aspecto de la cuestión, es decir, de la comprensión, en la conciencia del cerebro físico, de ciertos resultados relacionados con nuestro tema inmediato, el acceso a los Maestros.

Esto reduce nuestro tema al reconocimiento consciente de los Maestros o de algún Maestro particular, en el cerebro físico del estudiante. Tal comprensión nada tiene que ver, en gran parte, con el lugar que ocupa en el Sendero y de lo lejos o cerca que se halle de la iniciación. Quizás algunos Egos muy avanzados que verdaderamente se hallan muy cerca de su Maestro, tratan de resolver este problema, pero son incapaces de hacer llegar a sus cerebros físicos hechos específicos que comprueben Su cercanía a Aquel. Unos adquieren este conocimiento antes que otros. Ello depende del tipo de cuerpo utilizado y del trabajo realizado en vidas anteriores, dando por resultado un vehículo físico, que es exponente bastante exacto del hombre interno. Frecuentemente, el hombre ha logrado en los planos internos mayor categoría y realización que en el físico. Muchos de nuestros trabajadores más activos, en este particular medio siglo, están agotando su mal karma mediante cuerpos inadecuados. Pero con constancia, dedicación, elevado esfuerzo y persistente y paciente adaptación a las reglas establecidas, llega un momento en que el estudiante de pronto es consciente, en su cerebro físico, de ciertos acontecimientos inesperados y de una iluminación y percepción desconocidas hasta entonces. Es algo muy real y, sin embargo, momentáneamente muy sorprendente, de que ya nada podrá negarle la realidad de que él vio, hizo contacto y sintió.

Como he dicho muchas veces, en estas cosas sólo es posible generalizar. Sesenta mil millones de almas en proceso de evolución, cada una siguiendo determinadas rondas de vidas totalmente diferente de las de los demás, ofrecen un amplio campo de elección, y ninguna experiencia es igual a otra. Pero en líneas generales podría decirse que cinco de ellas (entre las muchas posibles) merecen ser enumeradas, pues comparativamente hablando ocurren con gran frecuencia. Todas han sido insinuadas anteriormente, pero voy a ampliar un poco los datos impartidos.

Ver al Maestro y al Yo en la caverna del corazón. Como bien saben, se recomienda con frecuencia al estudiante visualizarse a sí mismo y al Maestro (reducidos, aproximadamente a 6 milímetros) dentro de la circunferencia del corazón etérico, y al finalizar su meditación, imaginar al corazón etérico y construir allí formas diminutas del Maestro, por el cual se sienta atraído, y de sí mismo. Esto debe hacerlo con minucioso detalle y cuidado, ayudado por la imaginación y el amoroso esfuerzo, modelando día a día sus imágenes, hasta que sean para él algo muy real y su construcción y formación se convierten en parte casi automática de su meditación. Llega un día (generalmente cuando las condiciones astrológicas son favorables y la Luna se acerca al plenilunio), en que es consciente en su cerebro, de que dichas imágenes no son los pequeños muñecos que él cree, sino que él está dentro de la figura que lo representa y se encuentra literal y verdaderamente ante el Maestro. Esto ocurre muy de tarde en tarde al principio, y la conciencia del hecho se mantiene sólo durante breves segundos; a medida que avanza y se desarrollan todos los aspectos de su naturaleza y de su servicio, se repite con más frecuencia la experiencia, que dura períodos más prolongados, hasta que llega el momento en que puede vincularse tan fácilmente con su Maestro como antes construyó sus imágenes.

¿Qué ha ocurrido? El discípulo ha logrado realizar tres cosas:

1. Identificarse con la imagen dentro del corazón, aspirando llegar al Maestro.

2. Construir un canal permanente entre el centro cardíaco (en el que está tratando de enfocar su conciencia) y su correspondiente centro coronario. Como bien saben, cada uno de los siete centros del cuerpo tiene su contraparte en la cabeza. Por la vinculación del centro cardiaco con su contraparte en la cabeza viene la iluminación, y es lo que se ha realizado en este caso.

3. No sólo ha realizado las dos cosas mencionadas, sino que ha purificado en tal forma esa parte del cerebro físico, correspondiente a ese particular centro de la cabeza, que puede responder a las vibraciones superiores requeridas y, en consecuencia, registra lo que ha transcurrido.

Reconocimiento de la vibración. En este caso el método no es el mismo. El estudiante llega a ser consciente en los momentos de intensa aspiración, durante la meditación, de una vibración o sensación peculiar en la cabeza. Puede ocurrir en uno de los tres lugares siguientes:

a. En la parte superior de la columna vertebral.

b. En la frente.

c. En la parte superior de la cabeza.

No me refiero aquí a la sensación que se experimenta cuando se desarrolla la facultad síquica, aunque existe cierta relación entre ambas, sino a esa vibración que se produce al hacer contacto con uno de los Grandes Seres. Al principio el estudiante sólo es consciente de un momentáneo sentimiento de elevación, que se manifiesta en forma de estremecimiento o movimiento en la cabeza, causando quizás alguna molestia; si se siente en la frente puede producir lágrimas o llanto; en la parte superior de la columna vertebral o base del cráneo, excitación y hasta mareo, y en la parte superior de la cabeza una sensación de expansión con un sentimiento de plenitud, como si el cráneo fuera muy estrecho. Estos efectos desaparecen con la práctica. Son causados por un contacto, momentáneo al principio, con algún Maestro. Con el tiempo el discípulo se acostumbra a esta vibración y la asocia con determinado Gran Ser, pues cada Maestro tiene Su propia vibración que la trasmite a Sus discípulos en forma específica. Este método de contacto va frecuentemente acompañado de un perfume. Con el tiempo el discípulo aprende a elevar su vibración a cierto grado, y una vez que lo ha conseguido, la mantiene en forma constante, hasta que siente, en respuesta, la vibración o el perfume del Maestro. Entonces procura fusionar su conciencia con la del Maestro, hasta ser capaz de discernir cuál es Su voluntad y comprender lo que tiene que comunicarle. A medida que transcurre el tiempo y aumenta la respuesta del discípulo, el Maestro, por Su parte, procurará atraer su atención o hacerle conocer Su aprobación (por ejemplo, despertando esta vibración dentro de la cabeza) …

23 de setiembre de 1920.

..Nos quedan tres puntos a tratar, pues he explicado los dos que se refieren al contacto con el Maestro en la caverna del corazón y al reconocimiento de Su vibración. Hay otros tres métodos (entre muchos, no lo olviden) por medio de los cuales el estudiante puede ser consciente, en el cerebro físico, de haber hecho contacto con el Maestro.

Traer a la conciencia del cerebro físico el recuerdo del Ashrama del Maestro y las lecciones impartidas allí.

A medida que el estudiante persevera en la meditación y adquiere facilidad para alcanzar la adecuada vibración, construye un sendero (si así puede denominárselo) que lo conduce directamente a su Maestro. Tal es la afirmación literal de una realidad. Un buen trabajo proporciona con el tiempo el derecho a estar con el Maestro, en determinados períodos. Esto significa buen trabajo de meditación, unido a un activo servicio en bien de la raza. Estos intervalos son raros al principio, pero vienen más frecuentemente a medida que se progresa. Entonces el discípulo se da cuenta de ese contacto, por que lo recuerda al despertar. Verá la habitación del Maestro y recordará a sus compañeros de clase y también ciertas frases dichas por el Maestro, trayéndole el recuerdo del trabajo sugerido o de la amonestación recibida. Este método indica al discípulo que está logrando el acceso al Maestro, debido a la habilidad adquirida en la meditación.

La obtención de cierta medida de conciencia causal. Esto indica que el discípulo ha desarrollado (quizás en pequeña medida, pero cabalmente realizado) el poder de penetrar parcialmente en el mundo de los Maestros. La facultad de pensar y contemplar en forma abstracta y el poder de trascender las limitaciones de tiempo y espacio, son poderes del cuerpo egoico y, puesto que todos los grupos egoicos, como ya se dijo, están controlados por algún Maestro, el desenvolvimiento de la conciencia egoica (cuando es reconocida conscientemente) indica contacto y acceso. Muchas personas inconscientemente hacen contacto con su alma y temporariamente tienen destellos de conciencia egoica; pero cuando el discípulo puede elevarse conscientemente, intensificar deliberadamente su vibración y transferir su polarización al cuerpo egoico, aunque sólo sea por un breve momento, puede saber entonces que vibra al ritmo del Maestro de su grupo. Ha establecido contacto. Puede ser que al principio no recuerde, en su cerebro físico, los detalles de dicho contacto; quizás no se dé cuenta de la apariencia del Maestro ni de las palabras que salieron de Sus labios. pero habiéndose ajustado conscientemente a la regla y penetrado en el silencio de los lugares elevados, la ley siempre se cumple y, por lo tanto, hizo contacto. Algunos discípulos conocen íntimamente a su Maestro en los planos internas y trabajan bajo Su dirección, pero pasan muchas vidas antes de que comprendan la ley y puedan construir deliberadamente, el canal de acceso, gracias al poder desarrollado en la meditación.

ACERCAMIENTO A LOS MAESTROS

Con el tiempo, la facilidad de contacto aumenta hasta el punto en que el discípulo puede, en cualquier momento, descubrir cuál es la voluntad de su Maestro y tener acceso a Su corazón.

Este quinto método, aunque no tan común, es conocido por algunos. Por el sonido el aspirante se da cuenta del éxito. El aspirante sigue su fórmula usual de meditación; persevera día tras día y estudia, en los tres planos, el trabajo que debe efectuar; eleva continuamente su vibración y realiza el esfuerzo necesario, uniendo todo esfuerzo interno a la vida externa de amoroso servicio. En alguna meditación se dará cuenta repentinamente de una nota musical, que parece resonar dentro de la cabeza o emanar del corazón. No será evocada por la entonación de la Palabra Sagrada, que cuando es emitida por el hombre en cierta clave puede provocar respuesta musical del Ego, sino que vendrá como resultado o culminación de la meditación, y el sonido de la nota vibrará dentro del centro tan nítidamente que jamás se olvidará. Ello también indica éxito. Ha hecho contacto con el Maestro y Él ha respondido emitiendo el tono del propio Ego del hombre. En realidad esto ha dado lugar a que el custodio del portal responda habitualmente al presunto aspirante a los misterios del grupo. Cuando el trabajo se hace debidamente el aspirante entonará la palabra de admisión en su propia clave o tono, tratando de dar la nota que evocará al Ego. El custodio responderá y entonará la respuesta en el mismo tono sonoro y pleno, y así, con el poder del sonido, vinculará al hombre con el Maestro que presidirá las ceremonias. Esto pone a cada miembro del grupo -por medio de su propio esfuerzo y del tercer factor, el custodio- en armonía con el Maestro. Con el tiempo esto se comprenderá mejor y se hará un constante esfuerzo para mantener la reverberación de la nota entre los que entran y los custodios del Umbral. Cuando se efectúa con perfección (algo imposible ahora), constituye una perfecta protección. Los grupos se organizarán, con el Maestro respectivo, de acuerdo a la formación egoica. La nota del grupo será conocida por quien custodia la entrada, no pudiendo entrar nadie que no emita la nota, ya sea en la octava superior o inferior. Esto es aplicable a los grupos que se consagran al desarrollo espiritual interno y que se ocupan directamente del trabajo de un Maestro, de sus estudiantes, discípulos o probacionistas afiliados. Otros grupos, formados de unidades diversas y bajo diferentes rayos y Maestros, custodiarán la puerta por otros métodos que serán revelados más adelante.

Cuando el estudiante oye esta nota musical interna durante la meditación, debe procurar registrarla y cultivar la facultad de reconocerla y utilizarla. Esto no resulta fácil al principio, pues el sonido es inesperado y demasiado breve para captarlo; pero con el tiempo y a medida que el discípulo obtiene una y otra vez la misma respuesta, puede comenzar a descubrir el método y a observar las causas que ponen la vibración en actividad.

Como ya he dicho, muchos son los métodos por los cuales el discípulo se da cuenta de su progreso en el sendero de acceso, y de entre estos muchos se han indicado cinco. Más adelante, cuando estén organizadas las Escuelas de Meditación, vigiladas conscientemente por un Maestro en el plano físico, se llevarán registros del tiempo y de los métodos de contacto y se obtendrá así mucho conocimiento. Para finalizar, quiero indicar que la tarea del discípulo consiste siempre en evocar respuesta, y que el momento de la respuesta depende de su celo en el trabajo, de su consagración al servicio y de sus deudas kármicas. Cuando merezca cierta respuesta se manifestará en sus estrellas, y nada podrá entorpecerla o demorarla. Tampoco nada puede realmente apresurarla; por la tanto, el discípulo no necesita perder el tiempo en lamentaciones por falta de respuesta. Su parte consiste en obedecer las reglas, ajustarse a las fórmulas establecidas, reflexionar, adherirse inteligentemente a las instrucciones prescritas y trabajar definida y vehementemente para prestar servicio a sus semejantes. Cuando haya hecho todo esto, cuando haya acumulado el necesario material vibratorio en los tres cuerpos inferiores, cuando los haya alineado con el cuerpo egoico (aunque no sea más que por un breve minuto), quizás repentinamente pueda ver, oír y sentir una vibración. y entonces por siempre podrá decir que la fe está fusionada con la visión y la aspiración se ha convertido en reconocimiento.

CARTA IX

FUTURAS ESCUELAS DE MEDITACIÓN

1. La escuela básica.

2. Sus subdivisiones nacionales.

3. Ubicación, personal y edificios de la escuela.

4. Los grados y las clases.

26 de setiembre de 1920.

En esta carta me ocuparé de las Futuras Escuelas de Meditación; intentaré demostrar cómo se aplicará el entrenamiento y el desarrollo indicados en otras cartas; profetizaré respecto a lo que algún día será posible realizar y lo que todavía no es factible en manera alguna. Es conveniente mantener ideales elevados, porque la mente humana siempre mira hacia adelante y hacia una meta predestinada. Si lo que aquí voy a delinear les parece una visión imposible, se debe únicamente a que trato de presentar un ideal y proporcionar a la raza un objetivo muy digno de los mayores esfuerzos.

Observaciones preliminares.

Detengámonos un momento y establezcamos ciertos postulados respecto al presente, que en cierto modo nos prepara el terreno para una futura acción.

El valor de la meditación se está aceptando en todas partes. En los diarios se anuncian Escuelas de Concentración y los métodos de desarrollo mental. Pero la verdadera meditación es aún poco comprendida. La concentración no es más que la base sobre la cual se ha de construir el trabajo futuro. La estructura no puede ser todavía erigida debido a dos causas principales:

a. La incapacidad inherente al hombre, actualmente, para alcanzar el nivel causal y la conciencia de ese nivel.

b. La inexistencia de un Maestro en cuerpo físico, idóneo y competente, que enseñe el desarrollo realmente científico, meta de la verdadera meditación.

La turbulenta condición del mundo en el presente es barrera suficiente que impide la aceptación general del entrenamiento y el desarrollo científico de los vehículos.

Establezco aquí estas premisas como punto de partida. Es innegable que algunos individuos alcanzan la meta, otros llegan a dominar el sistema de meditación ocultista y obtienen el progreso deseado; pero éstos constituyen un número muy reducido, y más aún si se los compara con el vasto conjunto de seres humanos encarnados a un mismo tiempo. Esos pocos triunfaron por el esfuerzo realizado durante épocas y porque en vidas anteriores hollaron el sendero o estuvieron cerca del portal de la iniciación. Pero incluso el hombre de mediana inteligencia (producto, por ejemplo, de la civilización occidental), se halla muy lejos de estar preparado para el entrenamiento esotérico. Ahora se están haciendo experimentos, en muchos casos desconocidos para los entes mismos, a fin de ver cuán rápidamente el hombre puede ser impelido, a través de la experiencia y de un aceleramiento general del proceso evolutivo, hacia una condición donde no será peligroso darle más entrenamiento. Hay personas en muchos países civilizados que son supervisadas, aplicándoseles un método de estimulo e intensificación, que llevará a conocimiento de los Grandes Seres un cúmulo de información, la cual Les servirá de guía en Sus futuros esfuerzos para bien de la raza. Se trata especialmente de personas residentes en América, Australia, India, Rusia, Escocia y Grecia. También están bajo observación algunos individuos en Bélgica, Suecia y Austria. Si llegan a responder como se espera, formarán un núcleo que se irá expandiendo.

Futuras Escuelas de Meditación.

Al tratar este tema, como es nuestra costumbre, lo subdividiremos en diferentes acápites, a saber:

1. La verdadera y única escuela fundamental.

2. Sus subdivisiones nacionales.

3. La ubicación, el personal y los edificios de la escuela.

4. Los grados y las clases.

Ante todo quisiera hacer hincapié, en forma vehemente, que todo cuanto digo aquí es parte de un plan provisional, cuyo objeto es acelerar la evolución de la mente superior y controlar los cuerpos de los hombres por el poder del Dios interno. Este plan ha sido formulado teniendo en cuenta la clamorosa y urgente necesidad del mundo, donde las facultades mentales del hombre se están acrecentando fuera de toda proporción, si se las compara con el equilibrio emocional y su equipo físico. El rápido avance del conocimiento, la difusión de los sistemas pedagógicos, que pone el producto de numerosas mentes al alcance de los muy pobres, la capacidad de todos para leer y escribir, especialmente en los países de América y en las razas anglosajonas, han sido la causa de que se les plantee (casi diría inesperadamente) un problema realmente serio a los Grandes Seres.

El desarrollo mental debe ser una aspiración para todos, a condición de que vaya acompañado de estabilidad emocional y de un cuerpo sano. Pero ahora tenemos un desenvolvimiento mental, acompañado de inestabilidad astral y de un cuerpo físico débil, desnutrido y deficiente. De allí proviene el desorden, la falta de equilibrio, el oscurecimiento de la visión y las discusiones desproporcionadas. La mente inferior en lugar de ser un medio para un fin y un instrumento para ser utilizado, está en camino de convertirse en regente y tirano, impidiendo la actuación de la intuición y excluyendo la mente abstracta.

En consecuencia, los Maestros tienen en proyecto un movimiento, si puede cumplirse de alguna manera, cuyo objeto es metodizar la mente inferior valiéndose de los individuos mismos. Con este objetivo en vista, proyectan utilizar el entrante Rayo de Ley Ceremonial u Organización y el período inmediatamente coincidente, o el siguiente, al advenimiento del Gran Señor, para iniciar estas Escuelas (al principio en forma limitada e inconspicua) y llevar a la conciencia del hombre los cuatro puntos fundamentales siguientes:

a. La historia de la evolución del hombre, desde el aspecto mental.

b. La constitución septenaria del macro y del microcosmos

c. Las leyes que rigen al ser humano.

d. El método de desarrollo ocultista.

Este trabajo ya se ha iniciado.., por medio de las diferentes escuelas que existen actualmente… Constituyen los principios del plan. Cuando estén firmemente afianzadas, trabajen sin dificultades y sean reconocidas públicamente; cuando el mundo de los hombres haya sido matizado por ellas y por su énfasis subjetivo; cuando egresen de ellas escolares y obreros, políticos y científicos y también pedagogos que puedan hacer sentir su influencia en el medio ambiente, quizás llegue el momento para fundar con carácter exotérico la verdadera escuela de ocultismo. Con esto quiero significar que sí las primitivas escuelas y colegios desarrollan satisfactoriamente su trabajo, habrán demostrado al mundo de los hombres que lo subjetivo es la verdadera realidad y que lo inferior no es más que el escalón hacia lo superior. Esta realidad subjetiva, una vez admitida universalmente, permitirá fundar una cadena de escuelas internas.., que serán reconocidas públicamente. No obstante, será necesario tener siempre una sección esotérica y secreta, pues habrá ciertas verdades y hechos cuyo conocimiento es peligroso para el no iniciado; pero aquí quiero puntualizar que los misterios serán aceptados oportunamente como realidades, para que se reconozcan universalmente como metas y objetivos universales. Los aspirantes a estos misterios provendrán de escuelas que definidamente y bajo una experta guía, serán separados para las escuelas internas. Estas escuelas han existido antes y, con el girar de la rueda, volverán a la manifestación.

Quizás se pregunten ¿cuándo será? Ello depende de la humanidad misma y de todos ustedes, que con fe y aspiración trabajan en la iniciación del plan.

H. P. B. colocó la piedra fundamental de la primera escuela en este particular ciclo menor (que no obstante es relativamente importante, siendo un retoño de la quinta raza raíz, la aflorescencia del quinto principio). Ésta es la piedra clave. El trabajo de fundación de las diversas escuelas continúa, y las de ciencia mental tienen también su lugar. El plan avanzará como se desea si cada uno de los que reciben entrenamiento esotérico dedican todas sus fuerzas y energías a la tarea. Si se hace todo lo que es posible, cuando el Gran Señor venga con Sus Maestros, la tarea recibirá otro ímpetu y se expandirá y crecerá gradualmente, hasta convertirse en un poder en el mundo. Llegará el día en que las escuelas de ocultismo prepararán a los hombres para la iniciación.

27 de setiembre de 1920.

Hoy vamos a tratar el primero de los puntos enumerados, pues sólo cuando los cimientos están correctamente construidos se consigue que la superestructura reúna las condiciones requeridas.

La verdadera y única Escuela básica.

Es por lo tanto muy esencial hacer resaltar el hecho de que no importa cuales sean las escuelas subsidiarias. Escuela básica de ocultismo es aquella que tiene sus raíces en el sagrado centro del planeta, Shamballa. En este lugar, custodiada directamente por el Iniciador Uno, que es -aunque pocas veces se comprende- la expresión más elevada del Rayo de la Enseñanza en la tierra, existe lo que podría denominase la oficina central, para la tarea del entrenamiento disciplinario y educativo de la Jerarquía. Allí se halla el Chohan responsable de las distintas empresas, y ante Él son directamente responsables los Maestros que aceptan discípulos y los dirigentes de las diversas escuelas de ocultismo. Todo se desarrolla de acuerdo a una ley y orden.

Algo sobre lo que quiero hacer hincapié es que la Fraternidad de la Luz, representada por los Maestros del Himalaya, tiene representantes en otras partes, que realizan un trabajo específico bajo adecuada supervisión. Los teósofos creen ser los únicos depositarios de la Religión de la Sabiduría. Sin embargo no es así. En este momento particular (con el fin de desarrollar y ofrecer la oportunidad a la quinta subraza) la Fraternidad del Himalaya es el canal principal del esfuerzo, del poder y de la luz. Pero el trabajo que se realiza con otras razas prosigue simultáneamente, y numerosos proyectos, procedentes de la oficina central en Shamballa, se desarrollan paralelamente con la tarea de la Fraternidad del Himalaya. Tengan esto muy en cuenta porque es importante. La Escuela y la Logia del Himalaya se ocupan principalmente de Occidente, siendo la única escuela sin excepción, que deberá controlar el trabajo y el aporte de los estudiantes de ocultismo en Occidente. No aceptará de los discípulos trabajo competidor o extemporáneo, ni para beneficio de sus Instructores, sino para seguridad de sus discípulos. El peligro acecha en el sendero del estudiante de ocultismo, y los Adeptos del Himalaya saben cómo proteger adecuadamente a sus discípulos, siempre que se mantengan dentro de la periferia de Sus auras unidas y no se desvíen hacia otras escuelas. Todas las verdaderas escuelas de ocultismo exigen esto a sus discípulos, y los verdaderos Maestros esperan que ellos se abstengan de recibir al mismo tiempo otras instrucciones esotéricas. Los Maestros no dicen: “Nuestro método es el único correcto y verdadero”. Ellos dicen “mientras reciban nuestras instrucciones sería inteligente y prudente abstenerse de recibir entrenamiento de otra escuela o de otro Maestro”. Sí el discípulo lo desea tiene perfecta libertad de buscar otras escuelas y otros Instructores, pero primero tiene que romper sus anteriores conexiones.

La escuela central fundamental puede ser reconocida por ciertas características sobresalientes:

El carácter básico de las verdades que enseña, contenidas en los siguientes postulados:

a. La unidad de toda vida.

b. Las etapas graduales de desarrollo, reconocidas en el hombre, y las de su programa de estudios, que conducen al hombre de una expansión de conciencia a otra, basta alcanzar lo que llamamos perfección.

c. La relación que existe entre el micro y el macrocosmos y su séptuple aplicación.

d. El método de este desarrollo y el lugar que ocupa el microcosmos dentro del macrocosmos, revelado mediante el estudio de la periodicidad de toda manifestación y la ley básica de causa y efecto.

El énfasis puesto en la formación del carácter y en el desenvolvimiento espiritual, como base para el desarrollo de -todas las facultades inherentes al microcosmos.

Los requisitos exigidos a todos los discípulos afiliadas sin excepción, a fin de que -la vida de desenvolvimiento y desarrollo internos vaya a la par de una vida de servicio exotérico.

Las sucesivas expansiones de conciencia, resultantes del entrenamiento impartido, llevando al hombre paso a paso hasta hacer contacto con su Yo superior, su Maestro, su grupo egoico, el Primer Iniciador, el Unico Iniciador Supremo, hasta llegar al Señor de su Rayo y entrar en el seno de su “Padre que está en el cielo”.

Estas son las características sobresalientes que describen a la verdadera y única escuela fundamental.

Dicha escuela tiene tres ramas principales y una cuarta está en proceso de formación, de modo que se constituirán las cuatro ramas de esta cuarta ronda, y son las siguientes:

1. La rama del Trashimalaya.

2. La rama de la India meridional (éstas son ramas arias).

3. La rama que trabaja con la cuarta raza raíz, y tiene como guías a dos adeptos de la cuarta raza raíz.

4. La rama en proceso de formación, que tendrá su sede central en Occidente, en un lugar aún no revelado. Su objetivo principal es dar instrucción a los individuos vinculados con la venidera sexta raza raíz.

Estas ramas están y estarán, estrechamente interaliadas y trabajarán en íntima colaboración, estando controladas por el Chohan y enfocadas en Shamballa. Los guías de cada una de las cuatro ramas se comunican frecuentemente entre sí, sien do similares a la facultad de una maravillosa Universidad. Las cuatro escuelas se asemejan a los distintos y principales departamentos de una fundación -como las escuelas subsidiarias. La finalidad de todas es la evolución de la raza y llevar a los hombres ante el Único Iniciador. Los métodos empleados son fundamentalmente los mismos, aunque varían en detalle, debido a las características propias de cada raza y tipo y al hecho de que algunas escuelas trabajan predominantemente con un rayo y otras con otro.

La escuela del Transhimalaya tiene adeptos que ya conocen, y otros Cuyos nombres son desconocidos.

La Escuela de la India meridional trabaja especialmente con la evolución dévica y con la segunda y tercera subrazas de la rama aria.

La escuela del Himalaya trabaja con la primera, cuarta y quinta subrazas.

La rama de la cuarta raza raíz trabaja bajo el Manú de esa raza y Su hermano del Rayo de la Enseñanza. Su sede se halla en China.

El Maestro R. y uno de los Maestros ingleses se ocupan de la fundación grupal de la cuarta rama de la Escuela, con la ayuda del Maestro Hilarión. Reflexionen sobre los hechos mencionados, porque su significado es de gran importancia.

Mañana me ocuparé del futuro. Hoy me he ocupado de hechos actuales.

28 de setiembre de 1920.

Hoy consideraré el segundo punto. Para dilucidarlo tendré que internarme en el campo de la profecía. Sin embargo quisiera recordarles que al predecir lo que existirá en el futuro, quizás lo que se produzca no sea exactamente como se ha previsto. Por mi parte sólo pretendo dar los delineamientos de un gran plan general. La forma en que este plan se desarrollará en el futuro dependerá de la intuición o percepción elevada de los pensadores de la raza y de la capacidad de los egos encarnantes para aprovechar las oportunidades y cumplir con su destino.

Ayer traté de la verdadera y única escuela fundamental y de sus cuatro ramas. Hoy vamos a tratar de:

Las subdivisiones nacionales de la escuela única.

De entrada señalaré que no todas las naciones tendrán su escuela de ocultismo, pues ésta sólo se puede constituir y fundar a medida que el cuerpo causal nacional adquiere un determinado ritmo de vibración. Cuando el trabajo educativo de una nación llegue a cierta altura, puede emplearse el grupo mental de la nación como escalón para una mayor expansión y como base de la escuela de ocultismo. Resulta interesante observar que sólo las naciones que originalmente tuvieran escuelas de entrenamiento para los misterios (excepto tres), tendrán nuevamente durante las primeras etapas, escuelas nacionales. Las excepciones son:

1. Gran Bretaña.

2. Canadá y Estados Unidos.

3. Australia.

Estas excepciones podrían reducirse a una sola, el caso de Australia, porque las otras dos, en la época Atlante, tuvieron sus instituciones esotéricas cuando formaron parte del primitivo continente. En el girar de la rueda la tierra misma reencarna; los lugares entran en oscuración o pralaya, y vuelven a la manifestación, llevando en sí las semillas de lo que con el tiempo vibrará en forma similar, trayendo nuevamente a la existencia modos y formas similares de expresión.

Más adelante se verá, cuando sean fundadas las escuelas de ocultismo, que estarán situadas en los lugares donde persiste todavía el antiguo magnetismo, y en algunos casos se han conservado antiguos talismanes que la Fraternidad dejó con ese fin.

Las ramas, afiliadas a una de las cuatro divisiones centrales de la única fundación esotérica, existirán en los siguientes países:

1. Egipto. Una de las últimas escuelas a fundarse, será profundamente ocultista y avanzada y estará en comunicación directa con los grados internos. De ello trataré más adelante.

2. Estados Unidos. Tendrá una escuela preparatoria, en alguna parte del centro oeste meridional y un instituto de ocultismo subsidiario en California, en un lugar que se revelará más adelante. Será una de las primeras en abrirse cuando el Gran Señor inicie Su carrera terrena y probablemente antes de cinco años serán sembradas las semillas si los estudiantes captan correctamente el trabajo a realizar.

3. Habrá una Escuela para los países latinos, probablemente en Italia o sur de Francia; pero esto depende mucho del trabajo político y educativo, en el curso de los próximos diez anos.

4. Gran Bretaña. En uno de los lugares magnetizados de Escocia o Gales, se iniciará, dentro de poco, una rama para entrenamiento esotérico que abarcará el programa de estudio de los primeros grados. Luego de unos pocos años de existencia, una vez demostrada la efectividad del entrenamiento y después que Irlanda haya solucionado sus problemas internos, se abrirá allí, en uno de los lugares magnetizados, una escuela para grados más avanzados que preparará definitivamente para los misterios. En realidad, entrenará para recibir una iniciación superior y estará dirigida por el Bodisatva, preparando al discípulo de segundo rayo para la iniciación. La primera Escuela de Egipto será para quienes reciban la iniciación de primer rayo en Occidente.

Los que reciban la iniciación en la línea del Mahachohan o en la de tercer rayo, lo harán en una escuela ocultista avanzada, en Italia. De esta manera en Occidente habrá un centro donde se dará instrucción de acuerdo a las tres línea de acercamiento y preparará para los misterios internos.

5. Existirá también una escuela preparatoria en Suecia, para las razas nórdica y germánica que buscan el sendero. Después de existir ésta por algún tiempo, Rusia estará en condiciones de tener una sede para una escuela más avanzada, vinculada a la preparatoria de Suecia. En conexión con la escuela superior de Egipto habrá una escuela preparatoria en Grecia o Siria.

Por lo tanto, se ha proyectado establecer las escuelas detalladas más adelante, teniéndose en cuenta que primeramente serán fundadas las escuelas preparatorias y los primeros grados, que están ya en proceso de formación o lo estarán durante el período inmediato, precediendo la venida del Gran Señor. La fundación de otras vendrá como consecuencia de Su trabajo y el de Sus Maestros, y dependerá de lo que Ellos decidan y del éxito de los primeros esfuerzos

Grados preparatorios. Escuelas avanzadas

1. Grecia o Siria, preparatoria Egipto.

2. Centro oeste de Estados Unidos California.

3. Sur de Francia Italia.

4. Escocia o Gales Irlanda.

5. Suecia Rusia.

6. Nueva Zelandia Australia.

Se ha proyectado una escuela preparatoria para los egos avanzados de la cuarta raza raíz. Será supervisada por el Manú de esa raza y estará situada en Japón. con su rama esotérica en China occidental, constituyendo la séptima en el grupo de escuelas descritas.

No se ha planeado aún el establecimiento de ramas en Sudáfrica ni en Sudamérica. No ha llegado el momento, pero llegará en el próximo ciclo.

Debo advertirles que estas escuelas tendrán un comienzo muy modesto y serán establecidas de tal modo que parecerán demasiado insignificantes para llamar la atención. Se hará un primer ensayo con miembros de diversas escuelas esotéricas, como los de la sección esotérica del movimiento teosófico y otros. Ya se ha iniciado la tarea en Gran Bretaña, América y Australia y muy pronto se iniciará en Suecia. Las otras les seguirán dentro de poco.

Sólo se ha permitido publicar esta parte del Plan como un incentivo para quienes estudian con intensa aspiración y trabajan con gran empeño. Cada uno tendrá su lugar en el plan si se realiza el trabajo necesario, el cual consistirá en:

El esfuerzo de reconocer lo divino dentro de cada uno. De esta manera la verdadera obediencia ocultista, esencial en todo entrenamiento ocultista, será fomentada y desarrollada; no estará basada, como sucede a menudo, en la personalidad, sino en la comprensión instintiva de que existe un Maestro y en la disposición de seguirlo, como resultado del conocimiento de Sus poderes, la pureza de Su vida y objetivos y la profundidad de Sus conocimientos.

El esfuerzo para pensar en términos de grupo y claramente por sí mismo, sin depender de otros para las explicaciones aclaratorias.

El esfuerzo para purificar y refinar todos los cuerpos y convertirlos en servidores dignos de confianza.

El esfuerzo para equipar al cuerpo mental lo mejor posible y acumular en él hechos sobre los cuales ampliar el conocimiento.

Cuando se realicen tales cosas, grande será la oportunidad.

2 de octubre de 1920.

Mediante la rígida disciplina impuesta por uno mismo, llega oportunamente la perfección. Nada es demasiado insignificante para el discípulo, porque la meta se alcanza mediante el riguroso ajuste de los detalles en la vida del mundo inferior. El discípulo al acercarse al Portal, lleva una vida cada vez más difícil; la vigilancia ha de ser más estricta, y ha de obrar correctamente, sin considerar las consecuencias, luchar con cada cuerpo y subyugar cada uno de sus aspectos. Sólo mediante la total comprensión del axioma: “Conócete a ti mismo”, llega el conocimiento que permite al hombre aplicar la ley y conocer el mecanismo interno del sistema desde el centro a la periferia. Lucha, esfuerzo, disciplina y servicio dedicado, sin otra recompensa que la incomprensión y el abuso de los que vienen detrás, es la función del discípulo.

Hoy me ocuparé del tercer punto.

3. La ubicación, el personal y el edificio de la escuela de ocultismo.

Desde ya les recuerdo que gran parte de lo que podría decir sobre este tema lo omitiré porque no podrán comprenderlo. Formularé ciertas reglas y haré ciertas indicaciones fundamentales, que podrán aplicarse en el desarrollo final. No formularé ninguna regla que deba cumplirse, pues no es tal la ley ocultista. Al establecerse estas escuelas de ocultismo, en sus dos divisiones, preparatoria y superior, en los diversos centros designados, dependientes de una de las cuatro ramas de la verdadera y única Escuela Fundamental de Ocultismo, el trabajo se iniciará de manera que pase desapercibido. Los discípulos y egos avanzados, cuya tarea consista en hacer los preparativos necesarios, deberán descubrir por sí mismos el método, el lugar y el procedimiento. Todo debe ser forjado en la hoguera del esfuerzo y el experimento, y el precio a pagar será elevado, porque lo que así se obtiene, proporciona el residuo o núcleo sobre el cual se basará el trabajo posterior. Los errores no interesan, pues sólo sufre la transitoria personalidad. Lo importante es que haya aspiración y habilidad para emprender las cosas y capacidad para aprender las lecciones que los fracasos enseñan. Cuando los fracasos se consideran como valiosas lecciones, cuando el error se toma simplemente como advertencia para evitar un desastre y cuando el discípulo nunca pierde el tiempo en vana desesperación y en inútiles recriminaciones, entonces los Instructores observadores de la raza saben que el trabajo que el ego trata de realizar a través de cada aspecto del plano inferior, avanza en la forma deseada y que el éxito final es inevitable. Ahora me ocuparé de cada punto de nuestro tema, como ya se ha enumerado.

La ubicación. Esto es algo de suma importancia, pero diferirá según el lugar que se busque, sea para una escuela preparatoria o para una avanzada. Hablando en forma general (pues los requisitos nacionales varían mucho), las escuelas para trabajo preparatorio se situarán a una distancia razonable de algún gran centro poblado o ciudad, pero las de grado avanzado estarán más aisladas, y no serán tan fácilmente accesibles.

Vamos a considerar esto por un momento. Una de las cosas fundamentales que el novicio debe aprender, es descubrir el centro dentro de sí mismo, independientemente de lo que lo circunda, y preferentemente a pesar de ello. Es importante descubrir este centro antes de que el discípulo pueda pasar a grados superiores y trabajar en una escuela avanzada. Sobre todas las cosas, la escuela preparatoria se concentra en el desarrollo del triple hombre inferior, en su entrenamiento y servicio. Las escuelas avanzadas preparan definidamente para la Iniciación y se ocupan de las ciencias ocultistas, de impartir verdades cósmicas, del desenvolvimiento abstracto del discípulo y del trabajo en los niveles causales. En una, el trabajo se puede realizar mejor en el mundo de los hombres y en contacto con él; la otra, exige necesariamente un ambiente de relativa reclusión y libre de interrupciones. Podría expresarse mejor diciendo: los grados preparatorios se ocupan del interno reino de Dios, mientras que los avanzados amplían el entrenamiento hasta abarcar el externo reino del Dios. Por lo tanto, las primeras estarán situadas entre los activos hijos de los hombres a fin de que el estudiante pueda conocerse a si mismo mediante sus reacciones o interacciones, vinculándose a ellos en el servicio y en el esfuerzo. Las segundas serán para quienes han dominado parcialmente esas cosas y están preparados para aprender algo más sobre otras evoluciones y el cosmos. Hasta que el hombre no sea en gran medida dueño de sí mismo, no podrá trabajar sin peligro, por ejemplo, con la evolución dévica o angélica. En la escuela preparatoria aprende a adquirir este dominio; en la escuela avanzada se le podrán confiar otros contactos aparte del humano. En ambas la instrucción básica es la meditación en todos sus grados. ¿Por qué? Porque en las escuelas de ocultismo nunca se da información o instrucción precisa o un conglomerado de hechos, ni tampoco se emplean libros de texto exotéricos. El único objeto es encaminar al estudiante para que encuentre por sí mismo el conocimiento que necesita. ¿Cómo? Desarrollando la intuición por medio de la meditación y alcanzando cierta medida de control mental que permita descender la sabiduría de la Tríada al cerebro físico, vía el causal. Por consiguiente, en la escuela preparatoria se hará hincapié en la meditación que concierne a la mente, aplicándose la enseñanza impartida en este libro. Requiere un medio ambiente donde se puedan hacer muchos y variados contactos humanos, donde el estudiante tenga a su disposición el conocimiento concreto del mundo de los hombres (música, bibliotecas, conferencias, etc.), porque en la preparación para recibir el verdadero entrenamiento esotérico, lo primordial es equipar al estudiante astral y mentalmente. Una vez logrado lo antedicha en cierta medida, y cuando el guía clarividente de la escuela vea que la circunferencia del huevo áurico inferior se aproxima al punto esperado, el estudiante pasará a una escuela más avanzada y se le enseñará a establecer contacto con el centro cósmico desde su centro, y desde el punto dentro de sí mismo a expandir su conciencia hasta alcanzar la periferia del sistema macrocósmico y a abarcar todo cuanto vive, es decir, vive en sentido esotérico. Ello requiere, durante el período de entrenamiento, relativa reclusión, y esto lo proveerán las escuelas avanzadas. Por consiguiente, las escuelas preparatorias estarán situadas cerca de alguna gran ciudad, con preferencia próximas al mar o alguna gran extensión de agua, pero nunca dentro de la ciudad; se las situará en los confines de los centros de estudio dentro de la ciudad, y serán fácilmente accesibles. Las Escuelas avanzadas estarán lejos de los lugares densamente poblados de la tierra, con preferencia en las regiones montañosas, porque éstas tienen influencia directa sobre el ocultista y le imparten esa cualidad de fortaleza y firmeza, sus características predominantes, que deben ser también la del ocultista. El mar o las grandes extensiones de agua, cerca de la escuela preparatoria, le recordará constantemente al estudiante su trabajo principal, la purificación, mientras que las montañas inculcarán al estudiante avanzado la idea de la fuerza cósmica y mantendrán constantemente ante él, el pensamiento del Monte de la Iniciación, al cual pronto tratará de ascender. Mañana nos ocuparemos de un factor importante, el personal y cuerpo facultativo de la escuela y los tipos de edificios.

7 de octubre de 1920.

Consideraré hoy esa parte del tercer punto en la carta sobre las “Futuras Escuelas de Meditación”, que se ocupa del Personal de la Escuela. Este término incluye a supervisores y supervisados. El tema es necesariamente extenso. Como ya dije, las escuelas constarán, dondequiera estén situadas, de dos divisiones:

a. Una escuela preparatoria para los primeros grados de instrucción esotérica u ocultista, situada preferentemente cerca de una extensión de agua y próxima a alguna ciudad capital.

b. Una escuela avanzada para los últimos grados, la cual preparará para la iniciación e instruirá a los discípulos en las ciencias ocultas.

En consecuencia, verán que el personal de ambas escuelas será necesariamente diferente, así como los programas de estudio. Trataré cada tipo por separado y formularé ciertos fundamentos para los Instructores e instruidos.

Escuela de ocultismo preparatoria. Para el mundo externo no aparentará ser diferente de un instituto común. Habrán diferencias y aunque al principio el hombre mundano no las observe, el estudiante las percibirá durante el estudio y también en los planos internos. Los requisitos fundamentales para los Instructores son los siguientes:

El Rector de la escuela será un discípulo aceptado. Es esencial que el Maestro, que respalda el trabajo de determinada escuela sea capaz en todo momento de penetrar en la conciencia de esa escuela y, a través de ella, llegar al discípulo. El Rector debe actuar como medio de comunicación entre los estudiantes y el Maestro y como punto focal para que Su fuerza afluya a ellos. Debe actuar conscientemente en el plano astral durante la noche, y llevar el conocimiento al cerebro físico, pues parte de su trabajo se hará con estudiantes en el plano astral, conduciéndolos al Ashrama del Maestro, en determinados intervalos, para algún trabajo especial. Además deberá entrenarlos para que sean conscientes de esta función.

Bajo su guía trabajarán seis instructores, de los cuales por lo menos uno debe ser clarividente consciente, capaz de ayudarlo e informarlo respecto al desarrollo áurico de los estudiantes; además debe ser capaz de valorar los colores y la expansión de los vehículos de los estudiantes y colaborar con el Rector en la tarea de expansión y sintonización de esos vehículos. Estos instructores han de estar en el Sendero de Probación, incesantemente dedicados al trabajo de ayudar a la evolución y al servicio de algún Maestro. Se los elegirá con máximo cuidado, para suplementarse y complementarse mutuamente; constituirán en la escuela una Jerarquía en miniatura, una diminuta réplica, en el plano físico, del prototipo oculto. Como el trabajo de estos instructores consistirá en gran parte en desarrollar la mente inferior del estudiante y vincularla con la conciencia superior, y como la meta de sus esfuerzas será la construcción rápida del cuerpo causal, tendrán que ser hombres eruditos y de conocimiento, doctos en el conocimiento del Aula de Aprendizaje y capaces de enseñar y competir con los profesores preparados de las universidades del mundo.

En cada escuela el trabajo de estos siete hombres será ayudado por tres mujeres, elegidas por su capacidad de enseñar, su desarrollo intuitivo y ese toque espiritual y devocional que impartirán a la vida del estudiante. A estos diez instructores se les confiará el trabajo de inculcar en los estudiantes las esencialidades importantes, de supervisar la adquisición de los rudimentos de la ciencia y sabiduría ocultas y de desarrollar el siquismo superior. Los diez han de ser asiduos estudiantes de meditación, capaces de supervisar y enseñar a los estudiantes los rudimentos de la meditación ocultista, tal como se enseñan, por ejemplo, en este libro. Impartirán hechos ocultos y las leyes básicas que, en las escuelas avanzadas, serán sometidas a la práctica por el presunto iniciado. Enseñarán ejercicios de telepatía, comunicación causal, reminiscencias del trabajo realizado durante las horas de sueño y la recordación de las vidas pasadas, mediante ciertos procesos mentales, pues los instructores serán peritos en esas artes.

Por lo dicho verán que estos instructores estarán dedicados totalmente al entrenamiento y desenvolvimiento interno del triple hombre.

Con estas diez instructores trabajarán también otros, que tendrán a su cargo los diversos aspectos de la vida de los discípulos. Profesores competentes enseñarán y practicarán la ciencia exotérica, a fin de desarrollar al máximo la mente inferior, supervisada por los diez instructores que vigilan el desarrollo proporcional, y la aptitud del estudiante para practicar correctamente la meditación.

A la par de la instrucción, se exigirá de todos y de cada uno de los discípulos una vida de servicio mundial. Esto será estrictamente vigilado y anotado, sin embargo se ha de observar que no es obligatorio. El discípulo sabrá lo que se espera de él y lo que debe hacer para pasar a las escuelas más avanzadas. Su ficha escolar(donde se registra la condición de sus vehículos, su progreso y su capacidad de servir) estará a disposición del estudiante para ser analizada, pero para nadie más. Sabrá claramente dónde se encuentra, qué debe hacer y qué queda por realizar, y ha de decidir si ayudará en el trabajo mediante una estrecha colaboración. Se tendrá cuidado de quién se admita en la escuela, para evitar su expulsión por incapacidad o falta de interés, pero de esto me ocuparé más adelante al tratar de los grados y las clases.

Por lo tanto, tendrán diez instructores supervisores -siete hombres y tres mujeres- y un Rector, que será un discípulo aceptado. Supervisado por ellos trabajarán varios instructores que se ocuparán de la mente inferior, de equipar al discípulo mental, emocional y físicamente, y de que ingrese en la escuela avanzada en condiciones tales que pueda beneficiarse por las instrucciones allí impartidas. Señalaré que he descrito un ideal y presentado la escuela tal como se espera que sea con el tiempo. Pero, como en todo desenvolvimiento ocultista, los comienzos serán modestos y aparentemente de poca importancia. Mañana me ocuparé de las reglas que rigen la admisión de los estudiantes y del personal de las escuelas más avanzadas.

16 de octubre de 1920.

Hoy considerare:

El personal de las escuelas avanzadas y las reglas de admisión, en la preparatoria y la avanzada. Las reglas de admisiones serán en gran parte técnicas.

Lo primero que voy a decir aquí, es que habrá pocas escuelas avanzadas y ello durante largo tiempo. El personal de las mismas, por lo tanto, será reducido… Al frente de la escuela habrá siempre un Iniciado de primero o segundo grado, pues la finalidad de la escuela consistirá en preparar aspirantes a la primera iniciación. Esto necesariamente requiere un guía iniciado, nombrado por el Maestro a cargo de la escuela, siendo, dentro de los confines de la misma, única autoridad y juez. Los riesgos del entrenamiento esotérico son demasiado serios para permitir frivolidades, y lo que ordena el Rector debe ser obedecido; pero esta obediencia será voluntaria y no obligatoria, porque cada discípulo comprenderá la necesidad y prestará obediencia por reconocimiento espiritual. Como ya dije, las diferentes escuelas ocultistas serán prácticamente escuelas de rayo, el personal de instructores pertenecerá a determinado rayo o a su complementario, y los estudiantes pertenecerán al mismo o a su complementario. Por ejemplo, si la escuela es de segundo rayo, como se intenta que sea la de Irlanda, habrá en instructores y estudiantes de los rayos segundo, Cuarto y sexto; además habrá, por lo menos, un instructor de quinto rayo en cada escuela de ocultismo. Si ella es de primer rayo, el personal y los estudiantes serán de primero, tercero y séptimos rayos y también habrá entre ellos un instructor de quinto rayo.

Supervisados por el Rector iniciado, habrá otros dos instructores que serán discípulos aceptados, y sus estudiantes deben haber agresado de la escuela preparatoria y aprobado los grados inferiores. Probablemente estos tres serán los únicos instructores, porque tendrán pocos discípulos a su cargo y el trabajo del instructor es de supervisión más que didáctico, pues el ocultista es esotéricamente autodidacta.

La mayor parte de su trabajo se limitará a los planos internos y lo harán en la reclusión de sus habitaciones privadas más bien que en las aulas con los estudiantes. Se supone que estarán preparados para trabajar por si mismos y hallar por si solos el camino al portal de la iniciación. El trabajo de los instructores será el de consejero; estarán siempre dispuestos a responder a las preguntas y a supervisar el trabajo iniciado por el estudiante mismo y no impuesto por el instructor. Parte del trabajo de los instructores consistirá en la estimulación de la vibración, el alineamiento de los cuerpos, la supervisión del trabajo en los planos internos, la afluencia de fuerza, la protección del peligro mediante métodos esotéricos, además de supervisar la necesaria y constante meditación. A intervalos conducirán a los discípulos ante el Maestro, aconsejarán respecto a su ingreso en los distintos grados del discipulado, informarán sobre la cualidad de su vida de servicio y los ayudarán en la construcción de su vehículo búdico, que estará en embrión al recibir la primera iniciación. Estos instructores supervisarán también la aplicación práctica de las teorías respecto a otra evolución, la dévica o angélica, formulada en las escuelas preparatorias; vigilarán la forma en que el estudiante manipula la materia y aplica las leyes de la construcción; será protegido, en lo posible, en su contacto con las evoluciones subhumanas y superhumanas, y le enseñarán a aplicar la ley y a trascender el karma. Mediante su instrucción le permitirán recobrar el conocimiento adquirido en vidas anteriores y leer los archivos akásicos. Como verán, en estas escuelas, el estudiante es quien inicia y efectúa el trabajo, supervisado y protegido por los instructores. Su progreso y el tiempo de permanencia en la escuela dependen de su propio esfuerzo y su capacidad de iniciativa.

Las reglas que rijan la admisión en la escuela preparatoria serán más o menos las siguientes. (Téngase en cuenta que sólo indico probabilidades, no hechos establecidos y comprobados).

1. El estudiante deberá estar libre de obligaciones kármicas y emprender los cursos sin abandonar otros deberes ni vínculos familiares.

2. No habrá cuotas ni transacciones monetarias. El estudiante atenderá su propio sostenimiento y se ganará la vida mientras estudie. Las escuelas en ambas divisiones se sostendrán con contribuciones voluntarias y mediante el conocimiento de las leyes de oferta y demanda, esotéricamente interpretadas.

3. El estudiante deberá estar a la altura de las normas pedagógicas de su época y generación, y demostrará aptitudes para alguna línea de pensamiento.

4. El estudiante, antes de ser aceptado, debe demostrar a la visión clarividente, que posee alguna coordinación y alineamiento y un cuerpo causal de cierto grado o cualidad. Los instructores de ocultismo no pierden tiempo con quienes no están preparados. Únicamente cuando brilla la luz interna y el cuerpo causal posee cierta capacidad, el estudiante puede beneficiarse con los estudios. Por lo tanto el Rector de la escuela dará el veredicto final de si se lo acepta o no. Esa palabra será definitiva, y pronunciada después que el Rector de la escuela lo haya inspeccionado debidamente por medio de la visión causal y clarividente, y luego de haber consultado al Maestro.

5. El estudiante debe haber demostrado, en un período previo de servicio, su capacidad para trabajar en grupo y pensar en forma colectiva.

6. Se investigarán sus encarnaciones anteriores, cuyo estudio ayudará al Rector a tomar su decisión final.

7. El estudiante deberá tener más de veintiún años de edad y menos de cuarenta y dos.

8. Su cuerpo etérico deberá estar en buenas condiciones y ser un buen transmisor de prana, libre de enfermedades o deformaciones físicas que puedan entorpecerlo.

Éstas son reglas fundamentales que es posible darles ahora. Habrá otras, y surgirán ciertas dificultades durante la selección.

Las reglas para el ingreso en escuelas avanzadas son menos en número, pero más esotéricas. Los estudiantes se seleccionarán en las escuelas preparatorias una vez aprobados los grados, pero la selección no dependerá del desarrollo mental ni de la asimilación del conocimiento concreto, sino de la comprensión interna, del entendimiento ocultista, de la cualidad del tono de su vida, tal como vibra en el mundo interno, del brillo de la luz interna y de su capacidad para el servicio.

Esto basta por hoy; mañana trataré la última parte de este tercer punto, los edificios de las escuelas.

17 de octubre de 1920.

Hoy trataremos los dos tipos de edificios para las escuelas de ocultismo; poco puede decirse sobre ello y sólo darse un delineamiento general, porque las condiciones del clima y la amplitud deseada de las escuelas variarán grandemente, como también el consiguiente planeamiento…

Los edificios de las escuelas preparatorias no serán muy diferentes de los institutos comunes del mundo exotérico. Se impondrá una sola condición: que los estudiantes residan dentro de los limites de la escuela, y cada uno ocupe una habitación. El tipo de edificio no importa, con tal que se cumplan tales condiciones. Las habitaciones no se comunicarán entre sí, sino por un corredor central. Cada una constará de tres compartimentos pequeños, aunque con sus propias características: Un compartimento servirá de morada y estudio, otro será el baño y el tercero se utilizará exclusivamente para la meditación, donde tendrá las imágenes de los Grandes Seres cubiertos con una cortina y una alfombra o un asiento, una cama turca, donde descansará el vehículo físico durante ciertos ejercicios, y un pequeño taburete frente a los retratos de los Maestros, sobre el cual habrá un sahumador y un vaso para ofrendas florales.

Los instructores residentes vivirán con los estudiantes; las mujeres se harán cargo de los estudiantes femeninos y los hombres de los masculinos. El Rector de la escuela vivirá solo, en casa aparte, la cual tendrá, además de sus habitaciones particulares, una sala de recibo de pequeñas dimensiones para la recepción individual y otra más grande para reuniones generales, más un santuario donde se reunirá todo el grupo de estudiantes.

Los edificios para las escuelas avanzadas, aunque no nos conciernen mucho todavía, tendrán en su construcción muchas cosas de significado oculto para quienes tengan ojos para ver. La característica principal de la escuela de ocultismo avanzada, será el templo central en forma circular, el que contendrá un santuario privado para cada estudiante (que, como recordarán, serán pocos), al cual se entrará por la parte posterior, cerrada por una puerta y una cortina, y se comunicará con el santuario central, donde se celebrarán las reuniones grupales.

En el piso de este amplio santuario central se trazará un triángulo, dentro del Cual se sentará el grupo; en los tres espacios fuera del triángulo habrá mesas que contendrán varios símbolos y algunos libros fundamentales sobre simbolismo, así como grandes pergaminos, en los que se dibujarán símbolos cósmicos.

El color de este santuario dependerá del rayo que representa. Las cortinas de separación tendrán también el color del rayo y la cortina de cada santuario individual llevará el signo natal del estudiante -su signo, su signo ascendente y los planetas regentes.Estas cortinas serán propiedad del discípulo, lo mismo que el asiento o alfombra, los cuales tendrán el símbolo de su rayo egoico y el de su personalidad.

En la pared del gran corredor central estarán trazados los signos del zodíaco. Las cuatro entradas representarán los cuatro Maharajáes.

Una pared cuadrada circundará todo, incluyendo un jardín, que será cuidado por los estudiantes. Sólo tendrá una entrada sobre la parte norte. Fuera de ella habrá pequeños edificios que no albergarán más que a tres estudiantes, y una casa donde residirán los tres instructores. El Rector iniciado tendrá también su residencia particular, que se caracterizará por una torre abovedada, situada en un costado. Esta torre servirá a dos objetivos: será el lugar de instrucción astronómica y astrológica, conteniendo los más modernos aparatos científicos para el estudio de los planetas y de la vida microcósmica. Servirá también como seguro albergue para esos estudiantes que puedan dejar conscientemente sus cuerpos físicos y actuar en otra parte del plano físico.

Esto es todo lo que puedo adelantar. Tomen nota, vigilen y esperen el momento en que se materializará el ideal.

29 de octubre de 1920.

Trataremos ahora el cuarto punto, y al dilucidarlo diré algo respecto a la escuela de ocultismo preparatoria, pero muy poco sobre la avanzada. Este cuarto punto se refiere a los grados y clases.

Los grados y clases.

Anteriormente me referí al programa de las escuelas preparatorias y vimos que se relaciona, en gran parte, con el desarrollo de la mente inferior, con la construcción de los cimientos sobre los cuales se edificará el trabajo posterior y con la formulación, el estudio y la memorización de las teorías y leyes ocultas, las cuales servirán de base al verdadero ocultista para su trabajo práctico. Además hemos visto que gran parte de lo que se enseñó se halla necesariamente vinculado con la enseñanza exotérica del mundo, y es imprescindible que la escuela esté en estrecho contacto con los centros del pensamiento moderno. Ahora procuraré demostrar ciertas cosas que aparecerán en el plan de trabajo del estudiante y describiré el método por el cual será gradualmente conducido hasta ser apto para ingresar en una escuela más avanzada. Como de costumbre, dividiremos el tema en tres secciones:

a. Temporada de estudio.

b. Tipo de trabajo.

c. Transformación de las facultades potenciales en poderes activos, mediante la práctica.

a. Temporada de estudio.

Todo el trabajo de la escuela estará basado en el conocimiento oculto del tiempo y las estaciones y se ajustará estrictamente a dos cosas: 1. El año escolar será dividido en dos períodos; en el primer período los estudiantes se dedicarán activamente a adquirir conocimientos, correspondiendo a la época en que el sol se desplaza hacia el norte, o sea el primer semestre del año; en el segundo (separado del primero por un intervalo de seis semanas) se dedicarán a asimilar y a poner en práctica lo aprendido en el anterior. Durante los primeros meses del año el estudiante pasará por un sistema drástico de recepción, aprendizaje, intenso estudio, acumulación de hechos y conocimientos concretos. Asistirá a conferencias, consultará muchos libros, experimentará en el laboratorio y, con ayuda del telescopio y del microscopio, ampliará el campo de su visión y acumulará en su cuerpo mental un vasto depósito de datos científicos.

Durante las seis semanas de vacaciones se le recomendará al estudiante que descanse completamente de todo esfuerzo mental, salvo el relacionado con la práctica de la meditación ocultista que le fue asignada. Mentalmente seguirá el ciclo y entrará en un pralaya temporario. Al final de las seis semanas volverá a su trabajo a fin de sistematizar el cúmulo de informaciones, completar la comprensión de los hechos anteriormente estudiados, practicar esa parte permitida de la ciencia oculta, con la finalidad de llegar a ser más eficiente y descubrir sus puntos débiles. Durante el “período de oscuridad” del año, escribirá los temas y ensayos, los libros y artículos que contendrán el producto de las informaciones asimiladas- La escuela publicará anualmente el mejor de estos libros para uso del público. De esta manera el estudiante servirá a su época y generación y trasmitirá a la raza el conocimiento superior. 2. En forma análoga sus estudios mensuales estarán dispuestos de modo que la parte más difícil (que se ocupa de la mente superior) se emprenderá durante ese período del mes que se denomina luminoso, mientras que el período oscuro será dedicado a las cosas relacionadas con la mente inferior y a un esfuerzo por retener lo adquirido durante las semanas precedentes. El día también se dividirá en períodos establecidos; las primeras horas se dedicarán a los estudios más abstractos y ocultos, la segunda parte del día a trabajo práctico.

La base de todo crecimiento oculto es la meditación, o los periodos de gestación silenciosa, durante los cuales el alma se expande en el silencio. En consecuencia, para cada estudiante habrá tres períodos de meditación durante el día, a la salida del sol, al mediodía y a la puesta del sol. Durante la primera parte de asistencia a la escuela, estos períodos durarán treinta minutos cada uno. Más adelante dedicará una hora a la práctica de la meditación ocultista, tres veces al día; durante el último año se espera que dedique cinco horas cada día a la meditación. Cuando sea capaz de hacer esto y obtener resultados, podrá ingresar en la escuela avanzada. Es la gran prueba y la marca de quien está preparado.

El horario de la escuela comenzará a la salida del sol y terminará a la puesta del sol. Luego de esto y una hora después de los otros dos períodos de meditación, se le permitirá descansar, comer y distraerse. Deberá retirarse a descansar a las diez de la noche, después de recapitular cuidadosamente durante media hora sobre el trabajo diario y de llenar ciertas planillas para completar su ficha.

El tiempo de estadía del estudiante en la escuela dependerá de su progreso, de su poder interno de asimilación y de su vida externa de servicio y también de su etapa de evolución al ingresar en la escuela. Los que recién entran en el sendero de probación, permanecerán en ella de cinco a siete años y en algunas ocasiones quizás más; los antiguos discípulos y los que han recibido la iniciación en vidas anteriores, permanecerán poco tiempo, completarán el programa con rapidez, simplemente para aprender a extraer y aplicar el conocimiento anteriormente adquirido. Su período de permanencia será de uno a cinco años, generalmente tres. Su conocimiento innato será desarrollado por medio del estimulo para que enseñe a los hermanos más jóvenes. El estudiante egresa de la escuela, no como resultado de su examen exotérico sino simplemente por la notificación del Rector de la escuela, el cual funda su decisión en el examen esotérico de sus cuerpos, por la claridad de los colores de su aura, por el tono que emite su vida y por la clave de su vibración.

b. Tipos de trabajo.

Primero, y principalmente, se debe practicar la meditación según se explica en estas cartas, y como lo asigne el Rector de la escuela. Una o dos veces al año el Rector iniciado de la escuela, a la que está vinculada la escuela preparatoria, examinará a los estudiantes y, previa consulta con el Rector, asignará una meditación específica ajustada a las necesidades de cada estudiante. Una vez al año, el Maestro responsable de ambas escuelas también los examinará y comunicará al Rector los ajustes que deben hacerse. (Les recordaré que la relación de Maestro a discípulo es de carácter privado, y aunque Él esté en continuo contacto con sus discípulos en forma privada, de ninguna manera afecta su análisis autorizado del conjunto de auras del grupo de la escuela.)

Segundo, se hará un estudio graduado y científico del microcosmos, que comprenderá las siguiente materias, utilizándose el microscopio cuando sea necesario.

El Microcosmos:

a. Anatomía, fisiología y biología elementales.

b. Etnología.

c. Estudio del cuerpo etérico y los temas relacionados: la vitalidad y el magnetismo.

d. Estudio de la geología, del reino vegetal o botánica, y del reino animal.

e. Estudio de la historia del hombre y el desarrollo de la ciencia.

f. Estudio de las leyes del cuerpo microcósmico.

El Macrocosmos:

a. Estudio de las leyes de la electricidad, del Fohat, del prana y de la luz astral.

b. Estudio de astronomía y astrología.

c. Estudio de la cosmogonía oculta.

d. Estudio de la jerarquía humana.

e. Estudio de la evolución dévica.

f. Estudio de las leyes del sistema solar.

g. Estudio de la telepatía, de la creación mental y de la psicometría.

La Mente:

a. Estudio del plano mental.

b. Estudio de las leyes del fuego.

c. Estudio del cuerpo causal.

d. Estudio del quinto principio.

e. Estudio del color y del sonido.

Síntesis:

a. Estudio del espíritu-materia-mente.

b. Estudio de los números y de la simbología.

c. Estudio de las matemáticas superiores.

d. Estudio de las leyes de la unión.

e. Estudio de las leyes del sexo.

Desarrollo síquico:

a. Estudio del ocultismo práctico.

b. Estudio del siquismo.

c. Estudio de la luz astral y de los registros akásicos

d. Estudio de la mediumnidad y de la inspiración.

e. Estudio de las vidas pasadas.

f. Estudio de los centros macro y microcósmicos.

Trabajos prácticos:

a. Servicio prestado a la raza.

b. Estudio del trabajo grupal.

c. Trabajo de recapitulación.

d. Trabajo sobre los cuerpos sutiles, a fin de producir continuidad de conciencia.

e. Estudio de la magia.

f. Estudio del séptimo rayo.

Como podrán ver, cuando el estudiante ha completado el programa mencionado será un mago en potencia y un miembro en embrión de la Fraternidad de la Luz. Estará equipado y preparado para ingresar en la escuela avanzada, donde se le enseñará a utilizar el conocimiento adquirido; se desarrollarán científicamente sus centros para que llegue a ser un síquico consciente de tipo mental; se lo entrenará para controlar y hacer contacto con las evoluciones inferiores y a colaborar con otras evoluciones, tales como la dévica, donde sus cuerpos se alinearán y ajustarán de manera que al término del período (que será de dos a tres años) podrá presentarse ante el Iniciador.

c. Potencias convertidas en poderes.

El tercer tipo de trabajo está basado en el programa precedente y trata directamente del desarrollo individual. Abarca los siguientes temas:

a. Alineamiento de los cuerpos, teniendo en cuenta el contenido egoico.

b. Construcción del antakarana y desarrollo de la mente superior.

c. Desarrollo de la intuición, y el definido despertar espiritual del estudiante.

d. Estudio de la vibración, rayo, color y tono del estudiante.

e. Refinamiento consciente de todos los cuerpos, empezando por el físico.

Cuando se hayan estudiado debidamente estos tópicos y puesto en práctica todo el conocimiento adquirido, los poderes inherentes al alma se convertirán en poderes conscientes. Ante todo se hará hincapié en el hecho de que el mago blanco pone todo el poder y conocimiento al servicio de la raza. Su desenvolvimiento interno se ha de expresar en términos de servicio, antes de permitírsele ingresar en la escuela avanzada.

He indicado bastante para proporcionarles un amplio campo donde hacer interesantes conjeturas.

CARTA X

LA PURIFICACIÓN DE LOS VEHICULOS

1. El cuerpo físico.

2. El cuerpo emocional.

3. El cuerpo mental.

7 de noviembre de 1920.

En la época presente urge la necesidad de poseer instrumentos probados. Cuando Quienes guían la evolución humana en este período, escudriñan la raza en busca de esos instrumentos, ven que muy pocos están preparados para el servicio requerido. Pero también ven que algunos podrían, con cierto entrenamiento, satisfacer la necesidad en forma bastante adecuada.

A medida que la evolución avanza, cambia la polarización de la raza. Los hombres están ahora polarizados principalmente en su cuerpo emocional -están regidos por los sentimientos, los deseos y las preocupaciones de la personalidad. El cuerpo emocional es el punto focal de la personalidad, actuando como receptor y distribuidor de todo cuanto a ella concierne, siendo el punto de unión de lo superior y lo inferior. Es análogo a una terminal de línea férrea de mucho tránsito, que recibe carga de todas direcciones, y las descarga en la gran ciudad de la vida personal en el plano físico. A medida que progresa, cambia el escenario a un punto más elevado, y el cuerpo mental se convierte en punto focal. Más adelante el cuerpo causal se convierte en una unidad importante y aún más tarde, se produce el sacrificio final de ese cuerpo, hasta que el hombre, despojado de todo cuanto vibra en respuesta a los tres mundos, habrá terminado con todo lo relativo a la vida personal. Sólo queda la vida del Espíritu, y la entrega voluntaria de la vida para ayudar al mundo.

En la tarea de acelerar el proceso evolutivo, ciertas cosas deben ser realizadas antes de que el hombre pueda ser utilizado como instrumento de confianza, noble como acero templado, para ayudar a la raza. No olviden que por regla general, el hombre (una vez probado y experimentado) es el mejor instrumento, porque abarca totalmente la conciencia de la raza y se introduce en los problemas diarios en forma más completa que un Ego de un periodo anterior. Por eso los Maestros desean utilizar a quienes viven ahora, a fin de curar las heridas de la doliente generación actual. Qué es lo que debe hacerse? Lo que voy a exponer no tiene nada de extraordinario, pero contiene ideas para que reflexione todo aquel que desea ayudar… Al preparar un alma para prestar servicio, los Guías de la raza deben ocuparse de cada uno de los cuerpos.

Entrenamiento del cuerpo físico.

Esto implica ciertas condiciones precisas:

La construcción con materia de los subplanos superiores y la eliminación de la materia inferior y más burda. Esto es necesario porque resulta imposible, para quienes poseen cuerpos toscos, hacer contacto con una vibración elevada. Al Ego le es imposible trasmitir el conocimiento y guía superiores por medio de un cuerpo físico burdo, y también a las elevadas corrientes del pensamiento hacer impacto sobre un cerebro poco evolucionado. Por eso el refinamiento del cuerpo físico es esencial, efectuándose de varias maneras, todas razonables y útiles.

Alimentos puros. Esto requiere un régimen vegetariano elegido con inteligente discernimiento; alimentación basada en vegetales y frutas que vitalicen; selección cuidadosa de los alimentos; evitar comer demasiado, pues un poco de alimento puro perfectamente asimilado es todo lo que el discípulo necesita. Se preguntarán, ¿qué alimento? Leche, miel, pan integral, todos los vegetales en contacto con el sol, naranjas (sobre todo naranjas), bananas, pasas, nueces, algunas patatas, arroz integral y, repetiré, comer la cantidad justa para asegurar la actividad.

Limpieza. La condición vital es el abundante uso del agua, interna y externamente.

Dormir. Se debería dormir siempre entre las diez de la noche y las cinco de la mañana, y en lo posible al aire libre.

Luz solar. Se ha de procurar estar frecuentemente en contacte con el sol y con la vitalización que proviene de sus rayos. El sol mata los gérmenes y libra de las enfermedades.

Cuando son atendidas debidamente estas cuatro condiciones se desarrolla un proceso efectivo de eliminación y, en unos cuantos años, el cuerpo físico habrá cambiado su polarización gradualmente, hasta obtener finalmente un cuerpo compuesto de materia del subplano atómico… Esto puede tomar varias encarnaciones, pero hay que tener en cuenta que en cada nueva encarnación, se toma un cuerpo de la misma calidad (si lo puedo expresar así) del que se ha abandonado al morir. De manera que nunca se pierde tiempo construyendo. Eventualmente se dispondrá de otros dos métodos, mediante los cuales se efectuará un refinamiento más rápido:

El empleo de luces de color. Se aplican al cuerpo del discípulo, produciendo el desalojo y la estimulación simultánea de los átomos, lo cual no podrá hacerse hasta no disponer de más datos sobre los rayos. Conocido el rayo a que pertenece el hombre, el estímulo se obtendrá aplicando su propio color. Se efectuará una reconstrucción empleando su color complementario, y la desintegración de materia indeseable se obtendrá aplicando un color antagónico. Este conocimiento será comunicado más adelante a los grandes grupos que custodian los Misterios, la Iglesia y la Masonería. No ha llegado aún el momento. Esperen. Una vez que los Misterios se establezcan, parte de la información estará en manos de las dos instituciones mencionadas.

El estimulo por la música. Ciertos sonidos desintegran y despiertan; otros estimulan y atraen. Cuando se conoce la clave de la vida de un hombre y se sabe el sonido a que responde, es posible utilizar el sonido para el refinamiento. Lo único que pueden hacer ahora, quienes tratan de servir, es ocuparse de las cosas esenciales mencionadas y procurar establecer contacto con la vibración superior.

Deseo explicar otro punto: en el manejo de la electricidad se halla oculto mucho de lo que concierne a la vivificación de los cuerpos, y ahora especialmente el etérico. El sol es principalmente útil para vitalizar el etérico. El calor del sol es fuerza eléctrica adaptada a las necesidades de la inmensa mayoría de seres en todos los reinos de la naturaleza. A medida que se progresa, podrá intensificarse esta fuerza en casos individuales. En esto reside uno de los secretos de la iniciación. El Cetro de la Iniciación actuaba antiguamente como conductor de esta fuerza, llevándola a los centros del iniciado, pues estaba construido de manera que respondía a este propósito. Hoy, en una vuelta más elevada de la espiral, sirve para llenar la misma necesidad y objetivo, pero el método de aplicación es lógicamente diferente, debido al cambio de polarización de la raza, pues esta ya no es física sino emocional o mental. El método de aplicación difiere para los tres cuerpos, por eso se guarda el secreto, pues contiene el misterio.

Refinamiento del cuerpo etérico.

Coincide con el del cuerpo físico. El método consiste, principalmente, en vivir expuesto a la luz del sol, en protegerse del frío y en la asimilación de cierta combinación de vitaminas, que muy pronto se le proporcionará a la raza. Su combinación será explicada, y se proporcionarán en forma de comprimidos o tabletas que afectará directamente al cuerpo etérico. Esto ocurrirá hasta que la ciencia reconozca al vehículo etérico y lo incluya, definitivamente, en la enseñanza dada en las facultades de medicina. El estudio de las enfermedades etéricas, congestión y atrofiamiento, no tardará mucho en ser oficializado y dará origen a la adopción de determinados tratamientos y fórmulas. Como anteriormente dije, todo lo que se puede hacer ahora, a fin de sensibilizar al cuerpo físico dual, es aplicar las reglas mencionadas y dejar que el tiempo haga el resto.

Refinamiento del cuerpo emocional.

Aquí el procedimiento es diferente. El cuerpo emocional es meramente un gran reflector; toma el color y el movimiento de lo que lo circunda; recibe la impresión de todo deseo transitorio; hace contacto con cada capricho y fantasía del medio ambiente; cualquier corriente lo moviliza; todo sonido lo hace vibrar, a menos que el aspirante impida tal condición y lo entrene para recibir y registrar nada más que las impresiones que llegan del nivel intuitivo, vía el Yo superior y, por consiguiente, del subplano atómico. El objetivo del aspirante será entrenar el cuerpo emocional a fin de que llegue a ser límpido y claro como un espejo y un perfecto reflector, procurando que refleje sólo el cuerpo causal, tome únicamente el color que ordena la gran Ley y se mueva en determinada dirección, no según soplen los vientos del pensamiento o lo agiten las olas del deseo. ¿Con qué palabras describiremos el cuerpo emocional? Con éstas: quieto, sereno, imperturbable, tranquilo, en reposo, limpio y claro como un espejo bruñido de superficie pareja; un reflector límpido que trasmita con exactitud los anhelos, deseos y aspiraciones del Ego, no los de la personalidad. ¿Cómo obtenerlo? Por varios medios, algunos dirigidos por el aspirante y otros por el Maestro:

a. Vigilando constantemente todos los deseos, móviles y anhelos que aparecen en el horizonte diariamente y, por consiguiente, haciendo resaltar los de orden superior, inhibiendo los de orden inferior.

b. Intentando constante y diariamente establecer contacto con el Yo superior, y reflejar en la vida sus deseos. Al principio se cometerán errores, pero poco a poco el proceso constructivo progresará y la polarización del cuerpo emocional se transferirá gradualmente a cada subplano hasta llegar al atómico.

c. Destinando determinados períodos diarios a aquietar el cuerpo emocional. En la meditación se hace mucho hincapié sobre el aquietamiento de la mente, pero debe recordarse que el apaciguamiento de la naturaleza emocional es el paso preliminar para el aquietamiento de la naturaleza mental; uno sucede al otro, y es prudente empezar por el primer peldaño de la escala. Cada aspirante tiene que descubrir por sí mismo a qué vibraciones violentas cede más fácilmente, ya sea temor, preocupación, deseos personales de cualquier índole, amor personal a alguien o a algo, desaliento, excesiva sensibilidad a la opinión pública. Entonces el aspirante debe sobreponerse a tal vibración, imponiéndole un nuevo ritmo, para eliminar y construir definitivamente.

d. Trabajando sobre el cuerpo emocional durante la noche, bajo la dirección de Egos más avanzados, que trabajan guiados por un Maestro. El estímulo o el aminoramiento de la vibración se obtiene mediante la aplicación de ciertos colores y sonidos. En esta época particular, dos colores se aplican a muchas personas, con el determinado propósito de sintonizar el centro laríngeo con el más elevado de la cabeza, siendo ellos el color violeta y el oro.

Recuerden que la tarea es gradual. A medida que la polarización asciende, el momento de transición de un subplano a otro se destaca por ciertas pruebas aplicadas durante la noche. Es lo que podríamos llamar una serie de pequeñas iniciaciones que eventualmente culminará en la segunda gran iniciación, la cual marca el perfecto control del cuerpo de las emociones.

Cuatro pequeñas iniciaciones culminan en la iniciación propiamente dicha. Las iniciaciones del plano emocional, denominadas respectivamente de la tierra, del fuego, del agua y del aire, culminando en la segunda iniciación. La primera iniciación señala el mismo punto de realización en el plano físico. Cada iniciación indica la adquisición de cierta proporción de materia atómica en los cuerpos. Las cuatro iniciaciones anteriores a la de adepto, indican respectivamente la adquisición de una cantidad proporcional de dicha materia, por ejemplo: en la primera iniciación, una cuarta parte de materia atómica; en la segunda, una mitad, y así sucesivamente hasta la culminación. Como la intuición (o budi) es el principio unificador que lo fusiona todo, en la cuarta iniciación los vehículos inferiores desaparecen y el adepto permanece en su cuerpo intuitivo. Allí crea su cuerpo de manifestación.

Refinamiento del cuerpo mental.

Es el resultado de un arduo trabajo y discriminación. Se necesitan tres cosas antes de llegar al plano donde se adquiere la unidad mental y de obtener la conciencia causal -plena conciencia del Yo superior:

Claridad mental, no sólo cuando se trata de temas que despiertan interés, sino en todas las cuestiones que afectan a la raza. Esto involucra manipulación de materia mental y la capacidad de definir. Significa la habilidad de construir formas mentales con materia mental, y utilizarlas para ayudar al mundo. Quien no piensa con claridad y posee un cuerpo mental incipiente vive confuso, y el hombre confuso es un ciego que guía a ciegos.

Habilidad para aquietar el cuerpo mental, para que las ideas de los niveles abstractos y de los planos intuitivos encuentren una placa receptora en la que puedan imprimirse. Esta idea se ha explicado ya en libros de concentración y meditación y no es necesario que la elucide, siendo ello el resultado de paciente práctica durante muchos años.

Un definido proceso, llevado a cabo por el Maestro con la aceptación del discípulo, que consolida en forma permanente los esfuerzos y los resultados adquiridos penosamente durante muchos años. La fuerza eléctrica o magnética, aplicada en cada iniciación, produce un efecto estabilizador. Hace que los resultados alcanzados por el discípulo sean duraderos. Así como el alfarero moldea y da forma a la arcilla, y luego le aplica el fuego que la solidifica, así el aspirante moldea, da forma a su carácter y construye, preparándose para el fuego solidificador. La iniciación marca un logro permanente y el comienzo de un nuevo ciclo de esfuerzo.

Por sobre todo hay que hacer hincapié en dos cosas:

1. En la perseverancia, firme e inconmovible, que no reconoce tiempo ni obstáculos, sino que persiste. Esta aptitud de perseverar explica por qué el hombre que pasa desapercibido alcanza frecuentemente la iniciación antes que el genio y que aquel que atrae la atención. La aptitud de trabajar con ahínco es muy deseable.

2. En el progreso alcanzado sin hacer una autoanálisis. No se analicen demasiado para ver si progresan; en esto se pierde un tiempo precioso. Olviden su propio adelanto al aplicar las reglas y al ayudar a los demás. Haciendo esto vendrá súbitamente la iluminación comprenderán que llegaron al punto en que el Hierofante reclamará, ante Él, vuestra presencia para suministrar la Iniciación. Por el trabajo incesante y el intenso esfuerzo para ajustarse a la ley y amar a todos, se ha acumulado en vuestros cuerpos el material que hará posible que permanezcan ante Su Presencia. La gran Ley de Atracción los conducirá hacia Él, y nada puede oponerse a la Ley.

CARTA Xl

LA RESULTANTE VIDA DE SERVICIO

1. Móviles para el servicio.

2. Métodos de servicio.

3. Actitudes que siguen al servicio.

16 de setiembre de 1920.

Al cerrar esta serie de cartas, deseo trasmitirles algo de aplicación general, pues quiero hablarles acerca del servicio y de su perfecta prestación. Lo que voy a decir a este respecto será de aplicación vital. Tengan siempre presente que la adquisición material del conocimiento para beneficio propio, produce estancamiento, obstrucción, indigestión y dolor, si no se trasmite a otros con inteligente discriminación. El alimento absorbido por el cuerpo humano si no es asimilado y distribuido por el sistema, causa las mismas condiciones mencionadas. La analogía es exacta. Muchas personas reciben hoy enseñanza para beneficio del mundo necesitado y no exclusivamente para su propio provecho.

Tres cosas son importantes en la prestación del servicio:

1. El móvil.

2. El método.

3. La actitud que sigue a la acción.

No voy a tratar aquí los móviles y métodos erróneos. Ya los conocen. Sólo indicaré los correctos, y mediante la adaptación de la vida de servicio a las indicaciones que doy, llegarán a la corrección e inspiración. En esta época se abre para algunos de ustedes una vida de mucho servicio; procuren comenzarla debidamente. Un adecuado comienzo puede redundar en una continua corrección y ayudar grandemente en el esfuerzo. Cuando ocurre un fracaso, todo lo que se necesita es un reajuste. Cuando el fracaso se debe a un comienzo incorrecto (fracaso inevitable), es necesario renovar el resorte interno que impulsa a la acción.

1. Móviles para el servicio.

Son tres, de acuerdo al orden de importancia:

a. La comprensión del plan de Dios para la evolución, la apreciación de la tremenda necesidad del mundo; la percepción del punto inmediato de realización que debe lograr el mundo, y la consiguiente concentración de todos nuestros recursos para realizarla.

b. Una meta personal determinada; algún gran ideal -como la santidad- que exige los mejores esfuerzos del alma, o la convicción de que existen los Maestros de Sabiduría; la firme determinación interna de amarlos, servirlos y llegar a Ellos a cualquier precio. Cuando se tiene una comprensión intelectual del plan de Dios, unido a un fuerte anhelo de servir a los Grandes Seres, se desarrollará en las actividades del plano físico.

c. La comprensión de nuestras capacidades innatas o adquiridas, y su adaptación a las necesidades percibidas. El servicio es de muchas clases, y el que lo presta inteligentemente y trata de hallar su esfera particular y, al encontrarla, dedica gozosamente todos sus esfuerzos en beneficio de la totalidad, es el hombre cuyo desenvolvimiento prosigue constantemente; no obstante, su progreso personal queda como objetivo secundario.

2. Métodos de servicio.

Son muchos y diversos. Solo puedo indicar los de primordial importancia.

Lo primero y más importante, como frecuentemente he repetido, es la facultad de la discriminación. Quien cree que lo puede intentar todo, que no se detiene ante nada, que se precipita ciegamente donde los más inteligentes se abstienen de hacerlo, que tiene aptitudes para cuanto se ofrezca, que pone celo pero no cerebro para solucionar este problema del servicio, no hace más que disipar fuerza; a menudo su acción es destructiva; malgasta el tiempo de los más avanzados e inteligentes, en corregir sus bien intencionados errores y no sirve a otra finalidad que satisfacer sus propios deseos. Podrá obtener la recompensa de sus buenas intenciones, pero ésta es frecuentemente anulada por las consecuencias de sus imprudentes acciones. Sirve con discriminación quien descubre su propio nicho, grande o pequeño, en el esquema general; quien calcula sobriamente su capacidad mental e intelectual, su condición emocional y sus dotes físicas y luego con todas sus cualidades se dedica a ocupar su nicho.

Sirve con discriminación quien juzga con la ayuda de su Yo superior y del Maestro, de qué naturaleza es el problema a resolver y su magnitud, y no se deja guiar por las indicaciones, requerimientos y exigencias, bien intencionados, pero a menudo irreflexivos, de sus compañeros servidores.

Sirve con discriminación quien sabe poner el factor tiempo en actividad y, comprendiendo que el día no tiene más que veinticuatro horas y que su capacidad no le permite más que emplear únicamente la cantidad justa de fuerza, adjudica inteligentemente a cada uno su capacidad y el tiempo disponible.

A esto sigue un inteligente control del vehículo físico. Un buen servidor no es motivo de ansiedad para el Maestro por causas físicas, y puede confiarse en que cuidará y distribuirá su fuerza física de tal manera que siempre estará en condiciones de cumplir los requisitos del Maestro. Nunca falla debido a la incapacidad física. Procura que su vehículo inferior obtenga suficiente descanso y sueño adecuado. Se levanta temprano y se retira a una hora conveniente. Descansa cuando es posible; toma alimento adecuado y sano y evita comer con exceso. Un poco de alimento bien escogido y bien masticado, es mucho mejor que una comida abundante. Hoy la raza humana come por lo general cuatro veces más de lo necesario. Deja de trabajar cuando (por causa de accidente o incapacidad física heredada) su cuerpo se resiste a la acción y reclama cuidado. Entonces busca el descanso, el sueño, toma precauciones respecto al régimen alimenticio, se somete a la atención del médico y obedece sus instrucciones, empleando el tiempo necesario para el restablecimiento.

El siguiente paso es constante cuidado y control del cuerpo emocional. Como es bien sabido, éste es el vehículo más difícil de manejar. No se deben permitir los excesos emotivos, pero sí que el cuerpo emocional sea atravesado por fuertes corrientes de amor dirigidas hacia todo cuanto alienta. Por ser el amor la ley del sistema, es constructivo y estabilizador y hace que todo progrese de acuerdo con la ley. Ningún temor, ansiedad o preocupación debe agitar el cuerpo emocional del aspirante a servidor. Tiene que cultivar la serenidad, la estabilidad y el sentimiento de que puede confiar y depender de la Ley de Dios. Su actitud habitual debe tener por característica la confianza gozosa. No siente envidia ni depresión ensombrecedora, codicia ni autoconmiseración sino que, convencido de que todos los hombres somos hermanos y que todo cuanto existe es para todos, sigue su camino imperturbable.

Viene luego el desenvolvimiento del vehículo mental. Al controlar el cuerpo emocional, el servidor asume la actitud de eliminación. Su objetivo es entrenar el cuerpo emocional para que se trasforme en incoloro; establecer una vibración estable, que sea clara, blanca y límpida como un lago en un apacible día estival. Al preparar el cuerno mental para el servicio, los esfuerzos del aspirante van en sentido opuesto al de la eliminación. Procura acumular información, proporcionarle conocimientos y hechos, entrenarlo intelectual y científicamente, para que pueda probar con el tiempo que tiene una base sólida para la sabiduría divina. La sabiduría debe reemplazar al conocimiento. Sin embargo, se requiere conocimiento, como paso preliminar. Deben recordar que el servidor pasa por el Aula del Aprendizaje antes de ingresar al Aula de la Sabiduría. Al entrenar el cuerpo mental el aspirante trata, por lo tanto, de adquirir el conocimiento en forma ordenada, acumular lo que le hace falta, captar progresivamente las facultades mentales innatas acumuladas en vidas anteriores y, finalmente, estabilizar la mente inferior, así la superior podrá controlar y la facultad creadora del pensamiento proyectarse a través de la quietud. Del Silencio del Absoluto fue proyectado el Universo. De la oscuridad surgió la luz. De lo subjetivo emané lo objetivo. La quietud negativa del cuerpo emocional lo hace receptivo a las impresiones superiores. La quietud positiva del cuerpo mental lo conduce a la inspiración superior.

Habiendo tratado de controlar y utilizar inteligentemente a la personalidad, en sus tres aspectos, quien ama a la humanidad busca la perfección en la acción. No embargan su atención los magníficos sueños de martirio y de gloria ni las efímeras quimeras espectaculares del servicio, sino que se preocupa de aplicar instantáneamente todos sus poderes al deber inmediato, objetivo de sus esfuerzos. Sabe que la perfección del plano inmediato de su vida y de los detalles del trabajo ambiental proporcionará precisión al plano mediato, dando por resultado un cuadro de rara belleza. La vida progresa a pasos cortos, cada uno dado en el momento oportuno, y cada momento inteligentemente utilizado lleva muy lejos y a una vida bien empleada. Quienes guían a la familia humana someten a prueba, en los pequeños detalles de la vida cotidiana, a aquellos que solicitan servir, y quien demuestra actividad fiel para desempeñar las cosas aparentemente no esenciales, será transferido a una esfera de mayor importancia. Cómo pueden Ellos, en caso de emergencia o crisis, confiar en quien realiza un trabajo desprolijo y despreocupado, en los asuntos de la vida diaria.

Otro método de servicio es la adaptabilidad. Esto implica la disposición para retirarse cuando alguien más capaz es enviado a llenar el lugar que él ocupa o (a la inversa) la capacidad de pasar de un trabajo sin importancia a otro de mayor importancia, cuando otro menos competente puede hacer con igual facilidad y buen criterio el trabajo que él estaba realizando. Demuestran sabiduría los servidores que no se valoran ni demasiado alto ni demasiado bajo. El trabajo es deficiente cuando una persona incapaz ocupa un puesto; pero también constituye una pérdida de tiempo y de poder cuando trabajadores hábiles ocupan posiciones donde su capacidad no puede ser empleada plenamente y los menos dotados podrían desempeñarse bien. Por lo tanto, quienes sirven deben estar dispuestos a permanecer toda la vida desempeñando un puesto, no espectacular ni aparentemente importante, pues quizás sea su destino, y donde puedan servir mejor; pero también deben estar dispuestos a pasar a un trabajo aparentemente más valioso cuando lo pide el Maestro y las circunstancias -y no los proyectos del servidor- indiquen que ha llegado ese momento. Mediten sobre esta última frase.

3. Actitud después de la acción.

¿Cuál debe ser esta actitud? Total desapasionamiento, completo olvido de sí mismo y absoluta dedicación al siguiente paso a dar. Servidor perfecto es quien hace todo cuanto es capaz para cumplir con lo que cree que es la voluntad del Maestro y el trabajo que debe realizar en colaboración con el plan de Dios. Luego, habiendo hecho su parte, prosigue su trabajo sin preocuparse del resultado de su acción. Sabe que ojos más sabios que los suyos ven el fin desde el principio; que una percepción interna más profunda y amorosa que la suya, valoriza los frutos de su servicio y que un juicio más profundo que el suyo comprueba la fuerza y la magnitud de la vibración establecida, ajustando la fuerza de acuerdo al móvil. No se envanece por lo que ha hecho, ni se siente indebidamente deprimido por lo que no ha realizado. Hace en todo momento lo mejor que puede y no pierde tiempo en contemplación retrospectiva, sino que sigue adelante persistentemente, hacia el desempeño del siguiente deber. Cavilar sobre las acciones pasadas y pensar retrospectivamente sobre las antiguas realizaciones, es contrario a la evolución, pues el servidor procura trabajar con la ley de evolución. Esto es algo importante que se debe tener en cuenta. El servidor inteligente, después de la acción, no se preocupa de lo que dicen sus compañeros servidores, con tal que sus superiores (sean individuos encarnados, o los Grandes Seres mismos) estén satisfechos o guarden silencio; despreocupándose por el resultado inesperada si lealmente hizo lo mejor que sabía; tampoco le interesa el reproche ni la desaprobación mientras su yo interno permanece sereno y su conciencia no lo acusa; no se preocupa si pierde amigos, parientes, hijos, la popularidad de que antes disfrutaba o la aprobación de los colaboradores que lo rodean, con tal de no perder el sentido interno de contacto con Quienes guían y dirigen; no se queja si aparentemente trabaja en tinieblas y si es consciente del poco resultado de su trabajo, con tal que la luz interna se intensifique y su conciencia no tenga nada que reprocharle.

Resumiendo:

El móvil se puede condensar en pocas palabras: El sacrificio del yo personal por el bien del Yo Uno.

El método también se puede concretar: Inteligente control de la personalidad y discriminación respecto al trabajo y al tiempo.

La actitud resultante será: Total desapasionamiento y un creciente amor por lo invisible y lo real. Todo se alcanzará practicando persistentemente la meditación ocultista.

GLOSARIO

350 Adepto. Un Maestro o un ser humano que, habiendo recorrido el sendero de evolución y entrado en su etapa final, el Sendero de Iniciación, ha recibido cinco Iniciaciones y, por lo tanto, ha penetrado en el quinto reino o espiritual, teniendo que recibir dos iniciaciones más.

350 Adi. El Primero, el primordial, el plano atómico del sistema solar, el más elevado de los siete planos.

350 Agni. El Señor del Fuego, en los Vedas. En la India es el más antiguo y reverenciado de los Dioses. Una de las tres grandes deidades, Agni, Vayu y Surya y también las tres, porque Él es el triple aspecto del fuego. Fuego es la esencia del sistema solar. La Biblia dice: “Nuestro Dios es un fuego consumidor”. También es el símbolo del plano mental, del cual Agni es el Señor supremo.

350 Agnichaitas. Un grupo de devas del fuego.

350 Antakarana, (o Antaskarana). El sendero o puente entre la mente inferior y la superior, que sirve de medio de comunicación entre ambas. Es construido por el aspirante en materia mental.

350 Ashrama. Centro donde los Maestros reúnen a los discípulos y aspirantes para recibir instrucción personal.

350 Atlántida. El continente que quedó sumergido entre los océanos Atlántico y Pacífico, según Platón y la enseñanza ocultista. La Atlántida fue el hogar de la cuarta raza raíz, que ahora llamamos Atlante.

550 Atma. El Espíritu universal, la Mónada divina; el séptimo principio, según se lo denomina en la constitución septenaria del hombre. (Véase diagrama en la Introducción).

357 Átomos Permanentes. Esos cinco átomos, uno en cada plano de los cinco de la evolución humana, con la unidad mental (la unidad mental existe también en el plano mental), que la mónada se apropia para manifestarse. Constituyen centros estables y relativamente permanentes. A su alrededor se construyen los diversos cuerpos o envolturas, siendo literalmente pequeños centros de fuerza.

351 Aura. Fluido o esencia sutil invisible que emana de los cuerpos humano y animal y también de las cosas. Efluvio síquico que pertenece a la mente y al cuerpo, siendo electrovital y también electromental.

351 Bodhisatva. Literalmente significa aquel cuya conciencia se ha trasformado en inteligencia o budi. Los que sólo necesitan una encarnación más para convertirse en Budas perfectos. Según se lo emplea en estas cartas, Bodhisatva es el título del cargo que, en la actualidad, ocupa el Señor Maitreya. conocido en Occidente como Cristo. Este cargo se puede traducir también como Instructor del Mundo. El Bodhisatva es el Guía de todas las religiones del mundo y el Instructor de Angeles y Maestros.

351 Buda. Nombre dado a Gautama. Nacido en la India alrededor del año 621 a. C.; llegó al grado de Buda en el año 592 a. C. El Buda es el “Iluminado” y ha alcanzado el más elevado grado de conocimiento que puede el hombre obtener en este sistema solar.

351 Budi. Alma o Mente universal. Es el alma espiritual en el hombre (el sexto principio) y, por consiguiente, el vehículo de Atma, el Espíritu, el Séptimo Principio.

359 “Circulo no se pasa”. Se encuentra en la circunferencia del sistema solar manifestado, y es la periferia de la influencia del sol, entendiéndolo esotérica y exotéricamente. El límite del campo de actividad de la fuerza vital central.

358 Cuaternario. El cuádruple yo inferior o el hombre en los tres mundos. Consta de varias partes, pero nuestro propósito es enumerarlas de la manera siguiente:

1. Mente inferior.

2. Cuerpo emocional o kámico.

3. Prana o Principio de Vida.

4. El cuerpo etérico o la parte más sutil del cuerpo físico.

352 Cuerpo causal. Desde el punto de vista del plano físico este cuerpo no es subjetivo ni objetivo. Sin embargo, es el centro de la conciencia egoica, y está formado por la conjunción de budi y manas. Es relativamente permanente y perdura durante el largo ciclo de encarnaciones, disipándose únicamente después de la cuarta iniciación, cuando el ser humano ya no necesita renacer.

352 Cuerpo etérico. (Doble etérico) El cuerpo físico del ser humano, según la enseñanza esotérica, está compuesto de dos partes, el cuerpo físico denso y el etérico. El cuerpo físico denso está compuesto de materia de los tres subplanos inferiores del plano físico. El cuerpo etérico está formado de materia de los cuatro subplanos superiores o etéricos del plano físico.

352 Chohan. Señor, Maestro o Jefe. En este libro se aplica a los adeptos que han alcanzado la sexta iniciación.

352 Deva (o Angel). Un dios. En sánscrito una deidad resplandeciente. Un deva es un ser celestial, sea bueno, malo o indiferente. Los devas se dividen en muchos grupos y no sólo se los denomina ángeles y arcángeles, sino también constructores menores y mayores.

352 Elementales. Los Espíritus de los Elementos, las criaturas que forman los cuatro reinos o elementos: Tierra, Aire, Agua y Fuego. Excepto algunos de tipo superior y sus regentes, son más bien fuerzas de la naturaleza que hombres y mujeres etéreos.

353 Fohat. Electricidad cósmica, luz primordial, la energía eléctrica siempre presente, la fuerza universal vital y propulsora, el incesante poder formativo y destructivo y la síntesis de las muchas formas de fenómenos eléctricos.

352 Grupos egoicos. En el tercer subplano del quinto plano, el mental, se encuentran los cuerpos causales individuales de hombres y mujeres. Estos cuerpos son la expresión del Ego o de la autoconciencia individual; estando reunidos en grupos, de acuerdo a la cualidad o rayo del Ego implicado.

353 Guru. Instructor espiritual, un Maestro en doctrinas metafísicas y éticas.

351 Huevo áurico. Nombre que se ha dado al cuerpo causal debido a su forma.

353 Iniciación. Proviene de la raíz latina que significa los principios esenciales de cualquier ciencia. La penetración en los misterios de la ciencia del Yo y del no yo en todos los yoes. El Sendero de Iniciación es la etapa final de la senda de evolución recorrida por el hombre, y se divide en cinco etapas denominadas las cinco iniciaciones.

353 Jerarquía. Ese grupo de seres espirituales, en los planos internos del sistema solar, que son las fuerzas inteligentes de la naturaleza y controlan los procesos evolutivos. Estos seres están divididos en doce Jerarquías. Dentro de nuestro esquema planetario, o sea el esquema de la tierra, existe un reflejo de esta Jerarquía, denominada por los ocultista, la Jerarquía oculta. Esta Jerarquía está compuesta de Chohanes, Adeptos e Iniciados que trabajan a través de sus discípulos y, por ese medio, en el mundo. (Véase diagrama en la Carta VIII.)

353 Kali-juga. “Yuga” es una era o ciclo. Según la filosofía hindú, nuestra evolución se divide en cuatro yugas o ciclos. El kali-yuga es el ciclo actual. Significa la “Era Negra”, un período de 432.000 años.

354 Karma. Acción física. Metafísicamente la ley de retribución, la ley de causa y efecto o de causación ética. Existe karma bueno y karma malo. Es el poder que controla todas las cosas, la resultante de la acción moral o el efecto moral de un acto, cometido para alcanzar algo que gratifica un deseo personal.

354 Kumaras. Los siete seres autoconscientes más elevados del sistema solar. Los siete kumaras se manifiestan por medio de un sistema planetario, así como un ser humano se manifiesta por medio de su cuerpo físico. Los hindúes los llaman “los hijos de Brahma nacidos de la mente”, entre otros nombres. Son la suma total de la inteligencia y la sabiduría. En el esquema planetario puede verse el reflejo del orden del sistema. A la cabeza de la evolución de nuestro mundo se halla el primer Kumara, asistido por otros seis, tres exotéricos y tres esotéricos, puntos focales para la distribución de la fuerza de los Kumaras del sistema.

354 Kundalini. El poder de la vida: una de las fuerzas de la naturaleza. Es un poder conocido únicamente por quienes practican la concentración en la Yoga; está centrado en la columna vertebral.

354 Lemuria. Un término moderno, empleado por primera vez por algunos naturalistas y ahora adoptado por los teósofos para indicar un continente que, según la Doctrina Secreta de Oriente, precedió a la Atlántida. Fue el hogar de la tercera raza raíz.

354 Logos. La deidad manifestada en cada nación y en cada pueblo. La expresión externa o el efecto de la causa que está siempre oculta. Así la palabra es el Logos del pensamiento, por eso se traduce apropiadamente por “verbo” y “palabra” en su sentido metafísico (Véase San Juan 1. 1-3).

357 Logos planetario. Este término se aplica generalmente a los siete espíritus más elevados, correspondiendo a los siete arcángeles del cristianismo. Todos han pasado por el estado humano y se manifiestan ahora por medio de un planeta y sus evoluciones, de la misma manera que el hombre se manifiesta por medio de su cuerpo físico. El espíritu planetario más elevado, que actúa a través de determinado globo es, en realidad, el Dios personal del planeta.

355 Macrocosmos. Literalmente el gran universo, o Dios manifestándose por medio de Su cuerpo, el sistema solar.

355 Mahachohan. El Guía del tercer gran sector de la Jerarquía. Este gran Ser es el Señor de la Civilización y I florecimiento del principio inteligencia. En el planeta es la personificación del tercer aspecto o inteligencia de la deidad, en sus cinco actividades

355 mahamanvántara. Los grandes intervalos de tiempo entre dos sistemas solares. Este término se aplica frecuentemente a los grandes ciclos solares. Implica un período de actividad universal

355 Manas o principio manásico. Literalmente, la mente, la facultad mental, lo que distingue al hombre del mero animal. Es el principio individualizante; el que permite al hombre saber que existe, siente y conoce. Algunas escuelas lo dividen en dos partes, mente superior o abstracta y mente inferior o concreta.

355 Mántram. Versículo de los Vedas. En sentido exotérico, un mántram (o la facultad o poder síquico que trasmite percepción o pensamiento) es la parte más antigua de los Vedas, cuya segunda parte se compone de Brahamanas. En fraseología esotérica, el mántram es el verbo hecho carne, u objetivado por la magia divina. Una fórmula de palabras o sílabas, dispuestas rítmicamente, de manera que al emitirlas generen determinadas vibraciones.

356 Manú. Nombre representativo del gran Ser, el Regente, el Progenitor primario y Guía de la raza humana. Viene de la raíz sánscrita “man” que significa pensar.

356 Manvantara. Un periodo de actividad, en Oposición a un período de quietud, sin referirse a un ciclo de duración específica. Con frecuencia se emplea para expresar un período de actividad planetaria y sus siete razas.

356 Maya. En sánscrito “ilusión”, del aspecto forma o limitación. Resultado de la manifestación. Generalmente se aplica en sentido relativo a las apariencias fenoménicas u objetivas, creadas por la mente.

356 Mayavi-Rupa. En sánscrito “forma ilusoria”. Es el cuerpo de manifestación creado por el adepto, por un acto de voluntad, para ser utilizado en los tres mundos. No tiene conexión material con el cuerpo físico. Es espiritual y etéreo y pasa por todas partes sin dificultad o entorpecimiento. Es construido, por el poder de la mente inferior, con el tipo más elevado de materia astral.

356 Microcosmos. El pequeño universo, o el hombre manifestándose por medio de su cuerpo físico.

356 Mónada. El Uno, el triple Espíritu en su propio plano. En ocultismo con frecuencia significa la triplicidad unificada. Atma, Budi, Manas; Voluntad espiritual, Intuición y Mente superior, es decir la parte inmortal del hombre que reencarna en los reinos inferiores y gradualmente progresa a través de éstos hasta llegar al hombre y de ahí a la meta final.

356 Nirmanakayas. Esos seres perfectos que renuncian al Nirvana (el estado más elevado de bienaventuranza espiritual) y eligen una vida de autosacrificio, llegando a ser miembros de la invisible hueste que siempre protege a la humanidad, dentro de los límites kármicos.

357 Prakriti. Su nombre deriva de su función, como causa material de la primera evolución del Universo. Podría decirse que se compone de dos raíces “pra”, manifestarse, y “krita”, hacer, significando la causa que hizo manifestarse al universo.

357 Prana. El principio Vida, el aliento de Vida. El ocultista admite la siguiente afirmación: “Consideramos la vida como una forma de existencia manifestándose en lo que llamamos materia o que, separándolos incorrectamente, denominamos: Espíritu, Alma, Materia, en el hombre. Materia es el vehículo para la manifestación del alma, en este plano de existencia; alma es el vehículo para la manifestación del Espíritu, y los tres, como trinidad, están sintetizados por la Vida que los compenetra.”

358 Purusha. El yo espiritual. El yo encarnado. La palabra significa literalmente “morador en la ciudad”, es decir, en el cuerpo. Deriva del sánscrito “pura”, que significa ciudad o cuerpo, y “usha”, un derivado del verbo “vas”, morar.

353 Quinto principio. El principio de la mente; esa facultad que en el hombre es el principio pensante inteligente y que lo diferencia del animal.

358 Raja Yoga. El verdadero sistema para desarrollar poderes síquicos y espirituales y alcanzar la unión con el Yo superior o Ego. Significa ejercicio, control y concentración mental.

358 Rayo. Una de las siete corrientes de fuerza procedentes del Logos; las siete grandes luces. Cada una de ellas encarna una gran Entidad cósmica. Los siete rayos se dividen en tres de Aspecto y cuatro de Atributo.

Rayos de Aspecto

1. Rayo de Voluntad o Poder.

2. Rayo de Amor-Sabiduría.

3. Rayo de Actividad o Adaptabilidad.

Rayos de Atributo

4. Rayo de Armonía, Belleza, Arte o Unidad.

5. Rayo de Conocimiento Concreto o Ciencia.

6. Rayo de Idealismo Abstracto o Devoción.

7. Rayo de Magia Ceremonial o Ley

Los nombres mencionados son simplemente algunos entre muchos, y representan diferentes aspectos de la fuerza a través de la cual el Logos se manifiesta.

359 Raza Raíz. Una de las siete razas humanas que evoluciona en un planeta, durante un gran ciclo de existencia planetaria. El ciclo se denomina período mundial. La raza raíz aria, a la cual pertenecen la raza hindú, la europea y la americana moderna, es la quinta; la raza china y la japonesa pertenecen a la cuarta raza.

359 Sensa o Senzar. Nombre dado a un lenguaje sacerdotal secreto o “habla misteriosa” de los adeptos iniciados de todo el mundo. Es un lenguaje universal y, en gran parte, escrito en cifras jeroglíficas.

355 Señor de la Civilización. (Véase Mahachohan).

Señores de la Llama. Una de las grandes Jerarquías de seres espirituales que guían el sistema solar. Se encargaron de la evolución de la humanidad en este planeta hace linos 18.000.000 de años, durante la mitad de la época Lemuria o tercera raza raíz.

355 Señor Raja. La palabra “raja” significa simplemente rey o príncipe; se aplica a los grandes ángeles o entidades que animan a los siete planos. Estas entidades constituyen la suma total de grandes devas y la inteligencia controladora de un plano.

359 Shamballa. La Ciudad de los Dioses. Para algunas naciones se halla en Occidente y para otras en Oriente y aun para otras en el norte o en el sur. Es la isla sagrada en el desierto de Gobi, el hogar del misticismo y de la Doctrina Secreta.

351 Subplano Atómico. Los ocultistas dividen la materia del sistema solar en siete planos o estados, siendo el más elevado el plano atómico. En forma similar cada uno de los siete planos está dividido en siete subplanos, y el más elevado se denomina subplano atómico. Por lo tanto, existen cuarenta y nueve subplanos y siete de ellos son atómicos.

359 Tríada. El hombre espiritual; la expresión de la Mónada; el espíritu germinal que contiene las potencialidades de la divinidad, las cuales se desarrollan en el transcurso de la evolución, Esta tríada forma el yo individualizado o separado, o Ego.

360 Víveka. En sánscrito significa “discriminación”. El primer paso en el sendero del ocultismo… es la discriminación entre lo real y lo irreal, la sustancia y el fenómeno, el yo y el no-yo, entre espíritu y materia.

360 Wesak. Un festival que se celebra en los Himalayas n el momento de la Luna Llena de mayo. Se dice que en este festival, al que concurren los miembros de la Jerarquía, Buda, durante un breve período, renueva su contacto y asociación con el trabajo que se realiza en nuestro planeta.

360 Yoga. 1. Una de las seis escuelas de la India que, según se dice, fue fundada por Patanjali, pero realmente su origen es muy anterior. 2. La práctica de la meditación, como medio para alcanzar la liberación espiritual.

360 NOTA: No se pretende que este Glosario explique plenamente los términos incluidos. Es simplemente un intento de poner en lenguaje corriente algunas palabras empleadas en estas Cartas, a fin de que el lector entienda su significado. La mayoría de las definiciones se han tomado de los libros: Glosario Teosófico, La Doctrina Secreta y La Voz del Silencio.

Indice Onomástico

Las páginas que siguen con la nomenclatura de números, se refieren al texto inglés, indicando en la presente obra en cifras gruesas a la izquierda del texto.

A

- Abstracción, importancia, 2-3.

- Acuerdo, Logoïco y analogía, 63-64; del Ego, 4, 259; de la Mónada, 4, 59, 259.

- Adaptabilidad, y tres subtonos, 55; en el discípulo, 347-348.

- Alimento, por el empleo de la Palabra, 70; causal, 199; efectuado en grupos, 68; efecto del ritmo, 196-197; imperfecto, resultados, 103, 197-198; necesidad de, 97, 277; de los cuerpos con el Ego, estudio, 245-246; del Ego por inclinación, 58; con la personalidad, 1-7; del cuarto subplano, 11; de la personalidad, 3-4, 6; de los cuerpos físicos y emocionales, 25, de los planetas, 6-7, Perfecto, 64; Profecía, 202; por la meditación, 58, 64-65; con el cuerpo causal, 1, 70, 197, 199, con el cuerpo egoico, 5, 200, 295.

- Alma, grupo definición, 29, utilidad, 280; ver también E90.

- Almas grupos, hombres celestes, 266.

- Amarillo, discusión, 204, 208, 213-216, 218, 220, 224, 226, 227.

- Amor, demostración, 187; en meditación, 284, 285-286; en el servicio, 282; necesidad de, 91, 258, 282; reflexión y Triple Palabra, 55, verdadero, descripción, 285-286.

- Angeles invocación Protectora, 162; ver también Devas.

- Antakarana, empleo, 94, 275.

- Aplicación intelectual, tercer rayo, 286-287.

- Aproximación de lo divino, método, 15, 18, 28 1-282.

- Armonía, rayo de, 17.

- Ashrama, asistencia, 279, 291; recuerdo, 291.

- Astral color, 226, 227.

- Astral plano, que funciona sobre, 315.

- Atlantes, Magia negra, 181-182, 188.

- Atlántida, historia sobre, 193-194.

- Atómico, conciencia, 263; nivel, color, 226,227.

- Atomo mental permanente, 84,85.

- Atomos cósmicos, 25; permanentes, 11, 24-27, 30, 79.

- Atrofia, riesgos, 96, 97.

- Aura del Maestro, discípulo en, 271.

- Auras, fusión, 198, 273; colores, 233-234, 315; efecto del ritmo, 197.

- Australia, escuela, 306, 308, 309.

- Azul, discusión, 205, 207, 213, 214, 216, 220, 221, 226.

B

- Bazo, funciones, 72-73.

- Blavatsky, H.P.; enumeración de los colores, 206-207; primen escuela, 301; trabajo con los alumnos, 89.

- Bodhisattva, línea de, 170, 171-172; trabajo, 167, 189.

- Buda, Wesak Fiesta, 198.

- Budico, nivel, color, 226-227.

- Budico, vehículo, construcción, 319.

C

- Cabeza: centro, que coordina, 339, que comunica con, 83, 86; meditación en, 83, 95; centros y kundalini, 80; séptima estimulación, 74; vibración de contacto, 290-291.

- Canadá, escuela, 306.

- Canal abierto, 2, 4, 16, 33, 64-65, 68, 179, 198.

- Cascarón protector, 66.

- Causal, cuerpo, ver cuerpo causal, conciencia, ver conciencia causal; nivel, componentes que espera la manifestación, 236; curación, que llega de, 245; visión, 245-320.

- Centros, despertamiento, 75; cambios a lo largo del Sendero, 83, 275; calculación de la kundalini, 78-79; descripción, 77-79; desarrollo, 2, 70, 77-80, 275, 280; efecto de la iniciación, 75; de la meditación esotérica sobre, 81-86; deI ritmo, 198-199; de la Palabra Sagrada sobre, 70, 80-85; enumeración, 71; fundamental, 72-76; poder de curación, 161-162; periodos de vida, 73-74; ligaduras, 83, 85, 290; pétalos, numero, 80; estimulación por el Maestro, 193-275, 280, 339; naturaleza triple, 80, progreso triangular, 76, 77, 275; empleo en la construcción del túnel, 193; trabajo con, 82-83; ver también bajo los nombres específicos.

- Centro de la garganta, actividades, 84; conformidad, 339; estimulación, 75.

- Cerebro físico, conciencia, realización del acceso, 288-289; peligros para, 103-104, 161; función, 6.

- Ceremonial, predominancia futura, 41; dos evoluciones, 128.

- Ceremonias, control de los elementales, 175-176.

- Centro de la iniciación, empleo, 187.

- China, escuela, 309.

- Ciclos importancia, 40-41.

- Ciencia, médica, próximo paso, 245.

- Círculo infranqueable del hombre, 108,109.

- Clarividencia empleo en la curación, 244-245, 246; la invocación, 195, búsqueda, 67, 199; enseñanza, 80, 249, 313, 315, 327, 329-330. Cofradía de la luz, actividad, 136; representantes, 302.

- Color y forma, 227; aplicación, 237-25 1, 279, 339; correspondencia, en la vida, 222, 226-227, definiciones, 211, 222-223, 228; efecto sobre el; acercamiento, 236-237; los reinos subhumanos, 236-237, los vehículos y los planos, 206-232; pronósticos 249-252; curación por, 241-252; en el microcosmos y en el macrocosmos, 230-231; sintético, 205, 206, 210-215, 217, 220, 224, 227, 238; empleo en la meditación, 205-215, 227-228; la enseñanza religiosa, 249; empleos, 237-238.

- Color efectos, 231-232, 237-238; enumeración, 210-215; esotérico y exotérico, 223-225; aplicación, 222; significación, 224; en las auras, 233; de los Seres Superiores e inferiores, 4, 226, 227, 238; relación con la fuerza o calidad, 228; siete bandas y círculos, 211-212; síntesis, 210, 228; tres mayores en la meditación 240, transmutación, 228.

- Color naranja, discusión, 205, 207-208, 210, 213, 214, 216, 220, 224, 226, 227, 248; curación por, 247.

- Color rosa, discusión, 226, 227, 248, curación por, 247.

- Concentración mental, 189.

- Conciencia Atmica, 236; causal adquisición, 28, 83, 86, 90, 96, 292. 298: centro, 84; definición, 340; desarrollo, 83, 84; en el curador, 245; en el instructor, 40, 60; alineamiento de la personalidad, con, 6.

- Congestión, peligros de, 103-104.

- Conocimiento, entero, 16. 18, 222; oculto, 190.

- Constructores, ver Devas.

- Corazón, centro, unión con, 83, 86; El Maestro en el, 83, 289-290.

- Cósmico, 252; egoico; desenvolvimiento, 23, 292; relámpagos, 292, fórmulas, 161; relaciones. 23; expansión, 262, 264, 313; de grupo, desarrollo, 266, 271; del Maestro, 258, 264; espiritual, polarización en, 11, 268.

- Correspondencias, fundamentales, 228-230; Ley de, 223-224, 229; Logos y Ego, 108; microcósmico y macrocósmico, 225.

- Creación cósmica, progreso, 53-57.

- Creador individual, convirtiéndose, 59.

- Cristalización y séptimo bajo tono, 56.

- Cristo, venida, 69; departamento, 148; ver también Gran Señor.

- Cuerpos cambios en el Sendero, 82; inferiores, cinco efectos de la meditación, 287-29 1; importancia, 97; designio, 97; reconstrucción, tiempo requerido, 130; purificación necesaria para, 232; trabajo con, 81, 277, 278, 279-280.

- Cuerpos causal, intermediario en la inclinación, 225, 313, alineamiento con, 170, 197, 199; condición a considerar, 32; deficiencias, resultados, 134; definición, 29; descripción, 31, 32, destrucción, 16, 17, 18, 19, 31, 32, 78, 275; desarrollo, 20, 30, 36; formación, 30; ligadura con el mental superior, 268; de grupo nacional, 306; planos, 3, 22, polarización, 268; rayo, 15, 32; recepción de la fuerza monádica, 187; reflexión, 337; relación con los centros, 78-79; relación con el color, 228; necesidad para los estudiantes 320; peso específico y capacidad, 29, 31-32; trabajo con, 186, 187; ver también cuerpo egoico, visión causal, conciencia causal, egoica, alineamiento con, 5, 200, 295; desenvolvimiento, 35; polarización, 292, poderes, 292; ver también cuerpo causal, emocional; necesidad de construcción, 156-157; cuidado y control, 156-157, 338, 346; características, 98; aplicación del color, 339; dedicación, 283-284; efecto del movimiento rítmico, 197; funcionamiento 124; curación, 159-160, naturaleza del, 337-338; polarización, 338; purificación, 337-339, exigencias sobre el Sendero, 156-157; fuente de enfermedad, 243, 245-246; apaciguamiento, 6, 338; estudio, 283; etérico; color, 226; curación, 156, 159, 242, 243; ligadura, 245; purificación, 337; relación con el séptimo rayo, 221; estudio, 245, 247, 249; vivificación, 336; debilidad, 124; intuicional del 223, 310, 346-347; efecto del movimiento rítmico, 197; curación, 160-161, 242, 245; en la meditación, 6, 12, 94-97, 340; purificación, 339-341; apaciguamiento, 340; tranquilidad, 347; entrenamiento, 347; de manifestación, 339; físico; dedicación, 283; curación, 158-159, 160, 161; importancia, 185; reconstrucción, 102; relación con el séptimo rayo, 221-222; estudio y disciplina, 283; entrenamiento, 334-336; control sensato, 285, 345-346.

- Cuerpo pituitario, desarrollo y función, 2.

- Curación ayuda de la clarividencia, 246; verificación de hechos, 242-244; por el color, 241-242, 246-248, 250-252; por la creación de un canal, 246; por los Devas, 183, por los grupos, 200; por los mántrams, 186, 189, 196; por la meditación, profecía, 251-252; cuerpo emocional, 159-160; formas empleadas, 158-161, 190-192; grupos, trabajo, 200-201; formas mentales, 160-161; mental, inquietud proveniente del nivel causal, 245; formas físicas, 158-159; poder de los centros, 161-162, cuestiones, 243-244.

D

- Deber, cumplimiento. 223.

- Desapego, forma requerida, 48.

- Desesperación, peligro, 132-133.

- Deva Señor Agni, trabajo, 100.

- Devas, comunicación con 1%; cooperación con, 66, 68, 176, 177, 180, 182-183, 200; peligro proveniente de ellos, 128-130; definición, 174; curación por, 183; invocación, 89, 173-183; del fuego, 188, 189.

- Dinámica, conocimiento de, empleo, 192.

- Dios interior, evocación, 186-187.

- Discernimiento en el servicio, 344-345; valor, 132.

- Disciplina, de sí mismo, 270-271, 310.

- Discípulo meta, 44; actitud siguiente a la acción, 348-349, papel, 310.

- Discípulo (estado de) aceptado, 270-27 1, 278-279, 280; Sendero, 5.

E

- Educación preparación futura para, 309-310; Shamballa, 302; ver también Escuelas.

- Egipto, escuela, 306, 307, 308.

- Ego, conformidad, 4; evolución, ayuda a, 34-35; señal, 4, 11, 20, 57, 59, 64; rayo, 15-19; relación con la Jerarquía, 3.4-39; su propio desenvolvimiento, 37; la Mónada, 37, los otros Egos, 37-39; la personalidad, 35-36; subplanos, 23; retiro en, 240; trabajo con la personalidad, 36; ver también alma.

- Electricidad: relación con el sonido, 54, empleo, 179-180, peligro de, 126, 135, 176-177, 180, 182, 188; definición, 174; del fuego, 184, 188, 189.

- El Secreto del Fuego, fragmento oculto, 101.

- Emancipación, adquisición, 19, 29, 31, 33, 223.

- Emociones abstracciones, 2-3, efectos físicos, 159.

- Encarnación: elección, 20; grupo egoico, 45, Egos en comparación con los desencarnados, 37; entrada en, 56; objetivo hipotético, 108, repulsa, 37.

- Encarnaciones: sobre rayo, 239-240; pasadas y futuras, 12; adquisiciones anteriores, 81, 102.

- Enfermedades, causas, 158-160.

- Entidades obsesionantes, 126.

- Equilibrio, importancia de, 10-11.

- Escritos de los estudiantes, 326.

- Escuela: escuela fundamental, ramas, 304-305; características, 303-305; subdivisiones nacionales, 305-309; reconocimiento, 303-304; verdaderamente esotérica, fundación, 300-301.

- Escuelas: superiores, admisión, 321, 330; edificios, 322-324; instructores, 318-319; situación, 313, 314; personal, 317-319, entrada, condiciones requeridas, 309-310; futuro, 45-46, 47-48, 296-331; interior, cadena, 300, 301; oculta, comienzo, 300, 311; programa de estudios, 312, 316, 319, 324-325, 327-330; fuerzas que llegan, poderes, 330-331; tiempos de estudios, 324-327, tipos de trabajo, 328-330; plan de los Maestros, 300; preparatoria, admisión, 319-321, y superiores, objetivos, 312; construcciones, 321-322; programas de estudios, 311-313, 316, 324-325, 328-330; instructores, 315-316, 317; situación, 311-312; personal, 314-317.

- Escuela de Escocia, 306-307.

- Escuela Himalayánica, reglamento, 302-305.

- Espejismo, peligro del, ¡31-132.

- Espina dorsal, base, centro, 74.

- Estados Unidos, escuelas, 306, 307, 308, 309.

- Estimulación hindú, anulación, 179, 181.

- Estudios en las escuelas ocultas, 312, 316, 319, 328-330.

- Evolución de los Devas 174, 182-183; efecto sobre la meditación, 193; por el fuego, 183, 184-185, 186-187; humana, 55-57, 174, 184, 186-187; en los tres mundos, meta, 5; mántrams, 187; microcósmico y macrocósmico, 100-101, de los centros, tasa, 89; del Ego, ayuda a, 35-36; de la raza, meta, 304; punto en, 22-23; estadio, primeras fuerzas, 235; más tarde, cooperación, 177; de grupo, 193; tercera, 182.

- Evoluciones: física, 199; dos grandes, 182.

- Expiación: individual y cósmica, 100-101; de principios, 187.

F

- Fatiga en la meditación, 95-96.

- Fohat manifestaciones, 183; correspondencia macrocósmica, 184.

- Forma: adaptación, 180; y color, 227; construcción en meditación, 145-146; mística, 147-150, 157, oculto, 150-151, 157; saliente, sacrificio y destrucción, 261; síntesis, 221; empleo: colectivamente durante la meditación, 190-192; en la medicación 42, 139-202, 227; en el despertamiento de la conciencia, 140, 14 1-146; en la meditación del séptimo rayo, 42.

- Formas causas, 54; mántricas, 162-166; rayo, 42, 157-158; destrucción, 58; específico, para fines específicos, 154-155, 195-196; empleo en ocasiones especiales, 200-202, empleadas: en el llamamiento de los Devas, y elementales, 173-179, 188, 189; curación, 158-162; tres departamentos, 166-168; trabajo sobre los tres cuerpos, 156-157.

- Formas de pensamiento: clarificación viniendo del cuerpo mental, 96; correspondencia con el fuego, 185; creación, 185, 340.

- Formas de pensamiento del Maestro, construcción, 84, 145-146, 289-290.

- Francia, escuela, 306, 307.

- Fraternidad negra: explicación, 133-136; protección contra, 136-137.

- Fuego: soplo de, 55-56; devas llamamiento, 188-189; elementales, llamamiento, 188, 189; formas mántricas, 183, 188; naturaleza del, 102, 103; sendero del, 149, 150; tipos en el macrocosmo y microcosmo, 183-189; empleo, 150, 189.

- Fuegos: reunión y fusión, 186; vital, 184.

- Fuerza: comprensión, 179-183; manipulación logoica, 199; mal uso, corrección, 179; reglamentación, 179; corriente, efecto de: ritmo, 196-197; palabras, 180; corrientes, búsqueda, 199.

G

- Gales, escuela, 307-308.

- Geometría oculta, 5, 67, 79, 104, 186, 197, 198, 219, 261, 274.

- Glándula pineal, desenvolvimiento y funcionamiento, 2.

- Gran Bretaña, escuela, 305, 307, 308.

- Gran Señor venida, 123, 300, 301, 307. Ver también Cristo.

- Grecia, escuela; 298, 307.

- Grupo: afiliación, leyes, 268-269; afiliaciones, peligros debidos a los, 114,115; aplicación de la Palabra Sagrada, 63-64, 65-67; asociados: en el servicio exterior, 48-49; sobre el Plan interior, 49; aura, consolidación, 197; conciencia, desenvolvimiento, 266, 271; contacto con, 267; trabajo de formación, 34, 39, 48-49, 276, 320; personal, efecto del ritmo, 196-200; términos, pensamiento en, 309.

- Grupos: afiliados, tres tipos, 115-119; afiliación un Maestro, 266-267, 271; egoico, 292; para designios específicos, 67-69.

- Guardián, respuesta, 294.

H

- Hermanos negros, peligros de los, 130-133.

- Hijos del Maestro, 262, 27 1-273.

- Hilarión, Maestro, trabajo de enseñanza, 305.

- Hombre-animal, convertido al estado humano, 30.

- Humano llegar a ser, 30; jerarquía, sonido, 55.

I

- iluminación: causas, 198, 208, 286, 290, 341; móvil, 269, 286.

- Imagen del probacionario, 278.

- Imaginación, valor, 195.

- índigo sintético, 205, 206, 210-215, 217, 220, 224, 227, 238.

- Individualización, proceso, 30-31.

- inhibición: para evitar, 96; emoción, resultados físicos, 159, mental inferior, peligros, 95-96.

- Iniciación: efecto sobre los centros, 75; Quinta, 271, 273; primera condición de Buda, 319; preparación para, 274, 318; proporción de materia atómica, 339; cuarta creación del cuerpo, 275; segunda, materia atómica, 339; significación, 271, 339, 340; tercera adquisición, 240; entrenamiento para, 187, 267, 301, 304, 307, 308, 312, 319, 330, empleo de mántrams, 163, 193; trabajo de, 83.

- Iniciaciones grupo que se prepara, 267, sexta y séptima, 263; pequeña, 339.

- Inquietud, efectos, 159.

- Inspiración para la meditación, 65, 122, 347.

- Instructor del Mundo, ver Boddhisattva.

- Intuición, y conciencia átmica, 263; e imaginación, 195; y desenvolvimiento, 220, canal hacia, 58, 59, 63, 86, 91, 98, 149; desenvolvimiento, 4, 43, 71, 85, 86, 91, 231, 249, 260, 313, 330; cumplimiento del plan, 305; función, 339; juego, prevención, 300; empleo, 237, 252, 263.

- Intuicional-actividad: centro de, 84.

- Intuiciones, disminución, 58, 73.

- Invocación: por un grupo emocional, 195; de devas, 173-1 83; de elementales, 89, 173-183; de Inteligencias o Poderes, 191-192.

- Involución, fuerza, 174-175.

- Irlanda, escuela, 307, 308, 318.

- Italia, escuela, 307, 308.

J

- Japón, escuela, 309.

- Jerarquía, trabajo de enseñanza, 299-304; empleo de formas, 166-168;

empleo de mántrams, 162-166.

- Jericó, muros, 194.

- Jesús, Maestro, 41.

K

- Karma peligros debidos al, 91-92, 107-109; factor en el estado del discípulo, 272; de grupo, 155, 269; nacional, 45; sin, 155; transcendente, 319; no agotado, 182.

- Kármico: condición a ser considerada, 15, 22-32, 91-92, 154.

- Kundalini: despertamiento, 85, 103, 186, 187; definición, 185; en los centros, 78-79, 80, 84, 102-103, 186.

L

- Ley: significación, 180; de atracción, demostración, 57, 341; atracción y repulsión, 54; correspondencias, 223-224, 229; subsistencia, definición, 204; provisión y petición, 204-205; vibración, 243, 246, 247, 250, 251.

- Liberación, cumplimiento, 18, 19, 22, 3 1-32, 57-59, 240, 268.

- Limitaciones de tiempo y espacio, 292.

- Llama interior, 26-27, 28, 30, 36.

- Locura, causas 104, 123.

- Logo, vida y actividad, 30, 56.

- Logos: conformidad, 63-64; canal hacia, 200; señal, 55, 64; sí, unión con, 167, 169; siete grandes alientos, 54-56, 59.

- Logos Solar, trabajo, 52.

- Luces, coloreadas, empleo, 335-336.

M

-Maestro: ashrama, memoria, 291, 292, elección del alumno, 274; contacto con, 290-295; definiciones, 5, 28, 258-264; inglés, trabajo de enseñanza, 305, relación hacia, 33-37, 43, 265, 273; relación con el alumno, 274-280; servicio, 262; hijos del, 27 1-273; formas de pensamiento del, 84, 145-146, 289-290; vibración, reconocimiento, 290-291; trabajo con el alumno, 274-280.

- Maestros: acceso hacia, en la meditación, 27-28, 39, 84, 163-165, 249, 256-294; Himalaya, trabajo de enseñanza, 302-304; instrucción proveniente de, 38, 39, 65, 66, 68, 69, 89, 103, 275-276; proyección por el equipo mental, 300-301; trabajo con los devas, 182-183.

- Magnetismo por mántrams, 189.

- Mahachohan: línea del, 170, 172-173; trabajo, 166-167, 189, 1%.

- Magia ceremonial, va Rayo de la Ley Ceremonial, del mal, 192; blanca, 196.

- Mago blanco, definición, 331.

- mántrams: conectados con el fuego, 183-189; creación de canal, 164; definición, 162; clases y empleo, 162-166, 177-179, 186-189; de la Jerarquía y Logos. 164; de poder, 177-179; rayo, 165; resonancia en común para fines especificas, 195-196; empleados en la llamada de las devas y de los elementales, 173-179, 188.

- Manú, departamento, 148; ¡inca, 169, 170; trabajo, 166-167, 189, 201.

- Materia: adaptación y vitalización por el fuego, 83; del subplano atómica, 335; efecto del ritmo, 196, 197-198; del tercer subplano, 3.

- Meditación: acceso a los Maestros, 27-28, 39, 84, 163-165, 249, 256-294; metas, 9, 49, 58-59, 65, 103, 145; asignación, 13-14, 40, 42, 45, 48, 110-111; Atlante y Aria, 111; por el Logos, 206; por los Maestros, 259-264; color en, 204-251; continuidad, 144-145; peligros, 60, 65, 86-137; definiciones, 227, 285, 326; efecto de la evolución, 193; fatiga, 95-96; primer rayo, 285; forma en, 139-202, 227; obstáculo al desarrollo, 109; importancia, 9-10; en la cabeza, 86, 96, 113; en el corazón, 84, 86, 113, 289-290; en el cuerpo mental, 94-97; en las escuelas ocultistas, 312-313, 316, 326-327, 328; occidentales y orientales, 113; oculta: efecto sobre los centros, 81-86; proyección, 240-241; necesidades, 93-94; respuesta a las fuerzas, 235; sobre el rayo del Amor-Sabiduría, 285; oportunidad para la ayuda; del Maestro, 277; posición, 61-62; rayo secreto, 206; resultados, 8, 10-11, 27, 28, 62-63, 97, 206, 227-228, 268-269, 287, 291; palabra Sagrada en, 58-85, 293; escuelas futuras, 296-331, sonidos entendidos, 293-294; tercer rayo, 286-287; visualización, 84, 145-146, 189, 289-290; con simiente, 58; sin simiente, 58.

- Mental: abstracto, exclusión, 300; leyes, 260; inferior: desenvolvimiento, 315, 316; estudio y empleo, 284; transmutación, 260.

- Miedo, efectos, 137, 159.

- Misterios, preparación para, 301, 307.

- Mística: comparación con el ocultista, 147-148, 151, 152-153; tres cosas a realizar, 150.

- Mónada: acuerdo 59, 260; ligadura con la personalidad, 57; rayo, 27, 43, 234, 235, 238; resonancia, 56-57.

- Monádico: color, 227, 228, 238, 240; fuerza, inclinación, 187; cascarón retraído en, 242.

- Música efectos, 336; notas en la meditación, 293-294.

N

- Necesidad del periodo y disponibilidad del hombre, 39-43.

- Negatividad, discusión, 98-99, 121-122.

- Nirmanakayas, trabajo, 199.

- Nivel manásico, colores, 226-227.

- No resistencia en la reglamentación de la fuerza, 179.

- Nota del Ego, 17, 19, 56,64,293-294; del grupo, 294; del Logos, 56, 64; de la Mónada, 56-57; de la personalidad, 57, 59; del sistema solar, 17, 52, 59.

- Nuestro Dios es un fuego que consume, 210.

- Nueva Zelanda, escuela, 307.

- Nuevo mundo, profecía, 41.

O

- Obediencia oculta, verdadera, 309.

- Obsesión, 126; causas, 99, 123-125; cuidado, 126-128; peligros, 121-123; divina, 122-123; prevención, 99-100; tratamiento, 68.

- Occidental, ver oriental rasgos y meditación, 112-114.

- Ocultismo, estudia y definición, 204.

- Ocultista comparación con el místico, 147-148, 151, 152-153; autodidacta, 318; tres cosas a realizar, 152; trabajo, 130.

P

- Palabra: pérdida, 194; Sagrada: intermedia en la formación del canal, 194, 195; cantada al unísono, 65-67; efectos creadores, 53-57, 58, 59; efectos destructores, 57-58; efecto sobre los cuerpos, 70, 83; efectos sobre los centros, 70, 81, 83, 85-86, 192-193, 194-195; en meditación, 49-85; formas mántricas, 162; mal uso, 60; respuesta musical, 293; resonancia, 52, 57-58, 60, 62-63, 64-65, 96; empleo para fines específicos, 67-69; empleo en el trabajo de grupo, 65-67; empleo en la meditación individual, 61-63; triples bajos tonos, 55-56.

- Palabras de poder, empleo por los Maestros, 263-264.

- Peligro para los estudiantes ocultistas, 303.

- Peligros, modo de evitarlos, 137; debidos a la atrofia, 95, 96-97; a la desesperación, 132-133; a los devas, 129, 176-177, 181-182; a los elementales 126, 135, 176-177, 180-182; al miedo, 137; inhibición, 95-96; al karma del estudiante; 106-107; al sonido y al ritmo, 191-192; a las fuerzas sutiles, 92, 120-130; de la meditación, 93.

- Pensadores de la raza, 1,306.

- Pensamientos abstractos, 3,84,268; eliminación, métodos apropiados, 96.

- Pensar (acción de) calmante, necesidad para, 340.

- Perfección ultima, 210.

- Perfume del Maestro, 291.

- Periodicidad, factor, 38.

- Perseverancia, necesidad de, 340-341.

- Personalidad alineamiento con; la conciencia causal, 6; el Ego, 3-4, peligros inherentes en, 91, 94-98; dominación, 9; esencia, absorción por la Monada, 79; vinculo con la Mónada, 57; nota, 57, 59; obediencia al Ser Superior, 3; perfecta, 11; rayo, 15, 19-21.

- Planetas, alineamiento, 6-7.

- Plexo solar, centro, funciones, 73, 84.

- Polarización: cósmica; 26; definición, 333; del cuerpo egoico, 292; cuerpo emocional, 333, 338; en el cuerpo causal, 268; en el Logos cambio, 25; en la conciencia espiritual, 11, 268; inferior, 9-10, 24-25; cambio: intermediario en la curación, 161; hacia la individualización, 38; de la naturaleza emocional a la naturaleza mental, 25, 26, 82, 333; de la personalidad hacia la Triada, 274; del físico al átomo mental permanente, 84-85; hacia el atómico, 335, 338; al cuerpo causal y al espíritu, 33, 82, 95, 333; al cuerpo egoico, 292; transición, pruebas, 339.

- Postura en la meditación, 61-62.

- Prana, guardianes, 183.

- Pránico: corrientes en la Kundalini, 185-186; corrientes y salud, 184-186.

- Previsiones de sonido y color, 249-252.

- Principios fundamentales: cuatro a ser enseñados, 300.

- Probacionario: imagen hecha por el Maestro, 277; tres objetivos, 267-270.

- Programas de estudios de las escuelas, 324-325, 327-330.

- Pronósticos de sonido y de color, 249-252.

- Protección: por los adeptos himalayos, 303; por el aura del Maestro, 280; por los instructores, 319; de la tensión mundial, 179; empleo de los mántrams, 177, 178.

- Provisión y petición o llamada, 204-205.

- Purificación de las casas, 189; vehículos, 130, 189, 199, 310, 332-341.

- Purificación, Sendero de, 130.

- Prudencia definición y funcionamiento, 285-286.

R

-R. Maestro, 41, 305.

-Raja Yoga y rayos, 285, 286.

- Rayo: actividad, adaptabilidad, egoica, 16-17; quinto, alianza, 216; método, 17-19; sentido en la meditación, 148; instructores, 318; ver también rayo de ciencia, primer y Raja-yoga, 285; iniciación escuela para, 307; meditación, 285; monádico, 43; escuela, 307, 318; ver también rayo de poder; formas, 157-162; cuarto, método, 17; encarnaciones sobre, 240; amor-sabiduría: egoica, 15-16, 17; meditación, 285-286; ver también segundo rayo, mantas, 178; del cuerpo causal, 15, 32; de devoción: método, 18; ver también séptimo rayo, de armonía y método, 17; de ley ceremonial; ayuda en el contacto con los devas, 182-183; ayuda en el control de los elementales, 175, 178; utilización por los maestros, 300; trabajo, 41, 56, 114, 155-156; ver también sexto rayo, de devoción, 18, 41, 43; del Ego, 15-19; de Armonía, 43; de la Mónada, 27, 42, 235; de la personalidad, 15, 19-21; de la ciencia, 43; de ciencia, ver también quinto rayo, origen, retomo a, 239-240; poder: egoico, 15-16; ver también primer rayo, principal encarnaciones, 240; escuelas, 318; segundo: iniciaciones, escuela para, 307; monádico, 43; escuelas, 307, 318; significación, 285-286; ver también rayo amor-sabiduría, séptimo ayuda a los ocultistas, 151; colaboración con los devas, 68, 155-156; 182-183; entrante en, 128; método, 18; oportunidad, 114, 155-156; relación con el cuerpo etérico, 221; estudio, 330; síntesis de la forma, 221; ver también Rayo de la Ley Ceremonial; sexto, ver Rayo de devoción sintética, 16, 20, 210, 211, 216, 234, 235, 285, 286; tercero e iluminación, 286-287; iniciación escuela para, 308; meditación, 16, 287; escuela, 308; servicio, 17.

- Rayos efecto sobre la vida evolucionaste, 219; flujo, 233-234; interacción, 220; manifestación, 55, 230, 234-235.

- Raza: cuarta raza, educación, 303-309; sexta raza, enseñanza, 304-305.

- Reencarnación: construcción del cuerpo, 335; tierra, 306; sobre el Sendero del Retorno, 240; ver también encarnación; Ritos: para el control de los elementales, 175-176; ver también Ceremonia; Rondas: quinta y cuarta, carácter, 286.

- Renunciación sobre el Sendero de Retorno, 239-240; empleo colectivo en meditación, 190, 191, 194, 196-202; empleo en el contactamiento con el Manú, Bodhisattva y el Mahachohan, 201, 202.

- Rítmico efectos del color sobre los reinos subhumanos, 236; movimiento empleo, 197, 198-200; vibración estudio, 235.

- Ritmo: efectos para la fiesta del Wesak, 198; que contacta las unidades no humanas, 187-188; en los danzantes, efectos, 197-198; en el desenvolvimiento, 82; nuevo, imponente, 338.

- Rojo, discusión, 205, 207, 213, 216, 220, 221, 224, 226, 227.

- Rusia, escuela, 308.

S

- Sabiduría definición y funcionamiento, 285-286.

- Sala de la Sabiduría, 210, 231, 259.

- Salas de baile, efectos, 197-198.

- Salud, necesidad de la, 154.

- Shamballa, trabajo de enseñanza, 302.

- Santuario, plan, 322-324.

- Sacrificio: del Maestro, 261-262; rayo, 18.

- Seguridad, necesidad, 137-138.

- Sendero: del discípulo, 5; Iniciación, 28, 187, 272; manifestación, 238-239; Probación, 31, 36, 144-145, 148, 200, 251, 265, 267-270, 273; Purificación, 130; renunciación, 44; retomo, 238, 239-240.

- Sentido común, necesidad, 93, 105, 138.

- Señor de la Civilización, 148.

- Señor del Mundo, 167-168, 169.

- Señores de la Llama: mántrams, 163, 187; trabajo, 30, 56, 207-208, 210.

- Ser-Superior, funcionando, comienzo, 3; sobre su propio plan, 33-34.

- Serpiente de la Sabiduría, modelo, 212.

- Servicio: adaptabilidad, 222, 344, 345; actitud siguiente a la acción, 348-349; condición de control de devas, 91; discernimiento, 344-345; que encuentra su lugar, 271; liberación, 240; vida, 93, 342-349; amor, 285-286; en grupos, 48, 115-119; métodos, 344-348, 349; motivos, 161, 344, 349; del maestro, 262; perfección, 347; probacionario, 269-270; requerido de los estudiantes, 312, 316, 317, 321; resultante de la unión de los centros, 86; santificado, 282-283, 287; Hijos de el Maestro, 272, pruebas, 347; tres cuerpos, 97; mago blanco, 331.

- Servidor perfecto, definición, 348-349.

- Silencio, valor, 179.

- Símbolos, empleo en las escuelas, 322, 324.

- Sistema nervioso, peligros, 104-106.

- Sistema solar: alineamiento, 6-7; correspondencias, 53; corrientes magnéticas, 180; señales, 17, 52, 59, sonata, 4.

- Síntesis: cumplimiento, 234, 261, 287; desenvolvimiento, 84; efecto del sonido, 192-193; de colores, 210, 228; de la forma, 221; de rayos, 37, 40; yogui, 284.

- Siria, escuela, 308.

- Sol, rayos, utilización, 335-336.

- Sonido: efectos del color, 205; efectos cósmicos, 53-56; creación por el, 51-56; peligro debido al, 192; destrucción por, 57, 249-250, 336; efectos de la Fiesta del Wesak, 198; pronósticos, 249-252; en la meditación, 191, 192-196, 206, 208, 293-295; leyes, empleo en la construcción, 249-250; manifestaciones, 54, 205-206; medios de hacerse consciente, 293-295; postulados, 51-56; relación con la electricidad, 54; empleo, pronósticos 249-252.

- Soplos, siete grandes, 54-58, 59.

- Subplanos: atómica, material, 335; cuarto, significación, 11; segunda sincronización, 11; tercera: materia, 3; del plano emocional, 3; del plano mental, 3, 30, 38; del plano físico, 3.

- Subplanos: dominación, 11, 82; efectos de la meditación, 11; del plano emocional, estabilización, 11; del plano mental, estabilización, 11; tres superiores del plano mental, 23.

- Suecia, escuela, 308-309.

- Sueño de los estudiantes, 335.

- Supresión de la emoción, resultado, 159.

T

- Templo de Salomón, 32, 59, 79, 210, 261.

- Tiempo y espacio, limitaciones, 292.

- Transmutación de: colores, 228; deseo, 108, 260; mental inferior, 260.

- Triada: aproximación hacia, 37; átomos, 274; contacto con, 28, 94, 269; inclinación de, 269, 286, 313; entrada en, 261; reabsorción en, 79.

- Triángulos para la transmisión de fuerza, 65, 104.

- Túnel: comunicación, por, 191-192, 194, 195, 199, 201; creación en meditación, 191, 192, 194, 195, 198, 200. 246; para curar, 246.

U

- Unico iniciador: poder asistencia, 168.

V

- Vacío: formación, 57, 58, 59, 65, 164, 192; medios de comunicación, 166.

- Vampirismo, causa y resultado, 181.

- Velos, en discusión del color, 207-208, 213.

- Verdades enseñadas, 308.

- Verde, discusión, 205, 212, 213, 215, 217, 220, 221, 224, 226, 227, 248; curación por, 248.

- Vibración: base de invocación, 192; mantenimiento, 267, 270, 275-276, 291; leyes, futuros descubrimientos, 249-252; base material de, expulsión, 58, 59; de grupo, 267, 273; deI Maestro, reconocimiento, 290-291, 295; personal y color, 215; tasa, trabajo con, 274, 275, 278; recíproca, definición, 4; relación de alineamiento, 3-4; sensación, 267, 290-291, 295; similitud, 268, 272; de la tonalidad del Maestro, 292-293.

- Vicio, definición, 233.

- Vida, utilización de la forma, 238-239.

- Violeta: color, discusión, 205, 213, 214, 216, 220, 221, 224, 226, 248; rayo, ver Rayo de la ley ceremonial, séptimo rayo.

- Visualización en la meditación, 84, 145-146, 189, 289-290.

- Vitaminas en el porvenir, 337.

- Voluntad de vida, 248.

- Voluntad encarnación, 56; empleo, 72, 73, 189.

W

- Wesak (Fiesta del), significación, 198, 200-201.

Y

Yogui, verdadero: definición, 284; producción, 284.