HISTORIA DEL INCIENSO TIBETANO Y EGIPCIO

HISTORIA DEL INCIENSO TIBETANO Y EGIPCIO

La historia del incienso es tan antigua como la propia humanidad. Cuando el hombre descubrió el fuego, al mismo tiempo nació para él el incienso. Cuando quemaba cortezas, hojas, flores, raíces y resinas, se daba cuenta de que desprendían diversos tipos de perfumes y olores. Y así empezó el fascinante mundo mágico del incienso.

No se puede demostrar, hoy en día, qué pueblo empezó a usar el incienso diariamente en sus rituales y reuniones religiosas. Lo cierto es que los antiguos egipcios (más o menos 5.000 años  antes de nuestra era) fueron uno de los primeros en utilizar incienso durante sus ceremonias y cultos religiosos. Un poco de historia siempre es interesante:

LA IMPORTANCIA DEL INCIENSO EN EL TIEMPO DE LOS FARAONES

Los antiguos egipcios eran expertos en la mezcla de una extensa variedad de hierbas, raíces, maderas, y en la preparación y utilización del incienso. Se quemaban hierbas - desde dulzonas hasta aromáticas, las más fascinantes y penetrantes - en los templos, en las reuniones públicas y en las casas privadas. El más conocido de todos los diferentes inciensos en los tiempos de los egipcios era el famoso Kifi. Como observan los escritores holandeses Marianne y Patrick Caland: “El historiador romano, Plutarco escribió hacía el año 100 D.C. las siguientes palabras sobre el Kifi del antiguo Egipto: los ingredientes del Kifi nos obsequian con el bienestar. El Kifi puede armonizar al hombre en su sueño dulce y eliminar las preocupaciones diarias, pues otorga paz y serenidad a quien lo inhala”. En los escritos de los egipcios se dice que el Kifi misterioso produce estados de concentración elevados, la apertura hacia los estados transpersonales.

Los ingredientes del Kifi se mezclaban en el curso de un ritual muy especial bajo la recitación de textos sagrados. A la preparación por los expertos en la materia le seguía  un ritual templario hermético, y extremadamente secreto.

Lo cierto es que uno de los ingredientes del Kifi era la resina de olíbamo (incienso), ya que entre los antiguos egipcios ésta gozaba de una alta consideración, sobre todo entre los sacerdotes. La preparación secreta y tradicional del Kifi estaba reservada sólo a los privilegiados conocedores de la fórmula. Se dice que, desde tiempos remotos, el Kifi de origen se compone de hierbas “especiales” como la marihuana, y de resinas,  como el hachís. ¿Quién sabe?

El secreto de la composición exacta del sagrado y misterioso incienso Kifi, hoy en día, quizás, sea sólo conocida por algunos monjes Budistas Tibetanos. También pudiera ser que los expertos en egiptología hayan encontrado la hermética fórmula durante sus investigaciones.

En el antiguo Egipto el uso de incienso era una parte muy importante en sus costumbres y rituales. De hecho, a cada una de las diferentes y selectas hierbas y otros ingredientes del incienso se les atribuían propiedades  místicas específicas.  Incluso los médicos egipcios realizaban sahumerios durante sus prácticas médicas para expulsar a los demonios (estados espirituales mentales negativos) que sabían con certeza que eran los causantes de determinadas enfermedades mentales, hoy en día, las llamadas enfermedades psicosomáticas.

Para sus dioses, los egipcios utilizaban las más preciadas variedades de incienso. Estos artesanos de incienso, en los tiempos de los Faraones, sabían todos los secretos para la elaboración de incienso de alta calidad. Se ha podido constatar que en alguna de las preciadas vasijas encontradas en las cámaras funerarias de Tutankamon, tenían guardadas cientos de clases de incienso que han conservado todavía su magnífico aroma a través de los siglos.

LA TRADICIÓN DEL INCIENSO CON EL BUDISMO

Desde los tiempos de Buda, los seguidores del creador del Budismo, han estado fascinados por los aromas fragantes del incienso. Puede ser que los primeros productos que la India importaba fuesen los inciensos de Arabia y Egipto. Con el transcurrir del tiempo, desde la India hasta China y el Tíbet, sus habitantes han encontrado y experimentado el encanto de la magia del incienso. Como caso especial, la mayor predilección por el uso del incienso se da entre los Budistas del Tíbet, donde se quema en los ritos de iniciación de los monjes. También es una costumbre fija su uso en los rituales diarios celebrados en los monasterios y en los templos Budistas. El objetivo principal de los Budistas Tibetanos,  en los que intervienen los aromas y las vibraciones armónicas de los inciensos, es invocar el apoyo de los espíritus benefactores del ambiente. Hoy en día, para los Budistas, el incienso es parte de sus vidas y,  éste no puede faltar en las fiestas y ceremonias. Para los tibetanos, el incienso se quema con motivo de las costumbres sociales, como los bautizos, las bodas y en muchas otras ceremonias.

El incienso tibetano es uno de los más antiguos y naturales que existe actualmente en el mercado mundial. Es una artesanía milenaria y, desde luego, todo el incienso está hecho a mano y en Nepal. Hasta el secado del incienso se hace al sol.  Se trata de un incienso integral, sin fósforo ni ingredientes tóxicos.

El incienso tibetano es de un material selecto y de alta calidad, conteniendo éste sustancias aromáticas bien conocidas como almizcle, sándalo rojo y blanco, azafrán, canela, etc., y compuesto de hierbas y raíces del Himalaya, con un total medio de 25 ingredientes secretos, y algunos llegan a tener más de 35 hierbas selectas diferentes. Ha sido elaborado según las viejas y secretas fórmulas que descubrieron hace siglos los Rimpoches (venerados lamas iluminados) y esmerados procesos, que han sido transmitidos de generación en generación. QUE PREVALEZCA LA PAZ EN AQUELLA CASA DONDE EL INCIENSO SE QUEMA.

El incienso se utiliza también en el Budismo japonés, al igual que en el sintoísmo, la religión originaria del Japón, que todo fue de origen e inspirado por el Budismo Tibetano.

EL USO FASCINANTE Y ESPIRITUAL DE LOS INCIENSOS

Hoy en día, vivimos en una época de redescubrimiento de los inciensos. La energía, las vibraciones armónicas que vibran tras las hierbas, flores, raíces, maderas nobles y especias, como una cortesía celestial, un regalo aromático de la Naturaleza.

El incienso se ha utilizado desde tiempos remotos para conducir al hombre a un estado elevado de consciencia, ánimo y conciencia, con el objetivo de abrir la puerta a lo espiritual y lo divino. Es símbolo de la presencia vibratoria divina, favorece la creación de una atmósfera de manera subliminal, que facilita la concentración y los  estados de meditación. El incienso encendido, desprende su fuerza, junto con sus sutiles vibraciones, y su aroma típico.

LOS CIENTÍFICOS SABEN:

que el incienso actúa en un sentido refinado y de una manera misteriosa. Influye en nuestras emociones y en la profundidad de nuestros sentimientos que provocan estados elevados de nuestra consciencia.

EL USO DEL INCIENSO TIBETANO Y EGIPCIO - AYURVEDICO TIENE UNA UTILIZACIÓN MÚLTIPLE:

1.      Para generar buenas vibraciones y liberar una fuerza energética.

2.      Para conjurar y expulsar malos influjos y energías.

3.      Para concentrar fuerzas y dirigirlas a un objetivo.

4.      Para crear una atmósfera plenamente adaptada a una actividad luminosa que tiene intención de ejecutar.

5.      Para purificar lugares antes de realizar rituales benéficos y espirituales.

6.      Para la curación psíquica y física.

7.      Para facilitar la meditación individual o en grupo.

8.      Durante una cena o comida muy particular.

9. Para la concentración durante el trabajo.

QUE PREVALEZCA LA PAZ EN AQUELLA CASA DONDE EL

INCIENSO SE QUEMA

SABER ELEGIR SU INCIENSO

Como sabemos cada persona es diferente en sus gustos, conocimientos y nivel de evolución espiritual. Por eso, para elegir una clase de incienso, tiene que tener en cuenta sus propios criterios y gustos particulares.

Hoy en día el incienso se puede encontrar y adquirir en los más variados tipos de tiendas y mercadillos. Hay de todo, inciensos baratos, caros y más caros; y con embalajes de lujo, bonitos o simples. Pero la pregunta es ¿cuál es el que debemos elegir? ¡Cuidado! Después de una larga investigación nos hemos dado cuenta de que hay inciensos muy tóxicos. ¡MUY TÓXICOS! ALGUNOS FUNCIONAN COMO MATAMOSCAS. Las pruebas lo dicen todo: encender algún incienso tóxico en un cuarto, el cual está poblado de mosquitos, y después de un rato… ya no están vivos, sino muertos.

¡Peor aún! También es interesante saber que algunos inciensos actúan como fumar cigarrillos. Haga la siguiente prueba, despertará algunas chispas en la consciencia del observador. Coja una tela de algodón blanco y póngala a unos 2 cm encima del incienso que se esté quemando

Después de 15 minutos, es increíble lo que deja la huella del humo, con

sus componentes tóxicos, en el trozo de algodón. Además, tenga muy en cuenta que muchos inciensos artificiales contienen fósforo para facilitar el proceso de combustión.

CONCLUSIÓN:   un buen incienso guardado, no debe oler fuerte  y su color debe ser neutro y   suave, más o menos los colores de la tierra. Un incienso guardado  que desprenda un olor fuerte es signo de que es un producto con muchos colorantes no naturales y aromas artificiales. El incienso natural se conoce fácilmente porque cuando está pasivo, casi no desprende ningún olor y, activo es algo muy terso, desprende poco humo con un aroma agradable y, al mismo tiempo, penetrante para la percepción de emociones y procesos psíquicos.

¡USTED ELIGE!

SUNAY DUVADI Y ERNESTO HANQUET