MISTERIO, SACRAMENTO Y RITO por Vicente Beltrán Anglada

MISTERIO, SACRAMENTO Y RITO

por Vicente Beltrán Anglada

Vamos a considerar el tema de la Magia como un fenómeno único en el cos­mos, y no como un hecho aislado que tiene lugar en nuestro planeta o en nuestro Sistema solar.

Todo cuanto vive, todo cuanto alienta todo cuanto tiene una conciencia que está evolucionando, está creando constantemente magia. Una magia que vista esotéricamente tiene tres absolutos aspectos, que es el Misterio, el Sacramento y la Liturgia; constituyen la arquitectura, por decirlo de al­guna manera, de la Magia Organizada. Ya se considere la magia del Creador en su relación con el Universo que es su campo de expresión, con un ser humano o con un simple átomo de materia, todo de debe al mismo principio de la Magia Organizada.

En los Ashramas de la Jerarquía se presta un énfasis muy especial sobre el estudio de la magia, por cuanto la Magia constituye los elementos bási­cos de lo que el discípulo tiene que entender por Iniciación. La Inicia­ción es un Misterio revelado a través del Sacramento y se realiza a través de una ceremonia o Liturgia; lo mismo ocurre con todo cuanto existe, veamos por ejemplo, el nacimiento de un ser humano. Es contemplando el nacimiento de un ser humano desde el ángulo esotérico, que puede ser captada la pro­fundidad mística de la creación cósmica o del nacimiento de un universo pues los factores involucrados son siempre los mismos El Propósito de Ser de la divinidad que encarna el Misterio, la Voluntad de Realizar del Ego, que encarna el Sacramento y tenemos después el Rito, la ceremonia que ha­ce objetivo el Sacramento, que es la representación más objetiva del Mis­terio subjetivo, que es la Voluntad de Dios de expresarse a través de un cuerpo físico, en este caso se trata del universo de expresión.

Y siempre ocurre lo mismo cuando se inicia una participación activa en la vida cósmica del Espacio, cuando la Voluntad del Creador, que es el mis­terio que hay que desarrollar, está creando dentro del espacio un Vacío y dentro de este vacío está creando el Sacramento, la manifestación subjeti­va; y finalmente tenemos la expresión objetiva por medio de la Liturgia. La Liturgia en este caso es el acto del Nacimiento y siempre ocurre lo mis­mo; sin embargo hay un misterio inconmensurable, siempre de acuerdo con la Magia Organizada, al cual los esoteristas no han prestado quizás la debida atención: se trata del Misterio de la Concepción. Ya no el misterio del a­lumbramiento, o de la iluminación espiritual (que es la contraparte del nacimiento en la vida espiritual), porque el individuo y el esoterista están en el mismo caso, no poseen todavía suficiente claridad mental, ni tampo­co el don de la clarividencia en el plano causal, para observar qué es lo que ocurre en el momento de la concepción. 0 que es exactamente la concep­ción, habida cuenta que por ley de analogía igual será la concepción del cuerpo físico del ser humano, que la concepción más grande, más extensa, pero con idénticas leyes previstas, que realiza un universo, que también precisa un momento cumbre de concepción.

Se nos dice ocultamente que la Concepción es una especie de Iniciación y hay que tener en cuenta que en la iniciación participan siempre unos per­sonajes definidos: el Hierofante, los Padrinos, el Iniciado y los partici­pantes en los Misterios. Todo esto para demostrarles que la magia que tie­ne que ver con la creación –sea la creación de un universo o de un simple átomo— se refleja constantemente en aquello a lo cual nosotros no damos la debida importancia. ¿Qué sucede por ejemplo, en el acto de concepción del ser humano?, es decir, la concepción del cuerpo físico que tiene que habitar un ser humano: ¿cuáles son los factores iniciáticos para que la analogía sea perfecta?. Tenemos en primer lugar al Hierofante, ¿quién es el hierofante en este caso?, es el Angel Solar; ¿cuáles son los padrinos?, los pa­drinos son los padres o lo que encarnan los padres; lo que simbolizan los padres, es el elemento masculino y el elemento femenino que constituyen la polaridad, que tiene que ver con todo acto de concepción o creación. Y te­nemos también al iniciado, el iniciado en este caso es el alma en encarnación, pero el alma en encarnación en este caso está velada y oculta porque está hundiéndose, en las penumbras etéricas, para quedar preparado dentro del silencio místico para penetrar dentro del cuerpo; su representación ob­jetiva en los planos etéricos es el elemental Constructor.

El elemental Constructor tiene la misión de representar al padre y a la madre porque el elemento masculino y femenino, es decir la introducción del elemento masculino dentro del óvulo femenino, es la suprema Magia de la divinidad en el ser humano, está regido por las mismas leyes que se ri­ge el Sistema solar. Porque en el momento mismo en que existe la introduc­ción, unos devas etéricos encubren con materia etérica de alta sutilidad al óvulo (aunque no se vea médicamente a través de la cirugía, porque no hay clarividencia), entonces queda archivado el Misterio. El Misterio se va convirtiendo en Sacramento durante el tiempo de la gestación, y finalmente en el alumbramiento se realiza la ceremonia mística de la iluminación.

Pero, ¿cuál es la analogía de este proceso místico de creación en el Sis­tema solar? ¿Qué tenemos en el Universo antes de que exista?. Si es que nuestra imaginación puede taladrar las grandes barreras de la incomprensión humana, simplemente existe lo mismo que cuando se está realizando la con­cepción del cuerpo humano. Tenemos en primer lugar al Hierofante: ¿cuál es el Hierofante en el caso del Sistema solar? Aquel Logos Cósmico, Señor de sie­te Sistemas solares, sobre el cual nada puede decirse por Su exaltada natu­raleza cósmica. Este es el inductor hierofante, el que está trabajando en los éteres para crear el germen del universo; representa la Voluntad de Ser, entonces ÉL es el Misterio, el Misterio siempre es la causa más ele­vada.

¿Cuál es el Sacramento? ¿Cuáles son los padrinos que tienen que li­brar el Sacramento?. Se nos dice ocultamente que los progenitores, los Padrinos de nuestro Sistema solar son dos poderosas entidades cósmicas de­nominadas místicamente Señores de la Concepción Solar; se trata del Logos de la Constelación de la Osa Mayor, que es el Padre, y el Logos de la Cons­telación de las Pléyades, que simboliza la Madre, es decir, la Naturaleza virginal. Ambas entidades constituyen el cuerpo del Misterio, y cuando mag­néticamente han entrefundido sus auras surge impresionantemente de los éteres y proveniente de la gran estrella Sirio, un gran Adepto que ha deci­dido encarnar: éste es nuestro Logos Solar. Así que tenemos el gran Trián­gulo al cual hacemos tanta referencia y hoy quizás comprendamos un poco más intensamente, que existe un Logos masculino, para ser más comprensivos, dinámico, positivo y un Logos femenino, pasivo, con el dinamismo de la pa­sividad del cual se habla muy poco, que han engendrado un Hijo, que ha cre­ado el Universo. Porque el alumbramiento de un niño, el nacimiento de un Niño Logos, es el Universo en donde vivimos, nos movemos y tenemos el ser.

Como se darán cuenta, todo se basa siempre en estudiar muy atentamente este principio inefable de la analogía. Siempre encontraremos en toda o­bra mágica, este principio que da como resultado la expresión de un Misterio a través del Sacramento, el cual se hace efectivo a través de una Li­turgia.

Como estamos preparando futuras conversaciones acerca de la Liturgia, a­cerca de la ceremonia mágica como motivo de invocación de los grandes Señores del Espacio, he creído necesario esta pequeña introducción para ex­plicar el mecanismo de la magia de la creación y decir, como siempre esta­mos diciendo, que constantemente podemos estar iniciándonos en el secreto mágico, trayendo como consecuencia la invocación permanente de los éteres, sabiendo también que una vez que el Logos se ha introducido en el Univer­so no encuentra un elemental constructor –como el ser humano ha encontra­do este elemental constructor físico, mediante el cual se crea la estructura del cuerpo—, sino que hay un poderosísimo Arcángel, cuya expresión no cabe en nuestra mente, este Ángel ordena la expresión física del Universo.

Hay en el cuerpo físico del ser humano, y más adelante en la expresión astral y mental un drama idéntico, porque los planos se superponen y los univer­sos son paralelos y todo cuanto existe en la naturaleza obedece la mis­ma Ley. Entonces, qué es lo que encontramos nosotros una vez qué el cuer­po físico se ha desarrollado a un punto en que tiene conciencia física; es decir, que el elemental constructor es consciente de lo que ha creado; de aquellas innumerables huestes de entidades dévicas que cons­tituyen el cuerpo, la morada del Ego, del YO. Pero, ¿cómo vamos a analizar el trabajo de los grandes Constructores?

Se nos dice que hay constructores en todos los sistemas, y que hay Ag­nishvattas, Agnisuryas y Agnichaitas en todos los planos del Sistema cós­mico, y que por lo tanto la analogía no se refiere únicamente a los Logos Creadores sino también a Aquellos que secundan los planes de los Logos creadores. Entonces hacemos referencia a estas Potestades Angélicas de categoría específica, más allá de nuestra imaginación, que llevan adelante el proceso de incorporación de formas a todas las vidas posibles, que pue­da mantener en forma de mónadas aquel Logos o aquella infinita cantidad de átomos, células, moléculas que puede sustentar un Ego a través de su cuerpo físico. Siempre veremos aquí la ley, el orden, la justicia; la proyección de estas energías mágicas que producen lo manifestado. Es decir, el cuerpo físico está regido por un elemental de la categoría de los Agnishvattas, pero la representación cósmica de los Agnishvattas existe en los planos cósmicos, allí donde existe creación, creación objetiva, al menos desde el ángulo de vista de nuestra imaginación, que vemos las cosas siem­pre en forma tridimensional, y que por lo tanto, no acabamos jamás de ver claro el aspecto positivo de la analogía.

En todo caso, existe una expresión constante de una Vida que trata de manifestarse a través del cuerpo y que en contacto con el cuerpo, con la Materia, ha creado una Conciencia que va evolucionando, a través de los impactos del Espíritu y los impactos de la Materia, constituyéndose lo que llamamos la Conciencia, ya sea la conciencia de un átomo, de un hombre o del Logos del Sistema Solar. En todo caso la analogía es perfecta. Ahora bien, de la misma manera que se gesta el universo físico se gestan los u­niversos astrales, se gestan las esferas astrales de no importa qué esque­mas planetarios, porque todo se debe a la misma Ley de aproximación cien­tífica y correcta de la Verdad, así que somos creados y al propio tiempo creadores. Creados por la divinidad de cuyo cuerpo somos una pequeña célu­la, pero al propio tiempo a través de idéntica ley tenemos que los átomos que somos nosotros dentro del cuerpo solar, somos los logos de esta infi­nita pléyade de pequeñas y diminutas vidas, que están dando vida a nuestros átomos de materia. ¿Se dan cuenta como todo se va enlazando, que el asun­to de la Magia es un asunto básico del esoterismo? No se puede mover nin­gún concepto, ninguna idea, sin mover automáticamente el principio de la Magia. ¿Acaso no hay Magia en la palabra, en el oído, en el tacto, en los sentidos corporales?

Todo es Magia, sólo hay que darse cuenta de que todo es Magia y de cómo vamos a utilizar la Magia para crear un mundo mejor. De qué nos serviría realmente saber que somos análogos en expresión a lo que es el Creador, si en nuestra vida no nos comportamos como creadores, si estamos utilizando los resortes de una técnica dinamizada por los prejuicios o por el egoís­mo y no por el afán de ser útiles a la humanidad. El proceso es de una gran responsabilidad y me pregunto hasta qué punto aceptamos todos esta responsabilidad.

En todo caso, hay algo que hay que saber de antemano, y es que la limi­tación física, la limitación astral y la limitación mental son efectos nocivos de nuestra propia magia, la magia que nosotros no hemos sabido a­ceptar, realizar o manifestar de una manera correcta. Todo esto es lo que trae “como si”, el estudio de la Magia Organizada y el poder del Corazón, el poder de la Mente, el poder de la Voluntad, todo cuanto constituye nues­tro Ser, es la OBRA MAGICA que debemos ofrecer al Creador por ser partíci­pes de Su propia Voluntad, por ser células de Su Cuerpo y por estar de una u otra manera interesados en el drama místico de la Evolución. De no ser así no valdría la pena estar aquí, ¿verdad?.

Se trata de ser prácticos dentro de la propia subjetividad del comentario; la abstracción en todo caso, es una falta de utilización del concep­to de la analogía, buscando el concepto anacrónico, o lo que fue en el pa­sado, o que nos dijeron, o que estudiamos en los libros. Se trata de VIVIR íntegramente esta regla mágica, este sentido permanente de valores absolu­tos que tiene por objeto dignificar nuestra conducta, hasta el punto en que nuestro átomo dentro del Cuerpo Solar se haga radioactivo; si se hace radioactivo, tendremos una expresión armoniosa del Misterio, del Sacramento y del Rito.

El RITO tiene que ver siempre con el aspecto final de un secreto cósmi­co que se revela a través del Sacramento; quizás podríamos decir que la expresión más gráfica la tenemos en el Cáliz y en la Hostia. El Cáliz es siempre el soporte, siempre es el aspecto ritual de la ceremonia; en cam­bio la Hostia siempre nos habla del Sacramento, de la Eucaristía –hablando en términos no cristianos sino esotéricos— en un sentido superior. Y aquella fuerza que inunda de Luz la Hostia, ¿qué es? Es el Misterio; es lo que tiene realmente una expresión para nosotros, que debe llevarnos y conducirnos íntegramente a la búsqueda de la Verdad; una Verdad que está en la unificación del Rito, del Sacramento y también del Misterio.

Se nos habla del Misterio Iniciático, en todo caso, ya vemos que el Misterio consta siempre de varias etapas: el Misterio en sí que es la Voluntad de Dios, de la Mónada que trata de revelarse; el Sacramento que es el Ego que está tratando de acomodarse noblemente a la fuerza de la inspiración de la Mónada; y tenemos después la Personalidad, que es el cáliz donde ha de vertirse místicamente a través de la evolución, el Misterio a través de un Sacramento especializado, específico. Ahora bien, nos encon­tramos siempre ante la duda de cómo se opera en el Espacio y cómo nosotros podemos operar en el Espacio sin crear un antagonismo entre los componen­tes de nuestro Ser y los componentes del Espacio que nos rodea.

¿Cómo podremos ser MAGOS? Y ser Magos en un sentido plenamente espiritual, siendo precisamente unos artífices del gran momento que estamos viviendo, este momento es crucial y nos encontramos enfrentados ahora, ante el dilema de aprovechar nuestros conocimientos de la Magia, para operar como magos dentro del cuerpo social dentro del cual estamos inmersos; es como si les solicitase el trabajo de alumbramiento. Ustedes deben nacer a la vida es­piritual, y hacerlo de una manera en la cual el Misterio y el Sacramento sean la misma cosa, y que la Liturgia, que son los actos que realizan, no tenga una contraposición con el Misterio ni con el Sacramento. Estoy hablando de todo cuanto estamos realizando a través de las meditaciones, a través de los esfuerzos, a través del yoga, a través de nuestra Voluntad al Bien para comportarnos como verdaderos ciudadanos del Reino de Dios. Esto es la Magia, no existe otra Magia; porque no existe una demagogia, sistema político para explicar cosas que estamos tratando de realizar y que constituyen la base de nuestra propia existencia espiritual, una espiritualidad que todavía no hemos llegado a comprender en su absoluta base de Misterio. Conocemos quizás una especie de Sacramento, quizás hemos tenido alguna vez algún contacto con el Ego, el Alma del Sacramento. Pero, ¿cuál es la Liturgia que debe representar esta fuerza, este Sacramento que a su vez es la fuerza mística del propio Misterio que tratamos de revelar?

Entonces si ustedes piensan correctamente, si tratan de hacerlo con to­da honestidad, si ustedes viven íntegramente o tratan de hacerlo, dentro de los cauces de una verdadera conmoción social, ustedes están actuando con la gran Liturgia Cósmica, porque la Liturgia en el acto creador, y los actos del hombre, las palabras del hombre, sus pensamientos, sus deseos son la Liturgia y esta Liturgia debe estar a la altura del Sacramento del Ego, del Yo Superior o Ángel Solar, y esto naturalmente es un desafío a nuestra conciencia de investigadores. No se trata solamente de aprender muchas co­sas, ni saber mucho acerca de la Magia, y sin tener dentro de nosotros la fuerza mística de la propia Magia, que es la Magia de la acción, que es la Magia del sortilegio, que es la Magia de la música, que es la Magia de to­do cuanto constituye lo más noble de nuestro ser.

Si estamos pendientes de ese trabajo, si vivimos de acuerdo con esta mística realidad, si tratamos de comportarnos dignamente como Magos Blancos entonces asistiremos a un despertar social. No sólo al despertar de nues­tra pequeña vida personal llena de ceremonias místicas, o llena de litur­gias o llena de ritos, sino que nos haremos Señores de los Sacramentos y más adelante a través de la Iniciación nos haremos Señores de la propia mística del proceso, del Misterio de la propia Divinidad. Llegando aquí, la Mente queda herida por estas ráfagas de Luz que surgen de la propia Con­ciencia de iluminación, vemos claro lo que es la iniciación, este proceso mágico que tiene que ver con la Voluntad de Dios de Ser, con la Voluntad de Realizar del Ego y con la expresión de la Liturgia a través de la personalidad en los tres mundos.

Significa también, si actuamos de esta manera, un contacto directo con las tres Jerarquías Angélicas a las cuales he hecho referencia, en nuestros tres mundos de esfuerzo humano, la representación es la misma. Tenemos la estirpe de los devas físicos, de los devas astrales y de los devas menta­les que son la contraparte de lo que en la Tríada denominamos Agnishvattas, Agnisuryas y Agnischaitas y lo que en el espacio cósmico son estas grandes Potestades Mahadévicas o Arcangélicas que guían los destinos materiales de los mundos, que crean los planos del universo, que favorecen la entrada del Logos dentro del vacío cósmico creando dentro del marco de la propia creación. Y entonces todo esto que estamos aprendiendo, por ejemplo que hemos dicho acerca de la cavidad del hombre, de este vacío inmenso dentro del gran vacío que es el Espacio, es lo mismo, es la mitificación o la simbología de la cueva de Belén donde todos estamos inmersos, es un vacío dentro de un vacío. El vacío creado por el padre, la madre y el hijo den­tro de esta cueva mística, porque esta cueva es la representación del va­cío que dentro de la materia del Espacio está creando el propio Logos creador. Y así vamos andando, así vamos surgiendo triunfantes, así vamos comprendiendo en la acción, no en un simple análisis intelectual, porque el análisis intelectual es algo pasajero y el aliento de la vida se esfu­ma rápidamente.

Se trata de tener una experiencia mística del proceso de darnos cuenta de lo que es la Ley, de lo que es la Justicia, de lo que es el Hombre, de lo que es realmente la Magia., que es la representación de todas estas co­sas. Y no quisiera cansarles más, preferiría que ustedes preguntasen y pudiésemos ampliar en lo posible estas ideas y conceptos.

Pregunta: Me gustaría que nos dijeras, vale repetirlo, la forma en que no­sotros podemos alumbrar, renacer a la otra vida, utilizando es­tas energías de diferente polaridad, para…

Respuesta: Bueno, alumbrarnos a nosotros mismos…¿no?, porque hay personas que quieren alumbrar a los demás! Yo diría, y hay que repetirlo, que hay que estar muy atentos al proceso de la vida. Porque nuestra vida, la que conocemos –hay muchas áreas desconocidas— la vida que conocemos no la comprendemos en su integridad porque pasamos distraídamente por los hechos que suceden dentro y fuera  de nosotros. Entonces si les digo y repito que hay que estar atentos, ustedes dirán: “esto ya lo dijo el mes anterior, y el otro, y el otro”, y seguramente que lo diré hasta que me muera porque no veo otra solución al gran problema humano que el estar atentos. ATENTOS A UNO MISMO, ATENTOS A DIOS Y ATENTOS A LOS DEMAS. Entonces el alumbramiento, el nacer a la vida espiritual –para mi esto es el verdadero alumbramiento— se trata simplemente de un ejercicio de atención llevado a sus extremos místicos más positivos. No la atención de un niño que hace un deber, que mueve su pequeño intelecto para hacer aquello, les estoy hablando a discípulos, a personas que piensan, que sienten con gran intensidad la vida y que tratan honestamente, me parece a mí, de unirse a esta gran Sinfonía de la Vida sin desafinar, ¿verdad?.

Si aplicamos la Magia del interés –que no es la magia de las costumbres— ­la magia del interés en hacer y hacerlo bien, lo cual precisa una gran atención; están ustedes en proceso de iluminación constante. Si están aten­tos aquí, y creo que lo están, ustedes están iluminándose, están pasando del Rito al Sacramento y del Sacramento al Misterio, porque están atentos. Por­que como he tenido oportunidad de decir en otras ocasiones no se trata de otra cosa que de hacer contacto, no con el Ego, sino con la Mónada. Porque el Ego es el Señor del plano mental, en tanto que la Mónada es el Señor de todo el Ser, y por lo tanto nuestra mente solamente está dispuesta en la atención, para que la Mónada, pasando por el Sacramento esté atenta al Ri­to. Y el Rito es nuestra actividad cotidiana, son nuestros pensamientos, nuestros deseos y emociones, sentimientos y nuestras palabras. Esto es precisamente lo que tratamos de decir constantemente: que la iluminación de un ser es una Iniciación que tiene que tener lugar en todos y cada uno de los momentos del día y de la noche. Y ustedes dirán que es tan difícil que casi no tienen ganas de empezarlo; pero sin embargo hay que hacerlo, hay que empezar a estar atentos. ¿No están ustedes atentos ahora? Pues esta a­tención es la misma que tendrán mañana, cuando estén viendo otra cosa o a­travesando otro acontecimiento.

Repito: ustedes y yo naturalmente, somos el Misterio, el Sacramento y el Rito; somos la Mónada, el Ego y la Personalidad. Conocemos algo del Ego, de lo que hemos leído nos informan de los contactos, de la creación de un camino que va a través del Rito de la Meditación hasta el Sacramento del Alma y que allí se pierde, porque no se habla nada más, porque no compren­deríamos lo que hay más allá del Yo Superior. En tanto que si continuamos atentos al proceso veremos que inopinadamente se abre un espacio y surge una LUZ, que no es la Luz del Ego, sino que es la Luz de la Mónada, y nos sentimos Transfigurados. Y sabemos por experiencia lo que es la Iniciación, que no es una palabra vaga, que no es algo para hacernos pensar, sino que es algo supremamente dinámico que deberemos vivir en todos los momentos del día y de la noche.

Se trata de una ATENCION que se empieza ahora y ya no se termina, ¿que no podemos volver a la atención porque hay problemas? Atención al proble­ma que también requiere atención. La atención siempre es el Rito máximo, la ceremonia, la Liturgia verdadera. La Atención. Si no tenemos atención no sabremos nada del Sacramento, del Yo Superior me refiero, y menos aún de la Mónada o Espíritu divino. Por lo tanto dénse cuenta que en los Ashramas de la Jerarquía, los Maestros están desde hace muchos años imprimiendo en la mente de sus educandos, de sus discípulos, esta fuerza tremenda del Pri­mer Rayo que viene con la atención. La atención no es del Segundo Rayo, es del Primer Rayo y de ahí la dificultad, porque es más fácil la vida místi­ca, sentirnos arrastrados por los sentimientos; aún los sentimientos de a­mor hacia la madre o hacia el Cristo interno. Se trata de un cambio total de situaciones, estamos en la Nueva Era, nosotros somos los componentes de esta Nueva Era, por tanto ahora hay que empezar, no esperar mañana, porque las dilaciones empequeñecen la voluntad, porque las dilaciones nos impiden ponernos en contacto con el Señor del Sacramento, y no pudiendo estar en contacto con el Señor del Sacramento, mucho menos podemos ponernos en contacto con el Señor del Misterio.

Pregunta: Vemos que el hombre es una especie de logos en miniatura, un creador, aprende investigando; entonces yo pregunto si a base de la inseminación artificial, en la cual hasta ahora no se ha logrado ese 30% de éxitos que se logra en la misma mujer al natural; le pregunto qué pasa, ¿es una cuestión de tecnología? ¿Es una cuestión kármica? ¿Los ángeles no colaboran con los científicos? ¿Qué karma se está acarreando con esta inseminación artificial? ¿Es positivo que sigamos investigando?

Respuesta: El hombre tiene la manía de querer imitar en todo al Creador, y aprovecha para esta imitación cualquier cosa científica que tenga algún viso de realidad, de acuerdo con esta emulación de la Voluntad del Creador. La ciencia ha dado un gran paso en el sentido de la genética, y en la ci­bernética, ha dado un paso tremendo en el aspecto científico, pero ha olvidado algo que tendrá que recobrar en el transcurso del tiempo: y es que las Leyes del Señor no pueden ser alteradas, y que con el tiempo se dará cuenta el hombre de que alterar las leyes, aunque tenga éxitos parciales, no compensa el ejercicio místico de la Ley tal como surge de la Voluntad de Dios. Primero, porque el acto sexual debe ser un acto de amor, no un acto frío y analítico de la ciencia. Por lo tanto el fracaso… ( graba­ción interrumpida ) …. tiene que ser forzosamente una expresión molecu­lar que trae como consecuencia la atracción de los éteres del espacio de una entidad, de un Ego que va a reencarnar. Pero no se trata de esto, en lugar de la expresión científica, ¿no sería mejor que se expresase lo que es el Amor y entonces se realizasen las uniones por este amor infinito de la propia divinidad?, y veríamos como surgirían los Egos de la nueva era.

Ningún Adepto, ningún Iniciado podrá surgir de la probeta de un científico, saldrá gente corriente no grandes genios. Porque se exige en la vida, en la expresión de la vida de un iniciado que la expresión anterior de la concepción sea un acto de amor. No creo que nosotros –mal que nos pese—, se­amos el resultado de una unión de amor. En este caso lo único que hay es la fuerza mística del deseo que es parte de la Voluntad de Dios que se ha introducido en el padre y en la madre en aquel momento de pasión y enton­ces existe una expresión muy limitada del Amor, pero hay Amor. Porque el deseo es un aspecto del Amor, muy limitado, pero un aspecto. ¿Pero que as­pecto de Amor, aún de deseo, hay en la inseminación artificial?. Juzguen us­tedes esotéricamente, no desde el ángulo de la conquista científica sino desde el ángulo de apreciación de los valores naturales de la vida. Se da­rán cuenta de que si, están trabajando en una dirección equivocada, con el tiempo reconocerán su error, pero para que reconozcan su error habrá que impulsar en nuestros corazones un gran Amor, no solamente el Amor hacia la pareja sino el Amor, hacia todos, no solamente a los hijos, a los hermanos, a los amigos, a todo el mundo. Entonces cuando todo sea una explosión de Amor –si puedo decirlo así— habrá un nuevo concepto científico y una nueva ordenación social, porque el Amor salva, el Amor redime, el Amor crea y crea tal como crea Dios.

Dios nos ha enseñado a través del misterio de la concepción de su propio universo, que es un acto de amor entre dos Logos de distinta naturaleza po­lar para entrar en el campo de la manifestación y por esto es un Logos de Amor y entonces nosotros tenemos que hacer lo mismo: prescindir de la conquista científica, porque si la conquista de los científicos fuese avalada por un gran concepto de la ley moral o de la Justicia divina, entonces to­do sería permisible y permitido. Y hay muchas cosas que desconocemos, muchos misterios en el Espacio que tenemos el deber de investigar, que darán la clave de lo que será el hombre del futuro, del hombre que nace por amor a la vida, no como actualmente, como una resistencia a la vida, impulsado por la polaridad, que no siempre es una polaridad afín, una simpatía vibratoria.

Hay que examinar esta cuestión con mucha atención para que no crean ustedes que soy regresivo en el aspecto científico, muy al contrario, la cien­cia tiene su lugar dentro de la sociedad humana, pero el Amor es esencial dentro de la sociedad, está más allá de la ciencia. Una ciencia sin amor es la ciencia que ha creado los armamentos atómicos, que ha creado la con­quista del espacio, ¡esto hay que evitar!. Amor, y la ciencia con Amor tra­erá como consecuencia el hombre nuevo, no en los alambiques de los cientí­ficos y de los químicos, sino como una eclosión natural de la Naturaleza Divina en los seres humanos y esto constituye para nosotros un delicado punto de atención.

Pregunta: A mí me gustaría, perdona que reitere el punto de vista, no dis­par sino quizás complementario, porque la ciencia, sin embargo, sigue investigando altera la composición celular, incluso orgá­nica en sus investigaciones genéticas y entonces, de acuerdo con que está emulando lo que hace el Logos, por ejemplo, pode­mos decir que un mogólico también, no podemos aceptarlo como un error genético por parte de las entidades creadoras o por parte de los devas constructores en parte del niño nacido. Ahí ha ha­bido amor y sin embargo ha habido un fallo genético, entonces los científicos están calculando esto, están haciendo investigaciones. Entonces ¿en qué parte del karma participamos nosotros como entidad humana en este aspecto?

Respuesta: El hombre produce todo lo bueno y todo lo malo, tiene a su disposición una voluntad, un libre albedrío, tiene un cuerpo emocional donde pueden tener cabida las grandes emociones y tiene una mente apta para razonar, para darse cuenta del significado místico de las cosas. Una sociedad organizada de acuerdo con la LEY DEL AMOR no tiene porqué traer ninguna fuerza complementaria que se adueñe de cuerpos físicos y cree entidades como por ejemplo los mogólicos y sus variaciones. Si la sociedad está organizada de esta manera tan pura, entonces surgirá una nueva sociedad porque el hombre habrá cambiado radicalmente sus enfoques. La ciencia, como digo, tiene su misión, y la misión de la ciencia es hacer objetivo el Amor, no separarse mentalmente del amor creando otra dirección. Hay que examinar con mucho cuidado para no caer en la regresión mental y decir que lo que están haciendo no es correcto. ¿Es correcto el momento actual? Pero hablamos de una sociedad organizada de tal manera, donde no quepan ni el egoísmo, ni el temor, ni el odio, y por lo tanto de una serie innumerable de expresiones negativas en el ambiente.

Los pobres devas, digo pobres porque nosotros los estamos mortificando: ¿Qué van a hacer con el material que les suministramos? Los cuerpos surgirán deformes porque existe no una deformidad en los devas, sino porque no­sotros somos deformes en uno u otro nivel; y por lo tanto como somos defor­mes, los devas tienen que tomar la deformidad y tratar de hacer lo mejor que les es posible con aquella deformidad que les hemos suministrado, es decir, los elementos precisos, la sustancia material segregada por los áto­mos permanentes. El karma también juega su papel. Pero hablo muy poco del karma porque, en general, cuando hablamos del karma lo hacemos como algo, que pasa inevitablemente y que hay que dejar que pase y para mí no es así; el karma, siendo nosotros, siendo el resultado de la mente, de la emoción y del cuerpo puede variarse si nosotros variamos fundamentalmente la com­posición de la mente, del cuerpo emocional y del cuerpo físico y entonces si hay un contacto –vamos ahora al principio— entre el Rito del matrimonio y el Sacramento del Amor, saldrán siempre cuerpos puros, cuerpos organiza­dos para establecer y vivir la Ley aquí en la Tierra y creo que es esta nuestra misión. Una misión mágica a desarrollar con nuestro análisis interno mas que analítico‑intelectual, darnos cuenta de que realmente todo cuanto esta haciendo la ciencia tiene su valor pero tiene también su lí­mite, el límite es el “círculo‑no‑se‑pasa” en donde se encuentra con una barrera infranqueable: la falta de Amor.

Porque los científicos son seres fríos en el cálculo, y la frialdad, si bien los capacita para reflexionar sobre cuestiones, les impide percibir algo que está por encima, algo en cuyo contacto el hombre se libera y en­tonces de la inmensidad baja otra proyección porque la ciencia está inun­dada de Amor, de afecto, de atracción hacia los demás; de atención hacia los demás, no atención única y exclusivamente a los intereses científicos porque, como digo, desdichadamente existe una campaña científica para des­truir al hombre, y sólo el AMOR, el Amor de ustedes, el mío y el de todas las personas de Buena Voluntad es lo que puede detener esto que está suce­diendo actualmente. Así que como siempre, esto es siempre un desafío a nuestra actividad consciente, a nuestra actividad de investigadores de la Verdad.

Pregunta: Has pensado alguna vez cuando llegue esa situación en el plane­ta de armonía, de libertad, de plenitud, de vida, de este amor tan intenso, no será cuando sea el ser andrógino, entonces toda la capacidad de amor será auténtica y la pasión será creadora para crear las bellezas del universo, o sea mejorarlas y dices que la vida será fácil para todos los seres que existen en el planeta. Pero para esto, este amor auténtico universal será cuando el ser sea andrógino porque entonces este amor será completamente donación completa, pero no donación completa hacia aquello que le produce placer sino hacia aquello que es natural, que es no obligatorio, sino que es espontáneo y natural y esto no llegará nunca, el amor auténtico, auténtico como lo soñamos nosotros hasta que sea el ser andrógino. Entonces un ser nacido de un andrógino tendrá que ser puro, mientras tanto no es tan fácil que lo sea, por más perfecta –dentro de nuestra perfección— que sea una pareja; creo que enton­ces, mientras ahora hay imperfección en los nacimientos y en la concepción, puedo admitir que haya hombres que quizás con más men­talidad, que vieran hacia un futuro que desconocemos la forma en que se planificará, en la próxima vuelta de la espiral, en la so­ciedad del planeta, entonces quizás tendrán que modificar los as­pectos sabidos para crear seres de una manera y crearán otras co­sas; pero quizás están moviéndose en estas retortas de laboratorio hacia unos finales que no son iguales que los principios porque es necesario que vayan desarrollando algo, pero yo creo que el ver­dadero amor es cuando sea el ser andrógino que no necesita un ac­to de placer para llegar a un hijo puro.

Respuesta: Yo digo que si no hay amor no puede haber andrógino… ¡es que no podemos llegar al andrógino si no es por Amor! Hay que expresar el Amor an­tes de llegar al andrógino; esperar llegar al andrógino para tener amor es una meta muy discutible, incluso científicamente. Pero si existe Amor en el matrimonio –que no existe mucho ¿verdad?, ya sabemos todos—,si existe amor en el matrimonio lo que saldrá del fruto del matrimonio es una persona do­tada mental, emocional y físicamente de las características divinas. Y al serlo, ¿cómo podríamos suponer un matrimonio perfecto sino en términos en los cuales el Misterio de Dios que trata de revelarse pasando por el Sacra­mento, tenga una Liturgia apropiada? La liturgia sin Amor falsea el Sacra­mento y falsea el Misterio; y si hay esta falsedad ¿qué es lo que surgirá en el mundo de relaciones humanas sino personas taradas física y moralmente? Entonces el proceso del andrógino, no rehúso hablar del andrógino, vendrá como consecuencia de que, primeramente la mente está vacía completamente, que sea el Pensador el controlador de todo su equipo mental, que pueda controlar perfectamente su campo emocional, su deseo o sus deseos, emocio­nes e incluso sentimientos, que sepa controlar sus palabras, sus emociones y pensamientos.

Qué sucederá cuando la persona sea nada, hablando en un sentido simbólico, cuando su mente esté vacía, vacía del equipo mental segregado por el ambiente o cuando el cuerpo emocional esté libre de la imposición de los Señores del deseo y que establece contacto con los grandes Señores Agnisuryas del plano búdico, ¿qué sucederá entonces? Pues tendremos una persona que dentro de sí misma habrá resuelto el Gran Misterio de la Vida que no tendrá necesidad ni de Sacramento, ni de Liturgia. Esto es el andrógino, no existe polaridad. La polaridad existe solamente cuando se lucha o cuando hay lucha, pero en el andrógino no hay lucha. ¿Cuál es en todo caso el andrógino? El Maestro, el Adepto, los grandes Rishis. Sin embargo, cuando el andrógino se ha convertido en andrógino porque se ha liberado de la atracción de los tres mundos del esfuerzo humano –el mundo físico, el astral y el mental—, entonces penetra raudamente en su propio país de origen que es el mundo monádico a través del cuarto plano Búdico. Es la Mónada expresándolo sin deseo, sin pensamientos ambientales, naturalmente en el campo físico y sin embargo un Adepto puede tener un cuerpo físico que ha creado a su voluntad. Se ha creado un cuerpo de deseos, si lo necesita, a voluntad y una mente a voluntad; entonces como no está dentro del conflicto de la polaridad, que es lo que hace que los hombres se equivoquen en las elecciones, entonces habrá una expresión vital del andrógino que vivirá de una manera tan sublime que será un espejo para los demás, y estos son los Grandes Maestros de la Gran Fraternidad, hacia el cual todos vamos acercándonos. Pero no teman ustedes, hay goces superiores dentro del universo, dentro del propio ser, que el de los sentidos, que el de las emociones y aún del más sublime pensamiento. Está mucho mas allá y aquello que vive el Andrógino es la Felicidad, es el aspecto superior de Sat, Chit y Ananda.

Es la felicidad suprema, entonces dentro de esta felicidad no puede haber polaridad porque la polaridad es manifestación y lucha. Las sombras luchando contra la luz y la luz contra las sombras incesantemente hasta que la persona se ha convertido en Andrógino, es decir, una persona que no precisa del sexo para crear. Bien mirado, ¿cuál es la fuente de creación del ser humano actual? Emocionalmente no puede crear, mentalmente tampoco, ¿qué le queda? SEXO… y a través del sexo está creando, se siente representado en sus creaciones, en sus hijos, ¿verdad? Y esto es solamente un aspecto, porque está el campo emocional donde existen las tremendas fuerzas de la polaridad. La diferenciación entre el deseo, la emoción y el sentimiento que están luchando, porque el sentimiento es elevado y el deseo suele ser más bajo en expresión y las emociones son volubles y están siempre a disposición de los señores Lunares del espacio que forman legión de los creadores, los constructores; los constructores del cuerpo de deseos, los constructores del cuerpo de pensamiento y los constructores del cuerpo etérico y del cuerpo físico.

Sin embargo, nosotros no somos nada de esto, reconocerlo y vivir íntegramente esta comprensión es la base de un nuevo estado de conciencia que nada tiene que ver con los tres mundos. Y ahí empieza el trabajo del Discípulo, y el discípulo va engrandeciendo su conciencia en ese sentido íntimo, místico y espiritual sin desdecir de sus ocupaciones, de sus deberes sociales hasta llegar a un punto en que se ha convertido en la propia Voluntad de Dios, que es cuando el ser humano deja de ser humano para convertirse en un dios, y un dios no tiene sexo, no tiene emociones, no tiene pensamientos; tiene solamente una intención de crear y es bastante para que se llene su campo conceptual de todas las formas que precise para su propia manifestación, y con el tiempo nosotros también lo haremos. Nuestra misión actual es convertirnos en los Ángeles Solares y los Ángeles Solares tienen la misión de convertirse en Logos creadores, y siempre encontraremos estas triples manifestaciones de Misterios, Sacramentos y Liturgias.

Pregunta: Ahora también estás haciendo de creador, estás ayudándonos a crear nuestro propio templo interno a través de la palabra, a través de los gestos, a través de nuestra atención –tenemos otra vez una triplicidad— pero a través de las edades también en la Iglesia organizada se ha tratado de dar esta especie de magos creadores a sus diferentes órdenes a través del celibato, a través del conocimiento, a través de la ordenación. ¿Por qué por ejemplo son necesarios estos tres requisitos para llegar a ser un mago? ¿Es imprescindible?

Respuesta: Un Mago lo que debe hacer es ser consecuente con sus actos. Qué significa el voto de castidad o el voto de pobreza o el voto de obediencia, que es una liturgia incomprendida porque no se llega a rebasar nunca aquella frontera tras la cual existe el Sacramento, no puede ser. La persona cuando no tiene una inteligencia muy clara, puede ser absorbida por estas nubes de cosas indeseables que existen, y que nosotros hemos creado a través del tiempo; pero cuando una persona renuncia a sí en beneficio de una colectividad “X” está renunciando a si mismo, el único voto requerido en Magia es el voto de fidelidad a los principios espirituales, no a un tipo de organización religiosa que mata al entendimiento, que ofusca el entendimiento y la mente y deja al hombre indefenso ante esas fuerzas lunares que están constantemente acechando al ser humano.

La persona que cree que encuentra a Dios a través del voto de pobreza, del voto de celibato, o cualquier tipo de voto se equivoca lamentablemente, es como aquel discípulo que se va a la India para encontrar a los Maestros y deja su campo kármico de trabajo familiar porque la familia es poca cosa para él; que tiene que buscar al Maestro en la India o Dios sabe dónde. Y qué sucede, tarde o temprano tiene que volver a recorrer el sendero del deber social: con la familia, con las amistades, con el ambiente, con el grupo del cual forma parte. Esta es la base de toda la exposición mística de los misterios de la divinidad: el campo social, la atención a los demás, el servicio creador, esto lo tenemos todos.

Refugiarse en la paz de un convento por temor al aspecto social es falso, y lleva un karma tremendo, porque lo único válido que existe en la vida es el hombre social del cual Cristo fue un ejemplo, y todos debemos ser sociales. ¿Por qué? Porque descender del Nirvana, atravesar el camino que siguen los hombres para que lo crucifiquen, y a través de la crucifixión y a través de todos los errores, los dogmas establecidos y las doctrinas sobre la crucifixión se han creado monstruos místicos que jamás alcanzarán el mundo de Dios por este camino.

En cambio tenemos la gente humilde por doquier, que sirven a los demás dentro de su propia humildad, y éstos son la levadura, la Sal de la Tierra; no aquellos que formulan votos, sean los votos que sean.

El voto único admisible es aquél inquebrantable que tenemos con nuestro propio SER, y esto es un camino árido, hay que aceptarlo así porque el camino que va de la Liturgia al Sacramento, y del Sacramento al Misterio es muy difícil para todos, pero hay que atravesar este camino solitariamente, sin pedir más ayuda que la de la propia concepción de la fe que hemos engendrado en existencias anteriores y que ahora se está representando aquí y ahora. Aquí se está representando el Misterio. Si ustedes se dan cuenta de ello verán como profundizan los lazos, no de consanguinidad, sino lazos de amor social con los demás que los rodean, y entonces se darán cuenta de que están viviendo una vida de ordenación que les llevará siempre, cada vez más profundamente dentro de estas dilatadas zonas de Misterio dentro del cual se mueve la Vida de Dios.

Pregunta: Entonces, según dices, parece ser que todo está bajo una evolución, así que si queremos traspasar las fronteras de la sabiduría por medios emocionales, pues retornaremos a algo de tipo regresivo; es decir, tenemos que ser activos, estar atentos sin querer traspasar esas fronteras en contra de la evolución y que vida tras vida vayamos avanzando lenta y progresivamente, yo lo entiendo así.

Respuesta: Lo que hay que procurar es no detenerse; una vez se comprende profundamente el principio, sabiendo que el principio es eterno hay que seguirlo, si no se comprende no se puede seguir. No somos asnos a los que se pega para que anden, somos personas inteligentes que si comprendemos la Ley –y aquí estamos tratando de descubrirla— si estamos atentos al descubrimiento de la Ley, lógicamente tendremos que cambiar radicalmente de conducta, porque no estamos de acuerdo con la conducta, la que tenemos con los demás, ni la que tenemos con nosotros mismos, y menos con la propia divinidad que nuestra vida alienta. Porque naturalmente es muy fácil escuchar a una persona, y a la persona le es muy fácil emitir conceptos, pero lo que se precisa es que exista una base sólida, una base de experiencia, y la base de la experiencia de la atención mística ustedes la tienen aquí –porque lo estoy observando— no es algo intelectual, es una experiencia.

Pues si se dan cuenta de que la experiencia de la atención es saludable, porque automáticamente les libera del deseo y del pensamiento y les deja en un estado de plenitud, o que decir nadencia, en ese estado de plenitud ustedes saben que hay algo por lo cual vale la pena luchar, que es la tranquilidad del espíritu; no crear una meta emocional y decir: “mañana seré más bueno que hoy” y así, porque hay gente que está constantemente llenándose de conceptos y de palabras. Sino que simplemente estando atentos y ver que pasa, es tan sencillo estar atento. No es una disciplina, es un deber social, eso lo estoy diciendo siempre, es un deber estar atentos. Porque además, no podemos comprender la vida si no estamos atentos. Esto que estamos diciendo son frutos de la atención.

Pregunta: Perdona, ¿son compatibles la Voluntad al Bien, el Agni Yoga y la Magia?

Respuesta: Es lo mismo, son términos distintos para expresar una misma idea. La Voluntad al Bien es el Misterio, siempre; la Buena Voluntad el Sacramento y la correcta relación es el Rito o la Liturgia o la ceremonia. Siempre la Magia se descompone en esos tres aspectos. ¿Y qué es Agni Yoga? Acaso no es el equilibrio que debiera existir, y hay que trabajar por ello, entre el Misterio y el Sacramento a través del Rito, a través de la conducta, a través de la atención. ¿Cuál es la conducta? Atención; no mental, espiritual, porque ustedes arrancan de una base sólida, una base espiritual, no una base intelectual.

Porque intelectualmente buscamos metas y a través de las metas vamos evolucionando y progresando, llenando cada vez de más conocimientos nuestro campo conceptual o mental. ¿Y qué pasa con todo este peso? ¿Cómo vamos a penetrar en el Reino de Dios con tanto peso? Entonces hay que quitar todo esto estando atentos.

La ATENCION es como la espada dentro de la subconsciencia, que es donde está todo cuanto hemos asimilado a través del tiempo. ¿Y qué pasa? Que por aquél agujero surge toda la subconsciencia. ¿Y qué queda entonces cuando no hay subconsciencia, es decir cuando no existe ningún recuerdo? Están ustedes, porque ustedes no son el pensamiento, ustedes no son los deseos, ustedes no son el cuerpo.

Pregunta: Siguiendo esta analogía que has expresado entre la Personalidad y el Rito, si nos conocemos un poco a nosotros mismos y vemos que todavía nos impulsan las pasiones, los deseos o los pensamientos, entonces deberemos fijar nuestro objetivo en el Rito. Ahora bien, supongo que no hablas del Rito tal como nos han enseñado, de la liturgia de las iglesias y tal. ¿Crees que mediante la atención podemos convertir todos nuestros actos no en un rito así religioso, místico, sino en algo vivo, o sea que todo lo que realicemos sea realmente una especie de Liturgia, una especie de Rito constante, para que podamos liberarnos de la conciencia de la personalidad?

Respuesta: Exacto. La atención es un Rito. Porque la atención mueve todos los recursos del Ser; porque cuando un pensamiento nos atormenta: ¿cuál es la liturgia apropiada? ¿Desvanecer el pensamiento, quitarlo del campo conceptual o vigilar el pensamiento? La Liturgia entonces sucede entre el Pensador y el pensamiento, porque el pensamiento tiene una motivación para estar allí. Todo pensamiento que viene a la mente tiene su propia motivación, su propia fuente de origen. ¿Y nosotros qué hacemos? Nos han, dicho: “hay que dejar la mente vacía” y entonces empezamos a vaciar la mente, esto para acá y esto para allá, y siempre estamos llenos; porque cuanto más sacamos más llenamos, porque es un saco sin fondo la mente. Pero que pasa cuando el Pensador dice: ahora voy a observar esto que pasa por ahí, el Pensador empieza a observar el pensamiento, sin desviar la atención, y se verá que con el tiempo el pensamiento se disuelve porque no tiene consistencia, porque no somos nosotros.

Hay que verlo experimentalmente, porque estoy seguro de que cuando hablamos del vacío creador ‑que muchos que han seguido las enseñanzas de Krishnamurti se han equivocado en esto‑, empiezan a sacudir de la mente los pensamientos que no les interesan, y se dan cuenta de que no puede ser, que entra un pensamiento por aquí y que asoma otro por allá porque están encadenados los pensamientos, están por asociación psicológica, por tiempo, por estratos. Pues bien, ¿qué sucede cuando aplicamos el soplete, este fuego vivo sobre el pensamiento y lo seguimos atentamente y muy profundamente por todos los recodos de la mente?. El pensamiento se siente atravesado en un callejón sin salida, no puede surgir y volver a reaparecer en otra forma, porque lo estamos desorganizando con la atención, y cuando la atención es muy intensa el pensamiento se va difuminando hasta que desaparece. Y como todos los pensamientos vienen por asociación, si rompemos la cadena de asociaciones la mente queda vacía, no por la disciplina contra el pensamiento sino por la observación del propio pensamiento. Este es el problema capital, y lo mismo sucede con los deseos.

Cuando un deseo no interesa, ¿qué hacemos? Lo eliminamos o buscamos la distracción para evitar aquel deseo. Pues bien, por qué no estamos atentos a aquél deseo, a ver qué sucede. El deseo, lo mismo que el pensamiento es una entidad, una entidad coherente que toma sustancia mental y se va creando un habitáculo, el habitáculo es el pensamiento que surge de la conciencia y que no somos nosotros.

Ahora bien, ustedes dirán: “hay que dejar de pensar”, ¡por Dios! Se trata de controlar el pensamiento porque tenemos un residuo memorial de pensamientos que constituyen la experiencia del tiempo. Pues entonces lo que se precisa a través de la atención es este control sobre la mente y sobre todo su contenido y la mente, en tanto que el Pensador no decida utilizarla para pensar, está en reposo  está vacía; solamente el pensador decide pensar y automáticamente es como un átomo permanente: empieza a vibrar el Pensador de acuerdo con lo que quiere decir y automáticamente por aquella vibración surge el pensamiento de la subconsciencia o de la supraconsciencia. Y el Pensador se expresa y usted dice, se acabó el drama, ahora voy a reposar, y automáticamente la mente queda en silencio, en un reposo solemne.

Y esto es la base del ciudadano de la Nueva Era que pensará por decisión, no por imposición del ambiente. Porque existirá la Voluntad hecha Misterio trabajando sobre un campo conceptual donde debe establecer el Sacramento del Silencio, del reposo místico, pero en contacto con el plano Búdico naturalmente. Y después las palabras suaves surgirán, en virtud de que ha desaparecido la fogosidad de la mente y del deseo. Por esto les digo que la atención es básica. Examinen con atención un problema y el problema se resolverá, tenderá a resolverse; pero el problema nunca lo afrontamos directamente, siempre sutilmente existe el interés o el miedo del Pensador de afrontar aquel pensamiento, aquel problema. Traten de hacerlo honradamente, un problema, hay problemas vitales, sobrecogedores; con todo, hay que enfrentar este problema porque es la única solución que existe para disolverlo.

El karma: ¿qué es? Es una estructuración dévica a través del segregado de nuestras vidas anteriores. Pero hemos llegado aquí y decimos “¡se acabó, no quiero saber nada de mi karma pasado!»; enfrento la situación actual, y al enfrentar dignamente la situación actual con todas sus consecuencias, automáticamente nos liberamos del karma, porque el karma somos nosotros mismos, nosotros somos la Ley, somos el Orden y la Justicia; hay que partir de este principio.

Pregunta: De todas maneras, yo sigo insistiendo en el aspecto creador de la palabra, porque tal como te decía antes, a través de tu palabra estás inyectándonos ciertas ideas y nosotros, a través de nuestra atención, a través quizás del conglomerado de nuestras auras estás haciendo este trabajo mágico. Este mismo principio quería saber cómo funciona por ejemplo para las sectas religiosas, para los dictadores que a través de palabras, a través de músicas, a través de gestos incitan a ciertas metas preconcebidas por estos, digamos, líderes. Entonces, ¿cómo funciona esotéricamente el poder de la palabra o de la música o del gesto sobre nosotros, sobre el inconsciente e incluso sobre el consciente colectivo?

Respuesta: El problema siempre es el mismo, la palabra es un poder, un poder mágico que podemos utilizar hacia fines correctos o hacia fines incorrectos. Es lógico, lo estamos viendo; la palabra puede excitar a la tranquilidad, a la serenidad y a la paz; igual puede ser motivo de violencia incitando en las gentes aspectos negativos de su propio ser. ¿Qué vamos a hacer con esto? No existe una reglamentación esotérica para las personas que utilizan….. (grabación interrumpida) …

Barcelona, 08‑02‑1986.