LA LEYENDA DEL TIMBALER DEL BRUC

De Juan Carlos Martinez Pedraza
MANRESA - CATALUÑALA LEYENDA DEL TIMBALER DEL BRUC

En 1808, con España levantada en armas contra el invasor francés, se fraguaron algunos de los grandes hitos de la historia militar española. Uno de ellos está relacionado con una leyenda muy arraigada en Cataluña: el timbaler del Bruc.

Tras el 2 de mayo de 1808, la rebelión de los madrileños se difunde por todo el país y es vista como un ejemplo a imitar por la población que se organiza en movimientos populares.

El 6 de junio, con el objetivo de ocupar Manresa e Igualada, unos 3.800 soldados franceses marchan sin encontrar resistencia, comandados por el general Schwartz, llegando a la altura de El Bruc donde son atacados por la ejército español (contaba con combatientes suizos y somatenes catalanes) que aún estando en inferioridad numérica consigue la victoria pasando a considerarse la batalla del Bruc como la primera derrota de las tropas napoleónicas.

Cuenta la leyenda que un joven de nombre Isidre Llussá i Casanoves, nacido en Santpedor, se puso al frente de la resistencia ayudado únicamente por un tambor, instrumento que solía usar en las procesiones de Semana Santa. El eco del sonido del tambor al chocar con las paredes de Montserrat hizo creer a los franceses que el número de soldados españoles era muy superior al que realmente había.

Días después tuvo lugar la segunda batalla del Bruc, donde las fuerzas francesas volvieron a toparse con la resistencia española. Esta nueva derrota acabó por enterrar el mito de la invencibilidad del ejército napoleónico. El pueblo del Bruc revive, cada año, con intensidad y con emoción esta fiesta, donde se reproducen con todos sus elementos estos sucesos que pasaron a la historia tanto de El Bruc como de todo el país.