Los Cátaros y el Juego de la Oca

de Cba Cab, el El Martes, 08 de junio de 2010 a las 22:20
El misterio, es el conocimiento, la búsqueda del mensaje, es lo oculto a la mirada de las bestias, y sus instintos; el misterio, es la opción que da Dios por medio de su Hijo y el Espíritu, para ocultar lo no visible, a los ojos de los hombres y mujeres que solo buscan intereses espurios.El propósito de Dios es comunicar su mensaje a los hombres y mujeres, pero no a cualquier hombre y mujer, al que le busca, hace de su mensaje su propósito. Este conocimiento si fuera visible por medio de la simple palabra, tendríamos como en las profecías una utilización de ese conocimiento del mal, del diablo, así dejamos que el mal se equivoque y pierda credibilidad por no conocer el misterio de Dios.

Las formas de comunicarse Dios con el hombre se definieron de diversas maneras a lo largo de la historia. Pero tenia que dejar un nexo que nos pudiera comunicarnos con él. Ese nexo de unión es el misterio de sus escrituras, de su palabra.

Para llegar al misterio los cataros tenemos una guía; una guía por medio de la Palabra que nos avoca a la perfección y conocimiento del misterio. Esta se aprende desde niños y el proceso es el Consolamentum, quince escalones (Ocas) que constituyen el camino de una espiral, la cuál en forma ascendente te va haciendo ver la luz. Cuando uno está a los pies de una montaña los árboles, matojos, te impiden ver mas allá que unos pocos metros, en la medida que subes por su ladera la visión se hace mayor, en la cima es la total visión hace ver la creación de Dios en toda su magnitud y grandeza, el tiempo y el espacio se unen, el concepto del hogar del perfecto, la cima de la montaña.

Pongo a su disposición el juego con el que se enseñaba a los niños Cátaros el entendimiento del misterio. Juego que por su desconocimiento y misterio, los enemigos de los Cátaros mantuvieron vivo, aceptándolo en su sociedad. Es otra ignorancia de las bestias que no buscan el misterio. Están vacías sus casillas, solo con sus quince peldaños del Consolamentum, quince Ocas, pues solo el misterio aclara los interludios a cada escalón. Pero siempre se supo que: de Oca a Oca pueden recibir la plenitud de Dios, en los albores de la vida, para que su camino no sea vulnerado por el Mal.

CAB