1213 septiembre, 29. Sigena

1213 septiembre, 29. Sigena, Testimonio copiado por el prior Moreno, contradice las noticias de las fuentes contemporáneas en lo relativo al traslado del cadáver del rey Pedro el Católico, que se produjo después de febrero de 1217, y en lo relativo a algunos caballeros que participaron en la batalla de Muret, pero que no fallecieron en ella, como Blasco de Alagón y Rodrigo de Lizana.

Memoria antigua del Archivo de Sigena sobre la sepultura de los caballeros muertos en la batalla de Muret.

AMSI

Transcr. MORENO, Jerusalén Religiosa, I, cap. 60, fols. 150v-151r.

Transcr. PANO, Santa María de Sijena. «Humilis Soror», III: Parte Documental, n.º 186. III Kalendas Octobris Era MCCLI.

Comendatoris Hospitalis Sancti Johannis Hierosolimitanensi simul cum sex canonicis regularibus Sancti Agustini de monasterio de Hospitale Sancte Cristine de Summo Portu et aliis multis militibus corpus Domini Regis Petri et corpora Dominis Aznariis Pardi et ejus filii Petri, Dominis Gomeci de Luna, Dominis Michaelis Arada, Dominis Michaelis de Luesia, Dominis Blaschonis de Alagon, Dominis Rodericis de Lizana, Militum cum dicto Domino Petro Rege interfectorum fuerunt tradite Priorisse Ozende et Religiosis monasterii de Sixina Ordinis Sancti Johannis et statim tradita sepulture requiescant anime eorum in requie et pace.

1213 [noviembre-diciembre]

Constanza, emperatriz y reina de Sicilia, escribe al obispo de Urgell sobre el triste caso de su hermano, el rey de Aragón, «que era tanto», además de caballero de la Iglesia, combatiente por la fe e hijo especial del Papado, lamentando su muerte «peccatis exigentibus», confesándole su gran dolor por tal pérdida y agradeciéndole el suyo, propio del afecto que siempre había profesado al rey, al reino, a ella misma y a la casa real. Preocupada por las consecuencias de tal muerte, cuyas circunstancias ignoraba, le comunica que ha enviado a su familiar F. de Gaieta al Papa, y le ruega que interceda ante él en relación con la sepultura del cadáver de su hermano, que se dice que quedó insepulto, y en relación con su hijo aún niño.

1213-1217. Casa de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén de Tolosa/Hôtel

Saint-Jean, Toulouse

El cadáver de Pedro el Católico fue recogido del campo de batalla de Muret por los hospitalarios de Tolosa el mismo 12 de septiembre de 12133. Hasta 1217, sus restos reposaron en la Casa o Gran Priorato de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén de la capital tolosana, conocida tradicionalmente como «Hotel Saint-Jean». Del priorato medieval, situado entre la Rue de la Dalbade, la Rue Saint-Jean, la Rue Saint-Rémézy y la iglesia de la Dalbade, sólo es visible hoy el muro norte de la iglesia, de unos 34 m de largo por unos 15 m de alto. A este muro, que era también el lado SO del antiguo claustro, se adosan cuatro nichos funerarios bajo arcos semicirculares. Los dos primeros eran visibles y conocidos: el primero, bajo un arco roto, contenía un sarcófago de principios del siglo XIV depositado hoy en el Museo de los Agustinos de Toulouse; el segundo, bajo un arco completo, contiene un sarcófago vacío. Los dos siguientes fueron descubiertos en 1997 durante los trabajos de renovación de los edificios conservados, en su mayor parte del siglo XVII, con vistas a la instalación de la sede de la DRAC (Direction Régionale des Affaires Culturelles) Midi-Pyrénées. El tercer nicho contiene un sarcófago que presenta la escultura yaciente de una joven dama ricamente vestida y cinco relieves armoriales. Contenía restos óseos de cuatro sujetos, tres de los siglos XIII-XIV (incluida la mujer joven) y otro del siglo XVII. El cuarto nicho, más grande y ornamentado, y con una construcción que se inspira en las portadas románicas, está ricamente decorado con pinturas murales que representan motivos geométricos, vegetales y heráldicos no visibles, dos figuras de ángeles y otra del apóstol Santiago. A la derecha del nicho, una inscripción grabada sobre una placa de mármol recuerda la donación de tierras que el zapatero Pèire Negre hizo en 1216 al prior hospitalario Bernart de Capulet, presente en Muret tres años antes. Este nicho policromo contiene un depósito, cubierto con una tapa de sarcófago, que actuaba como pudridero. Más allá de las elucubraciones despertadas por este importante hallazgo arqueológico (se habló del sepulcro del conde Raimon VI), lo cierto es que no ofrece nuevas informaciones sobre el lugar en el que reposaron los cadáveres del rey Pedro el Católico y sus caballeros caídos en Muret4. Lo más probable es que el cuerpo del rey fuera depositado en la antigua iglesia del priorato, que había sido reconstruida o renovada en 1190. Dedicada a San Remigio y a San Juan, según un plano de 1740 era de una sola nave (35 x 15 m) con un ábside semicircular. Fue destruida casi por completo en 18395. Hasta la fecha no tenemos constancia de noticias locales sobre la presencia del cuerpo de Pedro el Católico en Tolosa durante estos años.

1217 febrero, 11. Letrán

Honorio III, a petición del rey Jaime I de Aragón y del preceptor del Hospital, da permiso para transferir los cuerpos del rey Pedro el Católico y de sus caballeros afiliados a la Orden del Hospital, desde el Casa del Hospital de Tolosa al monasterio de Sigena para ser enterrados aquí.