CONSPIRACIÓN CONTRA LAS SAGRADAS ESCRITURAS

CONSPIRACIÓN CONTRA
LAS SAGRADAS ESCRITURAS
Se conjugan dos escritores conocedores y defensores
del texto griego comocido como Texto Receptus, usado
en la traducción de la Reina-Valera, para presentar
defensa frente a las influencias adversas de aquellos
que buscan imponer el texto griego compilado por
Wescott y Hort, corregido a su vez por Nestlé-Aland,
usado para la traducción de la mayoría de las nuevas
versiones modernas de la Biblia, entre las que se
encuentra la Versión Popular.
ESCRITORES:
REV. DOMINGO FERNÁNDEZ
DR. CÉSAR VIDAL MANZANARES
PRÓLOGO:
MARIO E. FUMERO
“Autorizada su reproducción, fotocopía o difusión parcial siempre y cuando sea para
fines educativos y formativos, y no mercantiles”.
Publicado con autorización de los autores
Producciones
Peniel
Apartado 15134, Suc Kennedy
Tegucigalpa Honduras C.A.
Serie: Exégesis Bíblica
1997
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PROLOGO
Es preocupante la problemática que existe en torno a la
actitud adoptada por las organizaciones encargadas de
promover las Sagradas Escrituras, pues nos están llevando a
unos tiempos de confusión “Escriturar”, pues con tantas
versiones y corrientes liberales, muchos creyentes no sabrán
a quien creer, o en donde fundamentar su fe cristiana, debido
a la desvirtuación que está sufriendo el texto sagrado.
En la actualidad las Sagradas Escrituras no se
promueven como una verdad fundamental al servicio de las
necesidades del ser humano, para mostrarle el camino de la
salvación por la senda de la santidad, sino como un libro con
el cual se trata de hacer negocio, buscando formas diversas
para atraer a la gente a un mensaje suavizado y lleno de una
oferta barata, por lo que se proliferan, no solo muchas
versiones bíblicas “descafeinadas” o “mutiladas”, sino que se
le añaden notas y estudios adjunto al pie de página que
obedezcan los gustos de los consumidores.
En el pasado, cuando un grupo no deseaba aceptar
cierta doctrina o norma de la Biblia, lo que hacía era omitirlo
de sus enseñanzas, aunque en las páginas de las Escrituras
aparecía el texto en mención. Hoy se fabrican las Biblias al
gusto del cliente. Por ejemplo; si una denominación desea
proclamar la “liberación femenina”, lo que hay que hacer es
eliminar los textos que contradicen esta corriente, y añadir
una nota que diga “no están en los originales antiguos”, y
¿quién se va a poner a buscar en los manuscritos antiguos?.
Entonces aparece la versión femenina de la Biblia.
Estamos descubriendo, de forma clara y palpable, como
los grupos “liberales”1 desean socavar las doctrinas
fundamentales de la Palabra, y producir una Biblia a la
medida de todas las creencias, por lo que se está llevando a
cabo una conspiración contra la antigua versión de Reina-
Valera.
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1-El término “liberal” no se refiere a partido político, sino a una corriente permisiva y
modernista dentro de la teología cristiana que trata de juzgar la veracidad de las
escrituras, de los milagros y de la misma existencia de Dios mediante el razonamiento
humano y filosófico.
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Es por ello que me he dedicado, en estos últimos años, a
investigar y buscar información al respecto. Y buscando
algunas fuentes serias, establecí contacto con unos amigos,
que por sus experiencias y dominio en la exégesis Bíblica, los
considero expertos y autoridad en la materia.
En este libro se conjugan dos escritores muy capaces,
responsables y con una larga trayectoria en la proclamación y
defensa de las Sagradas Escrituras, y a los cuales, como
amigos, les pedí ayuda, para lanzar una voz de alerta al
pueblo de Dios. Ellos son El Pastor Cubano de origen Español
Rev. Domingo Fernández y el Dr. César Vidal Manzanares.
El primero; Rev Domingo Fernández, es un pastor
Bautista con más de 60 años en el ministerio, (y más de 80
años de edad). Escritor de muchos libros, predicador radial, y
que desde hace muchos años viene luchando contra esas
influencias extrañas que tratan de socavar la versión Reina
Valera. Domingo Fernández presentó cara a la Convención
Bautista, cuando ésta apoyó la publicación de la versión de la
“Reina-Valera Actualizada”, y por medio de escritos y cartas,
solicitó que la tal versión no se siguiera promoviendo, pues
estaba impregnada de desvirtuaciones y mutilaciones,
afirmando que la misma no es “ni Reina, ni Valera”. Su celo
por las Escrituras le llevó a realizar algunos escritos, de los
cuales me facilitó dos para que los incluyera en este libro en
bien de la obra del Señor, cosa que hago con mucha gratitud
a su colaboración.
El otro es el escritor Dr. César Vidal Manzanares. Un
estudioso y profundo investigador, dedicado al estudio de la
Biblia. Realiza su labor de enseñanza en Zaragoza, España.
Ha escrito 52 libros, entre ellos un estudio profundo del
Judeo Cristianismo en la Iglesia de los primeros siglos, y un
análisis de los Pergaminos del Mar Muerto. Es doctor en
Historia, Filosofía y Teología, con una licenciatura en
Derecho. Domina el griego, hebreo, ruso, latín, ingles, francés
así como otras lenguas más. Su especialidad, el análisis de
las Sagradas Escrituras y las sectas, le han llevado a realizar
profundas investigaciones de la exégesis Bíblica. En su
reciente visita a Honduras, (Febrero del 1997) y en uno de los
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seminarios que organizamos, enfocó el peligro que hay con
ciertas versiones bíblicas que contienen no solo errores, sino
“horrores” intencionados, para desvirtuar la Palabra de Dios.
El Dr. César mostró interés en hacer una recopilación de
lo enseñado, y elaborar un folleto, el cual se ha convertido en
este libro, sobre una temática de actualidad, y que encierra
una de las amenazas más grande para la iglesia del futuro,
decidiendo llamarle al mismo: “CONSPIRACIÓN CONTRA
LAS SAGRADAS ESCRITURAS”. Ya el Rev. Domingo
Fernández había publicado un librito llamado
“CONSPIRACIÓN CONTRA LA REINA-VALERA” en el cual
defendía esta versión Reina-Valera del 1909 y 1960 de la
amenaza que ofrecía la versión Reina-Valera Actualizada.
Deseamos que este material, que clasificamos en dos
partes, pueda servir para abrir los ojos y defender el texto
original y más veraz de las escrituras, no dejando que las
corrientes modernista menoscaben una verdad tan vital como
es la Palabra de Dios, para llevamos, sin damos cuenta, a la
apostasía de los últimos tiempos.
Con todo el cariño pongo este material en las manos de
nuestros líderes y pastores para que en el temor del Señor
podamos orientar a nuestro pueblo hacia el celo y cuidado de
las Sagradas Escrituras en estos tiempos de apostasía que
nos ha tocado vivir.
Mario E. Fumero
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REFERENCIAS
En este libro encontrará algunas claves para simplificar
ciertas palabras claves que se repetirán mucho y
abreviándolas ahorramos espacios.
A.C. Antes de Cristo
D.C. Después de Cristo
A.T. Antiguo Testamento
N.T. Nuevo Testamento
RVR. Reina Valera 1960
RV. Reina Valera 1909
RVA. Reina Valera Actualizada
VP. Versión Popular Dios Habla Hoy.
SBU. Sociedad Bíblica Unida
S.B. Sociedades Bíblicas
S.B.A. Sociedades Bíblicas Americana
S. Siglo
TS. Textus Receptus
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PRIMERA PARTE
ESCRITOR:
REV. DOMINGO FERNÁNDEZ
CONTENIDO
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REINA-VALERA: Es digna de crédito
Los manuscritos
Evolución del lenguaje
Wellhausen entra en escena
La credibilidad de la RV
LOS LIBROS APÓCRIFOS
¿Treinta y nueve o cuarenta y seis libros?
Reconocimiento implícito
Naturaleza de los libros apócrifos
Proceso Histórico
Versión Griega
Eslabón ecuménico
Punto y Aparte
SEGUNDA PARTE
César Vidal Manzanares
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REINA-VALERA
ES DIGNA DE CONFIANZA
La primera edición de la Biblia traducida por Casiodoro
de Reina se publicó en el 1569. Después Cipriano de Valera
revisó en el 1602 la traducción de Reina, y desde entonces se
conoce este trabajo como la versión “Reina-Valera”. Marcelino
Menéndez y Pelayo, el más grande critico literario que ha
producido España en toda su historia ha rendido tributo de
reconocimiento y admiración a la versión Reina-Valera.
Desde que vio la luz, en 1569, hasta el presente, mas de
400 años, puede afirmarse que la versión Reina es la reina de
las versiones. Su lenguaje no ha sido igualado por ninguna
otra versión en español. Y su fidelidad a los textos originales
no ha sido superada.
Reina-Valera es la versión que las Sociedades Bíblicas
han venido distribuyendo para el mundo de habla castellana
desde su fundación a principios del siglo XIX. En l893
publicaron la llamada Versión Moderna, traducida por H.B.
Pratt, versión que merece el calificativo de ortodoxa. Si el
propósito de las Sociedades Bíblicas era que la versión de
Pratt tomase el lugar de la Reina-Valera, fracasaron en tal
deseo. El pueblo de habla hispana en todo el mundo continuó
mostrando su preferencia por la Reina-Valera, y ya no se
publican la Versión Moderna.
Tenemos la firme convicción de que estamos en los
tiempos del fin de la dispensación de la gracia, y que la
Venida del Señor está muy cerca. La apostasía se está
manifestando en todo el mundo y en todas las esferas
religiosas de todas las denominaciones llamadas cristianas.
Estamos en presencia de dos tendencias, dos criterios, dos
esferas, dos bandos, dos líneas de batalla. En una línea se
sitúan los llamados “liberales” o apóstatas que, de un modo
consciente o inconsciente, pretenden socavar los
fundamentos de nuestra fe en las Sagradas Escrituras. Dicen
que la Biblia tiene errores e interpolaciones. Pretenden
modificar el criterio que ha prevalecido en la esfera de los
hombres de fe por espacio de 3,500 años. Afirman que la
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mayoría de los libros del A.T. no fueron escritos por los
hombres cuyos nombres aparecen encabezando los libros en
cuestión. Ni tampoco en las fechas que tradicionalmente se
ha creído.
En la línea o trinchera opuesta nos situamos los que
creemos en la inspiración de las Sagradas Escrituras. Los que
afirmamos que la Biblia no tiene errores. Los que
mantenemos el criterio de que Moisés escribió los libros que
llevan su nombre: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y
Deuteronomio, y que el libro de Isaías lo escribió Isaías, y el
de Daniel, lo escribió Daniel.
Con el correr de los días se va acentuando la división en
la esfera del cristianismo entre “liberales” y “conservadores”,
entre apóstatas y ortodoxos. Los primeros, se aprestan para
el ataque, los segundos, para la defensa.
Si nuestra percepción no nos engaña, estamos en
presencia de una especie de conspiración en contra de la
versión Reina-Valera. Parece que uno de los objetivos del
“liberalismo” religioso es la eliminación de la mencionada
versión que, por ser palabra de Dios, constituye el bastión de
nuestra fe evangélica.
Reina-Valera fue buena por espacio de 400 años; pero
ahora, de la noche a la mañana, los “liberales” dicen que se
ha vuelto mala, indigna de confianza, y que debe ser
sustituida por otra versión de factura “liberal” (Lo de factura
“liberal” es nuestra apreciación). Y pasaremos a analizar y
razonar algunos aspectos de la cuestión.
LOS MANUSCRITOS
Gutenberg inventó la imprenta en el año 1450. Hasta
entonces el que quería una Biblia, o parte de ella, tenia que
copiarla o pagar a quien se la copiase. Los que escribieron los
libros que integran la Biblia fueron hombres inspirados por el
Espíritu Santo. Pero los que han sacado copias manuscritas
no tenían el don de la inspiración divina y pudieron
equivocarse; y se da por sentado que algunos cometieron
pequeños errores.
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El año 56 de la era actual el apóstol Pablo escribió una
epístola a la iglesia evangélica de Roma. Supongamos que al
fundarse la iglesia evangélica de Milán (Italia) mandasen a
sacar copia de la mencionada epístola de Pablo, y que el
copista cometiese un pequeño error; omitiendo o cambiando
una palabra. Si tal cosa ocurriese, de allí en adelante todas
las copias que se sacasen de la primera copia de la iglesia de
Milán, llevarían el supuesto pequeño error.
En la actualidad existen más de 4,000 manuscritos del
N.T. y no concuerdan todos ciento por ciento; hay pequeñas
diferencias debidas a omisiones y cambios de palabras; pero
esas diferencias no afectan ninguna de las doctrinas del N.T.
o de la Biblia en general. Los manuscritos originales no se
han conservado.
DIFERENTES VERSIONES O TRADUCCIONES
La palabra versión, del verbo verter; significa traducir de
un idioma a otro. Dijimos que los copistas no tenían el don de
inspiración divina, y los traductores tampoco tienen ese don.
En la actualidad hay unas 8 o más versiones traducidas
por miembros de la Iglesia Católica. Una de ellas, “Dios Habla
Hoy” es traducida por católicos y evangélicos. Y una
traducida por evangélicos: Reina-Valera. Además hay otras
versiones de la traducción del Nuevo Testamento.
En lo que se refiere a las palabras, no hay dos versiones
que sean exactamente iguales. Los libros del A.T. fueron
escritos en hebreo. El lenguaje original del A.T. tiene, como
promedio, una antigüedad de 3,000 años. Los traductores se
encuentran a veces con palabras hebreas cuyo verdadero
significado resulta difícil de captar o discernir.
En la lengua castellana hay diccionarios de sinónimos o
palabras que tienen el mismo parecido o significado. Por
ejemplo: Las palabras maquinar, conspirar, intrigar, urdir y
tramar entran en la clasificación de sinónimos; y el traductor
puede emplear la que estime más adecuada. Otro ejemplo:
Las palabras aborrecimiento, aversión, odio, saña, desprecio,
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rencor e maquinar son sinónimos. Y esto sucede con muchas
palabras de la lengua castellana.
En Isaías 41:10, la versión Reina-Valera dice “…yo soy
tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te
sustentaré con la diestra de mi justicia.” Si yo pudiera hacer
una versión de la Biblia, en lugar de las palabras
“ESFUERZO” y “SUSTENTARÉ”, PONDRÍA: Te doy FUERZA, y
te SOSTENDRÉ. Los traductores no usan las mismas
palabras o vocabulario, pero el sentido del mensaje bíblico es,
generalmente, el mismo siempre que el traductor vierta con
fidelidad el sentido del texto original. Hay versiones católicas
que son dignas de confianza, pero en los últimos años han
surgido dos versiones que son muy perniciosas y de ellas
vamos a reflexionar.
En el 1972 se publicó la llamada “Biblia
Latinoamericana”. Esta versión fiel traducida por sacerdotes
católicos sudamericanos que simpatizaban con Carlos Marx,
y trataron de que la Biblia ayudara a los movimientos
marxistas. En el 1979 surgió a la luz la versión “Dios Habla
Hoy” (VP). Para la traducción de esta versión se asociaron el
Vaticano y la Sociedad Bíblica Americana. Los traductores
-católicos y evangélicos- se tomaron la libertad de sustituir y
cambiar a medida de su “liberal” deseo muchos textos.
Atribuyen al agua del bautismo virtud regeneradora.
Eliminaron del A.T. la palabra Satán, que aparece en el texto
original 18 veces. La divinidad de Cristo sale muy mal parada
en esta versión. En lugar de presentarlo como hijo de una
virgen, lo presentan como hijo de una joven. Donde el profeta
Miqueas habla de la eternidad de Cristo, esta versión dice que
desciende de una antigua familia, y en donde el original
griego afirma que Dios fue manifestado en carne, esta versión
dice que Cristo se manifestó en su condición de hombre. Y en
donde San Pablo presenta a Cristo como igual a Dios, la
versión a que nos referimos dice que Cristo, aunque divino,
no insistió en ser igual a Dios.1
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1-Ver Tito 3:5, Isaías 7:14, Miqueas 5:2, 1 Timoteo 3:16, Filipenses 2:6.
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EVOLUCIÓN DEL LENGUAJE
El castellano que hablaban Casiodoro de Reina y
Cipriano de Valera ha experimentado un cambio muy grande.
El lenguaje de la versión Reina-Valera fue revisado en 1862,
1909 y 1960. En el 1909 se cambiaron 60,000 palabras por
sinónimos más comunes. En el 1960 se introdujeron
alrededor de 10,000 cambios de vocabulario para poner el
lenguaje al día. Por ejemplo en la versión del 1909 la palabra
“caridad” significaba amor, pero ahora la misma palabra se
aplica a una persona caritativa, que da limosna a los
necesitados, por lo tanto, se ha sustituido la palabra
“caridad” por la palabra “amor”. En Colosenses 3:5 decía:
“Amortiguad, pues, vuestros miembros…” y ahora dice “Haced
morir pues lo terrenal en vosotros”. La palabra “amortiguad”
no significa hoy lo que significaba hace cien años. El nombre
Fares, que aparece en Mateo 1:3, antes se escribía Phares.
En nuestra opinión la palabra o término justicia, que
aparece muchas veces en las epístolas de Pablo, no tiene hoy
el mismo significado que tenía cuando se escribieron los
libros del N.T. En la actualidad, el Diccionario define la
palabra “justicia” como “virtud que nos hace dar a cada uno
lo que le corresponde”. Hablamos de los tribunales de
justicia, en los que se supone que los jueces traten con
justicia a los acusados, absolviendo a unos y condenando a
otros. En Mateo 5:20 Jesucristo menciona el término justicia
como sinónimo de conducta. Pablo en Filipenses 3:9, lo
menciona como sinónimo de mérito personal, y en la Epístola
a los Romanos, el término JUSTICIA DE DIOS tiene una
connotación de gracia, es Justicia que justifica, que salva.2
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2.Ver Romanos 1:17, 3:26, 4:3, 10:3. 2 Corintios 5:21. Filipenses 3:9.
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En 2 Pedro 1:20, dice nuestra versión Reina-Valera:
“Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada”.
El traductor Pablo Besson traduce del siguiente modo:
“Ninguna profecía de la Escritura viene de propia resolución”. A
la luz del versículo 21 podemos afirmar que Pedro no se
refiere a la interpretación de la profecía, sino al origen de la
misma. La profecía no se ha originado en la mente o
discernimiento de los hombres, sino en la inspiración
reveladora que les concedió el Espíritu Santo. ¿Por qué
mencionamos este aspecto? Para poner de manifiesto que a
causa de la evolución del lenguaje, a veces resulta difícil
captar el verdadero sentido de algunas palabras que
escribieron los Apóstoles o los Profetas.
WELLHAUSEN ENTRA EN ESCENA
En el año 1844 nació en Hameln, Alemania, Julio
Wellhausen, que murió en la ciudad de Gottinga en el 1918.
Wellhausen se inició en la vida pública como profesor de
teología, pero renunció a ello porque no creía lo que se
suponía que debía enseñar.
Como Voltaire, Wellhausen puso su talento natural al
servicio de una mala causa. Excluía toda intervención
sobrenatural o divina en la historia de la humanidad. No
creía en Dios, ni en milagros. Con tenacidad, digna de mejor
causa, dedicó muchos años de su vida al estudio de los libros
del A.T. Elaboró la teoría de que la mayoría de los
mencionados libros recibieron la forma actual después del
retomo de la cautividad en Babilonia en el año 536 antes de
Cristo. Según Wellhausen, el Pentateuco constituye una
recopilación de libros previos que él inventó, y que denomina:
1) Fuente Jehovista: 2) Fuente Elohísta, y 3) Fuente
Sacerdotal.
En su opinión Moisés no escribió ninguno de los libros que
llevan su nombre. Ni Isaías, ni Daniel escribieron los libros
que llevan su nombre.
No nos asombra que un ateo elimine a Dios del
panorama de la historia religiosa del mundo, ni el que invente
una teoría acerca del origen de los libros que integran el A.T.
Lo que nos asombra es que un ateo se haya convertido en
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maestro y orientador de muchos “cristianos”, tanto
evangélicos como católicos. Sí, nos sorprende el que muchos
que dicen creer en Dios, se pleguen a las teorías de un ateo.
Las teorías de Wellhausen se enseñan en la actualidad en
muchos seminarios.
Los Judíos piadosos siempre han creído que los libros
del A.T. fueron escritos por Moisés y los profetas. Los
cristianos convertidos y respetuosos de Dios siempre hemos
creído, y creemos, en la inspiración de las Sagradas
Escrituras, y en que éstas fueron escritas por los hombres
cuyos nombres aparecen en el encabezamiento de los
mencionados libros. Y que se escribieron en las fechas que
tradicionalmente se ha aceptado. Pero en la actualidad son
muchos los que en las esferas intelectuales del cristianismo
se plegan a las enseñanzas del ateo Wellhausen. Pero estos
“cristianos” “liberales” o apóstatas parece que no significa
nada el que Jesucristo haya dicho que Moisés escribió los
llamados libros de la ley.3
LAS FUENTES DE LA VERSIÓN REINA-VALERA
La primera versión o traducción de los libros del A.T. a
otra lengua tuvo lugar alrededor de 250 a.C. el rey Tolomeo II
Filadelfo, gran amante de las letras, mandó a traducir, para
su biblioteca privada de Alejandría, los libros religiosos de los
hebreos. La traducción se hizo del hebreo al griego. Pero
además de los 39 libros que componen el A.T. hebreo,
tradujeron otros 15 libros que no habían sido escritos bajo
inspiración divina. Aquella traducción vino a llamarse la
Versión Griega o Septuaginta.
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3-Ver Lucas 24:27 y 44. 2:22, 16:29, 20:28 Marcos 12:26. Juan 7:19.
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En el primer siglo de la era cristiana existía el A.T.
hebreo compuesto de 39 libros. El A.T. en griego se componía
de 54 libros (a los 39 habían agregado 15 libros apócrifos). Y
los samaritanos tenían un Pentateuco que no coincidía con el
de Jerusalén. Tal situación preocupó a los escribas piadosos
y respetuosos de las Sagradas Escrituras, y decidieron tomar
medidas para la preservación del texto original del A.T. y
acordaron adoptar un texto, un manuscrito, fijo, normativo y
autorizado de los libros del A.T. Aquel manuscrito de todo el
A.T. vino a llamarse TEXTO MASORÉTICO. Y los defensores o
preservadores de aquel manuscrito vinieron a llamársele
masoretas. Los masoretas asumieron la responsabilidad de
sacar copias de las Sagradas Escrituras del A.T. y para evitar
errores, contaron las palabras de cada libro, y después de
copiar un libro, contaban las palabras de la copia, para estar
seguros de que no habían omitido ni añadido palabra a la
copia. Hasta el día de hoy, el Texto Masorético se reconoce
como el más fidedigno y digno de confianza de todos los
manuscritos que existen del A.T. Debemos agradecerle a los
masoretas su piadoso celo por la preservación y pureza del
texto original del A.T.
Casiodoro de Reina tradujo los libros del A.T. del Texto
Masorético, la cual es la fuente más confiable que existe
hasta el día de hoy.
En la primavera del 1948 se descubrió un tesoro de
incalculable valor en relación a la Biblia. A doce kilómetros al
Sur de Jericó, en la costa oeste del Mar Muerto, un pastor de
cabras encontró en una cueva una serie de rollos
manuscritos de casi todos los libros del A.T. En total se
encontraron, en varias cuevas, 330 manuscritos. Cuarenta en
lengua aramea. Unos cuantos en idioma griego y los restantes
en hebreo. La mayor parte fueron escritos en piel (pergamino),
y los otros en papiro. Se encontraron allí:
14 copias del libro de Deuteronomio.
12 copias del libro de Isaías.
10 copias del libro de los Salmos.
8 copias del libro de Éxodo
7 copias de los Profetas Menores (que los hebreos agrupaban
en un libro)
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6 copias del libro de Génesis.
3 copias del libro de Samuel.
3 copias del libro de Jeremías.
3 copias del libro de Daniel.
De los demás libros del A.T. se encontraron una o dos
copias. Se acepta que los mencionados manuscritos fueron
colocados en los jarrones donde aparecieron alrededor del
150 a.C. Así que tienen más de dos mil años. Una de las
copias del libro de Isaías se encontró intacta o completa.
Otros manuscritos se encuentran bastante deteriorados. Este
descubrimiento ha puesto de manifiesto la fidelidad del Texto
Masorético, así como la versión Reina-Valera y los milenarios
manuscritos encontrados en las cuevas de Qumrán verifican
esta verdad, y esto imparte un alto grado de confiabilidad a
nuestra versión Reina-Valera.
Y en cuanto al N.T., Casiodoro de Reina lo tradujo de un
manuscrito conocido como “Texto Receptus”, llamado
también Texto Bizantino, que era reconocido generalmente
como el texto manuscrito más fiel a los originales de los libros
del N.T.
Pablo Besson, misionero suizo muy documentado en
esta materia, afirma que el Texto Receptus sirvió de base para
traducir el N.T. de la versión llamada Peshitta. Esta versión
fue hecha alrededor del año 170 de la era actual. Este dato
envuelve extraordinaria importancia en lo que se refiere a
nuestra confianza en la versión Reina-Valera. A la versión
Peshitta siguieron la Itala, la Vulgata y otras, traducidas
todas del Texto Receptus. San Jerónimo tradujo la versión
Vulgata, que vino a ser la versión oficial de la Iglesia Católica,
entre los años 382 al 400 d.C.
QUIEREN MINAR LA CREDIBILIDAD DE LA RV.
Parece que a los “liberales” les estorba la versión Reina-
Valera y quieren una versión distinta, una versión “liberal”
como ellos. Después de haber contado por espacio de 400
años con el respeto y la admiración de propios y extraños,
nos vienen ahora con que la Reina-Valera no es digna de
confianza, que le han agregado pasajes que no se encuentran
18
en los textos originales. Vamos a demostrar que la acusación
es falsa, injusta e infame.
Encuentran el primer motivo de acusación en Juan 5:34
y dicen que la ultima parte del verso 3, y todo el 4, no se
encuentra en algunos manuscritos. He aquí el párrafo que
impugnan: “que esperaban el movimiento del agua; porque un
ángel del Señor descendía de tiempo en tiempo al estanque, y
agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque
después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier
enfermedad que tuviese”. Estas palabras aparecen en algunos
manuscritos, y no aparece en otros. Esto indica que alguien
eliminó este pasaje, o que alguien lo añadió al texto original.
¿Por qué los “liberales” afirman que el pasaje fue interpolado
y no admiten la posibilidad de que fuese omitido? Porque lo
primero conviene a su plan de desacreditar la versión Reina-
Valera: Pero vamos a demostrar que las evidencias están a
favor de la autenticidad del pasaje en cuestión.
La narración aceptada por los “liberales” dice que Jesús
se acercó al estanque de Betesda, y encontró allí una
“multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos”. Todos
admiten que estas palabras son auténticas. ¿Por qué se
congregaba aquella multitud de enfermos en el estanque de
Betesda? La narración que aparece en el Evangelio de Juan
dice que se congregaban porque un ángel descendía de
tiempo en tiempo, y agitaba el agua; y el que primero
descendía al estanque… quedaba sano de cualquier
enfermedad. Si no es verdad que el ángel descendía, y que
tenía lugar una manifestación sanadora, ¿por qué se
congregaban allí los enfermos? Que nos contesten los
impugnadores.
¿Qué resulta más lógico y sensato, que hayan quitado o
que hayan añadido? Teniendo en cuenta que este relato no se
repite en ninguna otra parte de la Biblia, creemos que a nadie
se le hubiera ocurrido inventar que un ángel descendía de
tiempo en tiempo al estanque En cambio nos parece
razonable que alguien, que no creía en la veracidad del
fenómeno expuesto, lo haya eliminado al copiar un
manuscrito para uso personal.
19
Los críticos “liberales” aceptan que las palabras del
versículo 7 forman parte del texto original, pues bien, las
palabras de este versículo confirman la veracidad del
versículo 4. Jesús preguntó a un paralítico si quería ser sano,
y él contestó (verso 7) “Señor…no tengo quien me meta en el
estanque cuando se agita el agua; y entretanto que voy, otro
desciende antes que yo”. Estas palabras dan por sentado que
el versículo cuatro es veraz. Así que si quieren eliminar el
verso 4, tendrán que eliminar también el 7, y este versículo
aparece en todos los manuscritos.
Otra evidencia a favor de la autenticidad del pasaje en
cuestión es que en la versión Pishitta, traducida en el
segundo siglo de la era actual, en la versión Itala y en la
Vulgata, aparecen las palabras que los críticos impugnan
ahora. Y en los manuscritos en que no aparecen son los de
fecha posterior a las tres versiones mencionadas. Irineo, que
nació en el año 130 de la era actual citó el pasaje de Juan
5:1-11 tal como aparece ahora en la versión Reina-Valera, y
también citaron ese pasaje Tertuliano, que nació en el año
170 d.C. y Juan Crisóstomo, que nació en el 345 d.C. y Cirílo
de Alejandría que nació en el 412 d.C.
Los que tuvieron en sus manos el Evangelio de Juan en
los siglos II, III y IV confirmaron la autenticidad del pasaje
que venimos considerando, y esto demuestra que las palabras
de los versículos 3 y 4 de Juan no fueron interpoladas, sino
eliminadas por uno o más copistas en siglos posteriores.
Los críticos “liberales” impugnan ahora el siguiente
pasaje: Juan 7:53 a 8:11. El pasaje que trata de la mujer
adúltera. La versión católica de Nácar-Colunga tiene una nota
que dice: “Este pasaje se halla omitido en bastantes códices”
y agrega después: “Esto no significa que no sea auténtico e
inspirado, sino que lo omitieron por temor de que diera
ocasión para abusar de la indulgencia del Salvador en favor
de los adúlteros”. Podemos estar bien seguro de que el citado
pasaje forma parte del texto original. La narración tiene que
ser auténtica porque revela una sabiduría sobrenatural.
Ningún ser humano hubiera inventado una salida como la
que Jesús dio a la trampa que le tendieron los escribas y
fariseos.
20
Tengamos presente que el que sacaba una copia para su
uso personal estaba en libertad de omitir del texto original lo
que le viniese en gana.
Hace algunos años encontramos en una librería de
segunda mano una Biblia que parecía estar en buenas
condiciones de conservación. Cuando la hojeamos
descubrimos que le faltaba el libro de Apocalipsis. Alguien,
con mucha curiosidad, había cortado las hojas una a una. No
quería de seguro el mencionado libro en su Biblia. Conozco a
un pastor que dijo: “Si yo pudiera eliminar de la Biblia la
historia de Rahab la ramera, lo haría. Me molesta encontrar
en la Biblia esa narración”. Si ese pastor hubiera vivido en los
tiempos cuando las Biblias se copiaban a mano, le hubiera
sido fácil dejar fuera la narración que trata de Rahab. Y hay
bastante semejanza entre la narración de la mujer adúltera y
la historia de Rahab.
Pasemos ahora a considerar el último pasaje de los
muchos que impugnan los críticos de la Reina-Valera, que es
1 Juan 5:7-8. De este pasaje faltan, en algunos manuscritos,
las siguientes palabras: “…en el cielo, el Padre, el Verbo, y el
Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan
testimonio en la tierra…” Creemos que únicamente una
persona o grupo de personas movido o movidos por una
cuestión doctrinal podrían dejar fuera la mitad del versículo 7
y la mitad del 8.
En la Vulgata Latina aparece una nota relacionada con
las palabras que faltan en algunos manuscritos, y dice que en
los escritos de los llamados Padres de la Iglesia aparecen los
versos 7 y 8 tal como están en la Vulgata y en la Reina-
Valera. La mencionada nota atribuye la omisión que se
encuentra en algunos manuscritos a los arrianos, que
prevalecieron por espacio de cien años, desde fines del siglo
III y la mayor parte del siglo IV.
Los arrianos no creían en la Trinidad, y como 1 de Juan
5:7 menciona al Padre, el Verbo y al Espíritu Santo (formando
una unidad: Unidad de naturaleza, la Divinidad), este pasaje
estorbaba a los arrianos (discípulos y seguidores de Arrio) y
resulta lógico que lo hayan dejado fuera del manuscrito.
21
Las palabras relacionadas con la Trinidad (1 Juan 5:7)
que los críticos impugnan ahora, estaban en el N.T. en el año
170 d.C. cuando tradujeron el siriaco Pishitta. Esas palabras
estaban en el manuscrito del N.T. que San Jerónimo tuvo en
sus manos cuando tradujo la versión Vulgata, allá por el año
390 d.C. Los manuscritos en que no aparecen son los
posteriores a esta época, y esto demuestra que el Apóstol
Juan escribió las palabras en cuestión, y que alguien las dejó
fuera porque así convenía a los que enseñaban lo contrario.
Los críticos “liberales” o “modernistas” martillan
constantemente que los manuscritos en los que aparecen los
pasajes que ellos impugnan son superiores a los manuscritos
que están de acuerdo con la versión Reina-Valera. Esta
clasificación de los manuscritos en “buenos” y “malos”, o
superiores e inferiores nos parece intencionada y sin
fundamento. Puede ser que un material sea superior
(pergamino) y otro material inferior (papiro), pero si el
manuscrito contiene el N.T. completo ¿por qué no ha de ser
bueno? Para los “liberales” los buenos son los que convienen
a sus propósitos. Los que están de acuerdo con la versión
Reina-Valera son malos, son inferiores.
En lo que a su contenido se refiere, el TEXTO
RECEPTUS, del que tradujo Casiodoro de Reina, sirvió de
base para la traducción Pishitta, (170 d.C.) y a la luz de esta
realidad histórica se puede afirmar que el TEXTO RECEPTUS
es el más antiguo de que se tiene conocimiento. El hecho de
que todos los pasajes que le impugnan a la Reina-Valera
forman parte de la Vulgata desde el año 400, constituye otra
evidencia digna de tomarse en cuenta.
¿Qué pretenden los que insisten en que Reina-Valera no
es digna de confianza porque contiene, según ellos, pasajes
espurios o añadidos? Sí, señores, ¿qué pretenden? Pretenden
socavar la confianza en nuestra versión. ¿A quién sirven los
que se empeñan en destruir la credibilidad y la confianza en
la versión que ha circulado en los pueblos de habla castellana
en los últimos 200 años? Estamos seguros de que no sirven a
Dios. Supongamos que un cristiano recién convertido escuche
a uno de esos críticos; ¿qué pensará de la Biblia? ¿Qué
22
resuelve el machacar que la versión Reina-Valera tiene
interpolaciones y errores?.
Lamentablemente, la primer línea de ataque contra
Reina-Valera parte de donde menos se podía esperar: La
Sociedad Bíblica Americana. Esta Sociedad, aliada hoy al
Vaticano, publicó en 1979 la versión “DIOS HABLA HOY”
que es una versión ecuménica de fondo y perfil “liberal”. Ellos
esperaban que esta versión tomase el lugar de la Reina-
Valera; pero no ha sucedido así. La propia Sociedad Bíblica
confiesa que de los primeros seis millones de ejemplares del
N.T. en Versión Popular o ecuménica, el 85% los ha vendido o
regalado a la Iglesia Católica. El Sector evangélico solamente
absorbió el 15%. ¿Qué quiere decir esto? Que el pueblo
evangélico rechaza la Versión Popular, y continua mostrando
su preferencia por la versión Reina-Valera.
Desde el año 1955 al 1960 la Sociedad Bíblica
Americana planeó y dirigió una revisión de Reina-Valera con
el propósito de poner el lenguaje o vocabulario al día, y en
armonía con la Real Academia. El vocabulario o significado de
las palabras no ha experimentado cambio en los últimos 20
años, en cambio la Sociedad Bíblica Americana sí ha
cambiado de criterio, de planes y de propósitos. Lo que en
1960 era bueno, ahora ya no es bueno, pues está sometiendo
la Reina-Valera a una nueva revisión.4 Tenemos suficiente
indicios para sospechar que nos van a venir con una versión
Reina-Valera que no vamos a conocer. Una revisión fundida
en el molde de “DIOS HABLA HOY”.
¿Qué pensaríamos de un pintor aficionado que se
atreviese a meter sus pinceles en los cuadros de Goya y de
Velázquez, transformándolo o encuadrándolos en el molde de
su propio criterio o imaginación?
____________________________________________________________
4-Cuando el Rev. Domingo Fernández público este articulo no se habla editado la
versión del 1995, de la cual se comentara más tarde.
23
El que quiera pintar un cuadro que lo pinte como se le
antoje; pero no debe pretender modificar a trasformar los
cuadros de otros pintores. Si quieren hacer otras versiones
que lo hagan; pero deben respetar lo que otros han hecho.
Introducir un cambio radical en Reina-Valera sería injusto,
inmoral e infame. Ya tienen una versión popular, liberal y
ecuménica. ¿No les es suficiente? La inmensa mayoría de los
cristianos de habla hispana queremos la versión Reina-Valera
tal como está ahora. Déjennosla así.
El descubrimiento de los rollos del Mar Muerto ha
puesto de manifiesto que el A.T. de nuestra versión es hoy tal
como era cuando Jesús de Nazaret la leía y explicaba. Y el
N.T. de la versión Reina-Valera es hoy como era en el siglo II,
cuando produjeron la versión Pishitta.
Tenemos la firme convicción de que la mano
providencial de Dios se ha manifestado a través de los siglos
preservando las Sagradas Escrituras, y que el mensaje de
Dios a la humanidad se ha mantenido puro, a pesar de las
imperfecciones humanas. Podemos confiar plenamente en la
versión Reina-Valera. El mensaje de Dios permanece aquí sin
omisiones ni añadiduras.
No permitas, estimado lector, que los ataques del
“liberalismo” apóstata socaven el fundamento de tu confianza
en la versión Reina-Valera que es, hasta ahora, la mejor de
todas las versiones.
24
25
LOS LIBROS APÓCRIFOS
Las Sociedades Bíblicas publican, para América Latina,
una revista que lleva por titulo “LA BIBLIA”. En las páginas
35 a la 37 del número correspondiente a Octubre-Diciembre
del 1978 apareció un articulo, escrito por el doctor Gonzalo
Báez-Camargo titulado:
“Las Sociedades Bíblicas y los Libros Deuterocanónicos”.
Evidentemente el propósito de este articulo es tratar de
justificar la inclusión de los llamados libros apócrifos en una
nueva versión de la Biblia publicada por las mencionadas
Sociedades, y preparar el ambiente para que le otorguemos
una calurosa bienvenida.
En la página 38 de la citada revista viene un diagrama
en el que aparece, en el siguiente orden de tiempo y mérito,
quince versiones de la Biblia en lengua Castellana:
l. Dios habla hoy 1978
2. Nueva Biblia Española 1976
3. Biblia para Latinoamérica 1971
4. Biblia de Jerusalén 1967
5. Biblia de Herder 1964
6. Biblia Bover-Cantera 1947
7. Biblia Straubinger 1944
8. Biblia Nácar-Colunga 1944
9. Versión Moderna H.B. Pratt 1893
10.Biblia de Torres Amat 1825
11. Biblia de Felipe Scio 1793
12.Biblia del Oso, Casiodoro de Reina 1569
13.Biblia de Ferrara 1553
14.Biblia del Duque de Alba 1430
15.Biblia Alfonsina 1280
La número uno es la nueva versión de las Sociedades
Bíblicas traducida de los originales hebreos y griego, y con los
Libros Apócrifos llamada Versión Popular (VP). Las
correspondientes a los números dos al ocho son versiones
católico romanas, traducidas de las lenguas originales, y con
los libros apócrifos. Las versiones correspondientes a los
26
números diez al quince, dice la mencionada revista que son
traducciones de la Vulgata Latina. Como vemos, incluye en
esta clasificación a la versión Reina-Valera.
Cuando leímos lo que dejamos expuesto
experimentamos, un sentimiento de indignación. Hasta ahora
las autoridades de la Iglesia Católica, y del campo evangélico,
han reconocido y proclamado que la versión de Casiodoro de
Reina procede de los textos originales, y ahora nos vienen las
Sociedades Bíblicas desmintiendo lo que ha sido un criterio
general de evangélicos y católicos. ¿A qué se debe esta
actitud? A que las Sociedades Bíblicas quieren restar méritos
a la versión que han venido publicando por espacio de 120
años, para situar en el primer pedestal a la nueva versión con
los libros apócrifos.
Lo que a continuación vamos a exponer ha sido
motivado por lo que dejamos expuesto.
¿TREINTA Y NUEVE O CUARENTA Y SEIS LIBROS?
En lo que se refiere al N.T. no hay diferencias entre
versiones católicas y evangélicas, pero en el A.T. sí hay
diferencia. Hasta ahora el A.T. en la versión evangélica se
componía de 39 libros. El A.T. de las versiones católicas se
componía de 46 libros; y varios capítulos añadidos a los
libros de Ester y Daniel. Los siete libros añadidos son Tobías,
Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, Primero de Macabeos y
Segundo de Macabeos.
¿Por qué se les llama apócrifos? El primero en
calificarlos de apócrifos fue San Jerónimo, traductor de la
Vulgata Latina. Dice un autor católico que el “nombre
apócrifos se aplica entre los católicos a escritos de carácter
religioso no incluidos en el canon de la Escritura que, si bien
no son inspirados, pretendieron tener origen divino o fueron
algún tiempo considerados como sagrados”.5 La palabra
“apócrifo” viene a ser sinónimo de falso. Los evangélicos
nunca hemos aceptado los Libros Apócrifos como inspirados
por Dios.
____________________________________________________________
5-Tomado de “Verbum Dei” tomo I pág. 299
27
LOS LIBROS APÓCRIFOS NUNCA ESTUVIERON EN EL
CANON.
Los libros inspirados que componen el A.T. fueron
escritos en hebreo, por profetas hebreos y dirigidos al pueblo
hebreo. El apóstol afirma, bajo inspiración divina, que la ley
de Dios fue promulgada para el pueblo israelita (Romanos
9:4). Y que Dios encomendó al mencionado pueblo el cuidado
o preservación de las Sagradas Escrituras (Romanos 3:1-2).
Dice el autor católico M. Chasles lo siguiente: “Para el pueblo
judío fue escrito primeramente el A.T. El lo recibió y depositó.
Las Escrituras nos han sido trasmitidas por Israel, y con ese
espíritu escrupuloso que ha asegurado la conservación de las
costumbres hebreas”6. La confesión o declaración de este
autor católico es de capital importancia en relación con el
tema que estamos considerando.
Los llamados Libros Apócrifos no fueron escritos en
hebreo, ni por profetas hebreos inspirados por Dios. Nunca
formaron parte del A.T. hebreo. Cuando los mencionados
libros entraron a formar parte de la versión griega de la
Biblia, los israelitas convocaron un concilio que se reunió en
Jamnia, con el propósito de considerar la naturaleza de los
libros agregados a la versión griega. Para determinar si un
libro es o no inspirado, aquel Concilio estableció las bases
siguientes:
a) El libro debe estar de acuerdo con la ley de Moisés.
b) Debe haberse originado en Palestina.
c) Debe haber sido escrito en hebreo.
d) Debe haberse escrito antes de la muerte de Esdras.
Como los mencionados libros no llenaban los requisitos
establecidos por el Concilio, éste determinó que no tenían
derecho a formar parte del conjunto de libros inspirados por
Dios. Los hebreos siempre han creído que fue Esdras quien
fijó, bajo inspiración divina, el canon o catálogo de los libros
inspirados del A.T. y, en términos generales, se puede decir
que los libros apócrifos fueron escritos entre el año 150 a.C. y
el año l00 d.C.. Por lo menos dos siglos después de la muerte
de Esdras.
____________________________________________________________
6-Escrito en el libro “Qué es la Biblia” página 33.
28
El autor católico M. Chasles dice7: “Siete libros del A.T.
(católico) no fueron admitidos en el número de las Escrituras
por los doctores de la ley en Jerusalén. En la época de
Jesucristo, y de los Apóstoles, Jerusalén tenia su Biblia
hebrea, treinta y nueve libros. Los traductores de la versión
griega “tradujeron del hebreo los 39 libros que componen la
Biblia hebrea de Jerusalén, y luego agregaron otros siete
libros de los que sólo tenían el original griego”. Esta sincera,
franca y veraz declaración de un católico a los libros apócrifos
los sitúa fuera del catálogo de los libros inspirados y
determinan que fueron “agregados” por quienes no tenían
autoridad para agregarlo.
RECONOCIMIENTO IMPLÍCITO
El Vaticano reconoce tácitamente que los libros apócrifos
no fueron escritos bajo inspiración divina. A los 39 libros que
integran el canon o catálogo hebreo, la Iglesia Católica
Romana les da el calificativo de protocanónicos, y a los siete
libros llamados apócrifos les da el calificativo de
deuterocanónicos.
Generalmente, a los libros inspirados se les da el
calificativo de canónicos (que integran el canon de Escrituras
Sagradas). La Iglesia Romana ha creado los términos
“protocanónicos” y “deuterocanónicos” para distinguir o
separar los libros del canon hebreo, de los que no forman
parte de este canon o catálogo. El prefijo “proto” se usa para
denotar superioridad, y el prefijo “deuto”, significa segundo o
inferior. También se le llama “Segundo Canon” o canon
secundario. Al aplicar a los siete libros en cuestión un
calificativo que denota inferioridad, la Iglesia Romana esta
reconociendo que en sus versiones de la Biblia hay libros de
dos clases: de primera y de segunda; superiores e inferiores.
____________________________________________________________
7-En su libro “Qué es la Biblia” página 27 y 29.
29
¿Es que hay inspiración divina de primera y de segunda,
superior e inferior? He aquí un ejemplo de lo que venirnos
exponiendo: En las versiones evangélicas (hasta ahora) el
capítulo tres del libro del profeta Daniel consta de treinta
versículos. Entre los versos 23 y 24 de las versiones
evangélicas, las versiones católicas tienen 67 versículos más
que fueron agregados a lo que escribió Daniel. Al comenzar
esta sección apócrifa, las versiones católicas tienen el
siguiente encabezamiento: “parte deuterocanónica”, y cuando
termina esta parte introducen el siguiente encabezamiento;
“parte proto-canónica”. Esta doble clasificación dentro de un
mismo capítulo implica el reconocimiento tácito de que Daniel
no escribió los 67 versículos que agregaron en la versión
griega. Sería absurdo suponer que el profeta Daniel escribiese
23 versículos con un grado de inspiración divina y,
seguidamente, 67 versículos sin inspiración divina, o con un
grado inferior de inspiración.
NATURALEZA DE LOS LIBROS APÓCRIFOS
En el contenido de los libros apócrifos descubrimos su
naturaleza. Veamos:
TOBÍAS: En relación a este libro, el comentarista católico
C.D. Vine expresa lo siguiente: “Los autores católicos, en su
mayor parte, niegan totalmente la historicidad de Tobías,
considerándolo como una ficción poética, como una fábula o
cuento”8.
El libro de Tobías tiene enseñanzas erróneas y paganas.
En el capítulo 4 y verso 17 dice: “Esparce tu pan sobre la
tumba de los justos”. En los versos 2 al 8 del capítulo 6, dice
que el hígado de un pez, quemado sobre un brasero,
ahuyenta los malos espíritus, y en el capítulo 12 verso 9, dice
que “la limosna libra de la muerte y purifica todo pecado.”
____________________________________________________________
8.Libro “Verbum Dei” tomo II página 50.
30
En cuanto a la recomendación de esparcir pan sobre la
tumba de los justos, dice el comentarista de Vine que
“prácticas y ritos de este género eran comunes entre los
paganos”9 Creer que el humo del hígado quemado de un pez
ahuyenta a los demonios cae en la esfera de la superstición.
Enseñar que la limosna libra de la muerte, y que purifica
todos los pecados, contradice todo lo que enseñan las
Sagradas Escrituras sobre la forma y medio de alcanzar
salvación.
JUDIT: El autor católico francés, Abate Du-Clot dice que el
libro de Judit presenta contradicciones imposibles de
explicar. El comentarista católico M. Leahy afirma que el libro
presenta “inexactitud históricas”10. Y la versión “Nacar-
Colunga” dice, en la página 487, que “en la conducta de Judit
hay cosas que la moral cristiana no justifica”, entre ellas, la
mentira. En Judit 1:1, dice: “El año doce del reinado de
Nabucodonosor, que reinó sobre los asirios en la gran ciudad
de Nínive…”. La versión católica, llamada Biblia de Jerusalén,
tiene una nota en el citado versículo que dice:
“Nabucodonosor… nunca fue llamado rey de los asirios ni
reinó en Nínive”. Así que el libro de Judit comienza con una
afirmación que está totalmente equivocada, es falsa. Y como
afirma Du-Clot, “irreconciliable con la realidad histórica”.
SABIDURÍA: En la versión griega lleva el titulo “La Sabiduría
de Salomón”. Pero Ralph Earle afirma que este libro se
escribió alrededor del año 40 d.C, mil años después de
Salomón. Dice un autor que “el libro se escribió para impedir
que los judíos cayeran en el escepticismo, el materialismo y la
idolatría. Muchos sentimientos nobles hallan expresiones en
este libro”.
____________________________________________________________
9-”Verbum Dei” página 62.
31
ECLESIÁSTICO: Este libro se le atribuye a un tal Jesús. En
la introducción que aparece en la versión Nácar-Colunga dice
que el libro fue escrito alrededor del año 136 a.C. Dice Ralph
Earle que este libro se parece al de Proverbios, y que presenta
mucha sabiduría practica. El libro, en general, es el mejor de
los apócrifos; pero el autor no pretende haber escrito bajo
inspiración divina. El libro tiene un prólogo escrito por un
sobrino del autor que dice: “Mi abuelo Jesús, habiéndose dado
mucho a la lección de la Ley, de los profetas y de otros libros
patrios y habiendo adquirido en ellos gran competencia, se
propuso escribir alguna cosa de instrucción y doctrina para
quienes deseen aprenderla” (Nácar-Colunga, Página 715). El
autor del libro expresa lo siguiente: “Yo he llegado el último de
todos, como quien anda al rebusco de la vendimia” 33:16. Esta
declaración del autor nos dice que él no se creía guiado por el
Espíritu de Dios. Como bien dice su sobrino, se propuso por
su cuenta, escribir alguna cosa y la escribió. Lo que escribió
es bueno, pero no es Palabra de Dios.
BARUC: Dice Ralph Earle que aunque el libro de Baruc se
presenta como escrito por Baruc, el escribiente de Jeremías
en el año 582 a.C., la realidad es que fue escrito alrededor del
año 100 d.C.
El comentarista católico P.P. Saydon, en su introducción
al libro de Baruc dice lo siguiente: “Los críticos no católicos
ponen la redacción final del libro en el año 70 d.C, si bien
alguna de sus partes pueden ser de origen anterior. La
introducción, capítulo 1, verso 2 al 14, abundan en
inexactitudes históricas”11. El libro de Baruc comienza
diciendo que fue “escrito por Baruc, hijo de Nerías” (1:1). Pero
esto no lo creen ni los mismos católicos. La versión católica
llamada Biblia Latinoamericana dice -en la página 871-: “El
libro de Baruc fue escrito entre los últimos de la Biblia: a lo
mejor, en el último siglo antes de Cristo”. De acuerdo con los
datos que menciona el libro, resulta prácticamente imposible
que lo haya escrito Baruc el hijo de Nerías. Así que el libro
comienza con una afirmación que no la creen ni los mismos
teólogos católicos.
_________________________________________________________________________________________________________________________________
10-”Verbum Dei”, tomo II, página 73.
11-”Verbum Dei” tomo II, página 547.
32
LOS MACABEOS: El autor católico Abate Du-Clot, dice lo
siguiente: “El primero de los Macabeos contiene la historia de
40 años desde el principio del reinado de Antioco Epifanes
hasta la muerte de Simón. El libro segundo es un compendio
de la historia de las persecuciones que sufrieron los judíos de
parte de Epifanes y su hijo Eupator; cuya historia fue escrita
por un tal Jasón. Ni uno ni otro se hallan en el canon de los
judíos, y los cristianos siguieron a los judíos en cuanto a los
libros que formaban el canon del A.T., por esta causa los
Macabeos no fueron comprendidos entre los libros Sagrados
generalmente adoptados por las iglesias cristianas”12. Dice
este autor católico que los Macabeos fueron rechazados por
las iglesias cristianas, porque los cristianos siguieron a los
judíos en cuanto a los libros que integran el canon.
En la introducción que aparece en la versión Nácar-
Colunga al segundo libro de los Macabeos, dice que “un cierto
Jasón de Cirene…compuso cinco libros sobre Judas Macabeo;
nuestro autor los compendió en este solo libro” página 538.
En relación con el segundo Macabeos, llamamos vuestra
atención a los siguientes aspectos:
1) Enseña que es eficaz el ofrecer sacrificio por los muertos.
(Ver 12:43-45).
2) Nos presenta un resumen de cinco libros escritos por otros
escritores.
3)El autor no pretende haber escrito bajo inspiración divina,
pues termina el libro diciendo “Daré fin a mi narración. Si
está bien y como conviene a la narración histórica, eso
quiero yo; pero si imperfecta y mediocre, perdónadme”
(15:38-39). Este no es el lenguaje de un hombre que escribe
bajo inspiración divina, y hay un aforismo que dice: “A
confesión de parte, relevo de pruebas”.
____________________________________________________________
12-”Vindicias de la Biblia” página 574.
33
ESTER: El libro de Ester, en la Biblia hebrea y en nuestra
versión tiene 10 capítulos. En las versiones católicas resulta
difícil poder determinar cuántos capítulos tiene. Tomemos por
ejemplo la versión Nácar-Colunga; comienza por el capitulo
once y continua en el siguiente orden: 12, 1, 12, 2, 3, 13, 4,
15, 4, 13, 14, 15, 5, 6, 7, 8, 16,9, 10, y 10. Esto nos parece el
colmo del absurdo. La versión católica Biblia
Latinoamericana, dice en la página 839: “El libro de Ester
contiene en la Biblia griega muchos trozos que no están en la
Biblia hebrea”. La versión Nácar-Colunga dice que algunas
porciones del libro son “Protocanónicas” y otras “Deuterocanónicas”.
Hemos consultado cinco autores católicos, y
todos están de acuerdo en que los diez capítulos que
aparecen en las versiones evangélicas fueron escritos por un
autor, en hebreo, y que las secciones añadidas, que aparecen
en las versiones católicas, fueron escritas en griego por otros
autores.
DANIEL: El libro de Daniel, en nuestra versión tiene 12
capítulos y en las versiones católicas tiene 14 capítulos. Los
autores católicos reconocen que las partes que aparecen
agregadas no fueron escritas en hebreo, y que no son de la
misma naturaleza que lo que Daniel escribió en hebreo. Esto
prueba que Daniel no escribió los capítulos 13 y 14.
34
PROCESO HISTÓRICO
Algunos de los llamados Padres de la Iglesia hicieron un
estudio cuidadoso en relación con los libros inspirados, y los
no inspirados. En el año 395 d.C. se había confeccionado 11
catálogos de los libros que se consideraban inspirados por
Dios, y en ninguno aparecen los libros apócrifos. He aquí una
relación de los mencionados catálogos:
De Melitón de Sardis Año 177
De Orígenes “ 230
De Atanasio “ 326
De Cirilo “ 348
De Hilario de Pointiers “ 358
Del Concilio de Laodicea “ 363
De Epifanio “ 368
De Gregorio Nacianceno “ 370
De Anfiloquio “ 380
De Rufino “ 395
De Jerónimo “ 395
Un sínodo convocado en Laodicea en el año 363 d.C prohibió
la lectura de los libros apócrifos en las iglesias.
De un extenso artículo sobre la formación e historia del
canon escrito por el católico R. J. Foster entresacamos los
siguientes párrafos:
“Todos los libros contenidos en la Biblia hebrea son llamados
protocanónicos, mientras que los que están sólo en la lengua
griega se llaman deuterocanónicos… los alejandrinos
pudieron aceptar como inspirados libros que no aparecían
aceptables a los doctores de Jerusalén… Parece un poco
extraño que las primeras listas de los libros canónicos dadas
por los escritores cristianos contengan sólo las Escrituras
protocanónicas… Es evidente que Melitón (de Sardis)
transcribe el canon tal como lo encontró en Palestina, donde
ya en esta época los libros deuterocanónicos habían sido
excluidos del canon… Desde comienzo del siglo IV entramos
en un período de confusión e incertidumbre, (en relación con
los apócrifos)… Algunos padres, condescendiendo demasiado
con el concepto rígido de canonicidad, se inclinaron a recibir
como canónicos solamente los libros reconocidos por los
35
judíos, relegando los deuterocanónicos a la categoría de
libros útiles para la edificación… San Atanasio…San Cirilo de
Jerusalén, San Epifanio, y San Gregorio Nacianceno tampoco
admiten los libros deuterocanónicos… A causa de su estancia
en Palestina y de sus conocimientos hebraicos, San Jerónimo
puso todo el peso de su gran autoridad de parte de la no
canonicidad de los libros deuterocanónicos. Con frecuencia
se niega a aceptar todo libro que no esté en la Biblia hebrea,
y en su “Prologus Galeatus”, que sirve de introducción a los
libros de Reyes, afirma que Sabiduría, Eclesiástico, Tobías y
Judit no están en el canon… Algunos escritores de prestigio
siguieron la opinión avalada a su juicio por la autoridad de
San Jerónimo, incluso el papa San Gregorio el Magno el cual
se inclinó a compartir esta opinión. Desde el siglo XVIII el
canon breve (hebreo) ha ganado cada vez más aceptación,
pero la cuestión aún no ha sido zanjada… Tal es la actitud
general…y querer negarlo es oponerse a la evidencia”13
Todos los párrafos anteriores, tomados de un libro
católico, presentan evidencias demoledoras en contra de los
libros apócrifos. Nótese la importancia por la cual todos
concuerdan en la validez del canon hebreo. Lo que no esté en
este canon no forma parte de los libros inspirados.
LA VERSIÓN GRIEGA
¿Tiene la Iglesia Romana y las Sociedades Bíblicas algún
argumento de peso a favor de los libros apócrifos? El único
argumento que presenta es el siguiente. Dice que los
apócrifos entraron a formar parte de la versión griega llamada
Septuaginta de los Setenta.
Debemos tener en cuenta que esta versión fue
promovida por el rey de Egipto, Tolomeo II Filadelfo. Este Rey,
gran amante de las letras, ordenó traducir los libros religiosos
hebreos para su famosa biblioteca de Alejandría La
traducción se hizo en Alejandría, y con el tiempo, se
agregaron a la mencionada versión 15 libros no inspirados.
____________________________________________________________
13-Tomado del libro “Verbum Dei” Tomo I, páginas 40 año 46. Los tres puntos seguidos
es un salto en párrafo o renglón.
36
De la versión griega se hizo una traducción al latín, que
vino a ser considerada como la versión Itala. De los 15 libros
apócrifos que formaban parte de la versión griega, 10
pasaron a la versión latina, y fueron excluidos los 5
siguientes que eran: La Ascensión de Isaías, Los Jubileos, La
Epístola de Jeremías, el tercero de Macabeos y Enoc.
Dámaso, obispo de Roma, encomendó a Jerónimo, el
cristiano mas destacado de su época, que preparase una
versión de la Biblia, y este se fue a Belén (Palestina), en
donde - veinte años entregado a la tarea que le habían
encomendado con gran celo y dedicación. De aquel trabajo
surgió la Vulgata Latina, que vio la luz alrededor del año 400
d.C.. Jerónimo se opuso a que se incluyeran en esta versión
los libros apócrifos, pero algunos, que estaban familiarizados
con la versión Itala, ejercieron tanta presión para que se
incluyeren los apócrifos en la nueva versión, que por último
triunfaron, a pesar de tener la oposición de Jerónimo, y
contra su voluntad, se insertaron estos libros.
En el año 1545 se convoco el Concilio de Trento, y dice
el historiador católico F. Díaz Carmona, en la página 272 de
su Historia de la Iglesia Católica Romana, que aquel Concilio
“empezó fijando de nuevo el canon de la Biblia” En efecto, el
Concilio discutió el problema de los libros apócrifos y acordó
excluir de la Vulgata 3 de los 10 libros que habían agregado:
El tercero y el cuarto de Esdras y la Oración de Manasés.
Al afirmar que el Concilio fijó de nuevo el canon de la
Biblia, se da por sentado que modificó acuerdos de concilios
anteriores. En la practica, como vemos, el hecho de que los
apócrifos hayan sido agregados a la versión griega no
transforma su naturaleza ni le confiere ningún mérito, y la
evidencia la tenemos en el hecho de que de los 15 libros
apócrifos agregados a la mencionada versión, 8 fueron
excluidos, y la exclusión de esos 8 demuestra que los que
agregaron los 15 procedieron irresponsablemente. Los
mismos motivos que tuvieron para quitar los 8, los hay para
excluir los 7 restantes. No hay un solo argumento de valor o
peso a favor de los libros apócrifos.
37
ESLABÓN ECUMÉNICO
La Sociedad Bíblica Británica y Extranjera se fundó en
1804, y la Sociedad Bíblica Americana se estableció en el
1816. Dice Ralph Earle que “estamos de acuerdo con la sana
opinión protestante de los últimos 400 años en que los libros
apócrifos no son parte de la inspirada y autoritativa Palabra
de Dios”. En tal sentido la “Sociedad Bíblica Nacional de
Escocia tomó la posición de que si estos libros no eran
Palabra de Dios dada por inspiración, ellos no debían
malgastar el dinero imprimiéndolos como parte de la Biblia.
Dicha Sociedad hizo una petición a la Sociedad Bíblica
Británica y Extranjera, la cual votó en 1827 (las Sociedades
Bíblicas dicen ahora que fue en el 1826) que no emplearía
ninguno de sus fondos para publicar los libros apócrifos”14
Por espacio de 150 años las Sociedades Bíblicas se
mantuvieron fieles al acuerdo que tomaron en 1826. Pero en
l968 han revocado o ignorado aquel acuerdo, y están
publicando y promoviendo una versión de la Biblia que
incluye los libros apócrifos (VP). ¿A qué se debe tan
sorprendente cambio de actitud?.
El doctor Gonzalo Báez-Camargo, hablando como vocero
de las Sociedades Bíblicas, dice que éstas no se atribuyen la
facultad de determinar cuáles libros son inspirados y cuales
no lo son. He aquí sus palabras: “Cuando las Sociedades
Bíblicas publican ediciones sin los deuterocanónicos es para
responder a las necesidades de las iglesias que no los aceptan
como parte del A.T., sin que esto signifique en modo alguno
que al hacerlo las sociedades dictaminen que sólo esos libros
son inspirados. Cuando publican ediciones que contienen los
libros deuterocanónicos, para iglesias que los aceptan, es
también sólo para responder a las necesidades de ellas, sin
que tampoco eso implique de parte de las Sociedades, un
dictamen que los declare igualmente inspirados que los
otros”15
______________________________________________________________________________________________
14-Tomado de “Como nos llegó la Biblia” página 39.
15-Tomado de la revista “La Biblia” de Sociedades bíblicas, Octubre-Diciembre del 1978
página 36.
38
Otro funcionario de las Sociedades Bíblicas nos ha
dicho: “Nosotros constituimos una organización
interconfesional, no podemos tratar de decir quien tiene la
razón. Nuestra misión es otra”. Como vemos, por las
declaraciones que hemos expuesto, los dirigentes de la
mencionada Sociedad se refugian tras el muro de la
interconfesionalidad. Dicen que tienen que publicar lo que les
pidan, y que no están llamados a ejercer juicio propio
determinando si los libros apócrifos son o no inspirados.
Nuestra misión, dicen ellos, es otra. Esta posición nos parece
que tiene carácter evasivo, y nos resulta decepcionante. No
pensaban así los directores que en el 1826 determinaron que
las Sociedades Bíblicas no emplearían ninguno de sus fondos
para publicar los libros apócrifos. Cuando los actuales
directores dicen, por boca de sus voceros, que no les importa
si los libros apócrifos son inspirados o si no lo son, tenemos
que preguntamos si creen realmente en la inspiración divina
de los 39 libros que integran el canon hebreo. Al redactar
estas líneas estamos pensando en lo que dice la Palabra de
Dios en Jueces 2:10. “Y toda aquella generación fue también
reunida con sus padres. Después de ellos se levantó otra
generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había
hecho por Israel.”
Siempre hemos esperado ver en las Sociedades Bíblicas
un baluarte de lo que implica la expresión y proclamación de
las Sagradas Escrituras. En esta ocasión nos dijo el entonces
Secretario de la Agencia Bíblica en Cuba, doctor Joaquín
González Molina, al afirmar que las Sociedades Bíblicas
tenían por misión el velar por la pureza del Sagrado Libro. No
concebimos como una institución creada para la difusión de
las Sagradas Escrituras confiese en estos tiempos que no
tienen un criterio definido sobre los libros que han de
clasificarse como inspirados.
La gravedad del asunto que estamos considerando
estriba en que Sociedades Bíblicas se ha asociado con el
Vaticano. La Iglesia Católica Romana hace aporte económico
a las Sociedades Bíblicas, y siempre que una persona o
institución acepta favores, dádivas o subvenciones de otra
persona o institución, se subordina al que le ayuda o paga; de
manera que debe bailar al son de la música que le toquen.
39
Hasta ahora, la esfera de servicio de las Sociedades
Bíblicas eran las iglesias evangélicas, pero de ahora en
adelante las mencionadas Sociedades han agregado la iglesia
romana a su esfera de servicio. El doctor Báez-Camargo en el
articulo citado anteriormente, manifestó lo siguiente: “El
renacimiento bíblico en el seno del catolicismo romano, que
ha cobrado fuerza…después del Concilio Vaticano II, el cual
abrió las puertas para la colaboración ecuménica en el campo
Bíblico, puso en contacto a las autoridades católicas con las
Sociedades Bíblicas…Producto de las conversaciones tenidas
por ambas partes, fue el acuerdo de que consignara en los
Principios Normativos para la Cooperación Interconfesional
en la Traducción de la Biblia, concluido en 1968. Las
autoridades católicas aceptaron dar su apoyo oficial a
ediciones de la Biblia con los deuterocanónicos en sección
aparte, antes del N.T.” Y más adelante, agrega Báez Camargo
“Esta nueva situación implica que la iglesia Católica Romana
participará de los privilegios y de los deberes financieros
como todas las iglesias que actualmente cooperan con las
Sociedades Bíblicas”.16
La asociación de las Sociedades Bíblicas con el Vaticano
es producto del movimiento ecuménico promovido, al mismo
tiempo, por la Iglesia Romana y el Concilio Mundial de
Iglesias. Después del Concilio Vaticano II, la Iglesia Romana
se ha lanzado a la tarea de atraer a su seno a todas las
iglesias llamadas cristianas, y algunos lideres del Concilio
Mundial de Iglesias han manifestado que están dispuestos a
pasar por encima de muchos obstáculos, y sacrificar lo que
haya que sacrificar, para llegar a la constitución de un
organismo mundial que agrupe a todas las iglesias.
___________________________________________________________
16-Revista “La Biblia” de las Sociedades Bíblicas Octubre-Diciembre 1978, página 37.
40
La Inclusión de los libros apócrifos en una versión de la
Biblia editada por las Sociedades Bíblicas constituye una
contribución por parte de los directores de las mencionadas
entidades a los fines que persigue el ecumenismo mundial.
Con la inclusión, el Vaticano consigue una victoria. Los
evangélicos hemos venido diciendo, por espacio de 400 años,
que las versiones católicas de la Biblia incluyen libros que no
son inspirados por Dios, pero de ahora en lo adelante nos
dirán que si sus versiones están adulteradas, las nuestras
también lo están.
Las Sociedades Bíblicas dicen, por boca de sus voceros,
que publican la Biblia con los libros apócrifos porque la
Iglesia Católica se lo ha pedido. ¿Con qué propósito se lo han
pedido? No es necesidad de Biblias en el campo católico. La
Iglesia Romana está editando más versiones de la Biblia en
español que las iglesias evangélicas. En la actualidad, todo
católico que quiere leer la Biblia tiene una Biblia católica a su
alcance. El fin que persigue la Iglesia Romana es quitar del
camino un obstáculo para llegar a la meta del ecumenismo.
Tapar la boca a los que criticamos la inclusión de los
apócrifos en la Biblia. Y Establecer un eslabón para llegar a la
constitución de un solo organismo mundial que agrupe a
todas las iglesias a la sombra del Vaticano.
No nos oponemos a que las Sociedades Bíblicas vendan
Biblias a la Iglesia Romana y a todo el que se las pida, para
eso se organizaron. Lo que nos parece condenable es que las
publiquen adulteradas, que agreguen a la Palabra de Dios
libros con enseñanzas contrarias a la doctrina Bíblica. Esto
implica claudicar en aras del ecumenismo, de “Mammon”, o
de la filosofía de aquel Príncipe que dijo: “París bien vale una
misa”. El Señor aconsejó a sus discípulos que se guardasen
de la levadura de los fariseos, y Pablo dijo a los cristianos de
Corinto que un poco de levadura leuda toda la masa. A los
Gálatas les advirtió que algunos quieren pervertir el evangelio
de Cristo. Y la Biblia se cierra con la siguiente amonestación:
“Si alguno añadiese a estas cosas, Dios traerá sobre él las
plagas escritas en este libro” (Apocalipsis 22:18)
41
Hasta ahora hemos dicho que la Biblia es la Palabra de
Dios, pero una Biblia con los libros apócrifos no se puede
decir que es la Palabra de Dios, porque en tal volumen, a la
Palabra de Dios se le han agregado libros que no son de Dios.
Un funcionario de las Sociedades Bíblicas nos ha dicho:
“Acerca de sí los libros deuterocanónicos son inspirados o no
por Dios, contesto que no…pero…son útiles”. Y Agrega:
“Simplemente se trata de atender una solicitud de la Iglesia
Católica”.
¿Es que la Sociedad Bíblica va a complacer a todo el que
pida una Biblia a su gusto? ¿Qué pasaría si cincuenta mil
iglesias evangélicas les pidiese que no publiquen los
apócrifos? Hasta ahora el mayor contribuyente a las
Sociedades Bíblicas es la Convención Bautista del Sur,
compuesta por mas de 35,000 iglesias. Si esta Convención le
pidiese que agregaran a la Biblia el libro EL PEREGRINO, ¿lo
haría?. No. No lo harían. Hacen lo que les manda el Vaticano,
y aquí es donde esta la gravedad de esta cuestión. ¡El
Vaticano orientando a la Sociedad Bíblica!
Las Sociedades Bíblicas tratan de anular la versión
Reina-Valera para introducir su nueva versión de Dios Habla
Hoy, incluyendo los libros apócrifos, y no es la primera vez
que tratan de substituir la versión de Reina por otra; pero
hasta ahora no les fue posible. Y es que la lengua castellana
tiene dos monumentos: La Versión de la Biblia traducida por
Casiodoro de Reina, y el Quijote de la Mancha, de Miguel de
Cervantes. Hasta el archicatólico Marcelino Menéndez y
Pelayo ha rendido tributo de reconocimiento y admiración a la
versión Reina, que hasta ahora es la reina de las versiones.
No se concibe que mientras los adversarios ensalzan la
versión Reina, los que debían ser los primeros en darle el
lugar correspondiente, traten de restarle méritos. No es justo
tratar de opacar las glorias de un veterano de cien batallas,
para glorificar a un recién nacido que viene enfermo y que
aún no ha librado el primer combate.
La versión Reina-Valera ha estado presente en el
nacimiento de cada iglesia que ha surgido donde quiera que
se hable la lengua castellana. Y ha sido la fuente donde
42
bebieron varías generaciones de cristianos. Las glorias se
adquieren por el valor y los méritos. En estos tiempos de
innovación, claudicaciones y apostasías, debemos tomar en
cuenta la sentencia que aparece en Lucas 5:39: “Ninguno que
beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es
mejor”. Y nos adherimos firmemente a la Palabra de Dios, sin
añadiduras.
PUNTO Y APARTE
En estos tiempos se están multiplicando las versiones de
la Biblia. Desde 1944 para acá, en la esfera católica han
surgido ocho versiones, y en el campo evangélico han surgido
también algunas versiones y varias revisiones de Reina-
Valera. Ante esta proliferación de versiones y revisiones, viene
a nuestra mente la siguiente expresión tomada del Quijote:
“Tantas idas y venidas quiero Sancho que me digas ¿son de
alguna utilidad?”. No estamos en contra de lo nuevo, si lo
nuevo es bueno o mejor que lo que ya tenemos; pero la
multiplicación de versiones crea un problema para la lectura,
por lo que cada iglesia debe adoptar una versión, como la
oficial, y tratar de que los miembros lleven al templo la
versión adoptada. De lo contrario, la lectura bíblica
congregacional podría revivir el fenómeno de Babel.
43
SEGUNDA PARTE
ESCRITOR:
CÉSAR VIDAL MANZANARES.
CONTENIDO
LA VERSIÓN POPULAR (1)
“UNA BIBLIA ALTERADA y MUTILADA”
LA VERSIÓN POPULAR (2)
UNA BIBLIA AL GUSTO DEL CLIENTE
LA VERSIÓN POPULAR (3)
UNA BIBLIA CON TEOLOGÍA ANTIBÍBLICA
LAS RAICES DE LA TERGIVERSACIÓN (1)
ABANDONO DEL TEXTO MAYORITARIO
LAS RAÍCES DE LA TERGIVERSACIÓN (2)
EL TRIUNFO DE LA TERGIVERSACIÓN OCULTISTA
LAS RAICES DE LA TERGIVERSACIÓN (3)
PODER Y DINERO
HACIA LA APOSTASIA EN SIETE PASOS
44
45
LA VERSIÓN POPULAR (I):
“una Biblia alterada y mutilada”
“Yo testifico a toda aquel que oye las palabras de la profecía
de este libro; Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá
sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno
quitare de las palabras de este libro de esta profecía, Dios
quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de
las cosas que están escritas en este libro”
(Apocalipsis 22, 18-19)
La Versión Popular (VP) constituye una versión de las
Escrituras que debe calificarse con toda justicia de alterada y
mutilada. Así debe ser porque a lo largo de sus páginas, han
sido cambiados y mutilados docenas y docenas de textos
pertenecientes a la Biblia. La presente obra constituye sólo
una brevísima aproximación a este tema y no pretende
realizar una enumeración exhaustiva de todos los pasajes que
han sufrido una tergíversación1 sino únicamente señalar
algunos de los más significativos. Si debe señalarse que todas
las alteraciones y mutilaciones del texto bíblico presentan
una clara finalidad de tipo teológico que apunta a socavar la
base escritural de la teología cristiana. Cuando a principios
del siglo XX diversos teólogos evangélicos decidieron plantar
cara al poderoso avance del movimiento liberal señalaron
cinco fundamentos esenciales de la fe cristiana:
1. La inerrancia, infalibilidad y verdad literal de la
Biblia en cada detalle.
2. La concepción virginal y completa deidad de Cristo
Jesús.
3. La resurrección física de Cristo y de todos los
muertos.
4. El sacrificio expiatorio de Cristo por los pecados del
mundo.
5. Y la segunda venida de Cristo en forma corporal.
____________________________________________________________
1 El autor de la presente obra está actualmente preparando un libro más extenso en el
que se analizará de manera más extensa y detallada los temas abordados en éste.
46
Estos fundamentos se ven cuestionados por la VP “Dios
habla hoy”. Pero además se alteran y mutilan textos dándoles
una forma final que sólo puede servir para corromper los
cimientos de la ética del cristiano y satisfacer a movimientos
cuya teología no es totalmente bíblica. En las páginas
siguientes, hemos agrupado, por lo tanto, los textos
tergiversados en bloques temáticos. Para facilitar su
comparación, reproducimos en primer lugar el texto en la
Reina-Valera revisión de 1960 (RVR), después el de la Versión
Popular (VP) y, finalmente, realizamos un breve comentario
destinado a explicar las discrepancias.
I) Textos acerca de la divinidad de Cristo:
La doctrina de la divinidad de Cristo constituye, sin
ningún genero de dudas, uno de los pilares básicos de la fe
cristiana. No es de extrañar por ello que la práctica totalidad
de las sectas2 intente negarla totalmente (como los Testigos
de Jehová, los unitarios, los mormones, etc.) o minimizarla
(por ejemplo, afirmando que Cristo es el arcángel Miguel
como enseñan los adventistas). Una versión de la Biblia
alterada por intereses teológicos no podría escapar a esa
conducta y, efectivamente, eso es lo que se descubre al
examinar el texto de la Versión Popular. En la misma, se
priva a Cristo de títulos divinos y de la honra que le es debida
como Dios.
Mateo 13,51.
RVR “Jesús les dijo ¿Habéis entendido todas estas cosas?
Ellos respondieron : Sí, Señor”
VP. “Jesús preguntó: -¿Entienden ustedes todo esto? - Sí -
contestaron ellos” (La VP suprime el tratamiento de “Señor”
otorgado a Jesús).
____________________________________________________________
2 Sobre las sectas más numerosas de la actualidad (mormones, adventistas y Testigos
de Jehová) puede consultarse C. Vidal Manzanares, La otra cara del Paraíso: la verdad
sobre las grandes sectas, Miami, 1994.
47
Mateo 19, 16-17
RVR. “Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien
haré para tener la vida eterna? El le dijo: ¿Por qué me llamas
bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres
entrar en la vida, guarda los mandamientos”
VP. “Un joven fue a ver a Jesús, y le preguntó: - Maestro, ¿qué
cosa buena debo hacer para tener vida eterna? Jesús le
contestó: - ¿Por qué me preguntas acerca de lo que es bueno?
Bueno solamente hay uno. Pero si quieres entrar en la vida,
obedece los mandamientos” (La VP suprime el tratamiento de
“bueno” (v. 16) que recibe Jesús y la referencia a Dios como
único ser bueno (v. 17). De esta manera no es posible ver que
Jesús está llevando al joven rico a una importante
conclusión, la de que al ser Cristo bueno y ser Dios el único
bueno, Cristo es Dios).
Juan3, 13
RVR. “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el
Hijo del Hombre, que está en el cielo”
VP. “Nadie ha subido al cielo sino el que, bajó del cielo; es
decir, el Hijo del hombre” (La VP suprime la referencia a que el
Hijo del Hombre está en el cielo, es decir, a que es
omnipresente y, por lo tanto, Dios).
Juan 6, 69
RVR. “Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el
Cristo, el Hijo del Dios viviente”
VP. “Nosotros ya hemos creído, y sabemos que tú eres el Santo
de Dios” (La VP altera el texto privando a Jesús de su
identificación con el Mesías y del titulo divino de Hijo de
Dios).
Juan 9, 35-38
RVR. “Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole, le
dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y dijo: ¿Quién
es, Señor, para que crea en él? Le dijo Jesús: Pues le has visto,
y el que habla contigo, él es. Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró”
48
VP. “Jesús oyó decir que habían expulsado al ciego; y cuando
se encontró con él le preguntó: -¿ Crees tú en el Hijo del
hombre? El le dijo: - Señor, dime quién es, para que yo crea en
él Jesús le contestó: -Ya lo has visto: soy yo con quien estás
hablando. Entonces el hombre se puso de rodillas delante de
Jesús, y le dijo: -Creo, Señor.” (La VP priva a Jesús del
tratamiento de Hijo de Dios y además sustituye la referencia
a que fue adorado por la de que sólo se le rindió homenaje).
Hechos 8, 36-7
RVR. “Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el
eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?
Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y
respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios”
VP. “Más tarde, al pasar por un sitio donde había agua, el
funcionario dijo: - Aquí hay agua; ¿hay algún inconveniente
para que yo sea bautizado?” (La VP suprime todo el versículo
37 y con él la necesidad de creer que Jesús es el Hijo de Dios
como requisito para el bautismo).
Romanos 14: 10-2
RVR. “Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también,
¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos
ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo,
dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda
lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros
dará a Dios cuenta de sí”.
VP. “¿Porqué, entonces, criticas a tu hermano? ¿O tú, por qué lo
desprecias? Todos tendremos que presentarnos delante de
Dios, para que él nos juzgue. Porque la Escritura dice: “Juro
por mi vida, dice el Señor, que ante mí todos doblarán la rodilla
y todos alabarán a Dios.” Así pues, cada uno de nosotros
tendrá que dar cuenta de sí mismo a Dios” (La VP sustituye a
Cristo (v. 10) por Dios de tal manera que no pueda verse que
Cristo es el mismo Dios al que se hace referencia en el v. 12).
49
I Corintios 15, 47
RVR. “El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo
hombre, que es el Señor, es del cielo”
VP. “El primer hombre, hecho de tierra, era de la tierra; el
segundo hombre es del cielo” (La VP suprime la referencia a
que el segundo hombre, Cristo, es el Señor).
Gálatas 6, 17
RVR. “De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque
yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús”
VP. “De ahora en adelante no quiero que nadie me cause más
dificultades; pues llevo marcadas en mi cuerpo las señales de
lo que he sufrido en unión con Jesús” (La VP suprime el
tratamiento de Señor dado a Jesús).
Efesios 3, 14
RVR. “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de
nuestro Señor Jesucristo”
VP. “Por esta razón me pongo de rodillas delante del Padre”
(La VP suprime la referencia a Jesús como Señor).
I Timoteo 3,16
RVR. “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:
Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto
de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo,
Recibido arriba en gloria”
VP. “No hay duda de que la verdad revelada de nuestra
religión es algo muy grande: Cristo se manifestó en su
condición de hombre, triunfó en su condición de espíritu y fue
visto por los ángeles. Fue anunciado a las naciones, creído en
el mundo y recibido en la gloria” (La VP suprime el hecho de
que el manifestado en carne fue el mismo Dios y que, por lo
tanto, Cristo es Dios y además coloca “Cristo” en lugar de
“Dios” cuando no existe un solo manuscrito del Nuevo
Testamento que contenga el texto así).
50
1 Juan 5, 7
RVR. “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el
Padre, el Verbo y el Espíritu Santo y estos tres son uno”
VP. “Tres son los testigos” (La VP suprime toda la referencia
trinitaria contenida en este versículo).
Proverbios 8, 22
RVR. “Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo, antes
de sus obras”
VP. “El Señor me creó al principio de su obra, antes de que él
comenzara a crearlo todo” (La VP convierte a la Sabiduría -
que muchos intérpretes identifican con la persona del Hijo -
en un ser creado. Por si alguien pudiera dudar de que es así
en la nota a pie de página la VP señala que “es manifiesta la
influencia de estos versos. En el prólogo del Evangelio de
Juan”).
Miqueas 5, 2
RVR. “Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las
familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel y
sus salidas son desde el principio, desde los días de la
eternidad”
VP. “En cuanto a ti, Belén Efrata, pequeña entre los clanes de
Judá, de ti saldrá un gobernante de Israel que desciende de
una antigua familia” (La VP priva al Mesías de su eternidad, -
y, por tanto, del hecho de ser Dios - y simplemente hace
referencia a que su linaje es antiguo).
51
II) Textos acerca de la salvación:
Al igual que la divinidad de Cristo es una doctrina
minimizada en la VP, la enseñanza sobre la salvación recibe
un tratamiento especialmente desconsiderado. No sólo se ha
cambiado vez tras vez el verbo “justificar” por “hacer justos”
(lo que implica una clara diferencia teológica), sino que
además se han omitido referencias al valor de la sangre de
Cristo o a la misión salvadora de Éste.
Mateo 9, 13
RVR. “Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia
quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos,
sino a pecadores, al arrepentimiento”
VP. “Vayan y aprendan el significado de estas palabras: ‘Lo
que quiero es que sean compasivos, y no que ofrezcan
sacrificios’. Pues yo no he venido a llamar a los justos, sino a
los pecadores” (La VP suprime la referencia a que el llamado
es al arrepentimiento).
Mateo 18, 11
RVR. “Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que
se había perdido”
La VP suprime totalmente el versículo 11.
Juan 6, 47
RVR. “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida
eterna”
VP. “Les aseguro que quien cree, tiene vida eterna” (La VP
suprime la referencia a que el creer debe ser en Jesús).
Colosenses 1, 14
RVR. “En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de
pecados”
VP. “por quien tenemos la liberación y el perdón de los
pecados” (La VP suprime la referencia a la sangre de Cristo).
52
I Pedro 4, 1
RVR. “Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne,
vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien
ha padecido en la carne, terminó con el pecado”
VP. “Por eso, así como Cristo sufrió en su cuerpo, adopten
también ustedes igual disposición…” (La VP suprime la
referencia al hecho de que si Cristo sufrió fue por nosotros).
Zacarías 9, 9
RVR. “Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de
Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador,
humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de
asna”
VP. “¡Alégrate mucho, ciudad de Sión! ¡Canta de alegría,
ciudad de Jerusalén! Tu rey viene a ti, justo y victorioso, pero
humilde, montado en un burro, en un burrito, cría de una
burra” (La VP suprime la referencia a que el Mesías es
salvador).
III) Textos acerca de profecías cumplidas:
Una de las bases de la veracidad de la fe cristiana reside
en el hecho de que en Jesús se cumplieron las profecías -
más de trescientas - que lo señalan como el mesías prometido
por Dios. Como tendremos ocasión de ver asimismo en el
capítulo 3, la VP muestra un interés especial tanto por omitir
los textos donde se indica que Jesús cumplió una profecía
mesiánica como por ocultar aquellos pasajes del Antiguo
Testamento que se cumplieron en Jesús.
Mateo 27, 35
RVR. “Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus
vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por
el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa
echaron suertes”
VP. “Cuando ya lo habían crucificado, los soldados echaron
suertes para repartirse entre si la ropa de Jesús” (La VP
suprime la referencia al cumplimiento de la profecía
mesiánica en Jesús).
53
Marcos 15, 28
RVR. “Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los
inicuos”.
La VP suprime este versículo completamente y con él la
referencia al cumplimiento de una profecía mesiánica en
Jesús.
IV) Textos acerca de la concepción virginal de Jesús:
Como señalamos en la introducción, esta doctrina
bíblica fue subrayada a principios de siglo como uno de los
fundamentos de la fe cristiana especialmente atacados por la
teología liberal. Ese ataque liberal resulta también obvio en la
VP.
Isaías 7, 14
RVR. “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la
virgen concebirá, y dará a luz a un hijo, y llamará su nombre
Emanuel”
VP. “Pues el Señor mismo les va a dar una señal: La joven está
encinta y va a tener un hijo, al que pondrá por nombre
Emanuel” (La VP Suprime la referencia a que la madre de
Emanuel - el mesías - sería una virgen).
Lucas 1, 34
RVR. “Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no
conozco varón”
VP “María preguntó al ángel: - ¿Cómo podrá suceder esto, si no
vivo con ningún hombre?” (La VP suprime la referencia al
hecho de que María aún era virgen).
Lucas 2, 33
RVR. “Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que
se decía de él”
VP. “El padre y la madre de Jesús se quedaron admirados al
oír lo que Simeón decía del niño” (La VP hace que Lucas
convierta a José en padre de Jesús cuando sólo Dios lo era.
Véase Lucas 2, 49).
54
V) Textos acerca de la vida cristiana:
Si la teología cristiana se ve claramente atacada por el
texto de la VP, no sucede menos con las bases de la vida del
discípulo de Cristo. En los siguientes ejemplos podemos ver
como la VP no sólo socava algo tan esencial en la vida
cristiana como la oración, sino que además sienta las bases
para una interpretación de la sexualidad que sea
completamente contraria a la enseñanza de las Escrituras.
Mateo 6, 13
RVR. “Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal:
porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los
siglos. Amén”
VP. “No nos expongas a la tentación, sino líbranos del maligno”
(La VP suprime la referencia a que de Dios es el reino, el
poder y la gloria por todos los siglos).
Mateo 23, 14
RVR. “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque
devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis
largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación”
VP. La VP suprime totalmente este versículo.
Lucas 11, 2-4
RVR. “Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás
en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy y perdónanos
nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a
todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas
líbranos del mal”
VP. “Jesús les dijo: Cuando oren, digan: Padre, santificado sea
tu nombre. Venga tu reino. Danos cada día el pan que
necesitamos. Perdónanos nuestros pecados, porque también
nosotros perdonamos a todos los que nos han hecho mal. No
nos expongas a la tentación” (La VP suprime la referencia a
que Dios es “nuestro” Padre y a que debe hacerse Su voluntad
55
(v.2), a que el pan es “nuestro” (v. 3), y al deseo de ser
librados del mal (v.4)).
Mateo 17, 21
RVR. “Pero este género no sale sino con oración y ayuno”
La VP suprime todo el versículo 21.
Marcos 7, 16
RVR. “Si alguno tiene oídos para oír, oiga”
La VP suprime todo el versículo 16.
Marcos 10, 24
RVR. “Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero
Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es
entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!”
VP. “Estas palabras dejaron asombrados a los discípulos, pero
Jesús les volvió a decir: - Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino
de Dios!” (La VP suprime la referencia a que esa dificultad es
especial para “los que confían en las riquezas”).
Marcos 11, 26
RVR. “Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre
que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas”
La VP suprime completamente el v. 26.
1 Corintios 6, 18
RVR. “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el
hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica,
contra su propio cuerpo peca”
VP. “Huyan, pues, de la prostitución. Cualquier otro pecado
que una persona comete, no afecta a su cuerpo; pero el que se
entrega a la prostitución, peca contra su propio cuerpo” (La VP
sustituye en diversos textos - véase también 1 Corintios 6,9 -
la “fornicación” (porneia) por la “prostitución”. Esta alteración
del texto bíblico resulta gravísima ya que desaparece el
desagrado con que Dios contempla el pecado consistente en
las relaciones sexuales entre personas no casadas y su
rechazo queda limitado sólo a la fornicación en la que
interviene un precio, es decir, la prostitución. En otras
ocasiones (Colosenses 3, 5; I Tesalonicenses 4, 3; etc.), la
56
fornicación ha sido sustituida por “inmoralidad” o
“inmoralidad sexual” de tal manera que, una vez más, su
contenido de relaciones sexuales entre personas no casadas
queda oscurecido y sustituido por una palabra tan ambigua
como “inmoralidad” que no es además definida).
Como puede verse de lo expuesto sucintamente en las
páginas anteriores, la VP altera sustancialmente el contenido
de las Escrituras en el terreno doctrinal y en el ético. En el
capítulo siguiente, tendremos ocasión de contemplar como
también ha dado cabida a alteraciones cuya razón es,
presumiblemente, el deseo de agradar a algunos de sus
clientes.
57
LA VERSIÓN POPULAR (II):
una Biblia a gusto del cliente
“Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él
esperan. No añadas a sus palabras, para que no te reprenda,
y seas hallado mentiroso” (Proverbios 30, 5-6)
Para el comprador evangélico de la VP hay dos
circunstancias que, desde el primer momento, le resultan
especialmente chocantes. La primera es la presentación que
de la misma se incluye antes del Índice General y que está
firmada por Raymundo Damasceno Assis, obispo auxiliar de
Brasilia y secretario general del CELAM, es decir, el Consejo
Episcopal Latinoamericano. La segunda es la inclusión de los
libros apócrifos o deuterocanónicos en las paginas de esta
versión. Este segundo aspecto es tratado por el pastor
Domingo Fernández en uno de los apéndices de este libro de
manera que no vamos a referimos al mismo. En cuanto al
primero no puede resultar más revelador. El texto de la
presentación del Secretario general del CELAM dice así:
“El Consejo Episcopal Latinoamericano - CELAM, expresa su
complacencia porque su programa de Diálogo con las
Sociedades Bíblicas Unidas - SBU, haya llegado hasta la
publicación de la BIBLIA DE ESTUDIO “DIOS HABLA HOY,”
con inclusión de los libros deuterocanónicos y de notas
explicativas y pastorales, y preparadas con la colaboración de
biblistas católicos, con la intención de servir a todos los
cristianos.
Dejamos al ponderado criterio de las Conferencias
Episcopales de América Latina la divulgación de esta Biblia
de Estudios que podrá ayudar a las personas y a los grupos
especialmente catequísticos que deseen profundizar en la
Palabra de Dios para comprenderla mejor y vivirla, de modo
particular cuando en el Continente de la Esperanza hemos
iniciado el camino de una Nueva Evangelización”
El texto no puede resultar más esclarecedor. La
Conferencia de obispos católicos para América Latina expresa
su complacencia en relación con la VP por razones que a
58
nadie se le ocultan: contiene los apócrifos y además una serie
de especialistas católicos han intervenido en su confección.
No es de extrañar que la recomiende como un instrumento de
la “Nueva Evangelización” que la iglesia católica ha iniciado
en el continente. No es de extrañar porque, como veremos en
las páginas siguientes, la VP ha realizado importantes
esfuerzos por adaptar el texto bíblico al dogma católico
incluso en aquellos aspectos en que éste choca directamente
con lo enseñado por las Escrituras.
Textos traducidos en favor de las tesis católicas:
a) Alteraciones en textos referidos a María:
Un papel de especial importancia dentro de los textos
adaptados al gusto católico le corresponde -como era de
esperar- a los relativos a la figura de María. Como es de
todos sabido, la teología católica no sólo afirma que fue
virgen antes, durante y después del Parto1, sino que
además insiste en su papel de mediadora entre Dios y los
hombres. Ambas creencias han encontrado su reflejo en la
VP.
Mateo 1, 25
VP. “Y sin haber tenido relaciones conyugales, ella dio a luz
a su hijo, al que José puso por nombre Jesús” (La VP
suprime la referencia al hecho de que María sólo se
abstuvo de las relaciones sexuales hasta el nacimiento de
Jesús y que éste fue su hijo primogénito. Además en nota
a pie de pagina al texto de Mateo 12, 46 se indica - de
acuerdo con la enseñanza católica - que los “hermanos” no
son los hijos de los mismos padres, sino “personas unidas
por otros grados de parentesco”. De esta manera,
mantiene el dogma de la virginidad perpetua de María).
______________________________________________________________________
1 Acerca de la fe católica en María y su evolución histórica, véase C. Vidal, El mito de
María, Chino, 1994.
59
I Timoteo 2, 5
VP. “Porque no hay más que un Dios, y un solo hombre que
sea el mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús” (La
VP sustituye el hecho de que hay un solo mediador -
Cristo hombre - por el de que el único hombre mediador es
Cristo. Esto abre la posibilidad a que también haya una
mujer mediadora: María).
b) Alteraciones en textos referidos al gobierno de la iglesia:
I Timoteo 3, 1-2
VP. “Esto es muy cierto. Si alguien aspira al cargo de
presidir la comunidad, a buen trabajo aspira. Por eso, el
que tiene ese cargo ha de ser irreprensible. Debe ser esposo
de una sola mujer y llevar una vida seria, juiciosa y
respetable. Debe estar siempre dispuesto a hospedar gente
en su casa; debe ser apto para enseñar” (La VP al suprimir
la palabra “obispo” oscurece el hecho de que lo normal
entre los primeros cristianos es que el mismo fuera una
persona casada).
Tito 1, 6-7a
VP. “Un anciano debe llevar una vida irreprochable. Debe
ser esposo de una sola mujer, y sus hijos deben ser
creyentes y no estar acusados de mala conducta o de ser
rebeldes. Pues el que preside la comunidad está encargado
de las cosas de Dios…” (La VP al suprimir la palabra
“obispo” oscurece el hecho de que lo normal entre los
primeros cristianos es que el mismo fuera una persona
casada).
60
Textos traducidos en favor de las tesis adventistas
Sin embargo, no es la iglesia católica la única confesión
religiosa que ha sido objeto de concesiones en el texto de la
VP. La segunda gran beneficiada ha sido la secta conocida
como adventistas del séptimo dia2. La teología adventista
constituye la base primordial de las enseñanzas de los
Testigos de Jehová que han tomado de ella la creencia en que
Jesús es el arcángel Miguel y la negación de las doctrinas
bíblicas de la inmortalidad del alma y del infierno. Además los
adventistas afirman, entre otras tesis antibíblicas, que Dios
cargó sobre Satanás el pecado de la humanidad, que la
expiación no fue consumada hasta 1844 cuando Cristo entró
en el santuario celestial, que las iglesias evangélicas son las
hijas de la Gran Ramera del Apocalipsis, y que los escritos de
su profetisa Ellen White son inspirados. En relación con ellos
- y también con la teología liberal - la VP ha procurado
especialmente desdibujar la enseñanza bíblica acerca del
infierno como lugar de castigo eterno y consciente de los
condenados. Veamos algunos ejemplos:
Marcos 9, 44 y 46
RVR. “Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se
apaga… donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca
se apaga”
La VP suprime totalmente los versículos 44 y 46.
Filipenses 1, 28
RVR. “Y en nada intimidados por los que se oponen, que para
ellos ciertamente es indicio de perdición mas para vosotros de
salvación y esto de Dios”
VP. “sin dejarse asustar en nada por sus enemigos. Esto es
una clara señal de que ellos van a la destrucción, y al mismo
tiempo es señal de la salvación de ustedes y esto procede de
Dios” (La VP al utilizar “destrucción” en vez del término
correcto que aparece en griego da la sensación de que abona
la tesis adventista y jehovista del aniquilamiento de los
condenados).
2 Acerca de los adventistas, véase C. Vidal Manzanares, La otra cara del Paraíso: la
verdad sobre las grandes sectas, Miami, 1994.
61
II Tesalonicenses 1,9
RVR. “Los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos
de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”
VP. “Estos serán castigados con destrucción eterna, y serán
arrojados lejos de la presencia del Señor y de su gloria y
poder”, (La VP al utilizar “destrucción” en vez del término
correcto que aparece en griego - “perdición” - da la sensación
de que abona la tesis adventista y jehovista del
aniquilamiento de los condenados).
II Timoteo 2, 14
RVR. “Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que
no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha,
sino que es para perdición de los oyentes”
VP. “Recuerda a los otros y recomiéndales delante de Dios que
hay que evitar las discusiones. No sirven para nada. Lo que
hacen es perjudicar a quienes las escuchan” (La VP al utilizar
“perjudicar” en vez del término correcto que aparece en griego
-”perdición”- priva de su fuerza al texto y da la sensación de
que abona la tesis adventista y jehovista del aniquilamiento
de los condenados).
II Pedro 2, 3
RVR. “Y por avaricia harán mercadería de vosotros con
palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la
condenación no se tarda, y su perdición no se duerme”
VP. “En su ambición de dinero, los explotarán a ustedes con
falsas enseñanzas; pero la condenación los espera a ellos sin
remedio, pues desde hace mucho tiempo están sentenciados”.
(La VP al utilizar “sentenciados” en vez del término correcto
que aparece en griego - “perdición” - suaviza el pasaje).
II Pedro 2, 12
RVR. “Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden,
como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción,
perecerán en su propia perdición”
VP. “Esos hombres son como los animales: no tienen
entendimiento, viven solo por instinto y nacen para que los
62
atrapen y los maten. Hablan mal de cosas que no entienden;
pero morirán de la misma manera que los animales” (La VP al
utilizar “morirán de la misma manera que animales” en vez de
los términos correctos que aparecen en griego -”perecerán en
su propia perdición” - abonan claramente la tesis adventista y
jehovista del aniquilamiento de los condenados).
Apocalipsis 17, 8a
RVR. “La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir
del abismo e ir a perdición…”
VP. “El monstruo que has visto es uno que antes vivía, pero ya
no existe, sin embargo, va a subir del abismo antes de ir a su
destrucción total…” (La VP al utilizar “destrucción” en vez del
término correcto que aparece en griego - “perdición” - da la
sensación de que abona la tesis adventista y jehovista del
aniquilamiento de los condenados).
Sirvan estos ejemplos como muestra no sólo de hasta
qué punto la VP no tiene inconveniente en mutilar el texto
bíblico como vimos en el capítulo 1 -sino también de
adaptarlo a los derroteros teológicos de algunos de sus
clientes más importantes como son la iglesia católica y los
adventistas. Por desgracia, no son sólo esas circunstancias
las que convierten la VP en una lamentable edición de la
Biblia. A ellas se añade el carácter abiertamente liberal de sus
notas. A esta cuestión dedicaremos el capitulo siguiente.
63
LA VERSIÓN POPULAR (III):
Una Biblia con teología
antibíblica
“No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo
Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”
(Juan 17, 16-17)
Posiblemente una de las batallas más encarnizadas que
han debido librar los teólogos y pastores cristianos durante
los dos últimos años haya sido la entablada contra el
liberalismo teológico. Nacido, junto con el liberalismo político
y económico, a finales del s. XVIII su finalidad era someter a
critica el texto de la Biblia y desproveerlo de todo lo que se
considerara falto de verosimilitud o de autenticidad. Como
era fácil de suponer, el intento de juzgar la Palabra de Dios en
lugar de permitir que fuera ésta la que juzgara la vida de las
personas tuvo penosas consecuencias. No sólo se comenzaron
a negar aquellas doctrinas bíblicas que se consideraron
carentes de base real (divinidad de Cristo, sacrificio expiatorio
de éste, etc.) sino que además se insistió en que las
Escrituras no eran inerrantes conteniendo errores y mitos.
Como forma de fundamentar semejantes afirmaciones se
recurrió al argumento de que ni siquiera podía creerse en que
los autores de los libros de la Biblia eran los señalados por el
texto sagrado.
Las consecuencias del liberalismo teológico no se
hicieron esperar. En las iglesias evangélicas, donde penetró,
significó el inicio de una agonía que concluyó, por regla
general, con la muerte espiritual de buena parte de la
denominación. Por lo que se refiere a la iglesia católica, tras
un breve forcejeo inicial, el liberalismo teológico fue
incorporado en su seno. Si para el protestantismo la negación
de la Biblia significaba un golpe mortal, para la iglesia
católica podía resultar incluso beneficiosa. De hecho, al no
resultar fiables los datos proporcionados por la Escritura aún
resultaba más necesaria una guía teológica extrabíblica como
era la autoridad del papa. En ese sentido, no debe extrañar
que, desde hace décadas, la teología liberal -referida a la
64
Escritura- sea enseñada en los seminarios católicos y forme
parte sustancial de las notas y comentarios en sus ediciones
de la Biblia.
La huella del liberalismo teológico -contra el que se alzó
a inicios del s. XX el ahora tan injustamente denostado
movimiento fundamentalista- se deja sentir vez tras vez en las
notas e introducciones de la VP y de esa manera contribuye a
socavar peligrosamente la fe en las Escrituras como Palabra
de Dios, y a preparar el camino para la aceptación futura de
una autoridad espiritual no sustentada en la Biblia.
Según la VP el Pentateuco no fue escrito por Moisés
Las Escrituras son muy claras a la hora de afirmar que
los cinco primeros libros de la Biblia -el denominado
Pentateuco- fueron obra de Moisés. En el mismo Pentateuco
se indica que Moisés lo escribió (Ex 17, 14; 24, 4; 34, 27;
Núm 33, 1-2; Deut 31, 9 y 22) y este testimonio es repetido
en otras partes del Antiguo Testamento (Josué 1, 7-8; Jue 3,
4; 1 Reyes 2, 3; 2 Reyes 14, 6; 21, 8; 2 Crónicas 25, 4; Esdras
6, 16). Por si fuera poco, el testimonio de Jesús (Mateo 8, 4;
Marcos 7, 10; 10, 5; Lucas 20, 37; Juan 5, 47; 7, 19, etc.) y
de los apóstoles (Hechos 3, 22; 15, 5-21, etc.) es unánime al
respecto: el autor del Pentateuco fue el que señala la Biblia,
es decir, Moisés. Pese a tan evidente afirmación, la VP se
permite negarlo y señalar que el Pentateuco no fue concluido
en el s. XV a. de C. (el siglo de Moisés) sino un milenio
después.
“Basados en estos y otros indicios, los estudiosos modernos
de la Biblia, en su gran mayoría consideran que el Pentateuco
no fue escrito de una sola vez, sino que su redacción final se
sitúa al término de una larga historia. Al comienzo de esa
historia se destaca la figura de Moisés, el libertador y
legislador de Israel, que marcó con sello indeleble el espíritu y
la trayectoria histórica de su pueblo. Al final del proceso se
encuentra el Pentateuco en su forma actual. Su redacción
definitiva puede situarse, con bastante certeza, en tiempos de
Esdras (siglo V a. C.). Entre estos dos límites está el trabajo
de los autores inspirados que recogieron, ordenaron y
pusieron por escrito las narraciones y las colecciones de
65
leyes, muchas de las cuales se habían transmitido oralmente
a través de los siglos. Por tanto, reconocer la paternidad
mosaica del Pentateuco no equivale a afirmar que Moisés fue
el autor material de cada uno de los textos, sino que el legado
espiritual de Moisés fue acogido por el pueblo de Israel como
una herencia viva. Esta herencia fue transmitida fielmente
pero también se fue ampliando y enriqueciendo a través de
los siglos” (p.20 de la VP 1995).
Según la VP los libros escritos no fueron escritos por los
profetas.
Al igual que Moisés, los profetas han constituido uno de
los blancos preferidos de la teología liberal. No sólo se ha
insistido vez tras vez en el hecho de que ellos no fueron los
autores de los libros de la Biblia que llevan su nombre sino
que además se ha cuestionado -como ya tuvimos ocasión de
ver- que las profecías mesiánicas se cumplieran en Jesús o
siquiera fueran mesiánicas. Como tendremos ocasión de ver
en las siguientes páginas, la VP también suscribe esos puntos
de vista, y no sólo niega la autoría de algunos de los libros
proféticos, en todo o en parte, sino que además anota las
profecías mesiánicas de tal manera que pierdan su condición
de tales.
a) Isaías no escribió todo el libro de Isaías:
La teología liberal ha insistido en que el libro de Isaías
sólo fue escrito por este profeta parcialmente. Según la
misma, mientras que los primeros capítulos, en todo o en
parte, podían atribuirse a él, a partir del capítulo 40 nos
encontraríamos con la obra de distintos autores del s. VI a.
de C., es decir, posteriores al menos en dos siglos a Isaías. El
Nuevo Testamento niega rotundamente esta posibilidad y así
atribuye a Isaías textos cuya autoría niega la teología liberal
(Mateo 3, 3 cita de Isaías 40, 3: Lucas 4 de Isaías 61, 1 ss;
Mateo 8, 17 de Isaías 53, 4; Mateo 12, 17 de Isaías 42, 14).
Una vez más se impone la disyuntiva de elegir entre el
testimonio de la Biblia y el de la teología liberal, una vez más
la VP se ha decantado en favor de la última.
“La segunda sección del libro de Isaías (caps. 40-55) se abre
con un mensaje de consolación a los israelitas deportados a
66
Babilonia (40.1). Ya no se escuchan palabras de juicio y de
condenación, sino que el profeta anuncia a los exiliados, en
nombre del Señor, que muy pronto serían devueltos a la
patria de la que habían sido desterrados” (p. 857).
“La tercera y última parte (caps. 56-66) contiene mensajes
proféticos referidos a temas diversos: advertencias sobre el
verdadero ayuno (58.1-12) y la observancia del sábado
(58.13-14), críticas a los malos gobernantes (56.9-12),
denuncias del falso culto y de perversiones morales y
religiosas (57.4-5, 9; 65.4; 66.3). Esto hace pensar que los
destinatarios de estos mensajes proféticos ya no eran, como
en la segunda parte, los deportados a Babilonia, sino los que
habían regresado a su patria y luchaban por reconstruir la
nación en medio de dificultades internas y de amenazas
externas” (p. 858).
b) Daniel no fue escrito por Daniel:
Dentro de los textos cuya autoría ha sido negada de
manera especial por los autores liberales se encuentra el libro
de Daniel. El propio Jesús lo atribuye a Daniel, un profeta del
s. VI a. de C. (Mateo 24, 15) Por el contrarío, la teología liberal
insiste en que no fue escrito sino en el s. II a. de C., por un
autor desconocido. Por lo tanto, sus profecías no son tales
porque la obra fue redactada con posterioridad. Puesta a
escoger entre la enseñanza de Jesús y la teología liberal, la
VP ha vuelto a optar por la segunda.
“En lo que respecta a la fecha de composición del libro, las
opiniones están divididas. Algunos piensan que fue redactado
durante el exilio en Babilonia, y otros en la época de los
macabeos (véase la Tabla cronológica). En favor de esta
segunda fecha están las referencias bastante evidentes a la
profanación del templo de Jerusalén por parte de este
monarca helenista, y a la consiguiente persecución de los
israelitas (9. 27; 11.30-35). Pero estas claras alusiones
contrastan de manera notable con la vaga referencia a su
muerte (11.45), acaecida en el 164 a. C. Esto hace pensar que
la redacción definitiva del libro se llevó a cabo poco antes de
la muerte de Antioco IV, es decir, hacia el año 165 a. C.” (p.
1098).
67
c) Zacarías no escribió todo el libro de Zacarías:
Al igual que sucede con Isaías o Daniel, la autoría de
Zacarías ha sido también negada por la teología liberal que
atribuye la segunda parte del libro a un autor desconocido y
del s. IV a. de C… Una vez más, la VP ha seguido las
directrices del liberalismo teológico.
“Por eso muchos intérpretes consideran que la segunda parte
del libro fue redactada en fecha posterior, quizá después del
paso triunfal de Alejandro Magno por las regiones costeras de
Siria, Fenicia, Palestina y Filistea, es decir, después del año
330 a. C.” (p. 1205).
Según la VP las profecías mesiánicas no fueron tales
Como hemos podido ver en las páginas anteriores, el
respeto que los autores de las notas de la VP evidencian en
relación con los datos que contiene la Biblia acerca de los
autores de sus libros es prácticamente nulo. No sólo eso.
Incluso se permiten preferir las tesis de la teología liberal a la
clara enseñanza de Jesús, el Hijo de Dios. Partiendo de esa
base no debería sorprendernos que las profecías mesiánicas
cumplidas en Él queden oscurecidas de tal manera - entre
otras razones porque se atribuyen a otro personaje - que
nadie que no conozca previamente las Escrituras pueda
percatarse de su realización. Veamos algunos ejemplos de
esta conducta.
a)Isaías 7, 14 no fue una profecía mesiánica: “La
identificación de este niño ha sido objeto de muchas
discusiones, pero la gran mayoría de los intérpretes
modernos considera que la señal dada por el profeta (véase
Is 7.11 nota m) debió ser un acontecimiento cercano… Por
tanto, la madre del niño debió ser una mujer conocida de
Ahaz, muy probablemente su propia esposa” (p. 868). Pese
al testimonio evidente del evangelista Mateo (Mateo 1, 22-
23) la VP sostiene que no se trata de una profecía
mesiánica y que la “mujer” (no la virgen) no fue María sino
quizá la esposa de Ahaz.
b)El Salmo 22 no es una profecía mesiánica. La VP no sólo
ha mutilado el pasaje de Mateo 27, 35 donde se ve que
Jesús cumplió este salmo, sino que además omite cualquier
referencia a su carácter mesiánico.
68
c) El Salmo 45 originalmente no fue un texto mesiánico:
“Salmo real, pero diferente de los demás porque no es una
plegaria dirigida al Señor, sino un poema en honor del rey.
Fue compuesto para las bodas de un monarca israelita con
una princesa de la ciudad fenicia de Tiro (cf. v. 12 (13) y R
16.31), pero el bello elogio del rey hizo que pronto todo el
poema se aplicara al Mesías” (p. 702). Pese al testimonio
claro de Hebreos 1, 8 donde se puede ver que el texto es
mesiánico, la VP lo identifica con un poema en honor de un
rey. Lo necio de semejante afirmación queda de manifiesto
cuando uno comprueba que la persona a la que se dirige el
Salmo es llamada “Dios” (v. 6-7). algo intolerable en el caso
de un rey, pero comprensible en el del Mesías cuya deidad
es afirmada en otros pasajes de Antiguo Testamento (Isaías
9,6).
d)Zacarías 12, 10 no es una profecía mesiánica: “Al que
traspasaron: alusión a algún rey o profeta asesinado por el
pueblo, aunque no hay información suficiente para
identificarlo con precisión” (p. 1216). Desechando el
testimonio del propio evangelista Juan (Juan 19, 37) que
identifica al Jehová traspasado con Jesús, la VP señala que
no puede afirmarse con precisión a quien se refiere el texto
de Zacarías.
e) Isaías 61, 1 no es una profecía mesiánica: “61.1-62.12 El
profeta se presenta aquí como el portavoz de Dios, enviado
para anunciar a los pobres un mensaje de liberación” (p.
937). Contra la afirmación del propio Jesucristo (Lucas 4,
18-21), la VP se permite afirmar que el texto no es una
profecía mesiánica y que hace referencia sólo al profeta.
f) Daniel 9, 26 no es una profecía mesiánica: “9.26. Este jefe
consagrado (lit. ungido) parece ser el sumo sacerdote judío
Onías III, asesinado en el año 170 a. C. Cf. 2 Mac 4:30-38.”
Siguiendo la teología liberal, el anotador (o anotadores) de
la VP se niegan a ver en este pasaje una referencia a la
muerte del mesías y lo aplican a un personaje tan
secundario como Onías III.
69
Según la VP las epístolas no fueron escritas por los
apóstoles
La teología liberal no sólo cuestionó los datos que la
Biblia proporciona acerca del Antiguo Testamento sino que
además atribuyó, de manera casi inmediata, el carácter de
falsificaciones a los escritos del Nuevo Testamento. Pocos de
éstos, según el liberalismo teológico, habían sido redactados
por sus autores ya que, en realidad, se debían a la mano de
otros personajes anónimos que se habían ocultado bajo los
mismos. La VP -¿puede sorprender a alguien a estas alturas?-
acepta como válidos esos puntos de vista.
a) Algunas cartas del Nuevo Testamento no fueron escritas
por sus autores:
“Pero también hay que tener en cuenta una práctica común
en esa época: la conocida con el nombre de seudonimia o
seudoepigrafía. A veces un autor (para nosotros desconocido)
escribía usando el nombre de un personaje de
reconocida autoridad, bien fuera para recoger por escrito
las ideas expresadas por ese otro personaje o para
interpretarlas, dándoles él realmente la forma literaria
siendo él el verdadero responsable del contenido. Esto solía
hacerse incluso después de la muerte del supuesto autor.
Diversos exégetas actuales piensan que este es el caso de
algunas de las cartas del NT, como se indicará
oportunamente. Este hecho no disminuye la autoridad ni el
valor religioso de estos escritos” (p. 1698).
b)Efesios no fue escrita por Pablo:
“Algunos, en cambio, piensan que aquí tenemos el caso de
un autor anónimo que utiliza un procedimiento literario
conocido en esa época: escribe en nombre de Pablo,
basando su propia exposición en la doctrina enseñada por
el apóstol” (p. 1770). Pese al testimonio obvio de Efesios 1,
1 y a la evidencia interna de la carta, la VP reproduce las
tesis de la teología liberal.
c) Colosenses no fue escrita por Pablo:
Otros consideran que la carta pudo haber sido escrita por
un discípulo de Pablo, incluso después de la muerte de
éste” (p. 1787). Pese al testimonio claro de Colosenses 1, 1
70
y a la irrefutable evidencia interna, la VP no tiene reparos
en reproducir la tesis liberal sobre la autoría de Colosenses.
d) 2 Tesalonicenses no fue escrita por Pablo:
“La falta de referencia a la primera carta, y otras
características literarias y de contenido han llevado a
algunos a opinar que esta carta, a pesar del paralelismo
con 1 Ts, pudo haber sido escrita por algún discípulo de
Pablo, después de la muerte de éste” (p. 1801). A pesar del
testimonio obvio de 2 Tesalonicenses 1, 1 y el resto de la
evidencia interna, la VP no duda en reproducir la tesis
liberal sobre la autoría de 2 Tesalonicenses.
e) Las cartas pastorales no fueron escritas por Pablo:
“Sin embargo, muchos otros piensan que las cartas
pastorales corresponden a una situación posterior al
tiempo en que Pablo vivió, y que fueron escritas por un
discípulo de Pablo, según procedimiento literario usado en
esa época (véase Introducción las cartas). En este supuesto,
las cartas pastorales pueden haber sido escritas a fines del
siglo 1” (p. 1805). A pesar de pasajes tan obvios como I
Timoteo 1, 1-2; 2 Timoteo 2, 1-2; 4, 1-22; Tito 1, 1, etc.) y
de la abundantísima evidencia interna, la VP no vacila en
reproducir las tesis liberales sobre la autoría de las últimas
cartas de Pablo.
f) La II de Pedro no fue escrita por Pedro:
“… muchos piensan que este escrito es el más tardío del
Nuevo Testamento, compuesto quizás a principios del siglo
II. Su autor pudo haber sido algún maestro cristiano que
apeló a la autoridad de Pedro, para dar mayor autoridad a
su enseñanza. Este procedimiento literario era común en
esa época” (p. 1857). A pesar del testimonio de 2 Pedro 1, 1;
1, 16-8, etc., y de la evidencia interna, la VP no duda en
incluir la tesis liberal sobre la autoría de la 2 carta de
Pedro.
71
En la VP se corre un velo sobre las actividades del Diablo.
Característica casi enfermiza - pero, sin duda, nada
extraña - de la teología liberal ha sido la de intentar hacer
desaparecer al Diablo de la reflexión teológica. El mismo ha
sido descrito en repetidas ocasiones por los autores liberales
como un ser mitológico sin existencia real (y, por lo tanto, del
que no hay que guardarse), mencionado en la Biblia muy
tardíamente y que no necesariamente se encuentra en malas
relaciones con Dios siquiera en algunos pasajes. La VP recoge
en sus comentarios estos aspectos de la teología liberal.
a) Satanás no se había rebelado contra Dios, sino que esa
característica será añadida por el Nuevo Testamento: Job 1,
6. “Angel acusador: lit. el satán (cf. Job 1.7-12; 2.1-7). Esta
figura no tiene aún todas las características asignadas a
Satanás en el NT (véase Índice temático). Aquí no se trata de
un ser demoníaco, rebelde contra Dios, sino de un ser
celestial, que integra la corte del Señor y dialoga
familiarmente con él, pero que trata de perjudicar a los
seres humanos” Como puede verse se indica que Satanás
es una creación humana que ha experimentado una
evolución. Según la teología liberal de la VP, la imagen
negativa de él es clara en el Nuevo Testamento pero no en el
Antiguo.
b)La caída de Satanás es suprimida y se afirma que es una
referencia mitológica utilizada por Isaías: Isaías 14, 12-15.
“Aquí se compara al rey de Babilonia con el lucero del
amanecer, astro que los cananeos tenían por un dios que
había querido ponerse a la cabeza de los demás dioses (v.
13). Ese dios, según creían los cananeos habitaba en un
monte ubicado en un lejano punto en el norte. Con esta
imagen, el autor ridiculiza el orgullo y la arrogancia del rey
de Babilonia, insinuando que también él será derribado
como aquel dios pagano. Cf. el pasaje sobre la caída del rey
de Tiro en Ez 28,11-19”
c) Se suprime una vez más la referencia a la caída de Satanás.
Ezequiel 28, 11-19 - pese a ser mencionado en la nota a
Isaías 14, 12-15 - carece de comentario.
72
d)La referencia a Satanás se interpreta como un deseo de no
culpar a Dios del mal. I Crónicas 21.1. “Mientras que aquí
se habla del ángel acusador (lit. satán), el texto paralelo de
2 S 24.1 dice: el Señor volvió a encenderse en ira contra los
israelitas. Este cambio trata de evitar que el mal sea
atribuido directamente a Dios”. En otras palabras, ¡Dios es
el que hace el mal pero el autor del texto bíblico intenta
evitar que nos demos cuenta de ello y culpa a Satanás!
Según la VP el Espíritu Santo carece de personalidad en el
Antiguo Testamento
Finalmente, y dentro del amplio cuadro de aberraciones
doctrinales a las que da cabida la VP, hay que señalar alguna
de las referentes al Espíritu Santo. Para empezar, el mismo
no sólo es escrito con minúscula en el Antiguo Testamento.
Los defensores de esta versión señalan que ese uso está
justificado dada la ausencia de diferencias entre mayúsculas
y minúsculas en el hebreo, pero semejante argumento no deja
de carecer de la más mínima base. De seguirse de manera
consecuente obligaría a escribir ‘david” y no “David”,
“salomón” y no “Salomón” y “jehová” y no “Jehová”. La razón
fundamental por la que el Espíritu se convierte en el
“espíritu” en buen número de pasajes de la VP es que los que
han intervenido en la elaboración de tan lamentable texto
tienen la intención de negar que el Espíritu Santo es una
persona divina y la de afirmar -como los testigos de Jehováque
se trata de una fuerza carente de personalidad como el
viento. Que es así queda de manifiesto en algunas notas como
la correspondiente a Génesis 1, 2. Tras escribir en el texto “el
espíritu de Dios” se afirma:
“La palabra hebrea traducida por espíritu puede significar
también viento, soplo o aliento. Además, la expresión de Dios
se utiliza a veces en el AT como complemento para expresar el
superlativo (cf. Gn 10.9, donde gran cazador es lit. cazador de
Dios). Por eso, algunos intérpretes consideran que la parte
final de éste v. significa un fuerte viento iba y venía sobre las
aguas”
73
Las características de la presente obra no nos permiten
extendemos más en este y otros aspectos de la VP que hemos
abordado en los capítulos anteriores. No obstante, los
ejemplos mostrados constituyen una evidencia más que
suficiente para señalar que la mencionada versión es un
ejemplo lamentable de como jamás tratarían el texto de las
Escrituras personas que lo amaran verdaderamente y que
consideraran que todo lo contenido en el mismo es verdad.
En primer lugar, la VP mutila toda una serie de pasajes
donde se afirman verdades esenciales al cristianismo como la
divinidad de Cristo, la doctrina del sacrificio expiatorio de
Cristo o el cumplimiento de profecías mesiánicas. En segundo
lugar, tergiversa el contenido de pasajes relativos a la vida
cristiana en temas tan importantes como la oración o la
sexualidad. En tercer lugar, se muestra servilmente
condescendiente con la teología católica y adventista. En
cuarto lugar, da una visión liberal de la teología que se
traduce, entre otras cosas en oscurecer las profecías
cumplidas en Jesús como mesías, en privar de personalidad
al Espíritu Santo, en oscurecer el siniestro papel del Diablo
asimilándolo a una creación mitológica y en afirmar que buen
numero de las afirmaciones de la Escritura -afirmaciones
refrendadas por el testimonio directo de Cristo y de su
apóstoles- son mentira. En todos estos sentidos, la VP no sólo
contiene afirmaciones claramente blasfemas (¿se puede
considerar de otra manera el preferir las tesis liberales sobre
la autoría de los libros de la Biblia a las enseñanzas de
Jesús?) sino que intenta desvirtuar el puro mensaje de la
Escritura, sustituyéndolo por opiniones de hombres,
opiniones que además son claramente contrarías a la
enseñanza bíblica. Los siguientes capítulos estarán dedicados
a mostrar cuáles son las raíces de las que procede un fruto
tan amargo.
__________________________________________________________________________________________________________________________________
1-Lo mismo ocurre en la Versión Reina-Valera del 1995.
74
75
LAS RAÍCES DE LA TERGIVERSAC1ÓN:
“El abandono del Texto
Mayoritario”
“Las palabras de Jehová son palabras limpias, como plata
refinada en horno de tierra, purificada siete veces”
(Salmo 12, 6)
En los capítulos anteriores hemos señalado -aunque sea
de manera muy breve y sucinta- la manera en que una
versión de la Biblia como la Versión Popular “Dios habla hoy”
altera el texto bíblico suprimiendo pasajes, cambiando el
sentido de los mismos, añadiendo libros que no están en la
Biblia, y alterando la interpretación de los textos sagrados
contenida en las propias Escrituras, para sustituirla por otra
de carácter teológicamente liberal. Las razones para realizar
acciones de tanta gravedad pueden resumirse en tres que
serán analizadas en este capítulo y en los dos siguientes.
La primera de ellas es el abandono del Texto Mayoritario
también conocido como Texto recibido o Textus Receptus- del
Nuevo Testamento y su sustitución por un texto del Nuevo
Testamento mucho peor que arranca del trabajo realizado
durante el siglo XIX por los británicos llamados Westcott y
Hort. El texto griego de Westcott y Hort fue apenas variado
por Nestle1 y, partiendo de éste, se elaboró el Nuevo
Testamento Griego, publicado por las Sociedades Bíblicas.
Éste -en cuya edición colaboró incluso Carlo Martini, un
prelado católico- constituye actualmente la base para
traducir el Nuevo Testamento en casi cualquier lengua sea
quien sea quien realice la traducción. Así además de servir
para la Versión Popular ha sido utilizado por versiones
católicas corno la Biblia del Peregrino (1993) o la Biblia de la
Casa de la Biblia (1993).
____________________________________________________________
1”Las dos ediciones manuales más populares del texto griego hoy, la Nestle-Aland y la
de las Sociedades Bíblicas unidas realmente varían poco del texto de Westcott y Hort”
(W. N. Pickeríng, The Identity of the New Testament Text, Nashville, 1980 pp. 38).
76
Según confesión de los propios Westcott y Hort, la base
de su texto griego del Nuevo Testamento es,
fundamentalmente el contenido en los manuscritos conocidos
como Sinaítico y Vaticano. Los defensores de las nuevas
versiones bíblicas insisten en la antigüedad y exactitud de
estos dos manuscritos que, supuestamente, justificarían
alteraciones del texto bíblico como las que hemos visto en los
capítulos anteriores. Semejante afirmación sólo puede
sustentarse en la mala fe o en la ignorancia más
peligrosa.
77
1) El Sinaítico y el Vaticano son textos corruptos:
Para empezar, hay que señalar desde el principio que
tanto el manuscrito Sinaítico como el Vaticano constituyen
textos del tipo que suele denominarse corrupto. Con esto se
quiere indicar que no sólo constituyen obras incompletas,
sino que además han sido objeto de alteraciones que
invalidan sustancialmente su valor. La afirmación de John
Burgon en el sentido de que sobre el conjunto de los
manuscritos el Sinaítico y el Vaticano “son los más corruptos
de todos”, lejos de ser una exageración, constituye una
descripción más que adecuada2. Por mencionar sólo algunos
datos al respecto debe señalarse que el Vaticano omite toda la
I carta a Timoteo, toda la segunda carta a Timoteo, toda la
carta a Tito, casi todo el Génesis (Génesis 1 a 46, 29),
extensas porciones de Samuel, Reyes, Nehemías, los últimos
doce versículos del Evangelio de Marcos, la oración de Jesús
en la cruz pidiendo el perdón de sus enemigos, la agonía de
Jesús en Getsemani, los últimos cuatro capítulos y medio de
la carta a los Hebreos, treinta y tres de los Salmos y un largo
etcétera. Sin embargo, añade libros apócrifos como Tobías,
Judit o la historia de Bel y el dragón, todos ellos, por cierto,
contenidos en la Versión Popular -Dios habla hoy-. Asimismo
en Job presenta adiciones en unos 400 versículos de acuerdo
a las enseñanzas de un discípulo del hereje Marción. Con
todo, no acaban ahí las relaciones entre este texto y los
herejes. Sus puntos de contacto con la teología origenista3 en
pasajes que niegan la divinidad de Cristo es demasiado
frecuente como para que pueda tomarse como casual4.
________________________________________________________________________________________________________________________________
2 Dean J. Burgon, The Revision Revised, 1981, pp. 16, 318, 520.
3Sobre las herejías de Orígenes, véase “Orígenes” en C. Vidal Manzanares, Diccionario
de Patrística, Estella, 1996 (2ª de).
4Por si fuera poco, el mismo ha disfrutado desde la época de la contrarreforma (s. XVI
y XVII) de un especial aprecio por parte de la jerarquía católica y de órdenes religiosas
como los jesuitas. Se utilizó así como base para la versión católica de Reims - debida a
los jesuitas - y durante el concilio Vaticano II se regaló una copia del mismo a cada
obispo católico. Esta edición contaba con un prefacio de Carlo Martini, que ha
colaborado con las Sociedades Bíblicas en la elaboración del texto del Nuevo
Testamento Griego que éstas utilizan para sus traducciones.
78
En relación con el Texto Mayoritario o Textus Receptus (TR),
omite al menos 2.877 palabras, añade 536, sustituye 935,
cambia de lugar 2.098 y modifica 1.132. En total contiene
7.578 divergencias5. Su importancia, sin embargo, es enorme
ya que unas nueve décimas partes de las alteraciones del
Nuevo Testamento griego en relación con el Textus Receptus
derivan de este manuscrito.6
En el caso del Sinaítico, el carácter de texto corrupto no
es menor. De hecho, nos encontramos con un documento en
el que realizaron modificaciones no menos de diez escribas
diferentes a lo largo de un periodo no inferior a setecientos
años7. Como señaló Tischendor, su descubridor, el Sinaítico
contiene no menos de catorce mil ochocientas alteraciones.
No es extraño, por lo tanto, que sólo en los Evangelios omita
unas cuatro mil palabras, añada unas mil, y cambie de lugar
y altere otras tres mil. Además de esto contiene unas mil
quinientas lecturas que no aparecen en otros manuscritos.
En relación con el TR, las diferencias llegan casi a la cifra de
nueve mil8, prácticamente una por versículo. Como en el caso
del Vaticano, las omisiones son asimismo frecuentes. Carece
de los finales de Marcos y de Juan; de treinta y nueve
palabras en Juan 19, 20-1, de veinte palabras en Juan 20, 5-
6; de diecinueve palabras de Marcos 1, 32-4 de catorce
palabras en Marcos 15, 47; de pasajes como Juan 5, 4; Mateo
16, 2-3; Romanos 16, 24; Marcos 16, 9-20; I Juan 5, 7;
Hechos 8, 37; Génesis 23, 19-24, 46; Números 5, 27-7,20; I
Crónicas 9, 27-19, 27, etc.; de libros como Éxodo, Josué, I y
II Samuel, I y II Reyes, Oseas, Amós, Miqueas, Ezequiel,
Daniel y Jueces. Sin embargo, añade apócrifos como Bel y el
Dragón. Tobías y Judit, todos ellos presentes en la Versión
Popular -Dios habla hoy-.
____________________________________________________________
5 P. Mauro, “Which Version? Authorized or Revised?” en TOF, p. 78.
6 P. Mauro, Idem, p. 89.
7 Este hecho ha sido reconocido incluso por el autor liberal Bruce Metzger que señala
como la aplicación de la lámpara de rayos ultravioletas ha permitido descubrir que la
que lectura original en el manuscrito fue borrada” en varios lugares (B. Metzger,
Manuscripts of the Greek Bible, Oxford, 1991, p. 77).
8 P. Mauro, “Which Version? Authorized or Revised?” en TOF p. 78
79
Señalemos finalmente que además el Sinaítico y el
Vaticano ni siquiera son coincidentes entre si. El Vaticano
contiene cerca de ocho mil alteraciones y el Sinaítico cerca de
nueve mil en relación con el TR pero esas variaciones ni
siquiera son las mismas en los dos manuscritos. De hecho, el
Sinaítico y el Vaticano discrepan entre si no menos de una
docena de veces por página. Como muy bien señaló Colwell
en el setenta por cien de los versículos de los Evangelios, el
Sinaítico y el Vaticano discrepan. En palabras de Burgon: “Es
más fácil encontrar dos versículos consecutivos en los que
estos manuscritos difieren que dos en los que concuerden”9
Ciertamente, analizado desde un punto de vista
meramente científico y racional, resulta obvio que pretender
fundamentar una versión adecuada del Nuevo Testamento
griego correcta sobre manuscritos tan cargados de
deficiencias resulta menos que aceptable. De hecho,
constituye un disparate sin paliativos.
II) El Sinaítico y el Vaticano son textos tardíos:
Además de corruptos, tanto el Sinaítico como el
Vaticano son manuscritos que, en comparación con el TR, no
sólo no resultan antiguos sino modernos. Pertenecientes
ambos al s. IV, resultan posteriores ya a diversas
traducciones de la Biblia anteriores, a veces, incluso en dos
siglos que partieron -lógicamente- no del Sinaítico y del
Vaticano sino de textos del Nuevo Testamento griego más
antiguos y a los que luego nos referiremos.
____________________________________________________________
9 Burgon, The Revision Revised, p. 12.
80
III) El Sinaítico y el Vaticano son textos minoritarios:
Al hecho de ser textos corruptos y tardíos, el Sinaítico y
el Vaticano añaden otra circunstancia negativa no menos
importante. Nos referimos al hecho de que el Sinaítico y el
Vaticano encuentran un apoyo mínimo dentro del conjunto
de manuscritos del Nuevo Testamento griego que han llegado
hasta nosotros. De hecho, sólo menos de un cinco por ciento
de los 5309 manuscritos que contienen, en todo o en parte, el
texto griego del Nuevo Testamento coinciden, siquiera
parcialmente, con el texto del Sinaítico o del Vaticano. Para
colmo, como ya indicarnos, ni siquiera estos dos manuscritos
son totalmente coincidentes entre si, ya que el número de
discrepancias existentes entre el Sinaítico y el Vaticano
resulta espectacular.
En resumen, los textos representados por el Sinaítico y
el Vaticano son:
3. Tardíos y posteriores a buen número de las primeras
traducciones del Nuevo Testamento a lenguas populares.
4. Poco fiables por su carácter corrupto y alterado.
5. No coincidentes con la aplastante mayoría de los
manuscritos que, en todo o en parte, recogen el texto del
Nuevo Testamento griego.
6. Discrepantes incluso entre sí en un número considerable
de casos y
7. Muy influidos por las herejías de autores como Marción u
Orígenes.
81
1) El Textus Receptus es un texto mayoritario, más
antiguo y más fiable:
Frente a las penosas características que padecen los
manuscritos Sinaítico y Vaticano, el TR del Nuevo Testamento
-en el que se basa la Versión Reina-Valera entre otraspresenta
unas notas de enorme interés.
A) El TR es un texto mayoritario. Algo más del noventa
y cinco por ciento de los manuscritos del Nuevo
Testamento que han llegado hasta nosotros
coinciden con el TR.
B) El TR es un texto más antiguo. El TR no sólo es
anterior al s. IV- I siglo en que se redactaron el
Sinaítico y el Vaticano- sino que sirvió de base para
las primeras traducciones del Nuevo Testamento a
lenguas vulgares y fue el citado por los primeros
autores cristianos, los denominados Padres de la
Iglesia.
Los ejemplos que se pueden mencionar al respecto
son innumerables y tenemos que limitarnos a unos pocos
nada más10. Baste decir que la Peshitta11 realizada en torno al
150 d. de C. - es decir, unos dos siglos antes del Sinaítico y
del Vaticano -utilizó el TR12; que la Versión itálica (c. 157 d.
de C.)13 Se valió del TR; y que la iglesia gala del sur de
Francia (c. 177) utilizó el TR.
____________________________________________________________
10Actualmente, estamos preparando una obra más extensa que la presente en la que
se ampliará considerablemente el conjunto de datos aquí señalado, los ejemplos
históricos y escritúrales y las referencias a la critica textual.
11Recibe el nombre de Peshita la traducción de la Biblia al siríaco, uno de le dialectos
del arameo. Esta versión sigue siendo utilizada en la actualidad entre algunas
comunidades de Asia Menor.
12En este mismo sentido, véase W. N. Pickering, “John Wiliam Burgon and the New
Testament” en TOF, pp. 247 ss.
13Recibe esta denominación la que puede considerarse casi con toda seguridad como
primera traducción de la Biblia al latín.
82
Ya más adelante, en pleno siglo IV, el TR siguió siendo
preferido a textos como el Sinaítico o el Vaticano que ya
existían. Así la versión gótica (s. IV) se valió del TR; el Códice
W de Mateo (s. IV-V) reprodujo el TR y el Códice A (s. V) sigue
el TR.
No menos significativo es el caso de las citas del Nuevo
Testamento contenidas en los escritos de los Padres de la
Iglesia. Éstos -pese a citar de memoria no pocas veces- siguen
de manera aplastante el TR. Por ejemplo, el texto de 1
Timoteo 3, 16 donde se afirma que “Dios fue manifestado en
la carne” es citado de la misma manera por Ignacio, Bernabé
e Hipólito (s. II)14, Diodoro de Tarso (m. 370), Gregorio de Nisa
(m. 394), Juan Crisóstomo (m. 407), Atanasio y Eutalio (s. V),
y un largo etcétera, Ni uno sólo de los Padres de la Iglesia se
opone al texto como aparece en el TR. De hecho, de 254
manuscritos griegos conteniendo las Epístolas de Pablo, 252
presentan el término “Dios” como en el TR; dos leen “hos” (el
cual) y ni uno contiene “Cristo” como la Versión Popular.15
c) El TR es un texto más fiable. De todo lo anterior se
desprende, de manera lógica, que el TR es un texto mucho
más fiable que el elaborado por Westcott y Hort a partir del
Sinaítico y del Vaticano. Con el TR coincidieron las citas del
Nuevo Testamento contenidas en los Padres de la Iglesia y en
los leccionarios16 pero además también sirvió de base ya
desde el s. II para las traducciones del Nuevo Testamento a
lenguas vulgares. No sólo eso. El TR fue asimismo la base
para la inmensa labor en favor de la difusión y lectura de la
Biblia que se inició a principios del s. XVI. Fue el texto
utilizado por la Biblia Políglota Complutense publicada en
Alcalá de Henares, España en 1522 y, posteriormente, por las
traducciones bíblicas de Lutero al alemán (1522), de William
Tyndale al inglés (1525), de Oliveton al francés (1535), de
Coverdale al inglés (1535), de Matthews al inglés (1537), de
Taverners (1539), de Ginebra (1557-60), de Reina al
castellano (1569), al checo (1602), de Diodati al italiano
(1607) y del Rey Jaime al inglés (1611).
____________________________________________________________
14Para biografías breves de éste y de otros Padres de la Iglesia puede consultarse C.
Vidal Manzanares, Diccionario de Patrística, Estella, 1996 (2ª de).
15 P. Mauro, Oc, p. 98.
16 Reciben el nombre de leccionarios las colecciones de textos que se utilizaban para
realizar lecturas de la Escritura y predicaciones en las diferentes iglesias.
83
El TR constituyó la base asimismo para las ediciones del
Nuevo Testamento griego realizadas por Erasmo (1516),
Stephanus (1546-51), Beza (1598) y Elzevir (1624). Que así
fuera tiene una lógica indiscutible. Los eruditos, los
reformadores, los teólogos - que no pocas veces tuvieron que
arriesgar su vida y sus bienes - optaron siempre por el texto
mayoritario, el TR, como base para su estudio, su enseñanza
y sus traducciones del Nuevo Testamento. A fin de cuentas,
ése era el texto que contaba con el apoyo prácticamente
unánime de la cristiandad, al menos, desde el siglo II.
Naturalmente, al examinar - siquiera sucintamente -
estos datos surge una serie de preguntas obligadas. ¿Por qué
Westcott y Hort prefirieron el Sinaítico y el Vaticano como
base de su texto del Nuevo Testamento griego en lugar del
TR? ¿Qué les llevó a tomar una decisión así que contradecía
la lógica, el conocimiento y la historia del cristianismo a lo
largo de casi dos milenios? ¿Se trató de un simple error? ¿De
mera ignorancia combinada con buena fe? Como tendremos
ocasión de ver en el próximo capitulo, la elección de Westcott
y Hort fue consciente pero no se basó en la ignorancia, sino
en motivaciones mucho más turbias y peligrosas.
84
85
LAS RAÍCES DE LA
TERGIVERSACIÓN (II):
“El triunfo de la conspiración
ocultista”1
“Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los
que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de
este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para
que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria
de Cristo, el cual es la imagen de Dios”
(2 Corintios 4, 4)
Como hemos podido ver en el capítulo anterior, los
criterios seguidos por Westcott y Hort podían ser erróneos y,
ciertamente, su fruto resulta lamentable. Sin embargo, el
resultado no fue casual. Como tendremos ocasión de ver su
labor arrancó de unas posturas teológicas claramente
establecidas cuya victoria se deseaba imponer por cualquier
medio.
I. Wescott y Hort defendían una teología antibíblica.
La teología de Westcott y Hort encajaba a la perfección
en el molde de lo que podríamos denominar teología liberal.
En armonía con ella, ambos autores negaban la inspiración e
inerrancia2 de las Escrituras y asimismo las doctrinas más
importantes de la Escritura como la de la divinidad de Cristo
o la de su sacrificio expiatorio.
____________________________________________________________
1como base fundamental para este capitulo hemos utilizado: F. J. A. Hort, The First
Epistle of St. Peter 1:1-2:17 Minneapolis 1976 Idem The Apocalyse of St John 1-3,
Minneapolis, 1976; B. F. Westcott, The Gospel Aocording To St. John, Grand Rapids,
1975; Idem, The Epistle To The Hebrews, Grand Rapids, 1974; Idem, The Epistles of
St. John Grand Rapids, 1974; A Westcott, The Life and Letters of Brook Foss Westcott
Londres 1903 (en adelante Westcott, Life); D. A. Waite, Heresies of Westcott and Hort
Collingswood 1979.
2- Término que indica que no se tiene errores.
86
a) Negaron la inspiración de la Escritura:
Las referencias de Westcott y Hort en contra de la creencia
en la inerrancia e inspiración de la Biblia no resultan
escasas en sus escritos. En 1851, Hort señalaba cuál era a
su juicio la “herejía ortodoxa común: la inspiración”3. Siete
años después indicaba como lo que le separaba
fundamentalmente de los evangélicos era la creencia de
éstos en la autoridad de la Biblia:
“Los evangélicos me parecen pervertidos… Me temo que las
diferencias más serias que existen entre nosotros (giran)
sobre el tema de la autoridad, especialmente la autoridad de
la Biblia”4. Este punto de vista quedó reflejado en sus obras
de exégesis bíblica al negar, por ejemplo, que las palabras
de los profetas estuvieran inspiradas (“ellos (los profetas)
eran Sus mensajeros, inspirados por Su Espíritu, no en sus
palabras sino sólo como hombres…”)5
O al insistir en que si era importante creer en Cristo no lo
era el creer algo concreto sobre Él (“‘la fe es ‘en Cristo’ y no
en ninguna afirmación acerca de Cristo” 6).
En 1860, Westcott y Hort reconocían en su
correspondencia que no aceptaban la infalibilidad de las
Escrituras. Si el primero afirmaba:
“rechazo la palabra infalibilidad de las Santas Escrituras de
manera contundente”7, el segundo le respondía en una carta
“Me alegro de que adoptes la misma base provisional sobre
la infalibilidad que yo adopto”8.
Por supuesto, tal postura era concebida como algo que
debía extenderse al resto de las personas. En 1862, Hort
señalaba la necesidad de que “el clero inglés no sea obligado
a mantener la absoluta infalibilidad de la Biblia”9.
_____________________________________________________________________
3 Hort, Life, vol. 1, p 181.
4 Hort, vol. p. 400.
5 Westcott, Hebrews, p.6.
6 Westcott, John, p. 200.
7 Westcott, vol. 1, p. 207.
8 Hort, vol. 1, p. 424.
9 Hort, vol. 1, p. 454.
87
b) Negaron la divinidad de Cristo:
Westcott y Hort procuraron -ya veremos más adelante
porqué- limitar en la medida de lo posible sus afirmaciones
heréticas a su correspondencia privada y no dejar que se
trasparentaran en sus obras más conocidas. Pese a todo,
no faltan las referencias heterodoxas en las mismas.
Comentando sobre Juan 1, 1, Westcott señala que:
“la preexistencia del Verbo no es afirmada de manera
clara”10 y añade “Porque el Verbo era personalmente distinto
de Dios y sólo esencialmente Dios. Podía darle a conocer”11.
De esa manera minimizaba la clara afirmación de Deidad
que sobre el Hijo formula el evangelista Juan.
Una conducta similar encontramos en su principal
compañero. Al referirse al texto de I Pedro 1, 3 donde Jesús
es denominado “Señor” Hort señala:
“En todo este uso primitivo kyrios probablemente no
representa Adon, sino el cercano equivalente arameo Mar en
ocasiones aplicado a los maestros por los discípulos”12
En otras palabras, Pedro no sólo no habría afirmado la
divinidad de Cristo sino que se habría limitado a
considerarlo un maestro. De la misma manera, al comentar
Apocalipsis, Hort no sólo señaló que Cristo no podía ser el
Alfa y la Omega (“toda la analogía bíblica está contra la
atribución de kyrios ho zeós13 con o sin pantókrator14 a
Cristo”15) sino que además, refiriéndose a Apocalipsis 3, 14,
insistió en que, según la interpretación arriana, Cristo
podía ser alguien creado (“Las palabras sin duda pueden
tener el significado arriano de “primera cosa creada”16).
____________________________________________________________
10 Westcott, John, p. 2. 11 Idem, p. 2. 36.
12 Hort, I Peter, p. 31.
13 En griego, el Señor Dios.
14 En griego, el Todopoderoso.
15 Hort, Revelation, p. 13.
16 Hort, Revelation, p.
88
Para Hort no sólo la evidencia bíblica era contraria a ver a
Cristo como ho zeós (Dios) sino que posiblemente había
sido un ser creado. No hace falta decir que los textos sobre
la divinidad de Cristo son muchos y repetidos en la
Biblia17, aunque Westcott y Hort - y la VP - hicieran no
poco por suprimir siquiera algunos.
En esta insistencia por torcer los textos de la Biblia que
afirman claramente la divinidad de Cristo, Wescott llegó a
afirmar que Él nunca había dicho que era Dios, sino que
se había limitado a tratar de que los hombres vieran a
Dios en Él:
“Nunca habla de sí mismo directamente como Dios (comp. v.
18), sino que la finalidad de Su revelación fue llevar a los
hombres a que vieran a Dios en Él”18
c) Negaron la Resurrección corporal de Cristo:
De la misma manera que cuestionaba claramente la
divinidad de Cristo, Westcott tenía sus objeciones a la
creencia en la resurrección corporal del mismo. Así,
comentando el texto de Juan 2, 19, donde Jesús profetizó
su propia resurrección, Westcott escribió:
“la resurrección de Cristo fue el que el Templo se levantara
de nuevo, la completa restauración del tabernáculo de la
presencia de Dios a los hombres, perpetuado en la iglesia,
que es el cuerpo de Cnsto”19 En otras palabras, el pasaje era
espiritualizado de tal manera que fuera suprimida la
referencia a la resurrección a pesar de que como señala
Juan 2, 22, los discípulos comprendieron que la profecía de
Jesús se había cumplido cuando resucitó de entre los
muertos.
____________________________________________________________
17 Señálese a titulo de ejemplo Juan 20, 28; I Juan 5, 20; Romanos 9, 5; Colosenses 2,
9-10; Filipenses 2, 5-11; Tito 2, 13; 2 Pedro 1, 1, etc. Un tratamiento más amplio del
tema en César Vidal Manzanares, La otra cara del Paraíso: la verdad sobre las grandes
sectas, Miami, 1994 y César Vidal Manzanares, El judeo-cristianismo palestino en el s.
I, Madrid, 1994.
18 Westcott, John, p. 297.
19 Westcott, John, p. 42.
89
Por si pudiera caber alguna duda de cual era su punto de
vista, Westcott afirmó también que el cuerpo de Jesús se
disolvió terrenalmente:
“La vida de Cristo no fue sin fin o eterna sólo. Fue
esencialmente indisoluble (akatályptos). Aunque la forma de
su manifestación fue cambiada y en un sentido terrenal
murió, sin embargo Su vida permaneció sin cambio incluso a
través de su disolución tenenal”20.
No hace falta insistir demasiado en que esta afirmación es
insostenible bíblicamente siquiera por el hecho de que el
cuerpo de Jesús no vio la corrupción (Hechos 2, 22-38) en
cumplimiento de la profecía del Salmo 16, 8-11.
d) Negaron la doctrina de la expiación:
Al tiempo que negaban doctrinas como la de la inspiración
e inerrancia de la Biblia, la divinidad de Cristo o su
resurrección corporal, Westcott y Hort manifestaron una
auténtica repulsión hacia la enseñanza bíblica sobre el
sacrificio expiatorio de Cristo. En 1856, Hort manifestó sus
criticas hacia el libro de Campbell sobre la expiación, ya
que “desgraciadamente no conoce nada salvo la teología
protestante” 21 Un año después, el 16 de noviembre de 1849
señalaba en una carta el horror que esta doctrina le
producía:
____________________________________________________________
20 Westcott, Hebrews, p. 185.
21 Hort, vol. I, p. 322.
90
“Finalmente las misteriosas palabras de san Pablo “sin
derramamiento de sangre no hay remisión de pecados”
HE TRABAJADO TAN A FONDO EN VANO PARA
APREHENDER EN CIERTA MEDIDA LO QUE ES ESTA IDEA,
QUE ESPERO QUE PROFUNDIZARAS Y AMPLIARAS LAS
NOCIONES QUE YA ME HAS DADO. Soy bastante consciente
de que en lo que he escrito he pronunciado sólo unas pocas
objeciones a la creencia corriente, pero así tiene que ser; EL
LENGUAJE NO PUEDE DEFINIR CON CUIDADO EL
ARREBATO DE HORROR SOBRECOGEDOR QUE SE
MEZCLA CON MIS PENSAMIENTOS CUANDO ESCUCHO
QUE SE AFIRMA LA NOCIÓN POPULAR”22
El pasaje citado no deja de resultar bien revelador. No sólo
Hort era incapaz de aceptar la enseñanza de Pablo sobre la
expiación, sino que además la sola mención de la misma le
provocaba un arrebato de horror sobrecogedor. Se trataba,
sin duda, de una reacción bien distinta a la de un cristiano
convencido de que ha sido redimido por la sangre preciosa
de Cristo (1 Pedro 1, 19).
e)Se manifestaron favorables al catolicismo y opuestos a
la teología evangélica:
Sin embargo, si la teología de Westcott y Hort era
radicalmente opuesta a la bíblica, no es menos cierto que
resultaba sospechosamente favorable al catolicismo. En
1848, tras despotricar contra el “fanatismo de los
bibliólatras” (como definía a los que creían en la inspiración
de las Escrituras) Hort señaló:
“el puro punto de vista romano me parece más cercano y
más plausible a la hora de conducir a la verdad que el
evangélico23 y “el protestantismo es sólo un paréntesis
temporal””24
No es extraño por ello que este mismo autor pudiera
señalar:
“Las doctrinas positivas de los evangélicos me parecen
pervertidas además de carentes de verdad. Existen - me
temo - diferencias muy serias entre nosotros sobre el tema
de la autoridad, y especialmente de la autoridad de la
Biblia” 25
22 Hort, vol. I, p. 122.
23 Life of Hort, vol. I, pp. 76-77.
24 Idem. vol. II, p. 31.
25 Hort, Life, vol. I, p. 400.
91
En paralelo, Westcott llegaría a escribir en 1865 que las
supuestas apariciones de la Virgen en La Salette tenían que
ser aceptadas como procedentes de Dios, es decir, “Dios
revelándose, ahora, no de una forma, sino de muchas”26
Guiado por una devoción mariológica ciertamente sospechosa
para un ministro protestante, Hort llegó a visitar algún
templo dedicado a la Virgen con fines espirituales27
En ningún caso, Westcott y Hort parecen haber sido tan
ingenuos para pensar que posiciones como las que hemos
señalado en las páginas anteriores podían ser admitidas en el
seno de una iglesia de enseñanza bíblica o podían resultar
tolerables para un creyente ortodoxo. Hasta que punto Hort y
Westcott eran conscientes de su heterodoxia queda de
manifiesto en la confesión que en 1855 realizó este último al
decir que si se le hubiera examinado sobre su posición frente
a la Biblia “con toda seguridad habría sido considerado un
hereje”28. Fuera como fuese, pocas dudas puede haber de que
el bagaje teológico de los dos amigos no parece el más
adecuado para dedicarse a revisar el texto griego del Nuevo
Testamento.
____________________________________________________________
26 Westcott, vol. p. 251.
27 Westcott, vol. I, p. 254.
28 Life of Westcott, vol. I, p. 233.
92
II. Wescott y Hort formaban parte de una conspiración
ocultista.
Sin embargo, Wescott y Hort -los elaboradores del texto
griego del que derivan la mayor parte de las versiones del
Nuevo Testamento que circulan actualmente- no sólo se
caracterizaron por defender una teología que negaba las
verdades más importantes de la fe cristiana. De tanta
relevancia como tan lamentable hecho es su estrechísima
relación con el cultivo de las ciencias ocultas. En 1840,
Wescott ya había comenzado a manifestar un notable interés
por el mormonismo29 “procurándose y estudiando el Libro de
Mormón”30 Dos años después tenemos datos de que el mismo
Westcott acudía a hechiceros. El mismo relata uno de esos
encuentros de la siguiente manera:
“Por la tarde voy con Tom al brujo; pero no se atreve a actuar
delante de nosotros”31
No resulta extraño que en 1845 Westcott, Hort y Benson
fundaran un grupo de carácter ocultista y secreto al que
denominaron el “Club Hermes”. El nombre no dejaba de ser
significativo, ya que si bien Hermes es el dios griego al que,
comúnmente, se asocia con la revelación de las prácticas
ocultas, también es una de las denominaciones que recibe el
propio Satanás en círculos ocultistas. A este respecto, la
ocultista Elena Blavatsky, una de las fundadoras de la
Sociedad Teosófica y auténtica antecesora espiritual de la
Nueva Era, señaló en su libro “La Doctrina secreta”:
“Satanás o Hermes son completamente el mismo… él es
denominado el Dragón de la Sabiduría…la serpiente…idéntico
con el dios Hermes…inventor de la primera iniciación de los
hombres en la magia…el autor de la adoración de la
serpiente”32
__________________________________________________________________________________________________________________________________
29 Sobre esta secta recomendamos la lectura de C. Vidal Manzanares, La otra cara del
Paraíso: la verdad sobre las grandes sectas, Miami, 1994.
30 Wescott, vol. I, p. 19.
31 Westcott, vol. I, p. 9.
32 H.P. Blavatsky, Secret Doctrine, vol. II, Londres, 1893, PP. 30, 381, 472, 473, 558,
660.
93
En el círculo hermético, Westcott y Hort participaron en
charlas y conferencias relacionadas en su mayor parte con
aspectos espirituales del paganismo. Sin embargo, el proceso
apenas había comenzado. En 1851, Westcott, Hort y Benson
dieron un paso más en su carrera a favor del ocultismo y
fundaron el “Gremio fantasmal” (Ghosily Guild) No deja de ser
significativo que en la misma carta33 en la que Hort señalaba
que el fin de este colectivo era “la investigación de los
fantasmas y de todas las apariciones y efectos
sobrenaturales, estando dispuesto a creer que tales cosas
realmente existen” indicara que el Textus Receptus del Nuevo
Testamento era “villano” y que deseaba acabar con él.
En aquel año de 1851 se produjeron además otros
hechos de no poca importancia: Westcott fue ordenado
ministro de la iglesia anglicana (un destino un tanto
sorprendente para un ocultista de peso que defendía herejías
antibiblícas) y Hort entró en otra sociedad ocultista más
conocida como “los Apóstoles”. Su hijo escribiría más tarde
sobre este episodio:
“En junio, se afilió a la misteriosa compañía de los Apóstoles…
fue el principal responsable del juramento que liga a los
miembros a una conspiración de silencio”34
Como veremos más adelante, no era el final de su
carrera en el ocultismo pero sí el momento decisivo por su
influencia posterior. De hecho, tanto el ascenso en la escalera
de la iniciación ocultista como la posibilidad que ahora tenía
Westcott de influir en el seno de la confesión religiosa más
importante de Gran Bretaña tuvieron un resultado inmediato.
En 1852, mientras repartía, junto con Hort, literatura del
“Gremio fantasmal”, Westcott realizaba la siguiente
afirmación en relación con el Textus Receptus y la traducción
de la Biblia basada en el mismo:
“Estoy sumamente ansioso por proporcionar algo que pueda
reemplazarlos”.
El plan para llevar a cabo ese deseo ya estaba
gestándose.
__________________________________________________________________________________________________________________________________
33 Arthur Hort, The Life and Letters of Fenton John Anthony Hort, Nueva, York, 1896,
vol. I, p. 1896 En adelante Hort.
34 Hort, vol. I, pp.170-1, 198.
94
III.Wescott y Hort pretendían destruir el TR y sustituirlo
por un texto alterado del Nuevo Testamento que encajara
con su teología liberal y ocultista
Mientras transcurrían los siguientes meses de 1852, se
fueron perfeccionando los planes dirigidos a acabar con el
Textus Receptus. Durante 1853, Hort comenzó a prepararse
para ser ordenado también en el seno de la iglesia anglicana y
perfiló con Westcott el plan destinado a eliminar el texto del
Nuevo Testamento utilizado hasta entonces:
“Fue durante estas semanas con Mr. Westcott, que había
venido a verle35 a Umberslacle cuando se llegó al primer
acuerdo definitivo del plan para una revisión conjunta del texto
del Testamento griego”36.
No les resultó difícil encontrar un editor -Daniel
Macmillan- que se manifestó dispuesto a publicarlo a
condición de que el texto fuera elaborado por Westcott, Hort y
Lighfoot (otro teólogo liberal). Naturalmente, tanto Westcott
como Hort eran conscientes del escándalo que podría
producirse de conocerse su propósito, y decidieron
mantenerlo en el más absoluto secreto. Como indicó Hort:
“Llegamos a una comprensión definida y positiva acerca de
nuestro Texto Griego y de sus detalles. No deseamos todavía
que se hable acerca de él pero vamos a trabajar
inmediatamente y esperamos haberlo concluido en poco más
de un año”37
__________________________________________________________________________________________________________________________________
35 Se refiere a Hort.
36 Hort, vol. I, p. 240.
37 Hort, vol. I, p. 264.
95
Sin embargo, las cosas no transcurrieron con la rapidez
que hubieran deseado Westcott y Hort. Mientras
multiplicaban en su correspondencia las referencias a
doctrinas heréticas38, ambos personajes tuvieron que
dedicarse a otras tareas. Así en 1857, Hort se estuvo
ocupando en una traducción de las obras completas del
filósofo griego Platón y en 1858 Westcott comenzó a realizar
su ministerio como predicador en la iglesia anglicana, un
ministerio que, según confesión propia, le desagradaba39.
Pese al retraso que estaba experimentando su proyecto, los
dos conspiradores no dudaron de que tendrían éxito incluso
entre personas cuya teología era bíblica. La única condición
para ello era actuar con la suficiente astucia y sigilo. En
1858, Hort podía escribir:
“Actualmente muchos hombres ortodoxos pero racionales están
siendo modelados sin saberlo por influencias que con
seguridad darán buen fruto a su debido tiempo si se permite
que el proceso discurra con tranquilidad; pero temo que una
crisis prematura devuelva asustados a muchos al
tradicionalismo más claro”40.
__________________________________________________________________________________________________________________________________
38Veamos sólo algunos ejemplos en 1855 Westcott reconocía que si lo hubieran
examinado a fondo hubieran descubierto que era un “hereje” (Westcott vol. I, p 233);
en 1856, Hort se manifestaba en contra de la doctrina bíblica de la expiación con
ocasión de la publicación de un libro sobre el tema escrito por Campbell (Hort, vol. I,
p. 322); en 1858, Hort definía a los evangélicos como “pervertidos” especialmente en
relación con el tema de la “autoridad de la Biblia’ (Hort, vol. I, p. 400); en 1860, Hort
felicitaba a Lighfoot por rechazar la creencia en la “infalibilidad” de las Escrituras
(Westcott, vol. I, p. 424), en 1865 Westcott afirmaba que las apariciones de la Virgen
en La Salette eran “Dios revelándose ahora” (Westcott, vol. I, p. 251), etc.
39 Westcott, vol. I p. 198.
40 Hort, vol. I, p. 400.
96
Tan lamentables palabras no estaban exentas de verdad.
En 1871, Westcott, Hort y Lighfoot (los tres responsables de
la nueva edición del Nuevo Testamento griego que tenia que
sustituir al Textus Receptus) fueron invitados a formar parte
del Comité que revisaría el Nuevo Testamento en inglés.
Westcott y Hort no pudieron ser más explícitos a la hora de
expresar su alegría por aquella nueva oportunidad:
“Westcott… cree que debemos aprovechar la oportunidad
especialmente puesto que nosotros tres estamos en la lista”41.
Los “tres” de la lista debieron sentirse tan satisfechos del
éxito de sus planes que en 1872 dieron un paso más en
relación con el ocultismo y fundaron el Club Eranus, una
sociedad ocultista a la que pronto se afiliaron personalidades
como Sidgwick y Balfour42. En 1881, la principal misión de su
vida fue coronada por el éxito y se publicaron tanto la versión
revisada inglesa del Nuevo Testamento (Revised Versión)
como el Nuevo Testamento Griego. Éste último, como ya
hemos tenido ocasión de ver, estaba llamado a tener una
enorme influencia.
Sin embargo, ni Westcott ni Hort disfrutaron mucho
tiempo de su triunfo. Su vida se extinguió de manera
prematura (Hort) o se vio ligada a una confusión creciente
mezclada con el alcoholismo. Westcott pasó sus últimos años
dedicado a la promoción del consumo de cerveza pura, e
incluso permitió que su retrato fuera utilizado en la
publicidad de un fabricante de esta bebida43. Quizá no fue un
final tan extraño para dos existencias que transcurrieron en
medio de las influencias de la teología liberal y del ocultismo
y cuyo máximo logro fue imponer un texto del Nuevo
Testamento mutilado y adaptado a su teología.
________________________________________________________
41 Hort, vol. II, p. 133.
42 No tenemos espacio para detenemos en las figuras de Sidgwick y Balfour. Baste
decir que en 1882 se encontraron entre los fundadores de la Society for Psychical
Research (Sociedad para la investigación psíquica), una organización destinada a
promover fenómenos como el espiritismo, la comunicación con los muertos, la
adivinación, los poderes paranormales, etc. Difícilmente, puede interpretarse este
fenómeno como casualidad.
43 Westcott, vol. II, pp. 218-9, 177.
97
LAS RAÍCES DE LA
TERGIVERSACIÓN (III):
“Poder y dinero”
“Pues no somos como muchos, que medran falsificando
la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte
de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo”
(2 Corintios 2: 17)
En los capítulos anteriores hemos podido contemplar
como detrás de productos tan lamentables teológicamente
como la Versión Popular -Dios habla hoy- se encuentra no la
casualidad (¡mucho menos la competencia científica o la
profundidad teológica!) sino todo un proceso de desvirtuación
de la Palabra de Dios cuyos protagonistas mas destacados
fueron Westcott y Hort y los que posteriormente les siguieron.
Sin embargo, sería ingenuo pensar que toda esa labor se
hubiera podido llevar a cabo en solitario y sin un proceso de
continuación de cierta envergadura. Una resistencia frontal
frente a Westcott y Hort mayor de la que se produjo en su día
quizá hubiera abortado sus propósitos y así lo temieron ellos.
Sin embargo, al final la mayoría -incluso los teológicamente
ortodoxos- se rindieron ante los efectos de la conspiración y
su actitud se convirtió en algo que aún pesa sobre nosotros
de manera punto menos que decisiva.
A esto hay que añadir que un papel muy importante en
la popularización del texto de Westcott y Hort, la supresión
del Texto Mayoritario y la elaboración de nuevas traducciones
basadas sobre criterios liberales y textuales inaceptables le
ha correspondido a lo largo de los años a las Sociedades
Bíblicas (S.B.).
La primera sociedad bíblica -la Sociedad Bíblica
Británica y Extranjera- fue constituida en 1804. En 1814 se
fundó la Sociedad Bíblica Americana, y en las décadas
siguientes fueron surgiendo entidades similares que en 1946
se unieron para formar las Sociedades Bíblicas Unidas
98
(S.B.U.). La labor inicial de las sociedades bíblicas fue tan
extraordinariamente meritoria que nadie podría exagerar al
encomiarla. De hecho, no deja de ser significativo que en el
Syllabus, el papa señalara como uno de los enemigos
principales del Vaticano a las S. B. que distribuían la Palabra
de Dios sin notas. Esa actividad se ha mantenido en buena
medida dentro de esa perspectiva en los países latinos hasta
hace relativamente pocos años. Pero desgraciadamente esa
limpia trayectoria comenzó a torcerse ya en el mundo
anglosajón durante el s. XIX.
Durante el pasado siglo, la S.B. británica y extranjera
empezó a ser regida de manera mayoritaria por personas de
teología unitaria (es decir, que niegan la Trinidad) y liberal1.
En un contexto como ese no resulta extraño que Westcott y
Hort lograran imponer su texto del Nuevo Testamento griego o
que entraran a formar parte de un comité para revisar el
Nuevo Testamento inglés. Tampoco es sorprendente que, ya
en este siglo, las S.B.2 editaran un Nuevo Testamento griego
cuyos elaboradores son liberales teológicamente (K. Aland, M.
Black, B. Metzger, A. Wikgren) e incluso uno resulta ser un
prelado católico (Carlo Martini) o que haya producido
versiones de las Escrituras cuyos autores se caracterizan por
sostener teologías que contradicen la enseñanza de la Palabra
(E. J. Goodspeed, J. Moffat, W. R. Bowie, M. Burrows, R.
Brateher, C. H. Dodd, etc.). El liberalismo teológico es, sin
ningún género de dudas, un árbol cuyos frutos no pueden ser
más contrarios a la enseñanza de la Palabra de Dios pero
cuyas raíces se han establecido, firmes y profundas, en el
seno de las Sociedades bíblicas desde hace décadas.
__________________________________________________________________________________________________________________________________
1 Esa lamentable circunstancia llevó, por ejemplo, a la formación de la Sociedad
Bíblica trinitaria en 1831 como un intento de mantener la teología bíblica en el seno
de una entidad que pretendía distribuir precisamente la Biblia.
2 The Greek New Testament, 3ª de, 1975.
99
No menos peligroso que el liberalismo teológico de buena
parte de los traductores de las S.B. resulta la indiferencia
casi absoluta de sus dirigentes hacia la colaboración con
cualquier confesión se basen o no sus dogmas en la Biblia.
Son comunes noticias como la de que la S.B.A. ha llegado a
tener entre los participantes de sus reuniones “a un
arzobispo católico romano como conferenciante y a un
adventista del séptimo día en un panel. Hubo representantes
de 46 denominaciones diferentes incluyendo católicos
romanos, greco-ortodoxos y un miembro de Ciencia
Cristiana”3. Y no resulta extraño que, al menos, desde los
años sesenta -conferencia de las S.B. de Driebergen de junio
de 1964- hayan existido planes para realizar traducciones
conjuntas con expertos católicos en las que se incluyeran los
apócrifos. En 1981 había más de doscientos proyectos de
traducción interconfesional en marcha. Al año siguiente, el
Vaticano decidió financiar a más de un centenar de eruditos
para que cooperaran con las S.B. en su traducción de la
Biblia4. En 1984, de los 590 proyectos de traducción de las
S.B.U, 390 eran de carácter interconfesional5. En 1986, el
papa recibió una copia de la traducción interconfesional de la
Biblia. La escena se iba a repetir en los años siguientes
mientras que el peso católico en las S.B. incluidos los
cuadros dirigentes se ha ido haciendo cada vez mayor. Si
inicialmente las S.B. soñaron con llevar la Biblia, pura e
incontaminada, a las poblaciones de todo el mundo, incluidas
las de los países católicos, lo cierto es que, hoy en día, han
terminado por convertirse en un instrumento en absoluto
inconsciente de la propia política vaticana hasta unos
extremos que hubieran resultado impensable apenas unas
décadas atrás. Poco puede dudarse de que versiones de la
Biblia como la VP no son sino un fruto directo de esa
evolución y una clara demostración de que, lejos de
conformar los medios en los que intervienen según la
enseñanza de la Escritura, las S.B. se han dejado influir en
contra de la misma ya sea incluyendo apócrifos en sus
ediciones del texto sagrado, ya sea insertando en éste notas e
introducciones de contenido netamente antibíblico.
__________________________________________________________________________________________________________________________________
3 Plains Baptist Challenger, Septiembre de 1982.
4 C. B. Hastings, The Commission, septiembre de 1982.
5 Word-Event, publicación de las Sociedades bíblicas unidas, n. 56, p. 28.
100
En paralelo a este triste proceso -un proceso que sólo
muy recientemente ha empezado a quedar de manifiesto en
los países latinos- nadie puede negar que las S.B. han ganado
en dinero y en poder. La producción anual de Biblias ha
convertido al conglomerado de las Sociedades en una
transnacional extraordinariamente poderosa. En cuanto a su
influencia, no es en absoluto despreciable. En apenas unos
años, el Vaticano ha pasado de considerarla un enemigo, a
tratarla como un fiel aliado. Por otro lado, en el mundo
protestante pocos se atreven a alzar la voz contra su
conducta, por el temor a verse aislados en su ministerio o
censurados como fanáticos e ignorantes.
Ciertamente, el poder económico y la influencia de las S.
B. nunca fueron tan grandes a lo largo de su historia. Su
apego, sin embargo, a la Palabra pura -pensemos en el
ejemplo de la VP- se ha perdido en buena medida. El
resultado final -y resulta bien doloroso reconocerlo- es que,
hoy por hoy, las S.B. están contribuyendo decisivamente a la
publicación de textos deficientes de la Biblia cuyas notas e
introducciones diluyen la teología bíblica e inculcan los
principios de la teología liberal. Es triste tener que
reconocerlo, pero aún haciendo las pertinentes excepciones
relativas a algunos de sus trabajadores, personas de buena fe
que aman sinceramente la Palabra de Dios, lo cierto es que
las S.B. actualmente están desempeñando una función
realmente clave en los planes a cuyo éxito contribuyeron
tanto en su día Westcott y Hort. Por ello, ¿quién que conozca
las Escrituras podría pensar que en ese afán de ser cada vez
más acaudaladas y más poderosas, mejor tratadas y
recibidas, las S. B.U. han obtenido un beneficio real?
101
HACIA LA APOSTASÍA EN
SIETE PASOS
“Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana
doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se
amontonaran maestros conforme a sus propias
concupiscencias y apartaran de la verdad el oído y se
volverán a las fábulas”
(2 Timoteo 4, 3-4)
“Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que
hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea
quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo,
a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y
destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo
advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y
señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de
iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el
amor a la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un
poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que
sean condenados todos los que no
creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia
(2 Tesalonicenses 2, 7-12)
Si hubiera que resumir en una sola palabra el objetivo
que perseguían Westcott y Hort al elaborar su texto del Nuevo
Testamento griego, posiblemente no existiría otra más
adecuada que apostasía. La elaboración de un texto que
sustituyera al Textus Receptus y que sirviera de base a las
nuevas traducciones de la Biblia era importante, pero sólo
como algo instrumental, como un elemento funcional. El
objetivo -y sobre ello fueron bien explícitos como hemos
tenido ocasión de ver- era lograr que los cristianos dejaran de
aceptar la Biblia como Palabra de Dios con autoridad,
inerrante e infalible. Una vez que se consiguiera este objetivo,
los demás pasos se producirían por pura lógica.
Primero, las personas irían abandonando la creencia en
las doctrinas enseñadas en las Escrituras. Después, pasarían
a depender de una autoridad espiritual extrabíblica, la misma
102
que se manifestaba en los círculos ocultistas que tanto
complacían a Westcott y a Hort. El resultado final seria una
apostasía.
En las siguientes páginas, desearía señalar los siete
pasos que, presumiblemente, pueden conducir a esa
apostasía. El autor de estas líneas desconoce si los
alarmantes signos a los que asistirnos en el día de hoy son
un conjunto de señales anunciadoras de la próxima Venida
de Cristo, o si estamos contemplando los inicios de la
apostasía a que hace referencia 2 Tesalonicenses 2, 3.
Tampoco desea especular sobre el tema. Sí cree, sin
embargo, que es su deber compartir, humilde pero
firmemente con sus hermanos, algunas señales de especial
gravedad en la vida de la iglesia, y hace referencia a ellas por
varias razones. Una es que, efectivamente, aparecen
contempladas en los escritos no sólo de Westcott y Hort, sino
también de conocidos ocultistas pasados y presentes. Otra es
que, lamentablemente, de manera más o menos extendida,
todas, absolutamente todas ellas se están ya produciendo en
diversas partes del mundo. Aunque por razones de orden
estos pasos aparecen descritos de manera consecutiva,
desearía aclarar que su realización, en buena medida al
menos, esta siendo simultánea y de una forma
sincrónicamente concatenada.
1.El descenso del papel de las Escrituras en la iglesia: No
es desconocido el interés que el Diablo tiene en atacar la
Palabra de Dios y por ello el primer paso hacia la apostasía
esta relacionado obviamente con la disminución del papel
de la Biblia dentro de la iglesia. Aunque en los últimos
quince años el crecimiento del número de evangélicos en el
mundo ha sido espectacular, lo cierto, sin embargo, es que
hoy en día el porcentaje de personas que lee con
regularidad las Escrituras es considerablemente menor. En
los próximos años es muy posible que asistamos a un
proceso de una mayor degradación en este terreno.
Progresivamente, en las iglesias el punto de atención estará
colocado no en las Escrituras, sino en la emoción, la
espectacularidad, el carisma de los dirigentes y los
resultados de crecimiento numérico. Lejos de comprobar
103
con la Escritura si todas las supuestas revelaciones vienen
de Dios (1 Corintios 12, 1-3; I Juan 4, 1-3), lejos de
contrastar con la Biblia las enseñanzas siguiendo el
ejemplo de los judíos de Berea (Hechos 17, 11-13), la iglesia
está descansando cada vez más en la filosofía hueca del
liberalismo teológico o en la espectacularidad vacía de buen
número de famosos predicadores cuya enseñanza choca
directamente con la Palabra de Dios. Desde el momento en
que acepte -en uno o en otro sentido- colocarse más bien
bajo la autoridad de hombres que bajo la de la Escritura,
desde el momento en que renuncie o pase por alto el
examinar toda enseñanza a la luz de la Biblia, la iglesia se
ha situado en un camino que sólo puede conducir, más
tarde o más temprano, a su aniquilación espiritual.
2.La creación de entidades macroevangélicas: Este proceso
de desplazamiento de las Escrituras está transcurriendo en
paralelo con el de la creación de federaciones de entidades
religiosas evangélicas en distintos países. Lejos de ser
grupos unidos por finalidades meramente espirituales, los
mismos se edifican -y se seguirán edificando- por razones
fundamentalmente de poder humano con la meta de
convertirse en los interlocutores de las autoridades políticas
de cada nación. Precisamente porque ése es su objetivo, en
su seno irán admitiendo a personas cuya teología es liberal
y no bíblica, y a grupos que no son evangélicos como los
adventistas del séptimo día o las iglesias ortodoxas.
Seguirán así el esquema ya existente del Consejo Mundial
de iglesias pero, esta vez, en cada país. Como sus proyectos
se encontrarán con la oposición de los cristianos más
conscientes del peligro, progresivamente tenderán a
convertirse en colectivos más fuertes y ambiciosos.
Pretenderán aislar a aquellos cristianos que denuncien sus
acciones y controlar situaciones como la entrada de
misioneros en el país, el registro y legalización de las
iglesias o los tratos con la administración estatal. Su
objetivo es, en apenas unos años, haberse convertido en
entidades que controlen la vida espiritual de las iglesias
evangélicas en un país concreto y que imposibiliten la labor
de los que no se dobleguen ante ellos. Para cuando lo
logren -o incluso antes- el daño que habrán causado será
inmenso porque, de manera casi inconsciente, los creyentes
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se habrán acostumbrado a convivir en el seno del mismo
ente que adventistas, ortodoxos o liberales teológicos, y a
mirar con malos ojos a los hermanos más fieles a la
Palabra.
3. La utilización de un texto bíblico común: En paralelo a
las situaciones descritas en 1 y 2 se seguirá realizando una
propaganda poderosa a favor del abandono de traducciones
tradicionales de la Biblia y de la aceptación mayoritaria de
versiones lamentables como la VP. Se buscará la aceptación
generalizada de un texto que pueda ser común no sólo a
evangélicos y católicos sino también a liberales teológicos,
miembros de sectas e incluso a los seguidores del
judaísmo, del islam o de la Nueva Era. El texto de la Biblia
habrá quedado ya tan diluido y mutilado, sus notas
abogarán de manera tan explícita por una interpretación
liberal y humanista que no habrá dificultad especial en
lograr esta meta.
4. La colaboración con Roma: Para cuando eso suceda la
colaboración con Roma estará firmemente asentada. No se
tratará de que haya personas que contrasten directamente
la enseñanza bíblica con la católica sino de algo muy
diferente. Aparte de las versiones de la Biblia conjuntas
realizadas por expertos católicos y protestantes, se
producirá también la colaboración en proyectos comunes
de carácter teológico y exegético. No ser recibido por un
obispo o quedar al margen de ciertas celebraciones
públicas será interpretado incluso como un motivo de
tristeza.
5. La unión organizativa con otras religiones: En paralelo
habrá ido avanzando considerablemente la colaboración
con otras confesiones religiosas. Los representantes de las
federaciones evangélicas -en las que estarán adventistas y
ortodoxos entre otros- se reunirán paulatinamente con
judíos y musulmanes para tratar asuntos comunes y
establecer una estrategia común. Mediante interpretaciones
torcidas de la Escritura se afirmará que no es preciso
predicar el Evangelio a ninguno de estos colectivos ya que
todos creen en un solo Dios único. Progresivamente esta
apertura hacia judíos y musulmanes se irá ampliando a
105
otras confesiones religiosas. Por otro lado, las prácticas
típicas del ocultismo y de la Nueva Era -que ya están
infiltradas en buen número de iglesias- estarán muy
generalizadas.
6. La caída de la moralidad cristiana: Al mismo tiempo que
tienen lugar los hechos descritos en los apartados
anteriores se irá produciendo un alarmante retroceso de la
integridad cristiana no sólo entre los miembros del pueblo
cristiano sino también entre sus dirigentes. Cada vez
resultará más común la practica de relaciones sexuales
ilícitas justificándolas con traducciones torcidas de las
Escrituras o con argumentos tan poco sólidos como el de
señalar que puesto que conservan el gozo después de
cometer esos actos los mismos no pueden ser pecado. Entre
los dirigentes irá produciéndose un interés cada vez más
acusado por el poder, la apariencia y la riqueza olvidando
cosas tan esenciales como el servicio, la humildad y el
apego a la Palabra. Estas conductas serán muy evidentes y
acarrearán descrédito al mensaje del Evangelio pero
muchos preferirán guardar silencio por temor a ser objeto
de represalias, a perder su lugar en el ministerio o a
experimentar perjuicios económicos. Por otra parte, los que
se opongan abiertamente a las mismas serán tachados de
legalistas y fanáticos. Se les acusará también de causar
descrédito al Evangelio por no mantener la boca cerrada a
la vista del pecado.
7. La proscripción de los creyentes fieles: Mientras sucede
todo lo anterior la situación de los creyentes que deseen ser
fieles a Dios y a Su Palabra se irá haciendo
progresivamente difícil. Primero, se utilizarán las
federaciones de entidades religiosas evangélicas para irlos
aislando de tal manera que se desanimen e incluso muchos
lleguen a rendirse o bien sometiéndose y callando ante el
mal o bien incluso apartándose asqueados de aquellas
conductas. Después se recurrirá a sembrar la calumnia
contra ellos acusándolos de legalistas, de fanáticos, de
ignorantes o de faltos de amor. Cualquier conducta se
considerará buena con tal de acabar con un testimonio que
evidencia el sendero de apostasía que han ido adoptando
diversas iglesias. En la lucha contra los creyentes fieles se
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llegará incluso a recurrir a la ayuda que puedan prestar las
sectas o las autoridades políticas.
Como hemos señalado antes, todos y cada uno de los
extremos indicados en las líneas anteriores no son fruto de la
imaginación del autor ni de la especulación teológica. De
hecho, están produciéndose ya en diversas partes del mundo
con una tendencia a la generalización realmente preocupante.
La misión del pueblo de Dios no es, sin embargo, la de
amedrentarse por estas dificultades. Por el contrario, la tarea
urgente del pueblo de Dios es desenmascarar al Diablo y sus
obras, y clamar bien alto en contra de situaciones como las
apuntadas. En lugar de que cunda el desánimo, los creyentes
que deseen ser fieles a Dios por encima de agradar a
cualquier hombre y organización deben actuar con más
denuedo que nunca fundados en las Escrituras y sometidos
al Señorío de Cristo. Para ellos resultarán imperativas las
siguientes consideraciones:
1. Deben someterse humildemente a su Señor a sabiendas de
que eso puede significar la persecución más directa (2
Timoteo 3, 10-17)
2. Deben unirse más que nunca conscientes de que son miles
los que no han doblado su rodilla ante Baal y orando para
que otros hermanos vean la luz y tomen una actitud
igualmente bíblica (1 Reyes 19, 18; Apocalipsis 18, 4-5)
3. Deben aferrarse a la Palabra de Dios decididos a dar a la
misma el papel que le corresponde en la vida de la iglesia
como única regla inerrante de doctrina y conducta (2
Timoteo 3, 16-17)
4. Deben negarse a transigir con los principios bíblicos puros
y sin mácula del Evangelio por más que esto pueda afectar
a intereses humanos (Santiago 4, 4)
5. Deben oponerse a toda unión organizativa con grupos o
personas cuya teología no sea plenamente bíblica o cuya
finalidad no sea meramente espiritual (I Corintios 10, 19-
22)
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6. Deben denunciar proféticamente todos y cada uno de los
pasos que llevan a la apostasía (II Timoteo 4, 1-5)
7. Deben esperar día a día la victoria final de su Señor (II
Tesalonicenses 1, 3-10).
César Vidal Manzanares.
CONSEJO DE LOS EDITORES
Recomendamos cualquier versión publicada del
1960 para atrás de la Reina-Valera, las cuales son
fiables. La del 1909 es una de las mejores versiones
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