Abraham

 

Abraham nació en la ciudad de Ur, Mesopotamia, en Asia occidental, hace aproximadamente 4000 anos. Fue el primer patriarca Hebreo, es decir, jefe de una antigua familia hebrea. Abraham significa “padre de una multitud” y también hace referencia a él como Padre de los fieles. Vivió en una época donde la gente era incivilizada e ignorante. Sus contemporáneos adoraban a muchos ídolos y creían que éstos hacían milagros. Solían hacer sacrificios humanos quemando vivas a sus víctimas. El padre de Abraham era un mercader de ídolos y toda su familia era idólatra considerando a sus ídolos como dioses. En aquel tiempo gobernaba el rey Nimrod, quien se opuso cruelmente a Abraham y decidió aplastar el nuevo movimiento ordenando que Él fuera quemado vivo, mas Abraham fue rescatado y triunfó el poder de Dios.

Dios ordenó a Abraham dejar su patria y su familia para ir a otra tierra y le prometió grandes bendiciones para Él y toda su descendencia.

De las tres esposas de Abraham, Sara, Agar y Ketura, descendieron tres líneas distintas de Mensajeros de Dios: de Isaac, el hijo de Sara, descendieron Moisés y Jesucristo; de Ismael, el hijo de Agar, descendieron Muhammad y el Báb, y de su esposa Ketura descendió Bahá’u'lláh. Este fue el “Pacto Perpetuo”, el gran convenio que Dios hizo con Abraham prometiéndole que por su linaje descenderían grandes Reveladores. En la tradición hebrea, Abraham ocupa una posición eminente. Es considerado la roca sobre la cual Dios estableció el mundo y un símbolo de la promesa de Dios y la obediencia de su llamamiento. Él sentó la base de la creencia en un solo Dios sobre la cual el Judaísmo fue establecido más tarde por Moisés.