Diez cánones o reglas de la Piedra Filosofal Anónimo

Entendiéndolos bien, la entrada hacia el fin deseado se abrirá de par en par a los hijos del Arte

 

I

 

La Piedra que buscamos es una, la medicina es única, y no puede haber varias.

 

II

 

La Materia de la cosa, es decir, de una sola piedra es, por esta razón, única y no múltiple; esta potencia próxima del mundo entero no se encuentra en ninguna otra parte ni existe nada que se le parezca en el mundo entero.

 

III

 

Sin embargo, contiene en sí misma principalmente varias cosas, pero sólo dos que son hipostáticas: la Inferior y la Superior. No obstante, desde un punto de vista diversificado, ella contiene tres, cuatro y cinco.

 

IV

 

Además con relación a sí misma, esta Cosa es Todo y contiene Todo, y está por encima de todas las cosas sublunares. Pero, desde otro punto de vista, no es Nada, porque es Hylé, o sea, del Caos y de la simiente del mundo, que contiene una gran bendición.

 

V

 

Esta materia única es la Materia primera de todos los Metales no hechos sino por hacer. Por lo tanto, no es animal ni vegetal ni mineral, sino Católica y Universal, y además de ningún modo específica. Es un Agua Terrestre y una Tierra Acuosa en el vientre de la tierra mezclada con la Tierra, a la que se une el Espíritu y la Quintaesencia, es decir, el influjo celeste .

 

VI

 

Sin embargo, en su forma exterior se encuentra con los minerales y se saca de las minas ; por este motivo, no es ni natural ni artificial, aunque sea preparada por la misma Naturaleza.

 

VII

 

Así como la piedra es única y la materia es única, sólo hay una preparación, que imita en todo a la Naturaleza tanto como puede. Con juicio, la operación de la naturaleza debe servir de regla a los Artistas.

 

VIII

 

Como la naturaleza de esta materia suscita un cierto vapor que, incluido en las minas y alcanzando un lugar puro por una virtud mineral sulfurosa, se congela en metal puro y se fija por un largo espacio de tiempo; de la misma manera, también esta preparación se divide en dos partes: la primera de ellas s natural respecto a sí misma y, de otro modo, artificial. En ésta dicho espíritu, una vez mundificado, esta agua en verdad permanente dentro de su cuerpo reducido a Quintaesencia, se congela y se fija a fin de que esta enseñanza de los Filósofos sea verdadera: toda la Obra consiste en solución y congelación. No obstante, una sola Obra puede desarrollarse en varias desde un punto de vista diverso.

 

IX

 

Sin embargo, hay que ayudar a la Naturaleza unas veces por medio del fuego externo que mueve al interno y otras por la administración del Mercurio de los Físicos, ya sea perfecto en el húmedo o más que perfecto en el seco: el fermento que convierte toda la masa en su naturaleza.

 

X

 

Por esta razón, aunque antes de la fermentación ella sea Católica y verdaderamente universal, y actúe universal y Católicamente en todas las cosas sublunares, después de la fermen-tación es específica para la naturaleza metálica.

 

El Epílogo de toda la cosa está aquí:

 

La piedra es única, única la materia que es primera de todos los metales y, por lo menos, única la preparación; y quien se aparte de esto no logrará su objetivo. divide las operaciones en dos: disolución y congelación. Realmente es universal antes de la congelación y específica después .

 

Así pues, esta cosa está bendecida y bendita sea su operación por Jesucristo.

 

 

 

AMEN

 

 

 

Aquí, el ojo vulgar está en las tinieblas y la mayoría no se lo cree. 

 

VELA

 

 

 

FINAL