CAB… ¡VUELVE A ASÍS! (Coartadas de la fe y salario del miedo)

¿Qué pensar de aquellos y de aquellas que,hoy,se dedican a renovar la vida religiosa queriendo pulir,raspar,afilar y acicalar los textos y definiciones?

La preocupación por determinar la esencia de la vida religiosa en el alambique de los análisis abstractos los lleva casi siempre a dejar de lado al hombre real y los problemas que vive este hombre hoy día.Se toma el camino opuesto al que han seguido todos los iniciadores.

¿No es esta manera de conducirse la coartada de una falta de fe?

Es de buen tono,en numerosas comunidades religiosas,deplorar el descenso de la fe en el mundo contemporáneo.¿Pero se pregunta bastante sobre la poca fe que se ha demostrado dentro de las mismas comunidades religiosas cuando se ha tratado de seguir adelante con la fe en el seno de un mundo que renueva su faz? Vivir los problemas del momento,como lo hizo Israel a lo largo de su difícill historia,no parece ser el fuerte de los que tienen la responsabilidad eclesiástica de los religiosos y de las religiosas.Destilar la esencia de la vida religiosa,escrutar sus estructuras fundamentales,clasificar y etiquetar sus diversas formas plantea sin duda menos problemas a su fe.Pueden encontrase y darse mil razones para cambiar lo menos posible los “usos y costumbres” en los cuales han vivido siempre.Pero a fuerza de roerse ella misma,tratando de buscar su propia esencia,la vida religiosa que predican estos responsables,se parece cada vez más a las vigas que los gusanos han vaciado de sus fibras y nervaduras.El hundimiento de la casa no está lejos.Es el salario del miedo:el miedo ¡por falta de fe!

El vacío de los noviciados,el despoblamiento de las casas religiosas,la desaparición de las espiritualidades y de la vida de oración,son otras tantas interpelaciones a la fe de los religiosos y religiosas:lo mismo que el cisma,la ruina del templo,la deportación de Babilonia y los aplastamientos de toda clase fueron para Israel la interpelación dirigida a su fe (cf Heb 11 y 12). ¿Escucucharían los religiosos y las religiosas lo que les dicen estas situaciones? ¿Creéis en el verdadero Dios?… ¿Creéis en el Dios que llamó a Abrahán partiendo de los problemas de Abrahán (pastos,descendencia…)? ¿Creéis que ese Dios,todavía hoy,encamina a los hombres y a los grupos humanos hacia la vida partiendo de los problemas que viven estos hombres hoy?…”.

A través de estas cuestiones,numerosas realidades de la vida religiosa actual corren el riesgo de ponerse en tela de juicio: tantas cosas en las que “se ha creido” y que han proporcionado legítimas alegrías (Is 64,10).Pero,a lo largo de nuestra vida,Dios nos solicita siempre a la superación de las situaciones en las que hemos encontrado nuestras alegrías. Para Él constituye el único medio de hacer progresar el amor con nosotros,hasta el día en que ya no le confundamos con los bienes por los que se ha hecho dfeseable a nuestros corazones de hombres.Pero esto exige,en la vida,que vayamos hasta el límite de lo que hay que vivir… ¡EN LA FE!.

(¡Vuelve a Asís! de M.A.Santander,1974)