CAB… Siroco «SOY TEMPLARIO»

Siroco

Propósitos Divinos del Caballero Templario.

Materia y Espíritu de Dios

La base de la iniciación

«SOY TEMPLARIO»

ESTIMADO INICIADO, NO PODRÉ JAMÁS INSISTIR DEMASIADO CONTIGO EN QUE CUANDO VERDADERAMENTE RECONOZCAS Y ACEPTES «SOY TEMPLARIO» EN TU INTERIOR, POSITI­VAMENTE, CATEGÓRICAMENTE, NO TENDRÁS MÁS CONDICIONES AD­VERSAS.

En nombre de Dios su Espíritu y Jesús te suplico que cada vez que te encuentres comenzando a decir o a comentar que estás en­fermo, pobre, o en otras situaciones adversas, instantánea­mente inviertas la condición fatal para tu progreso, y de­clares mentalmente, pero con toda la intensidad «SOY TEMPLARIO», ya que Él es todo salud, opulencia, felicidad, paz y perfección. Cesa de darles poder a las condiciones ex­terrores, adversas, a personas, lugares y cosas. El «SOY TEMPLARIO» es el poder de reconocer la Perfección en cada uno y en todas partes.

Cuando piensas en la expresión «SOY TEMPLARIO», significa que tú ya sabes que tienes a Dios en Acción según Lucas:22, 35-38 expresando en tu vida. No permitas que las falsas apreciaciones y expresiones continúen gobernándote y limitándote. Rememora constante­mente: «SOY TEMPLARIO».

Por Dios, no creas que puedes continuar usando decre­tos errados y que de alguna manera se van a enderezar y vas a manifestar cosas buenas, porque es imposible que eso suceda. Se usan hierros para marcar con fuego a las reses. ¡Yo quisiera poder marcarte con un hie­rro que te fijara en la conciencia «SOY TEMPLARIO», y que no pudieras apartarte del uso constante de esa Presencia Grande y Gloriosa que eres!

CUANDO CUALQUIER CONDICIÓN MENOS QUE PERFECTA APA­REZCA EN TU EXPERIENCIA, DECLARA VEHEMENTEMENTE QUE NO ES VERDAD. QUE TÚ ACEPTAS SÓLO A DIOS, QUE NO FORMAS PARTE DE NADA QUE TE APARTE DE SU PALABRA, Y QUE DEFENDERAS A TUS HERMANOS CRISTIANOS, AUNQUE TENGAS QUE EJERCER LA VIOLENCIA QUE JESÚS EJERCIÓ PARA DEFENDER A SU PADRE, Y LA CRISTIANDAD.

Y no se trata de que tú creas o no lo que te estoy diciendo ESTO ES UNA LEY. Comprobada a través de siglos de ex­periencia, EXPUESTA POR NUESTROS PRINCIPIOS EN LA REGLA.

YO NO ACEP­TO NI ADOPTO CONDICIONES DEL AMBIENTE AJENO NI DE NADA DE LO QUE ME RODEA. SÓLO DE DIOS, DEL BIEN, DE MI «SOY TEMPLARIO».

TIENES QUE ENFRENTARTE A LAS COSAS Y ELEVAR­TE POR ENCIMA DE ELLAS.

DEBE EXAMINARSE Y CORTAR TODO LO QUE NO SEA PERFEC­TO. LA FORMA DE HACERLO ES DECLARANDO QUE NO SE TIENE TAL O CUAL HÁBITO INDESEABLE. LUEGO, SIENDO YO CREACIÓN DE DIOS, SOY HIJO DE DIOS PERFECTO. ESTO TRAE UNA LIBERACIÓN QUE NO ES POSIBLE CONSEGUIRLA DE NINGUNA OTRA FORMA.

NO DEBES ESPERAR QUE OTRO TE LAS RECUERDE. NADIE LO PUEDE HACER POR TI; DEBES HACERLO TÚ MISMO.

En esta enseñanza y en esta radiación que nos da la Palabra, todas las cosas viejas en el individuo salen para ser consumi­das. Antes de quejarte de cada cosa que experimentes en ti y en tu mundo, recuerda que vienen para que te las quites, para que las transmutes en materia de Díos.

TEN CUIDADO DE NO FIJAR LA ATENCIÓN EN AQUELLAS COSAS DE LAS CUALES TE QUIERES LIMPIAR. Y ES RI­DÍCULO ESTAR RECORDANDO LAS COSAS QUE NO RESULTARON.



Triple y Fraternal abrazo…. Siroco