CAB…Los que sufrierón… Mártires de la Fe

Años de represión, acoso, torturas, persecuciones, saqueos, asesinatos en masa, estos durante décadas culminaron en 1244 en el sitio de Montségur, al final Montségur se rindió, y más de doscientos de sus defensores mujeres y hombres, líderes de la fe cátara alzada en armas para defenderse de las hordas Papales, fueron conducidos a un claro nevado y allí los quemaron vivos. Por entonces, la Inquisición, guiada des­de su fundación, en 1233, por los inflexibles intelectos enfermos de la orden de los dominicos, al servicio del Papa, habían desarrollado las técnicas mas depravadas que atormentarían a los católicos de Europa y Latinoamérica durante los siglos venideros y, andan­do el tiempo, proporcionarían el modelo del reciente control totalitario de la conciencia individual. A mediados del siglo XIV, la Inquisición había eliminado de la faz de la tierra cristiana toda traza residual de la herejía albigense, y los cátaros del Languedoc habían desaparecido y con ellos el país de Occitania. El sufrimiento de aquellas gentes tuvo sus distintas formas —quemarlas en masa, dejarlas ciegas, colgarlas, catapultar partes de su cuerpo contra los mu­ros de los castillos, la rapiña, el saqueo, las melopeas de los monjes tras los arietes, los juicios secretos, la exhumación de cadáveres, el potro de tortura, el empalamiento—, que inmunizan de sobra con nuestra manera de ver la fe cristiana.