TEMPLE: LOS ARQUETIPOS FEMENINOS DE LOS TEMPLARIOS

LOS TEMPLARIOS INTRODUCEN LOS ARQUETIPOS FEMENINOS: SEXUAL Y ESPIRITUAL EN EL CULTO CRISTIANO
El cristianismo, vigente en occidente desde el siglo I con la llegada de la religión cristiana, defensora del monoteísmo Divino masculino, a pesar de sus ideas de igualdad que preconizaba la desaparición de los esclavos, el ejercicio cristiano se contradijo con la teoría y no puso en práctica ese mismo principio para con las mujeres.
En las regiones donde logró implantarse, ESTUVO IMPERANDO UN FUERTE FUNDAMENTALISMO patriarcal, por el que la mujer sufría una total subordinación al varón, similar al actual ISLÁMICO. Así que la llegada del cristianismo produjo un retroceso en el grado de libertad que la mujer había recuperado y supuso volver a perder los avances de status que había empezado a adquirir en la época precristiana y principios del cristianismo. Con ello se abortó el desarrollo de los derechos femeninos, que de nuevo fue sometida.

Durante el primer milenio de la era cristiana, el cristianismo apenas se interesó por lo femenino, en su pretensión de que el pueblo olvidase el culto a la ancestral Gran Diosa.

Durante la Edad Media, los cruzados cristianos intentaron arrebatar los lugares sagrados a los infieles del Islam. No lograron su propósito, pero durante las Cruzadas se pusieron en contacto con civilizaciones ancestrales, que conservaban conocimientos muy avanzados en diferentes campos, y al introducirlas en Europa contribuyeron al desarrollo de la investigación científica y técnica, así como a un impresionante desarrollo del pensamiento en general.

Entre los que contactaron con civilizaciones ancestrales, estaban los caballeros templarios, que en su viaje a Tierra Santa, a “Palestina, lugar donde nació la religión judía, fundada en la cananea y antecesora de la cristiana” investigaron en diferentes fuentes y encontraron “en campos alejados de la ortodoxia cristiana, las bases en las que se fundamentaba” [Martín-Cano (2000)] y resultado de sus descubrimientos introdujeron en Europa, bajo el imperio de la cultura patriarcal judeocristiana, el culto femenino.

Y así, en el segundo milenio, los templarios levantaron numerosas iglesias y capillas a MARÍA MAGDALENA, mujer que en los Evangelios “ortodoxos” refleja ser, según las palabras de Almazán en texto aportado por Arroyo (2000): “… una mujer de dudosa reputación a quien Jesús sanó y convirtió.” Además levantaron otros lugares de culto a la VIRGEN MARÍA, Virgen que sustituía a la Gran Diosa prehistórica.

Y rindieron culto precisamente a dos modelos opuestos: María Magdalena como ARQUETIPO SEXUAL, que refleja la consideración femenina como símbolo de lujuria y de pecado y Virgen María como ARQUETIPO ESPIRITUAL, símbolo de mujer pura y casta.

Modelos femeninos que reincorporaron a la sociedad cristiana diversas ideas, con las que defendían o reprobaban unos valores: María Magdalena como un ser maléfico y con la que se intentaba cohibir ciertas conductas, como medidas disuasorias para que las mujeres se abstuvieran de realizar conductas pecaminosas, como subyugar o tentar al varón para hacerlo pecar sexualmente, pero a la vez era un símbolo que podría modelar los comportamientos que intentaba erradicar. Y Virgen María como ejemplo de la virginidad, con la exigencia femenina de convertirse en un ser espiritual y atenerse al ideal de mujer mística-pura o elevarla a la categoría de madre guardadora del honor familiar.

2 - CONSECUENCIAS DE LA INTRODUCCIÓN TEMPLARIA DE LOS ARQUETIPOS FEMENINOS

Y por las consecuencias posteriores para el avance hacia la igualdad de los sexos, se descubre la gran importancia que tuvo el hecho de que, los templarios, reintrodujeran estos dos arquetipos femeninos en la sociedad europea cristiana del segundo milenio. La penetración de estos modelos, ausentes durante el primer milenio y asimismo ausentes en otras regiones donde estaban vigentes religiones monoteístas patriarcales, fue el factor decisivo que posibilitó la transformación de la sociedad occidental.

Hasta entonces, los modelos míticos o los protagonistas de las epopeyas literarias narraban las aventuras de héroes que iniciaban un viaje para luchar contra poderes que simbolizaban el mal (y que en muchos casos enmascaraban el antiguo poder femenino). Con la introducción de los modelos femeninos en el culto cristiano del segundo milenio, surgen epopeyas literarias y novelas, realizadas por adeptos a las ideas templarias, que narran aventuras de héroes que son guiados o iniciados en su viaje alegórico, desde su oscurantismo hacia el conocimiento, por figuras guías femeninas. Entre ellas la DIVINA COMEDIA de Dante, con la figura de Beatriz en el papel destacado de guía. Asimismo surgen otras grandes obras con figuras femeninas destacadas. Y sobre todo surgen las novelas de caballería, con galantes caballeros llenos de amor cortés por damas, que tan importante fueron en la consideración y respeto que empezó a manifestarse por el sexo femenino a partir de entonces y gracias a lo cual la mujer ha podido recuperar sus derechos.

Como dice Pierre Dujols (1900) en texto aportado por Raitzin: “La característica de la Caballería, siguiendo los clásicos, es la galantería, el amor de los paladines por las damas. Las célebres cortes de amor de Romanin y las leyes que las regían, los juicios y procedimientos que emanaban serían otras tantas pruebas del espíritu erótico de la institución.”…

“El autor de “Dante Alighieri y la Poésie amoureuse”, que escapa a toda sospecha por su actitud de distanciamiento hacia los conflictos, reconoce también que la poesía erótica de los trovadores deriva de la misma fuente. La encuentra en la gran sacerdotisa de Mantinea, Diotima de Megara, que habría iniciado a Sócrates en la Religión de Amor. Sócrates habría admitido a Platón, extendido la Academia y, pasando por Alejandría, haría hecho su aparición en Italia y Francia con la entrada de los Isíacos y de los Filósofos en la villa de Roma.

En otros términos, la Religión de Amor sería la misma que la de las Iniciaciones antiguas.”…

…” Parece bien demostrado que la caballería es una orden mistérica, prolongación de Menfis, Tebas y Grecia.”….

… “Señalemos de pasada que los maestros posteriores a Dante, en las ciencia de amor, Ludovico Ariosto, Petrarca, Torcuato Tasso, Boccacio, Miguel Angel, Gravino y Marsilio Ficino, el sabio humanista, sacerdote y canónico de la Iglesia de Roma, formaban parte de ella. Este último nos ha dejado un testimonio escrito de la naturaleza de sus creencias. Se lee en una de sus obras, especie de “Banquete”, esta indicación singular bajo la pluma de un eclesiástico:

“Que el Espíritu Santo, amor divino que nos ha sido soplado por Diotima -dice- nos aclare la inteligencia”. “

De donde se deduce que Diotimia, modelo de futuras guías literarias, que inició a Sócrates en la Religión del Amor a la que se refiere Dujols, es un ejemplo de la participación femenina en el mundo del pensamiento en algún momento del desarrollo humano. Y que apoya la certeza de que la mujer, al principio del nacimiento de la cultura (en este caso de la civilización machista griega, que se originó en las islas del mar Egeo, tras diversos invasores destruir la floreciente civilización matriarcal cretense), tuvo mayor status que el varón. Y lo tuvo antes de que se produjera el cambio de la estructura social y la mujer terminara por perder el derecho a su libertad sexual, a ejercer cualquier profesión o a ejercer el poder político y religioso, y quedara reducida en la sociedad a la maternidad y dedicada a aumentar el número de nacimientos, mientras que los varones, a partir de la revolución patriarcal, disfrutaron en exclusiva de todos los privilegios, incluido el placer sexual sin limitaciones, tanto homosexual como heterosexual.

[Incluso, para conseguir que las mujeres en Grecia no ejercieran de maestras nunca más, se castigó a los alumnos que seguían sus enseñanzas, como estrategia manipuladora para imponer las nuevas ideas patriarcales. Y ello sería la causa de que Sócrates fuese condenado a tomar la cicuta, por adorar a Divinidades distintas a las de la ciudad. Lógicamente las Divinidades que adoraría, serían las Diosas de la RELIGIÓN MATRIARCAL / la llamada RELIGIÓN DEL AMOR por Dujols, en la que fue iniciado por sus maestras: Diotima y Aspasia (y no desde luego en el amor homosexual que Platón aparenta adjudicarle en El Banquete).

Al dejar las mujeres de enseñar la doctrina de la religión matriarcal / RELIGIÓN DEL AMOR, se perdió el conocimiento de las metáforas astronómicas y metalúrgicas que hasta entonces se había enseñado en las "Iniciaciones Mistéricas". Entonces era cuando a los Mistas se les revelaba las verdades ocultas en las fábulas. Estos conocimientos habían de ser guardados en secreto, incluso se les exigía juramento y su divulgación estaba prohibida y castigada con el descuartizamiento. Respecto a la exigencia de exigir secreto, comenta Campbell en(199a, 126): "Tienen una doble función. La primera es la de excluir a aquellos que no son aptos para la "Iniciación" del conocimiento del misterio crucial y así proteger la fuerza de los ritos cuando se aplican adecuadamente; pero la segunda es la de preparar las mentes de aquellos que serán iniciados para recibir el impacto completo de la sacudida de una revelación que no contradecirá la alegoría sino que revelará su referencia."

Esta exigencia de guardar secreto a los Mistas, que cumplieron rigurosamente, está en el origen del desconocimiento del verdadero fundamento astronómico de la religión matriarcal / RELIGIÓN DEL AMOR durante más de un milenio, hasta que los templarios llegaron a desvelarla e introdujeran los arquetipos femeninos en el culto cristiano, y nosotros hemos conseguido desvelarlo de nuevo a final del siglo XX].

De forma que gracias al “feminismo” templario, las mujeres de la sociedad cristiana, tras un milenio de subordinación, pudieron ir recuperando poco a poco, el respeto, alto status y derechos que aún disfrutaron nuestras ancestras a principios de la época histórica, reminiscencias de la cultura matriarcal anterior, cuando jugaban un papel importante en la estructura social, antes de que sobreviniese la pérdida evolutiva del status femenino, mientras se producían profundas modificaciones religiosas, sociales, económicas y políticas.

Gracias a los templarios, hoy día las mujeres en el occidente cristiano, podemos permitirnos jugar un papel similar al de los varones.

Los templarios pagaron con su vida su atrevimiento y heterodoxia al incorporar los arquetipos femeninos al culto cristiano. Pero su sacrificio no fue en vano y la iglesia no se atrevió a anular la introducción de este impulso renovador para el papel de la mujer en la sociedad y siguieron con el invento de los falsos cronicones de santas, con la santificación de mujeres y las apariciones de Nuestra Señora, a la que atribuían las funciones de las antiguas Diosas (con una función disminuida aunque similar).

Sin la introducción de tales arquetipos femeninos, no se hubiera logrado que en nuestra civilización griega-judeo-cristiana se empezara a perder muchos valores machistas. Como dice Van Lysebeth (1990, 35): “Nuestra civilización, basada en esos falsos valores del patriarcado… “

Respecto a esos arquetipos femeninos, relacionados con el “Amor” observa Arroyo en (2000b): “Un aspecto importantísimo en la espiritualidad de la Orden del Temple sería el culto a la Virgen, el culto a Nuestra Señora de los Cielos, arquetipo al mismo tiempo de la Gran Madre. Ya la doctrina de San Bernardo se muestra como esencialmente mística, en el sentido de afrontar las cosas divinas bajo el aspecto del amor, no entendiendo este en el sentido afectivo que interpretan los psicólogos modernos. El amor divino culmina en la paz suprema en la cual el alma llega al éxtasis, al estado extático. Sería la muerte a las cosas de este mundo, material, y el renacer a los Mundos Superiores del Espíritu, en términos gnósticos. En este sentido, su devoción por María, a la que él siempre llamó Nuestra Señora, debemos adscribirla al papel que juega el Amor en las doctrinas caballerescas, doctrina de la que, como no podía ser de otro modo, participaron con especial devoción los Caballeros Templarios, que, por curioso que pueda parecer, siempre tuvieron a Nuestra Señora, a la Dulce Madre, por capitana de sus ejércitos.”

Dibujo 1

Placa de bronce encontrada en Pompeya de la sacerdotisa ateniense Diótima / Diotimia de Mantinea (Arcadia), en el siglo V adne y es representada enseñando a Sócrates, mientras Eros / el Amor sostiene un libro

Mapa 1

Configuración estelar del 21 de septiembre, hoy 5 de diciembre en que se producía el ocaso crepuscular de la cons. Capricornio (maestra cultiva mente) y Flecha (Eros / el Amor). Día en que maestras alimentaban / educaban / daban ambrosía que surgían de cuernos a humanos / enseñaban poesías en libros (de pergaminos)

[Junto a la escultura de Diotima Dibujo 1, hemos colocado el mapa de la configuración del atardecer en que la constelación Capricornio "Cuerno de Cabra" iba al ocaso. Constelación que recibió el nombre del cuerno de cabra de la princesa cretensa / Diosa Cabra / nodriza Amaltea, con el que según el mito, amamantó / educó (dio ambrosía / poesía / conocimiento) a Júpiter, también de la maestra / nodriza / Diosa Ega / Egabra "Cabra" que alimentó / educó a Júpiter, y de la Diosa Abundancia / Copia (que da nombre a Cornucopia "Cuerno de la Abundancia". E identificada con la nodriza Elafión (de elaphos = cierva), con la maestra de la Diosa Artemisa Elafica / Elafiaria, con la nodriza Corcina (de corzo) que amamantó a la Diosa Ariadna,... Y asociada a la égida: piel de cabra de Amaltea = manto ceñido al cuerpo como atributo de poetas y la égida describía también el libro de piel de cabra, usada como hoja para escribir].

3 - CULTO FEMENINO EN EL PRIMER MOVIMIENTO DE LA RELIGIÓN CRISTIANA Y DE LA JUDÍA EN LA QUE SE BASA

3 - A) RELIGIÓN CRISTIANA

La religión cristiana, en principio fue una secta entre varias que tuvo éxito, que nació como reacción a la anterior religión judía y con el anhelo de lograr una sociedad sin luchas religiosas y en contra de las normas de una sociedad dominadora a la que desafiaba. El primer mensaje de la religión cristiana era más positiva para la mujer, por lo que consiguió seducir a gran número de seguidoras.

Los testimonios que muestran que la doctrina cristiana al principio tenía mayor consideración hacia la mujer, se hallan en varios escritos, ocultados durante más de 1.600 años, y que dan una diferente versión del Antiguo Testamento que hoy conocemos (Biblia escrita por los judíos). Por ejemplo:

  • Los Textos Gnósticos encontrados en 1946 en el antiguo cenobio de Jenobosquion, actual Nag Hammadi en Egipto, datados desde el siglo IV adne (entre los que se incluye el Evangelio de María) y publicados en 1979. Estos Textos Gnósticos son coetáneos del algunos libros del Antiguo Testamento y por tanto escritos desde el siglo IV adne. En ellos se muestra la alta consideración femenina. En palabras de Bonnie S. Anderson y Judith P. Zinsser (19991, 94): “Hacia el siglo II, los gnósticos habían elaborado numerosos libros y enseñanzas que reforzaban tanto la participación activa de las mujeres, como la naturaleza bisexual de Dios.”
  • Y los rollos de pergaminos encontrados en 1947 en las cuevas de Uadi de Qumran cercanas al mar Muerto, escritas por los judíos esenios, entre fines del siglo III adne y el año 68 dne, cuando los romanos vencieron a esta secta.

Muestran que la mitología de la doctrina cristiana se basó en diferentes escritos. Y que, a medida que fue incrementándose los seguidores de esta religión y que los doctos sacerdotes aumentaron su poder, decidieron apoyar unos escritos y no otros.

Y fueron precisamente los textos que se adaptaban a las normas del patriarcado, los que se salvaron de la destrucción y considerados Evangelios “ortodoxos”. Y por tanto fueron suprimidos los que presentaban una imagen favorable de la mujer: los 52 Evangelios Gnósticos o Primeros Evangelios, escritos con anterioridad a los que se conocen como Nuevo Testamento. E igualmente fueron eliminados los seguidores de las enseñanzas gnósticas.

En el primer movimiento de la religión cristiana, las mujeres asumían papeles importantes: había profetisas, diaconisas, evangelistas y apóstolas, que desempeñaban las mismas funciones que los varones. Se conservan los nombres de mujeres que predicaron la doctrina cristiana, algunos son nombradas por san Pablo en su epístola a los romanos (16, 1) y en (Hec 9, 36). Entre ellas destaca las apóstolas Junia y Tecla de Iconio, apareciendo el nombre de la segunda en el título del ACTA PAULI ET TECLAE de la Biblia apócrifa, que denota su autoría. Y la apóstola-evangelista gnóstica que escribió el EVANGELIO DE MARÍA del siglo II, hallado en copto. Además se conoce la diaconisa Febe y las profetisas: Maximila y Prisca de los montanistas de Frigia, igualmente Tabita / Dorcas, Priscila / Prisca, Aquilia, Lidia, María Magdalena, las cuatro profetisas hijas de Felipe, la profetisa Ana hija de Fanuel (Luc 2, 36), Jezabel profetisa de los nicolaitas de la ciudad Tiatira de Lidia, hoy Ak Hissar (Ap 2, 20). Además en el Nuevo Testamento también aparecen otras figuras de sacerdotisas como Juana, piadosa mujer de condición social elevada, casada con Cuza / Cusa, mayordomo / administrador / procurador de la casa de Herodes Antipas (Luc 8, 2) y Susana, que junto a María Magdalena eran las proveedoras de Jesús y socorrían las necesidades materiales de los apóstoles y otras sacerdotisas que se encargaban de las ceremonias sagradas: las mujeres que lloran tras la muerte de Jesús y las que realizan ceremonias sagradas de unciones con perfumes (Jn 20,11): María la de Cleofás, María Magdalena, María Salomé madre de los hijos de Zabadeo / Zebedeo: Santiago y José (o Juan) (Luc 24, 1, 10), la hermana de María, María de Santiago y otras. Y también se sabe de la existencia de mujeres sacerdotisas seguidoras de enseñanzas gnósticas. Según Anderson y Zinsser (1991, 94): “Los gnósticos, un grupo disperso de sectas más tarde denunciadas por la corriente directriz cristiana, posiblemente permitieron a las mujeres creyentes del norte de África actuar como sacerdotisas, dirigir las oraciones y bautizar.”

Las mujeres que ocupaban cargos importantes, ENCARNARÍAN A LAS DIOSAS que compartían el panteón con la Divinidad masculina de la doctrina cristiana del gnosticismo valentiano: la Diosa SOPHÍA / Sofía Diosa de la Sabiduría [da nombre al libro gnóstico PISTIS SOFÍA, texto egipcio escrito en el siglo III (Husain, 1997, 107) en copto y encontrado y publicado por Schwartze en 1851], FOTINES encarnación de la Luz, KORA Diosa gnóstica representada en forma de serpiente, SHEKINAH personificación de la Luna, hipóstasis femenina de la Divinidad hebrea Yahveh, “la consorte incognoscible e incorpórea” (Husain, 1997, 91), mediadora entre éste y el mundo, Creadora del mundo y del primer hombre, y se refugió en el séptimo cielo, venerada como Diosa de la Sabiduría Madre de Jesucristo por la acción del Espíritu Santo,…

A pesar de que al inicio del nacimiento de la religión cristiana, lo femenino jugaba un importante papel tanto en el culto como en la sociedad, los jerarcas de la iglesia cristiana enseguida cambiaron de rumbo y decidieron subordinar la posición femenina y eliminar el culto femenino del panteón. Este cambio fue debido a la misión grandiosa que el cristianismo tuvo desde el principio de conservar y extender su religión por todo el universo. Y al hacerlo por el imperio romano, deudora de la tradición griega machista, que se protegía de toda amenaza de cambio, la iglesia primitiva para evitar subvertir el orden de la situación, se alió con los gobiernos autoritarios y patriarcales y adoctrinó a sus seguidores en los valores del poder masculino.

El mismo san Pablo ordena en (1 Co 14, 34-36) : “… las mujeres cállense en las asambleas, porque no les toca a ellas hablar, sino vivir sujetas, como dice la Ley. Si quieren aprender algo, que en casa pregunten a sus maridos…” Por lo que los derechos que disfrutaban las mujeres a principios del cristianismo, les fueron arrebatados.

Con lo que los propagandistas de la religión cristiana se doblegaron y adaptaron a los valores de dominación masculina de la cultura patriarcal, legitimaron el modelo patriarcal y dieron una viraje radical al mensaje cristiano. Los sacerdotes reprodujeron y asumieron estructuras jerárquicas, iguales que las de la sociedad patriarcal. Con lo que se inició la rancia tradición que se extendió por todo el imperio romano durante más del Ier milenio de la cultura occidental.

Y durante la primera docena de siglos en que el cristianismo estuvo vigente en amplias regiones de Europa, imperó el monoteísmo patriarcal del panteón cristiano y no se dieron las circunstancias favorecedoras para una posible recuperación de los derechos femeninos, hasta que los templarios realizaron su importante contribución para el avance hacia la igualdad, al reincorporar el culto femenino.

3 - B) RELIGIÓN JUDÍA

Asimismo, aunque la religión patriarcal JUDÍA, en el proceso de su evolución eliminó el culto femenino del panteón, en principio la religión no era monoteísta, sino que se rendía culto a la Diosa que compartía el panteón con Yahvé / Yahveh / Jehová / El. Como dice Franz K. Mayr (1989, 67): “… como ha mostrado Albright, el propio sustrato de la religión primitiva hebraica ofrecía una estructura triádica, con un dios Padre (El), una diosa Madre (Elath o Anath) y un Hijo (Shaddai).”

Entre las Diosas de la Justicia, del Amor y la Fertilidad, que formaban parte de la pareja que culminaba el panteón hebreo estaban: Astarté con Yahvé, Anat-Jahu con Yahvé / El, Athart con Yahvé, Afrodita / Venus con su amante el joven mortal Adonis o el semita Adon o el hebreo Adonai, Asthoret / Asera con Adoni o Asera con su hijo-consorte Baal o con Adoni, Astarté con Baal, Aschera con Adoni (que se describe en la Biblia como “Terafim”), Astarté con su paredro Adonis / Tammuz / Baal / Eshmund / Atis / Melqart / Melcario / Milcrato, la Diosa Syra con su paredro Adonis, Anat con su esposo-hermano Baal, la Diosa Afrodita Estratonicea / la Reina Estratonice con Combabo, Astronoe con Eshmund, la Diosa Baaltis con Adonis,…Y otras Diosas adoradas por hebreos con funciones judiciales y asociadas a la Fertilidad fueron: Anath, Astaroth, Athart, Astarté Salambó, Asera, Ascerea, Ascherá, Asdelerea, Baala, Bilita, Cilexles, Nibaz, Shekinah, Meni,… y la Diosa que era representada como serpiente llamada Nejustán que ejercía función curativa.

Y existieron en principio mujeres hebreas-israelitas que la representaban en la Tierra. Las mujeres actuaban de profetisas, juezas, ministras y presidían los más arcaicos Templos, donde juzgaban proféticamente, castigaban o perdonaban a los criminales y participaban en los cultos sagrados. Este hecho demuestra que entre los primitivos judíos la mujer tenía mayor status y actuaba con mayor libertad que la que posteriormente le dejaron disfrutar.

Entre las mujeres que ocuparon altos puestos en el culto y la sociedad hebrea, destaca la más famosa jueza hebrea del siglo XIII adne Deborath / Débora “Abeja”, que ejercía sus funciones judiciales en el centro religioso del monte Efraim, además era profetisa y poetisa. De ella dice la Biblia (Jue 4, 4): “Sentábase para juzgar debajo de la palmera de Débora, entre Rama y Betel, en el monte Efraim; y los hijos de Israel iban a ella a pedir justicia.” Y según Sáinz de Robles en (1959,.36): “… gobernó como juez el pueblo de Israel por espacio de cuarenta años.” Gozaba de gran autoridad y capitaneó a los guerreros que vencieron a los cananeos. Tras la victoria compuso el Cántico triunfal de Débora, canto de victoria que es según Campbell en (1994, 206): “El primer himno de la Biblia, el Canto de Débora, es una canción de guerra.”

La profetisa Bath-Kol figura en el Talmud y en hebreo significa “Hija de la Voz”, ejercía la adivinación judicial a través de ciertos ruidos que interpretaba como Voz Divina. Y cuando pronunciaba sus oráculos era palabra Divina. Posiblemente ejercería sus funciones en Harmagedón / Armaguedón / Harmaguedón [que diferentes autores traducen como "Monte de la Reunión" (Is. 14, 13), "Monte de la Asamblea" "Montaña de las Asambleas" (Mogued = Asamblea, según Gerard (1995, 532)] y lugar donde había un oráculo bajo la advocación e inspiración de la Diosa Asera, Gran Diosa Madre de Meggido / Meguido en Canaán / Palestina / Israel. Entre sus profetisas Bath-Kol, destaca la reina sacerdotisa Jezabel (s. X adne) que protegió la antigua religión matriarcal cananea (1 Rey 16, 31) en contra de la imposición y el culto patriarcal a Yahvé, defendido por Elías, y que al final fue asesinada.

Otras mujeres conocidas, que ejercieron cargos importantes en la religión hebrea son: la profetisa Noadías contemporánea de Nehemías, que quiso impedir la construcción del Templo de Jerusalén. La sibila / Diosa Sambeth / Shambetha / Sambethon llamada Caldea, citada en un himno de David, a la que se le atribuye las predicciones desde el Diluvio hasta el nacimiento de Cristo, disfrutaba de honores Divinos y compuso veinticuatro libros de poesías [Sáinz de Robles en (1959, 1061)]. La pitonisa de Endor / nigromántica / nigromantesa de Israel (s. XI adne) consultada por Saúl (1 Sam, 28, 3). Holda / Jolda profetisa judía de Jerusalén del siglo VII adne, citada varias veces en el libro de los Reyes, consultada por Helcias, Ajicam, Josías… cuyos oráculos dieron lugar a una reforma religiosa y política en Judá en el año 621 adne; ella fue la que habló del Libro de la Ley de Moisés por primera vez y vaticinó la destrucción del Templo como castigo por adorar su pueblo a otras Divinidades [Campbell en (1992, 119)]. Jakin, la gran sacerdotisa del Templo de Salomón (s. X adne). Las profetisas Mirian / María hermana de Moisés y Aarón, Hyldan, Bohaz y Ana compositora de himnos (I Sam 2) y la filósofa de Jerusalén Beruria del siglo II que era según referencia de Anderson y Zinsser (1991, 87): “… una de las escasísimas mujeres citadas en el Talmud por su erudición.”…”Muchos pasajes hablan de ella como fuente de autoridad, y empiezan: «Con acierto dijo Beruria…».”

Además había sacerdotisas cantantes y danzantes sagradas de los bailes religiosos (que en principio eran bailados exclusivamente por mujeres) en honor de la Diosa del Amor y la Fertilidad Ishtar / Astarté, Reina del Cielo, a la que le ofrecían pasteles llamados kamanu / kavvanin, para que propiciara buenas cosechas e incienso y libaciones, lo que provocaba la cólera y las amenazas de castigo del profeta Jeremías (44, 15-30). También la profetisa Mirian / María (Éxodo 15, 20) y (Núm 12) era hábil cantante y bailarina. Y las “hijas de Silo” danzaban en coro en las viñas, en las fiestas sagradas agrícolas (Jue 21, 21).

En el Templo de Jerusalén, eran famosas las sacerdotisas cortesanas, que se prostituían en el atrio a cambio de dinero, en honor de la Diosa del Amor. Con el producto de su trabajo se llegó a acumular un enorme tesoro en las córbonas / conjunto de troncos / cepillos donde los adoradores judíos echaban sus contribuciones. Ezequiel se quejaba y abominaba de que en Canaán, en el Templo de Jerusalén se adorase a “al ídolo que provoca el celo” (Ez 8, 3) (la Diosa del Amor Astarté).

Pero en la sociedad patriarcal hebrea, dominadora de la cultura autóctona matriarcal cananea, los varones terminaron por cambiar el estado de cosas, los profetas se dedicaron a reprobar a la Diosa en el Antiguo Testamento, eliminaron el Principio femenino del panteón y no permitieron a la mujer desempeñar la función sacerdotal, ni entrar en el recinto del Templo. Y además pusieron en práctica la recomendación (Éx 22, 17): “No dejarás con vida a la hechicera.”

4 - DESCRÉDITO EN LAS MITOLOGÍAS JUDÍA Y CRISTIANA: DEL CULTO FEMENINO, DE LAS SACERDOTISAS Y DE LA CONDUCTA SEXUAL FEMENINA E IMPOSICIÓN DE LA IDEA DE VIRGINIDAD, PARA CONSEGUIR LA SUBORDINACIÓN FEMENINA

Durante siglos, los vencedores patriarcales judeocristianos, para extirpar la ¡idolatría! a la Diosa Madre y para divulgar su ideología machista, que amparaba la superioridad de lo masculino sobre lo femenino, se sirvieron de poderosos medios de comunicación, como sistema de propaganda y de control político. Y así en las diferentes regiones a donde los jerarcas extendían su doctrina, entre las varias argucias para erradicar el culto femenino se dedicaron a denigrarlo, censurando y destruyendo los indicios religiosos que lo vislumbrasen, desacreditando los elementos asociados y las sacerdotisas que lo defendían. En palabras de Atienza en (1991, 392): “Los valores emanados de lo femenino, del ancestral culto a la Magna Mater, fueron relegados, cuando no perseguidos y destruidos con toda la saña de lo odiado y temido a la vez.”

A la vez para imponer la subordinación femenina, se dedicaron a manipular la mitología religiosa, los cuentos, el arte,… inventados desde la visión patriarcal, con conductas diferenciadas para cada sexo, que servían para modelar los comportamientos que deseaban imponer. Y el principal medio para desacreditar lo femenino, fue a través de los mitos de la Biblia.

4 - A) DESCRÉDITO DE LA SERPIENTE, QUE INDUJO A EVA A COMER DEL FRUTO PROHIBIDO

Y entre estos elementos asociados con el culto femenino, la doctrina judeocristiana desacreditó a la SERPIENTE que indujo a EVA “Madre de Todos”, a comer del fruto prohibido / la manzana del Árbol de la Vida del Bien y del Mal.

Serpiente que fue asimilada al diablo y fue calificada de vil y villana, un animal inmundo: “la más astuta de cuantas bestias del campo…” (Gén 3 1). Con lo que la antigua serpiente / dragón, representación de la Gran Diosa, fue identificada con el demonio, con Satanás y se convirtió en un símbolo diabólico del mal, considerada una adversaria perpetua de Cristo y que había de ser destruida de raíz.

En relación a ello declara Campbell (1991, 51): “En realidad hay una explicación histórica basada en la llegada de los hebreos a Canaán y su dominación del pueblo cananeo. La divinidad principal de este pueblo era la Diosa, a la cual está asociada la serpiente. Es el símbolo del misterio de la vida. Pero el grupo orientado hacia el dios masculino lo rechazó. En otras palabras, hay un rechazo histórico de la Diosa Madre en la historia del Jardín del Edén.”

4 - A) 1: Y POR SU CONDUCTA AMORAL, EVA SERÁ CASTIGADA MEDIANTE LA SUBORDINACIÓN AL VARÓN

En este mito judío, inventado por intereses políticos que la religión favorece, considera que a causa del engaño de la serpiente, Eva fue la causante de que la humanidad perdiera el Paraíso. Por lo que Eva fue considerada la introductora de la muerte y un elemento corruptor, que con su lascivia pretendía apartar a los varones de Dios.

Y justificándose en que Eva no tuvo una conducta moral apropiada, será castigada mediante la subordinación al varón: “Y buscarás con ardor a tu marido, que te dominará>>.” (Gen. 3, 16).

En el hecho de que Eva se portó mal y por ello fue castigada, se recurre del artificio de inversión mítica, por el que se culpa a la víctima, para justificar la violencia del agresor. Y en ello se basaron los patriarcas judeocristianos, para proporcionar igual castigo a todas las de su sexo (muestra del típico mecanismo psicológico de venganza masculina). Y en este mito bíblico se aprovechó el autoritarismo patriarcal, como instrumento de dominación política, para justificar y legitimar y cubrir con el prestigio de lo sagrado, la opresión sobre la mujer y así arrebatarle su libertad y su autonomía.

Desde su invento, los patriarcas divulgaron ideologías machistas y consideraran a la mujer como pecadora, una desgracia para la humanidad, introductora del trabajo, de la enfermedad y del infortunio, estereotipo que les han servido para justificar sus conductas opresoras sobre la mujer y con el que han justificado la explotación y sometimiento al varón.

4 - A) 2: Y POR COMER EVA LA MANZANA, SE CONDENA A LA MUJER A QUE NO ACCEDA AL CONOCIMIENTO Y SE LE NIEGA EL DERECHO TRANSMITIR LA CULTURA

Y además, en el mito judeocristiano, se condena la acción de probar la manzana por parte de Eva, porque con ello: “… se os abrirían los ojos” (Gen. 3, 5), y adquiriría la Sabiduría y conocería el Bien y del Mal. Lo que implica que el mito cristiano está a la vez, realizando una propaganda condenatoria para que la mujer no acceda al conocimiento / al fruto del árbol que confería la Inmortalidad, la Felicidad, la Eterna Juventud y Ciencia a cualquiera la comiese.

En diversas cosmogonías religiosas, las manzanas y otras “frutas de la Vida” / “frutas de la Inmortalidad”, o los jugos extraídos de ellas como: néctar / ambrosía / hidromiel / leche / miel / licor,… se hallaban en manos de Diosas: eran recolectadas, guardadas, cultivadas por Diosas en su Jardín, mientras que otras Diosas que ejercían el oficio de copera, manejaban la jarra de néctar / cántaro / escudilla de ambrosía / el cuerno de la Abundancia del que manaba la bebida maravillosa inspiradora de la poesía y la ciencia, que proporcionaba la Inmortalidad a cualquiera la comiese o bebiese.

Con estos frutos o jugos en manos de Diosas, el mito refiere de forma metafórica, que la enseñanza de la escritura, de la filosofía, el conocimiento estaba en manos femeninas, en los tiempos en que fueron inventados. Y eran mujeres las que ejercían la profesión de nodriza, que amamantaba a los seres humanos, los nutría y los capacitaba como maestras que les enseñaban la escritura, los cultivaban / amamantaban con poesías (codificada como néctar / ambrosía / hidromiel / leche / miel / licor).

Y eran símbolo de que eran mujeres las que proporcionaban la Sabiduría y las TRANSMISORAS DE LA CULTURA.

[Posteriormente los mitos patriarcales narran que su función se las apropia Divinidades masculinas como Ganímides o Hércules. Lo corrobora la afirmación de Husain en (1997, 22): "Los mitos de Europa, Asia, Oceanía y América narran constantemente la apropiación masculina de poderes que originalmente correspondieron a mujeres." Y en la sociedad, la profesión femenina de instruir, también fue arrebatado por los varones, que igualmente se apropiaron del derecho a la instrucción].

Eran sabias mujeres las que alimentaban / educaban/ cultivaban a los seres humanos y los convertían en fieles de su doctrina religiosa (fiel, cultor = cultivador, cultrix, cultus = cultivado, sabio, cultura = cultivo, cultura, cultivo del suelo, de la mente y de la sociedad).

Y eran alumnas = nodrizas “alimentadoras” / maestras, las que han dado nombre a los que reciben las enseñanzas de la maestra / Musa: alumnos y a los que son criados por una nodriza / alumna “alimentadora”: alumnos (alumna significa que alimenta, cría o educa y a la vez alimentado, criado, educado, Blánquez, Tomo 1 (1985, 133). (De alumnor, aris, ari = alimentar, educar, criar, del latín alere = alimentar, Espasa Tomo 4, (1988, 1033) (poeta = alumno de las Musas).

Al considerar condenable y amoral el hecho de que Eva accediese al fruto del conocimiento y por ello merecedora de castigo, los mitólogos de la religión judeocristiana, ponían de manifiesto el miedo que tenían a las mujeres cultivadas y negaban a las mujeres bajo su imperio, el antiguo derecho de cultivarse y adquirir conocimiento. Y a partir de entonces, son las figuras masculinas las que en los mitos patriarcales, aparecen realizando impunemente todo tipo de conductas amorales, sin ser castigados por ello. Mientras presentan a mujeres que, a pesar de ser maltratadas y de sufrir el atropello masculino, sus respuestas violentas son censuradas y desprestigiadas y son castigadas si se les ocurre iniciar alguna venganza frente a la agresión.

En relación a ello firma Campbell en (1992, 181): “Y así ha ocurrido en todas las mitologías patriarcales. La función de la mujer ha sido devaluada sistemáticamente, no sólo en un sentido simbólico cosmológico, sino también personal, psicológico. Y su papel se reduce, o incluso se suprime, en los mitos del origen del universo, igual que en las leyendas de los héroes. De hecho, resulta sorprendente hasta qué punto las figuras femeninas de la epopeya, el drama y el romance han sido reducidas a la categoría de meros objetos…”

Y en la sociedad se empieza a esclavizar y a explotar a la mujer. Como dice Günter Haaf (1987, 146): “El descenso social de la mujer corrió parejo con un auge cultural en el que ella tuvo, probablemente, gran participación.”

Estos elementos: serpiente, árbol con frutos,… antes de ser desacreditados en la religión cristiana, ya existían en otras mitologías religiosas. Así afirma Campbell (1991, 81): “El Jardín es el hogar de la serpiente. Es una historia muy, muy vieja. Tenemos sellos sumerios del año 3500 a.C. mostrando la serpiente, el árbol y la diosa, ésta última dándole el fruto de la vida a un hombre. Aquí está presente la vieja mitología de la diosa.”

dibujo 2

Un ejemplo de la mitología griega se muestra en el Dibujo 2. En el mismo aparece el manzano, árbol que la Diosa Hera había plantado en el Jardín situado en las Islas de occidente. Está rodeado de la Serpiente / Dragón que lo vigila. Junto al cual están las Diosas Hespérides, Custodias de las manzanas de oro que daban la Inmortalidad (conocimiento, cultura, escritura, sabiduría, poesías,… instrucción en manos femeninas). Mientras Hércules las roba (se apropia del derecho a la instrucción).

La iconografía cristiana imita tal escena, pero le cambia el significado y desacredita los elementos antiguamente asociados a las Diosas.

Dibujo 2

Moneda griega que tiene grabado un manzano, árbol que la Diosa Hera cuya manzana fue robada por Hércules (se apropia del derecho a la instrucción), mientras la Serpiente la vigila, las Diosas Hespérides la custodian

4 - B) DESCRÉDITO JUDEOCRISTIANO DE LAS PRÁCTICAS DE LAS SACERDOTISAS Y DE LOS TEMPLOS

  • También los defensores de la doctrina judeocristiana se dedicaron a divulgar ideas descalificatorias sobre los COMPORTAMIENTOS DE LAS SACERDOTISAS que “se dedicaban a seducir con malas artes”, refiriéndose a que practicaban cultos afrodisíacos de prostitución sagrada y varias veces al día realizaban ritos orgiásticos en honor de la Diosa a la que rendían culto.

Las sacerdotisas de las diferentes religiones matriarcales Mistéricas, existentes desde mucho antes de que existiera la religión judía o la cristiana, practicaban orgías sagradas y la prostitución, como cosa sagrada, en los Templos dedicados a la Diosa de la Fertilidad y del Amor (eran casas de placer, prostíbulos, burdeles), ya que en la antigüedad no había nada más sagrado que el acto sexual, considerado como un acto religioso, con finalidad religiosa, una faceta del culto a la Fertilidad.

Afirma Donovan (1988, 21): “Pero la antigua libertad en las relaciones sexuales perduró merced a la prostitución sagrada en casi todas las creencias que adoraban a una diosa madre, así como a las fiestas de promiscuidad sexual, celebradas generalmente en las épocas de la siembra y de la cosecha, o del apareamiento.

En unos u otros tiempos, la prostitución sagrada se practicó en todas las culturas del Oriente Próximo, en Egipto y en Grecia. Una inscripción en Lydia testifica que se prolongó esta práctica hasta el siglo II de la era cristiana. Las mujeres se entregaban en los templos a los extranjeros, no por placer carnal, sino como un solemne deber religioso de servicio a la diosa madre. Se lo exigía la fe, y por esta práctica, más que perder, ganaban respeto.”

Y añade más adelante la cita de Heródoto: “«Toda mujer del país está obligada, una vez en su vida, a sentarse en el templo de Venus, y tener comercio con algún extranjero.”

Sáinz de Robles en (1959, 608) afirma de los Templos de la Diosas Isis: “Sus templos eran verdaderas casas de prostitución.”

Leemos de las sacerdotisas de la Diosa Afrodita, en el Tomo I de la Enciclopedia Biográfica de la Mujer (1967, 34): “En su templo de Corinto oficiaban en algunas ocasiones mil sacerdotisas cuando la prostitución aún tendía esencialmente a fines religiosos.”

En honor de la Gran Diosa Enyoma / Enio / Enyo / Belona / Maa / Ma / Má, adorada por los ketitas / hititas y frigios en el Ponto y por los lidios en Capadocia, había 3.000 Hieródulas y 3.000 Hieródulos eunucos que practicaban la prostitución sagrada en su Templo de Comana.

Exclusivamente mujeres celebraban las fiestas de primavera “Erosantias” en el Peloponeso y las “Eronias” en Atenas, en las que se prostituían en honor de Diosas.

Las Lamias eran hechiceras, magas y rameras de la Diosa Lamia. Y las Palades eran heteras escogidas entre las más bellas jóvenes de las más nobles familias, al servicio de Templos.

(El vocablo puta, con el sentido de prostituta, tiene su origen en las sacerdotisas de la Diosa romana Puta, que presidía la poda de los árboles = putare. Dado que el mismo día que se podaban los árboles, con cuyas ramas eran azotadas mujeres como ceremonia sagrada de solicitud de embarazo, las sacerdortisas finalmente terminaban ejerciendo la prostitución sagrada en su honor, el nombre de la Diosa Puta, pasó a denominar a la mujer que ejercía la prostitución).

Y aún los judíos celebraban la fiesta “La Tienda de Muchachas” / “Succot” = “Tabernáculo” / Fiesta de los Tabernáculos en la que las jóvenes practicaban la prostitución sagrada en honor de la Diosa asiria, que los babilonios transportaron a Samaria (2 Re 17, 30) Secoth-Beneth / Sochoth-Benoth / Sucot Benot, personificación de la estrella Venus, asimilada a la Diosa Afrodita / Venus o a la Diosa Militta / Belit.

(Pervivió largos siglos la creencia de que el amor sensual era algo sagrado en La India, donde los Templos religiosos hindúes están recubiertos con esculturas de parejas eróticas y obscenas realizando el acto sexual en todas las posturas del Kama-Sutra. Son las llamadas mithunas, representación de la Pareja Divina: Shiva y Shakti con intencionalidad religiosa).

Las sacerdotisas practicaban diferentes ritos orgiásticos y prácticas secretas de “Iniciación” de carácter secreto. Quizás explique en qué consistían, ciertos testimonios que dan la pista de sus actuaciones. Comentarios del tipo: “eran Misterios sospechosos” (en los que) “se cometían cosas abominables.” Eran cultos reprobables, según la cita de Campbell en (1992, 253): “Hay una frase muy notable del satírico y poeta romano Juvenal (60-140 a. C.), en la que expresa su desaprobación de lo que ocurría en uno de los cultos secretos de las mujeres: “…”«Nada se simula por juego, todo se hace en serio…».” Y el significado que ha llegado a tener el nombre de diversas ceremonias, que acompañaban la celebración de los Misterios de “Iniciación” en Grecia, llamados “Teletai” “Mysterias”, “Orgia”, “Initia”, “Bacanal” “Saturnalias” = orgías desenfrenadas en Roma.

Por ejemplo las “Orgías” sagradas, eran las fiestas que culminaban los Misterios tras la siembra, en honor de la Gran Diosa Lunar Demeter o de la Gran Diosa Lunar Cibeles. Era un festín, banquete femenil presidido por una sacerdotisa Orgiasta. Y en el que se cometían excesos y se hacían libaciones de bebidas embriagadoras en ánforas orgiásticas. Se podría deducir en qué consistían los cultos orgiásticos por el hecho de que estaban presentes falos llevados por las sacerdotisas Fallóforas.

Dibujo 3

Escultura hermafrodita de Diosa de Dolní Vestonice usada en ceremonias orgiásticas

Así la palabra “Orgía” se referiría a las prácticas de autoestimulación que realizarían las mujeres como representantes de la Diosa Lunar hermafrodita en la Tierra. Las prácticas masturbatorias se realizarían además con falos, con esculturas hermafroditas (femeninas con extremidades o torso paraboloide).

En relación a las prácticas orgiásticas afirma Cristina Frade (1996, 14): “De hecho, la masturbación (femenina) está ampliamente documentada como ritual religioso en textos sumerios y del antiguo Egipto…” … “… en algunos casos, como el de los «bastones» fálicos de Dolní Vestonice (nuestro Dibujo 3) y otros numerosos yacimientos, la similitud de forma y tamaño con los vibradores modernos es tan asombrosa «que sería poco sincero eludir la interpretación más simple y obvia», dice Taylor.

En cuanto a ello comenta Campbell (1991): (aunque) “…arqueólogos extraordinariamente bien cualificados simulen que no pueden imaginar qué servicios podían haber prestado” …”sabemos bien qué servicios prestaban tales imágenes en los períodos inmediatamente posteriores…”

Estas prácticas sagradas evidencian la alta potenciación de la sexualidad que se realizaba en culturas matriarcales y la libertad sexual que gozaba la mujer.

Y estas prácticas han sido llevadas a cabo en todo el universo. Así las sacerdotisas Bilian de Indonesia, realizaban ritos sagrados para conjurar a los Espíritus de carácter impúdico, como ilustra la escultura del Dibujo 4, dedicadas a la Diosa de la Fertilidad y también se prostituían en su honor.

Dibujo 4

Escultura de sacerdotisa Bilian practicando ceremonia orgiástica

De manera similar, la “Bacanal” era una fiesta de “Iniciación” de Misterios en honor del Dios Baco, (tras Baco disputar y apropiarse del culto de la Diosa) en la que exclusivamente participaban sacerdotisas Bacantes muy honestas. En principio llevaban a cabo cultos sagrados de carácter orgiástico, con falos o esculturas fálicas.

Pero, con la evolución patriarcal y el cambio de creencias habidas respecto al poder fecundador del varón, en las “Bacanales”, terminaron por participar también los varones. En sus prácticas estaba presente el vino y la sexualidad. Nos da idea de las prácticas que ejecutaban el sentido que tiene hoy la palabra bacanal. (Según se muestra en nuestra reflexión, no son sinónimas la palabra bacanal y orgía. Por lo que el uso indistinto es inapropiado). Otras fiestas similares en las que se producía el ayuntamiento entre los sexos, eran las “Dionisíacas”, las de culturas celtas en las que se producía la hierogamia entre el rey y la reina, etc,…

[Además del nombre de las fiestas "Afrodisias" en honor de la Diosa Afrodita / Venus, Diosa del Amor dieron lugar a los cultos y placeres afrodisíacos, y de la que deriva: anafrodisia (frigidez); el nombre de la Diosa Venus califica a los inclinados a los apetitos venéreos, relativo al contacto sexual. De la Diosa Volupia del Deleite, deriva los placeres voluptuosos. La Diosa Afrodita Libentina es Diosa de la Voluptuosidad (derivado de líbido). De la Diosa Estimula / Stimula excitadora del deleite sexual, deriva estimulante...].

  • Además los patriarcas DESCALIFICARON A LOS TEMPLOS COMO “LUPANARES” donde se adoraban a falsos dioses (Números).

Y con ello se desacreditó a los Templos de las Diosas: que eran lugares, donde además de ejercer las sacerdotisas numerosas funciones, eran centros de cultura que tenían adscritos escuelas, donde las sacerdotisas ejercían de maestras, bajo la advocación de las Diosas de la Sabiduría y enseñaban la escritura, el cálculo, la poesía, los oficios artesanales. Además allí acumulaban los conocimientos sagrados en Archivos y Bibliotecas. Y atesoraban riquezas en el Tesoro del Templo, con el que prestaban dinero a los feriantes y comerciantes que iban allí a vender sus productos, ya que los Templos eran centro de la vida económica y social donde se hacían negocios, ferias y fiestas. También las sacerdotisas hacían representaciones teatrales en las que desarrollaban los episodios del drama sagrado, en relación con la plantación de la semilla (muerte) y su germinación. Y participaban en debates filosóficos, etc.

Existe una moneda romana en la que aparece Acca Laurentia como loba amamantando a Rómulo y Remo / maestra / nodriza que los educó Dibujo 5. Como sacerdotisa Luperci, ejercía sus múltiples funciones en el Templo Lupercal / Lupanar de Roma, y tras morir, fue considerada Loba Divina.

Dibujo 5

Moneda de loba / sacerdotisa / maestra / Diosa Acca Laurencia amamantando / educando a Rómulo y Remo

Mapa 2

Configuración estelar del 21 de marzo, hoy 5 de junio en que se producía el esplendor crepuscular de la cons. Loba (maestra cultiva mente) y el ocaso de la cons. Géminis. Día en que maestras alimentaban / educaban / daban ambrosía a humanos / enseñaban poesías escritas en libros

El Templo Lupercal / Lupanar era un centro económico, cultural y político muy importante a principio de época histórica en Roma, en donde las Luperci ejercían: de maestras / nodrizas que se ocupaban de la formación de los niños y niñas y donde practicaban la prostitución sagrada en honor de la Diosa del Amor (igual que otras sacerdotisas judías la habían practicado en el Templo de Jerusalén).

Pero al desacreditarse en la Biblia el Templo Lupanar, donde estaba ubicada la escuela en la que las Lupercis se dedicaban a instruir a otros seres humanos, y considerarlo como lugar de pecado, se pone de manifiesto el miedo de los defensores de la doctrina judeocristiana, tanto a la conducta sexual libre de las sacerdotisas Lobas / Luperci, como a que ejerciesen su función cultural de instruir a los jóvenes, sabedores de que la sexualidad y cultura femenina (que en época arcaica iban indisolublemente unidas) eran una fuerza subversiva y emancipadora de la mujer, por lo que no convenía a los intereses masculinos patriarcales su desarrollo.

Así que los jerarcas religiosos judíos y cristianos, durante siglos, en su deseo de que la mujer permaneciese en su subordinación, se encargaron de impedirle adquirir conocimiento y de desacreditar la sexualidad femenina. Y así la iglesia cristiana dictó en Europa la moral apropiada femenina, preocupándose de no intensificar su sexualidad, para que la mujer dejara de ser autónoma y se dejara someter, reprobando la prostitución, desaprobando el comportamiento libre y el placer sexual femenino como algo inmoral e impúdico, censurando toda conducta libre, que ellos consideraban desordenada.

(Algo similar a lo que sigue pasando en las culturas ISLÁMICAS, en donde la mujer no disfruta de libertad ni de placer sexual. Y en algunas regiones se llega al extremo de eliminarlo del todo. La mujer es necesaria para la procreación pero ¡como pertenece a los varones!, desde niñas se les realiza la escisión de sus órganos sexuales para disminuir su deseo sexual, reducir sus sensaciones de placer, preservar su castidad y para eliminar la posibilidad de adulterio: cortan los labios menores y mayores y el clítoris y cosen los labios menores. Y para mejor someterlas, llegan a su total reclusión y velado. La infracción de quedarse embarazada soltera, incluso se ha castigado durante siglos con la muerte).

4 - C) IMPOSICIÓN DE LA IDEA DE VIRGINIDAD Y CASTIGO DEL ADULTERIO

A principios de la época histórica, en diferentes culturas patriarcales con religiones paganas, aún pervivían costumbres de gran libertad sexual femenina, vestigio del matriarcado. En esas sociedades, en principio, no se exigía la virginidad femenina antes del matrimonio. Dada la consideración de valor sagrado que tenía el acto sexual en la antigüedad, considerado un acto de Fertilidad, no estaba todavía limitada la sexualidad femenina, si aún no había llegado al matrimonio.

De ahí que en diferentes culturas que estaban evolucionando al patriarcado y en las que se exigía dote a la novia para acceder al matrimonio, dado que los padres no asumían el pago, la mujer ejercía la prostitución de manera institucionalizada y generalizada junto a los Templos de sacerdotisas, como única vía que le permitía la ocasión de autoproporcionársela.

Por lo que el ejercicio de la prostitución no impedía contraer ventajosos matrimonios [como aseguraba Plinio en referencia de Giusseppina Sechi (1993, 297)] y que a otros occidentales tanto asombraba. Dada la imposibilidad en el patriarcado de la mujer ejercer otras profesiones, la prostitución era la única que podía ejercer para lograr su dote. Comenta Solana Dueso (1994, XVIII): “Que las mujeres que recibían alguna educación se convirtieran en heteras es lo que se puede esperar. En efecto ¿qué otra salida le cabía en Atenas a una mujer que se relacionase con el mundo del arte o de la intelectualidad? Y más en general, ¿qué otra cosa podía ser en Atenas simplemente una mujer culta e instruida sino una hetera? Si no es como tal, ¿acaso tendría acceso alguno al mundo masculino, en cuyas manos se encontraba la dirección política, el arte, la intelectualidad?”

La consideración que gozaba la prostituta todavía a principios de los tiempos históricos, como lo ilustra el gran número de importantes cortesanas / hetairas / meretrices y sacerdotisas que ocupaban un lugar destacado en la sociedad machista griega, manifiesta la libertad sexual que gozaba aún la mujer, pervivencia de instituciones matriarcales, así como de su amor a la cultura, religión y Bellas Artes. Un ejemplo típico es el de Aspasia de Mileto que fue, antes de casarse con Pericles en el siglo V adne, hetera, maestra de niñas en una academia, maestra de Sócrates, profesora de retórica y conferenciante en el Pritaneo de Atenas.

Dibujo 6

Téssera con prostituta realizando fellatio a cliente

Dibujo 7

Esposa griega supliendo el abandono de su esposo

Y aún las conductas licenciosas femeninas, vigentes en la sociedad machista, resto de una antigua costumbre de la sociedad matriarcal, eran tratadas sin reparos y fomentadas por las obras de arte y la literatura de la época.

Un testimonio artístico del ejercicio de la prostitución femenina, es el dibujo grabado en una téssera / tessera de un prostíbulo de época romana, en la que se observa la acción que la prostituta va realizar al cliente Dibujo 6. (Una tessera era un bono de pago en forma de moneda que servía para jugar, p. ej. tres en raya o servía para entrar a ciertos sitios. Ésta se halla en manos de Gabriel, conocido “Coleccionista de todo” de Zaragoza, que muy gentilmente nos regaló la foto).

Otro de la práctica de la masturbación femenina, es la figura pintada en una vasija griega Dibujo 7.

En el dibujo se refleja cómo suplían las esposas el abandono de sus maridos, debido a sus continuas expediciones militares o a la falta de gratificación sexual dentro de la institución del matrimonio, ya que los esposos sólo cumplían el débito conyugal tres veces al mes. Dada la obligación de la esposa de permanecer relegada en el gineceo, recurría a los consoladores para completar su vida sexual. Como refiere Kneissler (1993, 64): “Las mujeres tenían vetadas las aventuras extramatrimoniales bajo amenaza de sufrir castigo. Los ebanistas que tallaban dildos -penes de madera recubiertos con una fina funda de cuero flexible y lubricado- debían hacer por tanto, buenos negocios.”

Y un ejemplo de literatura es la canción de la poetisa ateniense Datis, aportada por Aristófanes en (1990, 131): “Ahora es aquello, viene a pelo la canción de Datis, la que cantaba una vez a mediodía mientras se frotaba: «¡Cómo me gusta y me complazco y me divierto!».”

Con la modificación de la sociedad hacia los valores judeocristianos, más machistas que los de la tradición griega machista, en su deseo de subordinar aún más a la mujer, sobrevino la introducción de normas morales por la que la mujer había de llegar VIRGEN AL MATRIMONIO (Eclo 42, 914), (Mt 19, 10-12) y se le prohibía practicar libremente el sexo o las prácticas autoestimulatorias.

Y la mujer no tuvo más remedio que aceptar y someterse a la imposición y exigencia masculina. En las familias cristianas el varón se apropió de la mujer y la mujer se convirtió en su posesión y lo poseído se desvaloriza. Puesto que a mujer se convirtió en la depositaria del honor familiar, el ADULTERIO femenino empezó a ser considerado como una transgresión punible. Pero dado el poder sexual de la mujer, por el que no se sometería fácilmente a la monogamia, el varón llegaría a controlarla con castigos disuasorios para que no introdujera bastardos. De ahí la inactividad femenina fuera del hogar y su reclusión en el hogar, causa de la subordinación femenina.

Y bajo este ideal de pureza y castidad, en las familias sin medios económicos para dotar a todas sus hijas, puesto que seguía vigente el no permitir a la mujer ganarse la vida por sí mismas y al no existir ya la libertad sexual de antaño para autoproporcionársela con la prostitución, obligasen a sus hijas a entrar en religión al servicio de monasterios, ahora santuarios de virginidad / conventos con sacerdotisas obligadas a jurar votos de virginidad = monjas.

LOS ARQUETIPOS FEMENINOS DE LOS TEMPLARIOS
Y LA IDEA DE IGUALDAD EN LA SOCIEDAD OCCIDENTAL

FRANCISCA MARTÍN-CANO ABREU

PARTE II

4 - C) 1 CONCEPCIÓN VIRGINAL

Y para cubrir con el prestigio de lo sagrado, tal exigencia de pureza, los mitólogos cristianos recurrieron al mito de la Inmaculada Concepción de María y de la Virgen María, considerada mujer casta que renunció al contacto con su esposo, y a pesar de no conocer varón concibió virginalmente a su hijo Jesús (Luc. 1, 34).

La iglesia celebra la fiesta de la “Inmaculada Concepción” / de la “Purísima” / de la “Concepción de la Virgen”, Madre de Dios, el 8 de diciembre, en la que se conmemora, que Ana en su “Concepción Inmaculada”, quedó embarazada virginalmente de María. Aunque las explicaciones de los mitólogos cristianos no aciertan a compaginar si la “Inmaculada Concepción” conmemora el hecho de que la Virgen María fue concebida virginalmente por su madre Ana o fue concebida “sin pecado original”. Y celebra como fecha de la “Natividad de María” el 8 de septiembre, nueve meses después de ser concebida.

Además la iglesia celebra la “Concepción virginal de Jesús” el 25 de marzo, y celebra como fecha de la “Natividad de Jesús”, cuando María lo da a luz virginalmente, el 25 de diciembre (nueve meses después).

En ambos casos se insiste en la idea de la concepción sin presencia de varón y la iglesia interpreta sin contacto carnal. Pero existe un error en considerar, que en época arcaica, el ser madre virgen significara: sin contacto sexual, sin relación sexual.

En época arcaica existía una creencia en muchas regiones del universo hasta época histórica, que creía que las mujeres tenían hijos siendo “parthenii” / “vírgenes”, es decir, que se desligaba la sexualidad de la reproducción, que se creía asexuada, suponían que la madre sola creaba al bebé; de ahí su gran importancia y no se creía que el varón las fecundase. Creencia que parece absurda, pero que pervivía hasta hace poco en muchísimos pueblos primitivos, antes del contacto con la civilización occidental (más adelante aportaremos citas que lo atestiguan). De ahí que se afirmara que tenían hijos de forma virginal, a pesar de tener relaciones sexuales.

Y este hecho era reflejado en mitos históricos en todos el universo que hablaban de DIOSAS VÍRGENES, Diosas Madres que tenían descendientes sin conocer varón, de forma milagrosa, sin que el Principio masculino estuviese presente, de manera virginal (Virgo). [En cada momento histórico, la humanidad proyectaba en el panteón sus creencias y la estructura de su sociedad. A este respecto expone Guichot y Sierra en (1989, 48): "Y como, desde los primitivos mitos, los hombres crearon á (sic) sus dioses á imagen suya,..."... "es claro que, en las primeras sociedades humanas, el estado social y las ocupaciones tribales dieron carácter á las concepciones religiosas,..."..."Así, respecto de la organización social, según expone Braga, donde prepondera el régimen de la maternidad, el dios es un fetiche femenino, la Tierra-Madre, que saca de sí los dioses y las cosas; donde prepondera el régimen de la paternidad, el dios es masculino,..."].

Y si en estas mitologías se creía que la Diosa tenía hijos “sin necesidad de varón”, era porque (se creía) se Autofecundaba: era hermafrodita: la Diosa era Padre y Madre, tenía tal grado de Autonomía que se Autoconcebía, se Procreaba, se Engendraba a sí misma, se Reproducía (asexualmente). Que implica la creencia en la preeminencia del Principio femenino y la falta de importancia y consideración del masculino.

Y además, estas Diosas de los panteones politeístas que eran consideradas Madres Vírgenes, tenían relaciones sexuales promiscuas, eran infieles a sus esposos Divinos y tenían innumerables amantes, símbolo de la total libertad sexual femenina propia de la sociedad matriarcal, y se entregaban asimismo a los mortales.

Eran imagen de la Prostituta Divina, la Voluptuosidad Divinizada, Diosas del Amor, Principio exclusivo de la Generación y de la Fertilidad, Diosa del Amor Mistérico por un lado y Diosa del Amor profano por otro, Virgen y Prostituta, Virgen y Nodriza, Casta y Lasciva.

En las diferentes mitologías sagradas, en las que se basa los mitos cristianos de la virginidad de Ana y de María, las Diosas eran hermafroditas / andróginas. Leemos en la Enciclopedia Espasa, Tomo 15 (1988, 1300) de la Diosa Gran Diosa Lunar Cotito / Cotytto / Cotis / Kotytto, adorada en Tracia y en Sicilia, Diosa hermafrodita de la Impudicia: “Lo corrobora el que sus danzas eran marcadamente femeniles y esto concuerda con el carácter andrógino que los antiguos atribuían a todas las divinidades lunares, a las que representaban con atributos de ambos sexos. Rindieron culto a Cotis los edenianos, varios reyes odrizas llevaron su nombre y en las monedas de Amadoco y de Teres aparece en un lado una bifenna, símbolo de las divinidades andróginas, y en el otro un racimo de uvas ó (sic) una cepa de viña.”

En la mitología cristiana, Ana concibe a su hija María de forma virginal y María concibe un hijo Jesús sin fecundación de su esposo José, al igual que la Gran Diosa Abuela tenía una hija de forma virginal y ésta a su vez era Madre de un hijo, sin que el Principio masculino interviniese en la fecundación, ya que éste se autolisiaba / autocastraba / era eunuco / impotente, sus genitales se los comía un pez: que atestigua la descendencia matrilineal.

La doctrina cristiana imita la metáfora de la virginidad de la Diosa, de la religión matriarcal, pero desposeída ya de su valor. Desconoce que el mito de ser Virgen Madre implica la creencia en la total Autonomía del Principio femenino: Engendra a un nuevo ser sola, o sea se Autofecunda, es hermafrodita. Y olvida que el mito de Virgen Madre resalta el derecho materno y ejemplifica la descendencia matrilineal, que muestra la auténtica preeminencia femenina. Por lo tanto el hecho de considerar que figuras femeninas: la abuela Ana y María Madre de Jesús, dan nacimiento de manera virginal, implica que (se creía que) eran hermafroditas, y que tener descendientes virginalmente, deja traslucir que la filiación se daba por línea femenina, que la sucesión era matrilineal: quien transmitía y legitimaba era la vía femenina, que recuerda los usos sucesorios del matriarcado.

Contrariamente, con el advenimiento de la revolución patriarcal, para justificar las nuevas costumbres del patriarcado, se creía que el principio de la descendencia pertenecía exclusivamente al padre. Así leemos en la Enciclopedia Espasa, Tomo 33 (1988, 1002): “El dios griego Dionisios promulgó la doctrina de divinidad de la paternidad sosteniendo que la madre sólo es la nodriza del germen depositado en su seno.”

Y de igual forma Burguière explica en (1988, 70): “… los niños se depositaban en la matriz de la madre de la misma forma que las plantas crecen en la tierra a partir de la semilla que en ella se planta. Por lo demás, esta idea de la mujer incubadora y del hombre como único procreador se transmitió al occidente cristiano, donde perduró mucho tiempo,…”

De esta manera, en los casos en los que las mujeres tenían hijos sin estar casadas legalmente en época patriarcal griega, se decía que eran madres vírgenes o tenían hijos engendrados por Divinidades. Un comentario de los redactores de la Enciclopedia Espasa, Tomo 33 (1988, 1005) atestigua de tal costumbre: “… fue engendrado por Zeus, es decir, por un padre desconocido, una característica del matriarcado.”

Y que en realidad explicaba un hecho desde la visión patriarcal, tras en las nuevas creencias patriarcales apropiarse el Principio masculino de la capacidad de dar la Vida y quitársela a la madre, verdadera reproductora y atribuir al padre ser el único causante de la reproducción, para justificar el hecho de que transmitía la Vida. Al respecto Rutherford en (1994, 59) comenta: “… toma la única vía que vía que tienen abierta: negar la intervención de la Gran Madre en el misterio del nacimiento. Contamos con ejemplos en los que el varón es quien lleva al niño en su seno. Zeus da a luz a Atenea pariéndola por la cabeza, y a Dionisio por el muslo. Los indios americanos también recurren a esta treta y en el mito hindú nos encontramos con los ayonija, es decir, con aquellos seres nacidos sin gestación uterina.”

Los mitólogos cristianos, al imitar los mitos religiosos de otras religiones paganas e inventar los mitos cristianos de la Inmaculada Concepción o el de la Concepción virginal de Jesús, cometieron un error de interpretación, al no entender que las mitologías en que se basaban, eran metafóricas. No comprendieron que la reproducción que se creía tenían las Diosas Vírgenes de forma asexual: por partenogénesis / virginal / hermafrodita / agámica / afrodita / sin cooperación del sexo, se referían tanto a creencias arcaicas en la irresponsabilidad del varón en la concepción femenina (y que por tanto se solicitaba el embarazo en días determinados del año, anunciados por precisas constelaciones), como a metáforas agrícolas y astronómicas.

Y el mito de que la Diosa daba a luz virginalmente, codificaba metáforas del proceso agrícola, en la que se identificaba la Diosa Virgen con la semilla que se enterraba en tierra (no creían que existiese reproducción sexual), germinaba en planta, crecía y daba hijos: espigas y frutos. Y conmemorado en los días de fiesta de los dos períodos, desde que se araba los campos (anunciadas por determinada posición de las constelaciones), hasta que se recogía los frutos en las fiestas de “Recolección” de cosecha: cuando la Diosa daba a luz virginalmente (en uno de los períodos agrícolas, anunciada por el esplendor crepuscular de la constelación Virgo).

Y al no entender tales metáforas, mezclaron el mito del embarazo humano con metáforas agrícolas y consideraron que María y Ana como seres humanos que tenían hijos virginalmente. Y posteriormente a Jesús lo hacen ocupar el lugar preeminente en el panteón cristiano. Como apunta Mayr en (1989, 60): “Parece que la concepción matriarcal de la divinidad obtuvo inicialmente una primacía, basada en parte en la cultura agrícola y su religiosidad de la diosa agraria o Magna Mater, hasta la invasión de los indoeuropeos desde mediados del 2000 a.C. con su patriarcalización visible en la religión homérica y, después, en la clásica griega.”

…”Precisamente el mito del Niño Divino representaría un puente entre la religiosidad matriarcal y patriarcal: el Niño Divino -como Hija o Hijo- fue un vástago de la Gran Madre, deviniendo posteriormente su acompañante y un esposo, hasta que conquista todo el poder de aquélla”.

4 - C) 2 EVIDENCIAS DE LA IRRESPONSABILIDAD MASCULINA EN LA PROCREACIÓN

Nuestros ancestros de época arcaica, no veían la relación entre sexualidad y procreación porque, la mujer, dado que gozaba de gran libertad sexual, era libre de elegir pareja sexual. Y dada la promiscuidad femenina, imposibilitaría descubrir los rasgos heredados del hijo respecto al padre, lo que evitaba ver la responsabilidad masculina para engendrar. Y también porque la fecundación humana no se produce siempre tras la actividad sexual, como en los animales mamíferos. En los humanos puede no acaecer la concepción, a pesar de un gran número de actos sexuales, si casualmente éstos no tienen lugar en los días fértiles femeninos.

  • Algunas CITAS de algunos pueblos que tenían la creencia de que el varón no tomaba parte en la procreación de los hijos, por lo que las madres daban a luz virginalmente (mujeres parthenii / partenos “vírgenes”), nos lo aporta la Enciclopedia Espasa. Leemos en el Tomo 33 (1988, 1001): “Todd cita algunos ejemplos de pueblos que desconocen la intervención del varón en el acto de la generación.” “Algunas tribus australianas y melanésicas suponen que el niño es el “nunu” o eco de algún difunto…” Codrington indica que en las Hébridas las mujeres suponen que la causa de su embarazo es una nuez de coco o un fruto del árbol del pan, sosteniendo que su hijo era el nunu o eco de estos objetos.”

Los celtas tenían creencias similares y así leemos más adelante “… un rey sin hijos fue avisado en sueños de que sería padre si daba de comer a su esposa un tipo de pescado. … la cocinera tocó también el pescado milagroso antes de servirlo a la reina, y al cabo de un año las dos mujeres dieron a luz un niño,…”

Manifiesta al respecto Cristina Frade (1996, 14): “Algunos investigadores siguen creyendo que el hombre de la Edad de Piedra no asociaba el sexo con lo que podía llegar nueve meses más tarde,…”

Los bellonais de las isla Salomón según narra Burguière (1988, 70): “… ignoraban, hasta la llegada de los misioneros en 1838, la relación entre copulación y procreación. Si una mujer casada quedaba embarazada, ello no se debía a que hubiera mantenido relaciones sexuales con su marido, sino a que los dioses y los antepasados del patrilineaje de su esposo estaban satisfechos con dicha alianza y le daban descendencia.”… “Los trobiandeses, matrilineales, denegaban al marido de la madre cualquier papel en la procreación. Se suponía que la madre por sí sola creaba al niño,…”

Leemos en el Gran Larousse Universal, Tomo 29 (1982, 9229): “Para los australianos, la fecundación de las mujeres no proviene del hombre, sino de un germen inmaterial de un antepasado, que la penetra.”

En otras fuentes se lee que los Euchlusi de Australia creían que los gérmenes del bebé que iba a nacer eran enviados al cuerpo de la madre por la Luna personificada por una Diosa. Y lo enviaba por medio de la corneja o del lagarto según que el que fuese a nacer fuese niño o niña. O procedían de las churingas que dejó en la Tierra la mujer que personificaba la Estrella Vespertina de la que emanan los gérmenes de la procreación que penetran a la mujer que se halla en ese sitio y la hace concebir.

Los canacos de Nueva Caledonia: “Según su concepción de la vida, la mujer no es fecundada por el hombre sino por el bosque o el arroyo que cruza: el esperma del esposo no es una semilla, simplemente riega el bebé que va a nacer.” Según afirmaciones de Soutif, Dray y Dibie (1999, 30).

Existe una leyenda persa que explica la concepción humana diciendo que es un ángel el que coge tierra y lo echa sobre el ovario femenino, que así queda fecundado. Después cada persona tiene que ir a morir al sitio en donde se cogió la tierra para formarlo [Espasa, Tomo 14 (1988, 914)].

  • Asimismo evidencia que el varón no tenía responsabilidad en la procreación del nuevo ser, la existencia de CEREMONIAS en multitud de culturas, en las que las mujeres solicitaban el embarazo: en unos casos a los antepasados, en otros a la Diosa del Río o a la Diosa del Mar (la Vía Láctea) o lo hacían en ceremonias orgiásticas, tras exponer falos a la intemperie.

En las ceremonias de embarazo (celebradas en determinados días del año, según lo indicase la posición de las constelaciones) las mujeres se lo pedían a LAS DIOSAS DE LAS AGUAS DEL MAR, o del Río o de las Fuentes y Lagos de los diferentes panteones, que (se creía) personificaban o habitaban y daban nombres a los océanos, mares, ríos, fuentes y lagos de numerosas regiones, cuyas aguas o peces (creían) concedían la maternidad. Y usaban el agua Divina para que a su través, mágicamente le concediese el embarazo. Y cuyo poder fecundante, verosímilmente se debía a que estas aguas, personificadas por Diosas o que residían en las mismas, no sólo al bañar las tumbas habían sido causa de la resurrección del muerto y habían arrastrado las almas resucitadas hacia el Mar Celeste / la Vía Láctea, sino que además en esas aguas flotaban las almas de los que habían alcanzado la Inmortalidad y el derecho a reencarnarse como “semillas de Vida”, por lo que al contactar con las aguas o comer los peces que lo habitaban, las mujeres quedarían fecundadas.

En otras regiones las mujeres solicitaban el deseado embarazo en ceremonias CAMPESTRES BAILANDO EN TORNO A ÁRBOLES, o el pilar / columna / betilos / cipo / estatua-árbol que representaba a la Diosa en el Santuario de los bosques de Diosas (= Virgo) y celebrando otras ceremonias orgiásticas. En estas ceremonias se vinculaba la Fertilidad a la Diosa de los Árboles, que habitaba en árboles de bosques sagrados (árboles y bosques epónimos de Diosas de numerosas regiones), porque pensaban que sus copas y sus frutos, estarían impregnados de las almas Inmortales que se encarnaban en los que iban a nacer como “semillas de Vida”. Y que fecundarían a las mujeres que bailasen alrededor de la estatua-árbol de la Diosa, en su bosque sagrado, con cálatos / calatisco / calathiskos (canastilla de mimbre en la cabeza donde guardaban falos) o impregnarían los falos con los que después las mujeres iban a celebrar orgías.

Y las “semillas de Vida” quedarían flotando en las aguas o se depositarían en las copas de los árboles en determinados momentos del año. Uno de esos días era precisamente tras la constelación Virgo irse al ocaso y caer a la Tierra la lluvia de estrellas / polvo de estrellas (meteoritos conocidos hoy como Perseidas). Por lo que se creería que dejarían en esos lugares su carga de almas Inmortales. Y correspondería a la situación estelar del 1 de junio arcaico, hoy 15 de agosto. (Además había otros días en los que se celebraban fiestas similares, y también existen otros días en los que existen lluvias de meteoritos / polvo de estrellas, coincidiendo con las Leónidas, las Gemínidas, las Cuadrántidas, etc).

Y así se guarda memoria de que en Galicia cuando las mujeres estériles querían tener un hijo, se tomaban un baño de “nove ondas” (embarazo) en la playa de La Alanzada, Pontevedra cuyas aguas estaban personificadas por la Diosa del Mar.

De manera similar mujeres chinas esperaban el deseado embarazo en un rito llamada “el paso del río”. Consistía en que las mujeres se bañaban en un río antes de la unión conyugal, para que por el contacto con sus aguas la mujer quedase fecundada.

También aborígenes de pueblos africanos creían que eran las aguas sagradas personificadas por Diosas o por la Diosa que habitaba lagos y ríos, las que otorgaban la bendición del embarazo.

Asimismo lo creían los habitantes arcaicos de numerosas regiones europeas y las irlandesas se lo pedían a la Diosa Río Danann / Dana / Danu / Donu / Don (galesa) / Dôn / Ana / Anu / Annan.

En otras regiones, cuando las mujeres querían obtener el don de la maternidad, celebraban ceremonias de Fertilidad regando con las aguas de un río o del mar, los agujeros / cúpulas / cavidades / tazas / excavaciones semiesféricas / cazoletas ógmicas / petroglifos de huecos excavados en la piedra de montes.

En estos casos las cazoletas son símbolo del seno Divino, del que se creía surgía las almas de los recién nacidos y el agua del río sagrado con el que lo regaban, (se creía) llevaba flotando las “semillas de Vida” que al verterla en la cazoleta, produciría mágicamente el embarazo.

Aún esta ceremonia se celebra en el siglo XX, según cita de Grieder (1987, 32) de Garrick Mallery: “En la actualidad uno puede ver a las mujeres hindúes llevando el agua del Ganges (las aguas del río sagrado del Ganges están personificadas por la Diosa de igual nombre) hasta las montañas del Pendjab, para verterlas en las cúpulas y así obtener de la divinidad el don de la maternidad tan deseado”.

Y añade Grieder (1987, 44) la cita de los pensadores Heider y Baumhoff, que narran que las mujeres pomo de los indios de California hacen una ceremonia similar cuando desean concebir un hijo, para que la Diosa Madre se lo conceda.

Dibujo 8

Un dibujo de la esculturilla de Chipre del año 1000 adne Dibujo 8, muestra a bailarinas enlazadas en torno de un árbol solicitando el embarazo.

Y así solicitaban el embarazo en Caria, Laconia / Lacedemonia a la Diosa Artemisa Cariatis bailando el baile Caryatis en las fiestas “Cariteias” en su bosque de nogales llevando en la cabeza un cálatos (donde llevaban falos). En Lucania lo solicitaban a la Diosa Afrodita Carisa / Caris / Karyón en las fiestas “Cariátides”. En Esparta, Laconia lo solicitaban a la Diosa Helena en las fiestas “Helenias” / “Helenoforias” llevando helenes (vasijas) y después iban a la montaña Taygete / Taigete cercana, a celebrar orgías. Mujeres romanas se lo pedían a la Diosa Isis en las fiestas “Falloforias” “Lleva Falos” en las que las Canéforas llevaban canastillos con falloforos. En Aricia, Lacio lo solicitaban a la Diosa Artemisa Nemorense “De Bosque” en las fiestas “Nemorales”, en su bosque Nemoralis.

En otras regiones lo solicitaban a la Diosa Juno en el mes de junio en las fiestas “Junonias” o en las “Matralias” en honor de la Diosa Mater Mantuta / Matuta / Matralia / Albunea.

Mapa 3

Configuración estelar del 1 de junio arcaico, hoy 15 de agosto cuando se producía el ocaso crepuscular de la constelación Virgo, mientras surgía perpendicularmente por el horizonte norte, la Vía Láctea y caían estrellas a tierra.

Coincidiendo con tal situación estelar las mujeres celebraban ceremonias de solicitud de embarazo: bien se bañaban en aguas o bailaban alrededor de árboles, en la creencia de que las aguas o las copas de los árboles albergaban las almas de los que habían alcanzado la Inmortalidad como “semillas de Vida”, depositadas allí tras caer a la Tierra la lluvia de estrellas.

También se celebraban ceremonias en demanda de embarazo a la Diosa en ceremonias orgiásticas celebradas el 1 de diciembre arcaico, hoy 15 de febrero. (Y a este día trataría de asemejarse el día en que se celebra la Inmaculada Concepción de María: su madre Ana se quedó embarazada virginalmente de María).

En unas ceremonias las mujeres SE CORTABAN LOS CABELLOS Y SE PONÍAN EL VELO, como rito mágico, en el que se vinculaba los cabellos al tamaño de las mieses (coincidiendo con cierta posición de la constelación Cabellera de Berenice / Gavilla). [Una reina que se sacrificó los cabellos, como ofrenda a la Diosa Afrodita / Venus, fue Berenice III, reina egipcia de Libia (m. 221 adne) y en su honor el astrónomo Conón puso su nombre a la constelación la Gavilla: Cabellera de Berenice]. El sacrificio del cabello favorecería mágicamente su crecimiento, para que, cuando estuviesen largos, al igual que los árboles frondosos con muchas ramas, dan muchos frutos, las muchachas con el cabello crecido, darían muchos hijos.

En otras ceremonias celebradas este día, las MUJERES SE DEJABAN FLAGELAR con látigos de piel de cabra, para curar la esterilidad o se dejaban golpear con varas de árboles podados.

Y así mujeres se cortaban los cabellos en la fiesta en honor de la Diosa Afrodita / Venus Calva, en la fiesta “Kisotomos” “Corte de la Hiedra” en honor de la Diosa Hebe, en las “Apaturias” en honor de la Diosa Afrodita / Venus Apaturia o Atenea Palas Apaturia. Mujeres de Arcadia lo hacían en las fiestas “Liceas” en honor de la Diosa Artemisa Licea. Muchachas Featas, La Fótida se dejaban golpear con varas por sacerdotisas de la Diosa Ceres Cidaria. En Alea, Arcadia lo hacían en honor de la Diosa Minerva Alea. En Esparta en honor de la Diosa Diana Orthia y otras mujeres lacedemonias, lo hacían en honor de la Diosa Afrodita Citera.

Mapa 4 Configuración estelar del 1 de diciembre arcaico, hoy 15 de febrero, en que se producía el esplendor crepuscular de la constelación Cabellera de Berenice / Gavilla, la constelación Dragón (forma de flagelo) ocupaba un lugar central sobre el horizonte norte, mientras atravesaba perpendicularmente el horizonte por norte la Vía Láctea.

Coincidiendo con tal situación estelar las mujeres celebraban ceremonias de solicitud de embarazo: bien se cortaban el cabello o se dejaban flagelar.

  • Una COSTUMBRE que testimonia la creencia de la falta de importancia del varón en la procreación y que manifiesta que sólo la mujer da la Vida al nuevo ser, nos la da la existencia de la “COVADA”, práctica difundida por todo el universo desde época muy antigua. Consistía la covada en imitar los varones el parto y sus dolores: el esposo se acostaba en el lecho de su esposa como si estuviera enfermo tras ésta dar a luz y era cuidado por ¡la esposa recién parida!.

Según Cándida Martínez (1985): “…es un eslabón más en la evolución de la familia matriarcal a la patriarcal. Este eslabón sería el reconocimiento de la paternidad. La paternidad, como institución social, no comenzó sobre la base de la relación sexual entre los hombres y las mujeres, sino como un juego de funciones maternales realizadas por el hombre para con el hijo de su esposa. Comienza, pues, como una relación social entre el marido de la mujer y los hijos de ésta. Y sigue más adelante: “Para Evelyn Reed supone un paso decisivo en la destrucción del sistema matriarcal…”

También muestran metafóricamente la antiquísima creencia existente de manera universal, de que la concepción no era fruto de la relación sexual, sino que eran los antepasados los que causaban el embarazo, el exagerado CULTO A LOS MUERTOS desde la Prehistoria. Y que muestran las creencias sobre la Inmortalidad del alma, concebida como una reencarnación continua, en la que los vivos provienen de los antepasados muertos.

Y así los antepasados eran enterrados en cuevas cercanas a fuentes de agua, cuevas como SENO de la Diosa Madre y ACOMPAÑADOS DE ESCULTURAS representativas de la Diosa, según aparecen en yacimientos arqueológicos existentes de manera universal. Con ello se esperaba que la Diosa propiciase la germinación del difunto, al igual que propiciaba el de las semillas: los antepasados eran enterrados para que germinaran como “semillas de Vida” humana, que resucitarían para encarnarse en sus descendientes (a imitación de la siembra de la semilla).

Incluso, algunos pueblos, consideraban a los huesos humanos como los huesos de las frutas, y serían semillas que germinarían en sus descendientes. De ahí la costumbre de descarnar a los difuntos y conservar los huesos en relicarios, ya que sólo ellos eran semillas que se encarnarían en el vientre de una nueva madre.

Y evidencian igualmente que los padres no eran responsables de la concepción femenina, la conducta de las mujeres hindúes que imploraban numerosa prole, llorando copiosamente en la ceremonia “Putche” / “Nagaputche”, en honor de la Diosa Laksmi.

5 - ANALOGÍA ENTRE FIGURAS FEMENINAS JUDEOCRISTIANAS Y LAS DE RELIGIONES PAGANAS EN LAS QUE SE BASA

“La religión cristiana se basa en los libros del Antiguo Testamento que forma parte de la Biblia.”… “Biblia que no es más que la mezcla de narraciones mitológicas con históricas”… “.. en la Biblia se inventa toda una mitología, basada en la religión agrícola matriarcal cananea, pero adaptada a los intereses de la religión patriarcal…” [Martín-Cano (2000)]. De donde se deduce que las figuras de la religión cristiana que aparecen en los Evangelios, independientemente de su existencia real o mítica, imitan las de la religión matriarcal cananea en la que se sustentan, y las de otras religiones paganas.

Los mitólogos cristianos, al imitar los mitos paganos, los reelaboraron y adaptaron a sus ideología. Y algunos de los protagonistas femeninos los desfiguraron y desacreditaron, de acuerdo a su ideología patriarcal o sencillamente fueron subordinados, como la figura de la Virgen María, mero ser mortal, Madre de un ser Divino que muere.

En los Evangelios, nos encontramos a MARÍA MAGDALENA, de la que el evangelista da a entender fue una gran pecadora “sexual”. El presentarla con costumbres licenciosas, pondría de manifiesto, que imitaría las prácticas licenciosas de las sacerdotisas de las religiones matriarcales, que realizaban orgías y prostitución con finalidad sagrada, cuando la sexualidad femenina, no sólo no era limitada, sino que era enseñada y potenciada. Pero dado el afán desaprobador de la conducta sexual femenina, por parte de la doctrina judeocristiana, para justificar el importante papel que va a jugar María Magdalena en el Nuevo Testamento, el evangelista la presenta como penitente arrepentida que es perdonada por Jesús, de la echa siete demonios (Mc 16, 9).

María Magdalena está acompañada en las diferentes escenas de los Evangelios, por mujeres-madres, que imitarían a las sacerdotisas de la religiones paganas, con conductas sexuales y que podían tener hijos. En los textos cristianos son presentadas como madres de los hijos de ciertos varones [ejemplo la madre de los hijos de Zebedeo (Mt 27, 55)], lo que está reflejando la nueva creencia patriarcal, de que la descendencia pertenecía exclusivamente al padre, en contra de la antigua creencia matriarcal, de que las mujeres daban nacimiento de manera virginal, es decir sin intervención del varón.

Y María Magdalena es presentada junto a otras mujeres-madres, realizando diferentes acciones, las mismas que ejercían las sacerdotisas de culto a Diosas en otras religiones. Y así llora con la Virgen en el Calvario a los pie de Jesús muerto, junto a María la de Cleofás, María Salomé, la hermana de María, María de Santiago. También en los Evangelios es presentada, junto a Juana ante el sepulcro el día de la Resurrección de Jesús, para ungir el cadáver (Luc 24, 1-10). En Marcos se convierte en María de Betania / Bethaine, hermana de Lázaro, que antes de Pascua derrama sobre cabeza de Jesús un frasco de perfumes (de ahí el calificativo de El Ungido / Cristo) (Mc 14, 3). Y también es confundida con la pecadora de Naim / Nain / Bella (Espasa, Tomo 37, 1988, 928) que en un banquete derrama a los pies de Jesús un botecito de alabastro lleno de perfume (Luc 7, 36-38). Nos la volvemos a encontrar junto con Juana y Susana, cuidando de las necesidades materiales de Jesús y sus discípulos, etc.

En todos los casos, María Magdalena y las otras mujeres, actúan como las sacerdotisas paganas, cuyas funciones eran múltiples. Unas de ellas era la de participar en los ritos de las ceremonias sagradas de finalidad: agraria, funeraria, humana, animal,… que se celebraban a lo largo del año en honor de la Diosa Madre. Las ceremonias de Fertilidad agraria consistían en actos mágicos y en representaciones teatrales religiosas / Misterios, que desarrollaban los episodios del drama sagrado. Y celebraban las penas y posterior alegría de una Diosa Salvadora por la muerte de su paredro (semilla) y su resurrección (germinación). Y que reflejaban metafóricamente la plantación de la semilla (muerte) y su germinación. Servían para propiciar los fenómenos (lluvias) de los que dependía la cosecha de las plantas.

  • En estos Misterios de Fertilidad agrícola, las SACERDOTISAS LLORABAN y se lamentaban en los funerales del paredro muerto de la Diosa Madre, que moría y resucitaba. Y en congruencia con que únicamente dependía la Fertilidad de la Diosa, en diferentes regiones con religiones agrarias, exclusivamente participaban sus representantes femeninas y sacerdotisas en ceremonias Mistéricas para propiciarla, ya que ellas sólo eran sus mediadoras en la Tierra y sólo las lágrimas femeninas resultaban eficaces (de la que es un ejemplo las ceremonias de la religión bereber, en la que se aislaba a niñas pequeñas y se las encerraba en la mezquita, en la esperanza de que sus lloros y gritos ablandasen el corazón de la Madre Divina).

Las lágrimas femeninas (de plañideras) eran símbolo propiciador de la lluvia (que induciría gotas de lluvia por magia simpática). Y tenían la finalidad de propiciar a la Gran Diosa de la Naturaleza, Diosa Madre Llorona, de duelo tras la muerte de su paredro (semilla), para que enviase las aguas y lo hiciese resucitar(y a la semilla germinar).

Y tal ceremonia lo imita María Magdalena que lloraba en el Calvario ante Jesús muerto, junto con María Dolorosa y otras mujeres. La escena simplemente escenifica los rituales en los que participaban sacerdotisas de otros cultos paganos, que conmemoraban la muerte del paredro muerto. María Dolorosa, Madre Llorona, imita a la Diosa desdichada que vierte abundantes lágrimas por la muerte de su paredro (semilla muere para germinar) y gracias a las lágrimas vertidas, símbolo del agua de lluvias, se produce la resurrección vegetal. Aunque, en la alegoría cristiana, se ha convertido en mujer mortal que llora a Jesús Divino.

Evidencia que Jesús se identificara con otros paredros de otras regiones, que morían y resucitaban, en el hecho de que Ezequiel se quejaba de que en la casa del Señor se sentaran mujeres llorando por Tammuz / Adonis (Ez 8, 14) (el paredro mortal, que al igual que Cristo, representa la semilla que muere y resucita en vegetación, gracias a las lluvias que envía la Diosa Astarté). Incluso en Belén / Bethlehem a 8 kms. de Jerusalén: “El mismo san Jerónimo… dice que hubo en Belén un bosque consagrado a Adonis, y que se hacían lamentaciones por su muerte en la gruta misma donde nació el Salvador.” Según cita de los enciclopedistas del Espasa, Tomo 59 (1988, 258).

Y tal hecho es conmemorado por la iglesia, en la fiesta de la “Semana Santa”, que es similar a la fiesta celebrada en regiones asiáticas en conmemoración de la muerte del pastor Atis. Tenían lugar el 22 de marzo (pino mutilado, se autocastra), el 24 era día de duelo y el 25 era el día de la alegría por su resurrección, gracias a la Madre Salvadora, la Diosa Cibeles (que enviaba las lluvias), imitados por las escenas de la muerte y resurrección de Jesús, gracias a los lloros de María.

  • La iconografía religiosa nos presenta a María Magdalena como una mujer llorona con CABELLOS SUELTOS.

Dibujo 9

Figurilla femenina de largos cabellos de Marroquíes Altos

Imitaría una creencia existente desde época Prehistórica, de los cabellos femeninos desparramados, como símbolo propiciador de lluvia (según se evidencia en esculturilla con largos cabellos, de Marroquíes Alto, Jaén Dibujo 9). En las diferentes ceremonias paganas, el gesto mágico de desparramarse las mujeres los cabellos, propiciaría, en virtud de la magia imitativa, que la Diosa del Cielo, desparramase torrentes de agua a la Tierra.

E igual efecto se esperaba tuviese los lloros y cantos de una joven virgen huérfana con cabellos sueltos, en ceremonias de la religión agraria celebradas en Canarias. Se ataban las manos a las jóvenes huérfanas y se le soltaban las trenzas, en la esperanza de que su voz sería oída por la Diosa Madre y la haría enviar las lluvias

También el cabello suelto femenino se vinculaba a las mieses. Y se equiparaba el tamaño del cabello femenino con la vegetación: mientras más largo fuese más crecería la vegetación. Y tal costumbre aún pervivía en México en culturas precolombinas, según afirma Westheim en (1972, 170): “El crecimiento de los cabellos se identificaba con el de la caña del maíz. Durante la fiesta de la siembra del maíz en honor de Xipe Tótec las mujeres bailaban con los cabellos sueltos, para que la planta creciera hasta el tamaño de ellos.”

Igualmente tal creencia existía en culturas de Perú y Bolivia, donde las sacerdotisas ejecutaban danzas en las fiestas religiosas de Fertilidad, con los largos cabellos sueltos, para propiciar el crecimiento del maíz. En palabras de los autores de la Enciclopedia Espasa, Tomo 32 (1930, 98) lo hacían en honor de la Diosa del Maíz: (llamada) “… madre de los cabellos largos, como se la conocía generalmente.”…”En la fiesta las mujeres llevaban el pelo suelto, agitándolo fuertemente durante la danza, á (sic) fin de que las panojas del maíz crecieran profusamente, el grano fuese abundante y grande, y el pueblo viviera en la abundancia.”

Asimismo mujeres de Sumatra se soltaban las trenzas al sembrar el arroz (cabellos femeninos desparramado vinculados al fenómeno natural de la lluvia, o de la inundación de los ríos, en países en que no existen lluvias) y al del tamaño que se esperaba tuviese el cereal.

[La creencia mágica de asociar el crecimiento de las plantas al cabello femenino, estaría en el origen de la costumbre generalizada existente hasta hace poco entre las mujeres de occidente, de dejarse el pelo largo. Aunque con los siglos la razón para conservar el cabello largo, sufriese un cambio en su valor y función mítica. El cabello largo pasó a ser un símbolo de feminidad. Tan es así que en el siglo XX casi nos estaba prohibido cortar el cabello a las mujeres, si queríamos seguir siendo "femeninas". E incluso el corte del cabello a la mujer / el rapado, ha venido siendo usado como castigo].

Dibujo 10

Frasco de alabrastro contenedor de ungüento

  • En los Evangelios aparecen María Magdalena y otras MUJERES CON UNGÜENTOS, perfumes y bálsamos, para ungir tanto a Jesús vivo, como muerto. Imitaría la práctica de las sacerdotisas de otras religiones paganas, que los usaban en ritos para dar la Salvación a los humanos, o según los mitos, lo usaban las Diosas con su paredro muerto

Y así los mitos nos narra que, cuando Isis encontró los trozos desperdigados de Osiris, lo perfumó y saturó de sustancias aromáticas y balsámicas, lo vendó mientras pronunciaba fórmulas mágicas (lo convirtió en momia y lo embalsamó, origen de similar práctica mágica aplicada a los difuntos en Egipto), con lo que lo convirtió en Inmortal y lo resucitó gracias a sus virtudes mágicas.

En religiones paganas, existía una ceremonia de “Iniciación”, en la que a los humanos se les untaban el cuerpo con ungüentos / bálsamos / perfumes / mirras / colonias / resinas aromáticas, con simbología metafórica. Con la unción se pretendía prestar a los humanos juventud y frescura, darles la Salvación y convertirlos en Inmortales, para que al morir alcanzasen la resurrección.

[Estos productos eran contenidos en alabastrones Dibujo 10, vasijas fenicias y egipcias contenedoras de perfumes: bien talladas en piedra de alabastro o bien eran de oro, arcilla, cristal, vidrio... Tenían forma fálica cilíndrica con base redonda, con dos asitas por donde pasaban hilo para colgar al cuello, que evidencian su función de talismán. Las mismas vasijas serían usadas por las sacerdotisas de culto a Diosas, en ceremonias sagradas orgiásticas, a modo de falos para la masturbación (de manera similar a la vasija obscena embasiceta, usada en orgías en las fiestas "Embateusis" en honor de la Diosa Cibeles). De ahí proviene el hecho de que en griego la palabra "alabastro" pasó a significar "insaciable", característica de la Diosa del Amor y sus sacerdotisas de ¡costumbres disipadas!].

La ceremonia pagana, en la que los fieles eran untados con ungüentos, es imitada por la ceremonia cristiana de la confirmación, en la que se usa el crisma / chrisma = ungüento, mezcla de aceite de oliva más bálsamo y otros aromas: vino, rosas, inciensos, almizcle, azafrán, canela,… como óleo santo, con el que se hace unción / señal en la frente a los fieles, con la finalidad mágica de darles la Inmortalidad.

[Y también se usa en otras ceremonias para administrar sacramentos, para conseguir otros efectos (mágicos) benéficos: para bendecir a los fieles en el bautismo, en la ordenación sacerdotal, para consagrar altares, para los enfermos con el significado de dar la salvación,...].

En su origen estaría la asociación matriarcal del símbolo con la Inmortalidad, buscando la conversión del iniciado y su transformación mágica en “semilla de fruto” y así tras su muerte alcanzar la resurrección, vinculada a determinado hecho astronómico coincidente con una fase del proceso en el que la semilla germina hasta transformase en fruto.

Y así María Magdalena, aplica perfume / crisma a Jesús vivo, para convertirlo en Inmortal y pretende aplicarlo a Jesús muerto, para EMBALSAMARLO E IGUALMENTE CONVERTIRLO EN INMORTAL. De donde se deriva que Cristo es el “Ungido” con crisma: aceite y bálsamo (en latín Cristo = Ungido y en hebreo ungido = meschiaf, similar a El Mesías denominación que aplicaron a Jesús, que a la vez confundieron con el concepto de otra religión y que no entendieron: la palabra messis = recolectar las frutas [de messis, siega, cosecha, recolección de productos de la tierra, Blánquez, Tomo 2 (1985, 962) de donde El Mesías = El Fruto de la Recolección].

6 - CONCLUSIÓN. COMPARACIÓN DE LA EVOLUCIÓN DEL PAPEL FEMENINO EN LAS SOCIEDADES DONDE ESTÁ EN VIGOR LA RELIGIÓN CRISTIANA Y LA ISLÁMICA

La introducción de los arquetipos femeninos: sexual y espiritual, por parte de los templarios, en la sociedad europea cristiana del segundo milenio, tuvo muchas consecuencias, además de las literarias apuntadas al principio. A la vez sería el motor que propulsaría el gran avance científico que se produjo en la sociedad cristiana la Edad Media, y que hizo que el Islam perdiera la hegemonía que detentaba hasta entonces.

Algunos autores constatan el hecho del cambio hegemónico, pero no han apuntado la causa que lo originó. Y así Campbell resume en (1994, 25): “Durante cinco o seis siglos, en el seno del Islam se dio un impresionante desarrollo del pensamiento, experimentación e investigación científica, sobre todo en medicina. Pero entonces, hete aquí que la autoridad de la comunidad general, la Sunna (comentario del Corán) -de la que el Profeta Mahoma afirmó que siempre tendría razón-, se desplomó… Y así fue como, justo cuando la luz del conocimiento griego empezaba a penetrar en Europa de manos del Islam -a partir del 1100, aproximadamente- la ciencia y la medicina islámica sufrió una paralización y murió… La antorcha de la ciencia y de la historia pasaron al Occidente cristiano.”

Y también Héctor Walter Navarro nos lo comentaba en (2000): “… los países musulmanes estaban muchos más desarrollados científicamente y culturalmente en la Alta Edad Media que los países cristianos.” …”Sin embargo posteriormente en la Baja Edad Media y fundamentalmente en el Renacimiento (Edad Moderna) los países cristianos sobrepasaron en mucho a los países musulmanes en todos los aspectos.”

Walter nos proporcionó la idea de que el desarrollo espectacular de la ciencia y la cultura en la Europa cristiana, sería debido al aprovechamiento y participación de las mujeres en el trabajo, y ello sería la causa de que la sociedad islámica perdiera la hegemonía que detentaba hasta entonces y causa de su retroceso científico, técnico, económico y social. Y así Walter reflexiona en (2000): “Es posible que la libre incorporación de la mujer a la actividad económica ya sea como trabajadoras rurales, comerciantes, hiladoras, tejedoras, prostitutas, curanderas, etc., permitiese que muchos hombres tuvieran tiempo libre para dedicarse al arte y a la ciencia. “…

“El hecho de que las mujeres cubrieran muchos puestos de trabajo humildes permitió también que muchos hombres se dedicaran a esas referidas actividades científicas y artísticas. Creo que en los países musulmanes se restringió a las mujeres (sic) al gineceo o al haren (sic). No se les permitía libre trato con los hombres y en consecuencia no podían trabajar, por ejemplo, como comerciantes. En consecuencia los hombres debían dedicarse todos a las tareas productivas inmediatas y no podían darse el lujo de dedicarse al arte o a la ciencia.”

Y ese aprovechamiento o desperdicio de recursos entre ambas culturas: cristiana e islámica, mostraría la diferente evolución que ha existido en ambas. Así como mostraría que tendría su causa, en la reincorporación del culto femenino en la sociedad.

Por lo que se deduce que, a causa del inmovilismo del Islam, en cuyo panteón el Principio femenino sigue ausente, la mujer sigue discriminada y la evolución del pensamiento estancada. Y seguirá siendo así, mientras no se enmiende la abolición que hizo Mahoma del culto al Principio femenino del panteón islámico en el siglo VII, al desembarazar al Dios Aláh / Al Iláh de sus tres hijas las Diosas: ALLAT / Ilat, ALILAT / Menach / Manat y AL-UZZA / Altuza (Sáinz de Robles, 1994, LXII).

La ausencia de figuras importantes femeninas en el panteón, siempre proporcionará a exégetas fundamentalistas, interpretaciones machistas. Como las del malvado comentarista del Corán del siglo XII [en palabras de Benazir Bhutto, Primera Ministra de Pakistán, en entrevista al periodista Álvaro (1994)], que afirmaba: “Los hombres están por encima de las mujeres porque Dios así los ha distinguido”. Y en estos intérpretes se justificarán los fundamentalistas para menospreciar a las mujeres y hacerles ocupar una situación de inferioridad y sometimiento al varón, negándoles el derecho al trabajo, sin posibilidad de actuar con libertad y de disfrutar del placer sexual. Y mientras se mantenga alejada a las mujeres del trabajo, con lo que implica de desperdicio de recursos, no habrá posibilidad de que la sociedad evolucione.

Afortunadamente en la sociedad cristiana la introducción templaria de los arquetipos sexual y espiritual en el segundo milenio, permitió la participación social de la mujer en la actividad económica, y con ello principió a erradicarse la situación de desigualdad sexual: las mujeres comenzaron a incorporarse a la vida activa y se les permitió desarrollar diversas tareas sociales y culturales. Ello pone de manifiesto que la evolución no es fruto de la improvisación, sino que depende de la existencia de factores que la propulsan.

Las feministas de las sociedades cristianas, debemos a los templarios y a otros intelectuales de su momento histórico, que se concienciaron y tomaron sobre sí la misión de desvelar el culto femenino: sexual y espiritual, el que se repensase la situación de tiranía impuesta a las mujeres durante siglos.

Ellos contribuyeron a la modificación de la ideología cristiana y gracias a ello, la sociedad se despertó y se empezó a acabar la etapa oscurantista.

Ellos contribuyeron poco a poco al cambio de la conceptualización, de la construcción teórica, de la obcecación patológica, de la superstición que condicionaba y mantenía el estereotipo mental de la “superioridad masculina”, creencia que es un claro síntoma patológico y que tiene unas raíces muy profundas.

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Por qué las jóvenes se niegan al feminismo?

¿Feminista? ¡Mi abuela, güey!

– La diferencia y la trasgresión: una moda definida para el consumo
– La postmoderna: liberada pero femenina
– Los estudios de género: un creciente interés que reemplaza el ser feminista

Ximena Bustamante (*)

Formularios para la diversidad

Cada año llega a manos de los jóvenes universitarios la guía de los cien mejores antros de Marco Beteta (Folleto comentado y repartido gratuitamente en las universidades privadas). El pequeño libro negro incluye entre sus recomendaciones desde el arrabalerísimo Salón Los Ángeles en la Colonia Guerrero, hasta el exclusivo Palmas 500 en Polanco. ¿Qué tienen en común estos centros de diversión de clases sociales tan dispares? Una voz “autorizada” los ha catalogado como parte de la experiencia nocturna en la ciudad.

No es in sobrevivir día con día en la Guerrero e ir los fines de semana con tus mejores trapitos a desfogarte en el Salón Los Ángeles; sí lo es, por el contrario, pertenecer a la clase media o media alta e ir a disfrutar del ambiente pintoresco que los vecinos le dan al lugar. Lo que hace que el Salón Los Ángeles esté incluido entre los cien mejores antros es la supuesta trasgresión que implica visitarlo: su nombre, clientela y localización se vuelven sinónimos de aventura y “estilo”. La visita al Salón Los Ángeles no es, de ningún modo, un acercamiento al otro México; la cercanía física que implica visitar el lugar es la afirmación de una distancia social y simbólica insalvable.

Así se juegan las políticas del estilo y la normalización social en nuestro país, se vuelve cool (chida) la trasgresión que de forma aparente acerca a la otredad, aunque en realidad separa aún más de ella. Se crea la ilusión de que hoy en día todas las diferencias son aceptadas, de que pueden atravesarse las fronteras de clase, raza y género a voluntad, y de que la supuesta trasgresión no conlleva sanciones sociales, sino que es la clave para tener un “estilo original”. La reinvención constante de la farsa está de moda.

Es un lugar común decir que vivimos en un mundo “posmoderno” en el cual se aceptan todo tipo de ideas, creencias y actitudes. Hay quienes condenan la supuesta posmodernización de nuestra sociedad aduciendo que ya no hay “valores”, por lo que los jóvenes ya no saben lo que está bien o mal; otros la exaltan pues creen que es sinónimo de que en las nuevas generaciones hay más tolerancia e igualdad.

En la actualidad, sin embargo, existen claramente parámetros para definir cuáles son las diferencias aceptadas y cuáles no, qué trasgresiones están de moda y cuáles son peligrosas para el orden social. Como la guía de Beteta, hay cientos de recetarios sobre cómo ser diferentes y trasgresores. Estos formularios de la diferencia establecen los patrones de consumo que definen qué es ser hippie, darketo, punk, etc.; indican cuáles son los lugares, la vestimenta, la música e incluso las ideas que hay que consumir para pertenecer a cada grupo, para distinguirse de los demás. Como señala Hobsbawn en Historia del siglo XX, la cultura juvenil nació cuando surgieron los productos que definieron a la “juventud” como un grupo social aparte.

Los “estilos originales”, productos de las diferentes pautas de consumo no son invariables, se transforman una y otra vez bajo el influjo de la publicidad y de los distintos discursos que buscan definir la identidad de los consumidores. Tal vez por eso Lawrence Ferlinghetti, el último poeta beat, afirmó en su última visita a México que ya no existe la contracultura, pues ha sido incorporada a la clase media y asimilada por los medios masivos.

La muerte de las vanguardias

El renacimiento del feminismo en los años sesenta, setenta y ochenta, empezó en Estados Unidos y se extendió rápidamente por los países desarrollados y las mujeres pertenecientes a las clases medias cultas en el mundo subdesarrollado.

Hoy en día, tanto en el primer mundo como en el tercero el feminismo sigue siendo un movimiento de clases medias ilustradas. Sin embargo, mientras su auge estuvo caracterizado por el protagonismo de las mujeres jóvenes, ahora éstas son las que se alejan cada vez más de él. El feminismo de antaño era una vanguardia, una de las principales luchas radicales en las que se vio inmiscuida la recién nacida cultura juvenil. Para las nuevas generaciones significó el cuestionamiento del modelo de familia burguesa y el papel de la mujer dentro de ella, revolucionó las expectativas que las mujeres tenían sobre sí mismas, trasgredió la frontera entre lo privado y lo público, arremetió contra la moral sexual tradicional y desnaturalizó la violencia contra las mujeres. Los y las jóvenes no querían vivir en una familia como en la que habían crecido, no deseaban una relación de pareja como la de sus padres, tenían nuevas aspiraciones, exigían más derechos y, sobre todo, querían apropiarse de su cuerpo, hacer el amor más que sus padres y sin ataduras: “El nuevo feminismo… acaso fue el resultado más duradero de los años de radicalización” diría también Hobsbawn.

Se han terminado los años de radicalización. Un icono de la rebeldía juvenil en el tercer mundo, como el Che Guevara, ha quedado reducido a una imagen que, cual arma de la cultura de consumo, se repite incesantemente hasta adquirir el estatus de una lata de sopa Campbell’s. Por su parte, los guerrilleros del siglo XXI -en voz del subcomandante Marcos- dicen que se cagan en las vanguardias (carta dirigida a la organización político-militar vasca Euskadi Ta Askatasuna, ETA), mientras que la mayoría de los jóvenes no conocen el término o lo identifican como lo más nuevo en el mercado.
Es difícil encontrar jóvenes que se definan como feministas. En las relaciones cotidianas autodenominarse como tal despierta enojo, desconfianza, reserva y frecuentemente, descalificaciones. Me he topado desde los comentarios más pedestres como: “es la peor tontería que se ha inventado”, “¿pero por qué eres eso?”, “¿eres de ésas a las que no les gusta que les abran la puerta y les paguen la cuenta?”, hasta la desconcertante respuesta de “esto no es feminismo” o “yo no soy feminista”, a pesar de que mi interlocutor o interlocutora estén expresando ideas claramente feministas. Los comentarios que suscita mi autodenominación como feminista provienen de jóvenes universitarios de clase media, grupo que antaño tal vez fue el más ferviente abogado del movimiento. Es común encontrar entre ellos algunas ideas propias del feminismo, aunque existe una negación tajante a reconocerlas como tales.

Los y las jóvenes de clase media en los países del tercer mundo parecen aceptar y vivir ciertas ideas básicas del feminismo, como el hecho de que las mujeres puedan trabajar fuera del hogar, votar y usar anticonceptivos. Sin embargo, todos estos derechos están limitados: es posible casarse más tarde, pero hay que casarse, no se cuestiona la institución del matrimonio; las mujeres pueden usar anticonceptivos, pero en algún momento de su vida deben tener hijos; pueden votar y participar políticamente, aunque si no son candidatas es porque no tienen suficientes méritos; pueden acceder a empleos remunerados, siempre y cuando éstos no la coloquen en una posición social y económica mejor que la de su marido.

Uno de los puntos neurálgicos del feminismo es entender las relaciones entre los sexos como relaciones de poder. Estas relaciones son distintas en diferentes culturas, sin embargo la inequidad es una constante; por doquier la diferencia sexual ha sido traducida en desigualdad social. Las jóvenes de clase media en México no suelen considerarse inmersas en relaciones de poder. Perciben la inequidad como algo lejano y creen que las mujeres discriminadas pertenecen a otro tiempo, clase, cultura, pero nunca son ellas.

Ciertos triunfos en materia de derechos se interpretan como el logro de la “igualdad”, aunque se mantengan intactas relaciones desiguales en el ámbito privado y en el público. No sólo creen poseer una igualdad de derechos, sino que difícilmente reconocen las limitaciones que los estereotipos de género imponen tanto a hombres como a mujeres. Las jóvenes clasemedieras en países como éste tienen, como se dice popularmente, lo mejor de dos mundos: algunos derechos antes inimaginables, sin perder la “feminidad”.

La clase media no entiende la necesidad de un movimiento como el feminismo cuando, supuestamente, se ha conseguido lo que buscaba el llamado feminismo de la igualdad. Pareciera que el discurso apabullante de la igualdad de derechos hace creer que los tenemos. En este caso la palabra no le da existencia a algo, sino que al ser repetida innumerables veces sin un referente real, da lugar a una omnipotencia del signo en detrimento del significante. Se produce una especie de halo de los derechos que crea la imagen de éstos como algo dado, en lugar de algo por lo que hay que luchar.
Cuando la feminista llega a la fiesta armónica de las diferencias desgarra el velo de la igualdad. Amenaza los formularios de la diferencia porque estos “conviven” bajo el halo ficticio de una igualdad de derechos. Por ello, asumirse hoy como feminista es de mal gusto, no es parte de las diferencias consideradas como aceptables, de ésas que se incluyen en las guías de “estilo”. La feminista reconoce que la diferencia sexual y la red de símbolos que se tejen en torno a ella -el género- marcan la experiencia social de manera inequitativa. A partir de este reconocimiento, adopta una postura política que amenaza las relaciones institucionalizadas entre los sexos, no sólo en la arena pública, sino también en la privada, donde se tejen vínculos afectivos y de poder. La feminista se mete con las relaciones más “sagradas” e íntimas, sus críticas se cuelan entre las sábanas de las alcobas, en las cocinas, las salas familiares y los baños.

La feminista de hoy posee ciertas reminiscencias de la figura de las brujas y las locas. Esas mujeres que, por serlo, son de antemano sospechosas, pero lo son aún más cuando escapan a sus papeles tradicionales y rompen con los esquemas de feminidad de la sociedad en la que viven. La bruja y la loca son cautiverios de las mujeres, parafraseando a Marcela Lagarde, para marcar a las mujeres atípicas, a esas que saben algo o poseen poderes ocultos. Entre la juventud de hoy, la que se declara feminista despierta suspicacia: tal vez le va muy mal con los hombres, o es muy fea o demasiado lista. Tal vez es bruja o loca.

Ninguna joven quiere ser la bruja, la loca o la feminista. Quieren ser la que no incomoda con sus statements (alegatos) políticos y es feliz bajo el velo de la igualdad, es decir, mujer moderna: femenina, pero liberada. La mujer que sabe que no sirve de nada ser exitosa si una no se ve bien, por lo que “elige” consumir maquillaje, ropa, dietas, revistas para mujeres, cirugías, etcétera, para con ello acreditar su identidad como “mujer”. La que convive con las demás diferencias bajo el halo de la igualdad y va al salón Los Ángeles para tener un “estilo original” y refrendar la distancia que la separa de las vecinas de la Guerrero.

Ser y tener

Dentro del juego de las diferencias mediadas por el consumo, se da un fenómeno notorio, una mayor disposición de algunas jóvenes a declararse interesadas en estudios de género, en lugar de definirse como feministas. Ser feminista implica una forma de identidad, interiorizar un movimiento. Es procurar definir y desarrollar un modo de vida alternativo, una manera de relacionarse consigo y con los demás que escape a formas institucionalizadas. Decir que se tiene interés o que se está involucrado en estudios de género, anula toda referencia a la identidad y abre una brecha entre el sujeto y el objeto al que éste se aproxima. Referirse únicamente a la categoría “género”, academiza la discusión sobre las relaciones entre hombres y mujeres, y relega la práctica, que ha sido piedra angular del feminismo. El feminismo no sólo es un cuerpo teórico, sino también un movimiento político. Por el contrario, es imposible hablar de un movimiento de género, se habla más bien de estudios de género o perspectiva de género. Estos apelativos son políticamente más correctos, ya que parecen neutralizar los reclamos políticos del feminismo e ir acordes con los mandatos de las agencias internacionales “progresistas”, las cuales llaman a incluir la perspectiva de género en todos los análisis.

La relación que se establece por medio del lenguaje con el término “género”, le da un estatus de mercancía, ya no se trata de algo que se es, como el feminismo, sino de algo que se posee, que se manipula. Se posee la perspectiva de género, se aplica a las políticas públicas, se usa para analizar las relaciones sociales. Tal vez por eso declararse interesado en asuntos de género vaya más acorde con las diferencias de formulario que declararse feminista. La perspectiva de género se consume, mientras que el feminismo se asume.

* Estudiante de Ciencia Política del ITAM, 23 años (regresar arriba)

Este artículo fue publicado originalmente en: el sulemento Triple Jornada del diario La Jornada, México, octubre del 2004