SECTAS:FALSAS APARIENCIAS Y ENGAÑOS

FALSAS APARIENCIAS Y ENGAÑOS DE LOS GRUPOS SECTARIOS

Para captar adeptos provenientes de todas las capas sociales, las sectas desarrollan una estrategia de seducción ofreciendo objetivos que motiven a la víctima. Realizan múltiples promesas y presentan una apariencia irreprochable, disimulando los engaños de los que se sirven para la captación.

Lo que atrae al principio:

·                                 Lo nuevo, lo insólito y lo misterioso fomentan la curiosidad.

·                                 La promesa de una salida profesional, de un desarrollo personal, del acceso al poder.

·                                 La promesa del bienestar, de la curación por medios no habituales.

·                                 El lenguaje seudo científico, plagado sistemáticamente de neologismos, para inducir a engaño.

·                                 Desde el primer contacto, una acogida muy calurosa, que diluye provisionalmente el sentimiento de soledad.

·                                 Y cuando se presenta la ocasión, la entrega personal.

Lo que sirve de tapadera:

·                                 Proposiciones atractivas y aparentemente anodinas.

·                                 Un programa de salud: dietas, ejercicio, “cuidados”, lo que se necesita para curarse a uno mismo y para curar a los demás; un programa de ocio, deportes, encuentros, cultura…

·                                 Un programa de captación a través de ritos: iniciación, ceremonias, meditación, celebraciones en grupo.

·                                 Un programa educativo: pedagogía que dice estar en posesión de “métodos y requisitos para el éxito”.

Lo que no se ve:

·                                 Los métodos sutiles para la captación progresiva y la manipulación, que alteran la visión del mundo.

·                                 los fines: lograr un sometimiento incondicional (financiero, intelectual, afectivo) que refuerce el poder y los beneficios de los dirigentes.

·                                 las obligaciones que se adquieren en cuanto al dinero, tiempo, disponibilidad; imposibilidad de elegir libremente. En un principio no se tiene ninguna obligación, y de ahí se pasa a soportar pesadas exigencias que progresivamente conducen al aislamiento y a la “lealtad” exclusiva al grupo; a todo ello hay que añadir la extrema dificultad para romper los compromisos adquiridos. Peligran el libre pensamiento, la salud, la inserción social, los vínculos familiares, etc.