CÁTAROS; ESTRUCTURA DE LA IGLESIA

Por lo poco que hemos podido saber sobre la forma en que estaba estructurada la Iglesia Cátara y sus formas jerárquicas, se podrían definir los siguientes conceptos:

  • La Iglesia Cátara no tenía una sede central, tal y como podría suponer para la Iglesia Católica, por ejemplo, el Vaticano.
  • Se estructuraba en iglesias locales independientes y autónomas, que cuando tenían un suficiente número de creyentes, erigían un Obispo o Diácono, auxiliado por un cierto número de Diáconos que le ayudaban en sus funciones.
  • Normalmente, cada Obispo tenía asignado un “Hijo Mayor” y un “Hijo Menor”.
  • El Hijo Mayor era quién debía suceder al Obispo a su fallecimiento y en este momento, el Hijo Menor pasaba a ser el Hijo Mayor.
  • En uno de los momentos de máximo fervor, se llegan a constatar hasta 16 comunidades regidas por un Obispo o un Diácono, repartidos por toda la zona de influencia del Catarismo.
  • Catalunya tuvo su propia comunidad local, con un Diácono al frente, ya que consta que en el Concilio Cátaro de Pieusse de 1226, Pere de Cortona fue nombrado Diácono de Catalunya.
  • La Iglesia Cátara, no se llamaba con este nombre, que le fue puesto por la Católica. Ellos se definían a si mismos la “Gleisa de Bons homes” (Iglesia de los Buenos Hombres), asimismo, en diversos textos también se autoproclaman como la Iglesia de los Buenos Cristianos o, simplemente, la Iglesia de Dios (Gleisa de Dio). Cabe resaltar aquí que durante el juicio al Perfecto Peire Authié, éste le dijo al Inquisidor: “Efectivamente hay dos iglesias, una Iglesia que persigue, condena y mata, y otra Iglesia que huye, perdona y muere, dígame usted cual cree que es la verdadera Iglesia de Dios.”
  • Tanto los Obispos como los Diáconos, dedicaban su vida a la predicación y a administrar los sacramentos y los rituales a los creyentes, en peregrinación constante por los caminos de sus comunidades. Solían andar siempre de dos en dos, uno de ellos, normalmente, bastante más joven.
  • En los pueblos y en las ciudades se constituían las “Cases dels Bons Homes” y las “Cases de les Bones Dones” que eran los lugares donde vivían los Perfectos, tanto hombres como mujeres, en una vida totalmente religiosa y de trabajo, presididas por un “Ancià”, que ejercía de gestor de la pequeña comunidad y era quien oficiaba los ritos, en ausencia de Obispos o Diáconos.
  • El “Ancià”, en el ejercicio de su Sacerdocio, era auxiliado por los miembros de mayor edad de la comunidad.
  • Una “Casa” cátara estaba siempre abierta a cualquier persona, no era como un convento o un monasterio, y servía para todas las funciones de su estructura, tanto para hospedar a los creyentes, peregrinos, Obispos, Diáconos, como para ejercer de escuela, como para ejercer los ritos, o simplemente para aquellos que querían oír la palabra de Dios.
  • Los Obispos, Diáconos y demás Perfectos, apenas utilizaban “su Casa” para residir, ya que su misión era predicar y, por ello, estaban siempre en el camino.
  • En la estructura de la Iglesia Cátara, no existía nadie por encima de las comunidades locales, ni un Arzobispo ni un Papa, solo Comunidades vecinas que mantenían una excelente relación.