CÁTAROS; El amor Cátaro y las relaciones sexuales… CAB

Los perfectos cátaros se mantenían al respecto del sexo, o del acto sexual, a una prudente distancia, tolerantes, evidentemente, dentro de sus límites dogmáticos, recomendaban la unión libre espiritual o el adulterio ”moral” como un mal menor. Y llegaron casi tan lejos como los trovadores, que aplican el principio por el cual “se alcanza casi el cielo mediante el respeto y el amor de una mujer”, así al menos, admitían  que ceder a los principios ilusorios de un (a veces) falso sacramento.

Tenemos en los Registros de la Inquisición, testimonios que documentan que los Cátaros occitanos están convencidos de que el acto sexual es inocente puro:

Primera,  para los Cátaros, que se haga de mutuo acuerdo y libertad, en cuyo caso el placer no es pecado, resulta agradable en sí mismo y no ofende a Dios, todo lo contrario.

Segunda, para los Católicos que en caso contrario al matrimonio, sea efectuado como contraprestación, es Durand de San PourÇain, teólogo y maestro del Sagrado Palacio bajo Clemente V y Juan XXII, quien escribió un Comentario de sentencias en el que aseguraba que por  “derecho natural la fornicación simple constituye únicamente un pecado venial”. Si se considera mortal es por las sanciones de la ley positiva ejercitada desde el concepto de dominio del hombre sobre la mujer ¿se puede tomar este comentario en forma mas abstrusa?

Esto avoca, en los tiempos que corrían, al hecho de conjugar, para oponerlos de alguna forma, el derecho natural y la ley positiva, hecho que  conducía únicamente a devaluar esta última. En el siglo XIII aparece una glosa frecuentemente utilizada en sectores religiosos: “La mujer pública es en la sociedad lo que lo que la sentina en la mar y la cloaca en el palacio”. Sin embargo, los eruditos remitían frecuentemente a las palabras de san Agustín: “Expulsad a las cortesanas y en seguida las pasiones lo confundirán todo, por eso las leyes del orden les asignan un lugar”. Es evidente que no utilizan la misma vía que los cátaros o la moral occitana de los trovadores, pues rechazan las relaciones fuera de un falso sacramento, que en la mayoria de los casos, era concertado; pero no cabe duda que ambos caminos, llevan a un distinto fin.

Pero dentro de los adjetivos que emanan de distintas corrientes religiosas no cátaras (Maniqueos, Gnósticos, Católicos, Protestantes, Albiguenses, Marcionistas… etc…) decian que los Cátaros, rechazaban el matrimonio. Pues bien, esto es incorrecto, lo que se entiende por rechazar, es el no querer esclavizar a una familia a la pobreza que por dogma el Perfecto Cátaro, debia de asumir. Es decir si un Perfecto Cátaro se casaba o formaba Familia,  la obligaba a asumir el dogma de Pobreza y por ello sería cometer injustícia