CÁTAROS; Caballero Cátaro de la Sangre Real; para empezar

Caballero Cátaro de la Sangre Real; para empezar

de Cba Cab, el El Sábado, 14 de agosto de 2010 a las 22:58

Creo, que si la Iglesia o Iglesias hicieran algún milagro; no me cabe duda que lo colgarían en You Tube sin pensarlo.

De ser descendientes de Merovingios, con conocimientos y praxis de un cristianismo primitivo, los Cátaros fueron un poderoso y sin duda atractivo movimiento religioso que se erigido como alternativa al poder y la sumisión extrema exigida por la Iglesia de Roma, surgió como si de una fuente de agua de montaña se tratase, pero la ambición de poder, dinero, posesiones y envidias, hicieron que el catarísmo pasase a ser, a fuerza de persecuciones, torturas, asesinatos y matanzas, una forma de conciencia solapada que emerge en la vida social y cultural como el recuerdo de algo que no por imposible es menos añorado.

Hoy el catarísmo existe, si bien en su vertiente visceral más pura. Sigue habiendo perfectos, sigue habiendo gentes que recuerdan que sus antepasados fueron convertidos en cenizas en las piras de Béziers, de Montaillou o del Camp dels Cremats de Montségur. Y hasta quedan quienes tampoco han olvidado que, hace ya muchas generaciones, los suyos tuvieron que huir al norte de Italia, Bélgica, Paises Bajos, Alemania o atravesar la barrera de los Pirineos, refugiándose en Aragón, Galicia, Portugal, en Cataluña, en el Maestrazgo valenciano, en Mallorca y tantos otros lugares y reinos, para salvar la vida ante la constante amenaza de una denuncia que podía terminar en los calabozos donde les esperaban las más inimaginables torturas, que les reservaban a los herejes, los padres predicadores de la Iglesia Católica, quienes monopolizaban la represión en las tierras de Occitania y fuera de Occitania.

Incluyendo a todas las Iglesias cristianas, pero como precursora y con estructura que promulga la: DECLARACIÓN DIGNITATIS HUMANAE EL DERECHO DE LA PERSONA Y DE LAS COMUNIDADES A LA LIBERTAD SOCIAL Y CIVIL EN MATERIA RELIGIOSA

Decir: Que es totalmente falso y su postura es hipócrita, como lo es su tesis mantenida en la Declaración DIGNITATIS HUMANAE; es más la actitud y posicionamiento con respeto a la mujer es similar al Islam, una falta de reconocimiento que roza el delito contemplado en la declaración de los derechos humanos de 1948. Pero como condenamos el Islam, tambien condenamos a las Iglesias que llamandose cristianas, cometen y cometieron, a decir:

1. El asesinato de forma cruel e despiadada.

2. La práctica sistemática de un régimen de brutalidad e intimidación en el que imperaba el abuso físico, emocional, psicológico, sexual y espiritual.

3. El secuestro sistemático de los niños separándolos de sus familias y de sus naciones, y su confinamiento, contra la voluntad de sus familias, en escuelas residenciales de territorios lejanos para provocar el desmembramiento familiar y nacional de sus pueblos.

4. La experimentación clínica con los niños, a menudo, con resultado de muerte.

5. El castigo cruel y despiadado, incluida, aunque no exclusivamente, la aplicación de corrientes eléctricas, el azotamiento público o el acordonamiento de sus genitales, la inhalación de gases, y el lanzamiento de niños por las escaleras.

6. El envenenamiento sistemático de niños mediante la provisión de alimentos y agua contaminada con virus letales, y el flagrante desprecio por su comida tradicional.

7. La propagación deliberada de enfermedades mortales.

8. La esterilización forzada de jóvenes y niñas.

9. Negligencia criminal por parte de las autoridades y los miembros del personal de las escuelas, mientras los niños yacían enfermos, o/y la agresión y provocación de daños a los niños. Aquí se incluye el testimonio de una de las niñas a la que las monjas arrancaron el pelo a mechones según yacía moribunda, vomitando sangre negra, víctima de una apendicitis aguda. (Caso de Rose Jonson, de nueve años, muerta en 1941 en la escuela residencial católica Christie de Meares Island, C.B.).

10. El aborto y el asesinato sistemáticos de los recién nacidos, de las niñas y jóvenes embarazadas, tras ser violadas por los sacerdotes y demás miembros del personal. Los restos de las jóvenes y de los niños asesinados están enterrados en fosas comunes.

11. La institucionalización de un sistema para deshacerse de los cadáveres, a través de los hospitales locales, sin notificación alguna a las familias y a las naciones, y sin celebrar funerales ni entierros de los fallecidos, enterrándolos en fosas comunes que, según un buen número de testimonios, existen en todas y cada una de las escuelas residenciales.

12. La provocación de deformaciones y lesiones de por vida, mediante la provisión de calzado inadecuado, palizas, y la práctica odontológica sin utilización de anestesia.

13. Trabajo forzado infantil.

14. La administración rutinaria de drogas y sustancias químicas como el Luminol, y otras drogas de habituación, como barbitúricos hipnotizantes, para forzar a los niños a realizar actos sexuales individuales y colectivos.

15. La obstrucción a las investigaciones policiales y la falsificación de documento público.

16. La expropiación ilegal y masiva de tierra, el genocidio reiterado, y la destrucción.

Solo me queda pedir con humildad y legitimidad al Papa que por favor pongan Montsegur, como estaba antes. Si quieren perdón que se retiren, pero antes que restauren el daño causado. Les prometo que restaurado por ustedes este símbolo de la cristiandad, de la fe en Jesús, y el propósito de la Luz; se convertirá en parador para el reposo espiritual de aquellos que fueron masacrados, torturados, quemados y asesinados por las ordas papales.

Un Caballero Cátaro de la Sangre Real… Jaime Bosch CAB SR